Este hecho fue durante mucho tiempo silenciado, olvidado hasta que se pudo reconstruir parte de la verdadera historia gracias a los descendientes de las victimas.
Eran trabajadores tabacaleros explotados ,que se reunieron para mejorar el precio de sus chacras y de sus producciones pidiendo los permisos correspondientes a las autoridades
Los colonos que participaron de la manifestación provenían de las zonas cercanas de Zamambaya, Los Helechos, Ameghino, Guaraní y Campo Viera.
Si bien la yerba era ya importante, la actividad tabacalera Misiones competía en producción con Corrientes y Salta.
La versión oficial relataba que los inmigrantes chacareros algunos de origen rusos, fueron tildados de “comunistas”que querían hacer una insurrección política para justificar la masacre de tantas familias.
Los reclamos eran simplemente un precio justo por el tabaco.
Las familias estaban en estado desesperado ante las políticas publicas nacionales que en connivencia con las Empresas tabacaleras que compraban el tabaco a precios irrisorios. Nobleza y 43 que controlaban el mercado y determinaban los precios de miseria a los trabajadores, una real coerción económica.
El gobierno Nacional dio la orden de reprimir a “los comunistas” y la policía local y mercenarios bajo las ordenes del Comisario Berón fueron los responsables de atacar a los campesinos, polacos, rusos y ucranianos , en su mayoría.
El primero en escribir sobre el hecho fue escritor Alfredo Varela en 1941. En este texto, Varela alude a los testimonios que toma de aquellos que habían participado en la protesta
“Hombres, mujeres, niños, a pie, a caballo, en los ´carros polacos´, en sulkys; ucranianos y suecos, blancos-rusos y argentinos y paraguayos.
Los sobrevivientes fueron acorralados y presos, perseguidos por los montes y baleados, violadas las mujeres, las rusitas y polacas de rubias trenzas, las niñas no florecidas aún.
Después fueron asaltadas las chacras, saqueadas, robados los animales o dispersos por el monte. Fueron las palizas en la comisaría, el terror”, recuenta Varela en su libro.
El libro de la historiadora Silvia Waskiewicz La Masacre de Oberá, 1936 es sin duda la indagación más completa que se haya hecho sobre la represión que sufrieran los colonos que en aquel momento reclamaban mejores precios para sus productos.
Como lo explicaen su libro, colonos reclamaban un único precio de seis pesos por arroba de tabaco, la distribución equitativa y mensura de las tierras, y la anulación del impuesto sobre las nuevas plantaciones de yerba.
Misiones en ese entonces era territorio Nacional y el delegado del gobierno era Carlos Acuña, quien había sido designado en el cargo por José Felix Uriburu.
Descendientes de aquellas familias cuyos cuerpos fueron enterrados en el monte y desaparecidas sus chacras merecen nuestro reconocimiento y recuerdo permanente.
Desde 2010, por ley provicial cada 15 de marzo se conmemora el Día de la reivindicación de las luchas agrarias en Misiones.
La causa conocida como Criptogate volvió a escalar en el escenario político nacional. Tras la aparición de nuevas pruebas sobre comunicaciones entre el presidente Javier Milei, su hermana Karina Milei y el operador cripto Mauricio Novelli, diputados de la oposición lanzaron una contraofensiva institucional para reactivar la investigación del caso $LIBRA, el token promocionado por el mandatario el 14 de febrero de 2025.
El movimiento se expresó en una conferencia de prensa de legisladores que integraron la Comisión Investigadora Libra, donde se anunció una batería de medidas: desde denuncias contra el fiscal Eduardo Taiano por posible “encubrimiento”, hasta pedidos formales de informes al Poder Ejecutivo y solicitudes de interpelación en el Congreso.
El episodio reabre una disputa que había quedado en segundo plano en el debate político. Ahora, con nuevos elementos sobre llamadas telefónicas previas y posteriores al tuit presidencial que promocionó la criptomoneda, la oposición busca reinstalar una pregunta incómoda para el Gobierno: si el presidente estaba efectivamente al margen del proyecto o si tuvo un rol activo en la operatoria.
Las llamadas que vuelven a poner el foco en el Presidente
El eje de la ofensiva política se concentra en los registros telefónicos que vinculan al jefe de Estado y a la secretaria general de la Presidencia con Mauricio Novelli, señalado por los legisladores como uno de los articuladores de la operatoria del token.
El diputado Juan Marino (Unión por la Patria) sostuvo que esos registros contradicen la versión oficial que el Presidente había planteado cuando estalló el escándalo.
Según explicó, las comunicaciones se produjeron en las horas previas y posteriores al mensaje publicado por Milei en la red social X, donde el mandatario promocionó el token como una iniciativa vinculada a inversión para pymes.
Desde la oposición interpretan que esa secuencia abre interrogantes sobre el nivel de conocimiento que tenía el Presidente sobre el proyecto.
En paralelo, el ex presidente de la comisión investigadora, Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica), calificó el caso como una “estafa y un hecho de corrupción millonario” que, según su interpretación, implicó una utilización indebida de la investidura presidencial.
Ferraro sostuvo además que el Presidente habría sido “partícipe necesario” de la operatoria, una afirmación que eleva el tono político del conflicto y anticipa un escenario de mayor confrontación parlamentaria.
La ofensiva institucional: denuncias y pedidos de interpelación
El movimiento opositor no se limita al plano discursivo. Los legisladores anunciaron una serie de acciones institucionales que buscan presionar sobre distintos frentes.
La primera apunta al fiscal federal Eduardo Taiano, a cargo de la investigación judicial del caso. Los diputados resolvieron denunciarlo ante el Tribunal de Disciplina del Ministerio Público Fiscal y pedir formalmente su apartamiento de la causa.
El argumento central es que habría existido “entorpecimiento de la investigación” y posible encubrimiento de los hechos denunciados.
La decisión se produce en un momento particularmente sensible para la causa: el fiscal dejó sin efecto la citación como testigo de la abogada y periodista Natalia Volosin, quien había difundido documentos y datos que colocaron bajo presión a la investigación.
En paralelo, los legisladores anunciaron un pedido de informes al Poder Ejecutivo para que se esclarezca el contenido de las conversaciones entre funcionarios y Mauricio Novelli.
El requerimiento incluye a: Javier Milei, Karina Milei, Santiago Caputo, y Demian Reidel,
La oposición también anticipó que solicitará la interpelación del jefe de Gabinete Manuel Adorni y de Karina Milei en el Congreso.
Se trata de un movimiento con fuerte carga política: la interpelación parlamentaria funciona como uno de los instrumentos institucionales más visibles de control legislativo sobre el Ejecutivo.
El oficialismo se repliega y apuesta al silencio
Mientras la oposición intenta reinstalar el tema en la agenda pública, el Gobierno mantiene una estrategia de silencio político.
En la Casa Rosada no hubo respuestas directas sobre las nuevas revelaciones. Funcionarios consultados se limitaron a reiterar la postura expresada por el jefe de Gabinete: la investigación debe seguir su curso en la Justicia.
Al mismo tiempo, desde el entorno oficialista transmiten una señal de tranquilidad política.
Según esa posición, no aparecerá información que comprometa al Presidente en la causa.
La lógica del Gobierno parece clara: evitar ampliar el conflicto político y dejar que el caso se tramite en el plano judicial. No hubo, sin embargo, señales adicionales de respaldo institucional al mandatario más allá de esa postura.
En paralelo, el oficialismo intenta desplazar el foco del debate hacia la agenda económica. En su reciente disertación en la Bolsa de Comercio de Córdoba, el Presidente volvió a centrarse en el programa económico y reiteró que su plan apunta a erradicar la inflación.
El Congreso vuelve a ser el escenario de la disputa
El movimiento opositor también tiene una dimensión parlamentaria más amplia.
Los legisladores que integraron la comisión investigadora anticiparon que evaluarán una segunda etapa investigativa en la Cámara de Diputados para continuar delimitando responsabilidades políticas.
Entre las iniciativas en discusión aparece nuevamente la posibilidad de impulsar un juicio político contra el Presidente.
Sin embargo, el propio Juan Marino reconoció que la oposición no cuenta con la mayoría necesaria para iniciar el proceso. El mecanismo exige la mitad más uno de los votos para avanzar en Diputados y una mayoría agravada de dos tercios para prosperar.
Ese dato marca uno de los límites estructurales de la ofensiva política: la oposición puede abrir debates y presionar institucionalmente, pero enfrenta dificultades para transformar esa presión en decisiones formales del Congreso.
Periodismo, investigación y tensión institucional
El caso también reactivó un frente adicional: la relación entre el Gobierno y el periodismo.
Los diputados opositores repudiaron los cuestionamientos del Presidente hacia los periodistas que investigaron el tema y anunciaron que pedirán la convocatoria de la Comisión de Libertad de Expresión del Congreso.
La intención es que los periodistas que publicaron las investigaciones puedan exponer sus hallazgos en el ámbito parlamentario.
De esta manera, la disputa deja de ser exclusivamente judicial o política y se proyecta también sobre la relación entre el poder político, el sistema institucional y el trabajo periodístico.
Un conflicto que vuelve a abrir interrogantes
El caso $LIBRA vuelve a instalar una tensión que parecía haberse disipado: hasta dónde llega la responsabilidad política del Presidente en una operación que combinó criptomonedas, redes sociales y promoción pública de inversiones.
La oposición intenta reactivar el expediente parlamentario y presionar sobre la investigación judicial.
El Gobierno, en cambio, apuesta a que la causa no avance hacia pruebas que comprometan al jefe de Estado.
Entre ambas estrategias se mueve un escenario todavía abierto. En las próximas semanas habrá que observar si el Congreso logra reactivar su capacidad investigativa, si la Justicia modifica el rumbo de la causa y, sobre todo, si aparecen nuevos elementos que alteren el equilibrio político que hasta ahora mantiene contenido el conflicto.
Impulsado por la organización “La Hornera – Construcción Natural y Huertas Urbanas”, la iniciativa busca trascender la construcción tradicional de viviendas, proponiendo el contacto con la tierra colorada como material noble, saludable y de alta tecnología social.
La bioconstrucción es una respuesta de la salud pública, además de lo estético. En una provincia con altos índices de humedad y calor extremo, las viviendas convencionales suelen convertirse en focos de enfermedades respiratorias. “Construir con tierra es recuperar nuestra soberanía habitacional con los pies en el barro y la mirada en el futuro”, explicó la Técnica Superior en Ecología Urbana, Valeria Silvestri, responsable de La Hornera.
El proyecto pone énfasis en la inercia térmica y la capacidad reguladora de humedad de la tierra cruda. Un muro de bioconstrucción “respira”, eliminando las condensaciones que afectan especialmente a niños, niñas; ancianos y ancianas, manteniendo los hogares frescos sin depender exclusivamente del consumo eléctrico.
Educación y territorio: manual y talleres en los barrios
Como eje central de esta iniciativa, se desarrollará la creación del primer Manual de Bioconstrucción Social de la provincia, una guía práctica diseñada para que los conocimientos técnicos lleguen a cada rincón de Misiones.
La implementación del proyecto se realizará mediante talleres prácticos directamente en barrios populares de Posadas, donde se trabajará junto a vecinos y vecinas en la restauración de sus viviendas.
Este manual será la herramienta que permitirá que el aprendizaje no termine con la obra, sino que se multiplique en cada comunidad.
Identidad y territorio: el valor de lo nuestro
“Manos a la Tierra” propone un cambio de paradigma: volver la mirada a nuestra tierra colorada, entendiendo a ésta como el elemento natural más valioso para construir el futuro de nuestra provincia.
Al utilizar materiales de “Km 0” (fibras locales, madera y tierra del lugar), el proyecto reduce inmensamente la huella de carbono y elimina los costos de transporte de materiales industriales que hoy resultan inaccesibles para gran parte de la población.
Un pilar fundamental del proyecto es su enfoque comunitario. La iniciativa reconoce que son las mujeres y las familias quienes mejor conocen las necesidades de sus hogares.
A través de los talleres en el territorio, el proyecto empodera a vecinos y vecinas, transformándolos de “beneficiarios” en constructores de su propio hábitat, a través de materiales naturales que están a su alcance, y les posibilita replicar estas técnicas para fortalecer todo el tejido social de su entorno.
Validación internacional con la Fundación Goteo
La seriedad y el impacto de esta propuesta permitieron que sea seleccionada por la Fundación Goteo (España), la plataforma líder mundial en financiamiento colectivo para proyectos de impacto social.
Esta alianza estratégica no sólo permite recibir donaciones desde cualquier parte del mundo, sino que posiciona a Posadas en el mapa global de la innovación sustentable y el urbanismo ecológico.
Desde La Hornera se invita a la comunidad, a las empresas misioneras y a los medios de comunicación a ser parte de este hito. “Buscamos demostrar que otro modo de habitar es posible, respetando nuestros ciclos naturales y nuestra dignidad”, concluyó Silvestri.
El mercado laboral argentino muestra una transformación silenciosa pero profunda: cada vez más personas trabajan, pero en condiciones más precarias. El fenómeno se explica por la expansión del trabajo desprotegido, la caída del empleo formal y la creciente participación de jubilados que vuelven al mercado laboral para compensar la pérdida de ingresos.
Según datos elaborados por el Instituto Argentina Grande en base a microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), más de 6 millones de argentinos trabajan actualmente en condiciones de desprotección, es decir, sin estabilidad laboral, sin aportes previsionales o en actividades de muy baja calidad laboral. Se trata del nivel más alto registrado desde que se mide la serie.
En términos territoriales, el mapa del indicador de trabajo desprotegido muestra que las provincias del norte argentino concentran los niveles más altos de precariedad laboral. Allí, cerca de la mitad de los ocupados trabaja en condiciones de desprotección, mientras que el resto del mercado laboral se reparte casi en partes iguales entre empleo público y trabajo privado protegido. Esta estructura refleja economías con menor desarrollo del sector privado formal y mayor dependencia del empleo estatal. En contraste, en las provincias de la zona núcleo -como Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe- también se registran niveles elevados de desprotección, aunque con una mayor presencia de empleo privado formal y menor peso relativo del sector público. En el sur del país, en cambio, la estructura laboral se distribuye de forma más equilibrada entre trabajadores desprotegidos, privados protegidos y empleo público.
Radiografía del trabajo desprotegido en Argentina
Las provincias del norte concentran los mayores niveles de precariedad laboral, mientras que el sur presenta una estructura más equilibrada entre empleo público, privado formal y trabajo desprotegido.
Fuente: Instituto Argentina Grande (IAG) en base a microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (INDEC).
Jubilados: el nuevo motor de la tasa de actividad
Uno de los rasgos más llamativos del nuevo mapa laboral es el crecimiento de la participación de los jubilados en el mercado de trabajo.
Entre el tercer trimestre de 2023 y el mismo período de 2025, la tasa de actividad alcanzó el 48,6%, un récord para ese trimestre desde 2016, impulsada principalmente por personas mayores que vuelven a buscar empleo.
En ese período, la actividad entre personas de 66 años o más creció más del 11%, mientras que entre los jóvenes prácticamente se estancó. El aumento de jubilados que buscan empleo se relaciona con el deterioro de sus ingresos y el encarecimiento de rubros clave en su canasta, como medicamentos y prepagas.
Este fenómeno se refleja también en el aumento del llamado “desempleo encubierto”, una medición que incluye a personas que trabajan pocas horas en condiciones precarias pero siguen buscando empleo. Según el indicador elaborado por el instituto, el desempleo ampliado alcanza el 13,8%, más del doble del desempleo oficial de 6,6%.
Un mercado laboral cada vez más precario
El crecimiento del empleo no se tradujo en mejores condiciones laborales.
Entre 2023 y 2025 se crearon 357.000 puestos de trabajo desprotegidos, mientras que los empleos privados de mayor calidad crecieron mucho menos y el sector público perdió 312.000 puestos.
Esto implica que una porción creciente de la población se incorpora al mercado laboral, pero lo hace en ocupaciones informales, inestables o de baja productividad.
Además, el fenómeno presenta fuertes desigualdades por género y edad. El trabajo desprotegido creció más entre mujeres que entre hombres y golpeó especialmente a los mayores de 66 años. En este grupo etario, la cantidad de trabajadores en condiciones precarias creció hasta un 33% entre las mujeres y más del 22% entre los hombres.
Caída del empleo formal y salarios en retroceso
El deterioro laboral también se refleja en el empleo registrado. Desde el inicio de la actual gestión nacional se perdieron 193.590 puestos privados registrados, con caídas en 22 de las 24 provincias del país.
La pérdida se concentra principalmente en sectores intensivos en empleo como la construcción y la industria. Solo la construcción perdió 66.000 puestos desde noviembre de 2023, mientras que la industria recortó más de 56.000 empleos.
Al mismo tiempo, los salarios reales continúan debilitándose. Entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025, el salario privado registrado perdió entre 1,3% y 4,9% de poder adquisitivo, según la metodología utilizada para medir la inflación.
Más horas trabajadas, pero menos ingresos
Otro indicador que revela la presión sobre los trabajadores es el aumento de la jornada laboral promedio. En el tercer trimestre de 2025 la cantidad de horas trabajadas semanales subió un 9% respecto del año anterior, marcando el nivel más alto para ese período en la serie estadística.
El fenómeno refleja una tendencia clara: más personas buscan trabajar más horas para compensar la pérdida de ingresos en un contexto de inflación persistente y salarios rezagados.
Un cambio estructural en el empleo argentino
En conjunto, los datos sugieren que el mercado laboral argentino atraviesa un cambio estructural. El crecimiento de la actividad no responde a una expansión de empleos formales de calidad, sino a una mayor presión sobre los hogares para generar ingresos en un contexto de caída del poder adquisitivo.El resultado es un mercado laboral más fragmentado: más personas activas, más jubilados trabajando, más horas dedicadas al empleo, pero con mayor precariedad y menor protección social.
Donald Trump intentó interesar a socios en OTAN de ir contra Irán en el Estrecho Ormuz. El fracaso es estrepitoso. Las petroleras advierten sus consecuencias.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió a sus aliados que envíen barcos al estrecho de Ormuz para proteger los buques mercantes y desbloquear el suministro mundial de petróleo. Pero la respuesta, hasta ahora, ha sido bastante tibia.
El sábado, el presidente estadounidense publicó en Truth Social un mensaje en el que instaba al Reino Unido, China, Francia, Japón, Corea del Sur y otras naciones a enviar barcos al estrecho para unirse a un “esfuerzo conjunto” para abrir la vía marítima.
Posteriormente, intensificó sus declaraciones en una entrevista con el Financial Times, publicada el domingo. Dijo que no garantizar la seguridad del transporte marítimo sería “muy perjudicial para el futuro de la OTAN”.
El cierre de facto de la vital vía marítima por parte de Teherán, en represalia por los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel, ha resultado catastrófico para los flujos mundiales de energía y comercio.
El estrecho es la ruta marítima de transporte de petróleo más transitada del mundo, por donde suele pasar cerca del 20% del suministro mundial de petróleo, y su cierre ha provocado la mayor interrupción del suministro de la historia y un aumento vertiginoso de los precios mundiales del crudo.
Trump le dijo al Financial Times el domingo: “Es justo que quienes se benefician del estrecho ayuden a garantizar que no ocurra nada malo allí. Si no hay respuesta o si la respuesta es negativa, creo que será muy perjudicial para el futuro de la OTAN”.
Pero el llamamiento del presidente estadounidense a los aliados, no ha tenido la respuesta esperada.
Reino Unido, Alemania, Australia, Francia y Japón se encuentran entre los países que han declarado que no tienen previsto enviar buques para involucrarse en la guerra contra Irán.
Durante una rueda de prensa en Downing Street el lunes, el primer ministro británico, Keir Starmer declaró que Reino Unido no se verá “involucrado en una guerra más amplia” en Irán y que está “trabajando con sus aliados” en un plan viable para reabrir el estrecho de Ormuz, pero insistió en que no se trataría de una misión de la OTAN.
“No es una guerra de la OTAN”
Por su parte, el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, rechazó las exigencias del presidente estadounidense diciendo: “Esta no es nuestra guerra, no la empezamos nosotros”.
Y el portavoz del canciller alemán Friedrich Merz declaró el lunes que la guerra contra Irán “no tiene nada que ver con la OTAN” y “no es una guerra de la OTAN”.
Más tarde, el propio Merz descartó la participación de su país en la guerra.
“Carecemos del mandato de las Naciones Unidas, la Unión Europea o la OTAN, exigido por la Ley Fundamental. Por lo tanto, desde el principio quedó claro que esta guerra no es asunto de la OTAN”, declaró en una rueda de prensa en Berlín.
Añadió que ni Estados Unidos ni Israel consultaron a Alemania antes de iniciar su campaña.
“Por eso, ni siquiera se plantea la cuestión de cómo Alemania podría involucrarse militarmente en este conflicto”, concluyó.
En Japón, el ministro de Defensa, Shinjiro Koizumi, declaró el lunes ante el Parlamento: “En la situación actual con Irán, por el momento no estamos considerando lanzar una operación de seguridad marítima”.
En Australia la ministra de Infraestructura y Transporte, Catherine King, también descartó el envío de buques de guerra al estrecho durante una entrevista con la cadena ABC el lunes.
En China, un portavoz de la embajada de ese país en Washington no especificó si Pekín aceptaría la petición de Trump, pero afirmó que todas las partes tienen la responsabilidad de garantizar un suministro energético estable y sin obstáculos.
Y en Corea del Sur, la oficina presidencial afirmó el domingo que el país “mantendría una estrecha comunicación con Estados Unidos sobre este asunto y tomaría una decisión tras una cuidadosa revisión”.
Mientras tanto, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, dijo que Teherán no ha solicitado un alto el fuego ni ha intercambiado mensajes con Estados Unidos, y aseguró que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado “a nuestros enemigos”.
Araghchi declaró: “Ellos (los estadounidenses) piden a otros países que vengan a ayudarlos para que el estrecho de Ormuz permanezca abierto… desde nuestra perspectiva, está abierto”.
“Solo está cerrado a nuestros enemigos, a quienes perpetraron una agresión injusta contra nuestro país y a sus aliados”.
Pie de foto,Bombardeo en Teherán hace unos días.
Declaraciones que resultan irónicas
Según destaca el corresponsal diplomático de la BBC, Paul Adams, “durante sus dos mandatos, Donald Trump no ha dudado en criticar —e incluso atacar— a los aliados de Washington en la OTAN”.
“Pero su última sugerencia —que no asegurar el estrecho de Ormuz sería “muy malo para el futuro de la OTAN”— implica una interpretación del propósito de la alianza que ya ha causado revuelo”, señala Adams.
“La OTAN se creó como una alianza defensiva”, declaró el general Nick Carter, exjefe del Estado Mayor de la Defensa de Reino Unido, a la BBC el lunes.
“No fue una alianza diseñada para que uno de los aliados emprendiera una guerra por elección propia y obligara a todos los demás a seguirlo”, afirmó. “No estoy seguro de que ese sea el tipo de OTAN al que cualquiera de nosotros quisiera pertenecer”.
Adams destaca que, “viniendo de un presidente que hace apenas dos meses reclamaba con vehemencia Groenlandia, territorio soberano de un miembro de la OTAN, sus últimas declaraciones resultan irónicas”.
“Esto quizás ayude a explicar por qué algunas respuestas han sido bastante directas”, apunta nuestro corresponsal.
Este lunes Trump afirmó desde la Casa Blanca que pidió ayuda a otras naciones en el estrecho de Ormuz “no porque las necesitemos, sino porque quiero ver cómo reaccionan”.
Luego reiteró una afirmación que ya había hecho antes: que Estados Unidos siempre protege a otros países, pero que estos no nos protegen cuando más lo necesitamos.