La Provincia asiste y garantiza la operatividad del aeropuerto de Posadas, pero la obligación es de Nación

Getting your Trinity Audio player ready...
Compartí esta noticia !

Los problemas datan de sucesivos gobiernos nacionales. Observan serio deterioro del parque automotor y de los equipos de salvamento y extinción de incendios.

Había tomado estado público el informe del jefe de seguridad operacional de la Administración Nacional de Aviación Civil en Posadas advirtiendo la falta de elementos para controlar un posible incendio.

La falta de equipamiento que garantice la acción inmediata ante un incendio o situaciones similares en el aeropuerto Libertador General José de San Martín, conocida a través de un informe interno de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), llevó a la Provincia a tomar ayer la decisión de intervenir y aportar los elementos necesarios para mantener la operatividad hasta tanto el Gobierno nacional, jurisdiccionalmente a cargo, resuelva la cuestión.

Fue el ministro de Gobierno, Marcelo Pérez, quien confirmó la determinación, al evaluar la situación que contemplaba la posibilidad de cerrarse el aeropuerto, lo que afectaría a cientos de pasajeros.

Se trata de un informe interno elaborado por agentes de la Anac que puso bajo la lupa cuestiones relacionadas con el estado operativo del equipamiento antisiniestros del aeropuerto Libertador General San Martín, de Posadas. Si bien la terminal aérea está operable, y de hecho lo viene haciendo de manera normal, recibiendo regularmente vuelos de dos compañías aéreas (Aerolíneas Argentinas y Fly Bondi), los señalamientos tienen que ver con el estado de las únicas dos autobombas que, a su criterio, necesitan reparaciones urgentes, aunque en paralelo alertaron que las espumas antillamas están vencidas, entre otras cuestiones que también se encuentran deterioradas y pondrían en riesgo la vida de los pasajeros que pasan por el aeropuerto posadeño.

En este contexto, trascendió una denuncia pública a fin de que se dé a conocer esta situación y el Anac pueda tomar cartas en el asunto. Así lo afirmó Walter Ríos, a cargo de la oficina de la Anac en Posadas. Explicó que “faltaba este informe para dar pruebas del estado en que se encuentran los elementos más importantes para salvaguardar vidas”.

El detalle de las deficiencias que puso en alerta a la Anac está expuesto en el documento denominado “Informe de la situación actual del Aeropuerto Sarp” e incluye también cuestionamientos a un cuartel obsoleto para el Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios, un sistema de comunicación escaso y antiguo; trajes antifuego vencidos y extintores oxidados por el mal almacenamiento. “Las veces que pedía para utilizar el vehículo para llegar al servicio contra incendios que no está dentro de la misma instalación porque está pegado a la aeronáutica provincial, nunca podía hacerlo. No hay material para enfrentar el más mínimo incendio. Ante una situación de riesgo, esto puede complicarse. Por ello es importante dar a conocer esto y que intervenga la Justicia de oficio si la Anac no actúa”, sostuvo Ríos.

Luego, expresó que “la Provincia no tiene mayor incidencia en esta situación que es meramente responsabilidad de la Anac. No obstante, también podría involucrarse si tiene intereses porque se trata de ciudadanos que viajan constantemente en este aeropuerto. Sobre todo, el turismo que llega a Misiones por vía aérea y desciende en Posadas”.

En este contexto, el informe de Anac fundamenta que a diferencia de otros aeropuertos, donde el servicio de salvamento y extinción de incendios está a cargo de la Policía Federal Argentina (PFA), en el aeropuerto de Posadas los responsables de enfrentar las llamas en caso de algún siniestro son agentes capacitados de la Anac. En consecuencia y teniendo en cuenta las falencias advertidas, el organismo habría concluído que el nivel de respuesta ante una eventualidad en el aeropuerto posadeño no alcanza los estándares internacionales.

Según detalló Ríos, este informe fue elevado por el jefe local de la Anac, Mariano Nicolás Ruiz, el 23 de julio pasado. “Desde esta época hasta la fecha no se tomó ninguna medida preventiva para que no ocurra ningún siniestro. Por eso, tomé la decisión de difundir este informe”, sostuvo.

Luego, dijo que “llegó personal de Anac a revisar el aeropuerto y hablaron con el jefe de Aeropuertos. Lo que se habló fue a puerta cerrada”.

“Lo que estimo puede derivar en una persecución laboral a partir de esto, pero deberían ocuparse de lo que realmente importa que es mejorar los elementos de seguridad. Como funcionarios públicos en esta área debemos ocuparnos de salvaguardar vidas sabiendo cuál es la problemática y ya tienen conocimiento. Todo es un riesgo, el equipo de rescate y las sogas están deterioradas también”.

Además, Ríos dijo que desde su área se ocupan de fiscalización y monitorear los riesgos y peligros que puedan llegar a haber en la plataforma de Aeropuertos 2000. “Controlamos los daños y todo lo que pueda prevenir un siniestro”.

La lista de fallas incluidas en el documento que revela el estado crítico de la seguridad ante posibles siniestros pone énfasis en el parque automotor y en relación con eso, en la mira de la Anac aparece apuntada por sus deficiencias la autobomba principal Oshkosh Int 50 modelo New Stricker, con tracción en las seis ruedas. Sobre este equipo, especialmente desarrollado para actividad aeroportuaria, marcaron más de 30 fallas, entre las que aparecen: pérdida de aire en el sistema de frenos, seis cubiertas desgastadas, parabrisas roto por granizo, cámara de retroceso sin funcionar, el 80% de las luces de emergencia fuera de servicio, válvulas de freno traseras y freno de mano con pérdidas y bloqueo, ruido en el diferencial delantero, problemas para elevar las torres de iluminación, eyector de carga de batería (no funciona); tampoco funcionan el aire acondicionado y el joystick para operar el disparador del material antillamas.

El inventario de faltantes o partes rotas de la Oshkosh Int 50 se completa con elementos afectados por la caída de granizo que azotó Posadas el 16 noviembre de 2023, resultando dañados los espejos retrovisores, parabrisas, escotillas y mangueras.

La segunda autobomba “operativa” en el aeropuerto posadeño es una Mercedes Benz modelo 1114 de 1981, sobre la que se marcó que no posee dirección hidráulica, tampoco aire acondicionado ni sistema de comunicación, no posee limpiaparabrisas, tampoco persianas, tiene roto el sistema de cierre y apertura, paneles de puerta no posee, los controles del monitor de techo no funciona, sirena y altavoz no posee, parte de chapa en mal estado y luces bajas y altas con poca densidad debido al estado de los faros.

En el parque automotor hay una camioneta Volkswagen Amarok 2014 que se utiliza tanto para el Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios como para tareas administrativas y función operativa, que también registra problemas en de frenos, amortiguadores y tren delantero.

La flota se completa con una Ford Ranger 2022 que está siendo reparada, una Peugeot Partner 2005 que está fuera de servicio al igual que una Ford F100 del año 1984 y un remolque tipo batan para el transporte de combustible: sin dominio, sin seguro, ni habilitación de la Secretaría de Energía. 

Autor

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin