Industria

La economía sigue sin fuerza: cayó 0,6% en el trimestre y la inversión se hundió 11,1%

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La economía argentina sufre una pérdida de velocidad de la actividad, acompañada por caídas del consumo y la inversión y una dependencia creciente del impulso exportador.

La estimación preliminar difundida este jueves por el INDEC muestra que el Producto Interno Bruto aumentó 2% interanual entre abril y junio. Sin embargo, al eliminar los factores estacionales y comparar contra los primeros tres meses de 2026, el PIB cayó 0,6%.

En el acumulado del primer semestre, la economía quedó 2,2% por encima del mismo período del año pasado.

Las dos comparaciones no son contradictorias. Muestran momentos distintos. La variación interanual todavía recoge el crecimiento acumulado respecto de una base menor de 2025; la medición desestacionalizada revela qué ocurrió entre un trimestre y el siguiente. Y allí aparece el freno.

El componente más dinámico de la demanda fueron las exportaciones.

Las ventas externas de bienes y servicios aumentaron 13,7% interanual y otro 2,5% respecto del trimestre anterior. Fue el único gran componente de la demanda que mostró crecimiento en la comparación desestacionalizada.

En sentido contrario, las importaciones disminuyeron 8,6% interanual y 3,5% trimestral.

La composición importa porque muestra que el crecimiento interanual del PIB no estuvo acompañado por una expansión equivalente de los principales motores de la demanda interna.

El consumo privado, que representa la mayor parte de la economía, apenas avanzó 0,4% interanual. Y frente al primer trimestre cayó 2,4%.

El consumo público retrocedió todavía más: 4,1% contra el segundo trimestre de 2025 y 2,3% frente al trimestre inmediatamente anterior.

La distancia con 2025 es marcada. En el segundo trimestre del año pasado, el consumo privado había crecido 11,7% interanual. En el primero de 2026 todavía avanzaba 3,1%. Entre abril y junio, ese crecimiento quedó reducido a 0,4%.

La inversión, la señal más fuerte

El dato más contractivo aparece en la inversión. La formación bruta de capital fijo cayó 11,1% interanual durante el segundo trimestre y acumuló además una baja desestacionalizada de 0,8% contra los primeros tres meses del año.

No se trata de un movimiento concentrado en un único rubro. La inversión en construcciones retrocedió 0,1%; las denominadas otras construcciones, 8,2%; maquinaria y equipo, 15,2%; y equipo de transporte, 22,1%.

Dentro de maquinaria y equipo, la inversión en bienes nacionales cayó 15,5% y la correspondiente a bienes importados, 15%. En equipos de transporte la retracción fue todavía mayor: 20,4% en los nacionales y 24,9% en los importados.

La comparación con un año atrás permite dimensionar el cambio de ciclo. En el segundo trimestre de 2025 la inversión había crecido 32,4%. Un año después cae 11,1%.

También cambió su peso dentro de la economía: la formación bruta de capital fijo representaba 18,9% del PIB en el segundo trimestre de 2025 y bajó a 16,5% en igual período de 2026.

La industria vuelve a caer

La heterogeneidad también aparece cuando el PIB se abre por sectores.

Tres actividades tuvieron un crecimiento particularmente elevado: pesca avanzó 44,7%; explotación de minas y canteras, 16,4%; y agricultura, ganadería, caza y silvicultura, 6,9%. Electricidad, gas y agua creció 5% y la intermediación financiera, 4,8%.

En cambio, la industria manufacturera cayó 2,1% interanual. La construcción apenas creció 0,2% y el comercio mayorista, minorista y reparaciones quedó prácticamente sin variación respecto del segundo trimestre de 2025.

Hoteles y restaurantes avanzaron 1,6%; transporte, almacenamiento y comunicaciones otro 1,6%; actividades inmobiliarias y empresariales 0,7%; enseñanza 0,1% y servicios sociales y de salud 0,5%.

