El Gobierno avaló la compra de Telefónica por Telecom, con condiciones para evitar una posición dominante
El Gobierno nacional dio un paso decisivo en una de las operaciones más relevantes del mercado de las telecomunicaciones argentino, al autorizar la adquisición de Telefónica Móviles Argentina por parte de Telecom, aunque condicionó la aprobación al cumplimiento de una serie de medidas destinadas a preservar la competencia. La resolución, emitida por el Tribunal de Defensa de la Competencia (TDC), establece que la empresa controlada por el Grupo Clarín solo podrá concretar la fusión si reduce significativamente su participación en el mercado mediante la cesión de millones de usuarios, infraestructura y espectro radioeléctrico.
La decisión fue adoptada por la Autoridad Nacional de la Competencia (ANC) sobre la base de un informe técnico elaborado por el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM), que advirtió que la operación, tal como fue presentada originalmente, podía derivar en una concentración cercana al 70% del mercado de las telecomunicaciones, con riesgos para la libre competencia y para los consumidores.
El principal requisito: ceder 6 millones de usuarios
La condición más relevante impuesta por el organismo consiste en el desprendimiento de aproximadamente seis millones de clientes de telefonía móvil, junto con la infraestructura necesaria para garantizar la continuidad del servicio.
Esos usuarios deberán ser transferidos a un nuevo operador que competirá con la empresa fusionada en distintas regiones del país, incluyendo el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), el Norte y el Sur argentino. El objetivo es evitar que la nueva Telecom concentre una porción excesiva del mercado y asegurar la existencia de un competidor con escala suficiente para disputar participación.
Como complemento de esa medida, la empresa deberá facilitar durante un período de dos años el acceso del nuevo operador a infraestructura crítica, espectro radioeléctrico, sistemas de interconexión y demás recursos técnicos indispensables para sostener la prestación del servicio mientras desarrolla su propia red.
Devolución de espectro y cambios en internet fija
La resolución también obliga a Telecom a devolver 130 MHz de espectro radioeléctrico, un activo considerado estratégico para la prestación de servicios móviles.
El esquema contempla una restitución inmediata de 60 MHz de alcance nacional, devoluciones adicionales en zonas donde la concentración resulte elevada y la incorporación del espectro remanente al mercado secundario, con el propósito de que pueda ser reasignado a otros operadores.
En paralelo, la Autoridad Nacional de la Competencia dispuso condiciones específicas para el negocio de internet fija. Allí, Telecom deberá desprenderse de clientes en aquellas localidades donde la empresa resultante supere una participación de mercado del 50%, con el objetivo de preservar niveles adecuados de competencia también en ese segmento.
El Gobierno busca evitar una concentración dominante
Según la evaluación oficial, la aplicación de estos condicionamientos reduciría la participación de mercado de la empresa fusionada desde un potencial cercano al 70% hasta aproximadamente el 50% del negocio de las telecomunicaciones.
Desde la Autoridad Nacional de la Competencia sostuvieron que las medidas combinan obligaciones estructurales y conductuales para impedir la consolidación de posiciones dominantes y garantizar que los consumidores continúen disponiendo de alternativas de elección.
La resolución deja en claro que la autorización no es automática: la adquisición solo podrá concretarse una vez que Telecom implemente todas las condiciones impuestas por el organismo.



Una operación estratégica para el mercado argentino
La compra de Telefónica por parte de Telecom constituye una de las mayores operaciones corporativas registradas en el sector de las telecomunicaciones en Argentina y redefine el mapa competitivo de telefonía móvil, internet fija y servicios convergentes.
La decisión del Gobierno intenta compatibilizar el proceso de consolidación empresarial con la preservación de la competencia, en un mercado donde la escala resulta determinante para afrontar las inversiones que demanda el despliegue de redes de fibra óptica, 5G y nuevos servicios digitales.
El cumplimiento efectivo de las exigencias impuestas por la Autoridad Nacional de la Competencia será ahora el factor que determinará si la operación puede avanzar en los términos previstos o si deberá sufrir nuevas modificaciones antes de su implementación definitiva.




