Economía emite nuevos instrumentos financieros y busca consolidar el ancla fiscal sin emisión monetaria
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El Ministerio de Economía lanza nueva emisión y ampliación de deuda en pesos por más de $16 billones
Las Secretarías de Hacienda y Finanzas dispusieron la emisión de letras y bonos del Tesoro por hasta $10 billones, y ampliaron instrumentos existentes por más de $6 billones, en busca de refinanciar vencimientos y atraer inversores internacionales.
Nuevas emisiones por hasta $10 billones
A través de la Resolución Conjunta 24/2025, el Ministerio de Economía autorizó la emisión de dos nuevos instrumentos de deuda pública en pesos. El primero es una Letra del Tesoro Nacional Capitalizable con vencimiento en mayo de 2026 por hasta $5 billones, mientras que el segundo es un Bono del Tesoro Nacional a tasa fija con vencimiento en mayo de 2030, destinado a inversores internacionales, también por hasta $5 billones.
La licitación se realizará el 28 de mayo. En el caso del bono para inversores extranjeros, la suscripción será en dólares estadounidenses, aunque el instrumento estará denominado y pagadero en pesos, con tasa nominal anual fija a definir en la colocación.
Este bono incluye una opción de rescate anticipado por parte del tenedor en 2027, un mecanismo que busca dar flexibilidad y mayor atractivo al instrumento ante la incertidumbre macroeconómica.
Ampliación de emisiones vigentes
Además, la cartera económica amplió la emisión de tres instrumentos ya vigentes:
- Letra capitalizable con vencimiento 30 de junio de 2025: ampliación por hasta $2,97 billones.
- Letra capitalizable con vencimiento 31 de julio de 2025: hasta $1,99 billones.
- Bono capitalizable con vencimiento 30 de enero de 2026: hasta $1,14 billones.
Con estas ampliaciones, el total potencial de colocación asciende a más de $16 billones.
Contexto fiscal y normativo
La medida se enmarca en las autorizaciones establecidas por la Ley de Presupuesto 27.701 (extendida al ejercicio 2025) y los sucesivos decretos que modificaron los techos de endeudamiento del Ejecutivo nacional.
Las emisiones de corto plazo (letras) se financiarán y cancelarán dentro del mismo ejercicio fiscal, mientras que las de largo plazo (bonos) respetan los límites legales y están contempladas en el plan financiero del Gobierno.
La estrategia busca atender los vencimientos de deuda local, evitar un default en el mercado doméstico y mantener el ancla financiera del ajuste fiscal, en medio de una política de “cero emisión monetaria” y control de agregados por parte del Banco Central.
Instrumentos diseñados para diversificar la base inversora
El diseño de los nuevos instrumentos apunta a captar demanda tanto del mercado local como del extranjero, combinando letras con capitalización mensual —atractivas para inversores institucionales locales— con bonos que ofrezcan previsibilidad en la tasa y plazos extendidos, además de mecanismos de salida anticipada.
Según se informó, los instrumentos gozarán de exenciones impositivas y serán negociables en mercados autorizados, con registro centralizado en el BCRA a través del sistema CRYL.
La decisión de ampliar la colocación en pesos y ofrecer títulos a inversores internacionales forma parte de la hoja de ruta fiscal del Gobierno. La clave será lograr un rollover superior al 100% para reducir la presión financiera de corto plazo sin recurrir al financiamiento monetario.
Con un primer semestre dominado por la licuación del gasto y superávits gemelos, el desafío del segundo semestre será sostener la confianza del mercado con una estrategia de deuda transparente, coordinada y sustentable.