La administración pública cayó 1,4% y otras actividades de servicios comunitarios, sociales y personales retrocedieron 0,9%.

La composición vuelve a ofrecer una señal importante. Los sectores vinculados a recursos naturales y exportaciones muestran los incrementos más fuertes, mientras actividades muy ligadas al mercado interno -industria, comercio y construcción- oscilan entre la caída y el estancamiento.

La secuencia trimestral permite ver con claridad el cambio de velocidad.

El PIB había crecido 6,5% interanual en el segundo trimestre de 2025. La expansión se redujo a 3,2% en el tercero, 2,2% en el cuarto, repuntó a 2,4% durante el primer trimestre de 2026 y quedó en 2% entre abril y junio.

Pero el dato más inmediato es el -0,6% trimestral desestacionalizado. Después de crecer 0,7% en los primeros tres meses del año, la actividad retrocedió en el segundo trimestre.

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Milei acumula la pérdida de 31.342 empresas y 246.312 empleos privados desde el inicio de su gestión

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La contracción del entramado productivo argentino sumó otro capítulo en junio. Durante ese mes desaparecieron 709 empleadores y se perdieron otros 6.261 puestos de trabajo privados registrados, según un informe de Argentina Grande (IAG) elaborado sobre datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) y del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).

El deterioro ya excede la fotografía de un mes. Entre noviembre de 2023 y junio de 2026, período que comprende prácticamente toda la gestión de Javier Milei, la cantidad de empresas empleadoras se redujo en 31.342, una contracción del 6,1%. El promedio equivale a 33,2 empresas menos por día.

La consultora Argentina Grande advierte que el proceso se aceleró con la recesión y golpea especialmente a las pequeñas y medianas empresas y a las economías urbanas. “El ajuste permanente genera esto”, sostiene el informe, que vincula la desaparición de empleadores con el deterioro del empleo y la creciente precarización laboral.

La magnitud de la caída empresaria encuentra correlato en el mercado de trabajo. De acuerdo con IAG, desde noviembre de 2023 se destruyeron 246.312 empleos privados registrados, lo que representa un promedio de 261 puestos menos por día.

Solo en junio se perdieron otros 6.261 empleos formales privados.

El dato adquiere otra dimensión porque la pérdida no queda restringida a las actividades más castigadas por la recesión. Argentina Grande señala que incluso sectores asociados a los motores del actual esquema económico, como minería, petróleo e intermediación financiera, registran destrucción neta de puestos de trabajo en la comparación con noviembre de 2023.

La expansión de algunas actividades, por lo tanto, no alcanza todavía para compensar el retroceso del resto del aparato productivo.

La concentración territorial también es fuerte. Buenos Aires, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba acumularon la pérdida de 169.851 empleos privados registrados, según los cálculos de la consultora sobre la información del SIPA.

El comportamiento de Neuquén, beneficiada por la expansión de Vaca Muerta, tampoco alcanza para modificar el balance nacional. El crecimiento de la actividad hidrocarburífera convive con un mercado laboral formal que, considerado en conjunto, continúa por debajo del nivel existente al comienzo de la actual administración.

Industria y construcción, en el centro de la caída

El deterioro se profundizó en julio en dos actividades particularmente sensibles para el empleo: industria y construcción.

Según Argentina Grande, el retroceso registrado ese mes constituye la segunda caída más fuerte de la serie, excluyendo el período excepcional del aislamiento obligatorio durante la pandemia.

La comparación desde el cambio de gobierno muestra la dimensión del golpe: la industria acumula alrededor de 85.000 empleos privados registrados menos y la construcción, otros 65.000.

Entre ambas actividades concentran así aproximadamente 150.000 puestos de trabajo perdidos, más del 60% de la destrucción neta de empleo privado formal señalada por IAG desde noviembre de 2023.

En construcción aparece además una señal concreta del freno de la obra: la actividad vinculada al asfalto registra una caída interanual del 23,1%.

La combinación de menos empresas, menos empleo industrial y una construcción todavía deprimida expone uno de los puntos débiles del actual esquema económico. Mientras algunas actividades exportadoras y vinculadas a recursos naturales muestran mejores perspectivas, esa recuperación no se trasladó con la misma intensidad al tejido empresario ni al empleo formal.

El resultado hasta junio es contundente: 31.342 empleadores menos y 246.312 puestos privados registrados perdidos desde noviembre de 2023. Y julio, al menos para industria y construcción, muestra que el proceso todavía no encontró un piso.

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La otra cuenta

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La industria cae, la construcción retrocede, el consumo se achica y los hogares se endeudan para sostener gastos que antes podían afrontar con sus ingresos. Las universidades reclaman el financiamiento que una ley les garantiza. La inversión en educación, ciencia y tecnología pierde terreno. Y el Congreso empieza a discutir algo que las planillas fiscales no registran: cómo viven los que quedaron del otro lado del recorte.

En julio, la producción industrial se desplomó 5% respecto de junio y cayó 4,9% en términos interanuales. Quince de las dieciséis ramas industriales registraron bajas mensuales. La maquinaria y equipo retrocedió 26,7% interanual y la maquinaria agropecuaria, 46,6%.

La construcción tampoco acompañó el discurso de una economía que estaría entrando en una recuperación sostenida: cayó 4,6% mensual y 4,5% interanual.

No es solamente una cuestión de consumo. También es la producción y los trabajadores que tienen cada vez menos margen para compensar la pérdida de sus salarios. Porque el endeudamiento dejó de ser solamente una herramienta para financiar una compra excepcional y empezó a funcionar como un mecanismo para llegar a fin de mes. La morosidad de los hogares creció con fuerza y la discusión sobre la deuda privada llegó al Congreso.

Hay una cuenta que el Gobierno puede presentar con números prolijos. Y hay otra que se paga en cuotas.

Milei y Caputo pueden mostrar una planilla fiscal ordenada, con un supuesto superávit y una inflación a la baja con un índice del 1,7% que sólo existe en la imaginación de los funcionarios del INDEC. Mientras tanto, la sociedad muestra otra contabilidad, hecha de alquileres y tarifas que aumentan, préstamos que no se pueden pagar, atrasos y renuncias a comprar otras cosas que no sean las estrictamente indispensables.

La palabra “orden” también apareció esta semana en otro terreno: la educación.

Los resultados de PISA 2025 mostraron que Argentina retrocedió en las tres áreas evaluadas. En matemática pasó de 378 puntos en 2022 a 367; en lectura, de 401 a 389; en ciencias, de 406 a 393. El país quedó por detrás de Chile, Uruguay y Brasil.

El Gobierno encontró rápidamente una explicación: los responsables son los gobiernos anteriores. Es cierto que los resultados educativos expresan procesos largos y que los estudiantes evaluados atravesaron buena parte de su escolaridad antes de la llegada de Javier Milei.

Pero hay algo que tampoco puede borrarse del calendario: Milei gobierna desde diciembre de 2023

El propio vocero presidencial, Adrián Ravier, ofreció esta semana una definición que merece ser conservada sin necesidad de agregar adjetivos. Frente a una pregunta sobre la inversión educativa, explicó que el Gobierno tuvo que reducir el gasto para recuperar el orden y la estabilidad de precios. También sostuvo que la Nación no emitirá moneda ni quiere déficit fiscal. La educación, bien, gracias.

Es una respuesta políticamente coherente con el programa económico. El problema es la dirección de la pregunta: si los resultados educativos son malos, ¿qué se hace con los recursos necesarios para modificarlos?

La misma discusión alcanza a las universidades y al sistema científico. El ajuste no fue un accidente del programa: forma parte de su diseño.

Y como si faltara algo, en el Día del Maestro, Milei,  IA mediante, convirtió a Sarmiento en un “fan” libertario. No hay forma de encontrar un remate a eso.

Por otra parte, ante el recorte de recursos, el Congreso empieza a ocuparse de aquello que no aparece en el resultado fiscal. Endeudamiento familiar. Discapacidad. Prestadores que reclaman financiamiento. Personas que necesitan que una ley se cumpla.

El oficialismo intentó evitar la sesión del 9 de septiembre. No pudo. La oposición consiguió reunir el número necesario para abrir el recinto y obligó al Gobierno a negociar.

Es un dato político: el ajuste que puede administrarse desde un despacho se vuelve bastante más difícil cuando llega al Congreso convertido en problemas concretos.

También hubo esta semana una discusión sobre el oro del Banco Central.

Santiago Bausili sostuvo que los movimientos del oro estaban documentados y auditados. La Auditoría General de la Nación afirmó que no pudo realizar la revisión sobre los envíos porque el Banco Central restringió el acceso a la documentación necesaria.

No hace falta elegir una versión.

Alcanza con registrar la contradicción entre lo que afirma el titular del Banco Central y lo que informa el organismo constitucional encargado del control externo.

Y en medio de esta sucesión de números apareció Malvinas.

El Gobierno intenta presentar un endurecimiento frente a la explotación de recursos en las islas como un giro de su política. Pero la propia Cancillería arrastra una historia reciente bastante menos épica y las preguntas sobre las empresas pesqueras y petroleras que operan en Malvinas vuelven a poner la cuestión en el terreno donde debería estar: las decisiones concretas, las sanciones, si es que se aplican y los intereses económicos.

Un discurso sobre soberanía puede ocupar durante unas horas la agenda. Después quedan las acciones que se harán o no.

La conversación digital sobre Malvinas, de hecho, se desinfló rápidamente después del pico provocado por el discurso presidencial.

Y mientras tanto, en Marcos Juárez ocurrió algo que tampoco conviene sobredimensionar.

Fue una elección municipal. No modifica por sí sola el mapa nacional ni permite anticipar el 2027. Pero ocurrió en una ciudad que se convirtió en símbolo del antiperonismo, en el kilómetro cero del PRO y del armado que más tarde desembocaría en Cambiemos.

Allí ganó el peronismo.

Y ganó unido.

Sin distinciones entre sus distintas tradiciones, sin que cada sector necesitara demostrar que era más auténticamente peronista que el otro.

El resultado no significa que el peronismo haya recuperado el campo ni que Milei haya perdido Córdoba. Significa algo más pequeño y, por eso mismo, más verificable: cuando el peronismo consigue presentarse unido, puede ganar incluso en uno de los lugares que durante años funcionaron como símbolo de su derrota.

En este panorama hay que tener en cuenta que las encuestas muestran que Milei, a pesar de la caída, conserva un núcleo duro de apoyo. No está políticamente terminado. Una medición reciente de AtlasIntel lo ubicó con 35% de imagen positiva y 62% negativa, mientras tres mujeres encabezaron el ranking de dirigentes con mejor imagen: Myriam Bregman, Cristina Fernández de Kirchner y Patricia Bullrich.

Es decir: tampoco alcanza con declarar el agotamiento del Gobierno.

La política, como la economía, tiene sus propios números.

Quizás por eso convenga mirar menos la discusión sobre quién consigue dominar una semana de agenda y más aquello que se acumula debajo.

Una industria que produce menos.

Una construcción que retrocede.

Familias que se endeudan.

Universidades que reclaman recursos.

Ciencia que pierde financiamiento.

Una educación cuyos resultados vuelven a encender alarmas.

Personas con discapacidad que llegan al Congreso y son reprimidas, una vez más.

Un organismo de control que dice no haber podido auditar aquello que el Banco Central asegura que está auditado.

Todo puede entrar en una planilla.

La pregunta es quién paga la diferencia.

