TRIGO

El Fondo Estabilizador del trigo realizó el primer giro de fondos a molinos por $1.400 millones

Compartí esta noticia !

El Fondo Estabilizador del Trigo Argentino, que tiene como objetivo desacoplar los precios internos del cereal de los valores internacionales tras la fuerte suba por la guerra entre Rusia y Ucrania, se puso en marcha con el primer giro de fondos destinado a subsidiar la bolsa de harina 000, harina 0000 (común y de calidad), tapera, semolín, premezcla e integrales, por $1.394,5 millones, informó hoy la Secretaría de Comercio Interior.

A través de un comunicado, la Secretaría ahora dependiente del Ministerio de Economía detalló que dichos fondos fueron asignados a las empresas Molino Cañuelas Sacifia, Molisud S.A. (Jacinto Arauz) y Molinos Florencia S.A.U.

El fideicomiso, suscripto el 8 de abril pasado entre el sector fiduciario del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) -como administrador- y la Secretaría de Comercio Interior -como autoridad de aplicación-, “estuvo activo desde su creación” y, a partir de ese momento, se mantuvieron reuniones permanentes con los interesados y actores del sector, puntualizó el comunicado.

De esta manera, los equipos técnicos de la Secretaría de Comercio Interior “han evacuado decenas de requerimientos y dudas en encuentros virtuales, presenciales y a través de e-mails, ya sea de forma directa con los molinos o con intermediación de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM) y demás cámaras sectoriales”.

En este sentido, marcó que a la fecha “aún se están recibiendo pedidos de solicitud de inclusión en el fideicomiso por parte de varios molinos ubicados en todo el país, que se suman a los que ya están inscriptos”.

Este mecanismo requiere de la implementación de procesos administrativos y la presentación de documentación específica en la estructura formal jurídicamente prevista, lo que implica una serie de etapas de estricto cumplimiento, al mismo tiempo que subrayó que “las estructuras intermedias aglutinantes, como las (federaciones, asociaciones y demás entidades, no tienen vinculación directa con el fideicomiso”.

Por otro lado, Comercio Interior informó que desde la instrumentación de esta herramienta se ha llevado a cabo el proceso de contratación del asesor de revisión y control para dotar de mayor transparencia a la operatoria, lo cual “garantiza a los molinos el efectivo desembolso de las compensaciones a través de un adelanto financiero adecuadamente caucionado, siempre que efectivamente la harina se comercialice a los precios establecidos” por la dependencia oficial.

Las bolsas de harina que se produzcan a partir de este fideicomiso deberán contar con una identificación correspondiente con la leyenda “Harina subsidiada por el Estado Nacional”, para que el comprador pueda conocer el precio que debe abonar.

Las inspecciones y fiscalizaciones sobre este último punto serán exhaustivas y se sancionará a todos aquellos que no respeten lo acordado, advirtió la Secretaría conducida por Roberto Felleti.

Los precios establecidos para la bolsa de 25 kilos son: harina 000 común: $1.200; harina 0000 común: $1.440; harina 000 calidad 24/26 gluten: $1.320; harina 000 calidad 26/28 gluten: $1.440; harina 000 calidad + de 28 gluten: $1.560; harina tapera: $1.560; semolín: $1.560; harinas acondicionadas y especiales (inglés): $1800; y premezclas, harinas integrales: $1800.

A granel por toneladas los precios son los siguientes: harina 000 común: $47.100; harina 0000 común: $56.520; harina 000 calidad 24/26 gluten: hasta $51.810; harina 000 calidad 26/28 gluten: hasta $56.520; harina 000 calidad + de 28 gluten: hasta $61.230; harina tapera: $ 61.230; semolín: $61.230; harinas acondicionadas y especiales: hasta $70.650; premezclas, harinas integrales: hasta $70.650.

Dichos valores no contemplan impuestos ni costos logísticos, según se informó.

Compartí esta noticia !

Agroexportadores liquidaron récord de casi US$ 3.000 millones en marzo

Compartí esta noticia !

Las liquidaciones de divisas por exportaciones de cereales y oleaginosas y sus derivados alcanzaron tanto en marzo último como en el acumulado del primer trimestre registros máximos históricos para el sector, de acuerdo con los números informados hoy por la Cámara de la Industria Aceitera (Ciara) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC).

En ese sentido, las empresas del sector agroexportador liquidaron el mes pasado US$ 2.984,03 millones, que significaron el mejor marzo de los registros de los últimos 20 años.

Así, el ingreso de divisas acumulado de la agroexportación en el primer trimestre alcanzó los US$ 7.926,08 millones.

