Unión Industrial Argentina

Sin industria no hay Nación: fuerte réplica de la UIA a Milei y pedido de diálogo de los empresarios de AEA

Compartí esta noticia !

La industria responde a Milei y reclama respeto en plena transición económica

La reacción del sector industrial al discurso del presidente Javier Milei en la apertura de sesiones del Congreso fue inmediata. Tras una reunión de su junta directiva, la Unión Industrial Argentina (UIA) difundió un duro pronunciamiento en el que advierte sobre la situación crítica que atraviesan numerosas empresas y reivindica el rol estratégico de la industria en la economía nacional.

En un comunicado cargado de contenido político, la entidad apeló incluso a la historia institucional del país al citar al presidente liberal Carlos Pellegrini (1890-1892), recordando su célebre definición: “sin industria no hay nación”. Con esa referencia, la UIA buscó reforzar su mensaje de preocupación por el presente productivo y por el clima de tensión que se instaló entre el Gobierno y parte del empresariado.

El documento expresa la “preocupación por la situación de diversos sectores industriales y de distintas provincias” y advierte que muchas empresas, especialmente pequeñas y medianas, enfrentan un escenario complejo caracterizado por bajo nivel de actividad, presión fiscal elevada, dificultades de financiamiento y caída del empleo.

En ese marco, la entidad introdujo una frase que, sin nombrar al Presidente, fue interpretada como una respuesta directa a los cuestionamientos formulados desde el Gobierno hacia empresarios y dirigentes industriales. “El respeto es condición básica del desarrollo. Respeto hacia quienes producen, invierten y generan empleo en todo el país”, señala el texto.

El Norte productivo, entre las mayores preocupaciones

Uno de los puntos más sensibles del comunicado se refiere a la situación de las provincias del Norte argentino. Los representantes de las uniones industriales de esa región solicitaron a la conducción nacional de la UIA impulsar medidas de estímulo a la actividad.

Según el diagnóstico de la entidad, la región integrada por Catamarca, Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Salta, Santiago del Estero y Tucumán —que reúne cerca de una cuarta parte de la población del país— exhibe los niveles de poder adquisitivo más bajos de Argentina y una escasa densidad de empleo privado formal, lo que deriva en una elevada dependencia del empleo público.

La advertencia no es menor: para el sector industrial, las asimetrías regionales se han profundizado en los últimos años y requieren políticas específicas que permitan equilibrar las condiciones de competitividad.

El peso de la industria en la economía

La UIA también buscó reforzar su argumento con cifras estructurales. De acuerdo con la entidad, la industria representa el 19% del producto interno bruto argentino y aporta el 27% de la recaudación fiscal nacional. Además, genera de manera directa cerca del 19% del empleo formal —unos 1,2 millones de trabajadores— y moviliza otros 2,4 millones de puestos indirectos a lo largo de la cadena productiva.

En total, más de 3,6 millones de empleos dependen directa o indirectamente del entramado industrial. “Detrás de cada fábrica existe un capital social construido por empresarios y trabajadores”, subraya el comunicado.

Apoyo a las reformas, pero con advertencias

A pesar del tono crítico en algunos pasajes, la UIA también reconoce avances en la estrategia económica del Gobierno. El documento destaca el equilibrio fiscal alcanzado, la desaceleración inflacionaria, la actualización del marco laboral y la apertura de la economía como reformas estructurales largamente postergadas.

Sin embargo, la entidad advierte que la transición hacia un nuevo esquema económico implica un proceso de adaptación “profundo y no homogéneo”, especialmente para sectores que compiten directamente con el exterior y que enfrentan costos financieros, logísticos e impositivos superiores a los estándares internacionales.

Por eso, el sector industrial insiste en avanzar en una agenda que reduzca las distorsiones acumuladas durante décadas y permita mejorar la competitividad de las empresas.

La salida de Diego Coatz y las lecturas políticas

El comunicado de la UIA estuvo acompañado por otro movimiento que no pasó desapercibido: la salida del economista Diego Coatz como director ejecutivo de la entidad, cargo que ocupaba desde hacía dos décadas.

Coatz fue durante años el responsable de los informes de coyuntura que analizan la evolución del sector industrial. Su salida abre diversas interpretaciones dentro del mundo empresario. Mientras algunas voces señalan que responde a un proceso interno de reorganización, otras interpretaciones la vinculan con las tensiones generadas por diagnósticos económicos que desde el Gobierno consideran excesivamente críticos.

El mensaje de la Asociación Empresaria Argentina

La respuesta del empresariado no se limitó a la UIA. La Asociación Empresaria Argentina (AEA), que reúne a los dueños y principales ejecutivos de las mayores compañías del país, también difundió un pronunciamiento.

En su comunicado, AEA destacó el papel central de las empresas privadas en el desarrollo económico y social, recordando que son responsables de la mayor parte de la producción de bienes y servicios, de la generación de empleo, de las exportaciones y del sostenimiento del Estado a través del pago de impuestos.

La entidad valoró medidas del Gobierno como el equilibrio fiscal, la reducción de la emisión monetaria y la intención de disminuir la presión tributaria sobre el sector formal. Sin embargo, también enfatizó la necesidad de construir un diálogo “constructivo y respetuoso” entre el sector público y el privado para remover los obstáculos al desarrollo y facilitar la llegada de inversiones productivas.

En un clima político cada vez más polarizado, la reacción de las principales organizaciones empresarias marca que el debate sobre el rumbo económico no se limita al plano legislativo o partidario. También atraviesa el vínculo entre el Gobierno y uno de los actores centrales del sistema productivo argentino.

Compartí esta noticia !

La industria cayó 6% en noviembre y la UIA advierte una crisis profunda en las PyMEs

Compartí esta noticia !

La UIA alertó por la crisis de las PyMEs industriales, caída del 6% en noviembre y fuerte impacto de las importaciones chinas

La actividad industrial volvió a encender señales de alarma en noviembre de 2025. Según el último informe de la Unión Industrial Argentina (UIA), la producción cayó 6% interanual y 1% mensual, profundizando un escenario de fragilidad que golpea con mayor fuerza a las pequeñas y medianas industrias. La central fabril advirtió que el deterioro se explica por una combinación de menor demanda interna, presión de costos y una creciente competencia de importaciones, especialmente de origen chino, que erosiona la participación de las PyMEs en el mercado local.

El diagnóstico adquiere relevancia política y económica en un contexto de apertura comercial y ajuste macroeconómico, donde la industria aparece como uno de los sectores más expuestos a la desaceleración del consumo y a la pérdida de competitividad.

Industria en retroceso: construcción, autos y energía entre los más afectados

El informe de la UIA, difundido el 26 de diciembre, proyecta una caída generalizada de la actividad industrial durante noviembre, influida también por menos días hábiles debido a feriados, aunque con señales estructurales más profundas. Entre los sectores más golpeados se destacó la construcción, con una baja pronunciada en los despachos de cemento (-7,7%) y en el Índice Construya (-7,1%), reflejo de una demanda interna debilitada.

La industria automotriz también mostró un desempeño negativo: la producción de vehículos cayó 22%, afectada tanto por los feriados como por la retracción de las ventas internas. En el rubro bebidas, la producción descendió 6,9%, mientras que el consumo de energía eléctrica de grandes usuarios industriales registró una baja del 5,8%, un indicador clave del menor nivel de actividad fabril.

Pese a este escenario contractivo, el reporte identificó algunos datos puntuales en terreno positivo. El patentamiento de maquinaria industrial creció 0,9%, y la producción de acero avanzó 0,4%, aunque sin alcanzar niveles suficientes para revertir la tendencia general.

PyMEs en situación crítica y presión de importaciones

La UIA subrayó que la crisis impacta de manera desigual entre los distintos segmentos productivos. “La heterogeneidad sectorial es notable”, señaló el informe, al indicar que solo la refinación de petróleo y la producción de motos lograron recuperar niveles de 2022. En contraste, las pequeñas y medianas industrias enfrentan un panorama mucho más delicado.

Según el relevamiento, las PyMEs acumulan una caída de producción del 4,1% y una retracción del empleo del 4,6% en el tercer trimestre de 2025, cifras que confirman un deterioro sostenido de su capacidad operativa. Además, el 81% de las PyMEs reporta presión de costos, mientras que el 37% perdió participación en el mercado interno debido a la competencia importada, con especial énfasis en productos provenientes de China.

Los indicadores de producción y de confianza empresarial continúan ubicados en zona contractiva, lo que refleja un entorno adverso para la inversión, la planificación y la recuperación del empleo industrial. Para la central fabril, este fenómeno no solo compromete el presente del sector, sino también su sostenibilidad a mediano plazo.

Comparación histórica y desafíos estructurales

En perspectiva histórica, la UIA advirtió que la actividad industrial se mantiene 10% por debajo de los niveles de 2022 y 2023, lo que da cuenta de una recuperación incompleta tras los shocks de los últimos años. Si bien la producción industrial acumulada hasta octubre de 2025 muestra un crecimiento del 3,1% interanual respecto de 2024, el nivel sigue siendo inferior al registrado en 2023.

Algunos sectores, como bienes de capital e insumos para la construcción, exhiben un desempeño relativamente mejor, aunque todavía lejos de los máximos alcanzados dos años atrás. En ese marco, el informe concluye que la industria argentina enfrenta desafíos estructurales que requieren atención para evitar una profundización del proceso de desindustrialización y sentar las bases de una recuperación sostenible.

La advertencia de la UIA pone el foco en el delicado equilibrio entre apertura comercial, competitividad interna y preservación del entramado productivo, especialmente de las PyMEs, que concentran una parte significativa del empleo industrial.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin