SEGUROS

El parásito que no mata: por qué la reforma del seguro enfrenta el mismo problema que mató a la LRT

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Hay una frase que escuché hace años, en una conversación que no olvidé. Me la dijo un abogado litigante “de parte actora”, con larga trayectoria en juicios de daños laborales, en un momento de franqueza que probablemente no calculó bien, creyéndola un puente de entendimiento. Yo llevaba varios años como abogado de una de las empresas más grandes del sector forestal del NEA, y la frase describía exactamente lo que vivíamos del otro lado del mostrador, ya que ese abogado no paraba de conseguir poderes de trabajadores del sector que alegaban haber tenido accidentes de trabajo en faenas forestales:

“Yo les hago juicios grandes pero acepto transar los casos en montos pagables. No me sirve matar a la empresa sino seguir litigando, sin generar que deban reaccionar y tratar de destruirme.”

No lo dijo como confesión. Lo dijo como descripción de una estrategia racional. Y si bien me chocó y me irritó en su momento, el abogado tenía razón: era exactamente eso. Una estrategia racional, sostenida en el tiempo, que no requería coordinación con nadie porque el sistema de incentivos la producía de manera espontánea.

Tardé años en tener el marco teórico para entender por qué esa frase era tan importante. Ahora lo tengo.

Primer concepto: el parásito óptimo

La biología evolutiva distingue entre parásitos letales y parásitos óptimos. Un parásito que mata a su huésped demasiado rápido se extingue junto con él. El parásito que sobrevive es el que aprende a calibrar la extracción: tomar lo suficiente para prosperar, dejar lo suficiente para que el huésped siga funcionando.

La tenia, el toxoplasma, el parásito de la malaria: todos exhiben, en grados distintos, ese equilibrio entre extracción y preservación del huésped. No porque tengan conciencia de hacerlo, sino porque la selección natural eliminó a los linajes que exageraban y conservó a los que calibraban bien.

El abogado que me habló aquel día no era una tenia. Era un profesional inteligente que había aprendido, mediante experiencia acumulada, a calibrar exactamente lo mismo: extraer sin destruir. No por altruismo hacia la empresa, sino porque la empresa muerta no genera más juicios.

Eso es lo que la teoría de juegos evolutiva llama una Estrategia Evolutivamente Estable, o ESS por sus siglas en inglés. Un equilibrio en el cual ningún actor tiene incentivo de cambiar su conducta unilateralmente. El litigante no tiene incentivo de pedir más porque podría activar una respuesta defensiva costosa. La empresa no tiene incentivo de pelear hasta el final porque el costo esperado del juicio completo supera el costo de la transacción. El sistema se estabiliza en un punto que no es óptimo para nadie en particular pero que nadie puede mejorar actuando solo.

Cuando los proyectos de ley hablan de “industria del juicio” o de “caranchaje jurídico”, están describiendo este fenómeno con lenguaje moral. El problema del lenguaje moral es que sugiere que la solución es de orden ético: habría que convencer a los abogados de no ser caranchos. Pero los equilibrios evolutivamente estables no se disuelven con apelaciones éticas. Se disuelven cuando cambian los incentivos que los sostienen.

Segundo concepto: el dique y la presión evolutiva

En 1995, el gobierno argentino sancionó la Ley de Riesgos del Trabajo con una arquitectura conceptual que parecía sólida: crear un sistema de cobertura de accidentes de trabajo gestionado por aseguradoras privadas, con prestaciones tarifadas y, crucialmente, con la vía de la acción civil vedada para el trabajador accidentado. El artículo 39 de esa ley decía, en sustancia: si sufriste un accidente de trabajo, tenés el sistema de las ART y nada más, salvo que el empleador haya actuado con dolo.

La lógica era la de la seguridad jurídica: costos predecibles, litigiosidad controlada, primas calculables. Las empresas, incluyendo las del sector forestal, internalizaron esa promesa. Contrataron sus ART, estructuraron su gestión de riesgos sobre la promesa del tope y, en muchos casos, relajaron inversión en prevención porque el costo marginal de un accidente quedaba acotado por el sistema.

Había un problema. El artículo 39 LRT intentaba construir un dique contra una corriente que ya existía en el sistema jurídico argentino desde 1968.

En ese año, la reforma de la Ley 17.711 al Código Civil de Vélez Sarsfield había introducido algo muy importante en el artículo 1113: la responsabilidad objetiva por riesgo o vicio de la cosa. Quien era dueño o guardián de una cosa riesgosa respondía por los daños que causara, sin necesidad de que la víctima probara culpa. Bastaba acreditar el daño y la relación causal con la actividad riesgosa.

Ese artículo estaba vigente en 1995. Y producía una asimetría que haría insostenible al artículo 39 LRT desde el primer día de su vigencia.

Pensemos en una faena forestal: motosierras, tractores forestales, carga de rollos, trabajo en altura entre árboles. El visitante ocasional que sufre un accidente en esa faena tiene abierta la vía del artículo 1113 de Vélez sin ninguna restricción: la actividad es riesgosa, el daño existió, la relación causal es clara. El trabajador que opera en esa misma faena durante ocho horas diarias, expuesto permanente y profesionalmente al mismo riesgo, tenía vedada esa vía por el artículo 39 LRT.

Cuanto mayor la exposición al riesgo, menor el derecho a la reparación integral. Esa ecuación viola el principio de igualdad ante la ley de una manera tan visible que resulta llamativo que el sistema haya sobrevivido nueve años.

Sobrevivió por inercia y por conveniencia de muchos actores, no porque fuera jurídicamente sostenible.

Tercer concepto: por qué el colapso era inevitable

En la teoría del derecho como fenotipo extendido, que es el marco que vengo desarrollando en los últimos años, las normas jurídicas son tratadas como replicadores culturales que compiten por sobrevivir en un ambiente institucional. Un replicador sobrevive si tiene mayor “fitness” que sus competidores en ese ambiente. Y el fitness de una norma depende, entre otras cosas, de su compatibilidad con el sustrato constitucional que la rodea.

El artículo 39 LRT era un meme normativo en conflicto de fitness con al menos tres elementos del sustrato jurídico argentino:

El primero era el artículo 1113 de Vélez, que desde 1968 había establecido la responsabilidad objetiva por riesgo como principio general del derecho de daños.

El segundo era el artículo 19 de la Constitución Nacional, del cual la Corte Suprema derivó históricamente el principio alterum non laedere: nadie puede causar un daño a otro sin repararlo integralmente.

El tercero, más reciente, era el artículo 75 inciso 22 de la Constitución incorporado en 1994, que dio jerarquía constitucional a los tratados internacionales de derechos humanos. Varios de esos tratados protegen el derecho a la reparación integral de daños de manera explícita.

Tres corrientes simultáneas empujando contra un solo dique. La pregunta no era si colapsaría sino cuándo.

El fallo Aquino de la Corte Suprema, dictado el 21 de septiembre de 2004, declaró inconstitucional el artículo 39 LRT en cuanto vedaba la acción civil del trabajador accidentado. El voto de la mayoría fue construido exactamente sobre esas tres corrientes. La Corte no innovó: reconoció una incompatibilidad estructural que existía desde el primer día de vigencia de la LRT.

Lo que siguió es la historia que muchos abogados del sector conocen bien. La apertura de la vía civil para accidentes de trabajo, combinada con la posibilidad que la jurisprudencia posterior fue reconociendo de acumular la prestación ART con la indemnización civil, convirtió cada accidente de trabajo en un objeto de litigación con valor económico significativo para todos los actores del proceso. Excepto, frecuentemente, para quien lo había sufrido.

El ecosistema de litigiosidad que la LRT pretendía evitar emergió con mayor vigor que el anterior, porque ahora operaba sin el techo que el artículo 39 hubiera impuesto y con el capital humano especializado que el sistema ART había contribuido a desarrollar.

El segundo marco: lo que cambió con el CCyCN

Hasta aquí, el análisis corresponde al período 1995-2015, cuando regía el Código de Vélez reformado. Hay que distinguir ese marco del que rige hoy.

El Código Civil y Comercial de la Nación, vigente desde agosto de 2015, no creó la responsabilidad objetiva por actividad riesgosa: la heredó de Vélez y la sistematizó con mayor precisión técnica. Los artículos 1757 y 1758 establecen que toda persona responde por el daño causado por actividades que sean riesgosas o peligrosas por su naturaleza, por los medios empleados o por las circunstancias de su realización. Ya no solo las cosas riesgosas: las actividades riesgosas en sentido amplio.

Esa extensión tiene consecuencias directas para el análisis del sistema asegurador. La gestión de siniestros que se demora sistemáticamente, el diseño de coberturas con exclusiones que el asegurado no pudo conocer razonablemente, la intermediación que crea expectativas que la póliza no cumple: todas estas actividades pueden encuadrar en la categoría de actividad riesgosa bajo el CCyCN con mayor facilidad que bajo el texto de Vélez.

Lo que esto significa para el Proyecto Benedit y para cualquier reforma del sistema asegurador es concreto: el marco de referencia actual es más exigente que el que produjo el colapso de la LRT. Si el artículo 1113 de Vélez ya era suficiente para hacer insostenible el dique del artículo 39, los artículos 1757 y 1758 del CCyCN ofrecen un sustrato aún más robusto para cualquier reclamación de reparación integral que el nuevo régimen asegurador intentara limitar sin respaldo constitucional propio.

Lo que la reforma necesita entender

El Proyecto Benedit diagnostica correctamente la obsolescencia de las tres leyes. Describe con precisión el fenómeno de la litigiosidad parasitaria. Pero el análisis que antecede sugiere que el problema no se resuelve cambiando los textos normativos sin modificar la arquitectura de incentivos que produce los equilibrios que se quieren eliminar.

La litigiosidad en seguros no es un defecto de redacción de la Ley 17.418. Es un equilibrio evolutivamente estable que opera con la lógica que describió aquel abogado: extracción calibrada para no destruir al huésped. Ese equilibrio sobrevivirá a la reforma del texto legal si la reforma no altera las variables que lo sostienen: el régimen de tasas de interés judicial, el modelo de honorarios proporcionales al monto del juicio, la ausencia de mecanismos extrajudiciales con enforcement (fuerza normativa) real y el costo relativo de conciliar versus litigar.

La historia de la LRT es la historia de un dique construido sin análisis de la presión que debía contener. El resultado fue nueve años de ilusión de estabilidad, de malas decisiones confiando en un sistema sin bases para ser sostenible y un colapso que generó exactamente el ecosistema que se quería evitar, pero amplificado.

Una reforma del sistema asegurador que incorpore ese aprendizaje, que mapee los equilibrios que pretende desplazar antes de cambiar los textos, y que diseñe mecanismos que alteren los incentivos reales y no solo las reglas formales, tiene posibilidades genuinas de producir un sistema diferente.

Una reforma que repita el error de 1995, prometiendo estabilidad sin analizar la presión evolutiva que la rodea, producirá en algún momento su propio Aquino.

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Turismo estudiantil: planificar y viajar seguros en Misiones

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El turismo estudiantil constituye una herramienta educativa y formativa que promueve el aprendizaje, la integración entre pares y el entorno, y el conocimiento del territorio. El año pasado, se han realizado 188 viajes de estas características -autorizados por SPEPM y Consejo General de Educación- con total éxito y disfrute de los participantes, demostrando la importancia y la necesidad de recurrir a esta modalidad de recorrido educativo.

Misiones cuenta con el Protocolo de Viajes Estudiantiles Seguros, establecido por el Decreto 2704/24 y sus resoluciones complementarias del Ministerio de Salud Pública y del Ministerio de Turismo, que fija procedimientos y requisitos para la autorización de viajes de estudio, egresados y visitas educativas realizadas por delegaciones de estudiantes misioneros.

El protocolo tiene como objetivo garantizar experiencias organizadas y seguras, promoviendo el trabajo articulado entre instituciones educativas, organismos provinciales y agencias de turismo habilitadas. Lejos de limitar las actividades, el instrumento busca ordenar los procesos y brindar herramientas que protejan a los estudiantes, ofreciendo tranquilidad a docentes y familias.

Desde el Ministerio de Turismo remarcan la importancia de realizar un viaje estudiantil a través de agencias especializadas y habilitadas, ya que cuentan con la experiencia, el respaldo técnico y los recursos necesarios para cumplir con los requisitos establecidos de manera ágil y eficaz.

El proceso administrativo comienza en la institución educativa, que debe presentar el proyecto del viaje con al menos 60 días de anticipación ante el Consejo General de Educación o el Servicio Provincial de Enseñanza Privada de Misiones, según corresponda.

La documentación y los lineamientos del protocolo pueden descargarse desde la página del Ministerio de Salud Pública y se puede acceder a toda la información, el paso a paso del procedimiento, en la siguiente página web: https://misiones.tur.ar/agencia/

También se pueden realizar consultas a la Dirección de Fiscalización a través de los correos fiscalizacionmisiones@gmail.com o fiscalizacion@misiones.tur.ar

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Sebastián Pierrini: “El mercado de seguros entra en una etapa de reacomodamiento”

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En un clima de camaradería y trabajo conjunto, directivos de Triunfo Seguros mantuvieron en Posadas un encuentro con productores asesores de seguros de toda Misiones. La reunión sirvió no sólo para fortalecer vínculos, sino también para poner en común diagnósticos y perspectivas sobre el presente del mercado asegurador argentino, atravesado por un proceso de reordenamiento tras años de alta inflación, cambios regulatorios y nuevas demandas de los asegurados.

El gerente general de Triunfo Seguros, Sebastián Pierrini, junto al gerente comercial, Francisco Ranieri, y el gerente regional, Horacio Bellini, analizaron la situación que atraviesa el sector en este nuevo escenario político – económico que atraviesa el país, las demandas de los clientes y los nuevos desafíos que deben afrontar en lo que significa el cierre del ejercicio anual. En este marco, los funcionarios coincidieron en que el sector transita una etapa de “acomodamiento” que combina ajustes tarifarios, mayor conciencia aseguradora y un fuerte desafío en términos de servicio y tecnología.

Un mercado que se reordena tras la inflación

El punto de partida es macroeconómico. Luego de dos años de fuertes vaivenes, el mercado asegurador empieza a encontrar cierto equilibrio. “El mercado de seguros está en un crecimiento y un acomodamiento también de tarifas, de productos y de servicios”, explicó Pierrini en diálogo con Economis, y proyectó que “en este 2026 va a haber un mejoramiento en todos los aspectos de la actividad aseguradora”.

Ranieri profundizó esa lectura con datos concretos, analizando los datos anuales del IPC, que el Gobierno nacional dio a conocer días atrás. “El año 2025 cerró con una inflación interanual cercana al 32 o 33 por ciento, lo cual llevó a que muchas compañías estén tratando de mejorar su tarifa y crecer por encima de la inflación”, apuntó y agregó que, en ese contexto, el desafío técnico es permanente. “Uno ve el IPC, pero los repuestos suben a otro ritmo, la mano de obra de los talleres a otro, y hay que encontrar el equilibrio entre aumentar y no irnos de precio para que el productor pueda vender”, sintetizó.

Más regulación y más conciencia aseguradora

Desde la conducción de Triunfo también destacaron el rol de la Superintendencia de Seguros en este proceso. “Hoy la Superintendencia y todas las regulaciones están llevando a que las empresas trabajen en forma más ordenada”, señaló Pierrini. Ese marco normativo, sumado a la experiencia reciente de crisis, está fortaleciendo la cultura aseguradora.

“Hemos notado un crecimiento importante en la parte agrícola, en el litoral y el interior de Buenos Aires, lo que refleja que la gente tiene más conciencia de asegurar”, afirmó el gerente general. A eso se suma el impacto de cambios puntuales, como el aumento en los límites de responsabilidad civil en autos y motos, que derivó en un “aumento pequeño del precio de la póliza”, pero con una mayor cobertura efectiva para los asegurados.

Presencia territorial

En el plano provincial, Misiones aparece como un territorio estratégico. “En Posadas somos la empresa líder en cantidad de ventas de seguros de motos, y en autos estamos entre las tres primeras”, destacó Pierrini, refiriéndose puntualmente a la empresa que dirige y asegura que esto se deba a una fuerte presencia territorial, contando con una filial en Posadas que trabaja desde hace más de 15 años y una red de productores en gran parte del territorio provincial, desde Puerto Iguazú a Posadas, pasando por municipios claves como Eldorado, Puerto Rico, Oberá, hasta otras localidades más pequeñas, como 25 de Mayo en el Alto Uruguay.

En un contexto económico complejo, el feedback con los productores, que son quienes acercan las inquietudes de los clientes, es clave para entender qué productos funcionan mejor y cómo responder de forma adecuada, para conservarlos en la empresa, sin tener que resignar calidad de servicio.

“Creemos que el NEA tiene un futuro muy importante, por eso nos interesa seguir apostando e invirtiendo en la región”, remarcó Pierrini.  En esa línea, el gerente regional Bellini que la política de la compañía es “instalarse en una provincia y generar un ecosistema”. Esto lo consiguieron a través de la contratación de personal local, trabajar con talleres de la zona y reinvertir allí los recursos que se destinan a siniestros.

Servicio, cercanía y el rol del productor

Uno de los ejes más reiterados en la reunión fue la centralidad del productor asesor. “Nos caracterizamos por estar en contacto cara a cara con el productor, escucharlo y tratar de cumplir las necesidades que nos plantean, porque ellos están en la calle”, sostuvo Pierrini. Para Bellini, la cercanía es un diferencial y una herramienta fundamental para el sostenimiento del rubro. “Los productores valoran mantener el nivel de servicio y la relación con la compañía; el precio queda recién en tercer o cuarto escalón”.

Asimismo, Ranieri reforzó esa idea, asegurando que: “Las compañías del top 15 estamos más o menos en la misma en tarifas; lo que nos diferencia es el servicio”. En ese esquema, el productor es el canal clave. “Es nuestro canal fundamental de venta y de atención primaria; a través de él estamos cerca del asegurado”, subrayó Bellini.

Otro frente de trabajo, para mantenerse vigentes en el sector es la modernización tecnológica. No basta con una cobertura que cumpla con la normativa, sino con un productor preparado y un sistema que les permita agilizar la parte burocrática del negocio. “El productor requiere mejores sistemas, nuevas herramientas, y hay que estar corriendo detrás de eso para no perder la diaria”, admitió Pierrini. Ranieri lo tradujo en estrategia concreta, afirmando que están abocados al desarrollo de nuevos productos y nuevas herramientas tecnológicas para facilitarle la venta al productor.

El objetivo para el segundo tramo del ejercicio (que va de julio-junio) es claro: “Crecer en facturación por encima de la inflación”, resumió Bellini, pero haciéndolo con eficiencia operativa y respaldo técnico.

Automotores, repuestos y cobertura real

En el ramo automotor, el rubro goza de una estabilidad que les permite proyectar. Por una parte, se encuentran las sumas aseguradas, que, años atrás presentaba un inconveniente con la imprevisibilidad de los precios que fluctuaban constantemente, dejando estos montos desfasados, continuamente. “Hoy el valor del auto ya se emparejó; antes subía 15 o 20 por ciento por mes y quedabas corto con la suma asegurada, ahora eso se ha equiparado”, explicó Ranieri.

En cuanto a los adicionales, destacó coberturas como la de parabrisas y luneta, que hoy pueden cubrirse de manera amplia dentro de la suma asegurada. “En lo que respecta a los adicionales, hay coberturas que te cubren los respuestos de forma ilimitada, hasta el valor de la suma asegurada”, advirtió, aunque reconoció que, muchas veces, algunos repuestos suben por encima de los índices del IPC y los obliga a afinar el lápiz, pero que nunca llegaron a incumplir con ninguna responsabilidad.

Como se mencionara anteriormente, en el rubro motos, Triunfo es líder, siendo una de las pocas aseguradoras que aceptan baja cilindrada. Contrario a lo que otras compañías creen, esto resulta una fortaleza y no un riesgo empresarial. “Tomamos motos hasta 110 cc con responsabilidad civil y casco; la siniestralidad está dentro de parámetros normales”, aseguró Bellini.

Trabajar, acompañar y crecer

El cierre del encuentro dejó un mensaje directo a los productores misioneros. “Con nosotros pueden confiar, respondemos a todas las demandas”, afirmó Pierrini, quien los instó a “acompañar, apostar, desafiar y conquistar nuevos mercados”. La clave, según su mirada, es simple y exigente: “Estar y trabajar de ocho a diez horas diarias”.

En una economía que busca estabilizarse, el seguro aparece como una actividad que combina técnica, cercanía y estrategia territorial. Y Misiones, con su dinamismo productivo y comercial, se consolida como un escenario donde las compañías no sólo venden pólizas, sino que construyen relaciones de largo plazo.

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Los precios de seguros en Latinoamérica caen 6% en el tercer trimestre

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Según el último Índice Global del Mercado de Seguros publicado hoy por Marsh, el principal corredor de seguros y asesor de riesgos del mundo y una empresa de Marsh McLennan (NYSE: MMC), las tarifas globales de seguros comerciales globales cayeron en promedio un 4 % y en Latinoamérica y El Caribe un 6 % en el tercer trimestre de 2025. El aumento de la competencia entre aseguradoras, incluyendo nuevos participantes, es actualmente el principal catalizador detrás del aumento de la capacidad del mercado, tarifas más favorables y opciones de cobertura más amplias.

