SOCIEDAD RURAL

Antecedentes poco conocidos de la Sociedad Rural Argentina

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La Sociedad Rural Argentina (SRA) está muy vinculada con la oligarquía campera, o sea con los terratenientes poseedores de grandes extensiones de campos, principal pero no excluyentemente compuesta por los titulares de extensas propiedades en la Pampa Húmeda.

Muy poco difundido es como fue que unas pocas familias que hoy componen el “patriciado rural”, lograron hacerse con tan vastas extensiones, en las tierras más fértiles de Argentina, y entre los más preciados lugares del mundo para la agricultura y ganadería en gran escala.

Los orígenes de la muy ultra conservadora (en lo político), y muy ultra liberal (en lo económico) oligarquía, se sitúan en los períodos presidenciales de Mitre y Sarmiento, durante los cuales se dieron en propiedad, vastas extensiones de tierras, mediante el accionar de leguleyos “doctores” (abogados y gestores), que tramitaron los títulos de propiedad, amparados por la legislación y el entorno político unitario; tal como lo describieron historiadores revisionistas y analistas políticos, como Jauretche y el Pepe Rosa, entre otros.

Esa descomunal entrega de enormes extensiones de campos, que en muchos casos favoreció a “familias importantes” radicadas en la ciudad de Buenos Aires; tuvo características diferentes y opuestas a los criterios aplicados en EEUU (supuesto “gran ejemplo” de oligarcas apátridas y otros colonizados mentales subordinados a los anglosajones), pues allá se fraccionó la tierra en lotes de dimensiones suficientes pero no descomunales, dándose en propiedad a quienes se radicaran a vivir y trabajar en esos lotes.

Acá al dar en propiedad esas grandes extensiones de tierras, no se tuvieron en cuenta los derechos de gauchos que ya vivían en modestas parcelas ubicadas en las mismas, pero que, por ser analfabetos, no entendían las supuestas razones de quienes -con el poder del Estado, unitario y excluyente del pueblo, a su favor-, los desalojaron de sus humildes viviendas, empujándolos a la miserable vida nómade; la cual fue romantizada por escritores afines a la por entonces nueva oligarquía. José Hernández fue de los muy pocos escritores que, con gran maestría, relató las penurias de los gauchos, en su gran obra Martín Fierro, y su continuación La Vuelta de Martín Fierro.

Por más de 6 décadas -desde Mitre a Victorino De La Plaza-, los sucesivos gobiernos nacionales fueron ultra conservadores muy afines a la oligarquía campera, y de dudoso o nulo patriotismo, con las excepciones de Carlos Pellegrini y Julio Argentino Roca, quienes sin marcar un quiebre de ese contexto, impulsaron medidas favorables a los Intereses Nacionales, y poe fuera de la miopía geopolítica de los oligarcas.

Pero en el contexto de “afinidad” con los intereses del Reino Unido, hasta tuvimos un presidente -Manuel Quintana- que operó a favor del Banco británico que hizo movilizar una cañonera para amenazar a Rosario, por un litigio que involucró a la provincia de Santa Fe.

Las primeras décadas del siglo XX

En todo ese período, la SRA mantuvo fuertes influencias en el gobierno nacional, coincidiendo tácitamente en la total falta de apoyos al desarrollo industrial; como también en la exclusión social de las grandes mayorías nacionales, en su mayor parte analfabetas o poco más, y con muy pobre asistencia sanitaria.

Eso se pudo constatar al implementarse el servicio militar obligatorio (2da. Presidencia de Roca), que puso en evidencia el crítico estado sanitario y cultural de grandes porcentajes de nuestra población. Tal como diría Perón varias décadas después, “teníamos un ministerio para las vacas, pero no para la salud de nuestra población”.

Fue en el roquismo cuando con el decidido accionar del Ministro de Instrucción Pública Osvaldo Magnasco, se implementó un amplio plan de alfabetización, pero las presiones del establishment lo hicieron renunciar antes del fin del mandato de Roca. Un pueblo alfabetizado aprende también a pensar, y eso no suele ser del agrado de las oligarquías.

La SRA, tácitamente apoyaba el cuadro de exclusión social; lo cual favorecía la “cosificación” de la peonada rural, sometida a la voluntad y a los caprichos del respectivo patrón de estancia, inclusive con acciones aberrantes, como el infame derecho de pernada, brutalidad anacrónica proveniente de la edad media, que según referencias verbales pudo perpetrarse en feudos oligárquicos.

La SRA tiene un largo historial de prédicas y acciones ultra conservadoras, de claros tintes oligárquicos, permanentemente opuesta al desarrollo industrial y tecnológico (excepto lo directamente vinculado con lo agrícola – ganadero); partidaria del más acentuado liberalismo económico, y opuesta a las políticas de protección social de los asalariados. En ese contexto, evidenció operar gustosa, subordinada a los mandatos y “sugerencias” del Reino Unido, y después de las dos guerras mundiales, de EEUU.

Los comienzos y el contexto general

La SRA fue creada en 1866 durante la presidencia de Mitre, mientras se desencadenaba la “Guerra de la Triple Infamia”, de la cual existen evidencias históricas que el conflicto fue instigado por el Reino Unido -junto con los anglófilos locales y los imperiales de Brasil- contra Paraguay, conflicto que degeneraría en una masacre que exterminó gran parte de la población del hermano país, con lo que se castigó el “mal ejemplo” de una nación que no se había subordinado al poder de la Banca Británica, y además había cometido la “osadía” de desarrollar industrias, por fuera de la “bien vista” economía excluyentemente productora de materias primas, como “sugería” (imponía) la doctrina económica liberal.

          Esa guerra rápidamente cobró una enorme cantidad de vidas, fue una orgía de sangre, de pueblos básicamente hermanos; y ese contexto luctuoso cabe señalar que no pareció ser el marco adecuado para fundar un ente político – económico, como es la SRA. Claro está que, en el caso argentino, el grueso de la tropa se componía de jóvenes analfabetos, de las clases humildes, intuitiva o racionalmente partidarios del federalismo; siendo conocido -aunque poco o nada mencionado por historiadores del academicismo-, que muchos soldados -criollos humildes- fueron incorporados, y tuvieron que ser reclutados a la fuerza y llevados engrillados , pues se negaban a luchar contra un pueblo hermano, como con toda lógica sentían a los paraguayos.

          Ese medio siglo largo de gobiernos unitarios oligárquicos, terminó en 1916, con el yrigoyenismo, que significó un cambio sustancial en lo geopolítico, lo económico y lo social. Tuvo la oposición de sectores ultra conservadores, la cual en el caso de la SRA se manifestó en los diarios más importantes de Buenos Aires (con distribuciones nacionales), y de gobiernos provinciales afines al conservadurismo. Defendió la neutralidad argentina en la Primera Guerra Mundial, y creó YPF, primera petrolera estatal del mundo, entre otras acciones de afinidad con Lo Nacional.

La década infame, el estatuto legal del coloniaje y el asesinato en el Congreso.

En 1930 Uriburu perpetró el primer golpe de Estado del siglo, dando comienzo a uno de los más deplorables períodos de nuestra historia, conocido como la década infame (1930-1943). El operador político y militar de ese accionar fue el General Agustín P. Justo; cabeza visible del sector liberal de las FFAA. Como ocurrió con todos los sectores afines al liberalismo económico, la SRA al menos tácitamente apoyó el asalto al poder perpetrado por Uriburu.

En el período de la “década infame” la subordinación a los mandatos del Reino Unido fue total y descarada por parte de la oligarquía y los sectores vinculados, como buena parte de los personeros de la política, que incluso se ufanaban de dicha postura genuflexa ante los poderes antinacionales.

En 1933 fue firmado el Pacto Roca – Runciman, entre Argentina y el Reino Unido; siendo “Julito” Roca (hijo del General) el rubricante argentino, quien a los postres del banquete con el que finalizaron las tratativas, muy orondo exclamó “…Argentina es la joya más preciada de la corona de su majestad”.

A cambio de mantener las cuotas de exportaciones de carnes, prácticamente se entregó al RU el control total de la economía argentina…por lo que el convenio fue llamado por Jauretche “El Estatuto Legal del Coloniaje”. “Julito” Roca era del núcleo selecto de la SRA.

En 1935 el Senador Lisandro De La Torre (LDLT) consiguió contundentes pruebas de un infame accionar de evasión de impuestos nacionales y otros ilícitos en las operaciones de exportaciones de carnes, hechas por un frigorífico británico, con la evidente complicidad de altos funcionarios nacionales.

Los debates en el Senado Nacional se extendieron por varias jornadas, en las cuales la encendida verba, del citado Senador, tuvo a mal traer en particular a dos Ministros de La Nación, Federico Pinedo y Luis Duhau. En el que sería el anteúltimo día de esas contundentes denuncias, Duhau amenazó claramente a LDLT.

En la siguiente sesión del Senado, un policía, de pésimos antecedentes y muy vinculado con Duhau (como afirmó Felipe Pigna), se acercó a LDLT y efectuó cuatro disparos, pero en un acto heroico el amigo y compañero de bancada Enzo Bordabehere, se interpuso, recibiendo él los disparos, falleciendo.

El debate se suspendió, no pudiendo refutar ni Duhau ni Pinedo las muy serias acusaciones, pero en la conmoción general, no fueron afectados en sus cargos oficiales ni en sus roles de promotores del liberalismo a ultranza.

En la misma década infame, el más conocido economista al servicio del statu quo, consustanciado con el más crudo liberalismo, Federico Pinedo, afirmó “Argentina no debe exceder los diez millones de habitantes”, eso para mantener la relación de cuatro cabezas de vacunos por cada habitante; siendo su postulado el mantenimiento de la estructura económica exclusivamente primaria, sin industrias ni desarrollos tecnológicos. Claramente no le importaba nada considerar que el crecimiento poblacional es una necesidad geopolítica, como también lo es el desarrollo diversificado.

En esos años, Argentina era muy dependiente de las exportaciones de carnes y cereales, teniendo más cabezas de vacunos que Brasil.

Hoy Brasil exporta más carne vacuna que Argentina, pero no por eso descuidó su muy fuerte desarrollo industrial y tecnológico.

Claro está que tanto el empresariado como los uniformados brasileños, demuestran claramente tener evidentes mentalidades de real patriotismo, diferenciándose de las pobrezas ideológicas de sus pares de Argentina.

La SRA respaldó muy claramente a la desastrosa orientación del gobierno apátrida de la década infame.

El golpe de Estado nacionalista y el surgimiento de Perón.

El golpe de Estado de 1943 fue el único en el siglo XX, de clara orientación nacional, terminando con la impresentable década infame.

Perón se hizo conocer por su fuerte accionar de orientación nacional y por las medidas de sensibles mejoras a los trabajadores, implementadas entre 1943 y 1945, en el gobierno pretoriano – nacional, del cual formaba parte.

Al ganar las elecciones, el peronismo llegó democráticamente al poder, en el cual se mantendría por dos períodos (el segundo inconcluso), de 1946 a 1955, implementando numerosas acciones para mejorar las condiciones laborales de los asalariados (entre ellas el Estatuto del Peón, que dignificó al trabajador rural); e impulsó un fuerte y diversificado desarrollo industrial y tecnológico; todo lo cual molestó mucho a las oligarquías, en particular la muy tradicional de los grandes terratenientes rurales, de los cuales la SRA opera como el núcleo formal institucional de ese sector del empresariado ultra conservador de Argentina.

Con la creciente industrialización, los trabajadores accedieron a salarios mucho mejores que los por lo general muy pobres niveles usuales para los peones y otros trabajadores rurales.

Evidenciando la miopía típica de la soberbia oligárquica, en vez de apoyarse en el mayor poder que de hecho iba teniendo esa Argentina en pleno desarrollo; y con eso poder recibir mejores retribuciones por nuestras exportaciones tradicionales de carnes, cereales y derivados; los núcleos del poder ultra conservador campero, asumieron un rol fuertemente opositor al nacionalismo encarnado por el peronismo. Los objetivos de la oligarquía tradicional se centraron en impedir y luego destruir los múltiples beneficios sociales y claras mejoras en el nivel de vida, que el peronismo implementó y apuntaló.

En esa década peronista, fue permanente la oposición de sectores conservadores, no exenta de sangrientos atentados, como la colocación de bombas en una estación de subterráneos, un alzamiento armado en 1951, el brutal bombardeo a Plaza de Mayo en 1955, con cientos de civiles masacrados, y finalmente el cruento golpe de Estado en ese año, en el cual La Marina bombardeó los depósitos de combustibles de YPF en Mar Del Plata, amenazando destruir la refinería de La Plata (por entonces la mayor de Sudamérica), cuya destrucción habría afectado al área cercana muy poblada.

1955 y el retorno de la oligarquía al poder

La revolución de 1955 fue particularmente muy violenta y vengativa, derivando en fusilamientos (como los perpetrados en 1956), así como la feroz purga de todo aquel sospechado de adherir al nacionalismo peronista, encarcelando y expulsando de las FFAA y FFSS a todos los sospechados de adherir a ese pensamiento político – económico.

Desde 1955, y acentuado ello en 1962 y 1976, las FFAA y FFSS pasaron a ser casi monolíticamente, un bastión del más apátrida liberalismo económico, para lo cual pasaron a ser muy pobres o inexistentes los conocimientos en Geopolítica, Economía e Historia, enseñados a los uniformados en los institutos militares.

Apoyado y aplaudido el golpe de “la fusiladora” por todo el sector ultra conservador, mostró una vez más la ideología excluyente vigente y activa en la SRA, la cual apoyó claramente este y todos los golpes de Estado del siglo, excepto el de 1943, que tuvo orientación nacionalista.

En el período 1955/8, hubo acciones de claro entorpecimiento al desarrollo industrial que había caracterizado al peronismo. Por caso, una planta para construir camiones y chasis para colectivos, que Mercedes Benz planificó concretar en Argentina, fue derivada a Brasil, por las burdas acciones de entorpecimiento que se perpetraron por parte del gobierno militar con orientación económica ortodoxa liberal, o sea industricida.

En esos aciagos años, Argentina aceptó incorporarse al FMI, lo cual nunca había admitido Perón, por los implícitos condicionamientos a nuestra soberanía.

Con el desarrollismo en el poder formal, pero fuertemente condicionado por el establishment cívico – militar ultra liberal, hubo acciones de zapa para dificultar las fuertes acciones industrialistas emprendidas por el gobierno de Frondizi, incluso imponiéndole el poder militar un ministro de economía ultra liberal, como lo era Álvaro Alsogaray.

En ese contexto de presiones constantes anti industriales contra el desarrollismo, según trascendidos, en 1958 la SRA invitó a disertar al príncipe Felipe de Edimburgo (cónyuge de Isabel 2da.), quien se enfocó en “sugerir” que Argentina “no derroche energías en la industria, dedicándose a lo que más sabe y tiene buenas condiciones naturales”, o sea seguir produciendo materias primas.

Los golpes de Estado de 1962 y 1966

Después vendría el golpe de Estado de 1962, durante el cual se volvieron a aplicar las tradicionales ideas liberales, anti industrialistas, endeudadoras y erosionantes de los ingresos de las grandes mayorías de argentinos.

Luego de un breve interregno civil, en un marco de proscripción del peronismo, hubo otro golpe de Estado, en 1966, siendo sui generis, pues no fue el clásico alzamiento subordinado al liberalismo, teniendo también entremezcladas facetas de nacionalismo, las que posiblemente fueron consecuencia de las influencias positivas del economista Aldo Ferrer y del General Guglialmelli.

Dentro del importante plan de grandes obras públicas construidas entre 1966 y 1973, se destacaba por su magnitud e importancia el complejo vial – ferroviario de Zárate – Brazo Largo. Un argumento recurrente de las oligarquías, para impedir o frenar ese tipo de grandes obras, es tildarlas de “faraónicas”.

Ese monumental conjunto de obras (dos puentes carreteros y dos ferroviarios, más otras necesarias), entre otros muchos aspectos positivos, tiene la virtud de “acercar” (al acortar a los transportes en un par de horas o más) Entre Ríos al gran mercado consumidor que es la ciudad de Buenos Aires y todo su entorno del Conurbano.

Siendo Ministro de Economía de La Nación, el Dr. Aldo Ferrer, trascendió que hubo presiones de los ganaderos bonaerenses para paralizar las obras de Zárate – Brazo Largo, para limitar la competitividad de la buena ganadería entrerriana. Típico de la oligarquía apátrida, eso de priorizar sus mezquinos intereses, aun a costa de perjudicar al Interés Nacional.

El sincero patriotismo de A. Ferrer, desestimó esas presiones y la gran obra pudo terminarse.

Entre 1973 y 1976 el peronismo volvió a ser gobierno, y los sectores ultra liberales, con el accionar de buena parte de los medios periodísticos, desplegaron una constante oposición, con las activas participaciones de la oligarquía tradicional, con la SRA como ente opositor principal.

El deplorable “proceso”

En marzo de 1976, se perpetró otro golpe de Estado, de impronta totalmente neoliberal, imponiéndonos esa doctrina bajo la fuerza de las bayonetas. El muy destructivo neoliberalismo impuesto bajo el accionar de Martínez De Hoz (hombre de la SRA y descendiente del primer presidente de la SRA), usó como marionetas dóciles a Videla, sus secuaces y continuadores, de lo cual los uniformados ni se enteraron, pues los formatean como ignorantes totales en Economía, Historia y Geopolítica.

Comenzó el rápido desguace del Estado, al cual el citado personero de la SRA endeudó rápida y brutalmente; siendo imposible oponerse, por el muy certero riesgo de pasar a ser “desaparecido” (eufemismo que era sinónimo de asesinado). Las transformaciones impuestas por la fuerza, implicaban la destrucción del Estado activo benefactor, y la apertura aduanera significó el comienzo de la involución a un país desindustrializado, atacándose también los entes estatales tecnológicos.

Al producirse el cruento golpe de Estado, la SRA publicó solicitadas de amplio apoyo a los golpistas usurpadores del Poder Formal; y reiteró esos apoyos al año de perpetrado el asalto al Poder, incluso alentando a implementar más medidas de neto corte liberal. ¡Total complicidad con el más feroz y destructivo golpe de Estado de los perpetrados en el siglo XX!

La “desaparición” (secuestro y asesinato), del gremialista Oscar Smith sucedió después que se opusiera al desguace de SEGBA, que sin otra oposición, fue perpetrado por Martínez De Hoz, avalado por el dictador Videla.

Videla fue muy aplaudido y fuertemente apoyado, al concurrir a las exposiciones anuales en la sede de la SRA, en el barrio de Palermo. Nada importaron a la SRA las aberrantes acciones perpetradas por el “proceso” con las FFAA y FFSS operando cuan tropas de ocupación al servicio antinacional; molestando en cambio a la SRA las acciones de reindustrialización y de mejoras sociales implementadas por gobiernos de orientación nacional y popular.

Al caducar el siniestro “proceso”, las elecciones fueron ganadas por Alfonsín, quien como presidente democrático, concurrió a la exposición anual en la SRA, en cuya circunstancia fue silbado y denostado, quedando en evidencia que la oligarquía campera demostró afinidad con los dictadores y rechazo respecto a gobiernos democráticos que no se subordinan a sus “sugerencias” tendientes a la involución al país feudal que éramos a fines del siglo XIX.

Así siguió sucediendo con el accionar de la SRA en los sucesivos gobiernos que tuvimos después del colapso del alfonsinato; apoyando a los liberales sin importar los destrozos socio económicos que perpetran, y ubicándose en contra de gobiernos de orientación nacional y popular.

Vigencia de lo oligárquico antinacional en la SRA

Muy recientes son las expresiones públicas de algunos referentes o muy afines a la SRA, y con ello al extremismo liberal, en las antípodas del más básico humanismo y del elemental patriotismo.

Alfredo De Angeli expuso su “indignación” ante el hecho que los niños (de las estancias de oligarcas, le faltó precisar), prioricen ir a la escuela antes que ayudar en las tareas rurales. ¡Quiere analfabetos dóciles ante los caprichos de sus patrones! ¡Y quiere volver a la explotación infantil de fines del siglo XIX!

El mismo De Angeli manifestó el odio visceral a todo lo estatal, tal como repiten como mantra los personeros del neoliberalismo salvaje…pero él mismo, terminado su mandato de legislador, estaría percibiendo retribuciones del Estado al cual dice odiar, oficiando de asesor de la bancada libertaria / neoliberal.

Luis Miguel Etchevehere, latifundista entrerriano, ex ministro macrista y referente de la SRA, con impostada sorna se burló del exitoso proyecto ArSat, que desarrollo tecnologías nacionales para construir satélites exitosamente.

Acorde a la postura anti industrial y ante desarrollo tecnológico, propuso que antes que construir nuestros propios satélites, se podrían comprar a los países que “saben del tema”, como por ejemplo Francia.

Con esa idea, omite el enorme efecto multiplicador que significa crear nuestras propias tecnologías, y finge desconocer que Francia es hoy una de las grandes potencias mundiales, en buena parte gracias a la visión patriota de De Gaulle, que no sucumbió a los cantos de sirena de entregar su país al capital extranjero, al fin de la Segunda Guerra Mundial, y en cambio fortaleció el rol geopolítico del Estado Francés, creando y apuntalando las industrias y entes de propiedad nacional, no cayendo tampoco en la trampa ideológica de menospreciar el rol empresario del propio Estado.

Desde lo ético, imprescindible de soslayar para autoasumidos “que dictan cátedra”, parecería que Etchevehere tiene “materias pendientes”, como ser vinculaciones políticas con algunos impresentables, y respecto a problemas legales con su propia hermana, por la propiedad de un campo en Entre Ríos.

Hoy la SRA apoya con su silencio cómplice, el accionar destructivo de libertarios y secuaces, que nos empujan a la disolución nacional.

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Nicolás Pino fue reelecto como presidente de la Sociedad Rural Argentina

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En la Sede Social de la Sociedad Rural Argentina (SRA), se realizó hoy la 162° Asamblea General Ordinaria de Socios, en la que se aprobaron todos los puntos previstos en el Orden del Día y se eligieron las autoridades que conducirán la entidad durante el período 2026–2028. Además, también se aprobó el Balance y la Memoria.


De esta manera, Nicolás Pino fue reelecto como presidente de la Sociedad Rural Argentina, con el 71% de los votos, y continuará al frente de la institución acompañado por Carlos Odriozola como vicepresidente.


“Agradecemos la confianza que depositaron en nosotros, en nuestro equipo y en una forma de gestionar la institución. Recibimos este resultado con alegría, pero fundamentalmente con responsabilidad, compromiso, la convicción de comenzar una nueva etapa y seguir construyendo una Sociedad Rural Argentina cada vez más sólida, federal, representativa y cercana a los productores”, afirmó Pino.


“Quiero reconocer especialmente a todo el staff de la institución, a los directores y delegados que nos acompañaron durante estos años, y a los miembros del Ateneo, por su compromiso, su trabajo y su acompañamiento. Esta gestión es el resultado de un esfuerzo colectivo y de muchas personas que todos los días trabajan para fortalecer la Sociedad Rural Argentina”, agregó.


Por su parte, Odriozola remarcó la importancia de fortalecer la presencia territorial de la entidad y representar la diversidad productiva del país. “Durante estos años recorrimos el país, escuchamos, aprendimos y estuvimos junto a cada productor. Queremos que la Rural esté cada vez más presente, allí donde hay un productor. Una institución que no representa al campo solamente desde un escritorio, sino desde el territorio”, sostuvo.


De cara a la nueva gestión, Pino señaló que la competitividad, la reducción de la presión tributaria y una mayor inserción internacional serán ejes centrales de la agenda de la entidad. “Vamos a continuar trabajando para alcanzar un objetivo que consideramos central: retenciones cero por ley y para siempre. También impulsaremos una agenda de competitividad que contemple mejor infraestructura, mayor acceso al crédito, incorporación de tecnología, seguridad y una inserción internacional cada vez más ambiciosa para nuestra producción”, comentó.

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Nicolás Pino: “Esta es la forma de hacer gremialismo: estar donde las cosas pasan”

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El presidente de la Sociedad Rural Argentina encabezó una nueva reunión de su Comisión Directiva Ampliada. En esta oportunidad, la sede fue la ciudad bonaerense de General Las Heras, donde dirigentes de la entidad mantuvieron encuentros con productores y representantes del sector.
 
El presidente de la entidad, Nicolás Pino, agradeció especialmente la presencia de productores y representantes del sector que participaron de la jornada y destacó la importancia de generar estos espacios para fortalecer el vínculo con las distintas regiones.
 
“Este tipo de encuentros permiten avanzar en una agenda común para el fortalecimiento gremial”, sostuvo Pino.
 
Luego de la reunión de la Comisión Directiva Ampliada, el economista Claudio Zuchovicki brindó una presentación abierta al público, en la que analizó el contexto económico y las perspectivas para la economía argentina. En ese marco, señaló: “Hoy el debate es sobre las formas y la velocidad, pero no sobre el rumbo. La economía real es la que importa: la industria, la minería y el campo. Generar riqueza es el mejor camino para terminar con la pobreza, porque permite generar más oportunidades”.
 
Por la tarde, se llevó a cabo un encuentro abierto del que participaron más de 100 productores. La actividad contó con la presencia de socios, delegados y autoridades de la SRA; el intendente municipal, Juan Manuel Cerezo; el presidente de la Sociedad Rural de General Las Heras, Ricardo Buzzi; referentes regionales y representantes de las entidades que integran el Consejo Federal.
 
En ese contexto, Nicolás Pino mantuvo un encuentro con productores locales, en el que se abordaron distintos temas de interés para la actividad y las particularidades de la región. El presidente de la SRA agradeció especialmente el trabajo de los delegados y directores de la entidad y remarcó la importancia de mantener una presencia activa en el territorio.
 
“Esta es la forma de hacer gremialismo: estar donde las cosas pasan, cerca de los productores y de la realidad que les toca atravesar”, afirmó Pino.
 
Además, agregó: “Tenemos que seguir insistiendo en las necesidades que tenemos como sector”. En ese sentido, destacó también el rol de la industria y la minería como sectores que se están sumando para continuar con la reconstrucción del país.
 
La jornada permitió fortalecer el intercambio entre los dirigentes de la entidad y los productores de la región, así como avanzar en el análisis de las principales problemáticas y desafíos que atraviesa el sector agropecuario.

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RENATRE impulsa herramientas para profesionalizar el empleo rural y mejorar la competitividad del agro

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En un contexto en el que la competitividad del agro ya no depende únicamente de la productividad sino también del cumplimiento de estándares laborales y de sostenibilidad, el Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (RENATRE) presentó dos herramientas orientadas a fortalecer el empleo formal y mejorar la gestión de recursos humanos en las empresas del sector. Lo hizo durante la Jornada Ganadera organizada por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), en el marco de la 138° Exposición Rural de Ganadería, Agricultura e Industria Internacional que se desarrolla en Buenos Aires.

El eje del encuentro fue el conversatorio “Desafíos y herramientas para el empleo rural”, un espacio que reunió a productores, empresarios, técnicos, periodistas y especialistas para analizar cómo responder a las nuevas exigencias de los mercados sin perder competitividad. La propuesta puso el foco en dos instrumentos gratuitos que ofrece el organismo: la Certificación Empresarial de Prácticas Laborales Sostenibles (PLS) y el Programa de Empleo Rural (PER).

Durante la apertura, el presidente del RENATRE, Abel Guerrieri, destacó que el organismo busca ofrecer soluciones concretas para un mercado laboral que atraviesa profundas transformaciones. En ese sentido, sostuvo que tanto la Certificación de Prácticas Laborales Sostenibles como el Programa de Empleo Rural constituyen políticas que permiten acompañar a las empresas, fortalecer el empleo registrado y mejorar la competitividad de la producción agropecuaria.

La Certificación PLS fue presentada como un sello anual y renovable destinado a establecimientos que cumplen con la normativa laboral vigente y promueven condiciones de trabajo decente. Más allá de representar un reconocimiento institucional, la iniciativa apunta a convertirse en una ventaja competitiva para las empresas, en un escenario donde consumidores, compradores internacionales y cadenas comerciales incorporan cada vez más criterios sociales y ambientales al momento de evaluar proveedores.

En esa línea, el delegado del RENATRE en Buenos Aires Norte, Rodrigo Esponda, explicó que la competitividad actual excede la calidad del producto y también exige demostrar que la producción se desarrolla bajo condiciones laborales adecuadas. Según remarcó, la certificación permite acreditar ese compromiso frente a mercados que valoran la sostenibilidad de toda la cadena productiva.

El segundo eje del encuentro estuvo centrado en el Programa de Empleo Rural (PER), un sistema gratuito de intermediación laboral que ya reúne más de 5.000 perfiles de trabajadores relevados. La herramienta busca reducir uno de los principales desafíos del sector: vincular de manera ágil la demanda de mano de obra con trabajadores capacitados y disponibles.

La jefa del Departamento de Empleo Rural Sostenible del RENATRE, Verónica González, explicó que el programa facilita el contacto entre empresas y candidatos previamente entrevistados, con perfiles acordes a cada búsqueda laboral. Al mismo tiempo, el sistema genera información que permite orientar las capacitaciones del organismo hacia las necesidades reales del mercado de trabajo rural.

El funcionamiento del PER es completamente digital. Las personas interesadas en acceder a un empleo rural pueden cargar sus antecedentes laborales, independientemente de estar registradas o no en el RENATRE, mientras que las empresas publican sus búsquedas mediante el Portal RENATRE y reciben postulantes previamente evaluados por el organismo, reduciendo tiempos y costos en los procesos de selección.

La actividad contó además con la participación del vicepresidente del RENATRE, Adrián Luna Vázquez; la gerente general, Sol Henchoz; autoridades del INTA encabezadas por su presidente Nicolás Bronzovich y el vicepresidente Carlos Vera; y representantes del sector privado, entre ellos el presidente de la Sociedad Rural de Formosa, Alfredo Maglietti, cuya entidad fue la primera del país en obtener la Certificación de Prácticas Laborales Sostenibles.

El encuentro concluyó con un intercambio entre los asistentes sobre los desafíos que enfrenta el empleo rural argentino y el rol que pueden desempeñar herramientas como la certificación laboral y la intermediación digital para elevar la productividad, reducir la informalidad y mejorar la inserción de las empresas agropecuarias en mercados cada vez más exigentes. En un escenario donde la sostenibilidad comienza a convertirse en un requisito comercial además de una responsabilidad social, el RENATRE apuesta a que la formalización laboral deje de ser vista como una obligación regulatoria para transformarse en un activo estratégico para el desarrollo del agro argentino.

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Nicolás Pino: ‘Sin generar consensos básicos no podemos salvar al país’

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El presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, participó de la inauguración de la 83° Expo Rural de Neuquén y la 15° Exposición de Caballos de la Patagonia, en la ciudad de Junín de los Andes, el domingo 25 de enero.
 
En el inicio del recorrido por las exposiciones rurales de la Patagonia, el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino, reafirmó el compromiso de la entidad con la producción y el desarrollo territorial. “Cada encuentro con productores es una apuesta al federalismo y a la representación real del interior productivo”, expresó.
 
Además, destacó el diálogo institucional con los gobiernos nacional, provincial y local. En ese sentido, valoró el trabajo conjunto con el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, y el secretario de Producción e Industria, Diego García Rambeaud, y dijo: “Nadie conoce mejor los desafíos de cada región que quienes viven y producen en ella. Cuando hay objetivos compartidos y voluntad de construir, los resultados llegan”.
 
Al referirse al acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, el titular de la SRA señaló en su discurso que se trata de “una oportunidad concreta para ampliar mercados, generar escala y agregar valor a la producción agroindustrial”, y reiteró la decisión de la entidad de acompañar el proceso de ratificación legislativa, por parte del Congreso de la Nación.
 
En materia productiva, destacó la mejora de la ganadería bovina, con un crecimiento interanual del 28% en las exportaciones, y expresó su preocupación por la caída del stock ovino en la Patagonia. Asimismo, respaldó la reciente resolución del SENASA que habilita la exportación directa de lana sucia, al considerar que “simplifica procesos, reduce costos y mejora la competitividad”.
 
Pino remarcó, además, la necesidad de mejorar la infraestructura y el acceso al financiamiento para el arraigo rural: “El mal estado de los caminos rurales no solo afecta la producción, también impacta en la educación, la salud y la vida rural”, dijo. Y enfatizó la labor de la Sociedad Rural Argentina de “escuchar, acompañar y representar a los productores de todo el país”.
 
Por último, Nicolás Pino repasó las acciones desarrolladas por la SRA en la provincia de Neuquén, especialmente en sostenibilidad a través del Sello de Triple Impacto, y recordó que la entidad comenzó en el presente año la celebración de sus 160 años de historia. Al respecto, comentó que la intención de la actual Comisión Directiva es seguir trabajando junto a los socios y productores: “Tenemos un desafío y una gran responsabilidad. Cuenten con nosotros para escucharlos, acompañarlos y representarlos”, concluyó.

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