En febrero de 2026, las ventas en los grandes supermercados a nivel nacional fueron por $2,21 billones y registraron un descenso real del 3,1% interanual; mientras que en comparación mensual desestacionalizada presentaron una muy leve recuperación de +0,3% respecto a enero.
En la provincia de Misiones, las ventas totalizaron $ 23.422 millones en febrero de 2026 y en relación con igual mes del 2025 mostraron una caída del 13,9% real, siendo la décima baja consecutiva y marcando el descenso más profundo desde diciembre de 2024.
Además, en el ranking de provincias, el retroceso misionero fue el más fuerte del país. Por grupos de artículos, todos presentaron caídas durante febrero: solamente uno, “Otros”, mostró bajas a un dígito (-6,3%), mientras que el resto lo hizo en doble dígito, siendo Verduras y Frutas (-15,6%), Limpieza y Perfumería (-16,8%) y Electrónico (-18,7%) los que exhibieron los descensos más profundos.
De esta forma, el acumulado del primer bimestre del año cerró para Misiones con ventas por $ 48.729 millones exhibieron una merma del 10,7% respecto a igual período de 2025, además de quedar por debajo también de los primeros bimestres del 2024 (-10,7%) y 2023 (-35,9%).
A nivel nacional, como se mencionó, la caída en las ventas de febrero fue del 3,1% interanual y en ese marco, solo cuatro provincias exhibieron incrementos lideradas por Neuquén (2,0%) y Formosa (+0,7%), mientras que en el extremo opuesto del ranking, Tucumán (-13,2%) y Misiones (-13,9%) mostraron los descensos más abruptos.
A nivel acumulado, el total nacional presenta una caída del 2,1%; siete provincias exhiben resultados positivos (Neuquén a la cabeza con +3,5% seguida por La Pampa con 1,5%) y el resto registra descensos, siendo los de Misiones (-10,7%) y Tucumán (-10,9%) los más bruscos.
El dato, que se conoció en las últimas horas, confirma que el principal termómetro del consumo interno aún no logra consolidar una recuperación sostenida, pese a una leve suba ce las ventas en supermercados del 0,3% respecto de enero. La dinámica abre un interrogante central para el Gobierno: ¿se trata de un piso a partir del cual recomponer, o de una meseta de consumo deprimido?
Un indicador clave bajo presión
El relevamiento del organismo estadístico ubica a los supermercados en el centro del análisis económico. No es un sector más: funciona como un indicador directo del nivel de ingreso disponible y del comportamiento cotidiano de los hogares.
La caída interanual del 3,1% refleja una contracción en términos reales frente a febrero de 2025. Aunque el leve repunte mensual del 0,3% sugiere cierta estabilidad en el corto plazo, no alcanza para revertir la tendencia general.
En términos políticos, el dato impacta de lleno en la narrativa oficial sobre la evolución de la economía. El consumo es una variable sensible, tanto por su peso en la actividad como por su traducción directa en percepción social.
El comportamiento mixto —caída anual y leve mejora mensual— muestra una economía que todavía no encuentra un punto de inflexión claro. La variación positiva frente a enero podría interpretarse como un freno en la caída, pero no como una recuperación consolidada.
El consumo en supermercados, además, tiene una característica particular: responde rápidamente a cambios en ingresos, precios y expectativas. Por eso, su evolución suele anticipar tensiones más amplias en la economía.
En este marco, el dato de febrero se inscribe en una secuencia donde el mercado interno continúa ajustándose. La mejora marginal no modifica el escenario de fondo.
Impacto en la dinámica económica y política
La persistencia de niveles bajos de consumo condiciona tanto al sector privado como a la gestión pública. Para las empresas, implica menor volumen de ventas y presión sobre márgenes. Para el Gobierno, representa un desafío en términos de legitimidad económica.
El consumo masivo no solo mide actividad: también define clima social. Una recuperación sostenida en este indicador suele ser clave para consolidar expectativas positivas, mientras que su debilidad prolongada puede erosionarlas.
En ese equilibrio, los datos del INDEC se convierten en una referencia central para la toma de decisiones, tanto en el plano económico como político.
El leve repunte mensual introduce una señal a seguir, pero todavía insuficiente para marcar un cambio de tendencia. La evolución de los próximos meses será determinante para evaluar si el consumo encuentra un piso o continúa en un proceso de ajuste.
Por ahora, el dato deja una certeza parcial: la estabilización no garantiza recuperación. Y en esa diferencia se juega buena parte del escenario económico inmediato.
En febrero, el sector minorista pyme registró un descenso del 5,6% interanual a valores constantes. La variación mensual evidenció un incremento del 2,6%. Con estas cifras, el indicador acumula una retracción del 5,2% en lo que va del año.
Sobre el estado de los comercios, el 52,6% de los propietarios reportó estabilidad interanual, cifra inferior en seis puntos al registro de enero. Dicho margen se trasladó a quienes señalaron un deterioro (38,8%) en comparación con el mismo período del ciclo anterior.
Las proyecciones de acá a un año indican que habrá paridad con la situación actual para el 46,6% de los encuestados, mientras el 42,9% aguarda una mejora y el 10,5% proyecta un retroceso. Respecto a la inversión, el 57,6% considera el marco como no apto para desembolsos, frente a un 15,5% que lo ve de forma oportuna y un 26,9% sin definición.
El relevamiento por rubros ratificó el proceso de contracción: seis de los siete sectores monitoreados cerraron con resultados negativos. Las bajas se encontraron en Bazar y decoración (-14,4%), Perfumería (-10,7%) y Alimentos y bebidas (-8,7%). Farmacia constituyó la excepción, con un incremento del 0,3% interanual.
En síntesis, febrero registró una mejora mensual del 2,6%, influenciada por el inicio del ciclo lectivo, sin lograr revertir la caída acumulada del 5,2%. El consumo se concentró en bienes de subsistencia y artículos escolares por la reasignación del gasto de los hogares. La demanda operó con selectividad, priorizando ofertas y financiamiento para sostener las operaciones. Los costos operativos y la presión tributaria condicionaron la rentabilidad de los locales. El escenario confirmó una contracción técnica pese al repunte estacional de fin de mes.
Hacia el futuro existe una expectativa de mejora económica para 2026 en el 42,9% de los casos. La inversión continúa sin variaciones por los costos de reposición y la rentabilidad de los comercios. El 57,6% de los comerciantes descartó desembolsos de capital ante las condiciones del mercado interno. El desafío reside en estabilizar los márgenes frente al incremento de los gastos fijos. La reactivación dependerá de la recomposición de los salarios y de la previsibilidad en los costos.
Las ventas en supermercados, autoservicios mayoristas y centros de compras volvieron a mostrar un desempeño débil en noviembre, según los últimos datos difundidos por el INDEC. En un contexto de ajuste del poder adquisitivo y cambios en los hábitos de consumo, el indicador consolida una tendencia de bajo dinamismo, con caídas interanuales en los canales masivos y una recuperación parcial y heterogénea en los shoppings. El desempeño del consumo interno vuelve así a ubicarse en el centro del debate económico, por su impacto directo en la actividad, el empleo y la recaudación.
Supermercados: caída interanual y la mayor baja mensual desde diciembre de 2023
De acuerdo con el informe oficial del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), las ventas totales en supermercados a precios constantes cayeron 2,8% interanual en noviembre, mientras que en la comparación mensual registraron una baja de 3,8% respecto de octubre, el retroceso más pronunciado desde diciembre de 2023.
Pese a ese resultado, el acumulado del año muestra una variación positiva de 2,2% frente a igual período de 2024. Sin embargo, la dinámica mensual refleja una clara fragilidad: solo cuatro meses del año cerraron con subas interanuales —enero (1,6%), febrero (0,7%), marzo (1,4%) y octubre (1,8%)— mientras que el resto presentó caídas.
A precios corrientes, las ventas en supermercados superaron los $2.211 millones, lo que implicó un incremento nominal del 21,2% interanual, una suba que no logra compensar la pérdida de volumen real.
En cuanto a los medios de pago, el informe detalla:
Efectivo: más de $359 millones (+20,8% interanual).
Tarjeta de débito: más de $557 millones (+22,1%).
Tarjeta de crédito: más de $986 millones (+13,7%).
Otros medios de pago: más de $307 millones (+52%).
La composición de los pagos refleja un consumo más administrado, con mayor uso de instrumentos alternativos y una moderación en el financiamiento con tarjeta de crédito.
Shoppings: suba interanual, pero retroceso mensual y consumo concentrado
En los centros de compras, el comportamiento fue diferente. Las ventas crecieron 17,3% interanual, aunque cayeron 2,3% respecto de octubre, lo que confirma una recuperación incompleta y sujeta a vaivenes mensuales.
En noviembre, los shoppings alcanzaron ventas por $572 millones a precios corrientes y $6.587 millones a precios constantes. Las ventas promedio por metro cuadrado se ubicaron en $554.631, mientras que el promedio por local fue de $108.076 millones.
El consumo se concentró principalmente en:
Indumentaria, calzado y marroquinería: 39,3%.
Patio de comidas, alimentos y kioscos: 17,1%.
Ropa y accesorios deportivos: 12,3%.
Estos datos sugieren que la recuperación en los shoppings se apoya más en consumos puntuales y estacionales que en una expansión generalizada del gasto.
Autoservicios mayoristas: fuerte caída interanual y señales mixtas en el acumulado
En los autoservicios mayoristas, las ventas a precios constantes disminuyeron 8,3% interanual en noviembre, aunque mostraron un leve repunte mensual del 1,3% frente a octubre.
En el acumulado de los once meses del año, el sector registra una caída del 7,7% interanual, reflejo de un consumo retraído y de estrategias defensivas tanto de comercios como de consumidores.
No obstante, el informe del INDEC señala que seis de los once meses mostraron subas mensuales, mientras que cinco registraron caídas, a la espera de conocer el desempeño de diciembre.
A precios corrientes, las ventas mayoristas superaron los $356 millones, con un aumento nominal del 13,3% interanual. Por medio de pago:
Efectivo: más de $83 millones (+1,9%).
Tarjeta de débito: más de $55 millones (–14,7%).
Tarjeta de crédito: más de $98 millones (+7,7%).
Otros medios de pago: más de $119 millones (+55,2%).
La caída en el uso de tarjetas de débito y el fuerte crecimiento de otros instrumentos refuerzan la idea de un consumo más selectivo y condicionado por el ingreso disponible.
Un consumo que sigue siendo el eslabón débil de la economía
Los datos de noviembre confirman que el consumo interno continúa sin mostrar una recuperación sostenida, a pesar de algunos repuntes puntuales. La caída en supermercados y mayoristas, sumada al comportamiento irregular de los shoppings, plantea un escenario de demanda frágil, con impacto directo en sectores clave de la economía.
Para el corto plazo, el desempeño del consumo seguirá siendo una variable crítica, tanto para la actividad comercial como para la recaudación fiscal y el empleo, en un contexto donde los hogares priorizan gastos esenciales y ajustan su patrón de compras.
La Navidad 2025 se caracterizó por una alta implementación de acciones comerciales, alcanzando al 89,3% de los establecimientos. No obstante, el consumo reflejó una marcada austeridad y dependencia del crédito debido al nivel de endeudamiento y la retracción del poder adquisitivo de los hogares.
Para el 32,7% de los comerciantes, las ventas fueron mejor o mucho mejor de lo esperado, mientras que el 21,4% señaló que fueron peor o mucho peor. En tanto, el 45,9% opinó que fueron iguales a lo que suponían.
Si bien se registró una mayor previsibilidad en los precios, la demanda se concentró en segmentos económicos y ofertas específicas, traccionada principalmente por herramientas de financiación extendida y el impacto, en algunos casos, de bonos provinciales que compensaron parcialmente la debilidad de los ingresos corrientes.
El ticket promedio se ubicó en $36.266, siendo el valor más alto $60.041 en calzado y marroquinería, y el más bajo $34.484 en librerías.
Respecto a la incidencia de la actividad navideña en el balance comercial del mes, el 40,9% de los consultados manifestó que las ventas “sumaron, pero no cambiaron el panorama”. Por su parte, el 31,1% de los comercios señaló que “tuvieron un impacto moderado en las ventas mensuales”, mientras que un 21,9% de la muestra consideró que “fueron claves para impulsar las ventas del mes”. Finalmente, el 6,1% restante indicó que no tuvieron impacto en el desempeño del periodo.
Los datos surgen de un relevamiento realizado por CAME entre el martes 23 y miércoles 24 de diciembre.
