YERBA MISIONERA

Triple reconocimiento para Federal: la apuesta misionera por la calidad conquistó el Mundial de la Yerba Mate

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En un mercado históricamente dominado por grandes marcas y fuertes estructuras comerciales, el primer Mundial de la Yerba Mate dejó una señal contundente para la industria: la calidad puede imponerse al volumen. Entre las más de 400 muestras evaluadas a ciegas por especialistas de once países, una firma nacida recientemente en Santo Pipó logró una performance que llamó la atención del sector. El Grupo Federal obtuvo tres de las máximas distinciones del certamen internacional, consolidando una estrategia basada en la diferenciación, la innovación productiva y la búsqueda de nichos premium.

Las marcas reconocidas fueron Federal Premium, que recibió Medalla de Oro; 1810 Intensa, elaborada bajo molienda tipo uruguaya, también distinguida con Medalla de Oro; y Guapa, que alcanzó una Medalla Gran Oro, la categoría reservada para los productos que superan los más altos estándares de calidad definidos por el jurado internacional.

Daniella Charbonnier y Jacques de Coulon

Detrás de estas etiquetas se encuentran Daniella Charbonnier y Jacques de Coulon. Jacques es productor de Santo Pipó y descendiente de una de las familias históricas vinculadas al desarrollo de la localidad. Su bisabuelo fue Eugenio Lagier, fundador del pueblo, una referencia que conecta el presente de la empresa con más de un siglo de tradición yerbatera en la región.

Sin embargo, el proyecto empresarial es reciente. La transformación comenzó a fines de 2024, cuando De Coulon decidió abandonar la comodidad de un esquema productivo tradicional para desarrollar una propuesta propia orientada exclusivamente a segmentos de alta calidad.

“Mandé muchos camiones a supermercados y distribuidores, vendí mucho, pero cuando hice las cuentas no me quedó nada. Ahí entendí que ese no era el camino”, relata. La experiencia le permitió identificar una tendencia que hoy gana terreno en el mercado yerbatero: el crecimiento de consumidores que priorizan calidad, origen y características diferenciales por encima del precio.

A partir de esa conclusión, Federal redefinió completamente su estrategia comercial. La apuesta dejó de estar en las góndolas masivas y pasó a enfocarse en dietéticas, almacenes especializados y comercios dedicados exclusivamente al universo matero, un segmento que muestra una expansión constante tanto en Argentina como en mercados internacionales.

El reconocimiento obtenido en el Mundial de la Yerba Mate llega precisamente como un respaldo técnico a esa decisión. A diferencia de otros concursos donde el peso de las marcas puede influir en la percepción del consumidor, la evaluación se realizó mediante catas completamente a ciegas. Los jurados recibieron únicamente muestras codificadas y sin identificación comercial, bajo protocolos similares a los utilizados en competencias internacionales de vinos, aceites de oliva y destilados.

“Acá no había política, ni marketing ni historia detrás. Los evaluadores analizaban un código y un producto. Nada más”, destaca De Coulon. Para el productor, esa metodología otorga un valor adicional a las medallas obtenidas porque valida exclusivamente la calidad intrínseca de la yerba.

La estrategia productiva detrás de Federal también se diferencia del modelo tradicional. Parte de sus yerbales se desarrollan bajo monte nativo y otra parte combina cosecha manual con mecanización de precisión, utilizando tecnología adaptada específicamente a las condiciones de los suelos misioneros.

Lejos de considerar la mecanización como una amenaza para la calidad, sostiene que el sistema permite obtener una materia prima superior. La cosecha mecanizada reduce la manipulación del producto, evita contaminaciones y mejora la conservación de las hojas hasta su ingreso al secadero. El resultado es una yerba con menor presencia de palo, mejor uniformidad y características particularmente valoradas por los mercados externos.

El proceso incorpora además una fuerte especialización de la mano de obra. La poda de formación y el manejo de la planta continúan realizándose manualmente por trabajadores capacitados específicamente para esa tarea, mientras que la mecanización se utiliza en etapas posteriores de la cosecha.

La búsqueda de diferenciación también se refleja en la oferta comercial. Federal desarrolla actualmente cuatro variedades bajo su marca principal, incluyendo líneas tradicionales, premium y agroecológicas. A ellas se suman Guapa, orientada a consumidores que buscan perfiles jóvenes y frescos, y 1810, concebida como el segmento más exclusivo del grupo.

Precisamente esta última representa una de las apuestas más innovadoras de la empresa. Se trata de una yerba despalada de molienda fina, inspirada en los hábitos de consumo del mercado uruguayo, pero elaborada a partir de materia prima premium misionera. El objetivo es ofrecer una experiencia intensa sin perder suavidad ni generar las características ásperas que suelen asociarse a algunos productos de este segmento.

