Yerba mate: creen que será una de las peores zafras por el bajo precio de la materia prima
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A cuatro meses y medio del cierre de la zafra, la cosecha de yerba mate no logra tomar el ritmo de años anteriores y todo indica que será una de las peores de los últimos años. Los productores de Misiones retienen el producto en las plantas a la espera de mejores precios, pero en las últimas semanas gran parte del sector industrial volvió a bajar los precios y a alargar los plazos de pago.
“Los secaderos están trabajando a media máquina en la zona centro de la provincia. Estamos muy lejos del ritmo de cosecha del año pasado y los tareferos (cosecheros) que más rendían se fueron a trabajar a Brasil porque acá se demoró el inicio de la zafra”, reveló un referente de los productores.
El retraso en el inicio de la cosecha se debe al paro que realizaron los yerbateros, disconformes con los valores que ofrecían los molinos por kilo de hoja verde. Desde el mes pasado, los productores cambiaron de estrategia: decidieron hacer una “cosecha por goteo”, es decir entregar lo mínimo y necesario para la subsistencia y así no convalidar los bajos precios abonados por la industria.
“Estamos en camino a una de las peores zafras. Hay mucha yerba en las chacras y si hoy se tomara la decisión de volver al ritmo normal de cosecha, los secaderos van a empezar a dar cupos a los productores porque no van a poder procesar toda la materia prima”, advirtió el dirigente que, además, brinda servicios de cosecha.
“Todavía no tenemos las estadísticas de abril del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), pero ya te adelanto que no se incrementó mucho el nivel de cosecha respecto de marzo. Y en mayo estamos igual. Sólo hay que salir a las rutas y vas a ver que hay muy pocos camiones transportando hoja verde”, adelantó.
Misiones y Corrientes vienen de una cosecha récord el año pasado. La zafra cerró con poco más de 987 millones de kilos de hoja verde procesados en los secaderos. “Este año podemos llegar a cerrar con 600 millones de kilos”, lanza, con preocupación, el dirigente. Es que esa cantidad implica que dejen de circular miles de millones de pesos en la economía local.
“Hay otros factores que van a influir también para que disminuya la cantidad de yerba cosechada. Por la caída del precio no se está realizando la limpieza, no se está fertilizando, y eso también va a derivar en una merma de los rindes por hectárea”, analizó. “Los tareferos se quejan mucho porque se encuentran con yerbales con muchas malezas y eso dificulta también la cosecha”, agregó en declaraciones al diario Clarín.
El Gobierno libertario provocó un verdadero descalabro en la economía yerbatera apenas desembarcó en la Casa Rosada. A pedido del sector industrial, le quitó al INYM la facultad de fijar valores mínimos para la hoja verde y la yerba canchada (seca, sin molienda) dos veces al año, tal como venía sucediendo desde 2002. Los precios se establecían por consenso del directorio, donde están representados todos los actores de la cadena productiva. Si no había acuerdo, se definía por laudo de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.
El cargo de presidente del INYM debía ser cubierto por Nación, pero está acéfalo desde diciembre de 2023, impidiéndole avanzar con las sesiones para definir los precios. A través de un amparo la Justicia puso en suspenso la desregulación, pero el Gobierno hizo caso omiso a los fallos, y los molinos aprovecharon para tirar abajo los precios.
Un estudio realizado por el INYM estableció en enero de este año que el costo de producción de un kilo de hoja verde puesta en secadero ascendía a 352 pesos, y se elevaba a casi 458 pesos si le aplicaba el margen de rentabilidad de los chacareros.
Hace algunas semanas, algunos secaderos elevaron a 305 pesos el kilo por kilo de materia prima entregada en planchada y redujeron los plazos de pago. Sin embargo, en los últimos días los yerbateros revelaron que el precio cayó a 290 pesos y que al momento de la entrega sólo les abonan el costo de la tarefa y el flete, y el saldo lo abonan con cheques a 90 o 120 días.
La semana pasada, el presidente de la Cámara de Molineros de la Zona Productora, Victor Saguier, había señalado lo que piensa el sector industrial. “Aquellos (productores) a los que no le cierra el número van a abandonar la actividad, o se van a tener que reconvertir”, lanzó sin anestesia, abogando por una mayor concentración del negocio. Esas declaraciones generaron un profundo malestar en el Gobierno de Misiones, donde hay cerca de 13.000 productores, en su mayoría pequeños.
Las declaraciones de Saguier obligaron a La Cachuera, uno de los grandes jugadores, a emitir un comunicado en el dejaron en claro que “desde nuestra fundación, forjamos nuestra identidad empresarial junto a cientos de familias productoras, cooperativas y tareferos de Misiones y Corrientes. Nuestras relaciones siempre se han basado en precios justos, asistencia técnica y una firme vocación de diálogo y construcción colectiva”, señalaron, desmarcándose de las polémicas declaraciones de su directivo.
En la misma línea, la Cámara de Molineros respaldó a Saguier. La CMYMZP sostuvo que la coyuntura actual, marcada por una caída del precio de la hoja verde, no puede explicarse únicamente por decisiones de mercado o políticas recientes. En cambio, apuntó que entre las principales causas figura el aumento sostenido de la producción registrado en los últimos años, favorecido por condiciones climáticas, sumado a los efectos de políticas aplicadas durante largo tiempo por el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM).
“La situación actual del sector, caracterizado en parte por una baja del precio de la materia prima, obedece a distintas causas. Entre ellas, se destacan el aumento de la producción a raíz del mejoramiento de las condiciones climáticas y el resultado de políticas implementadas durante años por el INYM”, afirmó la entidad.
En esa línea, la Cámara hizo un llamado a superar debates simplistas y propuso avanzar en una discusión “seria y superadora” sobre el futuro del sector. “No somos partidarios de medidas oportunistas ni voluntaristas, cuyos efectos beneficiosos se extinguen cuando las mismas se discontinúan o agotan. Propiciamos un debate profundo con el objetivo de mejorar nuestro producto insignia y expandir el mercado consumidor con políticas sostenibles que beneficien a todos los eslabones de la cadena productiva”, sostuvieron.
Asimismo, la entidad expresó su apoyo explícito a La Cachuera S.A., una de las firmas más representativas del sector y socia activa de la Cámara, que recientemente fue blanco de críticas por parte de sectores productores. “Es una empresa pionera en el sector yerbatero y molinero, que genera empleo genuino a varios centenares de familias misioneras y contribuye al sostenimiento del Estado Nacional, Provincial y Municipal a través del pago de impuestos”, subrayaron.