Todas las regiones globales experimentaron disminuciones interanuales en las tarifas compuestas en el segundo trimestre, que oscilaron entre el 4 % y el 11 %, excepto en Estados Unidos, donde la tarifa se mantuvo estable. El segundo trimestre representa la cuarta disminución trimestral global consecutiva tras siete años de aumentos trimestrales y es una continuación de la tendencia moderadora de tarifas registrada por primera vez en el primer trimestre de 2021.

Algunos de los hallazgos en la región incluyen:

Las tarifas de seguros por Daños Materiales cayeron un 9%, por cuarto trimestre consecutivo.

  • El mercado de Bienes Físicos se caracterizó por una importante capacidad disponible y una alta competencia entre aseguradoras.
  • Las reducciones fueron generalmente mayores en Perú y Chile, seguidos de México, Brasil y Colombia.
  • Las aseguradoras se mantuvieron cautelosas ante riesgos agravados y políticos.

Los precios de Seguros de Casualty disminuyen 1% igual que el trimestre anterior.

  • La competencia de las aseguradoras y reaseguradoras locales aumentó la capacidad e impulsó las reducciones de tarifas; las nuevas reaseguradoras generalmente ofrecieron mejores condiciones, a pesar de la incertidumbre sobre los litigios.
  • Las tarifas de responsabilidad civil cayeron entre un 10% y un 15%.
  • La responsabilidad civil automotriz varió en toda la región, con caídas generalmente pronunciadas en Chile, estabilidad en la mayoría de los países y aumentos de precios en México, Argentina y República Dominicana.

Los seguros de líneas financieras y profesionales cayeron un 9%, el octavo trimestre consecutivo de descenso.

  • Los ramos financieros y profesionales experimentaron una fuerte competencia de precios entre las aseguradoras y oportunidades para mejorar los términos y condiciones.
  • Se incorporó nueva capacidad local a varios países, lo que incrementó la competencia entre los mercados minoristas y de reaseguros.

Las tarifas de seguros cibernéticos disminuyeron un 11 %, en comparación con una disminución del 17 % en el trimestre anterior.

  • Se observó un aumento en las reclamaciones que afectó a grandes clientes, lo que provoco una ligera estabilización en los precios. 
  • Se mantuvo la alta competencia, con la incorporación de nueva capacidad a la región.
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Klimber se expande a Uruguay y Colombia y celebra 15MM de asegurados en Latam

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 Klimber, la insurtech que está transformando la industria aseguradora en América Latina, anuncia el inicio de sus operaciones en
Uruguay y Colombia, consolidando así su presencia regional y celebrando un hito sin precedentes: la protección de 15 millones de personas a través de sus soluciones digitales.

Este avance marca un nuevo capítulo en la historia de Klimber, cuya misión es hacer que el seguro sea simple, accesible y universal. La llegada a Uruguay y Colombia potencia la capacidad de la compañía para conectar a millones de personas con una protección relevante, ágil y pensada para sus verdaderas necesidades.

“Nuestro propósito es claro: queremos que cualquier persona pueda acceder a la protección que necesita, sin barreras ni demoras, allí donde la vida ocurre. Alcanzar los 15 millones de asegurados confirma que este camino es posible cuando se combinan tecnología, alianzas estratégicas y una visión centrada en las personas. Pero esto es solo el comienzo: nos hemos propuesto proteger a 50 millones de personas en los próximos años, profundizando nuestra presencia regional y ampliando el impacto de nuestro ecosistema digital”, afirmó Macarena Ruiz, Chief Growth Officer de Klimber.

Klimber permite que cualquier plataforma —fintech, e-commerce, apps de salud,
movilidad, billeteras digitales— pueda ofrecer seguros digitales de manera sencilla,
intuitiva y eficiente, gracias a su tecnología plug&play y un modelo data-driven. Esta propuesta, única en la región, democratiza el acceso al seguro y promueve la inclusión financiera a gran escala.

“Estamos transformando una industria que fue compleja y distante durante siglos, para hacerla simple y cercana, acompañando a millones de personas en cada paso de sus vidas. El futuro del seguro ya no es una promesa: desde Klimber, es una realidad en expansión”, agregó Ruiz.

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