Lo liquidado en marzo significó un incremento de 7% respecto del mismo mes del año anterior, y un aumento de 16% en relación con febrero último, precisaron en un comunicado Ciara y CEC, entidades que representan el 48% de las exportaciones argentinas.

Asimismo, el ingreso de divisas del primer trimestre representó un crecimiento de 17,87% respecto del mismo período del año pasado, y récord absoluto para el mismo período desde comienzos de este siglo.

“Los precios internacionales mantuvieron su tendencia alcista, aunque los embarques fueron afectados por la persistente bajante del río Paraná, que reduce las cargas en los puertos río arriba, así como condiciones climáticas cambiantes”, subrayaron Ciara y CEC.

Además, indicaron que “el total de las divisas informadas mensualmente se ingresan de forma plena en el Banco Central”, y precisaron que “el Estado a través de los impuestos representa cerca del 50% de los ingresos de divisas del complejo cerealero-oleaginoso, según datos de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA)”.

En ese sentido, subrayaron que “esta carga tributaria se ha incrementando desde la reciente suba de derechos de exportación”, que llevó las retenciones del 31% al 33% para las ventas externas de aceite y de harina de soja.

La liquidación de divisas está fundamentalmente relacionada con la compra de granos que luego serán exportados ya sea en su mismo estado o como productos procesados, luego de una transformación industrial.

La mayor parte del ingreso de divisas en este sector se produce con bastante antelación a la exportación, anticipación que ronda los 30 días en el caso de la exportación de granos, y alcanza hasta los 90 en el de la de aceites y harinas proteicas.

Esa anticipación depende también del momento de la campaña y del grano de que se trate, por lo que no existen retrasos en la liquidación de divisas.

El complejo oleaginoso-cerealero, incluyendo al biodiésel y sus derivados, aportó el año pasado el 48% del total de las exportaciones de la Argentina, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

El principal producto de exportación del país es la harina de soja (14,2% del total), que es un subproducto industrializado generado por este complejo agroindustrial, que tiene actualmente una elevada capacidad ociosa cercana al 50%.

El segundo producto más exportado el año pasado, de acuerdo con el Indec, fue el maíz (11%) y el tercero fue el aceite de soja (6,9%).

Compartí esta noticia !

Efecto guerra: el pan en Misiones se actualiza a 190 pesos el kilo

Compartí esta noticia !

Luego de varias reuniones con el Centro de Industriales Panaderos de Misiones, el Gobierno acordó que el precio del kilo de pan francés o similar que se comercializa con el programa Ahora Pan se actualiza desde hoy a 190 pesos por kilo.

Este precio actualizado refleja el resultado del esfuerzo conjunto que hacen en Misiones los sectores público y privado para mantener el pan accesible, ya que en otras provincias donde no existen estas mesas de diálogo constante, el kilo de pan ronda entre los $250 y $270, como son los casos por ejemplo de Mendoza y Tucumán que anunciaron aumentos sustanciales en el precio del pan en los últimos días.

Uno de los principales motivos de este aumento es el conflicto bélico que está sucediendo entre Rusia y Ucrania, que empujó el quintal de trigo (100 kilos) de USD $260 a USD $500, lo que repercutió en el mercado nacional y provocó que la bolsa de harina pase de 1200 a 1850 pesos, encareciendo el principal insumo de producción.

“Frente a este contexto internacional de tanta incertidumbre, junto a los representantes del sector en la Provincia nos comprometimos a evaluar nuevamente el precio a fines del mes de marzo. Desde los inicios de este programa, tanto el Gobierno de Misiones como el Centro de Industriales Panaderos de Misiones han trabajado de forma conjunta para mantener el precio del kilo de pan de forma que siga siendo accesible para las familias misioneras, buscando que este producto básico no falte en las mesas”, señaló el ministro de Hacienda, Adolfo Safrán.

Los comercios adheridos al programa Ahora Pan pueden consultarse en la página: https://ahora.misiones.gob.ar/…

Compartí esta noticia !

La agroindustria liquidó en 2021 la cifra récord de US$ 32.800 millones por sus exportaciones

Compartí esta noticia !

El sector agroindustrial liquidó en 2021 un total de US$ 32.800 millones por sus exportaciones, informaron hoy la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC).

En diciembre, las empresas del sector liquidaron la suma de US$ 2.678.296.709, marca histórica en este siglo para el último mes del año; y el ingreso de divisas acumulado de la agroexportación a lo largo del año alcanzó los US$ 32.807.933.377.

La suma mensual refleja un incremento de 31,11% con respecto a noviembre; asimismo, el ingreso de divisas de todo el año (US$ 32.800 millones) es récord absoluto desde comienzos de este siglo, destacaron las entidades.

La reconstitución de stocks en los países centrales mantiene elevados los precios internacionales de los commodities, en tanto se inició la campaña de trigo en la Argentina.

Sin embargo, en el país se debió afrontar la persistente bajante del río Paraná, junto con una menor cosecha.

El complejo oleaginoso-cerealero, incluyendo al biodiésel y sus derivados, aportó el año pasado el 48% del total de las exportaciones de la Argentina, según datos del Indec, recordaron desde el sector.

El principal producto de exportación del país es la harina de soja (14,2% del total), que es un subproducto industrializado generado por este complejo agroindustrial.

El segundo producto más exportado el año pasado, de acuerdo con el INDEC, fue el maíz (11%) y el tercero, el aceite de soja (6,9%).

Según datos publicados por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés), se prevé que la Argentina mantenga el primer puesto en exportaciones 2020/21 de aceite y harina de soja.

Sólo el complejo soja, que representó 27% de las exportaciones totales de la Argentina del año pasado, constituye 16% (344.865 puestos) del empleo generado en 2017 por todas las cadenas agroindustriales, según un informe del Ministerio de Trabajo de la Nación, destacó Ciara-CEC.

Compartí esta noticia !

Trigo, entre los cultivos más exigentes y demandantes de nutrientes

Compartí esta noticia !

Según el último panorama agrícola nacional de la Bolsa de Cereales, la superficie implantada con trigo será de 6,5 millones de hectáreas, similar a la campaña anterior, pero con estimaciones de rendimiento y producción superiores. Este panorama posiciona al trigo de manera favorable, lo que requiere de una especial atención a las prácticas de manejo, como la fertilización.

A tal fin, el INTA organizó un ciclo de charlas dedicadas a profundizar y actualizar las diferentes prácticas para reducir las brechas de rendimiento, de manera sustentable. “El trigo en foco” es un ciclo de charlas virtuales y gratuitas dedicado a productores, profesionales y a toda persona relacionada con el cultivo. Para una mejor organización se requiere inscripción previa.

El moderador de la primera charla del ciclo es Gustavo Ferraris quien se destaca en el INTA como especialista en nutrición de cultivos y fertilidad de suelos. En su rol, no dudó en asegurar que “el trigo es uno de los cultivos más estudiados en la Argentina y el mundo, y de los más exigentes en cuanto a requerimientos de nutrientes con una alta dependencia del uso de fertilizantes”.

Para el investigador, se combinan varios factores que incrementan los requerimientos, entre ellos, se refirió al recambio varietal que, desde 2014, elevó mucho los rendimientos y la consecuente demanda de nutrientes. “En la zona núcleo, en pocos años, pasamos de rendimientos alcanzables a campo de 4.000 kilogramos por hectárea a 6.000”, detalló.

A esto, se le suma la época del año en la que, por las bajas temperaturas y escasas precipitaciones, la mineralización de la materia orgánica de los suelos es mínima, lo que origina una alta dependencia del uso de fertilizantes.

Además, recordó que la región pampeana, a diferencia de otras zonas productoras de trigo del mundo, se caracteriza por sus sistemas de doble cultivo. “Esto determina una demanda de nutrientes muy elevada, en un corto periodo de tiempo”, indicó el especialista.

“No podemos pensar al trigo sin la soja de segunda, dado que es un sistema que funciona en conjunto”, indicó. Y, en esta línea, reconoció que “el sistema trigo-soja es más extractivo que otros sistemas de alto rendimiento del mundo, donde sólo se cultiva el cereal de invierno sin ningún cultivo de verano subsiguiente”. Por todo esto, destacó la importancia de realizar una fertilización planificada, ajustando cantidad y distribución con posibilidades de intervención a lo largo de toda la estación de crecimiento.

Según el último panorama agrícola nacional de la Bolsa de Cereales, la superficie implantada con trigo será de 6,5 millones de hectáreas, similar a la campaña anterior, pero con estimaciones de rendimiento y producción superiores.

Además, consideró “clave” emplear la máxima cantidad de herramientas de diagnóstico posibles, a fin de combinar los tradicionales análisis de suelo con sensoramiento remoto, uso de imágenes satelitales y un manejo sitio específico vinculado a la agricultura de precisión.

Y recomendó empezar con un análisis de suelos a la que consideró “una herramienta tradicional” que funciona como el punto de partida para saber cuál es la situación inicial del suelo y los requerimientos específicos. Esto se debe complementar con una enorme gama de tecnologías disponibles de ajuste para usar a lo largo del ciclo.

