Retenciones

Bonos, pesos y dólares: cómo enfrenta el Tesoro los vencimientos de enero

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El Tesoro ajusta su programa financiero en pesos en un contexto de reservas netas negativas y dólar estable. El análisis de la consultora Ecolatina.

La semana financiera estuvo marcada por un intenso rally de licitaciones del Tesoro, la colocación del primer bono soberano en dólares en ocho años y una serie de definiciones cambiarias que reordenan el esquema monetario. Con un dólar oficial estabilizado en la zona de $1.400-$1.450 y reservas netas nuevamente en terreno negativo, el foco del mercado se desplazó hacia la sostenibilidad del programa financiero en pesos y la capacidad del Tesoro para afrontar los vencimientos de enero.

Licitaciones, deuda en dólares y señales del mercado

La semana estuvo cruzada por el rally de licitaciones del Tesoro y una serie de novedades en el plano cambiario. Mientras tanto, el dólar spot cerró hoy en $1.441 y se ubicó 0,4% por encima del viernes de la semana anterior.

Dentro de las novedades, se encontró la baja de retenciones y el pago de BOPREAL del BCRA, que no afectó a las Reservas Brutas, pero sí a las Netas. Dentro de las licitaciones, Finanza captó USD 910 M (USD 1.000 M VNO) en la colocación del nuevo BONAR 2029 a una tasa del 9,26% TNA. Dentro de los aspectos a mejorar, la tasa convalidada aún sigue en niveles elevados (levemente por encima de las expectativas, aunque las vueltas a los mercados suelen ser graduales), lo cual podría explicarse por la incertidumbre generada ante la falta de acumulación de Reservas y las dudas sobre el esquema cambiario en el corto plazo. Por otro lado, el Tesoro obtuvo un rollover del 102% en la licitación en pesos de la semana. Con el Tesoro dando señales de mayores compras de dólares en el MULC, la cuestión pasa por el programa financiero en pesos. Para cancelar los compromisos totales en moneda dura de enero (USD 4.600), la exigencia en pesos rondaría los $4,6 bn al tipo de cambio actual, superior al stock de depósitos (rondarían los $3,3 bn). Para robustecer las cuentas, el Tesoro tendrá disponible en el corto plazo los ingresos correspondientes al superávit fiscal y a depósitos disponibles en bancos públicos, y hacia adelante un eventual giro de Utilidades por parte del BCRA.

En síntesis, el programa financiero podrá salir airoso en enero. Para lo que resta del 2026, vemos un Tesoro con sus cuentas robustecidas por un nuevo giro de Utilidades del BCRA y siendo una pieza fundamental en el esquema de agregados monetarios, influyendo y testeando la demanda nominal de dinero en las diferentes licitaciones de Finanzas.

Reservas, retenciones y compras de dólares

La semana estuvo cruzada por el rally de licitaciones del Tesoro y una serie de novedades en el plano cambiario. Mientras tanto, el dólar spot cerró hoy en $1.441 y se ubicó 0,4% por encima del viernes de la semana anterior. En este sentido, la divisa norteamericana se mantiene firme en la zona de flotación post-electoral ($1.400 – $1.450) y los contratos de dólar futuro se encuentran alineados al interior de la banda cambiaria al menos hasta junio del próximo año.

Empezando por las novedades, el martes por la mañana Caputo anunció una nueva baja permanente de retenciones a las exportaciones para el sector agropecuario: la Soja pasó de 26% a 24%; los Subproductos de soja de 24,5% a 22,5%; Trigo y cebada de 9,5% a 7,5%; Maíz y sorgo de 9,5% a 8,5%; y Girasol de 5,5% a 4,5%. En otro orden, los datos monetarios confirmaron que el BCRA pagó el vencimiento de BOPREAL por diciembre por el orden de USD 1.000 M, movimiento que no afectó las Reservas Brutas, pero sí las Netas. En detalle, tras el pago las Reservas Brutas se mantuvieron estables en el orden de los USD 41.900 M, debido a que parte de los dólares se mantuvieron en el sistema y se encajaron en el Central. No obstante, la medición de Reservas Netas (Brutas – SWAPs – Encaje – REPOs – SEDESA) pasó de USD 580 M el 27/11 (previo al pago) a terreno negativo por el orden de los USD 400 M en la actualidad.

Por otro lado, Finanza captó USD 910 M (USD 1.000 M VNO) en la colocación del nuevo BONAR 2029 a una tasa del 9,26% TNA. De esta forma, el país volvió a colocar deuda en dólares luego de ocho años y lo hizo a una tasa inferior a lo que reflejan los bonos argentinos bajo legislación local comparables en el mercado (cerca de 100 puntos básicos por debajo). Si bien el resultado es positivo, ya que es un nuevo paso de cara al retorno a los mercados internacionales en 2026, dejó sabor a poco producto del optimismo con el que se encaró la previa a la licitación.

Incluso, el Central pavimentó una mayor participación en la previa mediante una batería de normativas: 1) Redujo la restricción cruzada de 90 a 15 días para personas que participen en la licitación y para aquellas que quieran reinvertir los pagos que percibirán el próximo enero; y 2) Introdujo un plazo de 90 días (antes era 300, pero incluía sólo emisiones corporativas) el límite que tienen las entidades financieras para vender en el mercado secundario los títulos en dólares del Tesoro adquiridos en licitaciones primarias (de hacerlo, se ven obligadas a compensarla con otro instrumento del Tesoro de igual duration denominado en USD). Por su parte, el Tesoro habilitó a que las aseguradoras puedan apalancarse en cauciones en dólares siempre y cuando se suscriban a letras en dólares emitidas en el mercado primario.

El desafío del programa financiero en pesos

Volviendo al resultado, ¿cuáles son los aspectos para mejorar? En primer lugar, la tasa convalidada aún sigue en niveles elevados (levemente por encima de las expectativas, aunque las vueltas a los mercados suelen ser graduales), lo cual podría explicarse por la incertidumbre generada ante la falta de acumulación de Reservas y las dudas sobre el esquema cambiario en el corto plazo. A su vez, pese a rechazar ofertas (se recibieron ofertas por USD 1.400 M), el Tesoro captó apenas el 22% de los vencimientos en USD que deberá cancelar a principios de enero con bonistas privados (USD 4.200 M en total). Por tal motivo, es probable que para cubrir el remanente de vencimientos las autoridades recurran a un nuevo REPO con bancos privados. Recordemos que Caputo confirmó que tienen negociaciones avanzadas por hasta USD 7.000 M, pero que la cifra final a adjudicar aún no estaba definida por parte del equipo económico.

En este marco, el Tesoro habría acelerado las compras de dólares. En un mix entre mayores señales de compras que demanda el mercado y la necesidad per se de cara a los vencimientos de enero (sólo USD 4.200 M corresponden a bonos), el Tesoro quebró la racha de ventas con la que inicio diciembre en el MULC (estimamos -USD 60 M) y comenzó a comprar. En detalle, el viernes 5/12 compró USD 47 M y, según la prensa, habría comprado USD 50 M y USD 220 M entre el miércoles y el jueves, respectivamente. De todas formas, habrá que esperar los datos para confirmar si fue así y si corresponde a compras al mercado o BCRA.

De esta forma, sumándole los ingresos netos de Organismos Internacionales, el stock de depósitos en dólares en el BCRA pasó de USD 108 M el 1/12 a USD 309 M el 9/12, y llegaría a los USD 579 M si sumamos lo trascendido por los medios. A esta suma, habrá que restarle egresos brutos con OOII por USD 188 M que restan por diciembre, aunque habrá que tener en cuenta potenciales ingresos (el 5/12 ingresaron USD 65 M). Contemplando también el ingreso de la licitación que ocurrirá hoy, los depósitos podrían llegar a los USD 1.300 M a comienzos de la semana próxima.

Para el mismo lapso, y como contrapartida de dichos movimientos, los depósitos en pesos rondarían los $3,3 bn. Este número contempla la última licitación del año realizada por Finanzas, donde adjudicó $21,3 bn (sobre ofertas por $23,4 bn) y obtuvo un rollover del 102%. Los títulos a tasa fija concentraron cerca del 38% de lo adjudicado, con cortes de entre 31% y 33% TIREA en los vencimientos de 2026 y 2027 (S17A6, S29Y6, S30N6 y T31Y7). Por su parte, los instrumentos CER explicaron aproximadamente el 48% del total, con rendimientos que oscilaron entre 6,3% y 8,9% para plazos de 2026 a 2028 (X29Y6, X30N6, TZXY7 y TZX28). En tanto, el bono TAMAR M31G6 absorbió alrededor del 12% de la colocación y cortó con un margen de 4,43%. Finalmente, la demanda por instrumentos dólar linked fue marginal: sólo se adjudicaron $0,05 billones en la D30A6, con una tasa del 2,72%.

Así las cosas, la cuestión pasa por programa financiero en pesos. Si bien de cara a los vencimientos de enero se podría seguir acumulando dólares en el mercado (máxime con una gran campaña de trigo por delante), la activación del REPO para alcanzar un potencial remanente no alivia las necesidades de liquidez en pesos¿A qué nos referimos? Ya sea vía mercado o REPO (lo realiza el BCRA y el Tesoro deberá adquirirlos), se necesitarán los pesos para comprar dólares necesarios. Hagamos un ejercicio sencillo. Decíamos que el Tesoro va a llegar a USD 1.300 M, teniendo en cuenta los vencimientos de enero totales por USD 4.600 M (sumamos OOII+OFI), eso arroja una necesidad cercana a los USD 3.300 M que requeriría un total de $4,7 bn a un tipo de cambio de $1.438. A esto, se le suman vencimientos de instrumentos en pesos en enero por $29,3 bn (estimamos cerca de $17,5 sacando BCRA), que para facilitar el ejercicio podríamos suponer que Finanzas obtendrá un rollover rondando el 100%.

En este último tiempo por diversas razones venimos mencionando que vemos probable un nuevo giro de Utilidades del BCRA al Tesoro el próximo año. Dicho giro suele producirse una vez se presente el balance contable anual del BCRA, el cual en los últimos siete años se produjo entre abril y mayo del año siguiente. ¿Cuál será el puente hasta entonces? La cuenta del Tesoro se podrá robustecer mediante los ingresos correspondientes al superávit fiscal y a los depósitos en los bancos públicos. El último dato disponible a septiembre ubicó los depósitos en $15 bn, los cuales una parte se pueden inyectar a las cuentas del Tesoro (como en feb-25). Teniendo en cuenta que en promedio durante 2024 se ubicó en $8,8 bn (a precios de septiembre) y que en diciembre producto de pagos de aguinaldo el sector público incurriría en un déficit (como en dic-24), un número conservador arroja que podrían inyectar como mínimo $4 bn a las cuentas del Tesoro.

En síntesis, el programa financiero podrá salir airoso en enero. Para lo que resta del 2026, vemos un Tesoro con sus cuentas robustecidas por un nuevo giro de Utilidades del BCRA y siendo una pieza fundamental en el esquema de agregados monetarios, influyendo y testeando la demanda nominal de dinero en las diferentes licitaciones de Finanzas.

Dólar oficial estable

Con un dólar estabilizado en el orden de los $1.400-$1.450, el dólar spot finalizó en $1.441 y se ubicó 0,4% por encima del viernes de la semana anterior. Por otro lado, las Reservas Netas (Brutas – Swap CH y USA – Encajes – REPOs – SEDESA) habrán finalizado en terreno negativo por -USD 400 M.

La brecha cambiaria se estabiliza

Los dólares alternativos finalizaron mixtos: el dólar minorista subió 0,1% ($1.465) respecto al viernes de la semana anterior, el dólar blue aumentó 1,4% ($1.445) y, por el contrario, el dólar CCL operado con CEDEARs bajó 0,7% ($1.515) y el dólar MEP operado con AL30 cayó 0,1% ($1.472). En este contexto, la brecha cambiaria promedio finalizó en la zona del 3%.

Los futuros de dólar neutros

Los contratos a futuro del dólar se ubican en sintonía a la semana previa. En detalle, los contratos cortos con vencimiento entre diciembre a febrero subieron levemente 0,1%, y aquellos con vencimiento desde marzo 2026 bajaron 0,1%. Respecto a las devaluaciones implícitas, el mercado cerró con una devaluación del +0,8%, +3,2% y +5,2% para diciembre, enero y febrero, respectivamente.

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Cómo quedan las retenciones: el nuevo esquema para soja, trigo, maíz y girasol publicado en el Boletín Oficial

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Milei avanza con otra reducción de retenciones, fijan nuevas alícuotas para granos y subproductos en línea con la estrategia de apertura agroexportadora

El Gobierno oficializó un nuevo esquema permanente de derechos de exportación para productos agroindustriales, con rebajas en cadenas clave como soja, trigo, maíz, girasol, cebada y sorgo. La medida, publicada hoy en el Boletín Oficial mediante el Decreto 877/2025, busca consolidar el superávit fiscal, potenciar las exportaciones y sostener el ingreso de divisas en un contexto de estabilización macroeconómica.

Un nuevo esquema de retenciones para consolidar el ingreso de divisas

El Poder Ejecutivo estableció, a través del Decreto 877/2025, el nuevo cuadro de alícuotas del Derecho de Exportación (D.E.) aplicable a un amplio conjunto de mercaderías clasificadas en la Nomenclatura Común del Mercosur (NCM). La norma dispone reducciones permanentes para productos estratégicos del agro, profundizando el sendero iniciado con el Decreto 526/2025, que ya había recortado retenciones a complejos como soja, girasol, maíz, trigo, cebada y sorgo.

El decreto destaca que la decisión responde a “la transformación de la política económica” y a la necesidad de “optimizar el uso de los recursos del Estado para acompañar el programa de estabilización macroeconómica”. Entre enero y octubre de 2025, los complejos de granos alcanzaron exportaciones por USD 28.875 millones y 86,52 millones de toneladas, un incremento interanual de 5% en monto y 10% en volumen, con subas superiores al 50% en trigo y girasol.

La medida entra en vigencia con su publicación en el Boletín Oficial y deberá ser analizada por la Comisión Bicameral Permanente, conforme lo prevé la Ley 26.122 para los decretos dictados en ejercicio de delegación legislativa.

Detalle de alícuotas: reducciones generalizadas y excepciones específicas

El Anexo del decreto fija las nuevas alícuotas para cada posición arancelaria NCM, con particular incidencia en productos primarios, harinas, aceites y subproductos. Entre los casos más relevantes se destacan:

  • Trigo (NCM 1001): retenciones del 1,5% y 7,5% según la subpartida.
  • Cebada (NCM 1003): alícuotas generalizadas del 7,5%.
  • Maíz (NCM 1005): el grano tributa 2,5%; subproductos en 8,5% con excepciones específicas como pisingallo (0%) y variedades “flint o plata” con escalas diferenciales.
  • Sorgo (NCM 1007): tributa 8,5%, salvo envases menores que pagan 0%.
  • Harinas y productos molineros (NCM 1101–1109): alícuotas entre 0% y 5%, con múltiples excepciones según envase, origen o tipo de grano.
  • Soja (NCM 1201): poroto tributa 1,5%, mientras que otras categorías mantienen 24%.
  • Maní (NCM 1206): alícuota del 4,5%, reducida a 0% para partidas “descascaradas” o “tipo confitera”.
  • Aceites vegetales (capítulo 15):
    • Aceite de soja: 22,5% y 18% según subpartida.
    • Aceite de girasol: entre 2,5% y 4,5%.
  • Alimentos balanceados y subproductos (NCM 2309): esquema complejo con alícuotas de 1,5% a 20%, según contenido de soja, granulometría y formato de presentación.
  • Glicerina (NCM 2905.45.00): 1,5%.
  • Preparaciones químicas (NCM 3826.00.00): 21%.

El decreto insiste en que los derechos de exportación constituyen un “impuesto distorsivo que debe eliminarse”, y que las reducciones continuarán “en la medida en que lo permita el superávit fiscal”.

Contexto político y posibles impactos en el sector agroindustrial

La agroindustria aporta alrededor de USD 45.000 millones anuales en exportaciones y concentra los principales complejos de generación de divisas. Por ello, la baja de retenciones se inscribe en una política más amplia de competitividad externa, facilitación del comercio y apertura de mercados.

El oficialismo argumenta que el recorte sostenido de alícuotas genera previsibilidad, impulsa la producción regional y fortalece la recuperación de la economía real. Al mismo tiempo, busca reforzar el flujo de dólares comerciales que sostienen la estrategia de estabilización liderada por el Ministerio de Economía.

Sin embargo, sectores provinciales y algunas entidades académicas advierten que la reducción permanente de la recaudación por retenciones podría tensar la capacidad tributaria nacional en un contexto fiscal aún delicado. También se prevé debate legislativo, dado que la Comisión Bicameral deberá expedirse sobre la validez del decreto, abriendo un capítulo político que puede influir en la dinámica parlamentaria.

En el plano productivo, la medida podría acelerar decisiones de inversión, aumentar la siembra de cultivos con menor carga tributaria y mejorar la competitividad en mercados externos, donde Argentina compite con países que no aplican impuestos a la exportación.

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Para Caputo, la estabilidad macro y menos impuestos son “la mejor política industrial”

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El ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó que la reducción de retenciones anunciada por el Gobierno Nacional forma parte de una estrategia más amplia de desregulación, alivio fiscal y coordinación macroeconómica, al exponer en el encuentro “El camino hacia una Argentina próspera” organizado por la Fundación IEB. El funcionario sostuvo que “la estabilidad macroeconómica y la baja de regulaciones e impuestos es la mejor política industrial que se puede tener”, y adelantó que el Ejecutivo enviará al Congreso una reforma laboral orientada a mejorar la formalidad y reducir costos para las pymes.

Reducción de retenciones y alivio fiscal para el agro: eje de la estrategia productiva

Durante su presentación, Caputo reiteró que “el compromiso del Gobierno Nacional con el campo es desde el día uno”, subrayando que las recientes reducciones de derechos de exportación constituyen una política de reconocimiento hacia un sector que, según señaló, “ha contribuido desde hace tantos años”.

El ministro detalló la actualización de alícuotas: Soja: baja del 26% al 24%. Subproductos de soja: del 24,5% al 22,5%. Trigo y cebada: del 9,5% al 7,5%. Maíz y sorgo: del 9,5% al 8,5%. Girasol: del 5,5% al 4,5%

Caputo agregó que la intención oficial es continuar con el camino de reducción de impuestos: “En la medida en que tengamos algún espacio fiscal, vamos a seguir bajando impuestos”. En ese marco, volvió a plantear que menos presión tributaria y mayor fluidez regulatoria son las condiciones centrales para que la industria y el agro “puedan expandirse sin fricciones”.

Reforma laboral, régimen cambiario y acumulación de reservas: las próximas definiciones del Gobierno

El ministro anticipó que la reforma laboral que el Ejecutivo enviará al Congreso incluirá cambios orientados a simplificar contrataciones y desvinculaciones. Adelantó que se buscará “un régimen para facilitar el proceso de despidos o los mutuos acuerdos, que son clave para emplear nuevos trabajadores”, junto a la creación de un régimen de nuevo empleo para pequeñas empresas.

Asimismo, Caputo dedicó parte de su exposición a explicar la estrategia monetaria y cambiaria. Reiteró la importancia de coordinar política fiscal, política cambiaria y política monetaria para preservar la estabilidad alcanzada:
“Si esto no pasara, se generaría una suba artificial del dólar que desanclaría expectativas. Cuando el Central compra dólares, se emiten pesos; y si esa emisión no es convalidada por la demanda de pesos, se genera inflación”.

Respecto del régimen de bandas cambiarias, defendió su continuidad. “Es muy pretencioso pretender flotar de un día para el otro en un país que aún tiene tanta volatilidad política. El esquema va a seguir porque da certidumbre y hoy es lo mejor para el país”.

Aval político, respaldo internacional y continuidad del programa económico

Caputo sostuvo que el rumbo económico se encuentra validado socialmente. “Las elecciones fueron un referéndum en donde la sociedad se manifestó abrumadoramente a favor de este cambio”.

Agregó que las mejoras político-institucionales fortalecen la continuidad del programa económico y destacó el respaldo internacional. “El apoyo geopolítico que la Argentina está recibiendo de parte de los Estados Unidos solidifica lo que estamos haciendo”.

Al finalizar el encuentro, el presidente del Grupo IEB, Juan Ignacio Abuchdid, entregó al ministro y a su equipo un reconocimiento por la gestión desarrollada al frente del Ministerio de Economía.

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Retenciones en Mercado Pago: cómo funcionan los adelantos de Ingresos Brutos y débitos/créditos

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Desde 2025, Mercado Pago comenzó a aplicar retenciones sobre transferencias e impuestos según la condición fiscal de cada usuario. Las deducciones funcionan como adelantos tributarios y se registran en el apartado “Facturación”, donde pueden utilizarse como créditos fiscales. El esquema alcanza principalmente a Ingresos Brutos y al impuesto sobre los créditos y débitos bancarios.

Un nuevo esquema fiscal dentro de las billeteras virtuales

La billetera digital —una de las más utilizadas del país— incorporó un mecanismo automático de retenciones que se activa cada vez que un usuario cobra a través de la plataforma. El monto retenido se calcula sobre el total de cada operación y depende de tres variables expresamente mencionadas: La situación fiscal del usuario. La actividad económica declarada. La jurisdicción donde se realizan las operaciones.

Mercado Pago detalla que las retenciones aparecen registradas en el módulo “Facturación”, desde donde pueden visualizarse y descontarse posteriormente como créditos en las declaraciones fiscales que correspondan.

El documento puntualiza que las retenciones son una “especie de adelanto de impuestos”, cuyo objetivo es anticipar tributos asociados a la operatoria digital. Entre ellos se destacan: Ingresos Brutos, aplicados según la normativa provincial correspondiente. Impuesto sobre los Créditos y Débitos, que se activa sobre movimientos que no son entre cuentas propias.

Asimismo, la plataforma aclara que el sistema analiza las transferencias entre cuentas externas y evalúa la retención correspondiente cuando no se trata de movimientos internos entre cuentas de un mismo titular.

Impacto económico y operativo para usuarios, comercios y contribuyentes

El nuevo esquema implica que cada operación realizada en la aplicación puede incluir un descuento inmediato, lo que obliga a usuarios y comercios a prever el impacto de estas retenciones en flujo de caja, liquidez diaria y conciliación contable.

Para quienes tributan Ingresos Brutos o están inscriptos en regímenes locales, la funcionalidad de créditos fiscales permitirá compensar las deducciones retenidas al momento de presentar declaraciones o emitir facturas. Esto resulta relevante para profesionales independientes, monotributistas alcanzados por regímenes provinciales y pequeños comercios digitales.

El documento también advierte que el sistema distingue entre operaciones internas y externas. Las transferencias entre cuentas del mismo titular no disparan retención, mientras que el resto de los movimientos pueden quedar alcanzados por el mecanismo tributario.

La evolución de este esquema podría generar repercusiones en sectores tradicionales del comercio electrónico, dado que el registro automático en “Facturación” mejora la trazabilidad impositiva y limita las operaciones sin retención, en línea con las exigencias de fiscalización tributaria vigentes en distintas jurisdicciones.

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El Gobierno elimina retenciones a aceites y lubricantes industriales

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El Gobierno eliminó las retenciones para aceites y lubricantes industriales para acelerar la competitividad exportadora.

Por medio del Decreto 811/2025, el Poder Ejecutivo fijó en 0% el Derecho de Exportación para cinco posiciones arancelarias de aceites y lubricantes de la Nomenclatura Común del Mercosur. La medida apunta a reforzar la competitividad externa, reducir costos fiscales y dinamizar sectores industriales con valor agregado, sin afectar el equilibrio de las cuentas públicas.

Una baja impositiva con enfoque exportador y productivo

El Gobierno nacional oficializó la reducción a CERO POR CIENTO (0%) del Derecho de Exportación (D.E.) aplicable a cinco posiciones arancelarias de la Nomenclatura Común del Mercosur (NCM) correspondientes a aceites y lubricantes industriales. La decisión surge del Decreto 811/2025, publicado este 17 de noviembre, y aplica a las posiciones: 2710.19.31; 2710.19.32; 2710.19.92; 2710.19.93; 2710.19.99.

La norma también deja sin efecto las alícuotas previamente establecidas en el artículo 7° del Decreto 488/2020, adecuando el esquema exportador a un marco de mayor apertura y competitividad global.

El Gobierno justifica la medida en tres ejes centrales: Reducción del costo fiscal y financiero asociado a la exportación. Promoción del valor agregado industrial, orientado a sostener el empleo. Mejora de la competitividad externa en un contexto internacional más exigente.

El texto del decreto señala que el objetivo es “asegurar el máximo posible de valor agregado en el país, promover las actividades productivas y alinear la política comercial con la libertad económica”.

Fundamentos normativos y motivación económica

El Decreto 811/2025 se dicta con base en el artículo 755 del Código Aduanero (Ley 22.415), que faculta al Poder Ejecutivo a gravar o desgravar exportaciones según objetivos de política económica y comercial.

El Gobierno reconoce que la situación internacional —marcada por costos logísticos elevados, cambios en la demanda global y mayor competencia— obliga a adoptar medidas que “permitan sostener y expandir la actividad exportadora sin comprometer la recaudación”.

La decisión está en línea con otras normas recientes, como el Decreto 305/2025, que ya había llevado a 0% las retenciones para diversos productos industriales con valor agregado.

El decreto resalta que esta reducción puntual no afecta significativamente la recaudación, debido al bajo peso relativo de estos productos en el total de exportaciones con derecho de exportación vigente.

Además, la medida fortalece la previsibilidad fiscal, al reducir la distorsión en la formación de precios y mejorar la posición de las empresas locales frente a competidores internacionales que no enfrentan cargas similares.

Impacto en la industria, las exportaciones y el mercado interno

Un gesto hacia la industria manufacturera

Los aceites y lubricantes alcanzados forman parte de una cadena industrial que alimenta a sectores como: automotriz, metalmecánico, maquinaria agrícola, transporte y logística, petróleo y gas.

La rebaja a 0% elimina costos que impactan en el precio final de exportación y en la estructura interna de costos, especialmente relevante para empresas con alto contenido de insumos importados.

Reacciones esperadas del sector privado

Empresas industriales exportadoras ven la medida como una señal positiva tras años de fluctuación impositiva. La previsibilidad tributaria se vuelve un factor clave para acceder a mercados internacionales donde márgenes de precio y tiempos logísticos son determinantes.

Además, analistas consultados destacan que la eliminación de retenciones en rubros industriales genera un efecto indirecto sobre: inversiones en equipamiento y tecnología, nuevos contratos internacionales, y mayor estabilidad en cadenas de suministro.

El rol del Congreso

Como decreto dictado en uso de facultades delegadas, la norma deberá ser tratada por la Comisión Bicameral Permanente según lo establece la Ley 26.122. La validación legislativa será clave para consolidar la medida y sostener un marco regulatorio estable.

Proyección: hacia un esquema de retenciones más competitivo

El Decreto 811/2025 profundiza una tendencia del Ejecutivo orientada a desarmar gradualmente el esquema de retenciones industriales. Este sendero de reducción impositiva pretende: estimular inversión privada, generar empleo de calidad, aumentar la composición industrial de las exportaciones, mejorar el flujo de divisas sin comprometer el superávit fiscal.

La industria espera que la medida se complemente con mejoras en financiamiento, infraestructura logística y acceso a mercados, para consolidar un crecimiento industrial exportador sustentable.

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