TRIGO

Cómo quedan las retenciones: el nuevo esquema para soja, trigo, maíz y girasol publicado en el Boletín Oficial

Compartí esta noticia !

Milei avanza con otra reducción de retenciones, fijan nuevas alícuotas para granos y subproductos en línea con la estrategia de apertura agroexportadora

El Gobierno oficializó un nuevo esquema permanente de derechos de exportación para productos agroindustriales, con rebajas en cadenas clave como soja, trigo, maíz, girasol, cebada y sorgo. La medida, publicada hoy en el Boletín Oficial mediante el Decreto 877/2025, busca consolidar el superávit fiscal, potenciar las exportaciones y sostener el ingreso de divisas en un contexto de estabilización macroeconómica.

Un nuevo esquema de retenciones para consolidar el ingreso de divisas

El Poder Ejecutivo estableció, a través del Decreto 877/2025, el nuevo cuadro de alícuotas del Derecho de Exportación (D.E.) aplicable a un amplio conjunto de mercaderías clasificadas en la Nomenclatura Común del Mercosur (NCM). La norma dispone reducciones permanentes para productos estratégicos del agro, profundizando el sendero iniciado con el Decreto 526/2025, que ya había recortado retenciones a complejos como soja, girasol, maíz, trigo, cebada y sorgo.

El decreto destaca que la decisión responde a “la transformación de la política económica” y a la necesidad de “optimizar el uso de los recursos del Estado para acompañar el programa de estabilización macroeconómica”. Entre enero y octubre de 2025, los complejos de granos alcanzaron exportaciones por USD 28.875 millones y 86,52 millones de toneladas, un incremento interanual de 5% en monto y 10% en volumen, con subas superiores al 50% en trigo y girasol.

La medida entra en vigencia con su publicación en el Boletín Oficial y deberá ser analizada por la Comisión Bicameral Permanente, conforme lo prevé la Ley 26.122 para los decretos dictados en ejercicio de delegación legislativa.

Detalle de alícuotas: reducciones generalizadas y excepciones específicas

El Anexo del decreto fija las nuevas alícuotas para cada posición arancelaria NCM, con particular incidencia en productos primarios, harinas, aceites y subproductos. Entre los casos más relevantes se destacan:

  • Trigo (NCM 1001): retenciones del 1,5% y 7,5% según la subpartida.
  • Cebada (NCM 1003): alícuotas generalizadas del 7,5%.
  • Maíz (NCM 1005): el grano tributa 2,5%; subproductos en 8,5% con excepciones específicas como pisingallo (0%) y variedades “flint o plata” con escalas diferenciales.
  • Sorgo (NCM 1007): tributa 8,5%, salvo envases menores que pagan 0%.
  • Harinas y productos molineros (NCM 1101–1109): alícuotas entre 0% y 5%, con múltiples excepciones según envase, origen o tipo de grano.
  • Soja (NCM 1201): poroto tributa 1,5%, mientras que otras categorías mantienen 24%.
  • Maní (NCM 1206): alícuota del 4,5%, reducida a 0% para partidas “descascaradas” o “tipo confitera”.
  • Aceites vegetales (capítulo 15):
    • Aceite de soja: 22,5% y 18% según subpartida.
    • Aceite de girasol: entre 2,5% y 4,5%.
  • Alimentos balanceados y subproductos (NCM 2309): esquema complejo con alícuotas de 1,5% a 20%, según contenido de soja, granulometría y formato de presentación.
  • Glicerina (NCM 2905.45.00): 1,5%.
  • Preparaciones químicas (NCM 3826.00.00): 21%.

El decreto insiste en que los derechos de exportación constituyen un “impuesto distorsivo que debe eliminarse”, y que las reducciones continuarán “en la medida en que lo permita el superávit fiscal”.

Contexto político y posibles impactos en el sector agroindustrial

La agroindustria aporta alrededor de USD 45.000 millones anuales en exportaciones y concentra los principales complejos de generación de divisas. Por ello, la baja de retenciones se inscribe en una política más amplia de competitividad externa, facilitación del comercio y apertura de mercados.

El oficialismo argumenta que el recorte sostenido de alícuotas genera previsibilidad, impulsa la producción regional y fortalece la recuperación de la economía real. Al mismo tiempo, busca reforzar el flujo de dólares comerciales que sostienen la estrategia de estabilización liderada por el Ministerio de Economía.

Sin embargo, sectores provinciales y algunas entidades académicas advierten que la reducción permanente de la recaudación por retenciones podría tensar la capacidad tributaria nacional en un contexto fiscal aún delicado. También se prevé debate legislativo, dado que la Comisión Bicameral deberá expedirse sobre la validez del decreto, abriendo un capítulo político que puede influir en la dinámica parlamentaria.

En el plano productivo, la medida podría acelerar decisiones de inversión, aumentar la siembra de cultivos con menor carga tributaria y mejorar la competitividad en mercados externos, donde Argentina compite con países que no aplican impuestos a la exportación.

Compartí esta noticia !

La agroindustria liquidó un 87 % más que en junio de 2024 por la baja temporal de retenciones

Compartí esta noticia !

Finalizó la baja temporal de las retenciones para la soja y el maíz este 30 de junio. A partir de esta fecha, durante el último mes hubo un cuello de botella en el que los exportadores apuraron las declaraciones juradas de ventas al exterior.

El informe de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) reflejó que en junio de este año se liquidó un 87 % más que en 2024. Durante ese mes ingresaron 3706 millones de dólares y en lo que va del año la liquidación fue de US$ 15.419.643.

En comparación con mayo de este año, el incremento fue del 21 %. En cuanto al acumulado, la comparación al 2024 tiene un incremento entre enero y junio del 40 %.

“El ingreso de divisas del mes de junio es el resultado de la finalización de la reducción de derechos de exportación bajo el Decreto 38/25 que vencieron el día 30 de junio y únicamente fueron renovados para trigo y cebada”, dijo CIARA y CEC.

La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) destacó que, En este contexto, durante junio se registraron 930.000 toneladas de aceite de soja, 2,1 millones de toneladas de soja y 3,2 millones de toneladas de harina para embarcar desde julio en adelante, un total de 6,1 millones de toneladas del complejo soja vendidas al exterior.

Al mismo tiempo, CIARA informó que el ingreso mensual de divisas, transformadas en pesos, es el mecanismo que permite seguir comprando granos a los productores. “La liquidación de divisas está fundamentalmente relacionada con la compra de granos que luego serán exportados, ya sea en su mismo estado o como productos procesados, luego de una transformación industrial”, destacó el sector exportador.

La agroindustria mencionó que vale recordar que la liquidación de divisas está fuertemente influida por el ciclo comercial de los granos, que depende de diversos y cambiantes factores exógenos como oscilaciones internacionales de precios, retracción de la oferta, distinto volumen y valor proteico de las cosechas, condiciones climáticas, feriados, medidas de fuerza sindicales, modificaciones regulatorias, barreras arancelarias y para arancelarias del exterior, exigencias fitosanitarias o de calidad de otros países, entre otros motivos.

Respecto del escenario que se espera a partir de julio, la BCR explicó: “Con la suba de retenciones, el poder de compra del sector exportador se ve mermado. Tomando los valores actuales para embarques en julio, el poder teórico de compra de la exportación caería un 9% en soja y un 3% para maíz”.

Compartí esta noticia !

Caída de 100.000 hectáreas en la siembra de trigo por anegamientos

Compartí esta noticia !

Debido a las abundantes lluvias que afectaron gran parte del centro-este de Buenos Aires, la superficie destinada a la siembra de trigo en Argentina para la campaña 2025/2026 se redujo en 100.000 hectáreas, quedando en 7,1 millones, según informó la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). Este cereal, que representa más de 3.000 millones de dólares en exportaciones anuales, enfrenta condiciones adversas para su implantación, agravadas por la previsión de nuevas precipitaciones.
La BCR señaló que, si las lluvias continúan, se dificultará aún más el ingreso a los campos, lo que afectaría especialmente la siembra de variedades de ciclo largo e intermedio, que deben implantarse durante junio.

Inicialmente, se esperaba alcanzar una siembra récord desde 1982, con 7,2 millones de hectáreas. Sin embargo, tras los excesos hídricos registrados en mayo —con lluvias acumuladas entre 200 y 500 milímetros en zonas clave del nordeste y centro-este bonaerense—, la estimación fue ajustada a la baja.

A pesar de las complicaciones, el informe subraya que el actual panorama hídrico es el más favorable de los últimos cuatro años, lo que representa una ventaja respecto a campañas anteriores. “La reserva de humedad en los suelos muestra un perfil claramente superior al de ciclos pasados”, indicó la entidad.

La proyección de cosecha se mantiene en 20,7 millones de toneladas, considerando un rendimiento promedio de 30,5 quintales por hectárea y descontando 300.000 hectáreas que no se llegarían a recolectar. En comparación, la campaña anterior cerró con 20,1 millones de toneladas.

Menor ritmo de siembra
En cuanto al ritmo de siembra, el avance cubre actualmente un 23% del área prevista, por debajo del 29% registrado en la misma fecha del año pasado. Además de Buenos Aires, también se presentan dificultades en el sudeste de Santa Fe y Entre Ríos, donde el barro y los restos de cultivos anteriores complican las labores de implantación, sumado al mal estado de caminos rurales.

Por su parte, el consultor Alfredo Elorriaga destacó que el Atlántico presenta un calentamiento más leve que en los últimos meses, lo que podría generar un invierno menos riguroso gracias a vientos del noreste.

Compartí esta noticia !

Identifican una región en el ADN del trigo que aumenta hasta un 5 % el rendimiento

Compartí esta noticia !

El trigo (Triticum aestivum L.) es uno de los cultivos más importantes a escala mundial y clave para la seguridad alimentaria. Debido a la creciente demanda de alimentos, es crucial incrementar su productividad de manera sostenible. En esta línea, un equipo de investigación del INTA identificó una región específica del ADN (QTL) que está relacionada con el rendimiento del cultivo.

“El rendimiento del trigo está determinado por diversos factores ecofisiológicos y genéticos, como el número de granos por espiga, el peso de mil granos y el número de espigas por unidad de área”, indicó Fernanda González, especialista del INTA y líder de la investigación, quien aseguró que la comprensión de estas relaciones permitió mejorar la productividad mediante estrategias de mejoramiento genético.

Los QTL son regiones del genoma que se asocian a características complejas del cultivo gobernadas por varios genes. “Para este estudio pudimos determinar cuál es la región que se asocia a la fertilidad de la espiga”, indicó Leonardo Vanzetti, investigador asociado al estudio, quien explicó que “los cultivares de trigo son genéticamente distintos, y por lo tanto, hay materiales que tienen distintas variantes alélicas de ese QTL, en algunos casos, mejorando la fertilidad de la espiga y, en otros, no”.

El estudio analizó la influencia de dos regiones específicas del ADN: el QFEm.perg-3A y el QFFE.perg-5A – ambas asociadas con la eficiencia reproductiva en las espigas y con el rendimiento del trigo. “Los resultados mostraron que QFFE.perg-5A mejoró significativamente la eficiencia reproductiva en todos los ambientes, aumentando el número de granos por espiga en un 7 % y el rendimiento total en un 5 %”, explicó Nicole Pretini, especialista del INTA e investigadora principal del estudio, quien agregó que “QFEm.perg-3A también mejoró el rendimiento, pero presentó una fuerte interacción con el ambiente, lo que sugiere que su efectividad depende de las condiciones de cultivo”.

Los hallazgos resaltan el potencial de incorporar estas regiones en programas de mejoramiento para aumentar el rendimiento del trigo de manera sostenible. “La integración de herramientas de genética molecular y ecofisiología en la selección de cultivares puede representar un avance clave para la seguridad alimentaria global”, resaltó González, quien subrayó que el estudio también reveló que solo el 24 % de las variedades comerciales actuales contienen el alelo favorable de QFFE.perg-5A, lo que indica su poca utilización en programas de mejoramiento. “Detectamos que la variedad Baguette 19 posee una constitución genética con un alelo de QTL asociado a una alta fertilidad de la espiga, a diferencias de otras variedades”.

Compartí esta noticia !

Secretos de la chacra misionera: exportación récord de maíz y una incipiente producción de trigo

Compartí esta noticia !

Durante 2024, las exportaciones de Misiones alcanzaron los 441,3 millones de dólares, registrando un crecimiento del 21,5% en comparación con 2023. En volumen, la provincia exportó 607.246.435 kilogramos netos, un 39,6% más que el año anterior. Este avance fue impulsado no solo por sus tradicionales productos como la pasta para papel y la yerba mate, sino también por el despegue del maíz, que se posicionó por primera vez como uno de los principales bienes exportables de la provincia.

En un hecho llamtivo, el maíz misionero mostró un crecimiento exponencial, con exportaciones que alcanzaron los 20 millones de dólares, marcando un salto del 256,1% en monto y un 354% en volumen respecto a 2023. 

Este fenómeno se enmarca en un contexto nacional favorable, con la Argentina acelerando ventas externas de maíz para aprovechar la ventana comercial previa a la cosecha tardía de Brasil. Según registros oficiales, en marzo de 2025 se exportaron 2,47 millones de toneladas de maíz y en abril se anotaron otras 2,03 millones.

Pero ¿Misiones tiene suficiente maíz como para exportar? Lo cierto es que no. Se registra un déficit del consumo interno, aunque la base productiva está en expansión. Según el último Censo Nacional Agropecuario (CNA), de las 22.417 explotaciones agropecuarias (EAPs) existentes en Misiones, 9.378 EAPs (41%) producen maíz para grano, ocupando 25.046 hectáreas.


