Donald Trump sigue presionando a Nicolás Maduro y ahora se extienden las sanciones financieras. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos restringió aún más las transacciones que ciudadanos y empresas norteamericanas puedan tener con la empresa estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa). La medida ordena el bloqueo de USD 7.000 millones en activos de PDVSA en los Estados Unidos y provocará otros 11.000 millones de dólares en pérdidas para la petrolera a lo largo del próximo año.
Nicolás Maduro a ninguneado en reiteradas oportunidades a los no menos de 20 países que han mostrado preocupación por la crisis humanitaria que atraviesa Venezuela, sin embargo luego del 23/01 donde Juan Guaidó asumió como Presidente Interino de esa nación, el gobierno chavista/madurista ha estado duramente presionado (y cada vez más) por la comunidad internacional. Con Trump a la cabeza, hoy 28/01 Estados Unidos ha anunciado una nueva medida para los venezolanos, con el fin de que el sucesor de Hugo Chávez acepte dar un paso al costado frente a la presidencia de Venezuela.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos restringió aún más las transacciones que ciudadanos y empresas norteamericanas puedan tener con la empresa estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa). Las nuevas acciones incluyen licencias que autorizan solo algunas transacciones específicas y actividades relacionadas a Pdvsa y sus subsidiarias.
“Como resultado de la acción de hoy, todos los bienes e intereses en la propiedad de Pdvsa sujetos a la jurisdicción de los EE.UU. están bloqueados. Y las personas de los EE.UU. en general tienen prohibido realizar transacciones con ellos”, se lee en el comunicado de la institución.
Entre las licencias emitidas por la administración de Donald Trump se encuentran limitaciones a la compra de gasolina proveniente de Pdvsa y la autorización para las transacciones de algunos títulos de bonos o deudas.
Con esta acción el Departamento del Tesoro busca intensificar la presión sobre el Gobierno de Nicolás Maduro, según precisó dicha institución. Además, son orientadas a brindar apoyo al presidente encargado, Juan Guaidó, a la Asamblea Nacional y “a los esfuerzos del pueblo venezolano por restaurar su democracia”.
¿Qué representa el bloqueo?
La medida ordena el bloqueo de USD 7.000 millones en activos de PDVSA en los Estados Unidos. Las autoridades norteamericanas adelantaron que las medidas provocarán otros 11.000 millones de dólares en pérdidas para la petrolera a lo largo del próximo año.
El secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, dijo sin embargo que la filial de PDVSA en Estados Unidos, Citgo, podrá continuar sus operaciones, siempre que sus ganancias se depositen en una cuenta bloqueada en territorio norteamericano para que pueda ser controlada por la Asamblea Nacional.
“La designación de PDVSA ayudará a evitar futuros desvíos de activos de Venezuela por Maduro y mantener esos activos para el pueblo venezolano”, explicó Mnuchin y advirtió: “El camino para aliviar estas sanciones es a través de la rápida transferencia del control al presidente interino o un gobierno posterior, elegido democráticamente”.
El secretario del Tesoro remarcó que “con efecto inmediato, en cualquier compra de petróleo venezolano, el dinero tendrá que ir a cuentas bloqueadas”.
En consecuencia, Estados Unidos mantiene las compras de petróleo venezolano, del que es uno de los principales receptores, pero los fondos resultantes serán controlados por Guaidó, reconocido por Washington como presidente interino de Venezuela frente a Maduro.
China y Rusia en el juego:
Los dos aliados de Nicolás Maduro, China y Rusia, seguramente no estarán celebrando la noticia que dieron a conocer los Estadounidenses, y es que 80% de la producción de Pdvsa es para pagar deuda a esos países.
La baja de los precios internacionales del crudo de las últimas semanas compromete seriamente el ingreso fiscal del país por exportaciones de hidrocarburos, pues el grueso de la producción petrolera, más de 80%, no genera divisas en efectivo porque se destina al pago de la deuda con China y Rusia, afirmó el dirigente sindical venezolano José Bodas.
El directivo de la Federación Única de Trabajadores Petroleros de Venezuela informó que la situación empeora con la caída del bombeo en octubre pasado a 1,17 millones de barriles diarios, con una disminución de 692.000 barriles por día con respecto a igual periodo de 2017, según cifras de las fuentes secundarias de la Organización de Países Exportadores de Petróleo.
“Ese volumen de producción es el mismo que reportan los trabajadores y sindicatos de las áreas operativas de Petróleos de Venezuela”, confirmó el sindicalista. “Recientemente el presidente Nicolás Maduro aseguró que truene, llueve o relampaguee Venezuela pagará su deuda con crudo a China y son nada menos que un millón de barriles diarios, así que cada vez quedan menos barriles disponibles para la exportación”.
Bodas añadió que el volumen de crudo para pagarle la deuda a Rusia es mucho menor porque ese país se afinca más en la cancelación al contado u otras garantías como el incremento de su participación en los negocios con Pdvsa a través de la petrolera Rosneft.
El sindicalista precisó que la empresa rusa y la Corporación Nacional de Petróleo de China pasaron de 40% a 49,9% su participación accionaria en las empresas mixtas con Pdvsa en la faja del Orinoco, como garantía de pago de lo que Venezuela les debe.
Destacó que Pekín concedió hace poco otro préstamo, de 5 millardos de dólares, al gobierno del presidente Nicolás Maduro para que Pdvsa pague compromisos atrasados y recupere la producción, con el fin de garantizar al país asiático el suministro ininterrumpido del millón de barriles diarios o más de crudo.
“Sin embargo, la respuesta de la industria petrolera ha sido lenta. Este mes se cumple un año de Manuel Quevedo en la presidencia de Pdvsa y no ha logrado concretar el anuncio de aumentar a corto plazo la producción de crudo en un millón de barriles/día, pues la explotación sigue en picada”, afirmó.
No todos pierden con la crisis en Venezuela: los fondos de inversión hacen fortunas
Con la turbulencia política que se maneja en Venezuela ha subido el precio de los bonos soberanos y corporativos de la petrolera estatal (PDVSA) por la posibilidad de que Juan Guaidó tome el lugar del presidente y tenga una política económica pro-mercado.
La deuda externa de Venezuela es cada vez mayor y a la vez impagable por parte del Estado. La inversión de bonos soberanos y corporativos de la petrolera estatal (PDVSA) han hecho perder mucho dinero a los grandes fondos de inversión mundiales. Pero la inminente llegada de un presidente pro-mercado (como puede ser Guaidó) han disparado la venta de estos bonos cuyo valor nominal disparó a más del 30%.
El portal digital, El Confidencial explicó que estos fondos tienen en juego miles de millones de euros. A pesar de la inestabilidad política, social, económica y financiera de Venezuela de los últimos años, un cupón del 9,25% en situación impaga ha sido demasiado atractivo para muchos gestores que en sus mercados locales sufrían para encontrar rentabilidades ante las políticas de tipos bajos de los bancos centrales.
De hecho, los bonos de PDVSA con vencimiento en 2024 y un cupón del 6% cotizan al 24%, frente al 14% de una semana antes.
Entre los mayores inversores y ganadores con este disparo de los bonos se encuentran las siguientes gestoras internacionales:

BlackRock es una empresa de gestión de inversiones estadounidense cuya sede central se encuentra en Nueva York. La empresa es considerada como la mayor empresa de gestión de activos del mundo, con unos activos bajo gestión valorados en más de 5,1 billones de dólares en 2016 según la misma compañía.
BlackRock invierte sus activos en estrategias de renta variable, renta fija, gestión de efectivo, inversiones alternativas y activos inmobiliarios. A través de BlackRock Solutions ofrecen servicios de gestión del riesgo, asesoramiento estratégico y sistemas de inversión propios a una amplia base de clientes con unas carteras que suman alrededor de 8 billones de dólares.
Sin dudarlo, Blackrock, es uno de los grupos financieros más influyentes en Wall Street y Washington.
Fidelity es una gestora internacional de inversiones que ofrece una amplia gama de fondos de inversión para las necesidades de todo tipo de inversores.
Según su página oficial, Fidelity, “ofrece soluciones de inversión e ideas para la jubilación de primer nivel a instituciones, particulares y sus asesores, con el fin de ayudar a nuestros clientes a labrar un futuro mejor para ellos y para las generaciones futuras. Como sociedad privada, pensamos en clave generacional e invertimos para el largo plazo. Ayudar a nuestros clientes a ahorrar para su jubilación y otros objetivos de inversión a largo plazo ha sido el centro de nuestra actividad durante casi 50 años”.
Grupo Allianz es una multinacional alemana de servicios financieros con sede en Múnich. Es uno de los grupos aseguradores y proveedores de servicios financieros más importantes del mundo. Sus ingresos ascendieron a más de 106.400 millones de euros en 2012.
Creado en 1890, el grupo está presente en más de 70 países en los cinco continentes, donde 144.000 empleados de diferente nacionalidad, idioma, religión, formación y experiencia dan servicio a más de 78 millones de clientes.
Allianz es además una aseguradora de autos, motos, hogares y vida en casi todo el mundo.
Goldman Sachs es uno de los grupos de banca de inversión y de valores más grande del mundo. Fue fundado en 1869.
Durante la crisis financiera de Estados Unidos del 2008 y ante la posibilidad de afrontar la bancarrota, el 2 1 de septiembre de 2008, Goldman Sachs recibió la autorización por la Reserva Federal (FED) para dejar de ser un banco de inversión y convertirse en un banco comercial.
Entre sus antiguos empleados están tres Secretarios del Tesoro de Estados Unidos: Henry Paulson, que sirvió bajo los mandatos de Bill Clinton y George W. Bush; Fischer Black, (coautor de la fórmula de Black-Scholes, trabajo con el que Merton y Scholes recibieron el premio Nobel de Economía en 1997) y Romano Prodi, dos veces Primer Ministro de Italia y también Presidente de la Comisión Europea, o el actual presidente del Banco Central Europeo Mario Draghi.
Según El Confidencial, el caso de Goldman Sachs es particular porque el mismo tiene una exposición de 1.400 millones a deuda corporativa de PDVSA y menos de 100 millones de bonos soberanos. El gigante norteamericano acumula importantes pérdidas que la seman a pasada se redujeron, después de sorprender al mercado con la compra de bonos por valor de 2.500 millones de euros en mayo de 2017, según informó ‘The Wall Street Journal’. “Goldman está apostando a que un cambio en el Gobierno puede más que duplicar el valor de la deuda, que se negocia con fuertes descuentos”, apuntaba una fuente cercana al banco de inversión norteamericano.
En todos estos casos, las ganancias superan los 1.000 millones de euros, según datos de Bloomberg. En cuanto a otros fondos con menos ganancias se encuentran Ashmore Grou con más de 700 millones y Grantham Mayo cerca de los 500 millones. Por otro lado, con más de 200 millones están Northern, AllianceBernstein, Prudential, Stone Harbor, UBS, Pictet, HSBC o Sun Life Financial, mientras que por encima de los 100 millones destacan Candriam, TCW Group, Crédit Agricole, Standard Life Aberdeen y NN Group.