Alerta en el consumo masivo: más del 60% de los supermercados ve estancada su situación comercial
En un contexto de desaceleración del consumo, la Encuesta de Tendencia de Negocios publicada por el INDEC en mayo de 2025 revela que los supermercados y autoservicios mayoristas atraviesan un escenario de marcado estancamiento. Si bien la mayoría de las empresas califica como “normal” la situación comercial actual, los indicadores muestran un balance negativo y un nivel de confianza empresarial que permanece en terreno débil.
Según el relevamiento realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos, el 28,8% de los empresarios del sector considera que la situación comercial de abril fue “mala”, mientras que solo un 11% la calificó como “buena”, arrojando un balance negativo de -17,8%. La percepción también es desfavorable en cuanto al nivel de stocks (con un -9,6%) y al acceso al crédito (-28,8%), revelando que los problemas de financiamiento persisten como un fuerte condicionante para el sector.
El indicador de confianza empresarial (ICE) para supermercados y autoservicios mayoristas marcó apenas 2,3%, un valor levemente positivo pero que no logra recuperar el terreno perdido desde las fuertes caídas que se registraron a lo largo de 2024. A nivel financiero, el 75,3% de los encuestados señaló una situación “normal”, pero un preocupante 16,4% respondió que atraviesan un presente “malo” en términos económicos.
Expectativas moderadas para el trimestre mayo-julio
Pese al contexto adverso, las expectativas a corto plazo muestran una moderada mejora. El 21,9% de los empresarios espera que la situación comercial mejore entre mayo y julio, frente a un 6,8% que anticipa un empeoramiento. El balance resultante es de +15,1%, lo que indica un ligero optimismo, aunque muy acotado. En contraste, cuando se consulta sobre la cantidad de pedidos a proveedores, un 15,1% espera una disminución frente a apenas un 9,6% que prevé un aumento, dejando un saldo negativo (-5,5%).
El panorama se vuelve más sombrío al considerar las perspectivas sobre el empleo: solo un 2,7% proyecta incrementos en la dotación de personal, mientras que el 17,8% anticipa recortes. En relación con los precios, el 57,5% de los consultados prevé que seguirán aumentando en el próximo trimestre, un dato que no forma parte del ICE pero que confirma la continuidad de la inflación en el canal minorista.
Consultados sobre los factores que restringen la posibilidad de aumentar la actividad comercial, el 57,5% de los empresarios identificó a la “demanda insuficiente” como la principal traba. Le siguen el “costo laboral” (23,3%) y el “costo de financiamiento” (9,6%). El acceso al crédito, con apenas un 4,1% de empresas que lo considera “fácil”, sigue siendo un obstáculo significativo.
Estos datos reflejan una estructura comercial en estado de cautela, donde la estabilidad aparente en los indicadores de “normalidad” oculta un trasfondo de parálisis en el crecimiento y una dependencia crítica de las variables macroeconómicas, en particular del poder adquisitivo de los consumidores.
Un termómetro sensible del consumo
La Encuesta de Tendencia de Negocios del INDEC, que se publica mensualmente desde 2020, capta las percepciones de los responsables de supermercados y autoservicios mayoristas a lo largo del país, funcionando como un termómetro sensible de los cambios en el consumo masivo. Su lectura más reciente advierte que, si bien no hay colapso, el dinamismo comercial se encuentra condicionado por una persistente debilidad estructural del mercado interno.
En este contexto, el leve repunte en las expectativas no logra todavía traducirse en decisiones concretas de expansión ni en señales sólidas de recuperación. La prudencia sigue siendo la norma en un sector que, históricamente, es uno de los primeros en absorber las señales de crisis o reactivación.
