Secretaría de Energía

Renovables: el Gobierno habilita la salida de contratos de RenovAr y flexibiliza proyectos trabados

Compartí esta noticia !

La Secretaría de Energía modificó el esquema contractual para una parte de los proyectos de generación renovable adjudicados bajo el programa RenovAr y creó nuevas alternativas para proyectos que acumulan penalidades, incumplimientos, conflictos judiciales o dificultades para alcanzar la habilitación comercial. La Resolución 257/2026, publicada este viernes en el Boletín Oficial, apunta a cerrar contratos que quedaron pendientes y, al mismo tiempo, permitir que parte de esa capacidad pueda continuar operando bajo mecanismos de contratación privada.

El cambio central es la apertura de una vía de rescisión de común acuerdo para los proyectos adjudicados en las Rondas 1, 1.5, 2 y 3 de RenovAr, además de aquellos alcanzados por el régimen de excepción de la Resolución 202/2016. La posibilidad alcanza tanto a proyectos que ya alcanzaron la habilitación comercial como a los que todavía no lo hicieron, siempre que cumplan las condiciones fijadas por la Secretaría de Energía.

La salida tiene un costo definido: el titular del proyecto deberá pagar, por única vez, una suma equivalente al 14% del monto total de la Garantía de Cumplimiento de Contrato. En los proyectos que tengan procesos judiciales en curso, además deberá afrontar la totalidad de las costas correspondientes a ambas partes. La empresa también deberá renunciar a reclamos contra el Estado Nacional, la Secretaría de Energía y CAMMESA y asumir compromisos de indemnidad frente a eventuales reclamos vinculados con sus accionistas o sociedades relacionadas.

Hay un punto relevante para los proyectos que arrastran penalidades. Aquellas sociedades que tengan sanciones impuestas y todavía impagas podrán solicitar la rescisión bajo este régimen sin abonar esas penalidades, aunque deberán afrontar el pago del 14% de la garantía establecido por la nueva norma. En cambio, las penalidades que ya hayan sido pagadas a CAMMESA no serán devueltas ni compensadas.

El mecanismo también implica abandonar determinados beneficios del régimen promocional. Los proyectos que no hayan alcanzado la habilitación comercial y tengan un Certificado de Inclusión deberán presentar una declaración jurada de renuncia a los beneficios fiscales otorgados pero no utilizados. Además, quienes rescindan sus contratos deberán terminar sus respectivos acuerdos de adhesión al Fondo para el Desarrollo de Energías Renovables, FODER.

Para los proyectos que ya están generando energía aparece una alternativa que puede modificar el destino comercial de esas centrales. Aquellos que rescindan sus contratos y estén habilitados comercialmente podrán incorporarse al Mercado a Término de Energías Renovables, conocido como MATER, desde el mes siguiente a la rescisión. Para mantener la prioridad de despacho deberán abonar durante dos años un cargo trimestral de US$500 por megavatio de potencia habilitada comercialmente.

En términos de funcionamiento del mercado eléctrico, el movimiento apunta a reducir la cantidad de contratos en los que CAMMESA actúa como contraparte y favorecer una mayor contratación directa entre generadores y compradores privados. La propia resolución encuadra la medida dentro del proceso de normalización del Mercado Eléctrico Mayorista y del objetivo de devolver a CAMMESA un rol más concentrado en la administración técnica del despacho.

La resolución también establece una vía de reconducción para proyectos de RenovAr de las Rondas 1, 1.5 y 2 que se encuentran en operación comercial y tienen compromisos de energía contratada. En estos casos podrán eliminarse, mediante una adenda contractual, los compromisos de Energía Comprometida y Energía Comprometida Mínima desde el 1 de junio de 2026, a cambio de reducir en dos años el período total de abastecimiento previsto originalmente.

Para los proyectos que incurrieron o están próximos a incurrir en deficiencias de abastecimiento, la Secretaría habilitó otra herramienta: un período de recupero de cuatro años para cubrir la energía contratada necesaria para compensar la deficiencia. También se permite una reconducción específica para penalidades por deficiencia mayor o menor, mediante una reducción del período de abastecimiento proporcional a la energía comprometida que no fue entregada.

Estas alternativas no son excluyentes. La norma permite que los titulares de proyectos puedan adherir simultáneamente a los mecanismos de reconducción previstos, siempre que cumplan las condiciones correspondientes. En todos los casos, la opción elegida supone formalizar acuerdos o adendas con CAMMESA y, según el mecanismo, desistir de reclamos vinculados con situaciones anteriores a la firma.

Otro capítulo relevante se abre para los proyectos adjudicados en RenMDI, el programa destinado a incorporar nueva generación renovable distribuida. La Secretaría otorgó una extensión adicional de 365 días corridos sobre la prórroga máxima prevista originalmente para alcanzar la habilitación comercial de los proyectos de los renglones 1 y 2.

Ese tiempo adicional no es gratuito. Durante la prórroga máxima prevista originalmente, los proyectos continuarán con un esquema de pagos de US$5.000 por MW contratado por trimestre. Para acceder a otros 365 días después de esa instancia deberán solicitarlo ante CAMMESA y pagar US$7.000 por MW contratado por trimestre. Además, por cada día adicional efectivamente utilizado se reducirá en dos días el período de abastecimiento del contrato.

El impacto económico de la resolución no se limita a las empresas generadoras. El diseño busca modificar la forma en que se administran contratos que involucran garantías, penalidades y compromisos de abastecimiento, al tiempo que pretende reducir la litigiosidad acumulada y los costos administrativos y judiciales asociados a proyectos que quedaron en situaciones contractuales difíciles de resolver.

Para el sistema eléctrico, la cuestión de fondo es qué hacer con proyectos que fueron adjudicados como parte de una estrategia de expansión de las energías renovables pero que, por diferentes circunstancias, no completaron sus compromisos originales. La nueva norma establece caminos diferenciados: salida contractual, reconducción de obligaciones, incorporación al MATER para centrales habilitadas o extensión de plazos para proyectos que todavía están en desarrollo.

La medida también deja sin efecto la Resolución 883/2023, que había creado un mecanismo para compensar determinadas penalidades mediante inversiones en nuevos proyectos renovables. Según la Secretaría de Energía, ese régimen no llegó a ponerse en ejecución: no se instrumentaron solicitudes de compensación mediante inversiones ni se firmaron convenios o contratos con CAMMESA.

El dinero que CAMMESA recaude por los pagos establecidos para las rescisiónes deberá destinarse al FODER, el fondo creado por la Ley 27.191 para el desarrollo de las energías renovables. De esta manera, la salida de contratos incumplidos queda vinculada a un mecanismo financiero que mantiene esos recursos dentro del esquema de promoción del sector.

La resolución entra en vigencia desde su publicación y establece un esquema voluntario: son los titulares de los proyectos quienes deberán decidir si solicitan la rescisión, la reconducción contractual o, en el caso de los proyectos alcanzados, la extensión de los plazos. El cambio, por lo tanto, no elimina automáticamente los contratos existentes, sino que abre nuevas alternativas para resolver situaciones que el propio Gobierno identifica como pendientes dentro del proceso de normalización del mercado eléctrico.

Compartí esta noticia !

Quita de subsidios de Nación: suben hasta 7,5% las tarifas eléctricas con impacto fuerte en la industria

Compartí esta noticia !

El nuevo esquema tarifario de la electricidad ya está formalmente vigente en Misiones. El Ministerio de Hacienda, Finanzas, Obras y Servicios Públicos aprobó mediante la Resolución 810 los cuadros que Electricidad de Misiones y las cooperativas eléctricas deben aplicar desde el período agosto de 2026, trasladando a las facturas provinciales la nueva estructura de costos definida por la Secretaría de Energía de la Nación.

El cambio no es uniforme. El impacto promedio previsto por la propia resolución es de 1,8% para los usuarios residenciales sin subsidios, 2,4% para los residenciales alcanzados por los Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), 3% para la demanda no residencial y 7,5% para los Grandes Usuarios GUDI. Detrás de esos porcentajes aparece, sin embargo, una modificación más profunda: el subsidio nacional deja de acompañar todo el consumo de los hogares beneficiarios y se concentra en un bloque determinado.

El límite clave: 300 kWh

Misiones está clasificada por Nación dentro de la Zona Bioambiental Muy Cálido, condición que establece bloques estacionales especiales. Durante mayo, junio, julio y agosto, los hogares beneficiarios del SEF tienen hasta 300 kWh mensuales subsidiados. El bloque baja drásticamente a 150 kWh entre septiembre y noviembre, mientras que en diciembre vuelve a elevarse a 550 kWh.

Para agosto, la bonificación nacional sobre el costo mayorista alcanza el 66,59%, resultado de combinar el descuento general del 50% con una bonificación extraordinaria adicional del 16,59%. Pero ese beneficio opera solamente sobre el consumo base: una vez superados los 300 kWh, el excedente pasa a afrontar precios mayoristas plenos.

Ese mecanismo queda claramente expuesto en el Cuadro Tarifario 655, publicado en el Boletín Oficial. Para un residencial SEF de hasta 500 kWh mensuales, por ejemplo, los primeros bloques presentan valores netos del orden de $100,85 a $104,194 por kWh; una vez agotado el bloque subsidiado, el valor prácticamente se duplica y pasa a $207,236 por kWh.

La diferencia es todavía más evidente cuando se compara el cuadro subsidiado con el precio de referencia sin subsidios. Para un residencial de hasta 500 kWh, los primeros 30 kWh tienen un valor subsidiado de $100,850 por kWh, mientras que el precio de referencia sin subsidio es $199,671. Es decir, la bonificación reduce aproximadamente a la mitad ese componente inicial de la tarifa. Los valores publicados son netos y no incluyen IVA.

Cuánto cuesta la energía residencial

El Cuadro Tarifario divide a los residenciales sin subsidio de acuerdo con su nivel de consumo. Para los hogares de hasta 500 kWh mensuales, los primeros 120 kWh cuestan $272,997 por kWh, los siguientes 80 kWh $276,333 y los siguientes bloques llegan a $278,926. El cargo fijo de servicio es de $2.309,10.

En el segmento de hasta 700 kWh, el precio comienza en $274,643 por kWh y llega a $279,984. Para consumos de hasta 1.400 kWh, comienza en $275,593 y alcanza $280,965, con un cargo de servicio de $2.640,90. Para los residenciales que superan los 1.400 kWh mensuales, el precio llega a $283,132 por kWh. Los cuadros oficiales muestran así una estructura escalonada en la que el costo unitario aumenta junto con el nivel de consumo.

Hay una situación particular para jubilados y pensionados comprendidos en la Ley 2620. Los primeros 120 kWh del cuadro general aparecen a $203,474 por kWh, los siguientes 80 kWh a $208,896 y posteriormente los precios convergen progresivamente hacia los valores residenciales generales, hasta alcanzar $283,132 por encima de los 1.400 kWh.

Comercios, industrias y hoteles: la energía por encima de $260 por kWh

El cuadro permite dimensionar también el costo que enfrentan las actividades económicas. En la categoría comercial con consumo menor a 2.000 kWh, los primeros 60 kWh tienen un precio neto de $263,594, los siguientes 140 kWh de $266,659 y el excedente de 800 kWh alcanza $282,401, además de una cuota de servicio de $4.119,20.

Para comercios con consumos iguales o superiores a 2.000 kWh, los valores se mueven entre $264,987 y $284,473 por kWh, mientras que para los establecimientos de mayor consumo la energía llega a $284,748 en uno de los bloques.

La industria tampoco queda al margen. Para establecimientos industriales de hasta 2.000 kWh, los primeros 800 kWh cuestan $265,796 por unidad y el excedente $281,844, con un cargo de servicio de $6.418,60. Entre 2.000 y 4.000 kWh, la energía se ubica entre $267,798 y $283,836 y la cuota de servicio asciende a $8.026.

El cuadro específico para hoteles -una categoría especialmente sensible en una provincia turística- establece valores desde $263,340 por kWh para establecimientos de menor consumo y llega hasta aproximadamente $283,9 por kWh en los segmentos superiores, además de cargos fijos de entre $4.119,20 y $5.240.

El mayor impacto recae sobre los grandes usuarios

El salto más significativo de esta actualización se concentra en la demanda intensiva. Mientras los hogares reciben incrementos medios inferiores al 3%, la resolución calcula un aumento promedio de 7,5% para los Grandes Usuarios GUDI.

La explicación está en el costo mayorista. Nación aumentó el Precio Estabilizado de la Energía un promedio de 5,6% para la demanda residencial, 8,7% para la no residencial y 16,7% para los GUDI. Paralelamente, el Precio de Referencia de la Potencia cayó 2,2% y el de Servicios Adicionales retrocedió 9,8%.

También aumentaron componentes que atraviesan a todo el sistema. El Precio Estabilizado de Transporte quedó en $5.617 por MWh, 11,5% más, mientras que el Fondo Nacional de Energía Eléctrica fue actualizado a $2.508 por MWh, con una suba del 10%.

La Provincia sostiene en la resolución que Energía de Misiones y las cooperativas eléctricas no están en condiciones de absorber esas variaciones y, por ese motivo, autoriza su traslado al cuadro tarifario.

El subsidio se verá en la factura

La nueva estructura busca además hacer explícita la diferencia entre lo que cuesta la electricidad y lo que efectivamente paga un usuario subsidiado. Energía de Misiones y las cooperativas deberán continuar informando en cada factura tanto la tarifa calculada sin subsidio nacional como la tarifa efectivamente cobrada, identificando la diferencia como “Subsidio Estado Nacional”.

El esquema deja así dos movimientos simultáneos. Por un lado, suben los precios mayoristas que Misiones traslada a usuarios residenciales, comercios, industrias y grandes consumidores. Por otro, Nación continúa reduciendo y focalizando la asistencia, concentrándola en determinados hogares y dentro de bloques de consumo cada vez más relevantes para definir el monto final de la factura.

Y hay un dato que anticipa el próximo capítulo: en agosto Misiones dispone de un bloque subsidiado de 300 kWh por su condición climática, pero desde septiembre ese umbral cae a apenas 150 kWh mensuales. Todo consumo residencial beneficiario que supere ese nivel quedará expuesto a precios mayoristas sin bonificación nacional. Esa reducción del bloque puede tener más peso sobre las facturas de primavera que la actualización porcentual del cuadro tarifario en sí misma.

Compartí esta noticia !

Energía corrige un error administrativo y ratifica el bloque subsidiado de 200 kWh para septiembre

Compartí esta noticia !

La Secretaría de Energía corrigió un error material detectado en la resolución que había elevado a 200 kWh mensuales el consumo base subsidiado para septiembre y ratificó que ese será el límite aplicable durante este mes para los hogares alcanzados por el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). La modificación no cambia la decisión de fondo, sino que reemplaza el anexo que había sido confeccionado con valores incorrectos para otros períodos y zonas bioambientales.

La Resolución 238/2026, publicada este viernes en el Boletín Oficial, sustituye el Anexo I de la Resolución 221/2026, dictada el 31 de agosto. Según explicó la Secretaría de Energía, al confeccionar aquel anexo se habían consignado valores que no coincidían con los establecidos originalmente para los meses y zonas que no habían sido alcanzados por la modificación de septiembre.