La mirada de largo plazo va más allá del mercado interno. Tras iniciar exportaciones indirectas durante los últimos meses, Federal ya obtuvo la habilitación como exportador y prepara su desembarco internacional con participación prevista en la feria SIAL de París, uno de los principales encuentros mundiales de alimentos y bebidas.

El desafío no es menor. Argentina busca ampliar la presencia global de la yerba mate en un contexto donde el consumo internacional crece impulsado por tendencias vinculadas a la alimentación saludable, productos naturales y bebidas funcionales.

En ese escenario, la experiencia de Federal refleja una transformación que comienza a ganar espacio dentro de la industria yerbatera misionera. Frente a un mercado masivo dominado por la competencia de precios, emergen productores que apuestan por la calidad, la trazabilidad, la innovación agronómica y el valor agregado como herramientas para construir nuevas oportunidades comerciales.

Las tres medallas obtenidas en el Mundial de la Yerba Mate no solo representan un reconocimiento para una empresa nacida hace apenas dos años. También funcionan como una señal de hacia dónde podría orientarse una parte del futuro de la actividad: menos volumen, más diferenciación y una creciente valorización de la calidad como principal activo competitivo de la yerba mate misionera.

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Piporé obtiene el Gran Oro con Sublime en el Mundial de la Yerba Mate

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La yerba mate misionera volvió a destacarse a nivel internacional. En el marco del primer Mundial de la Yerba Mate, realizado en Buenos Aires, Piporé fue reconocida con dos importantes distinciones por la calidad de sus productos.
La variedad Piporé Sublime recibió la máxima calificación del certamen: GRAN ORO, mientras que Piporé Despalada obtuvo la medalla de PLATA, consolidando una vez más el compromiso de la cooperativa con la excelencia y la innovación en cada uno de sus procesos.

El evento reunió a más de 300 productos de distintos países y contó con un sistema de evaluación técnica realizado por jurados especializados internacionales y paneles de consumidores. Las muestras fueron catadas a ciegas y analizadas dentro de categorías específicas según características como tipo de molienda, presencia de polvo, perfil de producto y escala productiva.

En este contexto, Piporé Sublime participó dentro de la categoría tradicional – molienda gruesa – sin polvo – grandes productores, obteniendo una puntuación superior a los 94 puntos, distinción correspondiente al GRAN ORO, la máxima valoración otorgada por el certamen. Por su parte, Piporé Despalada alcanzó una destacada calificación de 87 puntos que le permitió recibir la medalla de plata.

Más allá de una competencia entre marcas, el Mundial de la Yerba Mate se planteó como una evaluación de calidad basada en estándares sensoriales y técnicos, donde cada producto fue valorado por sus atributos propios.

Estos reconocimientos representan un nuevo orgullo para Piporé y para toda la producción yerbatera misionera, reafirmando el trabajo sostenido de productores, cooperativistas y equipos técnicos que día a día llevan la calidad de la yerba mate argentina al mundo.

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La yerba misionera que invadió Francia antes que llegue Messi

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La espectacular presentación de Lio Messi en el PSG incluyó la foto de un mate a los pies de la torre Eiffel, como uno de los símbolos de la argentinidad que invadirá Francia. ¿Cuánto vale esa postal para la yerba mate? Por el impacto global del ex Barcelona, bastante más que la del Papa Francisco, Barack Obama o Xi Jimping tomando un mate. 

Por eso, el mate y la yerba seguramente también serán parte de la Revolución Francesa que se mueve al ritmo del 10 (30 en el PSG). 

Como si supieran el desenlace de la novela entre el crack y el Barcelona, en Misiones vieron el negocio antes que nadie: la cooperativa El Colono comenzó a exportar yerba a Francia con la marca Grapia Milenaria, un producto orgánico y hecho a la vieja usanza, con un método inspirado en el barbacuá.  

Hablar de cooperativismo en la tierra colorada no es un detalle menor. En esta forma de asociaciones económicas y productivas todos los miembros resultan beneficiarios de su actividad según el trabajo que aportan. 

La asociación de familias con intereses comunes hace más de 25 años, sentó las bases para que hoy más de 60 productores yerbateros de la zona de Campo Ramón accedan a distintos mercados a través de la Cooperativa Agropecuaria y de Consumo Limitada El Colono con un producto consolidado y con marca propia: yerba mate Grapia Milenaria.  

Mientras la marca comercial refiere al ejemplar de Apuleia leiocarpa con más de 30 metros de altura y tres metros de diámetro del municipio agroecológico de Campo Ramón; el nombre de la cooperativa encierra numerosos contenidos simbólicos comunitarios propios de la tierra colorada.

Durante muchos años, un gran número de productores estuvieron excluidos del mercado pero, a través de un recambio generacional se animaron a generar un valor agregado a través del trabajo en equipo. 

Carlos Biechetler, productor que actualmente preside la institución, relató a Economis que en los inicios de su gestión armaron “un lindo grupo de trabajo y empezamos a regularizar los balances, poner al día los papeles… En ese momento, había una modalidad de crédito para las cooperativas desde la provincia, que nos facilitó el proceso”. Por aquel entonces, para empezar a sacar la yerba, los productores asociados estilaban pagar los servicios en secaderos de la zona. Frente a ese contexto, el primer paso firme fue construir de a poco espacio apto para el secado, de 30 x 20 mts. para guardar yerba canchada.  

”Fuimos armando de a poco un stock para ir envasando. Al comienzo secábamos en secaderos de la zona, tuvimos algunos problemas de calidad y a partir de ahí evaluamos la posibilidad de construir el propio secadero de yerba mate. Fue un desafío bastante complejo, porque es una obra de mucho valor, y nos costó muchísimo”. Para poder avanzar con la obra del secadero, cada socio aportó activamente para capitalizar la cooperativa a través de un aporte anual del 5% de su producción. Esos aportes, sumados a la ayuda del gobierno provincial y del Ministerio de Desarrollo Social de Nación, así como también de un proveedor industrial de Oberá, lograron concretar la obra. 

El secadero de la cooperativa funciona con un sistema rotativo de secado, que permite estacionar correctamente la yerba durante un buen tiempo. La puesta en marcha de dicho sistema se relaciona mucho con el sistema tradicional de barbacuá e hizo posible ir aumentando la producción. 

Sin ir más lejos, en 2020 El Colono logró estacionar 150 mil kilos de yerba que actualmente está transitando el proceso de molienda y envasado para la puesta a punto previa a la salida al mercado. “Lo importante es que vamos de a poquito armando un stock. Ahora nuevamente, la yerba que estamos elaborando, casi toda estamos estacionando”

Forjado en base al aporte de los socios, el secadero genera 7 puestos de trabajo genuino en el municipio y recibe anualmente la producción de los socios y, ocasionalmente, de otros pequeños productores no asociados de la zona. “Muchas veces también solemos recibir yerba de otros pequeños productores de Campo Ramón, ya que estamos en un lugar estratégico y antes de llegar al asfalto los productores pueden entrar al secadero. Tratamos de darle una mano a esa gente.

Con mucho orgullo, Carlos compartió con Economis algunas anécdotas de otras épocas que fueron sentando las bases de la apertura al mercado nacional. Junto a otros socios, solían viajar todos los fines de semana desde Campo Ramón hasta el Mercado Central de Buenos Aires con autos particulares entre 4 o 5 productores,  para dar a conocer la yerba en la feria. Y eso, paulatinamente fue dando sus frutos. En esos viajes al Mercado Central porteño, los productores conocieron a Podi, una mujer que a partir de una compra hizo conocer la yerba en las sierras y generó la apertura directa al mercado cordobés. 

Actualmente, La Grapia Milenaria se comercializa a través de dos presentaciones en góndola, una en papel madera y otra en papel laminado. Respecto de los volúmenes de venta, son sostenidos a través de clientes permanentes tanto en el mercado provincial, como en el nacional. El producto misionero llega a Rosario, Santa Fe, Neuquén, Buenos Aires, Córdoba, y,  por estos días, se organiza el ingreso a la provincia de Tierra del Fuego. 

La materia prima de La Grapia Milenaria se obtiene como en los inicios: en concordancia con la naturaleza y de la mano de las familias productoras. Actualmente, la yerba se produce mediante el estacionamiento natural y el Sistema de Certificación Participativo. 

Este sistema implica que son los mismos socios quienes controlan los procesos de producción para garantizar que el producto final sea de buena calidad. Nada mal para los tiempos que corren, en los que muchos procesos vuelcan la mirada sobre sí mismos, buscando cumplimentar cuestiones básicas de las condiciones laborales y los sistemas productivos. 

Lejos de un modelo estático y permanente, la cooperativa continúa transitando constantemente diversos procesos de cambio, siempre con vistas a futuro. Proyectar un molino propio y la envasadora son los objetivos claros y urgentes. Con esto, se ahorrarán significativamente los costos y esfuerzos. “Para la época de cosecha tenés que tener los fondos para poder pagar, porque no todos los productores pueden esperar a que la yerba se venda. Gracias a que venimos trabajando a  la Federación de Cooperativas Federal Ltda., formulamos un proyecto que recientemente fue aprobado y nos permitirá hacer una entrega para adquirir algunas máquinas para el molino”.

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