Análisis sectorial
De los 6 grandes rubros relevados, crecieron Perfumería (+27,8), Calzado y marroquinería (+3,3%) e Indumentaria (+1,3%). En cambio, cayeron Librería (-1,4%), Equipos de audio y video, celulares y accesorios (-4%) y Juguetería (-6,6%).
Indumentaria:
Las ventas subieron 1,3% a precios constantes frente a la misma fecha de 2024. El sector reflejó una actividad comercial condicionada por la erosión del poder adquisitivo y el nivel de endeudamiento de los consumidores. Aunque el volumen de ventas superó el promedio del mes por factores estacionales, el desempeño global se situó por debajo de las expectativas iniciales. La concreción de operaciones estuvo vinculada a la disponibilidad de financiación con tarjetas de crédito (de 3 a 12 cuotas) y promociones bancarias específicas. Se observó una disparidad competitiva respecto a las grandes marcas en cuanto a profundidad de ofertas y opciones de pago aplazado.
Equipos de audio, video, celulares y accesorios:
Las ventas cayeron 4% a precios constantes frente a la misma fecha de 2024 y el ticket promedio fue de $47.088. El sector registró una demanda selectiva, orientada principalmente a la telefonía móvil y artículos bajo regímenes de oferta. La apertura de importaciones y la contracción del poder adquisitivo limitaron el volumen transaccional, resultando en niveles de venta inferiores a las proyecciones estacionales. La dinámica comercial dependió de mecanismos de financiación en seis cuotas sin interés y bonificaciones por pago al contado. A pesar del impacto positivo de eventos de promoción local, el comportamiento del consumidor se mantuvo centrado en la adquisición de productos de necesidad inmediata.
Calzado y marroquinería:
Las ventas aumentaron 3,3% a precios constantes frente a la misma fecha de 2024 y el ticket promedio fue de $60.041. El rubro registró una demanda concentrada en la jornada del 23 de diciembre y con preferencia por artículos de menor costo. La dinámica comercial dependió del financiamiento en cuotas y de la captación de liquidez de bonos provinciales ante la ineficacia de promociones con montos mínimos de compra. El flujo de ventas se sostuvo mediante la flexibilización de condiciones comerciales y la aplicación de descuentos directos por pago en efectivo.
Perfumería:
Las ventas crecieron 27,8% a precios constantes frente a la misma fecha de 2024, con un ticket promedio de $48.414. El sector registró su mayor nivel de actividad comercial en un periodo de cinco días, con picos de ventas concentrados entre el 22 y el 24 de diciembre. La coincidencia de la víspera de Navidad con un día miércoles favoreció una extensión de la oferta, la cual fue complementada por programas de financiamiento bancario. Se observó una recuperación en la demanda de fragancias importadas y un sostenimiento de la dinámica de ventas durante la totalidad del mes en comparación con periodos anteriores.
Juguetería:
Las ventas cayeron 6,6% a precios constantes frente a la misma fecha de 2024 y el ticket promedio fue de $48.800. El sector de juguetería registró una contracción en la facturación y ventas limitadas por la competencia de canales de comercialización de bajo costo. La dinámica comercial se sostuvo mediante descuentos por pago contado de entre el 15% y 50%, junto a financiación en 6 cuotas sin interés. Si bien la organización de eventos locales incrementó el flujo de personas en los centros comerciales, el impacto fue insuficiente para revertir el déficit operativo anual. Predominó el uso de tarjetas de crédito y promociones bancarias específicas para concretar las operaciones.
Librería:
Las ventas cayeron 1,4% a precios constantes frente a la misma fecha de 2024 y el ticket promedio de venta fue $34.484. La actividad en el rubro librería se concentró en la última semana del periodo, traccionada por la demanda estacional y por quienes deciden adelantar las compras para el inicio de clases mediante acuerdos con instituciones. La financiación en tres cuotas sin interés y el impacto de los bonos provinciales actuaron como dinamizadores ante un consumo restringido y con variaciones en los precios de los artículos. No obstante, el volumen de facturación no alcanzó las expectativas previstas, afectado por el desplazamiento de la demanda hacia formatos digitales. El desempeño se caracterizó por operaciones de bajo valor unitario y la aplicación de descuentos por pago al contado para incentivar la concreción de ventas.