El punto central es que la rectificación no implica un nuevo cambio en el esquema de subsidios. Energía sostiene expresamente que la Resolución 221 había tomado una decisión concreta: establecer para septiembre de 2026 un consumo base diferencial de 200 kWh por mes para las distintas zonas bioambientales. Ese criterio permanece vigente.

El nuevo anexo permite, además, reconstruir cómo queda el esquema de consumo base dentro del régimen SEF. Para enero, febrero y diciembre se establecen 550 kWh mensuales para las zonas calificadas como “Muy cálido”, 370 kWh para “Cálido” y 300 kWh para el resto. Durante mayo, junio, julio y agosto el bloque es de 300 kWh mensuales para las tres categorías.

Para marzo, abril, octubre y noviembre, el consumo base vuelve a ubicarse en 150 kWh mensuales para todas las zonas. La excepción vigente es septiembre de 2026, cuando el límite fue elevado a 200 kWh mensuales también sin distinción entre las categorías “Muy cálido”, “Cálido” y “Resto”.

La discusión es relevante porque el esquema de subsidios energéticos focalizados busca concentrar la asistencia estatal sobre el consumo considerado indispensable de los usuarios residenciales vulnerables, en lugar de subsidiar de manera generalizada todo el consumo. El Decreto 943/2025, que creó el SEF, otorgó a la Secretaría de Energía la facultad de establecer consumos diferenciales para regiones con particularidades climáticas y bioambientales y de revisar periódicamente los volúmenes máximos alcanzados por el subsidio.

En ese marco, la diferenciación territorial no es un detalle administrativo. El propio régimen reconoce que las necesidades energéticas de un hogar no son iguales en todo el país y permite adaptar el bloque subsidiado a las condiciones climáticas. La tabla corregida conserva esa lógica, con mayores consumos base en los períodos de temperaturas extremas y un esquema más acotado durante los meses de menor demanda.

La decisión de septiembre tiene, además, una particularidad: el incremento a 200 kWh fue dispuesto para todas las zonas bioambientales. La Resolución 238 no modifica ese parámetro, sino que busca evitar que el error documental introducido en la resolución anterior genere confusión sobre los valores aplicables en el resto del calendario.

Desde el punto de vista administrativo, la Secretaría invocó el artículo 101 del Reglamento de Procedimientos Administrativos para subsanar el error material. La norma deja así asentado que la corrección afecta exclusivamente la exteriorización documental de la medida anterior y no su contenido sustancial.

Para los usuarios alcanzados por el SEF, la consecuencia práctica es concreta: septiembre mantiene un bloque base de 200 kWh mensuales, mientras que los restantes meses conservan los valores establecidos según cada zona bioambiental. La corrección busca ordenar la referencia normativa sin alterar el criterio de subsidio que había sido anunciado para este mes.

El desafío de fondo permanece: que la focalización de los subsidios consiga combinar una reducción del gasto público con una protección efectiva del consumo indispensable de los hogares vulnerables. En ese equilibrio, la precisión de los parámetros y su correcta comunicación son parte de la política energética, no una cuestión meramente formal.

Compartí esta noticia !

Misiones negoció con Caputo recuperar subsidios eléctricos: el nuevo esquema alcanzaría a 70% de los hogares

Compartí esta noticia !

Misiones dio un paso clave para recuperar parte de los subsidios eléctricos perdidos y adaptar el esquema nacional a una provincia donde la electricidad no es solamente una fuente de energía, sino prácticamente la única disponible para miles de hogares.

El presidente de Energía de Misiones, Julio César Barreto, detalló a Economis los resultados de las gestiones realizadas ante el Ministerio de Economía y el ministro Luis Caputo, después de que el reclamo por una tarifa energética diferencial para el Norte Grande volviera a ocupar un lugar central en la agenda regional con el planteo del gobernador Hugo Passalacqua.

