RICARDO MACIEL

Nación busca trasladar al Senasa controles que hoy ejerce el INYM

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La discusión sobre el futuro del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) ingresó este martes en una nueva etapa. Durante una reunión extraordinaria de su Directorio, funcionarios del Gobierno nacional plantearon una propuesta de ordenamiento normativo que contempla eliminar o modificar resoluciones propias del organismo y trasladar parte de sus facultades de fiscalización al Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa).

La iniciativa fue presentada durante la visita a la sede del Instituto en Posadas por funcionarios de las áreas de Desregulación y Agricultura. Participaron el subsecretario de Reformas Estructurales, Eugenio Marí; la directora nacional de Planificación de Reformas Estructurales, Brenda Padilla Tanco; el subsecretario de Economías Regionales y de Pequeños y Medianos Productores, Martín Giaccio, y el jefe de Gabinete de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, Martín Fernández.

La propuesta todavía no constituye una decisión definitiva. Deberá ser analizada por el Directorio del INYM, que deberá evaluar el alcance de las modificaciones y su factibilidad. Pero el planteo introduce una discusión de fondo: qué capacidad específica conservará el Instituto para ordenar y controlar una economía regional que ya perdió buena parte de sus herramientas regulatorias.

Ricardo Maciel, representante de Misiones en el Directorio del INYM, explicó que los funcionarios nacionales llevaron una propuesta para “abrogar y ajustar” normas vinculadas con los controles propios del Instituto, con la posibilidad de que determinadas funciones sean ejercidas por el Senasa.

Para el representante misionero, el problema no está en modernizar procedimientos, sino en qué ocurre cuando la modernización supone retirar controles específicos de una cadena productiva compleja. “Quitar controles dentro del sistema de la actividad yerbatera genera mucha asimetría”, sostuvo, al advertir que una menor capacidad regulatoria puede ampliar el margen de negociación del actor con mayor poder dentro de la cadena.

El planteo adquiere mayor peso porque el INYM fue creado precisamente como organismo especializado para una actividad con características particulares. Desde la desregulación iniciada a fines de 2023, el Instituto perdió la facultad de intervenir en la determinación de precios y otras herramientas de ordenamiento productivo. La eventual transferencia de nuevas funciones al Senasa abriría otra instancia de reducción de sus competencias.

Del control en la cadena al control en góndola

Uno de los puntos que genera mayor preocupación es el cambio en la modalidad de fiscalización. Según explicó Maciel, la propuesta nacional apunta a concentrar determinados controles en el producto terminado, es decir, en el paquete de yerba mate que llega a la góndola, en lugar de sostener controles intermedios sobre las distintas etapas de la cadena.

El dirigente puso como ejemplo el control del porcentaje de palo. El límite establecido para la yerba mate elaborada continúa siendo del 35% y, según explicó, durante la reunión no se planteó modificar ese parámetro. La discusión está puesta en cómo se controla su cumplimiento, y no en eliminar ese límite.

Para Maciel, trasladar el control exclusivamente a la góndola puede resultar insuficiente. La actividad yerbatera requiere controles sobre distintas etapas, desde el ingreso de la materia prima hasta su elaboración, para garantizar que las condiciones establecidas por las normas se cumplan antes de que el producto llegue al consumidor.

El comunicado difundido por el INYM presentó la propuesta desde una perspectiva de modernización institucional. Entre los temas abordados figuraron la digitalización de expedientes mediante el sistema de Gestión Documental Electrónica, la posibilidad de un convenio con el Senasa para articular acciones de fiscalización, registro e inspección, y la modernización del esquema de estampillado mediante un sistema digital de identificación y trazabilidad.

También se analizó la elaboración de un compendio que reúna las normas dictadas por el Directorio para depurar, consolidar y simplificar el marco regulatorio vigente. Es decir, hay un componente genuino de modernización administrativa, pero el conflicto aparece cuando la simplificación normativa se cruza con la pregunta sobre quién conserva la capacidad efectiva de controlar la cadena.

El problema que Nación no tomó: el precio de la hoja verde

La reunión tuvo además otro dato político y económico relevante. Mientras los funcionarios nacionales discutían el rediseño institucional, los representantes del sector productivo plantearon la crisis de rentabilidad que atraviesan los productores de hoja verde.

Maciel señaló que tanto él como otros representantes del sector productivo expresaron la preocupación por los valores que recibe el productor. La respuesta oficial, según relató, fue que el precio de la hoja verde no sería abordado porque corresponde a una cuestión del sector privado.

Ahí aparece la principal tensión de la discusión. Para el productor, la modificación de las reglas de fiscalización ocurre sobre una cadena cuyo principal conflicto económico sigue siendo la distribución del ingreso entre sus distintos eslabones. Para la Nación, en cambio, el precio debe resolverse dentro de las relaciones privadas y el foco de la política pública está puesto en reducir regulaciones y burocracia.

Maciel resumió esa diferencia al señalar que “de nada sirve modificar normativa de un organismo sin considerar las situaciones que está pasando el productor”. La frase condensa el dilema que atraviesa actualmente al INYM: si ya no puede intervenir sobre el precio y pierde nuevas funciones de fiscalización, qué instrumento queda para equilibrar una cadena donde el poder de negociación no está distribuido de manera uniforme.

El argumento oficial apunta a evitar superposiciones y concentrar las funciones sanitarias y de inocuidad alimentaria en el Senasa. El argumento de los sectores que defienden la estructura actual es diferente: una economía regional requiere controles específicos y cercanos a su realidad productiva, además de las competencias sanitarias generales del organismo nacional.

Una discusión que excede al INYM

El propio Instituto comunicó que la reunión forma parte de un proceso de modernización que busca avanzar en digitalización, trazabilidad y simplificación. Esos objetivos no son necesariamente incompatibles con la existencia de controles. El punto de conflicto está en determinar si la tecnología permite hacerlos más eficientes o si la desregulación termina directamente eliminándolos.

La diferencia es sustancial. Digitalizar una fiscalización puede reducir costos y mejorar la trazabilidad sin eliminar la capacidad de control. Trasladar o suprimir competencias, en cambio, modifica quién define las reglas, quién las ejecuta y qué capacidad existe para detectar incumplimientos dentro de la cadena.

Maciel sostuvo que el análisis quedará ahora en manos del Directorio y de los distintos sectores que lo integran. La discusión deberá determinar no solamente qué normas pueden simplificarse, sino cuáles resultan necesarias para evitar que la libertad de mercado termine profundizando las asimetrías existentes.

La yerba mate enfrenta así una discusión institucional que se superpone con una crisis económica. El INYM ya dejó de tener la capacidad de fijar precios y fue objeto de sucesivas modificaciones en su estructura y competencias. Si además pierde parte de sus herramientas de fiscalización, el debate dejará de ser únicamente sobre eficiencia administrativa y pasará a definir qué tipo de organismo queda para representar, ordenar y controlar una de las principales economías regionales del NEA.

El Directorio tiene ahora la tarea de evaluar la propuesta nacional. En esa instancia se jugará algo más que el destino de determinadas resoluciones: se discutirá si la modernización del INYM puede convivir con una estructura de controles capaz de evitar que la simplificación regulatoria termine trasladando todavía más poder hacia los eslabones dominantes de la cadena.

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Cambios en el INYM: cargos bajo la lupa y patrimonio en venta

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El directorio del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) tendrá este martes 25 de agosto una reunión con definiciones sobre la estructura administrativa y el patrimonio del organismo. En el temario aparecen la cobertura de cargos en la Gerencia General, la Auditoría Interna y el área de fiscalización, junto con el análisis de la tasación de dos inmuebles y una propuesta para regular el uso industrial del palo descartado durante la elaboración de yerba mate canchada.

Las decisiones se producen en un contexto de disputa dentro del Instituto. Representantes del Gobierno de Misiones y de distintos eslabones de la cadena cuestionan el procedimiento aplicado para seleccionar a los postulantes y advierten sobre una mayor incidencia del Gobierno nacional y del sector industrial en la conducción del organismo.

El proceso de búsqueda de personal habría sido canalizado mediante la consultora Dichi Recursos Humanos. Según fuentes vinculadas al INYM, una de sus integrantes mantendría vínculos societarios con Edit Posdeley, responsable del Área de Recursos Humanos del Instituto. Las publicaciones de las vacantes también circularon en las redes sociales de la firma.

Esta situación abrió cuestionamientos sobre la transparencia del proceso y la eventual existencia de un conflicto de intereses. Hasta el momento no trascendió una respuesta institucional del INYM sobre esos planteos.

Los nombres que aparecen para los cargos

Aunque formalmente se presentaría más de un postulante para cada puesto, fuentes del sector aseguran que algunos nombres llegan a la reunión con mayores posibilidades de obtener el respaldo del directorio.

Para la Gerencia General aparece Rosana Biale, quien ya desempeñó ese cargo en el Instituto y después de ser desplazada de la función, inició una demanda judicial contra el organismo.

Según las fuentes consultadas, Biale mantuvo una reunión con el presidente del INYM, el libertario Rodrigo Correa. Su eventual regreso podría reabrir la discusión sobre la representación y los equilibrios internos de una institución integrada por productores, cooperativas, secaderos, trabajadores rurales, industrias y los gobiernos de Misiones, Corrientes y la Nación.

Para la Auditoría Interna, el candidato señalado es Sebastián Pratto, quien se desempeña como jefe de Administración y ejerció la suplencia de la Gerencia General cuando ese cargo quedó vacante.

Pratto tuvo participación administrativa durante las primeras decisiones adoptadas por la gestión de Correa, quien asumió la presidencia del Instituto en diciembre de 2023. Durante ese período fueron desvinculados 21 profesionales y se modificó el funcionamiento de áreas como Fiscalización, Registro y Técnica.

La Auditoría Interna tiene entre sus responsabilidades el control financiero, patrimonial, legal y administrativo de las decisiones del organismo. Por esa razón, la cobertura del cargo forma parte de la discusión sobre los mecanismos internos de control.

El Gobierno de Misiones cuestionó el procedimiento

El representante del Gobierno de Misiones en el directorio, Ricardo Maciel, formalizó sus objeciones mediante una nota presentada el 19 de agosto y dirigida al presidente, los directores y el síndico del INYM.

En el documento, Maciel reclamó que el procedimiento se ajuste a las disposiciones de la Ley 25.564 y al reglamento interno del Instituto.

La presentación hace referencia al dictamen número 7 de la Subcomisión de Legislación, Fiscalización y Control, emitido el 11 de agosto a partir de las actuaciones remitidas por el Área de Recursos Humanos para cubrir los cargos de fiscalizador móvil-inspector, gerente general y auditor interno.

Ese dictamen propuso poner a disposición de los directores los antecedentes de los postulantes y convocar a las personas preseleccionadas para que se presenten ante el cuerpo.

Maciel sostuvo que las medidas formuladas por la Subcomisión tienen carácter de recomendaciones y que, antes de ejecutarlas, deben ser consideradas y aprobadas por el directorio. Solamente después de esa decisión, argumentó, correspondería continuar con las siguientes etapas del procedimiento.

Según explicó, la observación busca preservar las competencias de cada instancia, la regularidad de las actuaciones y el resguardo institucional del INYM frente a decisiones que puedan producir efectos sobre terceros.

Con ese criterio, el representante de Misiones considera que no corresponde convocar directamente a los postulantes para presentarse este martes. El directorio debería analizar primero las recomendaciones de la Subcomisión y resolver luego cómo continuará el proceso.

El INYM analiza la venta de dos inmuebles

La agenda también contempla la presentación de las tasaciones de dos terrenos pertenecientes al Instituto.

Uno de los inmuebles fue adquirido en agosto de 2021. Se trata de un terreno de casi 1.000 metros cuadrados ubicado en Villa Lanús, Posadas, comprado con el objetivo de construir una sede propia para dejar de alquilar y desarrollar infraestructura destinada al sector, entre ella un laboratorio para analizar la calidad de la yerba mate.

Durante la reunión se conocerá el valor asignado a los dos bienes y podría resolverse si avanza su venta. La posibilidad genera objeciones entre sectores que consideran que los terrenos forman parte del patrimonio construido con recursos de la actividad yerbatera.

Quienes rechazan la operación sostienen que no se informó una necesidad financiera que justifique la venta. Tampoco se comunicó oficialmente cuál sería el destino de los fondos obtenidos.

El debate por el palo de descarte

Otro punto del temario es un proyecto de reglamentación preparado por el área jurídica para autorizar el uso del palo descartado en la elaboración de yerba mate como materia prima de otras industrias.

La propuesta se denomina “Palo de descarte. Subproducto de elaboración de yerba mate canchada” y toma como antecedentes las resoluciones 11/2017 y 113/2022 del INYM. Según fuentes del sector, la iniciativa cuenta con respaldo de representantes de las cooperativas.

El palo descartado puede utilizarse para elaborar biocarbón o biochar, biomasa combustible y compost. Su aprovechamiento permitiría asignarle un destino productivo a un residuo generado durante el proceso industrial.

La discusión se concentra en los controles y en la trazabilidad del subproducto. El exceso de palo en la yerba mate envasada reduce la proporción de hoja y modifica el rendimiento de la infusión. El área de Fiscalización del INYM detectó en distintos operativos el uso irregular de este material para disminuir costos de elaboración.

La eventual autorización para destinarlo a otros usos industriales requerirá, por lo tanto, mecanismos que permitan identificar su origen, traslado y destino final, con el objetivo de evitar su reincorporación al circuito de elaboración de yerba mate.

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Apuesta al valor agregado: 22 marcas yerbateras buscan abrir nuevos mercados en Caminos y Sabores

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La construcción de marcas propias y la comercialización con valor agregado continúan consolidándose como herramientas estratégicas para fortalecer la economía de las chacras misioneras. En ese marco, el Ministerio del Agro y la Producción participa de la vigésima edición de Caminos y Sabores con un stand institucional que reúne a 22 marcas elaboradas por cooperativas yerbateras y pequeños productores de distintos puntos de la provincia. La presencia en uno de los principales eventos gastronómicos del país forma parte de una política sostenida de acompañamiento comercial orientada a ampliar mercados, acercar la producción directamente al consumidor y generar nuevas oportunidades para quienes agregan valor en origen.

La participación es coordinada por la Subsecretaría de Asuntos Yerbateros, con el acompañamiento del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), y da continuidad a una estrategia que durante los últimos años permitió fortalecer la presencia de las marcas misioneras en distintos espacios de promoción y comercialización del país. En ese sentido, el ministro del Agro y la Producción, Facundo López Sartori, afirmó que “nuestro objetivo es que cada vez más productores puedan dar el paso de vender materia prima a construir una marca propia y captar mayor valor dentro de la cadena yerbatera”.

Por su parte, el subsecretario de Asuntos Yerbateros, Ricardo Maciel, explicó que “desde el Gobierno provincial venimos impulsando una estrategia para que las marcas de cooperativas y pequeños productores puedan llegar directamente al consumidor, fortaleciendo la comercialización y generando mejores oportunidades para quienes agregan valor en origen”. En ese sentido, sostuvo que “sin renunciar a la búsqueda de herramientas que recuperen y garanticen un precio justo para la materia prima, también trabajamos para abrir nuevos mercados y consolidar espacios donde nuestros productores puedan mostrar la calidad de sus productos”.

Las marcas misioneras presentes fueron: Titrayju,  Tamandua, Zapeca, Lapacho Rosa, Federal, La  guapa, La chacra, Salto Bielacovic, Yerba Viejo, Minusha, Principios, Togue Encanto, Picada Vieja, Principios, Tres Generaciones, Grapia Milenaria, Barbacuá, Alibid, Salto del Moconá, Atardecer, Orembae,  GMC, Yerba Mate León, Alma Guaraní.

Un espacio para consolidar nuevos mercados

Las primeras jornadas dejaron un balance positivo para las marcas participantes, tanto por el volumen de ventas como por la generación de nuevos contactos comerciales y la visibilidad alcanzada. La posibilidad de dialogar directamente con consumidores, distribuidores, comerciantes y referentes del sector gastronómico y turístico convierte a este tipo de encuentros en una herramienta fundamental para fortalecer la comercialización de la yerba mate misionera.

Mabel Acosta, representante de la Cooperativa Río Paraná, destacó la respuesta del público durante la feria. “Los consumidores demostraron interés y compromiso al elegir estas marcas porque saben que de esa manera acompañan el trabajo de los productores elaboradores”, expresó. Asimismo, sostuvo que “tenemos que seguir apostando a este tipo de espacios. Es muy importante promocionar la yerba mate de Misiones y contar la historia que hay detrás de cada paquete, porque ese valor también llega al consumidor”.

Caminos y Sabores reúne a más de 500 productores, emprendedores, cocineros y empresas de todo el país en el predio ferial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Considerada una de las principales ferias gastronómicas de Argentina, constituye una vidriera estratégica para promover alimentos con identidad territorial, fortalecer vínculos comerciales y posicionar las economías regionales frente a nuevos mercados.

Durante la muestra, el gobernador Hugo Passalacqua recorrió el espacio institucional de Misiones y saludó a productores y representantes de las marcas participantes, destacando el compromiso de quienes representan a la provincia y el valor de estos espacios para seguir difundiendo la calidad de la producción y la gastronomía misionera. A través de estas acciones, el Gobierno de Misiones continúa fortaleciendo una estrategia integral de acompañamiento a las cooperativas y pequeños productores yerbateros, promoviendo la construcción de marcas propias, el agregado de valor en origen y la apertura de nuevos canales comerciales que permitan consolidar el crecimiento de la producción misionera.

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Sturzenegger cerró la puerta a cualquier cambio en la desregulación de la yerba mate

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Después de dos horas de reunión, el ministro Federico Sturzenegger fue categórico: no habrá cambios. El ministro de Desregulación ratificó cada que la desregulación del mercado yerbatero seguirá vigente, a pesar de los planteos de la Provincia de Misiones y las quejas de los productores y cooperativas por el derrumbe del precio de la materia prima. Nada lo conmovió. La pregunta que sobrevoló el final de la reunión fue para qué fueron convocados si no iban a atender los argumentos en contra.

Sturzenegger escuchó los planteos de todos los sectores que integran la cadena, pero dejó una definición que terminó de despejar cualquier expectativa: no habrá regreso al esquema de regulación del precio de la hoja verde ni recuperación de las facultades que el Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023 le quitó al Instituto Nacional de la Yerba Mate.

La conclusión política fue inmediata. Mientras la industria molinera y la representación de Corrientes defendieron la continuidad de la desregulación, Misiones, productores, cooperativas, trabajadores rurales y secaderos coincidieron en describir un escenario de crisis provocado por la pérdida del poder regulador del INYM.

La cumbre terminó exhibiendo una cadena completamente dividida y un Gobierno nacional convencido de sostener el actual modelo.

Según relataron los participantes, Sturzenegger sostuvo que el camino para fortalecer la actividad consiste en incrementar las ventas y expandir los mercados, algo que no está sucediendo en la práctica: el consumo interno está cayendo y el externo entró en una meseta.

Su argumento se basa en el “efecto derrame”, según el cuál un mayor volumen comercial terminará beneficiando a toda la cadena, incluido el productor primario, sin necesidad de establecer precios mínimos ni mecanismos de intervención estatal. 

La lógica es la misma que el Gobierno viene defendiendo desde el inicio de la gestión: eliminar regulaciones para permitir que el mercado asigne recursos y precios.

Sin embargo, esa visión chocó de frente con los planteos realizados por la mayoría de los representantes de la producción.

Uno de los discursos más duros fue el del representante de Misiones en el Directorio del INYM, Ricardo Maciel.

El funcionario aseguró que llegó al encuentro con pocas expectativas, pero salió “con una enorme desilusión y bronca”.

Maciel sostuvo que la eliminación de las facultades del INYM dejó a los productores sin herramientas para negociar frente a un mercado altamente concentrado.

No existe un precio de mercado. Existe una imposición de precios por parte de un pequeño grupo de industrias”, planteó durante la reunión.

También recordó que antes del DNU el precio no era fijado arbitrariamente por el Estado, sino que surgía de acuerdos entre los distintos sectores privados y, cuando no existía consenso, la Nación actuaba como árbitro.

Ese mecanismo desapareció sin ser reemplazado por ninguna otra herramienta.

Para Maciel, el resultado fue una gigantesca transferencia de ingresos desde el productor hacia los eslabones superiores de la cadena.

La misma preocupación fue compartida por representantes de productores, cooperativas, secaderos y trabajadores rurales.

El ministro del Agro de Misiones, Facundo López Sartori, fue incluso más contundente al cuestionar la decisión del Gobierno nacional.

“Escuchar cómo se defiende con orgullo una desregulación que está destruyendo la economía yerbatera indigna”, sostuvo.

Y agregó: “Detrás de cada decisión hay miles de productores, cooperativas y trabajadores rurales que hoy no llegan a cubrir sus costos. No están modernizando la economía: están dejando morir una de las economías regionales más importantes del país”.

Su declaración sintetiza la posición que sostiene el Gobierno misionero desde la entrada en vigencia del DNU 70/2023: la desregulación eliminó el único contrapeso institucional frente al poder de negociación de los grandes compradores.

Dos modelos económicos

La reunión dejó expuestos dos diagnósticos completamente diferentes.

Por un lado, el Gobierno nacional y buena parte de la industria consideran que la desregulación permitirá ganar competitividad mediante una mayor expansión comercial.

Por el otro, los representantes de la producción primaria sostienen que el mercado yerbatero presenta una estructura oligopsónica -con miles de vendedores y muy pocos compradores- que impide una verdadera formación libre de precios.

Esa diferencia conceptual fue desarrollada en el documento presentado por el representante de los productores en el Directorio del INYM, Roberto Ferreyra, quien argumentó que la eliminación de las facultades regulatorias no generó más competencia, sino una mayor concentración económica y una transferencia de renta hacia los actores con mayor poder de mercado.

El informe sostiene que, tras más de dos años de vigencia del DNU, el precio de la hoja verde cayó hasta niveles inferiores a los costos de producción, mientras la reducción no se trasladó en igual magnitud al consumidor final. También señala una fuerte caída de la cosecha, menor consumo interno y debilitamiento institucional del INYM.

La posición no fue unánime. Durante la reunión, los representantes industriales y la provincia de Corrientes respaldaron la continuidad de la desregulación y sostuvieron que el mercado debe seguir funcionando sin intervención estatal en la fijación de precios.

Ese respaldo terminó reforzando la decisión política del Gobierno nacional de no revisar el esquema vigente.

Más allá del intercambio técnico, la reunión dejó un mensaje político contundente.

El Ministerio de Desregulación no abrirá la discusión sobre la restitución de las facultades que perdió el INYM ni impulsará mecanismos de concertación para fijar precios mínimos.

La frase con la que varios participantes resumieron el encuentro fue elocuente. “Nos dijeron, en una palabra, arréglense como puedan”.

Para Misiones, el resultado significa que la estrategia para recuperar herramientas regulatorias seguirá dependiendo de la vía judicial, de proyectos legislativos impulsados en el Congreso y de la presión política de las entidades de productores.

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Sturzenegger y su primera cumbre con el INYM: la desregulación de la yerba en revisión política

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Por primera vez desde que el Gobierno nacional eliminó las principales facultades regulatorias del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, recibirá este miércoles al directorio del organismo en una reunión que puede marcar un punto de inflexión en el debate sobre el futuro de la actividad.

Es la primera vez que el funcionario que impulsó la liberalización del mercado yerbatero escuchará, en una misma mesa, la posición de quienes representan a cada uno de los eslabones de la cadena productiva.

La convocatoria reunirá a Carlos Luis Czajkowski, por las cooperativas, Ricardo Maciel, en representación de la provincia de Misiones, Carmelo Rojas, por la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores, Luis Konopacki, por el sector secadero, Rubén Henrikson, por la industria, Roberto Ferreyra, por los productores y Rodrigo Correa, presidente del INYM. Correa estará acompañado por el abogado Esteban Aquino, asesor jurídico de la presidencia del Instituto y uno de los principales responsables del respaldo legal de las decisiones adoptadas por la actual conducción del organismo.

Aunque el sector productivo espera con atención lo que suceda en esta cumbre, en la práctica hay pocas chances de que se produzca un giro en la política desreguladora. En su breve paso por Misiones este sábado, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, ratificó que no hay ninguna posibilidad de revisar el dogma libertario. “Nuestra agenda es desregular, o sea, esto lo ha de haber explicado hasta el cansancio Adrián (Núñez), Diego (Hartfield), Maura (Gruber). Sabemos la postura que tenemos sobre el tema. Nosotros creemos que abriendo el comercio, generando más exportaciones, no tiene que intervenir el Estado. A la larga no tiene que intervenir el Estado, va a ser lo más beneficioso, por más que la transición por ahí un poco cueste, va a ser lo más beneficioso”, remarcó Menem, echando por tierra la posibilidad de que la reunión a la que accedió Sturzenegger sirva para provocar algún cambio. 

Los datos marcan que entre enero y mayo reflejan una caída simultánea en la producción, consumo y exportaciones. El resultado es una contracción general del mercado que confirma las advertencias que vienen realizando productores, cooperativas e industrias sobre el deterioro de la cadena. La combinación de menores ventas internas y exportaciones en retroceso impactó directamente sobre el volumen total comercializado por la cadena. Entre enero y mayo de 2026, las salidas de molino destinadas al mercado interno y al exterior sumaron 131,90 millones de kilos. En igual período de 2025 habían alcanzado 135,79 millones de kilos. La diferencia es de 3,89 millones de kilos, equivalente a una caída cercana al 2,9% interanual.

Todos los sectores, una misma mesa

La reunión tiene un valor institucional inédito. Desde la entrada en vigencia del DNU 70/2023, que dejó sin efecto la facultad del INYM para fijar los precios de la hoja verde y de la yerba mate canchada, nunca se había producido un encuentro entre el ministro responsable de la política de desregulación y la conducción completa del organismo.

Cada director llegará con una mirada distinta sobre la situación del sector.

Los productores buscarán plantear la pérdida de rentabilidad que provocó la caída del precio de la hoja verde y las dificultades para sostener la actividad. Las cooperativas expondrán el impacto sobre los pequeños establecimientos, mientras que los trabajadores rurales pondrán sobre la mesa las consecuencias sociales derivadas de la menor actividad en algunos establecimientos.

Los representantes de la industria y de los secaderos, por su parte, llevarán una visión vinculada a la competitividad, los costos y la dinámica comercial que atraviesa hoy el mercado.

La representación de Misiones, encabezada por Ricardo Maciel, insistirá en la necesidad de reconstruir herramientas que permitan equilibrar la relación entre los distintos actores de la cadena sin perder competitividad.

Mucho más que una reunión técnica

El encuentro también tendrá una fuerte carga política.

La desregulación de la yerba mate fue uno de los casos que Sturzenegger utilizó reiteradamente para defender la eliminación de intervenciones estatales en las economías regionales. Del otro lado, productores, cooperativas y distintos referentes del sector sostienen que la desaparición del precio de referencia profundizó el desequilibrio entre los distintos eslabones y debilitó especialmente al pequeño productor.

Ese contraste de visiones llegará ahora a una misma mesa.

No se esperan anuncios inmediatos ni modificaciones regulatorias tras la reunión. Sin embargo, el solo hecho de que el ministro escuche directamente a todos los representantes del INYM abre una instancia de diálogo que hasta ahora no había existido.

El resultado del encuentro será observado con atención en Misiones y Corrientes. Más allá de que el Gobierno mantenga su estrategia de desregulación, la reunión permitirá conocer si existe margen para introducir mecanismos que atenúen las tensiones que hoy atraviesa una de las economías regionales más importantes de la Argentina.

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