Porque una cuenta pública puede cerrar mientras otras empiezan a desbordarse.

Y esa es, finalmente, la verdadera “deuda flotante”.

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Alianza estratégica: la Unisud y la Camim se unen para potenciar la industria metalmecánica en Misiones

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La Universidad de la Integración Sudamericana (UNISUD) y la Cámara Misionera de Industriales Metalúrgicos (CAMIM) firmaron un Convenio Marco de Cooperación Institucional y su primera Acta Complementaria, sentando las bases para una vinculación tecnológica y académica directa entre la academia y el sector productivo provincial. 

El acuerdo fue rubricado por el Vicerrector de la UNISUD, Carlos Galian, y el presidente de la CAMIM, Marcelo Sarasola, y tiene como objetivo integrar las capacidades universitarias con las necesidades reales de la industria metalmecánica y tecnológica en Misiones. 

Como primer resultado operativo de esta alianza, se pondrá en marcha un Plan de Tareas enfocado en la realización de relevamientos y diagnósticos de Higiene y Seguridad en el Trabajo en los establecimientos asociados a la cámara. Esta tarea estará a cargo de estudiantes avanzados del Ciclo de Complementación de la Licenciatura en Higiene y Seguridad en el Trabajo de la UNISUD, coordinados por docentes y supervisados institucionalmente, lo que permitirá a su vez consolidar los datos para elaborar el Primer Mapa de Riesgos y Oportunidades de la Industria Metalmecánica de Misiones. 

Asimismo, el convenio contempla el desarrollo de programas de capacitación profesional, pasantías, proyectos de investigación aplicada y la organización conjunta de jornadas técnicas, promoviendo un espacio de trabajo articulado bajo estrictos protocolos de confidencialidad y beneficio mutuo.

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La CRIPCO celebra 77 años de historia y acompañamiento al desarrollo de Oberá y la región

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La Cámara Regional de Industria, Producción y Comercio de Oberá (CRIPCO) celebra un nuevo aniversario y renueva su compromiso con el desarrollo económico y empresarial de la ciudad y la región.

Fundada en 1949, la institución acumula 77 años de presencia en la vida económica de Oberá, atravesando diferentes etapas de crecimiento, transformación productiva y cambios en las condiciones económicas del país y de Misiones.

A lo largo de más de siete décadas, la Cámara se convirtió en un espacio de representación y articulación para comerciantes, empresarios, emprendedores e industriales, acompañando las necesidades del sector privado y promoviendo iniciativas orientadas al fortalecimiento de la actividad económica regional.

El aniversario también constituye una oportunidad para reconocer a quienes construyeron esa trayectoria. Desde CRIPCO destacaron el aporte de los socios, dirigentes, colaboradores e instituciones que, a lo largo de distintas generaciones, participaron de la vida de la entidad y contribuyeron a sostener su presencia institucional.

“Este aniversario es una oportunidad para agradecer a los socios, directivos, colaboradores e instituciones que forman parte de la historia de la Cámara y hacen posible que sigamos construyendo este camino”, expresaron desde la institución.

Una institución ligada al crecimiento de Oberá

La historia de CRIPCO está estrechamente vinculada con la evolución de Oberá como uno de los principales centros comerciales, productivos y de servicios del interior de Misiones.

Desde ese lugar, la Cámara ha funcionado como ámbito de encuentro del sector privado, representación empresarial y vinculación con organismos públicos y otras instituciones de la comunidad.

El desafío, después de 77 años, es proyectar esa experiencia hacia las nuevas demandas del entramado económico: competitividad, innovación, fortalecimiento de las pequeñas y medianas empresas, generación de empleo y desarrollo sustentable.

“Más de siete décadas de trayectoria reafirman nuestro compromiso de seguir representando, impulsando y acompañando el desarrollo sustentable de la comunidad empresarial de Oberá y la región”, señalaron desde CRIPCO.

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