Mes: agosto 2026

Sabor misionero en la élite: la hamburguesería posadeña Wacho de Barrio participará del Burger Palusa

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El talento y la identidad gastronómica de Misiones vuelven a estar presentes en la escena nacional. La hamburguesería posadeña Wacho de Barrio fue seleccionada para representar a la provincia en una nueva edición del Burger Palusa, el certamen más relevante de la cultura hamburguesera del país. Creado hace ocho años por Rodolfo “Rodo” Cámara -referente absoluto del rubro en Argentina y creador de una de las marcas más reconocidas del segmento a nivel mundial-, el festival se transformó en la plataforma por excelencia para medir y visibilizar a los mejores exponentes nacionales e internacionales.

En esta ocasión, la competencia federal reunió a proyectos de todo el país tras un riguroso proceso de selección que dejó a solo 24 hamburguesas en carrera. Misiones dirá presente a través de dos propuestas gastronómicas representativas, entre las cuales destaca Wacho de Barrio con su propuesta “La Veci”, una opción de su carta creada para fusionar la cultura urbana con la impronta local. El producto se distingue por combinar carne smasheada, doble feta de cheddar blanco ahumado y cebollita de verdeo, junto a dos diferenciales que acentúan la identidad regional: una lactonesa de mango picante y el toque crujiente de mandioca pay.

La cita competitiva se desarrollará los días 6, 7 y 8 de agosto en el barrio porteño de Palermo. Allí, la delegación participará primeramente de un encuentro de camaradería para luego trasladarse a los reconocidos estudios de grabación utilizados por el programa MasterChef. Bajo una modalidad de alta exigencia, los cocineros dispondrán de solo cinco minutos para armar su hamburguesa frente a las cámaras, en un formato audiovisual que incluirá interacción con el jurado y material del “detrás de escena”.

El certamen combinará la evaluación de un jurado técnico de especialistas con la participación activa de los espectadores. Tras las jornadas de rodaje, los episodios completos se emitirán a través de YouTube, permitiendo que el público de todo el país vote por sus propuestas favoritas. Si bien la deliberación inicial del jurado definirá a los primeros clasificados durante los días de producción, la nómina completa se mantendrá en reserva hasta el 31 de agosto, fecha en la que se abrirá la votación general para consagrar a los ganadores del torneo federal.

Para Wacho de Barrio, que abrió sus puertas en septiembre del año pasado en el polo gastronómico de La Esquina de Barrio, esta convocatoria representa la materialización de un objetivo trazado desde sus inicios. “Desde el primer día que encendimos las planchas, nuestro objetivo no era solo asentarnos en el barrio con un producto de calidad que se distinga en la oferta local, sino también demostrar que desde Posadas podemos competir de igual a igual en las grandes ligas del país”, expresó Gastón Brizuela, uno de los propietarios del local.

Asimismo, Brizuela remarcó la relevancia estratégica de esta oportunidad: “Haber logrado calificar en menos de un año es un orgullo enorme y una validación al trabajo de todo el equipo. Más allá de la instancia competitiva, esta primera participación nos permitirá vivir una experiencia única, entablar lazos comunitarios y generar redes con los principales referentes del rubro en Buenos Aires y el país”.

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Zohran Mamdani tiene capital político, y piensa aprovecharlo

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Por Lulu Garcia-Navarro, New York Times. Zohran Mamdani, el alcalde de la ciudad de Nueva York, está en su mejor momento. En una época en la que el público está desencantado con la política, las encuestas recientes muestran que, de hecho, su popularidad entre los neoyorquinos va en aumento. Se puede decir que eso se debe en parte a la buena vibra: cuando los Knicks ganaron el campeonato de la NBA, Mamdani fue una de las principales voces de apoyo al equipo, beneficiándose del brillo de su victoria; la Copa Mundial fue un éxito arrollador, con Nueva York inundada de aficionados celebrando; Taylor Swift se casó en una ceremonia secreta en el lugar más visible de Nueva York.

Y mientras su popularidad aumenta, Mamdani, un socialista democrático, también ha estado demostrando su poder político de formas nuevas: su respaldo a tres candidatos progresistas para la Cámara de Representantes les dio la ventaja frente a titulares y candidatos respaldados por el establishment, y consolidó su papel como figura decisiva en el Partido Demócrata. Por supuesto, Mamdani también tiene muchos detractores, tanto en la derecha como entre los líderes demócratas en Washington, a quienes les preocupa su influencia y sus objetivos al llevar al partido más hacia la izquierda.

Me senté con Mamdani hace dos semanas para hablar sobre lo que ha resultado ser un experimento fascinante -y polémico- sobre lo que puede lograr un gobierno socialista democrático en la ciudad capitalista más importante de Estados Unidos.

Iba a hacer toda esta entrevista sin mencionar al presidente Donald Trump. Pero él tiende a unirse a la conversación, y recientemente compartió un video de Michael Savage, un comentarista pro-Trump, que pedía que te criminalizaran y deportaran. ¿Qué significa cuando el presidente de Estados Unidos comparte una opinión como esa? Creo que es parte de la corrosión de la vida política y pública. Francamente, es algo que ya ni siquiera me sorprende, porque de muchas maneras se ha convertido en la norma en los últimos años.

Veo cómo haces un esfuerzo deliberado por no personalizarlo, cómo no intentas responder, pero ¿tiene un impacto en ti y en tu seguridad? Tengo suerte de estar protegido por los mejores elementos de nuestro departamento de policía. Lo que es tan aterrador de la normalización de la violencia política es lo que hace aceptable hacia cualquier “otro” en esta ciudad, en este país.

Nos encontramos hablando unas semanas después de algunas victorias políticas bastante importantes para ti. Respaldaste a varios candidatos socialistas democráticos que luego ganaron sus primarias. Y cuando ganaron, dijiste que querías enviar un mensaje nacional. ¿Por qué? Por mucho tiempo, se ha sentido como si en nuestro partido, el Partido Demócrata, nuestra única respuesta fuera que no somos el Partido Republicano. La única respuesta que tenemos es una reacción a la crueldad del gobierno federal. Pero también debemos tener una visión de lo que viene después de este gobierno. Y creo que en el centro de eso tiene que haber una visión para esa persona trabajadora, y es por eso que es tan crucial hablar sobre eso no solo aquí en la ciudad de Nueva York, sino en cualquier lugar donde esas personas estén pasando apuros.

El alcalde Zohran Mamdani, con una camiseta de los Knicks debajo de un saco, está de pie con los brazos en alto agarrando las manos de tres personas en fila. Los partidarios en las gradas detrás de ellos aplauden.
El alcalde Mamdani con los candidatos al Congreso de Nueva York que respaldó en las primarias demócratas de junio, de izquierda a derecha, Claire Valdez, Brad Lander y Darializa Avila Chevalier.Credit…Michael M. Santiago/Getty Images

¿Y sientes que, debido a tu posición en el partido —en este momento eres una de las personas más visibles—, tú eres la persona ideal para impartir eso? Creo que ese mensaje proviene de los propios neoyorquinos, y deberíamos escucharlos cuando votan por Darializa [Avila Chevalier], por Claire [Valdez], por Brad [Lander]. Cuando votan por los cinco candidatos a la legislatura estatal que respaldé y que ganaron sus contiendas.

Gran parte de lo que a menudo se ha discutido como si fuera un debate intelectual es de hecho algo que puede cambiar la realidad material de los trabajadores neoyorquinos. Y eso es lo increíble de poder servir como alcalde de la mejor ciudad del mundo: es una oportunidad para demostrar que se puede luchar por las personas a las que la derecha ha dejado atrás.

¿Te ves a ti mismo como un demócrata o un socialista democrático? Porque dijiste “nuestro partido”, y obviamente te postulaste como demócrata. Soy ambas cosas. Soy demócrata y soy socialista democrático. Gran parte de lo que me enorgullece de ser demócrata es ver lo que nuestro partido solía defender. Piensas en las Cuatro Libertades, piensas en Franklin Roosevelt, piensas en el New Deal. Eso está en el núcleo de la identidad de nuestro partido, y sin embargo se siente como si para experimentarlo, tuvieras que leer sobre eso. Ya no lo puedes ver a tu alrededor. Y eso no es algo que yo esté dispuesto a aceptar, y sé que muchos sienten lo mismo.

Tengo curiosidad por saber cómo planeas utilizar tu capital político. ¿Planeas involucrarte en contiendas fuera de Nueva York? En este momento, mi atención está en la ciudad de Nueva York.

Si quieres enviar este mensaje más allá de Nueva York, la pregunta obviamente es cómo y cuándo. Todavía veo el mundo como esa portada de The New Yorker en la que está Nueva York, está Nueva Jersey, y luego está el resto del mundo. Pero también creo que los neoyorquinos sí han enviado un mensaje, y hemos visto este tipo de victorias en Nueva Jersey, en Colorado, en California.

Después de esos respaldos, dijiste: “2028 comienza ahora”. ¿Qué papel te gustaría desempeñar en 2028? Sabes, a veces la política parece un pasatiempo que solo algunos pueden permitirse. Y no quiero que sea así. La política determina qué cosas pueden permitirse las personas, y necesitamos que eso se reconozca y contar con una plataforma concreta sobre cómo vamos a proporcionar esa asequibilidad. A menudo se ha hablado de las ciudades como laboratorios de la democracia; podemos demostrar que esto no es una fantasía.

Una de las personas de las que se dice que están considerando postularse a la presidencia es Alexandria Ocasio-Cortez, y se ha informado que coordinaste con ella tus respaldos en Nueva York. ¿Consideras que eso es una alianza? Totalmente. Considero que es una alianza y también considero que ella es una inspiración. Tuve el privilegio de que ella me representara en el Congreso. Antes de ser alcalde, fui asambleísta por una zona de su distrito electoral que se superponía con el mío, en Astoria y Long Island City. Y creo que ella ha demostrado cómo se lucha por los trabajadores.

¿Consideras una alianza, de cara al futuro, en la que ella respalde, por ejemplo, a Abdul El-Sayed en Míchigan, y tú respaldes a alguien aquí en Nueva York? Creo que ella toma sus propias decisiones. Me entusiasma seguir trabajando juntos, porque durante mucho tiempo la política se ha entendido como si girara en torno a individuos. Y en el corazón de esa alianza hay una creencia en lo colectivo. El alcalde más importante, diría yo, en la historia de Nueva York es Fiorello La Guardia. Él no podría haber logrado lo que hizo sin la alianza con Roosevelt. Ese sueño de tener aliados también fue lo que me impulsó a respaldar a esos tres candidatos al Congreso, porque no se puede cumplir una agenda de asequibilidad para la ciudad más cara del país sin aliados en todos los niveles de gobierno.

Es interesante que mencionaras esa alianza con Roosevelt. ¿Respaldarías a Ocasio-Cortez si se postula para presidenta? Esa obviamente sería una alianza muy clara. Me emociona ver qué decisión toma. En cuanto a respaldos, en los que estoy enfocado son en los que acabo de hacer.

¿Crees que sería una buena presidenta? Creo que sería buena para cualquier cosa.

Hemos hablado sobre tus respaldos. Y me gustaría hablar en particular sobre Darializa Avila Chevalier, quien logró derrotar a Adriano Espaillat, el líder del caucus hispano. Él es un exinmigrante indocumentado. Tiene un sólido historial progresista: desmantelar el ICE, apoyar la propuesta “Medicare para todos”. ¿Le prometiste en privado que ibas a apoyar su campaña de reelección durante tu campaña para alcalde? Le dije que agradecía su apoyo cuando me respaldó en las elecciones generales, después de que gané las primarias demócratas. Y la promesa que les hice a los neoyorquinos fue utilizar cualquier herramienta a mi alcance para impulsar esa agenda de asequibilidad. Y en Darializa veo a una candidata al Congreso, que pronto será congresista, que realmente ha construido su campaña en torno a una visión de bebés, no bombas. Y creo que eso habla de lo que significa invertir en la asequibilidad y también confronta la bancarrota que ha caracterizado buena parte de nuestra política, especialmente cuando se trata de nuestra política exterior.

Hace un momento me preguntabas por el capital político. Creo que la razón de ser del capital político es usarlo para lograr cambios tangibles. Y estos no son argumentos intelectuales. El distrito de Darializa es uno de los distritos congresuales más pobres de Estados Unidos de América. Y mientras recorría el distrito con ella, hablábamos de la cantidad de dinero que nuestro gobierno federal envía, millardos de dólares, al ejército israelí. Y mientras lo hacíamos, un hombre salió de una tienda de abarrotes con las manos llenas, cargando dos paquetes de pañales Huggies. Y ves cuáles son las prioridades de las personas que viven en el distrito y, sin embargo, ves cuáles son las prioridades de la política federal que representa a ese distrito. Y ves un abismo. Y cuanto más toleras ese tipo de abismo, más le dices a la gente que la política es algo que hay que ignorar, en lugar de algo de lo que hay que formar parte.

¿La razón por la que no apoyaste a Espaillat fue su relación con el AIPAC, el grupo de cabildeo proisraelí, y su apoyo de muchos años a Israel? Creo que todos esos son factores importantes. Creo que la necesidad de tener claridad moral en nuestra política, por citar a la congresista Ocasio-Cortez, también aplica para nuestra política exterior cuando se trata del financiamiento del ejército israelí. Y vimos que, en las últimas semanas de esa contienda, el AIPAC gastó una cantidad significativa de dinero para intentar frenar a Darializa. Es difícil explicarle a un neoyorquino por qué sus necesidades ni siquiera se están discutiendo pero sí tenemos millardos de dólares para matar civiles al otro lado del mundo.

Quiero entender tu punto de vista sobre el peso político que le das al tema de Israel. Tu postura es muy clara. Pero me pregunto cómo lo aplicas a la manera en que ves a otros actores políticos. El streamer de izquierda Hasan Piker dijo hace poco: “Alguien que no diga la verdad sobre el genocidio de Israel no te apoyará ni luchará por ti, por tu atención médica, por tu vivienda. Es así de sencillo”. ¿Estás de acuerdo con eso? Creo que lo que hemos visto de los neoyorquinos, lo que hemos visto de los estadounidenses, cuando hablamos de este anhelo de tener un nuevo tipo de política, es un anhelo de superar el fracaso que caracteriza gran parte de la política actual. Y es difícil encontrar un enfoque político más desastroso que lo que nuestro país le ha hecho a Gaza y a Palestina y cómo no ha sido específico de ningún partido. Ha sido, una y otra vez, una insistencia en decirle a los neoyorquinos, y decirle a los estadounidenses, que lo que están viendo no es algo que de hecho deba preocuparles ni en lo que deban creer. Es difícil entonces abordar otro tema y decir: “Créanme en esto”. Y con demasiada frecuencia uno se encuentra con que hay muchos más congresistas que te dirán en privado que algo es un genocidio que los que lo declararán públicamente. Y mientras exista la percepción de una diferencia entre lo que la gente cree y lo que está dispuesta a decir, habrá escepticismo y, francamente, desesperanza entre quienes se preguntan si deberían o no involucrarse en la política.

Entonces, ¿la prueba de fuego para un político que quiera formar parte de tu coalición debería ser su postura sobre la guerra de Gaza y su compromiso de calificarla de genocidio? Creo que es una parte importante. No diría que haya una prueba de fuego específica, como si se tratara de crear un molde único para la persona a la que apoyaría para cualquier cargo. Lo que diría es que hay que tener una visión clara, poder describir las cosas como son y luchar por aquello que se le ha negado a la gente trabajadora.

¿Pero puede incluir a aquellos que apoyan a Israel y apoyan el respaldo de Estados Unidos a Israel? Cuando me preguntaste antes cuál es mi partido, dije: el Partido Demócrata.

Pero te lo estoy preguntando a ti. No sobre lo que hay dentro del Partido Demócrata, sino… Mi punto es que la importancia de una coalición amplia es que es fundamental poder trabajar con personas con las que quizá no estemos de acuerdo en absolutamente todos los temas. Y eso lo puedes ver incluso en el gobierno que formé; no es un gobierno en el que, en cada entrevista de trabajo, le pregunte a alguien, “¿Qué piensas sobre Israel y Palestina?”. Francamente, eso tiene muy poco que ver con la mayoría de las cosas para las que estoy contratando. Buscas experiencia. Buscas hacer realidad las ambiciones de tu plataforma política y formar un equipo capaz de hacerlo. Y cuando se trata de mi apoyo a candidatos al Congreso o a quienes se postulan para escaños legislativos estatales, tienen que mostrar una visión del mundo que responda a esa desesperanza y que también aborde cómo harían realmente para ofrecer algo diferente.

¿Y sentiste que Espaillat no hizo eso? No.

Un retrato en blanco y negro de Zohran Mamdani, que sonríe y sostiene su mano, con la palma hacia abajo, cerca de su barbilla.
Credit…Devin Oktar Yalkin para The New York Times

La exvicepresidenta y candidata presidencial Kamala Harris te llamó recientemente. Según se informa, está contactando a grupos propalestinos o a personas con posturas propalestinas. Se dice que está considerando volver a postularse a la presidencia. Como vicepresidenta de Biden, ella está estrechamente asociada con el apoyo de Estados Unidos a Israel durante la guerra de Gaza. ¿Crees que pueda recuperar la confianza en ese tema? Creo que el primer paso para cualquiera que esté pensando en postularse es ser honesto sobre lo que vemos hoy y sobre lo que haría falta para cambiarlo. Y cuando digo lo que haría falta, una de las características comunes de todas las personas a las que apoyé para el Congreso fue que cada uno de esos candidatos habló sobre cómo respaldaría la legislación Bloqueen las Bombas [que restringiría la venta o transferencia de determinadas armas a Israel]. Eso habla de un rechazo a seguir siendo cómplices de un genocidio. Y estamos hablando de millardos de dólares en apoyo material. Así que creo que el primer paso para cualquier candidato presidencial que busque ganarse la confianza de la gente en todo el país es reconocer lo que nuestra política ha provocado y lo que lograría una política diferente.

¿Escuchaste eso de ella? De verdad aprecié que la vicepresidenta me buscara, y creo que es una parte crucial de esta etapa inicial.

Durante su convención demócrata de 2024 no se permitió hablar en absoluto a las voces propalestinas. Escuché hablar de eso a personas de la comunidad activista. Se sintieron traicionadas por el hecho de que no se les permitiera participar públicamente; sentían que sus voces habían sido silenciadas. ¿Qué tan perjudicial crees que fue eso para ella? Creo que lo que la gente quería en ese momento era saber que su voz también tenía cabida en este partido al que llamamos nuestro hogar. Lo que agradezco es que ahora —hoy— esa voz esté siendo escuchada. Y está siendo escuchada no solo porque hay personas que la representan y que están entrando en los pasillos del Congreso, sino también porque quienes durante mucho tiempo han defendido la idea de la universalidad de los derechos humanos ahora están siendo tratados como partes fundamentales de la conversación política, cuando antes ni siquiera era una conversación que a menudo se permitiera tener.

¿Crees que el Partido Demócrata puede convertirse en el partido de los derechos de los palestinos? Creo que puede convertirse en el partido de los derechos humanos para todos, y eso también debe incluir a los palestinos. Creo que la gente está cansada de que se hagan excepciones.

Una de las cosas que quería preguntarte era cuál es tu visión más amplia para tu coalición ahora que te estás involucrando en contiendas federales. Darializa Avila Chevalier tiene una postura particular sobre la inmigración. Ella rechaza todas las deportaciones, incluso las de delincuentes violentos. Dijo que las fronteras son un concepto filosófico. ¿Cómo ves el tema de la seguridad fronteriza? ¿Qué política fronteriza debería tener Estados Unidos? ¿Deberían los migrantes poder solicitar asilo en la frontera entre Estados Unidos y México? Creo que se debería tener una política fronteriza que sea segura y que también se defina por cierta humanidad. Cuando hablamos de inmigración, a menudo se la trata simplemente como un tema político de debate. El ICE es una agencia que ha aterrorizado a estadounidenses por todo el país y a otras personas que viven en este país. Apenas el otro día, un hombre en Maine se despidió de su esposa y su hija, y momentos después agentes del ICE le dispararon. Y esto no fue ni un mes después de que un hombre fuera asesinado en Texas.

Fui a una barbería dominicana en Harlem, y el dueño me decía que todos los que estaban en la barbería tenían estatus migratorio legal. Y, sin embargo, a la mayoría les daba terror ir a trabajar porque saben que muchas de las operaciones del ICE tienen poco que ver con la legalidad. Tienen que ver con la discriminación por perfil racial y con la visión de crear la mayor maquinaria de deportación que este país haya visto jamás, y con la idea de este país al que tantos llamamos nuestro hogar ya no tendría lugar para nosotros.

El Partido Demócrata ha tenido dificultades para ganarse el apoyo de la gente con sus políticas fronterizas, tomando en cuenta lo que ocurrió durante el gobierno de Biden, cuando la frontera, como algunos la describirían, estaba desbordada. Y eso tuvo impactos aquí en la ciudad de Nueva York. E hizo que la gente se sintiera muy descontenta. Así que me gustaría entender qué es una política fronteriza humana para ti. No creo que “segura” y “humana” sean conceptos incompatibles. No creo que la única manera de hacer cumplir las leyes migratorias sea mediante el ICE. Creo que a menudo nos obligan a elegir entre opciones falsas.

¿Pero harías que los solicitantes de asilo puedan, por ejemplo, pedir asilo en la frontera entre EE. UU. y México? ¿Cuál es la ley hoy? ¿A qué tienen derecho, legalmente?

Bajo el presidente Trump, la ley hoy dice que no pueden. Y a consecuencia de eso la frontera ha registrado una caída drástica en los cruces ilegales. Esa es la tensión que mucha gente percibe. Creo que lo que hemos visto por parte del gobierno republicano ha sido un deseo de convertir toda forma de inmigración en ilegal. Y yo me encuentro ante ti como uno de los primeros alcaldes inmigrantes de nuestra ciudad en generaciones. Lidero una ciudad donde, de ocho millones y medio de habitantes, más de tres millones son inmigrantes. Y, por eso, cuando hablamos de solicitudes legítimas de asilo, creo que deben ser respetadas. Hablo sobre nuestro orgullo de ser una ciudad santuario en términos de las políticas que practicamos. Te daré un ejemplo de esas políticas: nosotros estamos dispuestos a colaborar con el gobierno federal en más de 170 delitos graves si una persona ha sido condenada por alguno de ellos. Lo que no estamos dispuestos a hacer es participar en la aplicación de la ley de inmigración civil con un gobierno federal que ha dicho abiertamente que quiere deportar a una gran mayoría de personas por crímenes que ni siquiera conoceremos. Ahí es donde veo la tensión.

¿Has estado alguna vez en la frontera entre EE. UU. y México? No.

Llevas año y medio en el cargo. Tus índices de aprobación son muy altos: 58 por ciento en la ciudad de Nueva York, según la encuesta más reciente de Siena. Y ese es un número que de hecho ha subido, algo poco común en nuestro momento político actual. Has logrado grandes avances en dos de tus tres promesas de campaña principales: un comienzo en el cuidado infantil universal y el congelamiento del alquiler. Los autobuses gratuitos aún no son una realidad, pero acabas de lanzar todo un nuevo proyecto para hacer que los autobuses sean más rápidos. Sí: 175 rutas. Hasta seis minutos ahorrados por trayecto.

Creo que a la gente le resulta alentador que te entusiasmes tanto con estos temas. Porque hace una diferencia. Creo que a menudo se pasa por alto, pero más de un millón de neoyorquinos dependen del autobús.

Mientras pensaba en las ambiciones que has planteado, me preguntaba —y sé que esta es una pregunta un poco absurda—, pero si tuvieras una varita mágica, si el dinero no fuera un problema y pudieras promulgar cualquier cosa, ¿qué harías? Estaría haciendo las mismas cosas que estoy haciendo ahora.

Oh, vamos. Solo sería mucho más fácil.

Una cosa que me apasiona mucho es el cuidado infantil universal. Eso sería. Y la razón por la que sería eso es que, ahora mismo en nuestra ciudad, para costear el cuidado infantil de un niño de 2 años, como familia necesitas ganar 334.000 dólares. Esa es una cantidad extraordinaria de dinero. Y si como familia están ganando 300.000 dólares, aún no es suficiente. Si eso no logra cumplir con lo mínimo de lo que significa criar a una familia en esta ciudad, es un verdadero problema.

Este año, aseguramos 1200 millones de dólares. Vamos a hacer que el cuidado infantil sea gratuito para 2000 niños este otoño, 12.000 el próximo otoño, y para cada niño de 2 años al final de cuatro años. Pero si tuviera una varita mágica y pudiera decir “wingardium leviosa” o cualquier hechizo, sí, me encantaría hacerlo gratuito en un instante. ¿Y tú? ¿Tú qué harías?

¿Qué haría yo si pudiera hacer absolutamente cualquier cosa? Es una pregunta difícil, ¿no? Ponte en mis zapatos por un minuto.

O sea, personalmente, más espacio en parques, más espacio al aire libre. ¡Pensé que no me podía equivocar con esa pregunta, y ahora siento que lo hice! [Risas] ¿Cuál es tu parque favorito en la ciudad de Nueva York?

Central Park. ¡Vamos! Esfuérzate un poco más.

No, no me voy a esforzar un poco más. Yo te estoy entrevistando a ti, no tú a mí. Perdón, ¡debería saber cuál es mi lugar! [Risas]

Mantente en tu lugar, alcalde Mamdani. Quiero hablar sobre la economía de Nueva York, porque gran parte de ella está construida en torno a Wall Street, las finanzas, los bienes raíces. ¿Qué tan importante es para ti tener una buena relación con esos sectores? ¿Y cómo dirías que es tu relación con esos sectores? Creo que es importante. Y lo que tengo en común con los líderes de esos sectores —incluso en medio de desacuerdos, porque creo que podemos aumentarles un poco más los impuestos a los neoyorquinos más ricos— lo que nos une es que creemos en la ciudad y nuestro compromiso con su vitalidad continua.

El otro día fui al anuncio de la nueva sede de American Express en el Two World Trade Center. Y una cosa que me llamó la atención fue que estos líderes empresariales no solo toman decisiones pensando en dólares y centavos; también están tomando decisiones pensando en invertir en la ciudad y en lo que la ciudad representa.

Creo que todos los que te han escuchado hablar sobre American Express y otras grandes organizaciones que van a estar empleando personas —Anthropic, etcétera— se han preguntado: ¿Cómo ve un socialista democrático como tú el papel de los negocios y la industria privada? ¿Cómo es el desarrollo económico socialista? Porque por la forma en que hablas, suenas como cualquier alcalde capitalista. Dios mío. [Risas] Mira, creo que tenemos que ir más allá de los indicadores típicos de lo que hace a una economía fuerte. Sí, es la ciudad más rica. Y también es una ciudad donde una de cada cuatro personas vive en la pobreza. Así que siempre celebraré la inversión continua en esta ciudad. Y también buscaré asegurar que más y más neoyorquinos puedan ser parte de esos beneficios. Porque cuando hablamos de nuestra visión para esta ciudad, la agenda de asequibilidad, es que aquellos que ayudan a construirla también puedan vivir en ella.

Y en este momento, muchas personas trabajadoras, si les preguntas dónde viven, no te dirán un vecindario dentro de los cinco distritos. Te dirán un estado vecino. Te dirán que viven en Jersey City. Te dirán que viven en Connecticut. Dirán que viven en Pensilvania. Creo que así es como una ciudad se convierte en un museo; no en un testamento vivo de la posibilidad de las personas trabajadoras. En los primeros cinco meses de este año, sumamos más de 21.000 empleos. De cualquier área metropolitana en el país, es la de más rápido crecimiento.

Bueno, las cifras recientes de empleo de la ciudad no son particularmente buenas. La tasa de desempleo es comparativamente alta. No has nombrado a un director para la Corporación de Desarrollo Económico, que es una herramienta importante que los alcaldes de la ciudad de Nueva York tienen para el desarrollo y la creación de empleo. Y ha habido una sensación de que tal vez eso esté enviando un mensaje a la comunidad empresarial de que no estás tan interesado en esas asociaciones público-privadas como lo han estado otros alcaldes. Me interesan muchísimo, y estamos en los procesos finales de entrevistas para ese puesto. Quiero que aporten una serie de habilidades que puedan cumplir con el desarrollo económico de una manera que vaya más allá de lo que hemos visto en los últimos años. Y diré que, incluso en medio de la búsqueda de un nuevo líder para nuestra corporación de desarrollo económico, la CDE sigue trabajando. Especialmente cuando se trata de nuestra agenda de establecer supermercados administrados por la ciudad. Ese trabajo actualmente forma parte de las responsabilidades de la CDE, y han hecho un muy buen trabajo para impulsarlo.

Hablemos sobre la labor policial. Los asesinatos y tiroteos están en mínimos históricos. Pero hay… ¡Sabía que venía un “pero”!

Un retrato en blanco y negro de Zohran Mamdani sentado en una silla de cuero, con los codos en los reposabrazos y las manos presionadas una contra otra frente a su barbilla.
Credit…Devin Oktar Yalkin para The New York Times

Hay otra tensión allí que creo que la gente está tratando de entender. La DSA (Socialistas Democráticos de América) ha expresado un gran escepticismo ante las tácticas del Departamento de Policía de Nueva York y de tu comisionada de policía, Jessica Tisch. Ella permaneció en el cargo desde el gobierno de Adams, y es una multimillonaria proisraelí. Es una tecnócrata. Ha sido muy exitosa en su trabajo. Tú la has apoyado públicamente en repetidas ocasiones, pero también acabas de dar marcha atrás a la contratación de 600 nuevos agentes de policía. Y se ha informado que parte de la razón fue las quejas de la DSA. ¿Ves una tensión entre tu organización y tu comisionada de policía? De las muchas palabras que usaste para describir a nuestra comisionada de policía, las dos más importantes, creo, fueron “muy exitosa”. Cuando se trata de la cuestión del tamaño de nuestra fuerza policial, he dicho una y otra vez que la fuerza policial que ha logrado este tipo de mínimos históricos es en la que confío para seguir brindando ese tipo de seguridad pública, y que vamos a poder hacer eso dentro de nuestra plantilla autorizada, lo cual también viene como parte de un enfoque en todas las agencias de la ciudad sobre cómo lograr ahorros tras heredar un déficit fiscal de 12.000 millones de dólares.

¿Qué tan comprometido estás con que la comisionada Tisch sea parte de tu gobierno? Porque filosóficamente son muy diferentes. Sí, y creo que parte de lo que significa ser neoyorquino es trabajar con personas con quienes puedas tener un desacuerdo en uno o dos temas. Y cualquiera que trabaje para mí en este momento, es alguien con quien quiero seguir trabajando mañana, y el día siguiente.

Quieres hacer de Nueva York un modelo a nivel nacional. Y entonces la manera en que piensas sobre la labor policial, sobre las alianzas con la clase económica, tiene mucha más relevancia debido a tu propio interés en que ese modelo trascienda los límites de la ciudad de Nueva York. Cuando estaba en campaña para este cargo, escuchaba una y otra vez que sería una catástrofe si ganaba, en términos de fuga de capitales y delincuencia. Y lo que hemos visto es que gran parte de lo que se presenta como una amenaza tiene muy poca relación con la realidad.

Parte de esta discusión, por supuesto, tiene que ver con la organización a la que perteneces, la DSA; está viviendo un momento importante, ¿no? Se habla de ella tanto en términos positivos como negativos, por decirlo suavemente. Y en el centro de todo está la idea de que lucha por la clase trabajadora. Y eso me hizo preguntarme: ¿Cómo defines a la clase trabajadora? Creo que, si tienes que trabajar para pagar tus cuentas, esa es una manera de definir lo que significa formar parte de la clase trabajadora.

Entonces, ¿alguien que gana 250.000 dólares al año es de clase trabajadora? No me he preguntado dónde empieza y dónde termina. Lo que diría es que aquellos que están trabajando para intentar costear las dignidades básicas de la vida y no pueden hacerlo, creo que eso también es clase trabajadora. A menudo nos preguntan cómo dividimos a este país. Creo que en este país solo hay una mayoría: es la clase trabajadora.

Eso simplemente no me suena cierto. ¿Tú qué piensas?

Simplemente me parece una respuesta demasiado fácil para una pregunta complicada. Porque, políticamente, si dices que todos son la clase trabajadora, o que cualquiera que recibe un salario pertenece a la clase trabajadora, sí, eso amplía tu base. Pero hablando en términos prácticos, estamos divididos por ingresos, y especialmente si quieres cobrarles impuestos a las personas, importa dónde trazas esas líneas. Yo la tracé en alrededor de un millón de dólares al año.

Entonces, ¿cualquiera con menos de un millón de dólares al año en ingresos es de clase trabajadora? [Risas] Eso no es lo que estoy diciendo. Solo digo que, en términos de política fiscal, creo que gran parte de nuestra política ha sido un debate sobre a quién dejas fuera. Y a mí me interesan más los debates sobre cómo atraes a más personas. Pero sí, de verdad quiero subirles los impuestos a las personas que ganan más de un millón al año.

Alguien que es conserje va a sentirse de cierta manera sobre esa descripción si los estás metiendo en el mismo saco con alguien que es abogado. Esa parece una distinción que podría importar. Cuando yo estaba en campaña, una pregunta que me hacían era: ¿Qué significa ser un socialista democrático? Y solo lo menciono porque creo que a veces hay una fijación con definir algo. Y lo que descubrí es, cuando tocaba las puertas de los neoyorquinos, que ellos simplemente preguntaban: “¿Tu visión me incluye?”. No es que todos ganen la misma cantidad de dinero o enfrenten el mismo nivel de dificultades, sino que simplemente quieren saber: ¿Hay alguna manera de que puedan trabajar tan duro y permitirse una buena vida en la ciudad?

He notado que cuando intento obtener detalles específicos, te desvías al tema de lo que los neoyorquinos quieren y no quieren. Y he descubierto que los políticos, en mi experiencia… Oh, no.

Cuando les hago preguntas… ¿Yo soy uno de ellos?

Bueno, eres el alcalde de la ciudad de Nueva York. Cuando intento que definan algo y ellos no quieren, suelen recurrir a una respuesta muy amplia. Mira, creo que te lo definí como alguien que trabaja para costear su vida. También creo que, sin importar cómo lo definas, tenemos el entendimiento de que aquellos que batallan para pagar el alquiler, batallan para pagar sus compras del supermercado, batallan para pagar el cuidado de sus niños, son las personas que deberían estar en el centro de nuestra visión para lo que viene después.

El otro tema que se ha mencionado mucho sobre el DSA es, por supuesto, la investigación de antecedentes. Acabamos de ver cómo la campaña de Graham Platner, en Maine, se vino abajo por acusaciones de agresión sexual. Y tu principal asesor, Morris Katz, fue una pieza clave en esa campaña. Ha sido un desastre bastante grande. ¿Ha disminuido tu fe en Katz? ¿Lo culpas en parte por lo que pasó? No. Primero, solo diré que cuando me enteré de las acusaciones tan graves que salieron a la luz y me preguntaron qué debía pasar con esa campaña, respondí que debía terminar. Y creo, en cuanto a Morris, que él es alguien que ayuda a construir campañas para candidatos que luchan por esa misma visión de dignidad para la clase trabajadora. Y él, yo y muchas otras personas coincidimos en que no hay cabida ni tolerancia para la violencia o las agresiones sexuales dentro de ese tipo de visión.

Pero hubo muchas señales de que Graham Platner tenía un pasado problemático. Y entonces alguien que fue tan fundamental en su campaña y en su ascenso, ¿no debería ser juzgado por eso? Creo que debería ser juzgado por la decisión que tomó al final del asunto, que es alejarse de esa campaña tan pronto como pudiera concluirse.

Hay moderados en el Partido Demócrata que han pedido expulsar a la DSA de la coalición demócrata. Yo quiero plantearlo al revés. ¿Hay espacio para los demócratas moderados en el partido que tú quieres construir? Sí. Punto. No me interesa expulsar gente de partidos. Creo que eso es lo que haces cuando no puedes ganar el debate dentro del partido.

¿Incluso si trabajan con el AIPAC? Si son demócratas y se postulan como demócratas y ganan como demócratas, entonces deberían ser parte del Partido Demócrata. Hay personas con las que tengo desacuerdos vehementes en cualquier cantidad de temas. Pero si podemos encontrar un punto de acuerdo, en eso voy a enfocar esa relación. Si solo buscas personas con las que estés de acuerdo en todo, entonces da igual que te quedes en casa y te mires en un espejo.

Tengo una gran pregunta inspirada en la entrevista que le hizo mi colega a Mick Jagger. Esa transición no la vi venir.

En esa entrevista, Jagger dijo que para ser una estrella de rock tienes que tener un ego enorme. Y me hizo preguntarme, habiendo entrevistado a tantos políticos, qué rasgos de personalidad crees que necesitas tener para ser un político exitoso. Porque ahora eres considerado uno de los políticos más exitosos. Especialmente en una época en la que la política es bastante brutal. Creo que hay un cierto nivel de absurdo que tienes que tener como parte de ti mismo para creer que deberías ser tú.

Lo que creo que es sumamente importante, especialmente ahora, es la honestidad. Una honestidad sobre lo que crees, por lo que estás luchando, y que puedas mantener esa honestidad, especialmente con las personas con las que no estás de acuerdo. Porque creo que lo que los neoyorquinos y los estadounidenses buscan es poder confiar en ti, independientemente de si les caes bien o están de acuerdo contigo. Pueden confiar en lo que defiendes. Y me di cuenta de que había muchas personas, cuando estaba en campaña para alcalde, que decían algunas cosas en las que no estaban de acuerdo conmigo, pero también apreciaban poder saber exactamente de qué se trataba mi campaña. Tienes que poder explicar qué es lo que estás haciendo y por qué lo estás haciendo. A menudo parece que la única respuesta es el poder. Esa no es una buena respuesta. No puede ser una buena respuesta. Tiene que ser: ¿Por quién estás luchando? ¿Y por qué? ¿Y cómo? Esas son preguntas que con demasiada frecuencia hacen que la gente tropiece.

Sabes, si pienso en ti y en el presidente Trump… Mick Jagger.

Mick Jagger, el presidente Trump. Son personas que tienen poder, carisma, han tenido éxito. La imagen pública del presidente Trump gira en torno a la venganza, la ira y la idea de luchar por sus seguidores. A ti se te conoce por sonreír mucho, y puedo dar fe de ello después de esta entrevista. Y me pregunto cuál es la filosofía política detrás de eso. Más allá del rasgo de personalidad; quizá simplemente eres una persona optimista por naturaleza. Son dos modelos exitosos, pero diferentes. Ojalá pudiera decir que adopté esto como parte de un proyecto político, pero tengo que darles el crédito a mis padres y a mis abuelos, porque fue algo que fomentaban cuando era niño. Y creo que en ambos casos, lo que describes es que le estás mostrando al mundo algo sobre quién eres. A menudo parece que los políticos son lienzos en blanco y se supone que todos los demás deben pintarlos. Creo que es hora de mostrarle a la gente: “Este soy yo. Tal vez no les guste, tal vez sí, pero este soy yo”.

Quiero entender un poco del lado personal de lo que significa ser alcalde. Tu esposa, Rama Duwaji, solo tiene 29 años. Tú solo tienes 34. Se conocieron en Hinge. Se casaron apenas el año pasado. Ahora ambos viven en Gracie Mansion [la residencia oficial del gobernador]. ¿Cómo ha sido este primer año de adaptarse a la vida de recién casados y, al mismo tiempo…? Es mucho. Y no querría hacerlo con nadie más. Estar casado con el amor de mi vida mientras dirijo la ciudad que amo, realmente no puedo pedir más. Y en ella he encontrado a alguien que es… un oasis.

¿Crees que el escrutinio al que ella ha sido sometida es justo? No. Creo que esto se remonta a una concepción, en muchos sentidos anticuada, de lo que se supone que debe ser la esposa de un político. Ella tiene su propia identidad. Es una artista increíble y, sin embargo, gran parte de la manera en que hoy se relaciona con el mundo se interpreta a través del hecho de ser mi esposa. Y algunos de los momentos que más alegría me dan son cuando la gente se me acerca para decirme que le encanta el arte de Rama. Sí, es mi esposa, pero eso es lo que ella hace. Yo soy alguien a quien ella ama.

Estás al frente de un verdadero cambio de vibra en la ciudad de Nueva York. Como me dijo un neoyorquino, ahora es un poco más divertido vivir aquí. Los Knicks ganaron, la boda de Taylor Swift, el Mundial. ¿Te invitaron a la boda de Taylor Swift? No.

Ni siquiera te invitaron. ¡Creo que está bien!

Ahora eres el gran animador de Nueva York. ¿Cómo mantienes ese impulso cuando terminan las fiestas? Tenemos que hacer de este un lugar donde la gente quiera vivir por cómo se siente cuando viven aquí. Es un honor ser alguien que tiene la oportunidad de compartir con el resto del mundo lo que hace que la ciudad sea tan especial, y nosotros decimos: bienvenidos a casa.

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Crisis de deuda: para el 86,6% de los argentinos se necesitan dos o más empleos para llegar a fin de mes

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El Monitor de Opinión Pública (MOP) de Zentrix Consultora de julio retrata a una sociedad que dejó de llegar a fin de mes con lo que gana: dos de cada tres argentinos agotan sus ingresos, como máximo, el día 20 del mes, mientras que el 86,6% está convencido de que un solo empleo ya no alcanza para vivir. En ese escenario, el crédito dejó de ser una herramienta de progreso para volverse un mecanismo de subsistencia: el 61,9% se endeudó en los últimos seis meses y la mitad de esos hogares lo hizo para pagar los gastos básicos.

El punto de partida es un salario que perdió la carrera contra los precios y no la recupera. El 87,4% de los encuestados afirma que su ingreso no le gana a la inflación, un techo que ya no distingue posiciones políticas: el 73% de los votantes oficialistas admite esa pérdida, cifra que entre los opositores trepa al 97,1%. La diferencia entre ambos electorados no está en si el deterioro existe —lo sienten los dos— sino en cómo se lo nombra: costo de una transición para unos, fracaso económico para otros. Cuando una experiencia material es tan transversal que alcanza incluso a quienes respaldan al Gobierno deja de ser un problema de gestión para convertirse en una condición de época.

La pérdida aceptada tiene una fecha exacta en el almanaque. El 66% de los argentinos se queda sin plata antes o desde el día 20 del mes y sólo un 9,3% llega a fin de mes con capacidad de ahorro. El calendario, sin embargo, no es igual para todos: entre los más jóvenes —de 18 a 39 años— el 85,5% ya está sin ingresos al día 20, contra el 60,6% en la franja de 40 a 59.

La juventud no sólo gana menos; se queda sin colchón mucho antes, y esa desventaja temprana es la que explica buena parte de lo que viene después. En un país donde el sueldo se agota a los dos tercios del mes, la pregunta deja de ser cómo ahorrar y pasa a ser cómo cubrir los últimos diez días.

La respuesta, para la mayoría, fue el endeudamiento. El 61,9% tomó deuda en el último semestre, pero el dato que desarma cualquier lectura optimista es el motivo: el 53,7% lo hizo porque sus ingresos no cubren los gastos básicos, mientras que la compra de bienes durables —la deuda “del progreso”— explicó apenas el 11,5%. El crédito dejó de financiar proyectos y pasó a financiar comida y tarifas. Y ese endeudamiento forzado tiene, de nuevo, una cara generacional: entre los jóvenes de 18 a 39 años, el 35,8% recurrió a prestamistas o financieras informales, contra apenas el 7% entre los mayores de 60. El segmento con menos respaldo patrimonial es, paradójicamente, el más expuesto a las condiciones más caras y menos reguladas del mercado, en un círculo donde la falta de espalda financiera empuja hacia el crédito más riesgoso.

Endeudarse fue, además, la parte fácil; sostener esa deuda es la difícil. Casi la mitad de quienes tomaron crédito no lo está pagando con comodidad: al 28,9% le cuesta mucho, el 12% ya se atrasó en algún pago y un 6,4% directamente admite que no puede pagar. No sorprende, entonces, que el 55% considere que las tasas están tan altas que el crédito “termina siendo una trampa”, una frase que resume el pasaje de la deuda como oxígeno a la deuda como soga que ahorca. Lo que empezó como salida de emergencia se convirtió, para una porción creciente de hogares, en un problema tan pesado como el que vino a resolver.

Todo este cuadro microeconómico se derrama, finalmente, sobre cómo los argentinos leen el país y se leen a sí mismos. La evaluación negativa de la economía personal alcanza el 42,8%, pero la del país trepa al 61,8%: una brecha de casi veinte puntos que revela que el malestar ya no se vive como una desgracia individual, sino como un diagnóstico colectivo. Esa sensación de deterioro compartido tiene su traducción más elocuente en la autopercepción de clase: sumando clase baja y media-baja, el 53,9% de la sociedad se ubica hoy en la base de la pirámide. No es un dato de ingresos sino de identidad, y ahí está su peso político: cuando el pluriempleo se vuelve norma, la deuda se vuelve subsistencia y aun con todo eso no se llega al día 20. De esta manera, la mitad del país deja de sentirse parte de una clase media que durante décadas fue el relato central de la Argentina.

INDEC

La desconfianza hacia el termómetro oficial de los precios es tan profunda como la pérdida de poder adquisitivo que la alimenta. El 67,1% de los argentinos cree que el dato de inflación que publica el INDEC no refleja la variación de precios que percibe en su vida cotidiana, mientras que apenas el 29,6% le da crédito. No es un rechazo aislado: como se dijo antes, el 87,4% siente que su salario no le gana a la inflación, y ambos números se retroalimentan. Quien ve que la plata se le acaba el día 20 difícilmente acepte que los precios subieron sólo lo que dice el organismo estadístico. Así, la percepción se construye en la góndola y en el resumen de la tarjeta, no en el índice. Cuando el dato oficial y la experiencia del bolsillo divergen mes tras mes, la sociedad termina confiando en su propia billetera antes que en la estadística.

El dato tiene, además, una lectura política que el Gobierno no puede eludir. La baja de la inflación es la principal bandera de gestión de la administración Milei, su activo más defendido. Pero si casi dos de cada tres argentinos no le creen al índice que la mide, cabe preguntarse si esa batalla, aun ganándose en el papel, se está ganando en la percepción social. Y ahí aparece la paradoja de fondo: la inflación efectivamente desacelera y, sin embargo, el pesimismo económico no cede. La explicación probable es que la sociedad nunca respaldó “bajar la inflación” como un fin abstracto, sino como el medio para dejar de perder. Lo que la gente valida no es el número del Índice de Precios al Consumidor (IPC) sino su consecuencia esperada —recomponer el ingreso, volver a llegar a fin de mes—, y mientras esa consecuencia no llegue al bolsillo, la mejora macro seguirá siendo un dato de laboratorio que no consigue traducirse en humor social.

Principales preocupaciones

Cuando se pregunta cuál es hoy la principal preocupación, los argentinos ubican en lo más alto un problema que no es estrictamente económico: la corrupción encabeza el ranking con el 48,8%. El dato tiene un peso simbólico difícil de ignorar. En un país donde el sueldo no llega al día 20 y la deuda se volvió subsistencia, que la corrupción siga siendo la inquietud más señalada revela que buena parte de la sociedad canaliza el malestar material hacia una explicación moral y política: no alcanza con vivir el ajuste en el cuerpo, se lo asocia a una forma de hacer política que se percibe como la causa de fondo. La corrupción funciona, en ese sentido, menos como un problema aislado que como el nombre que la gente le pone a su desconfianza general hacia la dirigencia.

Pero apenas se corre el foco de ese primer lugar, el mapa de preocupaciones vuelve a ser, casi íntegramente, económico. Ingresos/salarios aparece en segundo lugar con el 46,9%, prácticamente empatado con la corrupción, y la incertidumbre económica se ubica tercera con el 41,6%. Más atrás asoman el desempleo (29,1%) y las tarifas de servicios públicos (26,8%). Cuatro de las cinco principales inquietudes remiten, directa o indirectamente, al bolsillo. La foto es coherente con todo lo que viene mostrando el informe: la corrupción ocupa el podio como diagnóstico político, pero es la economía la que estructura el grueso de la angustia social. Lo que preocupa, en definitiva, es la misma pérdida de poder adquisitivo que atraviesa el salario, el calendario del mes y el endeudamiento; la corrupción es la lectura moral de ese mismo deterioro.

Imágenes políticas

Javier Milei terminó julio con una imagen negativa del 58,5% frente a apenas 30,9% de positiva, un diferencial de casi 28 puntos que lo confirma como la figura con el balance más adverso del informe. El deterioro no es puntual sino sostenido: su imagen positiva, que en febrero llegaba al 47%, perdió 16 puntos en el año sin que el rechazo diera tregua. La segmentación etaria dibuja su núcleo de resistencia y su zona de derrumbe: entre los menores de 40 años conserva su mejor desempeño relativo (38% de positiva), mientras que a partir de esa edad la negativa se estabiliza por encima del 58%, tocando el 59,6% entre los mayores de 60. La brecha de género es todavía más filosa —36,8% de positiva entre varones contra apenas 25,1% entre mujeres, donde el rechazo escala al 65,9%— y la geográfica lo castiga en el AMBA (63,6% de negativa) mucho más que en el interior. En intención de voto para 2027, Milei exhibe el perfil más polarizado del tablero: combina el piso más firme (24% de “seguro lo votaría”) con el techo de rechazo más duro (57% de “jamás lo votaría”). Se configura un votante fiel, pero sin aire para expandirse. Su perfil de mejor imagen es nítido: varón, menor de 40 años, del interior del país. El de peor imagen es su espejo invertido: mujer, mayor de 40 años, del área metropolitana.

Por su parte, Axel Kicillof registró una imagen negativa del 51,5% contra un 35,4% de positiva (diferencial de -16 puntos), el segundo peor del informe, aunque con una estructura de apoyo que es casi el negativo fotográfico de la de Milei. Donde el Presidente se hunde, el gobernador bonaerense mejora: su imagen positiva crece con la edad —del 21% entre los más jóvenes al 41% entre los mayores de 60— y rinde claramente mejor entre mujeres (43% de positiva) que entre varones (28%, con 58% de negativa). Geográficamente, su terreno es el área metropolitana (41% de positiva), coherente con el territorio que gobierna, mientras que en el interior el rechazo trepa al 56%. Ese perfil, sin embargo, no le alcanza para proyectarse como alternativa nacional: en la proyección 2027 aparece apenas por encima en disposición positiva (26,2% de “seguro lo votaría”), pero arrastra a la mitad del electorado (50,7%) que jamás lo votaría. Esos números muestran un techo que delata las dificultades del peronismo para trascender su propio núcleo. Su perfil de mejor imagen es el de mujer, mayor de 60 años, del área metropolitana; el de peor, el varón joven y del interior, exactamente el segmento que corona a Milei.

Patricia Bullrich mostró una imagen negativa del 50% frente al 36,6% de positiva (diferencial de -13,4 puntos), lo que la deja empatada con Kicillof en nivel de rechazo, pero con un rasgo que la distingue del resto: su opinión es la más consolidada y menos sensible al recambio generacional. A diferencia de Milei o de Kicillof, su imagen positiva se mantiene estable en torno al 35-38% en los tres tramos de edad, sin gradiente etario, lo que sugiere una figura ya “conocida y catalogada” por el electorado, con poco margen para sorpresas en cualquier sentido. La diferencia aparece, en cambio, en el género y la geografía: entre varones queda casi en empate (41% de positiva) mientras que entre mujeres la negativa sube al 56%, y en el interior mejora frente a un AMBA donde el rechazo llega al 58,1%. En la proyección 2027 su cuadro es el más comprometido en términos de crecimiento: sólo el 18,3% la votaría con seguridad. Su 27,7% de “podría votarla” —el potencial de expansión más alto de los cuatro— la deja como la figura con más margen teórico para recuperar terreno, siempre que logre convertir esa disposición latente en apoyo efectivo. Su perfil de mejor imagen es el de varón del interior del país; el de peor, la mujer del área metropolitana.

Myriam Bregman es, otra vez, la excepción del tablero: la única dirigente con diferencial de imagen positivo, con 43,1% de positiva frente a 40% de negativa (+3,1 puntos). Su fortaleza tiene un epicentro claro en el género: entre mujeres alcanza el 53% de imagen positiva —el número más alto de cualquier dirigente en cualquier segmento de todo el informe—, mientras que entre varones la negativa sube al 48,9%. La curva etaria es casi plana, incluso levemente mejor entre los mayores de 60 (48,2% de positiva), lo que desmiente la idea de que su crecimiento sea un fenómeno exclusivamente juvenil. A su vez, geográficamente rinde mejor en Buenos Aires y CABA (52,5% de positiva) que en el interior. Ahora bien, la buena imagen no se traduce en volumen electoral: su intención de voto duro para 2027 es la más baja de los cuatro (12,3% de “seguro la votaría”), con un rechazo del 50% que le pone un techo temprano. El dato revela una paradoja típica de las figuras de nicho: es la mejor valorada, pero la menos votada, capaz de despertar simpatía sin convertirla, todavía, en un respaldo masivo. Su perfil de mejor imagen es el de mujer del área metropolitana; el de peor, el varón del interior del país.

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Vacaciones de invierno: el turismo creció, pero el gasto se achicó y Misiones quedó entre los destinos más elegidos

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Las vacaciones de invierno dejaron una recuperación moderada del turismo argentino, sostenida por el movimiento interno, la llegada de visitantes extranjeros y el buen desempeño de los destinos de nieve, naturaleza y montaña. Sin embargo, detrás del crecimiento en la cantidad de viajeros apareció una señal que atraviesa a buena parte de la economía: los turistas viajaron, pero cuidaron más el bolsillo.

De acuerdo con el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), durante el receso invernal se movilizaron 4,6 millones de personas por el país, de las cuales 4,2 millones fueron turistas nacionales y unas 400.000 llegaron desde el exterior. La cifra representó un incremento interanual del 5,9%.

El impacto económico total alcanzó los $2,12 billones, equivalentes a unos US$1.412 millones, con una mejora real del 2,5% frente a las vacaciones de invierno de 2025. La actividad mostró así una recuperación luego de la caída del 11% registrada el año pasado, aunque el número de viajeros todavía se mantiene 16,9% por debajo del récord alcanzado en 2023.

Más turistas, pero con un consumo más austero

La estadía promedio fue de cuatro días, apenas por encima de los 3,9 días del invierno anterior. El gasto diario se ubicó en $115.115 por persona, pero cayó 5,6% en términos reales.

Vacaciones de invierno 2026: balance nacional y desempeño de Misiones
La actividad turística creció en cantidad de viajeros, aunque el gasto diario cayó en términos reales.
Indicador Argentina Misiones
Turistas / arribos 4,6 millones Más de 30.000
Variación interanual +5,9% Sin dato informado
Ocupación hotelera Desempeño dispar según destino 73%
Estadía promedio 4 días 3 noches
Gasto diario por turista $115.115 $98.000
Impacto económico $2,12 billones Sin dato consolidado
Destinos líderes Bariloche, Ushuaia, Mendoza y Córdoba Posadas 86% y Puerto Iguazú 85%
Fuente: Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y organismos turísticos provinciales.

Ese dato permite matizar el crecimiento general de la temporada. Hubo más movimiento y una mayor cantidad de viajeros, pero el consumo individual perdió fuerza. Las escapadas fueron cortas, se multiplicaron las reservas de último momento y las familias priorizaron promociones, actividades gratuitas y destinos relativamente cercanos.

La temporada también estuvo condicionada por el Mundial de Fútbol, el clima inestable y la demora de las nevadas en los centros de montaña. Miles de argentinos viajaron a Estados Unidos para acompañar a la Selección, lo que redujo parte de la demanda en los destinos locales. Al mismo tiempo, la exposición internacional del país contribuyó a atraer visitantes extranjeros y permitió compensar parte de la debilidad del mercado interno.

Los mejores resultados se concentraron en Bariloche, Ushuaia, San Martín de los Andes, Villa La Angostura, Esquel y Malargüe. También mostraron un buen desempeño Mendoza, Córdoba y las provincias del NOA, favorecidas por las agendas culturales, gastronómicas y deportivas. En contraste, la Costa Atlántica y buena parte de la provincia de Buenos Aires atravesaron uno de los inviernos más débiles de los últimos años.

Misiones cerró con 73% de ocupación y picos en Posadas e Iguazú

En ese escenario nacional heterogéneo, Misiones consiguió ubicarse entre los destinos con mejor comportamiento. La provincia registró una ocupación hotelera promedio del 73%, recibió más de 30.000 arribos y alcanzó una estadía media de tres noches.

El gasto turístico diario fue estimado en $98.000 por persona, un valor inferior al promedio nacional de $115.115. Sin embargo, la provincia logró sostener niveles elevados de ocupación gracias a una oferta diversificada, que combinó naturaleza, eventos, turismo urbano, parques provinciales, reducciones jesuíticas y emprendimientos rurales.

Posadas encabezó el movimiento provincial con una ocupación del 86%, seguida muy de cerca por Puerto Iguazú, con el 85%. También se destacaron Leandro N. Alem, con un pico del 90%; Eldorado, con un promedio del 66%; Oberá, con el 61%; San Ignacio, con el 60%; Aristóbulo del Valle, con el 59%; y El Soberbio, con el 42%.

El desempeño de Posadas confirmó el crecimiento de la capital provincial como destino de eventos, deportes, gastronomía y escapadas urbanas. En Puerto Iguazú, las Cataratas volvieron a funcionar como el principal imán turístico, posicionando a la ciudad entre los destinos más demandados de la Argentina junto con Bariloche, Mendoza y Salta.

La temporada también mostró la creciente importancia del turismo interno. Los emprendimientos de agroturismo de Guaraní, Campo Ramón y Colonia Alberdi registraron un movimiento significativo, mientras que Eldorado sostuvo su actividad mediante festivales, recorridos guiados y competencias deportivas.

La naturaleza amortiguó el impacto de las contingencias

Uno de los principales desafíos se presentó en El Soberbio, donde la crecida del río Uruguay mantuvo inhabilitados los Saltos del Moconá durante parte del receso. Aun así, los prestadores consiguieron sostener parte del movimiento mediante senderismo, avistaje de aves, experiencias de selva y propuestas vinculadas al turismo de naturaleza.

El comportamiento confirma una de las principales fortalezas de Misiones: la posibilidad de ofrecer experiencias alternativas cuando uno de sus atractivos principales queda temporalmente fuera de servicio.

Los parques provinciales, las reducciones jesuíticas y el Parque Temático de la Cruz complementaron el circuito. Este último recibió más de 400 visitantes en una sola jornada del receso.

Una recuperación todavía frágil

El balance de las vacaciones de invierno fue positivo en cantidad de viajeros, ocupación e impacto económico, pero mostró límites evidentes. El crecimiento se apoyó parcialmente en el turismo extranjero, mientras que el gasto real de los argentinos continuó retrocediendo.

En Misiones, los niveles de ocupación de Posadas y Puerto Iguazú permitieron cerrar una temporada favorable, aunque la estadía promedio de tres noches y el gasto diario por debajo de la media nacional reflejan la tendencia hacia viajes más cortos y presupuestos ajustados.

La provincia logró sostener competitividad mediante su combinación de naturaleza, turismo urbano, cultura y eventos. El desafío será convertir ese flujo de visitantes en estadías más largas y en un mayor consumo dentro de la economía local.

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El desgaste de Milei reordena el mapa: el peronismo encabeza la última encuesta de Zuban & Córdoba

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La política argentina empezó a moverse al ritmo de las elecciones de 2027. Y el último informe nacional de Zuban Córdoba y Asociados ofrece una fotografía que enciende luces de alerta para el oficialismo. La desaprobación del Gobierno alcanzó el 65,3%, mientras que el 61,3% de los consultados tiene una imagen negativa de Javier Milei. Al mismo tiempo, el 64% considera que el rumbo del país es incorrecto, contra apenas un 30% que cree que la dirección es la adecuada, en una señal de deterioro que atraviesa no sólo la evaluación presidencial sino también las expectativas sobre el futuro.

El malestar también aparece reflejado en la economía cotidiana. El 53,9% asegura que hoy está peor que antes y el 61,9% afirma que en las próximas elecciones votaría por un cambio de Gobierno, un dato que resume el principal desafío que enfrenta La Libertad Avanza: la sociedad comienza a evaluar la gestión más por los resultados concretos que por la épica del cambio que llevó a Milei al poder. Es el pasaje del liderazgo disruptivo al desgaste propio de cualquier oficialismo.

En ese escenario, la oposición encuentra una oportunidad para reorganizarse. Según la encuesta, el peronismo lidera la intención de voto con el 31,3%, seguido por La Libertad Avanza con el 28%, mientras el PRO aparece relegado al 6,8%, la izquierda alcanza el 4,4% y la UCR apenas el 2,3%. Más aún: incluso en un escenario de alianza entre libertarios y el PRO, el peronismo ampliaría su ventaja hasta el 35,3%, frente al 33,8% de ese frente de centroderecha. Más que una proyección definitiva, los números reflejan un cambio de clima político: el oficialismo ya no parece correr solo y el peronismo comienza a recuperar competitividad de cara a la disputa presidencial.

El último informe nacional de Zuban Córdoba y Asociados, elaborado entre el 22 y el 26 de julio sobre una muestra de 1.500 casos, ofrece una fotografía que va más allá de cualquier intención de voto. Más que una encuesta electoral, funciona como un estudio sobre el cambio de ánimo social que comienza a moldear la carrera hacia 2027.

Para la consultora, Milei dejó de ser una anomalía política para empezar a ser evaluado como cualquier otro presidente argentino. Y esa diferencia modifica completamente el escenario. 

La encuesta muestra que el Gobierno llega a la mitad de su tercer año con un 65% de desaprobación, atravesado por un contexto de “angustia económica” y “desesperanza generalizada“. 

En una definición cargada de simbolismo político, describen al “cisne negro” que irrumpió en 2023 como “una gallina más del corral“, una manera de afirmar que la excepcionalidad libertaria comienza a diluirse bajo la lógica que históricamente termina alcanzando a todos los oficialismos argentinos.

No se trata únicamente de un problema de imagen. Lo verdaderamente relevante es que, según el estudio, el Gobierno empieza a competir contra sí mismo.

La encuesta cuestiona uno de los argumentos más repetidos por la administración libertaria durante las últimas semanas: la idea de que la economía mejora pero esa mejora “no está siendo bien comunicada”. 

Para Zuban Córdoba, una recuperación económica no puede instalarse mediante campañas publicitarias porque la población la experimenta -o no- en su vida cotidiana. Salarios, consumo y expectativas vuelven a ocupar el centro del debate político. Ese cambio de eje tiene consecuencias electorales profundas.

Durante gran parte de su mandato, Milei consiguió que la discusión girara alrededor de la batalla cultural, la confrontación con “la casta” y el rechazo al kirchnerismo. El informe sugiere que esa agenda comienza a perder capacidad para explicar el comportamiento electoral.

La sociedad vuelve a preguntar cuánto alcanza el sueldo. Y esa suele ser una pregunta incómoda para cualquier oficialismo.

La historia política argentina muestra una constante: los gobiernos rara vez son derrotados únicamente por la oposición. Primero son desgastados por la comparación entre las expectativas que generaron y los resultados que finalmente entregan.

Es precisamente esa transición la que identifica la consultora. En ese contexto aparece el segundo dato relevante del estudio.

La figura que comienza a ocupar el centro de la escena es Axel Kicillof. No necesariamente porque la elección ya tenga un ganador.

Sino porque empieza a consolidarse como el dirigente alrededor del cual el peronismo puede volver a ordenar su oferta política.

Hasta hace pocos meses, el principal activo opositor era el rechazo a Milei. Hoy empieza a aparecer algo diferente: una referencia política concreta capaz de disputar el futuro.

Para Kicillof también representa un desafío.

Ser el principal opositor no alcanza para convertirse en presidente.

Si Milei necesita demostrar que la recuperación económica existe, el gobernador bonaerense deberá convencer de que representa una alternativa de gestión y no únicamente una expresión del rechazo al oficialismo.

La disputa comienza a trasladarse hacia el centro del electorado. Y ese movimiento suele definir las elecciones presidenciales.

El informe incorpora además un capítulo que, aunque parece lateral, ayuda a comprender buena parte del presente político.

Dedica varias páginas al fenómeno de la denominada “manósfera”, un ecosistema digital integrado por plataformas como X, Reddit, TikTok, YouTube y foros especializados, donde circulan discursos vinculados con el hiperindividualismo, la masculinidad tradicional y posiciones críticas hacia el feminismo y el Estado de bienestar.

La consultora encuentra que una proporción importante de jóvenes consume esos contenidos con frecuencia y advierte sobre su influencia creciente en el debate público. Pero al mismo tiempo detecta un límite muy claro: más del 92% de los argentinos continúa defendiendo el voto femenino como un derecho adquirido y el 94,5% rechaza cualquier intento de eliminarlo. Incluso frente a la expansión de esos discursos digitales, los consensos democráticos básicos permanecen ampliamente vigentes.

El mensaje político también alcanza a La Libertad Avanza.

La batalla cultural puede movilizar a un núcleo duro de votantes, pero no necesariamente alcanza para construir una mayoría estable cuando la economía deja de acompañar. Funciona como una advertencia para ambos polos de la política argentina.

Para Milei, porque muestra que el tiempo del crédito social comienza a agotarse y que el electorado vuelve a medir a su gobierno con los mismos parámetros que aplicó a sus antecesores.

Para Kicillof, porque confirma que existe una oportunidad política, aunque todavía deba transformarla en una alternativa electoral capaz de trascender al peronismo tradicional.

La Argentina vuelve lentamente a una lógica conocida: cuando la inflación deja de ser la única preocupación y la estabilización ya no alcanza para explicar el presente, la política recupera una vieja obsesión.

No se vota solamente contra alguien. Se vota, otra vez, por quién promete vivir un poco mejor.

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