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REM: la inflación de abril sería 2,6% y Argentina crecería 2,8% este año

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Las expectativas del mercado sobre la inflación argentina muestran una pausa en el proceso de desinflación y reflejan un escenario de mayor cautela para los próximos meses. El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) difundido por el Banco Central (BCRA) evidenció que las principales consultoras y bancos mantuvieron previsiones inflacionarias altas.

El último informe consolida una inflación minorista del 2,6% para abril y proyecta un tipo de cambio nominal de $1.410 para mayo. Para Misiones, la estabilidad de los precios núcleo y la tendencia a la baja de las tasas de interés (TAMAR al 23,1%) configuran un nuevo umbral de costos para el financiamiento de capital de trabajo en el sector agroindustrial.

Sin embargo, el dato más relevante es que las previsiones anuales aumentaron 1,4 puntos respecto al REM anterior El REM estimó una inflación total de 30,5% para todo 2026, reflejando que el mercado considera que el proceso de desaceleración perdió velocidad respecto de las expectativas que existían meses atrás.

El consenso de los 45 analistas consultados por la autoridad monetaria arroja una hoja de ruta de estabilización con sesgo contractivo en la actividad. A pesar de una leve expansión del 0,3% en el primer trimestre, la economía real muestra una recuperación más lenta de lo previsto, ajustando la expectativa de crecimiento anual al 2,8%. Para el tomador de decisiones en el NEA, este escenario implica una gestión quirúrgica de inventarios, donde la previsibilidad cambiaria —con un dólar a $1.676 para diciembre— otorga un marco de referencia para las manufacturas de exportación.

Variables clave para el sector productivo local

El mercado también sigue de cerca la estrategia monetaria del Gobierno. En las últimas semanas, distintos analistas señalaron que la administración nacional comenzó a tolerar tasas de interés reales negativas para intentar apuntalar el crédito y la actividad económica. El REM estima que las tasas s e encuentren entre el 22% y 23% durante todo el año. Esa política, aunque podría favorecer el consumo y la inversión, también genera dudas sobre su impacto en la inflación futura.

A esto se suman las presiones derivadas de los aumentos internacionales del petróleo y de los combustibles locales, un componente que las consultoras consideran clave para explicar la aceleración inflacionaria observada durante marzo y abril.

La dinámica de las expectativas impacta de forma diferenciada en la estructura de costos misionera debido a su perfil transable y fronterizo:

Financiamiento y Tasas: La TAMAR (tasa mayorista) para mayo se ubicaría en 23,1% TNA, lo que representa una caída de 2,9 p.p. respecto al mes anterior. Esta reducción abarata el costo de los adelantos en cuenta corriente para aserraderos y secaderos de yerba mate.

Competitividad Cambiaria: El pronóstico de un tipo de cambio nominal con una variación interanual de solo el 15,8% sugiere una apreciación real del peso. En Misiones, este fenómeno agudiza las asimetrías fronterizas, incentivando el consumo en Paraguay y Brasil si la inflación local no acompaña la velocidad de devaluación.

Sector Externo: Se proyecta un superávit comercial anual de USD 16.506 millones. El incremento esperado en las exportaciones (FOB) a USD 96.056 millones es una señal positiva para los complejos tealero y forestal, que dependen de la demanda global.

Empleo y Consumo

En paralelo, el REM mostró expectativas moderadamente positivas para la actividad económica. Los analistas proyectaron un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 1% en el segundo trimestre, mientras que para todo 2026 estimaron una expansión cercana al 2,8%, una proyección menor a los resultados de los anteriores REM.

El mercado laboral presenta señales de resistencia administrativa, con una tasa de desocupación estimada en 7,7% para el primer trimestre de 2026. Para el cuarto trimestre, se espera una leve mejora hacia el 7,4%.

“La inflación núcleo se mantuvo en 2,6%, lo que indica que el proceso de desinflación ha encontrado un piso firme, eliminando la volatilidad de regulados y estacionales en el análisis de largo plazo”.

Para el comercio misionero, la estabilidad del IPC Núcleo en niveles del 2% mensual para el segundo semestre es el dato que permitirá recomponer el poder adquisitivo del salario, motorizando el consumo minorista tras el impacto de los ajustes de tarifas.

Lo que hay que seguir

La combinación de inflación persistente, tasas en descenso y un esquema cambiario bajo presión mantiene abierta la discusión sobre la sustentabilidad del programa económico. Para el Gobierno, el desafío será sostener la desaceleración de los precios sin comprometer la recuperación de la actividad ni la estabilidad financiera.

La sostenibilidad del superávit fiscal primario, proyectado en $15,9 billones para 2026, asegura la continuidad del ancla monetaria del Gobierno. La clave para la provincia reside en monitorear la brecha entre el Top 10 de analistas y el promedio general: los analistas con mayor precisión prevén un tipo de cambio más bajo para diciembre ($1.611) y un crecimiento del PIB menor (2,5%). Este escenario de “dólar quieto y actividad moderada” obliga a las empresas misioneras a buscar eficiencia en costos operativos ante la imposibilidad de licuar pasivos por vía inflacionaria.

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Iván Espósito, CEO de Suzano Argentina: “El sector forestal argentino tiene enorme potencial, pero necesita previsibilidad”

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La industria forestal no se piensa en meses ni en balances trimestrales. Se mide en ciclos largos, en bosques que tardan años en madurar y en inversiones que sólo encuentran sentido cuando existe previsibilidad. En ese terreno, la mirada de Suzano sobre la Argentina combina entusiasmo y prudencia.

La compañía brasileña, uno de los mayores productores mundiales de celulosa y papel, emplea a más de 40 mil personas en el mundo, pero apenas unas cien en Argentina. La diferencia no responde a falta de interés, sino a una lógica de expansión que exige tiempo, escala y reglas claras.

“Argentina volvió a posicionarse como un mercado estratégico. La ven mejor desde afuera y hay mucho entusiasmo con el equilibrio macroeconómico y con la posibilidad de una economía más ordenada. Pero en industrias como la forestal, donde una inversión empieza a mostrar retorno en ocho o diez años, la previsibilidad no es un detalle: es la condición principal”, explicó Iván Espósito, CEO de Suzano Argentina, en diálogo con Economis.

La firma acaba de consolidar su operación local bajo una nueva identidad: la histórica Stenfar pasó a llamarse Suzano Argentina, en una decisión que busca integrar plenamente la filial al esquema global de la multinacional y ampliar su presencia en el mercado local.

La entrevista con Iván Espósito se realizó apenas horas después del anuncio del megaproyecto de Arpulp en Ituzaingó, una inversión proyectada en 2.000 millones de dólares que prevé la construcción de la planta de fibra larga de pino más grande del mundo, con capacidad estimada en 800 mil toneladas anuales y tecnología de última generación. Para el CEO de Suzano, el anuncio excede a una sola empresa y representa una señal estratégica para todo el país. “Para Argentina es sumamente positivo el anuncio de la pastera en Corrientes”, afirmó. A su juicio, proyectos de esa escala fortalecen la competitividad regional, muestran la verdadera capacidad de desarrollo del sector forestal y consolidan al NEA como plataforma exportadora.

El proyecto cuenta con respaldo del fondo Pegasus para estructurar el financiamiento internacional y, según explicó Alejandra Aranda, CEO de Arpulp, en 2026 se realizará un estudio ambiental bajo estándares internacionales de máxima exigencia; en 2027 avanzará la ingeniería básica y de detalle, mientras que la construcción está prevista entre 2028 y 2030. “El mercado se abrió, hay reacomodamiento y más oferta. Eso obliga a ser más eficientes y bajar los costos de operación”, resume Espósito, convencido de que la escala y la competitividad serán decisivas en la nueva etapa de la industria forestal.

