Cannabis medicinal: el Ministerio de Salud actualiza el REPROCANN
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Cannabis medicinal: el Gobierno redefine los criterios del REPROCANN y endurece controles sobre terceros cultivadores
El Ministerio de Salud derogó la resolución 3132/2024 y actualizó integralmente la normativa que regula el cultivo con fines medicinales bajo el REPROCANN. Se endurecen los requisitos para asociaciones civiles y personas jurídicas, y se establece un régimen más estricto de control sanitario y trazabilidad.
Reestructuración normativa del REPROCANN: foco en control y trazabilidad
El Ministerio de Salud aprobó mediante la Resolución 1780/2025 una profunda reforma del Registro del Programa de Cannabis (REPROCANN), el sistema que regula el acceso a tratamientos con cannabis medicinal en Argentina. Con la firma del ministro Mario Iván Lugones, la norma actualiza criterios, redefine figuras legales e introduce mayores exigencias sanitarias, con el objetivo de ordenar el sistema y combatir el uso indebido del permiso de cultivo.
En lo inmediato, la medida deroga la Resolución 3132/2024 y establece un nuevo marco para el registro, habilitación y fiscalización de autocultivadores, terceros cultivadores, asociaciones civiles, fundaciones y personas jurídicas que integren proyectos de investigación y desarrollo.
Nuevas categorías y requisitos más estrictos para cultivadores
La normativa clasifica a los actores habilitados para cultivar cannabis medicinal en cuatro grupos: autocultivadores, terceros cultivadores, personas jurídicas permitidas (como asociaciones civiles y fundaciones) y proyectos de investigación y desarrollo. Cada categoría deberá cumplir con requisitos específicos para su inscripción.
Entre las condiciones destacadas para los terceros cultivadores se incluyen:
- Cultivar solo para un único usuario además de sí mismo.
- Informar la localización del cultivo y acreditar conformidad del paciente.
- Presentar análisis cromatográficos, antecedentes penales limpios y contar con indicación médica firmada por un profesional registrado y con formación en cannabis medicinal.
Para las personas jurídicas, los requisitos son aún más rigurosos: deben acreditar vínculo con los pacientes, contar con Director Médico y Responsable Técnico, tener registros de trazabilidad de cultivos, informes semestrales, y garantizar confidencialidad de la información médica. Además, no podrán operar en más de tres domicilios diferentes.
Uno de los cambios relevantes es la modificación de la vigencia de los permisos de cultivo: tres años para autocultivadores y un año para asociaciones y personas jurídicas. Esta medida apunta a permitir controles sanitarios más frecuentes y garantizar un seguimiento médico efectivo del tratamiento con cannabis.
El nuevo régimen establece que, en caso de no cumplirse con los requisitos en un plazo de seis meses desde su publicación, se dará de baja a quienes no hayan adecuado su situación.
Asimismo, se incorpora la posibilidad de revocar permisos ante pedido judicial o incumplimientos. La autoridad de aplicación podrá coordinar con provincias y municipios para fortalecer la fiscalización y asegurar el cumplimiento normativo.
Cannabis medicinal con trazabilidad y evidencia científica
El Ministerio de Salud también impulsa un esquema más estricto de evidencia científica. Se habilita a los proyectos de investigación y desarrollo a operar bajo nuevas condiciones, incluyendo la obligación de inscribirse en el registro de sustancias sujetas a control especial y la presentación de informes semestrales sobre avances, vinculaciones y resultados.
Además, las personas jurídicas podrán vincularse directamente con usuarios registrados en REPROCANN o con asociaciones y fundaciones, para fomentar la trazabilidad y mejorar la calidad sanitaria de los tratamientos.
El Ministerio justificó las modificaciones señalando que “se ha advertido en la práctica el uso indebido y abusivo de las herramientas que dispone la normativa, mayormente mediante la figura del ‘tercero solidario’ utilizada con fines de comercialización”. En ese marco, la actualización normativa apunta a reafirmar el espíritu sanitario y no comercial del programa.
El programa seguirá bajo la órbita del Ministerio de Salud, que podrá modificar anexos y formularios, así como articular con otras jurisdicciones para el control y fiscalización del sistema.
