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Misiones despliega un operativo sanitario en 80 establecimientos de la cuenca lechera para controlar brucelosis y tuberculosis

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El Gobierno de Misiones puso en marcha esta semana un operativo sanitario de alcance territorial para avanzar en el saneamiento de brucelosis y tuberculosis bovina en la cuenca lechera provincial. El despliegue comprende aproximadamente 80 establecimientos y 1.500 animales y busca fortalecer la vigilancia, el diagnóstico y el saneamiento de los rodeos, con acompañamiento directo a las familias productoras.

Durante esta semana se desarrolla un importante Operativo Sanitario de saneamiento de brucelosis y tuberculosis bovina en distintos puntos de la cuenca lechera de Misiones. Las tareas alcanzan aproximadamente a 80 establecimientos y 1.500 animales, con una fuerte presencia territorial orientada a fortalecer la vigilancia, el diagnóstico y el saneamiento de estas enfermedades en los rodeos.

El despliegue comprende los municipios de Colonia Aurora, San Vicente, El Soberbio, Dos de Mayo, Aristóbulo del Valle, Pozo Azul y San Antonio, donde los equipos trabajan junto a las familias productoras. La coordinación del operativo está a cargo del Ministerio del Agro y la Producción de Misiones y cuenta con la participación del INTA, SENASA, la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC), cooperativas del sector lechero, ferias francas, asociaciones de productores, la EFA de Colonia Alicia y los municipios involucrados. 

Sanidad animal y salud pública

De acuerdo al ministro del agro, Facundo López Sartori, “la importancia del operativo trasciende la sanidad de los rodeos”. La brucelosis y la tuberculosis bovina son enfermedades zoonóticas, por lo que su prevención, diagnóstico y saneamiento constituyen también una acción concreta de protección de la salud pública y de fortalecimiento de la seguridad de los alimentos que llegan a la población.

En la misma línea, Carlos Caraves, subsecretario de Producción y Desarrollo Animal explicó que “en términos concretos, hablar de sanidad animal es hablar de prevenir enfermedades en los animales que forman parte de la producción de alimentos”. Agregó que, por eso, controlar los rodeos, detectar posibles casos y avanzar en el saneamiento de los establecimientos no es una tarea que quede únicamente dentro de la chacra: forma parte de un sistema de prevención que busca reducir riesgos para las personas y sostener condiciones adecuadas para la producción de alimentos.

Las acciones de vigilancia y saneamiento contribuyen, a su vez, a mantener el estatus sanitario libre de la cuenca lechera frente a estas enfermedades. Al mismo tiempo, acompañan a los productores en el cumplimiento de la normativa sanitaria y generan mejores condiciones para el desarrollo y la sostenibilidad de la actividad.

Desde la coordinación del operativo, Victoria García Giugno remarcó la importancia de abordar la sanidad animal como parte de una estrategia que involucra al conjunto de la cadena productiva: “cuando hablamos de sanidad animal también estamos hablando de salud pública, de alimentos seguros y de fortalecer nuestra producción. Este operativo nos permite llegar al territorio, acompañar a las familias productoras y trabajar junto a las instituciones para avanzar en el saneamiento de nuestros establecimientos. Cada productor que se suma y cada animal que controlamos es un paso más para cuidar nuestra cuenca lechera y fortalecer toda la cadena productiva”.

Una estrategia que también fortalece la formación

El despliegue reúne a profesionales, estudiantes, productores, cooperativas, organizaciones e instituciones públicas, generando además una experiencia de formación, intercambio y trabajo conjunto en territorio. La participación de estos actores permite complementar las capacidades técnicas de los organismos con el conocimiento y la experiencia de las familias productoras.

De este modo, la articulación institucional no se limita a la realización de los controles sanitarios, sino que permite construir una estrategia cercana a las características y necesidades de cada territorio. El trabajo conjunto fortalece las capacidades vinculadas al diagnóstico y saneamiento y acompaña a los establecimientos en el proceso de mejora de sus condiciones sanitarias.

El operativo constituye así una acción sanitaria que articula producción, salud pública, formación y desarrollo rural, con una intervención directa sobre los establecimientos de la cuenca lechera. El acompañamiento territorial busca cuidar a los animales, proteger a las personas y fortalecer las condiciones sanitarias de una actividad que sostiene a familias productoras y forma parte de la producción de alimentos de la provincia.

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La hacienda recuperó precio, pero la mayor oferta limita nuevas subas

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Después de varios meses de amesetamiento, el precio de la hacienda gorda comenzó a recuperar terreno en julio. Las referencias del Mercado Agroganadero (MAG) registraron subas promedio del 3,7% para los novillos, del 1,8% para los novillitos y del 1,3% para las vaquillonas. Sin embargo, la mejora llega a un mercado condicionado por una demanda cautelosa y, principalmente, por una oferta que podría ganar volumen durante los próximos meses.

El comportamiento reciente vuelve a poner en primer plano una divergencia que atravesó buena parte de 2026. Hasta mediados de año, mientras el precio de la carne acumulaba un incremento del 22%, la hacienda medida a través del índice INMAG apenas había aumentado 2% nominalmente. La brecha se explica por la fuerte corrección registrada en febrero y por la posterior resistencia de los precios minoristas a retroceder pese al abaratamiento de la materia prima.

En otras palabras, el consumidor convalidó durante el primer trimestre un nuevo escalón de precios de la carne que luego logró sostenerse aun cuando el valor del ganado perdió parte de la mejora inicial. Al mismo tiempo, la demanda comenzó a profundizar la sustitución de carne vacuna por alternativas de menor precio, principalmente pollo y cerdo.

Según un reporte de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), tras varios meses de amesetamiento, julio marcó un moderado repunte en el precio de la hacienda gorda.

Las referencias del Mercado Agroganadero (MAG) muestran incrementos promedio del 3,7% para los novillos, del 1,8% para los novillitos y del 1,3% para las vaquillonas. Resta verificar si esta mejora ha logrado o logrará trasladarse plenamente al precio de la carne al consumidor o si encuentra una demanda más cautelosa, que limite la capacidad del comercio para convalidar nuevos aumentos.

Hasta mediados de año, la evolución de ambos mercados había transitado caminos muy diferentes. Mientras el precio de la carne acumulaba un incremento del 22%, la hacienda, medida a través del índice INMAG, apenas registraba una suba nominal del 2%.

La explicación se encuentra en la dinámica observada desde los primeros meses del año. Luego de las fuertes subas registradas en febrero, las cotizaciones de la hacienda comenzaron a retroceder en términos nominales, perdiendo prácticamente toda la mejora alcanzada. En cambio, el precio de la carne, cuyos principales ajustes se concentraron durante el primer trimestre, logró sostener esos valores aun cuando la materia prima se abarató. En otras palabras, el consumidor terminó convalidando un nuevo escalón de precios del cual, posteriormente, no retrocedió.

Si bien, desde el lado de la demanda, se ha profundizado este efecto sustitución que ejercen carnes de menor precio, como el pollo y el cerdo, sobre el consumo de carne vacuna, el comportamiento reciente también evidencia un mercado relativamente estabilizado en los actuales niveles de consumo puesto que, en este contexto, el comercio minorista tampoco se vio presionado a realizar correcciones de precios a la baja tras los retrocesos de la hacienda.

Del lado de la oferta también comienzan a observarse cambios relevantes. La menor disponibilidad relativa de hacienda terminada parece haber contribuido a la reciente recuperación de los valores, aunque difícilmente este factor mantenga la misma intensidad durante los próximos meses.

En efecto, si se analizan los datos de faena de los últimos cinco años, el segundo trimestre suele ubicarse sistemáticamente por encima del primero. Con excepción de 2024, cuando comenzó a evidenciarse un proceso de retención luego de la sequía, la faena entre abril y junio resultó entre un 6% y un 7% superior a la registrada entre enero y marzo. Este año, en cambio, el aumento fue de apenas el 2%.

Esta diferencia refleja un cambio en el comportamiento de la oferta. A diferencia de lo observado en 2024, el proceso de retención actual no se limita a una menor salida de hembras, sino que también involucra machos que permanecen más tiempo en recría o engorde con el objetivo de incrementar el peso de faena y, con ello, la producción de carne por animal.

Un indicador que refuerza esta interpretación es el elevado nivel de ocupación de los feedlots. Según los últimos datos publicados por SENASA al 1.º de agosto, el stock alcanzó los 2,13 millones de cabezas, cerca de un 5% por encima del registrado un año atrás y entre los valores más altos de la serie histórica.

En consecuencia, el importante volumen de animales actualmente encerrados asegura una oferta significativa de hacienda terminada para los próximos meses, lo que constituye un factor que probablemente limite nuevas subas de magnitud en los precios de la hacienda gorda.

A ello se suma la importante cantidad de animales que aún permanece en sistemas de recría o engorde pastoril y que todavía no ingresó a los corrales para su terminación. Es decir, existe una oferta potencial adicional que comenzará a incorporarse al mercado durante los próximos meses.

Finalmente, otro aspecto que merece un seguimiento cercano es la evolución del clima. Los pronósticos que anticipan un escenario de El Niño, con lluvias superiores a lo normal, podrían modificar nuevamente el comportamiento de la oferta. En particular, en las islas y zonas costeras de la franja este del país, un exceso de precipitaciones podría acelerar la salida de hacienda que actualmente se encuentra en engorde pastoril. La falta de corrales o de campos firmes para sostener esos animales podría adelantar su envío a faena hacia fines de año, incrementando estacionalmente la oferta.

En síntesis, el mercado enfrenta un escenario de precios relativamente firmes, aunque con fundamentos que sugieren un margen acotado para convalidar nuevas subas significativas en el valor de la hacienda gorda.

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Simplifican el Código Alimentario: menos trámites para importar insumos y más poder de control para el Senasa

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El Gobierno nacional avanzó con una profunda reforma del Código Alimentario Argentino (CAA) al publicar el Decreto 697/2026, una norma que busca reducir la burocracia en la importación de alimentos, ingredientes y aditivos, acelerar los procesos de autorización para la industria y concentrar en el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) la mayor parte de las funciones operativas del sistema de control alimentario.

La medida forma parte de la estrategia de desregulación impulsada por la administración de Javier Milei y modifica una serie de decretos vigentes desde hace décadas para adaptar el régimen sanitario a un esquema basado en el reconocimiento de certificaciones internacionales y en la simplificación de procedimientos administrativos.

Uno de los cambios más relevantes para la industria alimentaria es que los productos, aditivos, ingredientes, coadyuvantes tecnológicos y envases provenientes de países con sistemas sanitarios reconocidos por Argentina o que aplican las normas del Codex Alimentarius (FAO/OMS) ya no deberán atravesar el proceso de incorporación previa al Código Alimentario Argentino. Bastará con presentar la certificación correspondiente y una declaración jurada de importación, sin que la autoridad sanitaria pueda exigir requisitos adicionales.

Hasta ahora existía una diferencia regulatoria que permitía importar alimentos terminados elaborados con determinados insumos, mientras esos mismos ingredientes no podían ser utilizados por fabricantes argentinos sin atravesar largos procesos de aprobación. El Gobierno sostiene que esa asimetría perjudicaba la competitividad de la industria nacional y encarecía la incorporación de nuevas tecnologías y desarrollos productivos.

La reforma también introduce cambios en los plazos administrativos. Las autoridades sanitarias deberán responder los pedidos de autorización de nuevos productos en un máximo de 30 días y, si ese plazo vence sin resolución, las empresas podrán comenzar a comercializarlos utilizando el número de trámite hasta que se complete la aprobación definitiva. Asimismo, las solicitudes para incorporar nuevos ingredientes, procedimientos o tecnologías al Código Alimentario deberán resolverse en un plazo máximo de 60 días.

En materia de exportaciones, el decreto elimina requisitos adicionales impuestos por Argentina cuando el país de destino no los exige. Desde ahora, los alimentos destinados al mercado externo deberán cumplir únicamente con las normas sanitarias y comerciales establecidas por el comprador internacional, mientras que el Estado nacional emitirá los certificados correspondientes cuando sean requeridos.

Otra de las modificaciones estructurales consiste en el fortalecimiento del Senasa como autoridad operativa del sistema. El organismo concentrará el registro de productos alimentarios importados, la fiscalización de establecimientos, los controles higiénico-sanitarios, la administración de una base única nacional de datos, las inspecciones y la aplicación de sanciones por infracciones al Código Alimentario.

En paralelo, el Ministerio de Salud, a través de la Secretaría de Gestión Sanitaria, conservará la rectoría normativa en materia de salud pública. Será el encargado, junto con la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, de actualizar el Código Alimentario Argentino, incorporar nuevos alimentos y establecer criterios sanitarios, microbiológicos y toxicológicos.

La norma también modifica el régimen de importaciones. Los alimentos certificados por países incluidos en el listado reconocido por Argentina podrán ingresar mediante una declaración jurada acompañada por un certificado de libre venta o documento equivalente. Solo los productos provenientes de otros mercados deberán someterse al proceso completo de inscripción en los registros nacionales y a controles analíticos antes de su comercialización.

No obstante, el decreto mantiene la posibilidad de realizar controles preventivos cuando existan riesgos comprobados para la salud humana, animal o vegetal, cuando se detecten signos de deterioro de la mercadería o inconsistencias documentales durante el proceso de importación.

Otro cambio con impacto directo sobre trabajadores y empresas del sector es que los carnets de manipuladores de alimentos dejarán de tener vencimiento, aunque continuarán siendo emitidos por las autoridades sanitarias competentes y mantendrán validez en todo el territorio nacional.

Desde la perspectiva oficial, la reforma busca compatibilizar la protección de la salud pública con un sistema regulatorio más eficiente, reduciendo costos administrativos, eliminando duplicación de controles y facilitando tanto las importaciones de insumos como las exportaciones de alimentos argentinos.

El desafío ahora será que la simplificación administrativa no implique una disminución en los estándares de control sanitario. En ese sentido, el Gobierno apuesta a reemplazar procedimientos previos por mecanismos de fiscalización posteriores, apoyados en certificaciones internacionales reconocidas y en una mayor capacidad operativa del Senasa para supervisar el cumplimiento efectivo del Código Alimentario Argentino.

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La vacunación antiaftosa ya supera el 93% de cobertura en Misiones

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La provincia consolida una política pública de largo plazo basada en la prevención, el trabajo territorial y la articulación entre el Estado, el SENASA, los veterinarios y los productores. El objetivo trasciende la sanidad animal: proteger la producción, preservar mercados y fortalecer la economía rural.

La sanidad animal constituye uno de los principales pilares sobre los que se sostiene la producción ganadera. Detrás de cada campaña de vacunación existe mucho más que la aplicación de una dosis: hay planificación, presencia territorial, trabajo conjunto con los entes sanitarios, acompañamiento técnico y una política pública sostenida que busca proteger el patrimonio productivo de miles de familias rurales. Además, estas acciones se fortalecen a través de la Comisión Provincial de Sanidad Animal (COPROSA), ámbito de articulación técnica en el que participan profesionales veterinarios del Ministerio del Agro y la Producción, SENASA, el Consejo Profesional de Médicos Veterinarios de la Provincia, referentes de los entes sanitarios y otras instituciones, donde se planifican estrategias y acciones conjuntas para el sostenimiento de la sanidad animal en Misiones.

En Misiones, esa estrategia comenzó hace años con un objetivo que iba mucho más allá de una campaña anual: construir una verdadera cultura sanitaria. El desafío era lograr que cada vez más productores comprendieran que vacunar no sólo protege a cada establecimiento, sino también al conjunto de la ganadería provincial. El resultado de ese proceso puede observarse hoy en la creciente adhesión a las campañas oficiales y en la consolidación del estatus sanitario de la provincia, condición indispensable para garantizar la seguridad productiva, facilitar el movimiento de hacienda y fortalecer la competitividad del sector.

La evolución de las campañas refleja el impacto de esta política sostenida. En la primera campaña de 2024 la provincia alcanzó una cobertura del 91,6% del stock bovino estimado y el 76,9% de las unidades productivas. Un año después, la primera campaña de 2025 superó el stock inicialmente previsto, alcanzando una cobertura del 101,1% y el 94,3% de las unidades productivas vacunadas. En la campaña 2026, actualmente en desarrollo, ya se registra un avance del 93% del stock previsto y del 88,5% de los establecimientos relevados, porcentajes que continúan creciendo a medida que avanza el operativo.

En términos absolutos, la magnitud del operativo también refleja el alcance de esta política sanitaria. Solo en la primera campaña de 2025 se vacunaron 344.957 bovinos distribuidos en 4.909 establecimientos ganaderos de toda la provincia. En la campaña 2026, aún en desarrollo, ya fueron inmunizados 324.550 animales en 4.462 unidades productivas, cifras que continúan incrementándose a medida que avanza el operativo.

La decisión de sostener campañas sanitarias de manera ininterrumpida responde a una visión estratégica del ejecutivo provincial que, encabezado por el gobernador Hugo Passalacqua, consolidó la sanidad animal como una política pública permanente para fortalecer la producción, proteger el trabajo de las familias rurales y preservar uno de los principales activos de la ganadería provincial: su estatus sanitario. En ese sentido, el ministro del Agro y la Producción, Facundo López Sartori, sostuvo que “la sanidad animal no se construye en una sola campaña, sino con una política pública sostenida en el tiempo. Cada productor que vacuna está protegiendo su rodeo, pero también está cuidando el trabajo de toda la provincia”. Además, destacó que “estos resultados reflejan años de presencia territorial, diálogo y acompañamiento permanente. Cuando el Estado está presente y los productores hacen propia esta política sanitaria, toda la ganadería misionera se fortalece”.

Por su parte, el subsecretario de Desarrollo y Producción Animal, Carlos Caraves, explicó que “la vacunación contra la fiebre aftosa constituye la principal herramienta preventiva para sostener el estatus sanitario alcanzado por la provincia. Mantener altas coberturas permite reducir riesgos sanitarios, evitar pérdidas económicas y brindar previsibilidad a toda la cadena ganadera”. Asimismo, remarcó que detrás de cada campaña existe “un importante trabajo de planificación, logística y acompañamiento técnico para llegar a cada establecimiento productivo”. Asimismo, remarcó que detrás de cada campaña existe “un importante trabajo de planificación, logística y acompañamiento técnico para llegar a cada establecimiento productivo”. En ese marco, Andrés Moletta, coordinador provincial de Vacunación Antiaftosa, articula el operativo junto a los entes sanitarios, veterinarios acreditados y equipos territoriales que llevan adelante las tareas en toda la provincia.

La construcción de una cultura sanitaria constituye hoy uno de los mayores logros de este proceso. Más allá de los porcentajes alcanzados en cada campaña, el cambio más significativo es que la prevención pasó a formar parte de las decisiones cotidianas de los productores. Esa apropiación colectiva de la sanidad como herramienta de desarrollo es la que hoy permite a Misiones fortalecer su ganadería y sostener en el tiempo un patrimonio estratégico para toda la provincia.

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El Gobierno lanzó TRAZA, un sistema digital para seguir el recorrido del ganado

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La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca dio un nuevo paso en el proceso de digitalización del sector agropecuario con la creación del Sistema Informático de Trazabilidad Animal (TRAZA), una plataforma que centralizará la información productiva del ganado bovino, bubalino y cérvido para mejorar la trazabilidad, facilitar el acceso al financiamiento y brindar herramientas de gestión a productores y operadores de la cadena cárnica.

La medida fue oficializada mediante la Resolución 117/2026, publicada este jueves en el Boletín Oficial, y se enmarca en la estrategia de modernización impulsada por el Gobierno nacional para integrar los distintos registros estatales vinculados a la producción ganadera y aprovechar el avance de la identificación electrónica obligatoria que comenzó a implementarse este año.

Aunque su utilización será optativa, el Ejecutivo considera que el sistema puede transformarse en una herramienta clave para mejorar la competitividad del sector al ofrecer información consolidada sobre la historia productiva de cada establecimiento y cada animal, además de aportar mayor seguridad jurídica en las operaciones financieras respaldadas con hacienda.

Uno de los aspectos centrales de TRAZA es que reunirá datos hoy dispersos en distintos sistemas oficiales, permitiendo que cada productor consulte desde una única plataforma el estado de sus establecimientos registrados, el stock por categorías, la información sobre caravanas electrónicas y otros atributos sanitarios y productivos. El acceso estará disponible para los operadores de la cadena de ganados y carnes que ya utilizan el Sistema Integrado de Gestión de Sanidad Animal (SIGSA) con clave fiscal.

El sistema también incorporará un módulo para realizar el seguimiento de ingresos y egresos de animales, además de consultar los resultados de faena incluso cuando los animales hayan pasado por distintos establecimientos antes de llegar al frigorífico. La plataforma permitirá acceder a datos objetivos como peso, categoría, tipificación y otros indicadores productivos, sin exponer información comercial sensible.

Más herramientas para acceder al financiamiento

Uno de los objetivos económicos más relevantes de la resolución es fortalecer el uso del ganado como garantía para acceder al crédito.

Para ello, TRAZA incorporará un módulo específico destinado a controlar los animales afectados a prendas o warrants. La plataforma permitirá conocer en tiempo real cuántas cabezas se encuentran comprometidas como garantía y cuántas permanecen disponibles para nuevas operaciones financieras.

La herramienta realizará controles automáticos sobre el stock declarado antes de autorizar movimientos de hacienda. Si una operación comprometiera animales ya afectados como garantía, el sistema impedirá la emisión del Documento de Tránsito Electrónico (DT-e), aportando mayor seguridad tanto para productores como para entidades financieras.

Desde el Gobierno sostienen que este mecanismo responde a una demanda creciente del sistema financiero y de los productores, que buscan instrumentos modernos para ampliar el acceso al crédito sin incrementar los costos operativos.

Digitalización y trazabilidad

La creación de TRAZA acompaña la implementación de la identificación electrónica individual obligatoria del ganado, vigente desde enero de este año para bovinos, bubalinos y cérvidos, una política que apunta a fortalecer la trazabilidad sanitaria y comercial de toda la cadena.

La resolución también instruye al SENASA a desarrollar los aspectos técnicos necesarios para integrar el nuevo sistema y habilitar la carga online de certificados de depósito y warrants, permitiendo que los acreedores puedan verificar en tiempo real la situación del ganado utilizado como garantía.

La puesta en marcha será gradual. Según la normativa, tanto la plataforma como cada uno de sus módulos comenzarán a operar de manera progresiva, en función del desarrollo informático y de las decisiones que adopte la Subsecretaría de Producción Agropecuaria y Forestal, que será la autoridad de aplicación del sistema.

Con esta iniciativa, el Gobierno busca avanzar hacia una gestión basada en datos, donde la trazabilidad deje de ser únicamente una exigencia sanitaria para convertirse también en una herramienta que facilite la financiación, mejore la transparencia del mercado ganadero y reduzca costos administrativos para toda la cadena productiva.

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