El negocio forestal exige una lógica distinta a la de otros sectores industriales. No se trata sólo de montar una planta: primero hay que esperar que crezcan los árboles.

“La forestación demanda entre seis y siete años como mínimo en nuestra región. Después viene la inversión industrial, la transformación y recién ahí aparece el retorno. Estamos hablando de proyectos con horizonte de diez años. Por eso el largo plazo importa tanto”, señala Espósito.

Suzano opera bajo una política de producción cien por ciento renovable y en Brasil invierte miles de millones de dólares en toda su cadena forestal e industrial. Allí, además, encuentra algo que considera central: previsibilidad.

“Brasil tiene algo que para este tipo de decisiones vale muchísimo: previsibilidad. Más allá de Lula, más allá del modelo económico, más allá de las disputas políticas, existe estabilidad. El modelo político está descontado. Eso permite proyectar”, resume.

La comparación no es menor. Para una empresa acostumbrada a inversiones de gran escala, la diferencia entre un entorno previsible y otro sujeto a cambios pendulares puede definir una decisión.

El RIGI como herramienta clave

En ese escenario, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones aparece como una herramienta observada con atención por el sector.

“El RIGI es clave para el largo plazo y para procesos de modernización. Ayuda a construir condiciones más razonables para inversiones de capital intensivo. El problema es que no todas las inversiones son gigantescas. También existen proyectos intermedios, de 50, 70 u 80 millones de dólares, que siguen necesitando financiamiento y reglas claras”, advierte.

La mirada empresarial no pasa únicamente por los beneficios fiscales, sino por la posibilidad de sostener un marco de confianza.

“A la Argentina la veo con mucho entusiasmo desde afuera. Si se consolidan algunas reformas y esa estabilidad se sostiene en el tiempo, el país se vuelve mucho más atractivo”, insiste.

Tissue, packaging y exportación: dónde está el futuro

Mientras el papel tradicional para impresión pierde espacio en todo el mundo, la reconversión del sector apunta hacia dos grandes motores: el tissue y el packaging.

El tissue -papel higiénico, servilletas, toallas descartables y productos de consumo masivo- aparece como uno de los segmentos más dinámicos a nivel global.

“Tissue es un fenómeno para explorar. Es una categoría que crece mucho y no descartamos evaluar inversiones en Argentina”, adelanta Espósito.

También el packaging gana protagonismo, impulsado por el comercio electrónico, la logística y la necesidad de envases más eficientes para exportación.

Todo lo vinculado al packaging tiene muchísimo futuro. En un país con potencial exportador fuerte, como Argentina, especialmente en agroindustria, alimentos y frutas, mejorar embalajes también mejora competitividad”, sostiene.

Para Suzano, allí aparece una oportunidad concreta para la región y particularmente para el NEA.

En una provincia como Misiones, donde la base forestal forma parte de la estructura productiva, el diagnóstico tiene una lectura directa: hay mucho espacio para crecer.

“El sector forestal argentino tiene enorme potencial. No hubo grandes proyectos en los últimos años y todavía existe una brecha enorme de escala. Suzano en Brasil tiene cinco veces más capacidad que muchos jugadores locales”, explica.

La apuesta, sostiene, debe mirar menos al mercado interno y más a la exportación.

“Hay que enfocarse en exportación. El negocio forestal necesita escala y competitividad internacional. Tissue, packaging, reconversión industrial y una mirada exportadora son parte de ese camino”.

En esa visión, el papel no es una industria del pasado, sino una industria que cambia de forma.

“La industria del papel tiene futuro. Lo que cambia son los usos. La innovación está ahí: nuevos productos, nuevos procesos, mayor eficiencia y una lógica más sustentable”.

Con una estructura aún pequeña en el país, Suzano no plantea una expansión acelerada, sino una construcción gradual. “Tenemos más de 40 mil empleados en el mundo y cerca de cien en Argentina. Es un camino que toma tiempo. La estrategia hoy es consolidar presencia, ganar eficiencia, acercarnos más al cliente y construir una operación más robusta para el largo plazo”.

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El aserradero ASECOR de Virasoro paga salarios con vales y expone el deterioro del sector

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Un aserradero ubicado en Gobernador Virasoro comenzó a pagar parte de los salarios con vales, en un contexto de atraso en los haberes y caída del consumo interno que ya había sido advertido por referentes del sector. La situación, que surge del testimonio directo de trabajadores de la firma ASECOR, introduce un dato incómodo para la política productiva regional: cuando una actividad estratégica como la forestoindustria recurre a mecanismos informales de pago, la discusión deja de ser sectorial y pasa a ser estructural.

El hecho ocurre en una provincia que, junto a Misiones, concentra buena parte del complejo maderero del país. Y aparece en un momento donde el discurso público todavía apuesta a la expansión industrial basada en recursos forestales. La pregunta se vuelve inevitable: ¿se trata de un caso puntual de crisis empresaria o de una señal temprana de un ajuste más profundo en la cadena?

Un síntoma que desborda lo laboral

La situación en ASECOR se conoció a partir de testimonios difundidos por el portal Corrientes Hoy de trabajadores, quienes aseguran que “hace meses” no perciben sus salarios en efectivo y que, ante la falta de alternativas, aceptan vales para adquirir mercadería. La práctica no solo implica un deterioro directo del ingreso, sino que también tensiona los marcos regulatorios laborales vigentes.

El dato no es menor: el pago en vales remite a esquemas que históricamente fueron cuestionados por desnaturalizar la relación laboral formal. En términos concretos, limita la capacidad de los trabajadores para decidir sobre su consumo, reduce liquidez en economías locales y desdibuja la trazabilidad del salario.

El contexto empresarial tampoco es ajeno. Según se indicó, la firma tendría entre sus socios a una referente del sector maderero que recientemente había advertido sobre la crisis derivada de la caída del consumo interno. Esa lectura sectorial ahora encuentra una expresión concreta en el territorio.

Marco productivo: una cadena estratégica bajo presión

La industria maderera en la región se apoya en un esquema integrado que va desde la producción forestal hasta la industrialización y exportación. Sin embargo, el eslabón industrial —especialmente los aserraderos— suele ser el más expuesto a variaciones en la demanda y a los costos operativos.

Cuando el consumo interno se retrae, el impacto se traslada rápidamente a la actividad de transformación. En ese escenario, las empresas con menor espalda financiera enfrentan tensiones de liquidez que terminan trasladándose a la variable más sensible: el salario.

El caso de ASECOR se inscribe en esa lógica. No aparece como una decisión aislada, sino como la consecuencia de un desequilibrio económico que todavía no encuentra mecanismos de compensación. Y que, además, convive con un escenario donde otras provincias impulsan inversiones forestales de gran escala, buscando posicionar al sector como motor exportador.

Correlación de fuerzas: entre la crisis empresarial y la respuesta estatal

El episodio deja expuesta una zona gris en la articulación entre el sector privado y el Estado. Por un lado, la forestoindustria continúa siendo presentada como un eje de desarrollo regional. Por otro, emergen situaciones que cuestionan la sostenibilidad de ese modelo en el corto plazo.

En términos de poder, el caso coloca en tensión a varios actores: Empresas del sector, que advierten sobre la caída del consumo y la necesidad de sostener la actividad. Trabajadores, que quedan atrapados en esquemas informales para sostener ingresos. Estado, que enfrenta el desafío de garantizar condiciones laborales sin desarticular la producción.

La aparición de pagos en vales no solo afecta a los empleados involucrados. También introduce ruido en el conjunto de la cadena, porque puede anticipar conflictos laborales, inspecciones o incluso intervenciones regulatorias si la situación escala.

Además, impacta indirectamente en la economía regional: menos ingreso líquido implica menor circulación de dinero en comercios locales, lo que retroalimenta la caída del consumo que originó el problema.

Un escenario abierto: señales a monitorear

El caso ASECOR no define por sí solo el rumbo del sector maderero, pero sí funciona como indicador temprano. Sobre todo en un contexto donde la política económica nacional apuesta a la generación de divisas a través de complejos productivos como el forestal.

En las próximas semanas habrá variables clave a observar: Si la situación se replica en otras empresas del sector. Si aparecen respuestas institucionales para regularizar los pagos. Si el mercado interno muestra señales de recuperación o profundiza su retracción.

También quedará bajo análisis la capacidad del sistema productivo para absorber shocks de demanda sin trasladarlos directamente al empleo. Porque, en definitiva, el equilibrio entre competitividad y condiciones laborales sigue siendo uno de los puntos más sensibles de la agenda industrial.

Por ahora, el episodio en Virasoro pone en evidencia que, detrás de los grandes anuncios de inversión, la realidad cotidiana de algunas empresas empieza a mostrar fisuras que todavía no encuentran respuesta clara.

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CTM Misiones impulsa el empleo forestoindustrial con operarios técnicos listos para trabajar

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El Centro Tecnológico de la Madera Misiones (CTMMi), dependiente del Ministerio de Industria, puso a disposición de las empresas del sector forestoindustrial un banco de capital humano conformado por operarios y operarias ya formados y listos para su inserción laboral inmediata. La iniciativa apunta a reducir la brecha entre formación técnica y demanda productiva, en un contexto donde la disponibilidad de mano de obra calificada se vuelve un factor clave para la competitividad industrial y el desarrollo sostenible del sector en Misiones.

La herramienta está orientada a facilitar la vinculación directa entre las industrias madereras y trabajadores con capacitación específica, fortaleciendo el entramado productivo local y promoviendo el empleo formal en uno de los sectores estratégicos de la economía provincial.

Formación técnica aplicada a los procesos productivos

El banco de capital humano del CTMMi está integrado por perfiles técnicos con formación teórico–práctica y experiencia en procesos productivos vinculados a la transformación de la madera. Los operarios y operarias fueron capacitados en el propio Centro Tecnológico, lo que garantiza conocimientos alineados con las necesidades actuales de la forestoindustria.

Entre los perfiles disponibles se incluyen operadores de secadero, operadores de aserradero y operadores de sala de afilado, todos ellos con competencias específicas en manejo de maquinaria, procesos industriales, seguridad laboral y buenas prácticas productivas. Esta preparación permite su incorporación inmediata a distintos eslabones de la cadena forestoindustrial, reduciendo tiempos de adaptación y costos de capacitación inicial para las empresas.

A través de esta herramienta, las industrias interesadas pueden conocer en detalle la formación y las competencias de cada trabajador o trabajadora, facilitando procesos de selección más eficientes y ajustados a los requerimientos técnicos de cada planta.

Articulación público-productiva y empleo local

Desde el Ministerio de Industria se remarcó que la iniciativa busca fortalecer el vínculo entre el sistema de formación y el entramado productivo, facilitar el acceso de las empresas a recursos humanos calificados y promover el empleo local. El enfoque apunta a acompañar el crecimiento del sector forestoindustrial, potenciando la mano de obra misionera y contribuyendo a una mayor competitividad industrial.

El banco de operarios se inscribe en una estrategia más amplia de desarrollo sostenible, en la que la capacitación técnica, la inserción laboral y la productividad industrial se articulan como ejes centrales. En ese marco, el organismo provincial se mantiene a disposición para ampliar información y articular necesidades específicas de cada industria interesada, ofreciendo un canal directo de contacto a través de WhatsApp al 3755 57-0584.

La medida busca consolidar un modelo de crecimiento basado en el fortalecimiento del capital humano local, con impacto directo en la eficiencia productiva y en la generación de empleo calificado en Misiones.

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