El principio de acuerdo contempla modificar los actuales bloques de consumo subsidiado y establecer un régimen específico para las zonas cálidas: hasta 500 kWh mensuales durante los seis meses de mayores temperaturas y 300 kWh durante el resto del año.

La estimación de Energía de Misiones es que, con esos parámetros, más del 70% de los usuarios residenciales de la provincia quedarían alcanzados por el beneficio.

La discusión tiene un trasfondo económico considerable. En los últimos dos años y medio, según los números expuestos por Barreto, el costo de la energía aumentó alrededor de 423%, como consecuencia de la recomposición del precio mayorista y la reducción de los subsidios nacionales.

Sin embargo, ese incremento no fue trasladado completamente a las facturas.

De acuerdo con el presidente de Energía de Misiones, el Gobierno provincial absorbió durante ese período más de 300 puntos porcentuales del aumento, mediante distintas herramientas y decisiones tarifarias. De esa manera, mientras el costo de abastecimiento trepó más de cuatro veces, el incremento acumulado que terminó llegando a usuarios residenciales, comercios e industrias rondó el 100%.

Esa brecha explica buena parte del esfuerzo fiscal que viene realizando Misiones para contener el costo energético, pero también expone los límites de una estrategia provincial frente a una política tarifaria definida a nivel nacional.

El argumento que Misiones llevó a la mesa con Economía tiene una particularidad que la diferencia de buena parte del país: la provincia no cuenta con gas natural por redes. “Estamos como en el siglo XIX, con leña para producir”, cuestionó Passalacqua durante la cumbre del Norte Grande que se hizo en Posadas. 

Eso convierte a la electricidad en un insumo difícil de sustituir. Durante el verano, los equipos de refrigeración y acondicionamiento de aire disparan la demanda residencial, mientras que comercios, industrias y actividades productivas también dependen fuertemente del suministro eléctrico.

En otras palabras, un hogar misionero no necesariamente consume más electricidad por ineficiencia o falta de racionalidad energética. Consume más porque vive en una de las regiones más cálidas del país y porque muchas de las alternativas energéticas disponibles en otras provincias directamente no existen en Misiones.

Ese fue uno de los puntos centrales planteados ante Caputo y los equipos de la Secretaría de Energía.

El reclamo tomó nuevo impulso después de la Asamblea de Gobernadores del Norte Grande realizada en Posadas, donde las diez provincias de la región volvieron a instalar la necesidad de corregir las asimetrías energéticas.

La discusión busca trasladar al mapa eléctrico una lógica similar a la que durante años justificó tratamientos diferenciales para las zonas frías: si el clima determina consumos energéticos estructuralmente superiores, los bloques subsidiados deberían reconocer esa realidad.

La propuesta que comenzó a tomar forma establece dos períodos claramente diferenciados.

Entre noviembre y abril, los meses de temperaturas más altas y mayor utilización de refrigeración, el bloque de consumo alcanzado por el subsidio llegaría hasta 500 kWh mensuales. Entre mayo y octubre, el límite se reduciría a 300 kWh mensuales.

La diferencia no es menor. Ampliar el bloque subsidiado implica que una porción mayor del consumo eléctrico de cada hogar quede protegida frente al costo pleno de la energía.

El diseño está pensado fundamentalmente para usuarios residenciales. Los consumos habituales de comercios e industrias suelen superar esos niveles, por lo que el impacto directo será considerablemente menor en esos segmentos.

Para las familias, en cambio, Energía de Misiones calcula que más de siete de cada diez usuarios podrían quedar dentro de los nuevos parámetros.

También aparecerá un incentivo adicional para administrar el consumo. Mantenerse dentro de los 500 kWh en los meses cálidos o de los 300 kWh durante el resto del año permitirá maximizar el beneficio del esquema subsidiado.

El acuerdo político y técnico alcanzado con Economía no significa que el beneficio vaya a aparecer inmediatamente en la próxima factura. Barreto advirtió que todavía queda un recorrido administrativo y legislativo.

Uno de los pasos centrales será la definición legislativa del régimen vinculado a las zonas climáticas y posteriormente su reglamentación. En paralelo, deberán trabajar los equipos técnicos de las provincias, el Ministerio de Economía y la Secretaría de Energía para adecuar los sistemas de segmentación y facturación.

La estimación más optimista es que el impacto económico pueda comenzar a verse dentro de los próximos 45 a 60 días.

El calendario no es un detalle. Si los plazos se cumplen, el nuevo esquema podría comenzar a operar cerca del inicio del período de mayor demanda eléctrica en Misiones, cuando las altas temperaturas vuelven a empujar los consumos hacia arriba.

La negociación abre así una ventana para corregir una de las principales distorsiones que Misiones viene señalando desde el comienzo del proceso de quita de subsidios.

No se trata únicamente de pagar menos por la electricidad. La discusión de fondo es qué se considera un consumo razonable en cada región del país.

Un mismo límite nacional puede resultar suficiente para una familia con acceso al gas natural y temperaturas moderadas, pero insuficiente para un hogar del NEA que cocina, refrigera ambientes y en muchos casos también calienta agua utilizando electricidad.

Después de una suba de 423% en el costo de la energía en apenas dos años y medio, Misiones busca ahora que esa diferencia deje de ser absorbida casi exclusivamente por las cuentas provinciales y los bolsillos de los usuarios.

Compartí esta noticia !

El Gobierno reordena los fondos de las exportaciones eléctricas y redefine cómo financiará la expansión de la red

Compartí esta noticia !

La Secretaría de Energía modificó el esquema de financiamiento de las obras de transporte eléctrico y dejó sin efecto el mecanismo que destinaba hasta el 75% de los recursos de la Cuenta de Exportaciones del Mercado Eléctrico Mayorista al extinto Fondo Fiduciario para el Transporte Eléctrico Federal (FFTEF). La decisión concentra nuevamente en el organismo regulador la capacidad de definir el destino de esos fondos mediante instrucciones específicas.

La medida fue formalizada a través de la Resolución 201/2026, publicada este lunes en el Boletín Oficial, que deroga los artículos 5°, 6° y 7° de la Resolución 593/2022 y el artículo 3° de la Resolución 606/2023. El cambio se produce después de la disolución del FFTEF, dispuesta por el Decreto 234/2025, y completa el reordenamiento institucional del esquema de financiamiento de las ampliaciones del sistema eléctrico.

La Cuenta de Exportaciones había sido creada en 2021 dentro del Fondo de Estabilización del Mercado Eléctrico Mayorista y se integra con los ingresos netos que CAMMESA obtiene por las operaciones de exportación de electricidad, una vez descontados los costos asociados. La normativa original establecía que esos recursos debían financiar obras de infraestructura energética.

El giro regulatorio consiste ahora en que esos fondos ya no quedan asociados a un vehículo fiduciario específico. La Resolución 201/2026 establece que serán asignados mediante instrucciones regulatorias particulares de la Secretaría de Energía, en ejercicio de las facultades que le otorga el artículo 3° de la Resolución 1.037/2021.

En términos de política energética, esto implica un cambio relevante en la administración de los recursos: el Estado conserva la fuente de financiamiento vinculada a las exportaciones eléctricas, pero elimina la asignación automática o predeterminada a través del FFTEF. La Secretaría de Energía podrá determinar qué obras requieren financiamiento en función de las prioridades técnicas y de las necesidades del sistema.

El cambio está directamente relacionado con la disolución del Fondo Fiduciario para el Transporte Eléctrico Federal. El Decreto 234/2025 eliminó ese fondo, pero mantuvo la política de financiar ampliaciones del sistema de transporte eléctrico mediante mecanismos diferenciados. Al mismo tiempo, modificó el artículo 31 de la Ley 15.336 y estableció que el 19,86% de la recaudación total del Fondo Nacional de la Energía Eléctrica (FNEE) será destinado a obras de ampliación del transporte en alta tensión orientadas a abastecer la demanda o interconectar regiones eléctricas para mejorar la calidad y seguridad del suministro.

La resolución de la Secretaría de Energía aclara que esta nueva arquitectura no implica abandonar el Plan Federal de Transporte Eléctrico Regional. Las obras incluidas en ese programa mantienen su vigencia como ampliaciones del sistema de transporte en alta tensión, aunque su financiamiento deberá definirse bajo el nuevo esquema y de acuerdo con las prioridades técnicas y presupuestarias que establezca la autoridad.

La diferencia es importante: una obra puede continuar siendo considerada necesaria para el sistema eléctrico sin conservar automáticamente una fuente de financiamiento determinada. El nuevo régimen separa la planificación de las obras de la asignación concreta de los recursos, dejando a la Secretaría de Energía la decisión sobre cuáles proyectos financiar y con qué fuente disponible.

La resolución también depura el universo de proyectos heredados del antiguo esquema. Todas aquellas encomiendas, instrucciones de gestión o instrucciones para iniciar procesos licitatorios vinculadas al FFTEF quedarán sin efecto si no habían derivado en contratos con terceros antes del 28 de marzo de 2025 y tampoco figuran entre los contratos en ejecución incorporados al anexo de la Resolución 343/2025.

La excepción alcanza precisamente a las obras que ya tenían contratos en curso de ejecución al momento de la disolución del Fondo. Esos contratos fueron transferidos a la Secretaría de Energía, que asumió el rol de comitente y quedó a cargo de su continuidad.

La medida también despeja una situación normativa generada por el préstamo que CAMMESA había otorgado a ENARSA para financiar las obras de reversión del Gasoducto Norte, actualmente denominado Gasoducto Perito Francisco Pascasio Moreno. La Resolución 606/2023 había suspendido transitoriamente el mecanismo de aportes de la Cuenta de Exportaciones al FFTEF hasta que se produjera el reintegro de los fondos.

Con la desaparición del fondo fiduciario receptor, la Secretaría de Energía considera que esa suspensión perdió su objeto y, por esa razón, también elimina el artículo que la establecía. El argumento central es jurídico y operativo: no puede mantenerse un mecanismo de transferencia cuyo destinatario institucional dejó de existir.

El nuevo esquema otorga mayor discrecionalidad a la autoridad energética, pero también coloca sobre ella una responsabilidad mayor: transformar una fuente de recursos disponible en un programa de inversiones que permita resolver los cuellos de botella de la red. En un sistema eléctrico donde la expansión del transporte condiciona la incorporación de nueva generación y la capacidad de abastecer una demanda creciente, la asignación de capital hacia las obras prioritarias se vuelve una decisión estratégica.

Para los usuarios y para las economías regionales, el efecto no necesariamente será inmediato ni se traducirá directamente en la factura eléctrica. El impacto potencial está en otro lugar: una red de alta tensión con mayor capacidad y confiabilidad permite reducir restricciones, mejorar la seguridad del abastecimiento y facilitar la interconexión entre regiones eléctricas.

La resolución, por lo tanto, no anuncia nuevas obras ni asigna en esta instancia un monto determinado a proyectos específicos. Lo que modifica es el mecanismo mediante el cual la Secretaría de Energía podrá decidir el destino de los recursos de la Cuenta de Exportaciones. El próximo paso relevante será observar qué instrucciones regulatorias emita el organismo y qué ampliaciones sean finalmente priorizadas.

El cambio consolida así una nueva arquitectura para el financiamiento de la infraestructura eléctrica: desaparece el fondo fiduciario como vehículo de asignación, se preservan las obras consideradas estratégicas y la Secretaría de Energía recupera una herramienta central para ordenar los recursos disponibles según las necesidades del sistema.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin