La inflación de alimentos continúa mostrando señales de moderación durante julio y refuerza la expectativa de un nuevo mes con variaciones por debajo del 2%. Según el último relevamiento semanal de la consultora Analytica, los precios de alimentos y bebidas aumentaron 0,3% durante la segunda semana del mes, mientras que el promedio móvil de las últimas cuatro semanas se ubicó en 1,6%.
Con estos registros, la consultora proyecta que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de julio alcanzará una variación mensual de 1,9%, consolidando un escenario de desaceleración inflacionaria que, de confirmarse, extendería la tendencia observada durante los últimos meses.
La evolución regional muestra comportamientos heterogéneos, aunque sin grandes desvíos respecto del promedio nacional. La Patagonia registró el mayor incremento semanal, con una suba de 0,5%, mientras que Cuyo presentó el menor avance, con apenas 0,2%. En tanto, el NOA mostró estabilidad prácticamente total y el NEA fue la única región donde se observó una leve reducción de precios, con una variación de -0,1%, una señal relevante para las economías familiares del norte argentino.
El análisis por rubros también refleja un cambio en la composición de la inflación alimentaria. En el promedio de las últimas cuatro semanas, las verduras continúan encabezando los incrementos con una suba de 6,4%, impulsadas por factores estacionales y por la sensibilidad de estos productos frente a las condiciones climáticas y logísticas.
Detrás aparecen los pescados y mariscos, con un incremento acumulado de 4,1%, mientras que otros componentes de la canasta muestran una evolución considerablemente más moderada.
Uno de los datos más relevantes del informe es la estabilidad de las carnes y derivados, que registraron un aumento de apenas 0,1% en las últimas cuatro semanas. El dato se alinea con otros relevamientos recientes que muestran un mercado cárnico con menor capacidad para trasladar aumentos al consumidor, en un contexto donde la competencia con otras proteínas y la desaceleración de la inflación limitan nuevos ajustes de precios.
Las frutas, por su parte, acumularon una suba de apenas 0,5%, mientras que la categoría integrada por café, té, yerba y cacao mostró una caída de 0,2%, convirtiéndose en uno de los pocos rubros con variación negativa durante el período analizado.
La dinámica observada confirma que la inflación de alimentos atraviesa una etapa distinta respecto de los fuertes aumentos registrados en años anteriores. En un escenario de mayor estabilidad macroeconómica, las variaciones comienzan a responder con mayor intensidad a factores estacionales y específicos de cada cadena productiva, más que a procesos generalizados de aceleración de precios.
Para los hogares, especialmente aquellos de menores ingresos, esta desaceleración resulta significativa porque los alimentos representan la mayor proporción del gasto mensual. Al mismo tiempo, para las provincias del NEA, donde el relevamiento registró una leve baja semanal de precios, el dato constituye una señal favorable para el poder adquisitivo, aunque el desafío continúa siendo consolidar esta tendencia en un contexto de recuperación gradual del consumo.
En una apuesta sin precedentes para la historia de los mundiales, el entretiempo de la final del Mundial 2026, protagonizada por el encuentro entre Argentina y España, se convirtió en un gigantesco show musical al mejor estilo del Super Bowl y transformó el césped del MetLife Stadium en un escenario de escala internacional.
Mientras los planteles de Argentina y España se encontraban en los vestuarios, la estructura tecnológica montada en el estadio permitió el despliegue inmediato de una mega plataforma circular y colorida instalada en el centro del campo de juego.
El ambicioso segmento musical estuvo integrado por un elenco histórico de las máximas figuras de la escena global. El cruce de estilos marcó la pauta del espectáculo con la inmensidad de la estrella colombiana Shakira, que volvió a adueñarse de una cita mundialista, lo que se contrastó con la icónica presencia de la reina del pop Madonna, y el impacto global junto a las coreografías del fenómeno de K-pop BTS.
Juntos le dieron forma a un bloque de nivel histórico donde se sucedieron de manera fluida hits como “Music”, “Dynamite” y “Dai Dai”, la canción del Mundial, acompañados por una numerosa cantidad de bailarines, globos y banderas que pintaron el verde césped.
Además, el artista estadounidense Justin Bieber apareció para cantar su icónico tema “Everything Hallelujah”, que fue presentado por los protagonistas Ted Lasso y Coach Beard de la serie “Ted Lasso”, interpretados porlos actores Jason Sudeikis y Brendan Hunt.
El imponente bloque musical concluyó con una rápida transición para el desarme relámpago de la estructura y el reingreso de los jugadores al campo de juego.
La final del Mundial 2026 tuvo su show musical previo a todo color
La gran final del Mundial 2026 tuvo su puntapié inicial con una imponente ceremonia de clausura y apertura de partido en el MetLife Stadium de Nueva York, a la espera de un encuentro histórico entre Argentina y España que definirá quién se quedará con la Copa del Mundo.
La FIFA desplegó un show imponente sobre el césped del estadio, diseñado especialmente para sintetizar la unión cultural de la competencia. El espectáculo comenzó 90 minutos antes del partido con un impactante cuadro visual.
En el centro de la escena, participó el polémico streamer IShowSpeed, quién protagonizó un segmento especial con la canción Champions.
En la previa también estuvo el artista estadounidense Post Malone, quien subió al escenario para interpretar uno de sus temas icónicos, “Chrome Heartbreaker”.
Luego fue el turno de Swae Lee, rapero también estadounidense, quien se unió para cantar “Sunflower”, en un espectáculo con un imponente show de fuegos artificiales que envolvió al estadio.
La cantante norteamericana Jennifer Hudson fue encargada de interpretar una muy emotiva versión del himno nacional de Estados Unidos en los minutos previos a la salida de los futbolistas al campo de juego.
Por otro lado, el cantante británico Robbie Williams, la italiana Laura Pausini y la estadunidense Nicole Scherzinger fueron las que entonaron el himno de la FIFA junto a un grupo con las banderas de todas las selecciones participantes del Mundial.
Finalmente, María Becerra interpretó el Himno Nacional argentino en lo que fue uno de los momentos más emotivos de la ceremonia, mientras que la banda Spanish Brass con una versión instrumental.
La pasión futbolera volvió a mostrar su capacidad de movilizar recursos económicos a gran escala. La final del Mundial 2026 entre Argentina y España no solo concentró la atención deportiva del país, sino que también generó una significativa salida de divisas. Según un informe de la consultora Qualy, los argentinos que decidieron viajar a último momento hacia Estados Unidos demandaron alrededor de US$58 millones, entre pasajes, alojamiento, entradas y gastos asociados.
El estudio pone el foco en los denominados “viajeros incrementales”, es decir, aquellos hinchas que no tenían previsto permanecer en Estados Unidos durante el torneo y resolvieron viajar exclusivamente para asistir al partido decisivo disputado en el MetLife Stadium, en Nueva Jersey, con capacidad para 82.500 espectadores.
Las estimaciones indican que entre 3.000 y 5.900 argentinos integran este grupo, dependiendo del nivel de participación nacional en las tribunas. La consultora calcula que aproximadamente el 45% de los argentinos presentes en el estadio viajó exclusivamente para la final, mientras que el 55% restante ya se encontraba en territorio estadounidense siguiendo la Copa del Mundo.
El análisis plantea tres escenarios posibles. En el más conservador, los argentinos representarían el 8% del público total, equivalente a unas 6.600 personas, de las cuales 3.000 serían viajeros de último momento. Un escenario intermedio eleva la presencia argentina al 12% del estadio, con 9.900 hinchas y unos 4.500 viajeros incrementales. En la hipótesis más optimista, el público albiceleste alcanzaría el 16% de la capacidad del MetLife Stadium, es decir, unas 13.200 personas, con cerca de 5.900 argentinos que emprendieron el viaje en los días previos al encuentro.
El fuerte desembolso no respondió únicamente al costo de los vuelos internacionales. La escasez de entradas impulsó los precios a niveles inéditos. Bajo el esquema de Dynamic Pricing implementado por la FIFA, las localidades ajustan su valor en función de la demanda, replicando la lógica utilizada por las aerolíneas y la industria hotelera.
En ese contexto, las ubicaciones más económicas disponibles en el mercado secundario y en los canales oficiales de reventa llegaron a cotizar entre US$7.000 y más de US$10.000, reflejando una demanda extraordinaria para uno de los eventos deportivos más convocantes del planeta.
Desde Qualy señalan que la composición del público también explica esta dinámica. Una parte considerable de las entradas corresponde a cupos previamente asignados por la FIFA, patrocinadores, federaciones nacionales, compradores corporativos y otros clientes que habían asegurado sus lugares con anticipación, reduciendo la oferta disponible para el público general y potenciando la escalada de precios.
Más allá del resultado deportivo, el fenómeno ofrece una radiografía del creciente peso de la denominada economía de las experiencias. En un contexto donde el acceso a eventos internacionales de gran magnitud se convierte en un bien escaso, miles de argentinos optaron por priorizar el consumo asociado a vivencias únicas, aun cuando ello implicara realizar un importante esfuerzo financiero y una significativa demanda de divisas.
El caso también vuelve a poner sobre la mesa el impacto económico del turismo deportivo internacional. Si bien representa una salida de dólares para la economía argentina en el corto plazo, evidencia al mismo tiempo la capacidad que tienen los grandes eventos para movilizar sectores como el transporte aéreo, la hotelería, el entretenimiento y los servicios, consolidándose como una de las actividades de mayor dinamismo dentro de la economía global.
El resultado fiscal de junio marcó un punto de inflexión para la estrategia económica del Gobierno nacional. Luego de varios meses exhibiendo el superávit como principal activo de la política macroeconómica, el Sector Público Nacional (SPN) cerró el sexto mes del año con un déficit superior a los $1 billón, un resultado que derivó en el incumplimiento de la meta fiscal comprometida con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para el primer semestre de 2026.
El acuerdo vigente establecía un superávit acumulado de $6,9 billones entre enero y junio. Sin embargo, con el resultado negativo de junio, el Gobierno finalizó el semestre con un saldo de aproximadamente $6,3 billones, unos $570.000 millones por debajo del objetivo pactado, lo que obligaría a solicitar un waiver —la dispensa que el FMI concede cuando un país no alcanza una meta cuantitativa, aunque considera que el programa mantiene consistencia general— durante la próxima revisión del acuerdo.
El deterioro de las cuentas públicas en junio respondió a una combinación de factores extraordinarios y estacionales. El déficit del SPN alcanzó los $1.024.891 millones, explicado por una caída de los ingresos tributarios, el pago del medio aguinaldo, mayores erogaciones vinculadas a subsidios energéticos y la postergación del vencimiento del Impuesto a las Ganancias para personas humanas.
El ministro de Economía, Luis Caputo, atribuyó gran parte de la menor recaudación precisamente al cambio en el calendario tributario. Según explicó, el corrimiento del vencimiento de las declaraciones juradas desde junio hacia julio redujo transitoriamente los ingresos fiscales del sexto mes del año, efecto que podría revertirse cuando esos recursos ingresen efectivamente al Tesoro.
No obstante, distintos economistas advierten que la explicación no se limita al calendario impositivo. Sebastián Menescaldi, director de EcoGo, señaló que el Gobierno también enfrentó mayores dificultades para continuar ajustando el gasto público, debido tanto al incremento de las prestaciones como al aumento de las transferencias destinadas a subsidios energéticos.
El comportamiento de la recaudación también refleja una economía que todavía no logra consolidar una recuperación suficientemente robusta. Durante junio, los ingresos tributarios registraron una caída superior al 10% en términos reales respecto del mismo mes del año anterior, una señal que comienza a generar interrogantes sobre la capacidad de sostener el equilibrio fiscal únicamente mediante el ajuste del gasto.
Desde GMA Capital sostienen que el desvío es relativamente acotado y no compromete el principal ancla macroeconómica del programa económico. Sin embargo, advierten que reduce el margen de maniobra para la segunda mitad del año y obliga a que el crecimiento económico comience a traducirse en una recuperación genuina de la recaudación tributaria. En otras palabras, la consolidación fiscal dependerá cada vez menos de los recortes presupuestarios y más del desempeño de la actividad económica.
En la misma línea, Fausto Spotorno consideró que el incumplimiento responde principalmente a un fenómeno estacional y sostuvo que el objetivo central será alcanzar la meta anual comprometida con el organismo internacional, más que el cumplimiento estricto del resultado semestral.
Camilo Tiscornia, director de C&T Asesores Económicos, coincidió en que el desvío es reducido y estimó que el Gobierno buscará compensarlo durante los próximos meses mediante una mejora en la recaudación asociada a una recuperación gradual del nivel de actividad.
El contexto adquiere mayor relevancia porque hacia fines de julio está prevista una nueva revisión del programa con el FMI, instancia que podría habilitar un desembolso superior a los US$680 millones. En ese marco, también se espera la visita a la Argentina de la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, quien mantendrá reuniones con el presidente Javier Milei, autoridades del Ministerio de Economía y representantes del sector privado.
Más allá del incumplimiento puntual, el episodio refleja una nueva etapa para la política fiscal argentina. Tras varios meses en los que el ajuste del gasto permitió alcanzar resultados históricos, el desafío comienza a desplazarse hacia la generación de ingresos sostenibles en un contexto de menor inflación, desaceleración tributaria y recuperación económica todavía heterogénea. El equilibrio fiscal ya no dependerá exclusivamente de la disciplina presupuestaria, sino también de la capacidad del crecimiento para ampliar la base tributaria sin recurrir a mayores cargas impositivas.
Por Melena Ryzik, New York Times. Christopher Nolan y Hoyte van Hoytema son un equipo de cineastas de Hollywood como casi ningún otro por su extrema atención al realismo, incluso en su versión épica de La odisea.
“Definitivamente es cine en su forma más pura”, dijo Van Hoytema, el director de fotografía neerlandés que ha trabajado con Nolan desde Interestelar en 2014. “Le encanta probar cosas nuevas que no había hecho antes, igual que a mí. Nos gusta pasar mucho tiempo en lugares reales, en locaciones reales, teniendo cosas frente a la cámara que sean tangibles y táctiles”.
Para La odisea, el primer largometraje comercial hecho íntegramente con las voluminosas cámaras IMAX, eso significó grabar en océanos y desiertos, en ráfagas de tres minutos. Aunque Nolan suele mencionar que tres de sus películas han ganado premios Oscar a mejores efectos visuales, muchas de sus técnicas resultarían familiares para los directores de hace un siglo; otras fueron inventos de vanguardia creados solo para él.
Nolan y yo habíamos hablado sobre su filosofía y ansiedad en torno a la película. En entrevistas por separado, él y Van Hoytema conversaron sobre su enfoque y por qué no les gusta planear todo. A continuación, presentamos extractos editados de las conversaciones.
Nolan en el set de Interestelar con Hoyte van HoytemaCredit…Melinda Sue Gordon/Paramount Pictures/Warner Brothers Pictures
¿Por qué estaban tan decididos a usar IMAX, incluso con todos estos retos técnicos?
CHRISTOPHER NOLAN Originalmente había visto películas en IMAX en museos y parques temáticos cuando era chico y de inmediato pensé: ¿por qué no están haciendo películas así? Eso fue cuando tenía 16 o 17 años. Ahora estoy a punto de cumplir 56 y por fin he podido hacerlo.
He estado usando el formato durante casi 20 años. Empezamos solo con las secuencias de acción, estás escalando una montaña con una cámara, navegando por los mares y todo eso. Luego intentamos incorporarlo con los años en escenas más íntimas. Pero el gran obstáculo para eso era el sonido, porque las cámaras son muy, muy ruidosas.
HOYTEVAN HOYTEMA Suena como una cortadora de césped, un motor diésel.
NOLAN Después de Oppenheimer [2023], llamé a mis amigos en IMAX. Aún no podía decirles de qué se trataba la película, pero les dije que si alguna vez íbamos a hacer una película totalmente en IMAX, era esta. Así que terminemos estas nuevas cámaras, busquemos algún tipo de sistema de insonorización. Y ellos diseñaron este sistema de carcasa insonorizada en el que podíamos meter la cámara.
VAN HOYTEMA Un año antes de la producción, nos presentaron tres prototipos diferentes. Con la carcasa insonorizada, no escuchas nada, un pequeño ronroneo, a lo lejos. Pero para filtrar el sonido, tenía que ser pesada, toda una nueva serie de problemas que superar. Terminamos con una caja muy torpe, casi del tamaño de una SUV. Estábamos tercamente decididos a hacer que funcionara.
Y lo hicimos: con fuerza bruta, sujetándola a trípodes, o subiendo y bajando colinas. A veces transportábamos la cámara [atada a una cuerda] desde un helicóptero para llegar a lugares específicos. Pero estos son problemas prácticos que puedes resolver con mecánica y máquinas. Disfruto estos retos.
Nolan y Hoytema en el set de La odisea.Credit…Melinda Sue Gordon/Universal Pictures, vía Universal Pictures Via Ap
NOLAN Cada toma en esas escenas [con mucho diálogo] era una cuestión de ingeniería, porque no puedes tomar una cámara de 181 kilos y colocarla sobre un actor. Tienes que construir polipastos de cadena, encontrar una manera de mover la cámara de forma adecuada. Todo tiene que hacerse con seguridad.
Y había muchas incógnitas, porque solo puedes cargar tres minutos de película. Tuve que encontrar un ritmo entre mi equipo, mis actores y yo para suspender la toma, recargar la cámara y mantener a todos concentrados.
La tradición con “acción” y “corte”… hay una concentración increíble entre esas dos palabras. Una vez que dices corte, todos suspiran de alivio; la tensión desaparece. Lo que tenemos que hacer es mantener a todos en ese hechizo. El primer AC [asistente de cámara], Keith Davis, descubrió cómo recargar la cámara de manera increíblemente silenciosa e increíblemente rápida. Logró reducirlo a menos de dos minutos. Cuando trabajamos por primera vez con IMAX, en 2007, nos advirtieron que una recarga tomaba 25 minutos.
VAN HOYTEMA Cuando empezamos a hacerlo, escuché la mitología sobre la cámara [IMAX], el tamaño y lo difícil que es. Decidimos: ¿por qué no simplemente lo intentamos? Me gusta hacer que los cineastas entiendan: hay que probarlo.
[En La odisea], yo opero la cámara en el 90 por ciento de la película. La cámara IMAX desnuda no pesa 45 kilogramos. No pesa ni la mitad, ¿sabes? Y alguien me la pone en el hombro. No la ando cargando todo el día.
Ya he trabajado tantas veces con las mismas personas; conocen el peso y cómo asegurarla. Mi jefe de maquinistas, Kyle Carden, es como un bailarín de ballet; es fuerte y poderoso pero también muy sensible. La carcasa insonorizada, cuando me inclino hacia abajo, se vuelve tan pesada en la parte superior que daría una voltereta en el dolly. Kyle le hacía resistencia con un contrapeso.
Ryan Monro, mi maquinista de dolly, es casi como si nos convirtiéramos en un monstruo de dos cabezas, siempre enredados. En las olas, cuando me voy de lado, él pasa un brazo y me hace contrapeso. Él lo describió como dos hombres jugando Twister, luchando con una máquina de coser. Es gracioso de ver pero muy efectivo.
Van Hoytema entiende, dijo Nolan, que cuando están filmando la caída de Troya, “quiero llegar a esa noche y probar cosas”.Credit…Melinda Sue Gordon/Universal Pictures, via Universal Pictures Vía Ap
Usan muchos efectos prácticos. Hacerlo en una película de esta escala es toda una hazaña. ¿Por qué hacerlo? No es más barato, ¿o sí?
NOLAN Muy a menudo lo es. Cuando estábamos haciendo Tenet [2020] y yo estaba viendo cómo montar el choque de un 747 contra un edificio, en realidad tenía sentido, económicamente, comprar un avión, construir un edificio y estrellarlo ahí, para luego vender el avión como chatarra.
En realidad, buscas una coherencia de tono a nivel fotográfico. Llevar un barco real a un océano real y filmar a los actores en ese entorno significa una carga bastante alta para los efectos visuales. Mi asesor de efectos visuales, Andrew Jackson, va encontrando soluciones en el mundo real sobre la marcha.
En La odisea, usamos todas las técnicas del manual, pinturas, telones pintados. Pueden crear una ilusión mucho más convincente —debido a la forma en que puedes iluminarlas— que tener una pantalla verde o incluso un telón fotográfico.
También usamos muchas ilusiones de perspectiva falsa en las que construyes cosas más pequeñas al fondo. En Tenet, recuerdo haber visto este hermoso telón pintado; hay un río y reflejos del agua ondulante. ¿Cómo diablos? Te das cuenta de que pusieron hilos de sedal de pesca con pedacitos de papel de aluminio y un ventilador soplando. Simplemente le da ese pequeño destello que tendría el agua. Son viejos trucos que engañan al ojo, que engañan a la cámara.
VAN HOYTEMA Vemos las tomas diarias todos los días, todos juntos. Así que, si usas o no efectos generados por computadora, depende mucho de lo que ya tengas filmado.
[Al filmar en IMAX], todo nuestro proceso es analógico. En el momento en que optas por un efecto digital, tienes que escanear tu negativo original y reducir la resolución para hacerlo. Luego lo vuelves a filmar con una resolución reducida. Tienes todo un paso en el que puedes perder mucha calidad. Cuanto más mantengamos los efectos en cámara, más mantenemos esa calidad original. Eso siempre ha sido muy importante para nosotros.
Nolan, Hoytema y Ryan Monro, maquinista de dolly, trabajando en una escena con Matt Damon y Zendaya.Credit…Melinda Sue Gordon/Universal Pictures
¿Hacen un guion gráfico o storyboard?
NOLAN No suelo pensar en términos visuales, por lo general. Quiero, en cierta forma, descubrirlo durante el proceso, eso es parte de la diversión.
He hecho cada vez menos storyboards con los años. Lo hago para los jefes de departamento si tenemos una secuencia de efectos de acción compleja. Hoyte ha sido un verdadero maestro al decir, de acuerdo, vamos a filmar la caída de Troya, con todos estos miles de extras, cosas a las que les vamos a prender fuego, pero sabe que quiero llegar a esa noche y probar cosas.
VAN HOYTEMA Con Chris, quieres encontrarte en un lugar en el que realmente no has estado antes, entender la energía y canalizarla hacia la forma perfecta de comunicar esa energía. Eso nunca va a estar representado por dibujos hechos meses antes, en una oficina.
Me encanta el hecho de que salimos de nuestros coches por la mañana, llegamos al set y vemos cómo está el clima, cómo están los actores. A veces, las cosas [como elementos de la escenografía] colapsan de la noche a la mañana. Suceden cosas interesantes.
Nunca sabes qué va a hacer el mar. Un día puede haber muchísimo viento y al otro, puedes filmar sobre un espejo. Tuvimos un increíble departamento marítimo que monitoreaba de cerca las mareas. Tuvimos a un especialista en clima.
Pero la verdad es que solo puedes predecir hasta cierto punto. Y no queremos predecir todo, ¿sabes? De lo contrario, mejor grabaríamos en un estudio. Quieres recibir los extremos del mundo con los brazos abiertos.
También inventaron un nuevo sistema de iluminación.
VAN HOYTEMA En el 95 por ciento de la película, las noches están iluminadas únicamente por luces que construimos nosotros mismos. Los llamamos piroedros. Es una palabra inventada, por su forma: pirámides de fuego.
Cuando Chris y yo hablamos sobre la película desde muy al inicio y vimos muchas películas [como referencia], empezaron a molestarme las escenas de grandes batallas. Tradicionalmente estaban iluminadas por cajas lunares: marcos gigantescos sobre la escena que contienen luces y derraman una luz de luna falsa y muy suave sobre ella. No podía evitar darme cuenta siempre de la iluminación mecánica.
Así que la idea inicial fue que quería iluminar todo con fuego. Quería que la cámara viera lo que vería el ojo humano.
Nolan en el set iluminado por las luces que llamaron piroedros, las cuales imitan el fuego.Credit…Melinda Sue Gordon/Universal Pictures, vía Associated Press
Por supuesto, pronto descubres que es muy poco práctico. Porque A) el fuego da muy poca luz, así que tienes que encender mucho fuego para lograrlo. Y B) cada vez que enciendes una llama, en lugar de extras, necesitas gente de efectos especiales y a un bombero con un extintor. Así que volví a la mesa de dibujo: ¿podría hacer un fuego artificial que llevemos al set y encendamos? Empezamos a hacer pruebas y a trabajar con una compañía de luces LED.
Abrimos toda una instalación de producción para fabricar en masa estas luces, a partir de componentes hechos a medida, algunos elementos electrónicos que ya existían y otros que fabricamos. Teníamos 1000 paneles de más de un metro; literalmente podíamos esconderlos en cada rincón. Fueron diseñados para dar ese parpadeo tan real, basado en llamas reales. Teníamos diferentes configuraciones, para clima tempestuoso y clima tranquilo. Solo tenías que colocarlos y veías el fuego a 1,6 kilómetros de distancia, resplandeciendo entre los árboles.
Para mí, fue una revelación trabajar así de noche. Nos dio mucha libertad.
NOLAN Eso es lo que me encanta: poner todos los elementos en su lugar para que podamos experimentar algo y que los actores experimenten algo, y dejar que eso guíe la fotografía. Intentar crear un mundo y luego vivir en él.