El Tren Ecológico de la Selva, que desde su puesta en marcha ya trasladó a casi 30 millones de turistas y es el ferrocarril que más personas transportó en el país, es el anfitrión de este importante encuentro.
Esta mañana, en el Hotel Gran Meliá, se inició el 21° Congreso Latinrieles con Iguazú Argentina S.A. como anfitriona. El comienzo estuvo marcado por las palabras de bienvenida de Sergio Rojas, director de Rieles Group y organizador del evento desde 2006. Seguidamente, brindaron sus palabras José María Hervás, Intendente del Parque Nacional Iguazú, y Carol Da Rosa, Gerente General de Iguazú Argentina, quien destacó “el trabajo del equipo técnico y la importancia del Tren Ecológico de la Selva como referente del transporte Sostenible dentro de un Área Protegida”.
Latinrieles es un Congreso y Exposición de la Actividad y la Industria Ferroviaria que reúne a referentes y especialistas del sector nacional e internacional, y este año cuenta con el apoyo y la participación de distintas empresas e instituciones, 40 como patrocinadoras y 22 como expositoras.
Sergio Rojas, director de Rieles Group
Las primeras ponencias abordaron temas de inversión para optimizar los rendimientos; distintas tecnologías como radares de monitoreo, sistemas de detección de fallas en los trenes y servicios de infraestructura de rieles y conectores.
Marcelo Zuliani, Representante Técnico de Iguazú Argentina S A., afirmó que la participación en este tipo de congresos alrededor del mundo, abrió las posibilidades de mejoras en el sistema de energía limpia del Tren Ecológico de la Selva, que ahora posee formaciones impulsadas con energía eléctrica y que aspira a tener formaciones alimentadas con energía solar”.
Por su parte, Sergio Rojas, creador y organizador del Congreso Latinrieles, comentó que desde su primera edición en 2006, el evento se hizo de forma ininterrumpida y se convirtió en referente no solo en Argentina sino también en diversos países de América Latina, con ediciones destacadas en Chile, Perú y Colombia.
“El Tren Ecológico de la Selva se consolidó como un auténtico referente en el sector por todo el trabajo desarrollado. Con más de un millón y medio de pasajeros transportados por año, demuestra un nivel de uso e intensidad operativa equiparable al de cualquier servicio de gran porte. Por su capacidad de transporte e impacto, se iguala en relevancia a cualquier gran empresa de transporte ferroviario”, destacó.
Carol da Rosa, Gte. General Iguazú Argentina
El encuentro continuará durante dos días más, con una jornada de exposiciones y cóctel el viernes 4, y una visita técnica al Tren Ecológico de la Selva el sábado 5 por la mañana. Instituciones y empresas comparten la experiencia, se nutren de conocimientos y conocen el funcionamiento de uno de los transportes turísticos más emblemáticos de Argentina.
Amanece en la selva misionera y el aire húmedo anuncia la vida que se despliega entre la vegetación. El graznido de un tucán rompe el silencio mientras, en la espesura, quizá un yaguareté se mueve en busca de alimento. Todo ocurre bajo el telón de fondo de una de las maravillas naturales del planeta: las Cataratas del Iguazú.
Pero esta vez la noticia no proviene del monte sino de la gestión que lo protege. En el corazón del Parque Nacional Iguazú, Iguazú Argentina S.A. obtuvo la certificación internacional de Preferred by Nature (PBN) para Actividades Turísticas Sostenibles, un reconocimiento que valida su modelo de operación en uno de los ecosistemas más sensibles y visitados de América Latina.
Como operador turístico del Área Cataratas, la empresa administra cerca de 200 hectáreas que constituyen el núcleo de la experiencia turística dentro de las 67.698 hectáreas del parque, donde se concentran los principales servicios e infraestructura que permiten el acceso a los saltos y a la Selva Paranaense. En ese entorno de alta sensibilidad ambiental, la operación se desarrolla bajo los criterios establecidos por la Administración de Parques Nacionales, con el objetivo de compatibilizar la conservación del ecosistema con el uso público.
La certificación fue otorgada por Preferred by Nature, una organización internacional sin fines de lucro que promueve una mejor gestión de la tierra y prácticas empresariales responsables que benefician a las personas, la naturaleza y el clima. Su marco de evaluación contempla cuatro ejes principales: gestión responsable y buenas prácticas empresariales, respeto por las personas y los derechos humanos, protección de la naturaleza y el medio ambiente, y reducción de los impactos climáticos.
El proceso incluyó una auditoría integral que combinó revisión documental con trabajo en terreno. Durante varios días se analizaron políticas internas, sistemas de gestión y prácticas operativas orientadas a la protección del entorno natural y al vínculo con las comunidades locales.
El estándar para Actividades Turísticas Sostenibles utilizado en la evaluación está además reconocido por el Global Sustainable Tourism Council (GSTC), organismo que establece los criterios internacionales de sostenibilidad para el sector turístico.
Infraestructura pensada para convivir con la selva
Como concesionaria de los servicios turísticos dentro del parque, Iguazú Argentina S.A. tiene a su cargo el diseño, construcción, mantenimiento y operación de la infraestructura destinada a la atención del visitante.
Durante la auditoría, los especialistas recorrieron los circuitos del parque y analizaron el funcionamiento de las pasarelas que atraviesan la selva, una infraestructura diseñada para minimizar el impacto ambiental y reducir la erosión del suelo. También evaluaron el funcionamiento del Tren Ecológico de la Selva, un sistema de transporte pensado para organizar el flujo de visitantes dentro del área protegida.
Este tren circula a velocidades reducidas, entre 20 y 22 kilómetros por hora, y utiliza motores a gas licuado o eléctricos, lo que permite reducir el impacto ambiental en un entorno natural altamente sensible.
La visita técnica permitió además verificar el esquema de ordenamiento que regula la experiencia turística dentro del parque y que busca mantener el equilibrio entre conservación y acceso público.
Comunidad y compromiso social
El proceso de certificación también incluyó instancias de diálogo con trabajadores de diferentes áreas de la empresa. Esa interacción permitió constatar que el personal conoce la política ambiental de la organización y comprende el impacto que su trabajo cotidiano tiene sobre el entorno natural.
Asimismo, se analizaron prácticas vinculadas a la contratación de proveedores locales y al vínculo con las comunidades de la región, incluyendo la interacción con pueblos originarios.
En ese contexto, el gerente general de Iguazú Argentina, Roberto Enríquez, destacó el significado del reconocimiento y señaló que “esta certificación refleja el compromiso de la empresa con un modelo de gestión turística que busca equilibrar la experiencia del visitante con la protección del ambiente y el desarrollo de la comunidad local”.
Desde Preferred by Nature también subrayaron el valor del proceso de evaluación. Los auditores remarcaron que el estándar aplicado “permite analizar de manera integral cómo las organizaciones gestionan su impacto ambiental, social y económico dentro de destinos turísticos de alto valor natural”.
Entre los aspectos destacados del proceso también se valoró la incorporación de mujeres en roles de liderazgo dentro de la organización, una política que apunta a fortalecer la igualdad de oportunidades y consolidar un modelo de desarrollo turístico con impacto social positivo.
Un camino de mejora continua
La certificación representa un paso importante dentro de un proceso que requiere evolución permanente. En áreas naturales como el Parque Nacional Iguazú, los desafíos cambian constantemente: el clima, la presión turística y la conservación de especies obligan a ajustar de manera continua las estrategias de gestión.
En ese contexto, el reconocimiento internacional confirma que las prácticas implementadas por Iguazú Argentina S.A. cumplen con estándares globales de sostenibilidad y refuerzan su modelo de operación dentro de una de las áreas naturales más emblemáticas del país.
Cada pasarela conecta al visitante con la selva sin dañarla. La comunidad local y los pueblos originarios cumplen un rol central como guardianes del patrimonio natural. Y el Tren Ecológico de la Selva se consolida como un ejemplo de movilidad sustentable en áreas protegidas.