Actualizar la información sobre el brote de hantavirus en el buque MV Hondius y coordinar acciones de vigilancia en el territorio nacional fueron los ejes centrales del encuentro convocado para este jueves por las autoridades del Ministerio de Salud, que tuvo la participación de representantes de todas las provincias.
Durante la reunión, se repasaron los antecedentes, se compartieron los datos obtenidos sobre el recorrido del posible caso índice desde su ingreso al país en noviembre del año pasado, la información sobre la cepa detectada y la evolución de los cinco casos confirmados y los sospechosos.
Las autoridades nacionales confirmaron que con la información brindada hasta el momento por los países involucrados y los organismos nacionales intervinientes, no es posible confirmar el origen del contagio. De todos modos, se destacó que la secuenciación genómica realizada a uno de los pacientes internados en Sudáfrica permitió identificar que la variante de hantavirus corresponde a la cepa Andes, con presencia en Chubut, Río Negro y Neuquén, y el sur de Chile.
Actualmente, se están realizando nuevos estudios para determinar su posible origen geográfico y su emparentamiento con otras cepas involucradas en transmisión de persona a persona, según supo la Agencia Noticias Argentinas.
En cuanto a la reconstrucción del recorrido de los primeros viajeros que presentaron síntomas, la cartera sanitaria nacional compartió la información recabada hasta el momento. Por su parte, las jurisdicciones pusieron en común el trabajo realizado para identificar el itinerario de los viajeros en sus territorios y se solicitaron el acompañamiento de Nación para facilitar la obtención de datos adicionales.
Finalmente se reiteró a las jurisdicciones la necesidad de intensificar la vigilancia epidemiológica que se lleva adelante y se recordó la importancia de sensibilizar a los equipos de salud para mejorar la sospecha y detección de casos ante síntomas compatibles con esta enfermedad.
En lo que va del año, en el país se han notificado 42 casos de hantavirus y, desde el inicio de la temporada el total notificado asciende a 101 confirmados.
El Programa Provincial de VIH-SIDA, ITS y Hepatitis Virales del Ministerio de Salud Pública inicio el taller “Más allá del diagnóstico”, una propuesta especialmente destinada a adolescentes que viven con VIH, con el objetivo de generar un espacio de acompañamiento, reflexión y fortalecimiento personal.
La iniciativa busca brindar herramientas para el abordaje integral de distintas dimensiones vinculadas a la salud y al bienestar emocional, promoviendo el intercambio de experiencias en un ámbito de escucha, contención y aprendizaje compartido.
Durante los encuentros se abordan temáticas fundamentales como identidad y emociones; adherencia al tratamiento y autocuidado; pensamientos y mitos en torno al VIH; vínculos y proyectos de vida.
El taller está pensado como un espacio seguro para aprender, compartir experiencias y construir redes de apoyo, favoreciendo el desarrollo de estrategias que contribuyan a una mejor calidad de vida y al fortalecimiento de la autonomía de los adolescentes participantes.
Desde el programa destacaron la importancia de generar estos ámbitos de encuentro, que permiten derribar estigmas, promover información basada en evidencia y acompañar a las juventudes en sus procesos personales.
El taller se realiza una vez al mes en el Polo de Salud Mental, en el Programa Provincial de VIH-SIDA, ITS y Hepatitis Virales.
El gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, dispuso que el Estado provincial asuma el costo de los servicios de energía eléctrica y agua potable de los centros que atienden a personas con discapacidad, ante la falta de transferencias por parte del Estado nacional.
La medida fue formalizada mediante el Decreto N.º 657, que crea el “Régimen de beneficios para Centros y Establecimientos Categorizados como Prestadores de Servicios de Atención a Personas con Discapacidad”, con vigencia desde mayo y hasta el 31 de diciembre de 2026.
En declaraciones realizadas la semana pasada, el mandatario había anticipado la decisión al señalar que “hace meses que el Ministerio de Salud de la Nación no les gira los fondos y se trata de espacios de alta sensibilidad”, y sostuvo: “vamos a hacernos cargo del consumo de luz y agua de estos centros como una forma de aliviar la carga y hacer sostenible una situación muy compleja”.
Asimismo, advirtió que el desfinanciamiento acumulado representa “una cifra importante, cercana a los 2.500 millones de pesos” y remarcó la necesidad de intervención estatal: “no podemos hacernos los distraídos. Hay que hacer un esfuerzo, sacar recursos de otros lugares y ponerlos donde más se necesitan”.
Ante el retiro de la Nación en la asistencia a personas con discapacidad, en Misiones implementamos una medida concreta para sostener el funcionamiento de los centros.
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La normativa establece que el beneficio consiste en un subsidio destinado a cubrir consumos mensuales de hasta 1000 kW de energía eléctrica y 9 m³ de agua potable por institución, mediante transferencias directas a las prestatarias, entre ellas Electricidad de Misiones S.A. (EMSA), Servicios de Aguas de Misiones S.A. (SAMSA) y cooperativas de la provincia.
El decreto precisa que podrán acceder al régimen los centros que cuenten con categorización vigente otorgada por el Ministerio de Salud Pública de la Provincia, y que acrediten que al menos el 60% de sus pacientes sean afiliados al Instituto de Previsión Social de Misiones (IPSM) o beneficiarios del Programa Federal Incluir Salud.
Además, se establece que deberá existir coincidencia entre el domicilio de prestación del servicio y el registrado en la habilitación correspondiente, y se dispone la suspensión automática del beneficio ante irregularidades o vencimiento de las condiciones exigidas.
La implementación quedará a cargo del Ministerio de Hacienda, Finanzas, Obras y Servicios Públicos, en articulación con el Ministerio de Salud Pública, que actúa como autoridad de categorización.
En los considerandos del decreto se advierte que la falta de pago y la acumulación de deudas por parte del Estado nacional generan “una grave afectación en el flujo de fondos” y una “emergencia prestacional inminente”, poniendo en riesgo la continuidad de tratamientos esenciales.
En ese marco, el Gobierno de Misiones sostiene que resulta “imperativo intervenir para garantizar la continuidad de estos servicios esenciales”, en línea con lo establecido por la Ley Nacional N.º 24.901, que garantiza la cobertura integral para personas con discapacidad.
Durante sus declaraciones, el gobernador también subrayó el rol del Estado provincial al afirmar que “las personas con discapacidad necesitan una mirada particular del Estado, desde lo humano, lo sensible y lo solidario”, reforzando el criterio que sustenta la medida adoptada.
Este 23 de abril, en Posadas, la jornada que se realiza en su sede no solo reúne a investigadores, sino que pondrá sobre la mesa una discusión de fondo: cómo el conocimiento genético puede influir en decisiones de gobierno vinculadas a la conservación y la salud. En ese marco, el investigador Diego Cadena Mantilla anticipó parte del enfoque: el ADN como puente entre biodiversidad, desarrollo y políticas públicas. La tensión es clara: ¿puede la ciencia convertirse en insumo efectivo para la toma de decisiones estatales?
Del laboratorio al territorio: el ADN como herramienta de gestión
El encuentro, abierto con inscripción previa y enmarcado en el Día Internacional del ADN (25 de abril), busca mostrar cómo una herramienta técnica puede tener impacto concreto en la gestión pública. Desde el IMiBio, el enfoque apunta a integrar investigación, conservación y desarrollo productivo.
Cadena Mantilla explicó que una de las líneas centrales es el uso del llamado ADN ambiental, una metodología que permite detectar especies a partir de rastros genéticos en el entorno —como pelos o residuos biológicos— sin intervenir directamente en el hábitat. El dato no es menor: habilita monitoreos no invasivos y la detección temprana de especies invasoras, lo que puede traducirse en decisiones más rápidas en materia de control ambiental.
La lógica institucional detrás de este enfoque es clara: generar información precisa para anticipar problemas, en lugar de reaccionar cuando el daño ya está consolidado. En ese esquema, el ADN deja de ser solo una herramienta de laboratorio y pasa a ser un insumo estratégico para la gestión.
Diego Cadena Mantilla, investigador del IMiBio
Biodiversidad y salud: un vínculo en construcción
El evento también busca ampliar el alcance del debate hacia el campo de la salud. Durante la jornada se presentarán avances sobre el uso de compuestos derivados de la biodiversidad misionera, en particular a partir de hongos, con potencial aplicación en tratamientos vinculados al virus del papiloma humano.
Según lo expuesto, las investigaciones se encuentran en una etapa inicial, centrada en revisión y delimitación de los proyectos, a la espera de validaciones institucionales para avanzar en ensayos. Sin embargo, el planteo introduce un punto clave: la biodiversidad como activo estratégico, no solo ambiental sino también sanitario.
En términos de política pública, esto abre una discusión sobre cómo transformar recursos naturales en desarrollos aplicados, bajo criterios de sustentabilidad. La ecuación no es lineal: requiere inversión, articulación institucional y marcos regulatorios adecuados.
El rol del biobanco y la disputa por el conocimiento
Otro de los ejes que emergen del planteo del IMiBio es el resguardo de material genético. El biobanco aparece como una pieza central para conservar información que, en muchos casos, podría perderse con la desaparición de especies.
La lógica es preventiva, pero también estratégica. Contar con ese material permite, a futuro, desarrollar investigaciones, comparar poblaciones y entender cambios ambientales. En términos de poder, implica resguardar conocimiento propio frente a un escenario global donde la biodiversidad adquiere valor económico y científico.
El propio investigador señaló que muchas veces la valoración de estos recursos llega tarde, cuando ya no están disponibles. En ese punto, el biobanco se posiciona como una herramienta de soberanía científica.
Ciencia, alianzas y capacidad de incidencia
El evento también apunta a fortalecer vínculos con otras instituciones, como la Universidad Nacional de Misiones, en un intento de consolidar redes de trabajo que permitan escalar investigaciones. La lógica es clara: sin articulación, los desarrollos quedan limitados; con alianzas, pueden transformarse en innovación aplicada.
A la vez, el planteo reconoce una limitación estructural: la falta de herramientas o recursos para avanzar en determinadas líneas de investigación. En ese contexto, el resguardo de material genético aparece como una forma de sostener potencial futuro, incluso cuando las condiciones actuales no permiten desarrollarlo plenamente.
Un debate que recién comienza
La jornada del 23 de abril se presenta como un punto de partida más que como una síntesis. El desafío es traducir el conocimiento científico en políticas concretas, en un terreno donde intervienen múltiples variables.
Habrá que observar si este tipo de iniciativas logra consolidarse como un canal efectivo de incidencia en la toma de decisiones o si permanece dentro del circuito técnico. Por ahora, el movimiento es evidente: la ciencia busca ocupar un lugar en la construcción de agenda pública. El alcance real de esa intervención todavía está en disputa.
La articulación entre ambos ministerios incluye la vacunación del personal esencial, capacitaciones en enfermedades vectoriales y acciones de prevención en zonas de mayor riesgo epidemiológico.
El ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones, se reunió con la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, con el objetivo de avanzar en las acciones implementadas para proteger al personal de las Fuerzas de Seguridad que presta servicio en zonas de frontera y regiones estratégicas del Noreste (NEA) y Noroeste (NOA) del país. Las mismas incluyen la inmunización del personal esencial, la capacitación sobre prevención de enfermedades transmitidas por vectores y el control focal de las enfermedades presentes en la región.
Durante el encuentro, se puso en valor el trabajo realizado hasta el momento. En este sentido se destacó la campaña de vacunación antigripal que ha permitido inmunizar al personal esencial de Gendarmería Nacional y de Prefectura Naval Argentina, y la realización de capacitaciones específicas con foco en la prevención y el autocuidado frente a enfermedades como dengue, chikungunya, paludismo y leishmaniasis. La capacitación más reciente, realizada en marzo de 2026, contó con la participación de 250 efectivos que cumplen funciones en zonas de frontera.
En función del escenario epidemiológico actual, ambas carteras avanzaron también en la definición de nuevas acciones, entre las que se incluye la priorización del personal que se desempeña en zonas de frontera en la vacunación contra dengue. Por otro lado, se propuso trabajar en la unificación de los protocolos de atención y el manejo clínico de las enfermedades con mayor prevalencia en la región del NOA.
Cabe destacar que desde el año 2024 la cartera sanitaria viene asistiendo a las Fuerzas Armadas, Defensa Civil y personal de Seguridad en capacitaciones de actualización y sensibilización para la prevención y control vectorial de dengue y chagas. Esta articulación se inscribe en el trabajo de vigilancia epidemiológica y entomológica que lleva adelante la cartera sanitaria nacional.
El objetivo de ambos ministerios es fortalecer la prevención, la detección temprana y el control de focos. De esta manera, se consolida una estrategia conjunta para cuidar la salud del personal de seguridad y garantizar condiciones adecuadas para el desarrollo de sus tareas en todo el país.