Para Ferraris, es importante “armonizar en su justa medida rendimiento y calidad” y recordó que desde el INTA se pone el foco en “usar todas las herramientas de medición posible para lograr beneficios económicos y ambientales”. En esta línea, destacó la necesidad de priorizar un criterio de balance, es decir, reponer lo que extrae el cultivo que sembramos.

“Es la reposición de nutrientes para mantener los niveles de fertilidad en los suelos, el concepto clave que difundimos desde el INTA, especialmente para elementos poco móviles y con efecto residual como el fósforo”, indicó.

En nitrógeno, recomendó diagnosticar la fertilización mediante la medición del contenido de nitratos en el suelo y, a eso, sumarle una determinada cantidad de fertilizante para llegar a un objetivo de rendimiento. En este punto, explicó que hubo cambios a lo largo del tiempo: “Cuando teníamos el potencial de rendimiento en 4 toneladas ajustábamos a 140 unidades de nitrógeno, entre suelo y fertilizante. Hoy, pasamos a 170-180 unidades”.

Estos cambios impulsaron modificaciones en la aplicación. “Por tratarse de grandes cantidades, ya no se aplica todo al momento de la siembra, sino se divide: un 50-70 % en la implantación y el resto en el periodo de macollaje.

Asimismo, indicó que un complemento a la fertilización para mantener la salud de nuestros suelos es la rotación de cultivos que, además, permite manejar de un modo sustentable a las malezas. “Las rotaciones más adaptadas a la zona núcleo es la de tercios: soja de primera-trigo-soja-maíz y hacer un cultivo de trigo cada tres años”, indicó. A su vez, reconoció que “tener soja de primera como antecesor es lo ideal”. “El antecesor tiene gran implicancia en el contenido de agua en suelo a la siembra y también en los niveles de fertilidad”, reconoció el técnico.

Ferraris destacó la importancia de realizar una fertilización planificada, ajustando cantidad y distribución con posibilidades de intervención a lo largo de toda la estación de crecimiento.

Fertilizar de un modo eficiente para evitar deficiencias

En cuanto al estado de situación de fertilización en trigo en nuestro país, el especialista señaló que “el elemento más importante para toda gramínea es el nitrógeno”. En este sentido, reconoció que se trata de “un elemento sin residualidad con gran implicancia en los rendimientos y en la calidad de los granos, a corto plazo”.

De acuerdo con Ferraris, “es el nutriente mejor manejado por los productores”. Es que, según detalló, el cultivo de trigo es muy sensible a este elemento, dado que responde muy bien a su aplicación. “Por esto, el productor le presta mucha atención a su correcto diagnóstico y aplicación”, confirmó, al tiempo que reconoció que “otros elementos como fósforo, azufre o zinc tienen un efecto más a largo plazo, por lo que, en algunos casos, se subfertiliza”.

Tanto el fósforo como el azufre tienen residualidad. Entonces, el resultado de la aplicación es menos inmediato. “El cultivo recupera entre un 60 y un 80 % del nitrógeno aplicado, mientras que con el fósforo sólo se recobra el 30 %, en el primer ciclo de cultivo”, detalló Ferraris quien indicó que “el resto de la fertilización queda en el suelo y es aprovechado por otros cultivos”.

“Este efecto a mediano plano genera que no se aplique lo que extrae el cultivo”, indicó Ferraris, al tiempo que aseguró que, en consecuencia, “los niveles de fósforo en el suelo paulatinamente están disminuyendo”.

En esta línea, detalló que “en los últimos años, se han dado condiciones de mayores rendimientos y, en consecuencia, de mayor extracción de nutrientes por lo que hemos visto escenarios de deficiencias”. Algunas, según el especialista, bastante consolidadas, como el caso del azufre. “Tanto fosforo como azufre tiene residualidad, entonces es muy relevante para el cultivo de soja de segunda, incluso puede quedar para otros cultivos que se siembren en los años subsiguientes”, explicó.

En cuanto al zinc, confirmó que hay deficiencias en los suelos, a pesar de tratarse de un micronutriente muy importante para las gramíneas y muy visual en el caso del maíz. “Se puede manejar mediante tratamiento en semillas, aplicaciones foliares o en mezclas físicas, químicas o impregnaciones sobre fertilizantes fosforados”, indicó.

Además, explicó que, a este contexto de alta extracción por demanda, también se suman las deficiencias regionales como el que sucede en Entre Ríos, dado por la génesis de esos suelos con bajos niveles de potasio. En la zona núcleo, hay también niveles de acidificación importante y hay zonas puntuales con otras deficiencias como las de Boro en el oeste de la región Pampeana.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin