El presidente Javier Milei finalmente consiguió el tan ansiado “relanzamiento” de su gestión, que entra en una segunda fase con ley Bases aprobada y un acuerdo con 18 gobernadores para trazar un sendero de largo plazo. ¿Alcanza? Pese a la puesta en escena y la magnificencia del acto, el Pacto de Julio no es más que un decálogo de buenas intenciones en el que nadie puede estar del todo en desacuerdo, aunque seguramente despierte controversias en el cómo.
El compromiso se basa en el equilibrio fiscal, menos gasto público, prioridad en la educación, apertura al mundo, todas son premisas necesarias. Pero al mismo tiempo, contiene dos o tres puntos controversiales, como la reforma laboral, la previsional y la vuelta al sistema privado o la exhortación a que las provincias acepten explotar sus recursos naturales. ¿Qué recursos? ¿Cómo? ¿El agua? ¿El litio? ¿La selva? ¿El petróleo? No son todos iguales y no todo vale para atraer inversiones. Los recursos naturales son potestad primigenia de las provincias, según reconoce la Constitución nacional y hay algunas, como Misiones, que hicieron del cuidado de la biodiversidad, uno de sus emblemas. Hablar de explotación, así, sin letra chica, puede ser riesgoso. Pero los gobernadores mostraron una generosidad que allana el camino para que el Gobierno pueda poner en práctica sus políticas, las que fueron avaladas en las últimas elecciones. Aceptar el juego democrático.
No podrá quejarse el Presidente de obstáculos que frenen sus decisiones, aunque él insista en que buscan “desestabilizarlo”. Ahora apuntó al mercado financiero, ese que dice entender a la perfección y que se mueve, siempre, por las leyes del libre mercado. Tan difícil de explicar que el propio ministro de Economía, Luis Caputo, negó tal movida desestabilizadora y, en cambio, elogió la jugada financiera del banco que no hizo otra cosa que proteger sus intereses de acuerdo a las reglas del juego.
Esas reglas de juego hicieron saltar al “dólar libre”, que llegó a los 1.500 pesos para la venta, una cifra redonda que encendió la alarma, ya que está casi al límite del dólar “ahorro” al que accede el público minorista en bancos. El billete “blue” escaló 80 pesos o 5,6% en la semana y encadenó cinco alzas consecutivas a partir del jueves 4. La divisa ya define a julio como el tercer mes seguido con un ascenso marcado y por encima de la inflación.
Es difícil hablar de desestabilización después de conseguir que la mayoría de los gobernadores del país firmara un pacto con el que probablemente la mayoría no está del todo de acuerdo. Se necesita, claro está, como remarcó el gobernador Hugo Passalacqua, uno de los firmantes en la fría noche de la Casa de Tucumán, “el compromiso de trabajar entre todos, sin banderías políticas, para lograr la Argentina federal que tanto deseamos y el país próspero que nos merecemos”.
La economía está empeñada en mostrar que los consensos son necesarios, pero no suficientes para la tan anhelada prosperidad. En lo que va de gestión de Javier Milei y un poco más atrás en el tiempo, la caída es pronunciada. Y en algunos casos, dramática. No hay indicador social que haya mejorado desde diciembre a pesar de la gestión “gigante” del prócer viviente, como alaba el Presidente a Caputo.
La inflación de junio volvió a marcar 4,6 por ciento -la más alta del mundo- y acumula 79,8 en el primer semestre, a pesar de que el Presidente insista en que salvó al país de una hiperinflación de un impensable 17 mil por ciento. La realidad que percibe el Presidente -y también Caputo-, no es la que vive gran parte de la sociedad. El ministro de Economía habló de “recuperación” de algunos sectores, pero no hay evidencias que lo avalen: según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, las ventas minoristas pymes cayeron 21,9% anual en junio, a precios constantes, y acumulan una caída de 17,2% en el primer semestre del año. La producción de autos cayó 16,7 por ciento contra mayo y 40,2 por ciento interanual. La industria registra una baja del 14,2 por ciento interanual. Los de la construcción ni se cuentan. Los datos del empleo marcan que en los últimos ocho meses -siete ya con Milei- se perdieron 130.979 puestos de trabajo en todo el país.
A pesar del relato negacionista, el Gobierno tuvo que admitir que la mano invisible del mercado no está contribuyendo a la recuperación de la economía. Dos medidas de esta semana muestran el horror: que el Estado es necesario para ordenar o incentivar la demanda. La Secretaría de Energía lanzó un programa de financiamiento para la compra de electrodomésticos para reactivar las ventas de un sector fuertemente golpeado y garantizar el acceso a equipos con mayor eficiencia energética, luego de aplicar tarifazos en los servicios.
Por otro lado, se lanzó el programa “Elegí Argentina”, que ofrece beneficios para el pago de pasajes, alojamientos e incluso vuelos de la empresa estatal Aerolíneas Argentinas. El turismo fue uno de los sectores más golpeados por los tarifazos.
No es que de repente el Gobierno de Milei se volvió keynesiano. Es que las encuestas comienzan a marcar el creciente descontento social con el rumbo económico. Según la consultora Indaga RSO, creció 10 puntos la insatisfacción con la situación económica y siete puntos la percepción de que en 6 meses se estará peor que ahora. Bajó 5 puntos la cantidad de hogares que declaran poder ahorrar a fin de mes y creció 7 puntos la cantidad de hogares que recorta gastos para paliar la situación económica. También creció 10 puntos la percepción de que el responsable de la situación actual es el Presidente Milei.
En tanto, la consultora Analogías marcó que, como viene pasando desde mayo, hay un declive de las expectativas optimistas a dos años y se empiezan a alinear las perspectivas económicas generales y las personales con la ponderación muy negativa de la situación actual. “La ciudadanía se sigue mostrando muy crítica respecto del programa económico en tanto entiende que ajusta a las mayorías trabajadoras (54%). También se expresa en claro desacuerdo con el plan de estabilización que tiene como uno de sus pilares la contracción de la actividad económica (53%)”, señala el estudio. Asimismo, se empareja paulatinamente la asignación de responsabilidades respecto de la escalada inflacionaria que se atribuyen en partes similares a la actual gestión y a la anterior.
Según CB Consultora, Milei sube su imagen en 14 de las 24 provincias comparado al mes de junio. La mayor imagen positiva la encuentra éste mes en Córdoba (66.1%), mientras que la imagen más baja la obtiene en Santiago del Estero (38.6%). El distrito donde más cayó comparado a la medición de junio fué La Rioja (-3.9%) y donde más creció fue la ciudad de Buenos Aires (+2.9%). Misiones está entre las ocho provincias donde el Presidente tiene la imagen positiva más baja y una negativa creciente.
Otro estudio, hecho en Misiones, marca que el 80,8% de los misioneros opina que el futuro y el progreso depende de la Provincia, no de la ayuda de la Nación que siempre fue distante. “La solución está en nosotros mismos”, es la síntesis del trabajo. Es que Misiones tiene un plan trazado en los últimos años que marca la diferencia. El empleo volvió a crecer en Misiones, donde se registran 106.102 asalariados formales en el sector privado. Solo cuatro provincias lograron hacer crecer el empleo en dos meses consecutivos desde el arribo del nuevo gobierno nacional.
Misiones tiene una fortaleza que otras no tienen. La continuidad de las políticas públicas y la presencia del Estado consolidaron sectores de la economía que le están haciendo frente a la crisis y las propias empresas están cuidando el empleo. Un dato que pasó desapercibido en los últimos días confirma esta tendencia: Misiones es la tercera provincia donde más se crearon empresas en los últimos 20 años. Esa solidez se siente ahora en momentos en que otras geografías están sufriendo más.
La Provincia está inyectando varios miles de millones a la economía a través de créditos blandos, para sostener la actividad, sobre todo en el sector productivo. Passalacqua anunció este viernes una nueva línea, de otros 1.500 millones de pesos, que se suma a otra de cuatro mil, lanzada inicialmente con el Banco Macro. Según reveló el Gobierno, en solo 20 días, se otorgaron créditos por 4.000 millones, demostrando la efectividad de este programa de apoyo financiero.
El dinero que inyecta la Provincia está apuntado al financiamiento de la industria con créditos más baratos que en el mercado tradicional. Particularmente se apunta a la yerba mate, donde los precios se desplomaron desde la desregulación impuesta por el DNU de Milei en diciembre. Se busca que secaderos y molinos chicos accedan a financiamiento barato con el compromiso de pagar mejor por la hoja verde. Lo mismo con la canchada, para obligar a las industrias más poderosas a comprar de inmediato, lo que debería forzar una mayor competencia de precios. En este momento la materia prima está valiendo casi lo mismo que a fines del año pasado, con una inflación del 79,8 por ciento. El impacto de la desregulación fue tan violento que incluso arrastró a la industria, que padece una inédita contracción del consumo. Sólo el sector supermercadista se está quedando con la escasa rentabilidad.
Misiones también apuesta a la reactivación de la construcción, aturdida desde diciembre cuando Nación decidió dejar de financiar obras públicas. Hay 60 obras en marcha y se espera sumar otras para recuperar empleo. La construcción privada que siguió trabajando, contiene unos cinco mil empleos. El año pasado se llegó a tener registrados cerca de once mil.
La inversión privada es clave. El desarrollo inmobiliario no se detuvo en la Provincia, pero hay otros actores fundamentales que, casi en silencio, invierten con un enorme efecto derrame: más de 1.300 millones costó la rehabilitación de las pasarelas y el balcón de Garganta del Diablo, en las Cataratas del Iguazú, contó Roberto Enriquez, CEO de Iguazú Argentina y dueño de la constructora que lleva el apellido familiar. Ahora irá por la construcción de un segundo balcón e instalar otro tren al principal atractivo para agilizar el flujo de visitantes. El objetivo de largo plazo es triplicar el número de ingresos, que tuvo su pico en 2019, con 1,6 millones. El turismo, uno de los principales motores de la economía de Misiones, sería largamente beneficiado. Durante su visita a las Cataratas y en una reunión con empresarios, el secretario de Turismo, Daniel Scioli, destacó que “la Renovación tiene un proyecto turístico firme”. Ahora sólo falta convencer a Messi de que venga a conocer una de las siete maravillas naturales del mundo.