soja argentina

El agro argentino marca un récord exportador y abre una nueva ventana para el maíz

Compartí esta noticia !

El agro argentino volvió a ampliar su aporte al frente externo. Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), las exportaciones de los principales productos agrícolas superaron las 80,7 millones de toneladas entre enero y agosto, un volumen récord para ese período y 12,5% superior al registrado un año atrás.

Las exportaciones de los principales productos agrícolas superaron 80,7 Mt hasta agosto, récord para el período y 12,5% más que un año atrás, con máximos en maíz y trigo y una oferta local que sostiene la competitividad externa.

Exportaciones de granos y subproductos en récord

El agro argentino sigue consolidando su posición en el frente externo y vuelve a batir un récord para los primeros ocho meses del año. En el acumulado, las exportaciones de los principales productos agrícolas superaron las 80,7 Mt, con un crecimiento interanual del 12,5% y unas 7,5 Mt por encima del máximo anterior de la serie.

En un año extraordinario en cuanto a oferta interna, junto con una absorción externa que acompaña, los tres cultivos estrella que se destacaron en el frente externo siguen dando la nota. El complejo girasol exportó poco menos de 6 Mt, más que duplicando el promedio de los últimos años para esta época, y el maíz envió 29,1 Mt, el valor más alto para el mismo período desde que se tiene registro. Sobre todo se destaca el trigo que, acompañado por una producción histórica de 29 Mt para la 2025/26 exportó más de 12,4 Mt, un 60% más que la media para el acumulado enero-agosto.

En la misma línea, para el mes de agosto el complejo soja fue el que mejor desempeño tuvo, con un crecimiento del 16% mes a mes, siendo la harina de soja protagonista con 2,74 Mt embarcadas. Aun así, el ritmo exportador del complejo, 28 Mt en el acumulado del año, sigue siendo de los más bajos de los últimos quince años, puntualmente el cuarto más bajo de esa serie.

Una nueva ventana para el maíz argentino en el mercado internacional

Durante agosto se exportaron cerca de 3,9 Mt de maíz según datos del SENASA, un 20% por encima de lo que suele despacharse en ese mes para esta altura del año (3,22 Mt en promedio), aunque todavía por debajo de los picos de 2020 y 2021, cercanos a las 4,9 Mt. Detrás de ese ritmo, el tablero internacional del cereal se sigue reacomodando.

Ya desde hace más de dos meses que se extiende el conflicto en el Mar Negro. Los ataques rusos, con misiles y drones, obligaron en los últimos días a suspender varias veces las operaciones en los puertos ucranianos y a paralizar la exportación de granos. El impacto inminente estas últimas semanas se vio en trigo (que ya hemos comentado en reportes anteriores), en donde Rusia y Ucrania concentran más del 30% de las exportaciones globales, pero el maíz tampoco quedó al margen: Ucrania participa como el cuarto exportador mundial del cereal, con 23 Mt.

Así, en agosto Ucrania despachó cerca de 127.700 toneladas según datos de Reuters, cuando el promedio de los últimos cinco años más que triplica ese volumen. La verdadera incógnita, de todos modos, se abre pasando septiembre, que es cuando Ucrania comienza su cosecha e inunda el mercado internacional de maíz. De no llegarse a una resolución y de seguir bloqueado el comercio por el Mar Negro, a Ucrania hoy prácticamente solo le queda mover producción por tierra, probablemente hacia Francia, donde la ola de calor también dañó los rindes de maíz, dejando un posible hueco en los mercados que solía abastecer.

En este contexto, actualmente Argentina se mantiene como el origen más competitivo para la gran mayoría de países del mundo cuando no consideramos a Ucrania. Si consideramos los precios C&F de referencia, para septiembre el origen argentino se ubica como el más competitivo, con ventajas sobre el segundo mejor origen que en varios destinos superan el 10%.

Con precios competitivos, abundante oferta y firme demanda externa, se espera que los embarques se mantengan sólidos en los próximos meses, sobre todo en un escenario donde las complicaciones logísticas en el Mar Negro podrían dejar a Argentina como un origen clave de maíz.

El repaso de las demás fuentes de oferta va en la misma dirección. Brasil viene exportando menos, con una fuerte demanda interna volcada a la producción de biocombustibles, particularmente etanol: de enero a agosto de este año despachó 14,48 Mt de maíz, un 8% menos que el año pasado y casi un 43% por debajo del máximo de envíos al exterior de 2023, cuando había exportado 25 Mt hasta el mismo mes.

Del lado argentino, la contracara es una abundante disponibilidad que se contrapone a la situación de sus competidores. En su último informe mensual SAGyP estimó una producción de 71,7 Mt de maíz para la 2025/26 y, a esta altura del calendario, aún restan muchas toneladas por vender: para la semana del 2 de septiembre se llevaba comercializado el 58% de la producción, un porcentaje relativamente bajo frente al 67% que marca el promedio de los últimos cinco años para esta época.

Sumado a ello, desde la BCR se revisaron al alza las estimaciones de área sembrada de maíz 2026/27, alcanzando las 10,6 M ha y proyectando una producción para la nueva campaña superior a las 67,5 Mt. Con buenas chances de marcar un buen número de cosecha, y aún con más de 22,3 Mt disponibles para comercializar, habrá que seguir monitoreando el escenario internacional y las posibilidades de absorción externa.

Las fijaciones de soja avanzan a paso firme

El pulso de la semana también se sintió en soja. A la semana del 2 de septiembre se comercializó 1,03 Mt de la 2025/26, el volumen semanal más alto desde finales de julioy las fijaciones vienen tomando ritmo en paralelo: ya el 75% del total comercializado tiene precio hecho, cuando a principios de julio ese valor era cercano al 60%.

El movimiento acompaña el repunte de la pizarra. Para el miércoles de esta semana la cotización tocó los US$ 370/t ($ 556.000), casi US$ 30/t por encima de los valores de mediados de mes y unos US$ 48/t arriba de los US$ 322,3/t con los que había arrancado julio, tras un agosto que se movió en torno a los US$ 340/t.

Como se mencionó en el reporte anterior, los factores que estuvieron motivando el sostén de precios fueron el petróleo en alza por tensiones entre Estados Unidos e Irán, el deterioro de la condición del cultivo estadounidense y, sobre todo, la sólida demanda china por soja norteamericana.

Ligado a este último aspecto, el complejo soja está afectado por la incertidumbre que genera la reunión entre Donald Trump y Xi Jinping. En la agenda aparece una reducción de aranceles que permita seguir comprando soja de Estados Unidos, hoy prácticamente la única fuente disponible para China hasta enero, cuando vuelve a entrar la oferta de los países del sur.

La alternativa brasileña, mientras tanto, luce acotada. Según un informe de LSEG que recoge la visión de dos analistas brasileños, Brasil tiene margen limitado para aumentar sus ventas a China en el cuarto trimestre, en un contexto de demanda proveniente de otros compradores y de una fuerte actividad de crushing doméstico.

Al comparar la estimación del WASDE para la 2025/26 con lo que ya exportó, a Brasil todavía le quedan toneladas por despachar. Sin embargo, a diferencia de otros años, el peso de China entre sus destinos viene cediendo: entre enero y agosto de 2026 embarcó 64,7 Mt de soja, de las cuales el 70% tuvo como destino al gigante asiático. Es la participación más baja desde el 67% de 2022 (cuando habían cedido las tensiones comerciales entre China y Estados Unidos, por lo que este último le vendió muchas toneladas de soja al gigante asiático) y seis puntos por debajo del 76% de 2025, en una serie que llegó a marcar un máximo del 79% en 2018.

De cara a las próximas semanas, el mercado combina entonces un acumulado exportador récord, un remanente de maíz muy por encima del habitual para la fecha y un complejo soja que acelera fijaciones sobre una pizarra en alza, con dos frentes abiertos en el radar: el desarrollo del conflicto en el Mar Negro y las definiciones que deje el encuentro entre Estados Unidos y China.

El trigo cayó US$ 20/t en Chicago, pero aun así está por encima de los niveles alcanzados con el cierre de Ormuz.

Tras de alcanzar máximos de tres años y medio y superar incluso el pico alcanzado en el punto álgido del conflicto en Medio Oriente, las cotizaciones por el trigo en Chicago retrocedieron durante la semana. Luego de superar los US$ 280/t a comienzos de la semana pasada, el contrato más operado se desplomó casi US$ 15/t y cerró el jueves en US$ 265,7/t. Más allá de ajustar 5,2% en siete ruedas, el nivel actual de precios por el cereal todavía está por encima de los picos de mayo y julio de este año y equivalente a máximos desde julio del 2023.

Las hostilidades entre Rusia y Ucrania continúan y los acercamientos diplomáticos aún no rinden frutos. Por lo que permanece el cuello de botella en la región y se intensifican los daños estructurales con el seguir de los ataques.  Sin embargo, los fondos especulativos, entre rumores de acuerdo, toma de ganancias y reordenamiento de carteras frente al WASDE, liquidaron su posición comprada luego de que el trigo supere la barrera de los US$ 280/t en Chicago. Entre el primero de septiembre y el jueves, los fondos redujeron su posición comprada en un 90%, con ventas netas por 13.500 contratos.

En el mercado doméstico se sintió la presión sobre las cotizaciones, pero no con la misma intensidad que en Chicago. La pizarra rondó los US$ 230/t, ajustando US$ 8/t desde el máximo de la semana pasada. La curva de futuros se desplazó entre un 1% y 1,4% siendo los ajustes más importantes para la posición a cosecha.

De la mano de las bajas en las cotizaciones, el ritmo comercial desaceleró luego del rally de las últimas dos semanas. Aún así, en el acumulado de la campaña ya se comprometieron 22,1 Mt, dejando aproximadamente 6 Mt disponibles para vender, en línea con los stocks finales proyectados para este ciclo. En base a las primeras estimaciones para la nueva cosecha 2026/27, con una producción de 21 Mt y stocks iniciales entre 5 y 6 Mt, la oferta total de la próxima campaña comercial podría rondar los 26 a 27 Mt de trigo. Esto es un 19% menos que la 2025/26 aunque un 20% más que el promedio para la última década.

Compartí esta noticia !

Maíz, trigo y soja alcanzan máximos de cuatro años para la cosecha argentina

Compartí esta noticia !

Los precios a cosecha de maíz, trigo y soja en Argentina alcanzaron durante esta semana niveles máximos de hasta cuatro años, en un mercado donde la geopolítica, las perspectivas de oferta estadounidense y la demanda internacional volvieron a ganar peso en la formación de precios.

El trigo concentra uno de los principales movimientos. La escalada de la tensión militar en el Mar Negro llevó a los futuros de Chicago a máximos de tres años, mientras que en el mercado argentino los contratos de la nueva campaña también aceleraron. En maíz, las señales más ajustadas sobre la producción estadounidense reforzaron las cotizaciones internacionales y trasladaron el impulso a los futuros locales. La soja, en tanto, encontró respaldo principalmente en nuevas compras de China.

El escenario abre una ventana de oportunidad para los productores argentinos según un reporte de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), pero también plantea una cuestión estratégica: cuánto de esta mejora de precios puede consolidarse y cuánto responde a factores externos que podrían revertirse con la normalización de los flujos comerciales o una recomposición de la oferta mundial.

Crece la tensión en el Mar Negro y los precios del trigo en Chicago responden llegando a máximos en tres años

La coyuntura bélica del Mar Negro se recalienta y empuja al trigo a máximos desde 2023 en Chicago. A mediados de esta semana los contratos se dispararon luego de conocerse un informe que sugiere que Putin planea intensificar las hostilidades contra Ucrania, alimentando el riesgo de una disrupción sostenida en las exportaciones y reduciendo las expectativas de una normalización cercana de los flujos. El contrato más operado llegó a negociarse en US$ 274/t, 18/t (7%) más que el pico de la semana pasada.

Los ataques ucranianos a las capacidades exportadoras rusas fueron un dolor de cabeza para el gigante eurasiático, que tuvo su peor agosto en exportaciones desde 2010, según estima la consultora Sovecon. Ucrania, que exportaba el 90% de sus granos a través del Mar Negro, también debió redirigir sus embarques hacia otras rutas. El mercado global de trigo sigue bajo una aguda situación de estrechez inmediata de oferta, y una prolongación del conflicto está dejando a los precios en niveles similares a los vistos en el punto más álgido de la guerra europea, durante 2022.

Con la principal región proveedora de trigo fuera de juego, muchos envíos programados están quedando incumplidos, según informan medios reputados. Ucrania, que debió redirigir sus envíos hacia el Danubio (una vía con mucha menor capacidad), ahora además está enfrentando dificultades logísticas debido a los muy bajos niveles del río europeo, empujando los precios del trigo a nuevos máximos. Rusia, por su parte, busca sacar su producción por el Mar Báltico y el Mar Caspio.

Los precios de exportación de los orígenes del Mar Negro se desplomaron, como reflejo de la dificultad para exportar. Puertas adentro, la situación de los productores rusos es crítica: una combinación de un mercado interno inundado de oferta junto a una capacidad exportadora limitada, dejan los precios para el productor ruso en niveles relativamente bajos, incluso llevando al gobierno a evaluar la posibilidad de eliminar los derechos de exportación para granos temporalmente, en búsqueda de dar cierto alivio a la cadena primaria.

Argentina no quedó al margen de los efectos del conflicto. El precio FOB del cereal alcanzó valores máximos desde mayo de 2025, al tocar los US$ 250/t, 25/t más que en los momentos previos al comienzo de las hostilidades en el Mar Negro. En materia de exportación, nuestro país lleva un avance del programa del 82%, habiéndose embarcado 14,73 Mt hasta julio. Sin embargo, en ese mes se exportaron 0,6 Mt, valor que está casi apenas por encima del promedio del último lustro para este mes, reflejando el desafío de colocar una producción extraordinariamente alta, aunque con menor participación de la calidad panadera.

Sin embargo, el mercado local conserva cierta ventana de oportunidad para colocar trigo en los mercados externos. Con los orígenes del Mar Negro limitados de su capacidad exportadora, se abren ventanas de oportunidad para abastecer a mercados que estarían comprando a estos países, sobre todo del lado del Atlántico, y a los que inicialmente buscaban originar trigo de menor contenido proteico. También los países del Pacífico, importantes consumidores de trigo forrajero podrían mostrar algo de más de interés, al menos hasta que Australia comience su cosecha y cubra esa porción del mercado.

Como fuerza opuesta también juegan los orígenes del hemisferio norte, que están terminando de cosechar, y el que hecho de que varios países tradicionalmente importadores netos, entre ellos los de norte de África, habrían levantado una cosecha 30% superior a la campaña anterior. Por el momento, el line-up no revela una reactivación inmediata de los embarques.

El mercado doméstico de trigo reacciona subas tanto en el spot como en los precios a cosecha

En el mercado local, la coyuntura de conflictividad geopolítica llevó a que, durante la semana que termina, el trigo se haya negociado en sus valores más altos en más de dos años. El valor pico de $337.000/t o US$ 225/t informado por la CAC, constituyendo el precio en dólares más alto desde 2024. En una comparativa más corta, la cotización es 14% superior a lo negociado a principios de julio.

En A3, la curva de futuros se posicionó en su punto más alto en el año: mientras el disponible se negocia en US$ 225/t, los contratos de diciembre y enero escalaron a US$ 238/t y 242/t, respectivamente. Las posiciones diferidas escalaron 6% y 5% desde principio de mes. El pase de campaña se mantuvo comprimido durante casi todo agosto respecto a TRI.ROS/DIC26, sin llegar al 10% TNA, mientras el mes pasado la relación llegó hasta un 32% TNA. Aun así, los volúmenes comprometidos fueron mejores este mes.

La 2025/26 lleva un 70% de su volumen comprometido, rezagado respecto al promedio quinquenal de 86% para esta semana. El último dato comercial muestra un avance semanal de 0,31 Mt comprometidas para la 2025/26 y 0,11 Mt correspondientes a la 2026/27. Al hacer foco en el trigo nuevo, la comercialización semanal más que duplicó el volumen promedio de las últimas cuatro anteriores, sintiendo el impulso de las subas de los futuros de la nueva cosecha.

De cara a la campaña 2026/27, se espera que Argentina cuente con un buen nivel de oferta frente a las perspectivas de clima y los abultados stocks que se están acumulando en el mercado. Sin embargo, de prolongarse el conflicto en la región del Mar Negro, al trigo argentino le quedaría una ventana interesante para ubicar su oferta en destinos que quedarían desabastecidos.

Maiz: el precio disponible se mantiene estable mientras los futuros toman impulso

Los precios del maíz en Chicago siguen tomando impulso. El lunes, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) informó una caída en las condiciones del cultivo estadounidense, la cual fue más pronunciada que la esperada por los operadores. Al último domingo, el 57% del maíz se encontraba en condición buena a excelente, por debajo del 60% de la semana previa y en el nivel más bajo para esta altura del año desde 2023, cuando el mercado anticipaba en promedio un 59%.

Por el lado del Pro Farmer Crop Tour, tras su recorrida anual, el viernes pasado informó un rinde promedio nacional proyectado en 108,71 qq/ha para Estados Unidos, muy por debajo de los 113,42 qq/ha de la última estimación oficial del USDA. La consultora sostuvo que la producción estadounidense 2026 se ubicará bastante por debajo de las previsiones del gobierno, luego de recorrer siete de los principales estados productores y encontrar cultivos deteriorados por un clima adverso durante el verano. Llevados a unidades locales, los números del crop tour arrojan una producción total de maíz de 389,76 Mt.

Se trata de datos que difieren fuertemente de lo estimado por el USDA en su informe mensual, que para agosto proyectó 406,75 Mt. Ya con la salida del WASDE de agosto los stocks finales estadounidenses habían impactado de forma positiva en los precios, al proyectarse en 41,98 Mt, cerca de 3,5 Mt menos que en el reporte previo. Ahora, con datos de producción del Crop Tour que se distancian en 17,14 Mt de los oficiales, el mercado comienza a operar con el temor de un escenario de stocks finales aún más ajustado. No obstante, habrá que seguir cómo se distribuye ese diferencial entre los distintos componentes del balance, donde los ajustes en demanda pueden moderar el impacto. En Chicago, el impacto en precios fue determinante: al miércoles, el maíz cerró en US$ 200,4/t, un 10% por encima de los valores de comienzos de la semana pasada y en línea con máximos de tres años.

En el plano local, la suba del cereal se reflejó de forma dispar. Mientras que el disponible se mantuvo casi estable en la zona de los US$ 180/t (de hecho, cayó un 5,3% desde principios de mes), los futuros tomaron impulso: tanto la posición cosecha (abril) como diciembre se ubicaron en torno a los US$ 208,5 y 208,7 respectivamente para mitades de esta semana, cerca de US$ 10 por encima de los valores de comienzos de la semana pasada. Así, desde el inicio de la segunda semana de agosto la brecha comenzó a ampliarse, dando como resultado un pase de casi US$ 30 tanto para la campaña siguiente como para diciembre (24,45% y 50% TNA, respectivamente). En este marco, el volumen operado de toneladas de maíz en A3 para el mes de agosto estaría superando las 5 Mt, valor totalmente récord.

En línea con una producción estimada récord para esta campaña, en donde SAGyP en su último informe mensual ajustó sus estimaciones de producción al alza hacia 71,7 Mt (46% por encima del promedio de los últimos 5 años), ya se comercializo el 53,5% de este total (38,3 Mt). Si bien este volumen se encuentra en máximos para esta altura del año cuando lo medimos en términos absolutos, en relación con la producción nos encontraríamos 7 p.p por debajo del promedio de los últimos 5 años.

En ese marco, un dato clave es que la exportación se encuentra holgadamente abastecida para cumplir con sus compromisos, lo que evitaría presiones de compra en el spot. A partir de los datos de embarques y line up de agosto de NABSA, las exportaciones acumuladas de maíz para esta campaña pueden estimarse en 26,1 Mt para los primeros 8 meses del añoConsiderando que las ventas a la exportación en el mercado interno alcanzaron casi 35 Mt, el sector estaría abastecido por 8,89 Mt, por lo que no deberían generarse presiones sobre el disponible en el corto plazo, con un line up que se sostiene en niveles promedio de 1,8 Mt. Se trata, de todos modos, de una tendencia que podría revertirse: las DJVE de agosto alcanzaron 6,56 Mt, el segundo mes de anotaciones más alto desde al menos la campaña 2017/18, solo superado por marzo de este año.

La soja alcanza máximos de tres años en Chicago

En línea con los resultados del Pro-Farmer, el relevamiento tuvo efectos distintos en la soja. Se estimó una producción estadounidense de 124,43 Mt, por encima de las proyecciones del USDA por casi 1,45 Mt. A pesar de estas estimaciones de mayor oferta, el cultivo viene al alza en Chicago. A mitades de esta semana, el precio cerró en US$ 459,5/t, cerca de un 4,3% por encima de valores de principios de semana pasada y encontrándose este valor en máximos de 2 años.

En este sentido, el impulso vendría más bien del lado de la demanda. Se confirmaron compras chinas esta semana por 333.000 toneladas, lo que ya llevaría a las compras totales del gigante asiático a poco más de 7 Mt para la campaña 2026/27.  

A diferencia del maíz, este impulso en los precios se tradujo automáticamente en la pizarra de soja. Para el miércoles de esta semana el cultivo se encontraba en $540.000 (o US$ 352,7/t), cerca de $35.000 por arriba de valores de principios de mes.  Del mismo modo reaccionaron las posiciones diferidas: a cosecha, la soja cerró en US$ 352,5/t, máximos de 4 años Ante estos precios, a partir de los datos del Monitor del Comercio Granario, desde mitades de la semana pasada a este miércoles se habrían comercializado 1,16 Mt de soja, de las cuales 1 Mt serían a precio hecho. Esto demuestra un repunte en los compromisos comerciales, dado que desde principios de mes el promedio semanal se encuentra en 600.000 toneladas comercializadas, menos de la mitad de las estimaciones para esta semana.

Compartí esta noticia !

El Niño entra en el radar productivo, lanzan AgroENSO para anticipar su impacto en los cultivos

Compartí esta noticia !

La campaña agrícola 2026/27 tendrá una variable climática determinante bajo seguimiento: la evolución de El Niño. Frente a los pronósticos que anticipan el fortalecimiento de la fase cálida del fenómeno, investigadores del CONICET y del INTA desarrollaron AgroENSO, una aplicación web gratuita que permite traducir las señales climáticas en escenarios productivos concretos.

El desarrollo busca cubrir una brecha clave para la toma de decisiones agropecuarias. No se trata solamente de conocer si El Niño traerá más o menos precipitaciones, sino de estimar qué efecto podría tener ese comportamiento sobre los rendimientos y cómo cambia el resultado según el cultivo y la región.

La aplicación fue liderada por el investigador del CONICET Juan Pablo Monzón, con la colaboración de Fernando Aramburu Merlos y Jorge Luis Mercau, investigadores del INTA. El sistema combina información climática con datos oficiales de rendimiento correspondientes a seis cultivos extensivos: maíz, soja de primera, soja de segunda, trigo, cebada y girasol.

Del pronóstico climático al dato productivo

AgroENSO permite consultar los rendimientos observados en distintas regiones del país y relacionarlos con las fases del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS). Para hacerlo, los investigadores corrigen los rendimientos históricos por su tendencia tecnológica, de manera que puedan analizar con mayor precisión la señal asociada al comportamiento climático.

“El objetivo de AgroENSO es visualizar los rendimientos reales de diferentes cultivos que reporta todos los años la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, corregidos por su tendencia tecnológica, de forma que podamos verlos en función del fenómeno de El Niño”, explicó Monzón.

El resultado es una herramienta orientada a transformar un fenómeno climático global en información territorial. El usuario puede observar que una misma fase de ENOS no necesariamente genera el mismo resultado productivo en todo el país.

Ese componente regional es, precisamente, uno de los principales aportes de la aplicación. Los promedios nacionales pueden ocultar diferencias sustanciales entre departamentos agrícolas, por lo que una señal favorable para determinado cultivo no implica que el beneficio se distribuya de manera uniforme.

Maíz y soja concentran la señal más clara

El análisis incorporado a AgroENSO muestra que el impacto de El Niño en Argentina se manifiesta con mayor claridad sobre los cultivos de verano, especialmente maíz y soja. En cambio, trigo, cebada y girasol no presentan una respuesta climática significativa a escala general.

En el caso del maíz, el 33% de los departamentos agrícolas analizados presenta una señal climática significativa. Entre Ríos aparece como una de las zonas con mayor sensibilidad: durante fases Niño registra un desvío promedio del rendimiento de +17,1%, mientras que en departamentos como Villaguay y Tala los incrementos alcanzan picos de 24% y 28%, respectivamente.

Pero la señal no se replica en todo el territorio. En sectores del sudeste bonaerense, el NOA y el NEA, el efecto identificado desaparece.

La diferencia es relevante para la planificación. Un pronóstico nacional que anticipe condiciones favorables para los cultivos de verano puede resultar insuficiente para decidir fechas de siembra, estrategias de manejo, inversiones o cobertura de riesgos. La información adquiere valor cuando puede ubicarse en el territorio donde efectivamente se produce.

“En general, a nivel país, en lo que respecta al rendimiento de los cultivos de verano, vemos que hay un efecto positivo de El Niño y un impacto negativo de La Niña, pero esto varía según cada partido de la Argentina. Lo que permite esta herramienta es poner en números cuál puede ser el impacto”, señaló Monzón.

La premisa que resume el enfoque de los investigadores es directa: “mirar el cielo sin medir el suelo es media herramienta”.

Una herramienta para la campaña 2026/27

El lanzamiento adquiere especial relevancia por el escenario climático previsto para los próximos meses. Los modelos analizados por los organismos especializados muestran condiciones compatibles con una fase cálida del ENOS, mientras que las proyecciones apuntan a una continuidad de El Niño durante el período de mayor interés para la planificación de la nueva campaña agrícola.

Según los datos citados en el desarrollo de AgroENSO, el Servicio Meteorológico Nacional estima una probabilidad cercana al 100% de continuidad de la fase cálida durante agosto-septiembre-octubre. A su vez, la Organización Meteorológica Mundial proyecta un fortalecimiento del fenómeno durante los próximos meses.

Los modelos de la NOAA también apuntan a una intensificación hacia el último trimestre del año. La magnitud definitiva del evento y su distribución territorial, sin embargo, son variables que deben seguirse a medida que se actualicen las condiciones observadas.

En ese contexto, AgroENSO no funciona como un pronóstico puntual de rendimiento ni reemplaza las decisiones agronómicas. Su aporte está en otro lugar: permite incorporar la información histórica sobre la relación entre clima y productividad al proceso de planificación, con un nivel de desagregación que los promedios nacionales no ofrecen.

Para productores, asesores, investigadores y organismos vinculados con la planificación agropecuaria, esa diferencia puede ser decisiva. Frente a un fenómeno que puede generar oportunidades en determinadas zonas y riesgos en otras, contar con información cuantificada permite pasar de la reacción ante el clima a una estrategia de anticipación.

AgroENSO está disponible de manera gratuita (https://agroenso.netlify.app/) y abierta en su plataforma web, donde pueden consultarse los escenarios vinculados con los distintos cultivos y regiones del país.

Compartí esta noticia !

Las exportaciones de maíz en máximos históricos y la cosecha podría llegar a 70,5 millones de toneladas

Compartí esta noticia !

La cadena agroexportadora argentina atraviesa uno de sus momentos de mayor intensidad. Julio se convirtió en el mes con mayores exportaciones de maíz de la historia del país, mientras una nueva estimación de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) elevó la producción de la campaña 2025/26 a 70,5 millones de toneladas. La combinación de una cosecha excepcional y una fuerte aceleración de los embarques consolida al cereal como uno de los principales motores del comercio exterior agroindustrial.

Julio se convirtió en el mes con más exportaciones de maíz en la historia argentina. La comercialización de soja se rezaga con relación al resto de los cultivos. En el frente externo, el USDA trajo novedades para el mercado de trigo y maíz.

1. Sigue subiendo el techo: la producción de maíz en Argentina alcanzaría las 70,5 Mt

En su último reporte mensual, GEA-BCR reestimó la cosecha de maíz 2025/26 en 70,5 Mt (+2,5 Mt), blindando la cifra productiva de una campaña que quedará para la historia. De esta forma, la oferta total para el presente ciclo queda en 77,0 Mt, con stocks finales previstos en 12,3 Mt.

Se refuerza así la expectativa de una Argentina acaparando los mercados de exportación. En este sentido, la práctica exportadora acompañó más que favorablemente, rompiendo todos los parámetros en los embarques de julio: se exportaron 5,14 Mt de maíz, el mejor mes de exportación de maíz de la historia argentina, según datos de NABSA. Esta sería la segunda vez en que se superan las 5 Mt enviadas al exterior en un mes, siendo abril de este ciclo el otro registro que batió esta marca con 5,08 Mt.

En el acumulado de lo que va de la campaña (marzo a julio) los despachos de maíz ya acumulan 22,21 Mt. Así, el avance del programa exportador de 51% estaría en línea con el promedio de las últimas cinco campañas, sin contar la 2022/23. 

El line-up siguió de cerca y de forma anticipada el ritmo exportador, al igual que la entrada de camiones a los puertos. Sin embargo, ambas variables muestran un desempeño más débil para la última semana, afectados por las recurrentes lluvias que retrasan el secado del grano y demoran la recolección. La entrada de maíz para descargar en los puertos en camiones fue de 865.567 Tn, cuando el promedio de las cuatro anteriores fue de 1,08 Mt (-20,6%) y por debajo del promedio quinquenal para esta semana. Es el mismo caso con el line-up, que actualmente está 12,5% por debajo del promedio del último lustro para esta semana.

El avance de la cosecha a nivel nacional es de 89% y el rezago continúa, con un progreso que está 8 p.p. por debajo del promedio del último quinquenio a esta semana y con 11,58 M ha restantes por trillar. Argentina sigue siendo el origen más competitivo del mundo, y resulta vital aprovechar esta ventana temporal que brinda la estacionalidad, debido a la cercanía de la cosecha del hemisferio norte. 

En lo que a tónica comercial respecta, en la última semana industria y exportación compraron un total de 1,22 Mt de grano para la campaña actual y la nueva, con una pizarra promedio $277.300/t, $3.000/t por debajo de la semana anterior. En julio se comercializaron 4,36 Mt de la 2025/26, casi cuatro veces el volumen de junio. El total comprometido llega a 35,62 Mt, un 51% en relación con la producción total estimada. En esta semana la cotización local ajustó fuertemente a la baja y llegó a negociarse en $263.000/t, su nivel más bajo desde fines de junio, presionado por la estacionalidad del maíz tardío.


2. La comercialización de soja en compás de espera

Ya empezando a cerrar compromisos para la campaña 2026/27, el ritmo de comercialización de la soja de la actual cosecha aun muestra un rezago con relación al promedio de la última década. Al 5 de agosto se habían comprometido un total de 24,3 Mt, casi 5 Mt por debajo de la media. En términos relativos, y en el contexto de mejoras productivas de la campaña en curso, ello representa el 47,2% de la producción estimada para la 2025/26, el porcentaje más bajo de los últimos 25 años para esta altura del año. 

Sin embargo, al analizarlo desde una perspectiva agregada, si se suma la comercialización total de soja, maíz, trigo y girasol, el total negociado a esta altura del año alcanza las 85,74 Mt, un récord en 25 años medido en términos absolutos.

Con relación a los precios, la Pizarra Rosario para soja promedió 337,5 US$/t en la semana, cerca de -0,9% de los valores de comienzos de agosto, y prácticamente en línea con el nivel que la oleaginosa mostraba a principios de año. Este hecho cambia cuando lo analizamos con relación al poder de compra en el mercado local: ajustado por inflación, el precio se encuentra -14,9% por debajo de enero. 

La brecha se amplía cuando se estira el rango de análisis. Contra los precios a esta misma altura de 2024, la soja medida en dólares se ubica hoy un 21% por encima, pero medido contra la inflación queda -2% por debajo. 


3. El mercado de trigo en el ojo de la tormenta

La salida del informe mensual de estimaciones de oferta y demanda del USDA (WASDE, por sus siglas en inglés) vino a traer claridad a un mercado de granos que atraviesa un contexto de gran incertidumbre. Son varios los frentes que dejaban dudas a los operadores, y conocidas las cifras los precios tomaron trayectorias dispares. Vale la pena repasar los puntos más importantes y por qué las cotizaciones reaccionaron de esta manera.

El trigo captaba gran parte de la atención de los operadores, pero el reporte terminó siendo neutral para sus precios. En primera instancia, la producción norteamericana se reestimó en 41,7 Mt (-0,1 vs jul.), aunque los operadores esperaban un ajuste aún mayor. Esa misma magnitud de cambio para los stocks finales, que terminaron en 19,5 Mt, estuvo en línea con lo anticipado. La cotización del futuro más operado cayó US$ 1/t tras conocidas las cifras, aunque terminó la rueda en terreno positivo en US$ 239,9/t (+US$ 8,3, 3,6% intradiario), revelando que las subas respondieron más al contexto geopolítico que al informe. 

Respecto a las disrupciones en el Mar Negro, USDA recortó las estimaciones de exportación rusas y ucranianas en 46,0 Mt (-1,5 vs jul.) y 13,5 Mt (-1,0 vs jul.), respectivamente. El evento que más agitó al cereal durante la rueda fue el ataque ucraniano a las terminales graneleras de Novorossíysk, el principal puerto exportador de trigo ruso, obligando a dos de las mayores terminales a suspender sus operaciones. Además, según Reuters, los embarques de granos ucranianos cayeron un 76% en las dos primeras semanas de agosto vs. el mismo período del año anterior. 

El maíz estuvo en el centro de la escena. Debido a la cercanía de la temporada de cosecha del hemisferio norte y tras haber atravesado inclemencias climáticas en orígenes clave como Francia, se esperaban fuertes reducciones en las estimaciones de producción y exportaciones para este cultivo. El organismo norteamericano recortó los stocks finales para la 2026/27 estadounidense por encima de lo esperado en la previa, señalando un balance más ajustado. Los fondos fueron compradores netos agresivos de 57,500 contratos de maíz el 12 de agosto, la mayor posición de compra en semanas, resultando en una suba del precio del contrato más operado subiendo inmediatamente US$ 2/t hasta 186,6/t, y terminando la jornada en US$ 189,36/t (+4,5%), su punto más alto en dos semanas.

Por el lado de la soja, la reacción fue levemente bajista. Si bien el USDA recortó el rendimiento para la 2026/27 norteamericana, elevó la superficie, lo que redundó en una producción y unos stocks mayores a lo esperado, anunciando un balance menos ajustado. La cotización reaccionó inmediatamente con una baja marginal. Aun así, la soja cerró al alza (+1,24%) por arrastre del maíz, tensiones en el Mar Negro y ventas activas de exportación (USDA reportó venta de 244.000 TM de soja a China para 2026/27).

Compartí esta noticia !

Exportaciones agro en máximos históricos: 69 Mt embarcadas entre enero y julio

Compartí esta noticia !

La agroindustria argentina volvió a marcar un récord en el frente externo, según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). Entre enero y julio, las exportaciones de los principales granos y productos derivados alcanzaron 69 millones de toneladas (Mt), un volumen que supera en 11,3% al registrado en igual período del año pasado y deja atrás el máximo previo de 65 Mt de 2022.

El dato revela la fortaleza de la campaña 2025/26, pero también expone una particularidad relevante para el mercado: la producción creció mucho más que las exportaciones. Frente a 2022, los embarques acumulados avanzaron 6,15%, mientras que la producción se expandió 26%. En otras palabras, el agro logró colocar en el exterior un volumen inédito y, aun así, mantiene una oferta considerable para los próximos meses.

La magnitud de la absorción externa se observa especialmente en algunos cultivos. El trigo acumula exportaciones por 11,7 Mt, un 70% por encima del promedio de los últimos años, mientras que el girasol alcanzó 5 Mt, más del doble de sus despachos habituales. La combinación entre una cosecha excepcional y una demanda externa sostenida configura un escenario de elevada disponibilidad, con capacidad para seguir abasteciendo los mercados internacionales.

El otro dato que comienza a cambiar el escenario aparece en la comercialización interna. A la semana del 22 de julio, los principales cultivos habían comprometido el 52% de la cosecha 2025/26, ocho puntos porcentuales por debajo del promedio histórico del último cuarto de siglo. Sin embargo, las últimas semanas mostraron una aceleración, especialmente en las fijaciones de precios.

En soja, el volumen comercializado aumentó 4% semanal y las fijaciones crecieron 7,8%, hasta alcanzar 1,14 Mt. En maíz, las fijaciones llegaron a 1,39 Mt, con una mejora semanal del 5,2%. El mayor salto correspondió al trigo nuevo: las fijaciones aumentaron 30% en una semana, acompañadas por una expansión de 19,9% en el volumen comercializado.

La mejora en la comercialización estuvo acompañada por una recuperación de los precios locales. Al 29 de julio, la pizarra de soja alcanzó US$ 339,6 por tonelada, frente a US$ 328,2 a comienzos de mes, mientras que el maíz llegó a US$ 189 contra US$ 180,5. En ambos casos, la mejora rondó el 5,5%. Para el trigo nuevo, el futuro con vencimiento en diciembre cerró en US$ 222,5 por tonelada, casi 7% por encima del inicio del mes.

Misma cosecha, otra ventaja: el maíz argentino gana competitividad

El maíz concentra buena parte de la oferta disponible. Las lluvias retrasaron la cosecha, que alcanzó un avance del 82% a nivel nacional, casi diez puntos porcentuales por debajo del promedio de las últimas cinco campañas y siete puntos por debajo del ciclo anterior.

El retraso no impidió que el cereal pasara a dominar las descargas portuarias. Durante julio representó más de la mitad de los granos recibidos en los puertos, aunque la exportación todavía dispone de un volumen importante para colocar en el exterior.

El avance exportador del maíz se encuentra en 48%, levemente por debajo del promedio de los últimos cinco años, mientras que el mercado interno comprometió el 50% de la producción, frente al 57% habitual para esta altura del ciclo. La lectura conjunta de ambos datos permite dimensionar el excedente disponible para exportación.

La producción proyectada explica buena parte de esa ventaja. La campaña 2025/26 podría alcanzar 71,5 Mt de maíz, unas 11,5 Mt por encima del récord previo de 60,5 Mt. Ese salto, combinado con una mayor orientación de Brasil hacia el consumo interno de su propia producción, vuelve a colocar al maíz argentino en una posición privilegiada en términos de competitividad FOB.

La oportunidad, por lo tanto, no se limita al volumen cosechado. La oferta récord genera capacidad para abastecer una demanda externa elevada y, al mismo tiempo, permite que Argentina compita con precios atractivos en un mercado internacional donde otros factores comienzan a modificar las cotizaciones.

Chicago corrigió tras los máximos y el clima vuelve a marcar el pulso

El mercado internacional introdujo una cuota de cautela. Después de alcanzar máximos de dos años en soja y desde mayo en maíz, Chicago corrigió durante la última semana: la soja cayó 5% y el maíz 4%, presionados por las perspectivas de una mejora climática en las principales regiones productoras de Estados Unidos.

El mercado comenzó a descontar lluvias sobre el Medio Oeste estadounidense, un factor especialmente relevante para la soja, que atraviesa una etapa crítica de formación y llenado de vainas. La posibilidad de mejores condiciones hídricas redujo parte de la prima de riesgo climático que había impulsado las cotizaciones.

A ese factor se sumó la volatilidad del petróleo y la incertidumbre geopolítica. El Brent llegó a retroceder desde los US$ 95 hasta los US$ 84 por barril ante versiones de negociaciones en Medio Oriente, aunque posteriormente volvió a subir hasta los US$ 91 tras nuevos ataques cruzados.

Los fondos especulativos también aportaron presión bajista. Hasta el miércoles, las ventas alcanzaban unos 31.500 contratos de maíz y alrededor de 27.000 de soja, reflejando una posición vendedora que profundizó la corrección de los precios.

El trigo presentó una dinámica similar, aunque con un componente geopolítico más marcado. Luego de alcanzar un máximo de dos años, el contrato pasó de US$ 259 a alrededor de US$ 242 por tonelada, en un movimiento asociado a la toma de ganancias. Sin embargo, la continuidad de los ataques entre Rusia y Ucrania y los daños sobre infraestructura portuaria mantienen latente el riesgo de una menor oferta exportable desde el Mar Negro.

En ese escenario, la consultora Sovecon recortó en 1,9 Mt su estimación para las exportaciones rusas de trigo de la campaña 2026/27, hasta 44,6 Mt, debido al cierre de la vía navegable en el Mar de Azov.

Para Argentina, el escenario combina dos fuerzas contrapuestas. Por un lado, una producción extraordinaria que garantiza una oferta abundante y permite ganar competitividad internacional. Por otro, precios globales sometidos a la evolución del clima estadounidense, los movimientos de los fondos y una geopolítica capaz de alterar rápidamente las primas de riesgo.

El récord exportador confirma que la agroindustria dispone de capacidad para colocar volúmenes inéditos en el exterior. El desafío siguiente es transformar esa disponibilidad en comercialización efectiva y valor económico, especialmente en un contexto donde la producción creció mucho más rápido que los embarques. La aceleración de las fijaciones observada en julio puede ser la primera señal de que esa brecha comienza a cerrarse.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin