Una planta de celulosa fluff podría instalarse en Corrientes con inversión de capitales nacionales
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La confirmación de una inversión de 2.000 millones de dólares por parte de Arpulp SA para la instalación de una planta de celulosa fluff en Ituzaingó, Corrientes, representa uno de los hitos más relevantes para la foresto-industria argentina en las últimas décadas, después de la inauguración de Alto Paraná -hoy Arauco-, en Misiones. Si se concreta, sería también el primer proyecto del sector forestoindustrial en acogerse al RIGI, el régimen de incentivos a grandes inversiones del gobierno de Javier Milei.
Arpulp es una empresa vinculada al Grupo Clarín, cuyo holding ya tiene fuerte presencia en el sector a través de Papel Prensa, y uno de sus principales accionistas, José Antonio Aranda, posee grandes extensiones de campos arroceros y forestales en Corrientes. Arpulp S.A. es la sociedad constituida para llevar adelante el proyecto, que según las primeras informaciones se radicaría en el Puerto y Parque Industrial de Ituzaingó, inaugurado el año pasado y que todavía no comenzó a funcionar.
Alejandra Aranda, CEO de Arpulp, dijo: “Tendremos por delante varias etapas críticas para llevar el proyecto a su fase final. Durante 2026, la prioridad será realizar un estudio ambiental profundo, alineado con los estándares de calidad y seguridad mundiales para esta categoría. Por otro lado, el fondo de inversión Pegasus comenzará con las tareas de búsqueda de financiamiento estratégico de gran escala. En esa hoja de ruta, para 2027 estaremos concentrados en la ingeniería básica y de detalle”.
En tanto, Fernando Correa, a cargo de la tecnología industrial del proyecto, explicó: “Si todas las exigencias financieras logran avanzar en término, entre 2028 y 2030 estaremos dedicados a la construcción de la planta modelo, para comenzar a operar a pleno hacia finales de 2030”.
La futura planta generará – según declaró el Gobernador Juan Pablo Valdés, 13 mil nuevos puestos de trabajo directos e indirectos y tendrá una capacidad proyectada de 1.000.000 de toneladas anuales. Esto la posicionará entre las más grandes del mundo en su tipo y no solo amplía la escala productiva del país, sino que confirma que Argentina tiene condiciones reales para atraer inversiones de magnitud en la economía forestal. Para el Consejo Foresto Industrial Argentino -CONFIAR- este anuncio se trata de una noticia estratégica que valida las expectativas positivas respaldadas por las condiciones excepcionales del país en el sector foresto industrial y abre una nueva etapa de desarrollo con impacto federal.
El proyecto estará enfocado en la producción de pasta fluff, una celulosa de fibra larga derivada del pino, clave para la fabricación de productos de higiene absorbente como pañales, toallas femeninas y soluciones para la incontinencia. Se trata de un insumo esencial en la vida cotidiana, cuya demanda global continúa en crecimiento, impulsada por tendencias demográficas, mejoras en estándares de higiene y expansión de mercados.
La pasta fluff se caracteriza por su alta capacidad de absorción, suavidad y eficiencia en la distribución de líquidos, lo que la convierte en un componente crítico para la industria sanitaria. Además, su uso se extiende a productos médicos, telas no tejidas y desarrollos asociados al cuidado de la salud. La posibilidad de producir este tipo de celulosa en el país no solo implica sustituir importaciones, sino también posicionar a la Argentina en segmentos de mayor valor agregado dentro de la cadena global.
Divisas, empleo y desarrollo territorial
El impacto económico de una inversión de esta magnitud es significativo. No solo por el ingreso directo de capitales, sino por su efecto multiplicador en toda la cadena foresto-industrial. La construcción y operación de la planta generarán miles de empleos directos e indirectos, dinamizando economías regionales y fortaleciendo entramados productivos locales. A su vez, incrementará la capacidad exportadora del país, generando nuevas fuentes de divisas en un contexto donde su ingreso resulta clave para el desarrollo.
Corrientes, y en particular la región de Ituzaingó y el sur de Misiones, se consolidan, así como un polo estratégico para el crecimiento de la industria forestal, potenciando una base productiva ya existente.
“La llegada de ARPULP no es solo una inversión. Es una señal. Señal de confianza en el país. Señal de que la foresto-industria puede jugar en las grandes ligas. Señal de que el desarrollo productivo, federal y sostenible es posible. Y, sobre todo, señal de que Argentina puede transformar su potencial en crecimiento real”, declararon desde Confiar.