Con esta cantidad de unidades productivas, Misiones se ubica como la tercera provincia argentina con mayor número de establecimientos dedicados al cultivo de maíz, detrás de Buenos Aires y Córdoba.

Sin embargo, especialistas advierten que la situación real es más compleja. “En términos de volumen, suponiendo que Misiones exportara todo lo que produce, se cerraría el valor que publicaron”, explicaron analistas del sector agroindustrial.

De todos modos, Misiones continúa en déficit de maíz para su propia demanda interna, debido al fuerte consumo para engorde de animales, producción avícola y bioenergía. Hace algunos años, durante la gestión Cambiemos, en una alianza con la corporación Maizar, hubo un intento de expandir la frontera del maíz con unas 200 mil hectáreas, pero el plan fue rechazado por la Provincia y por grupos ambientalistas, ya que una superficie semejante demanda una enorme cantidad de agroquímicos, justo en momentos en que se impulsa la erradicación del glifosato.

La explicación es que parte del maíz exportado es abastecido con camiones provenientes de la zona núcleo o del Chaco, que logran despachar su producción desde Misiones bajo mecanismos formales.

Pero si el dato del maíz sorprende, mucho más llamativo es que en Misiones comienza a plantarse trigo. En forma incipiente y para autoconsumo, pero en las chacras de Cerro Azul, en la zona sur de la provincia, el cereal empieza a germinar en forma agroecológica. 

El programa “Pan sin veneno” con productores campesinos y comunidades guaraníes, diseñado por el productor agroecológico Juan Carlos Furlán, ya cuenta con diez familias que participan del programa de soberanía alimentaria y energética en la provincia. Se busca recuperar el cultivo de trigo sin químicos ni dependencia del petróleo.

Con el nombre simbólico de “Pan sin veneno”, una experiencia inédita de producción de trigo agroecológico está dando sus primeros pasos en Misiones, impulsada por productores de base, con el acompañamiento del Ministerio de Agricultura Familiar y referentes técnicos de otras provincias. La iniciativa, liderada desde la estación experimental El Ceibalito por Furlán, promueve la siembra de trigo sin uso de agroquímicos ni fertilizantes sintéticos, con semillas autóctonas y tecnologías apropiadas como el uso de bueyes y arado de reja.

“El año pasado se hizo el primer ensayo de trigo ecológico en la provincia, y fue totalmente exitoso. Eso nos dio pie para lanzar este año el programa con una proyección más ambiciosa: llegar a diez familias campesinas con semillas para media hectárea cada una”, explicó Furlán en diálogo con Economis.

Para poner en marcha el programa fue necesario adquirir 600 kilos de semilla agroecológica, que ya están en manos de los productores. “Ya hicimos tres entregas, y en estos días se viene la cuarta y la quinta, incluso una de ellas será en una aldea guaraní cerca de San Pedro”, detalló el impulsor de la iniciativa.

El programa contempla la entrega gratuita de semillas y también asesoramiento técnico, gracias al trabajo conjunto con productores experimentados de la zona pampeana y técnicos del INTA Entre Ríos especializados en trigo agroecológico. “Es un equipo que ya está trabajando con los productores que ahora están preparando la tierra, porque si Dios quiere la siembra va a ser en mayo”, anticipó.

Furlán remarcó que el enfoque agroecológico no solo excluye el uso de “venenos” -como herbicidas, fungicidas o fertilizantes químicos- sino también cualquier tipo de maquinaria que dependa del petróleo. “Se apunta a la tecnología apropiada, la que conocen los pequeños campesinos misioneros, hablando de bueyes y arado de reja”, enfatizó.

El proyecto se articula con otras líneas de acción como la producción de biogás y de energías alternativas, bajo la consigna de “soberanía energética”, complementaria de la soberanía alimentaria. “La idea es recuperar cultivos que ya existían en Misiones, no inventar nada, y avanzar hacia el autoabastecimiento. Sabemos que media hectárea es apenas lo mínimo para el autoconsumo familiar, pero estamos dando un primer paso”, señaló.

El único compromiso que se pide a los productores es que, si la cosecha resulta exitosa, devuelvan al programa 90 kilos de semilla por cada 60 que recibieron, para conformar un banco provincial de semillas autóctonas que permita escalar la experiencia en los próximos años.

“Esa es la propuesta, ese es el desafío: multiplicar la semilla, el conocimiento y la capacidad de producir alimentos sanos en nuestras chacras. Pan sin veneno es mucho más que un título, es un proyecto de vida”, concluyó Furlán.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin