Alcanza con retener más vacas para producir más ternero

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El movimiento de animales con destino reproductivo alcanzó su mayor nivel de los últimos cinco años y abre una oportunidad para la ganadería argentina. Agropharma advierte que aumentar la cantidad de vientres es solo una parte de la ecuación: lograr que se preñen temprano, ordenar las pariciones y obtener más kilos al destete puede marcar la diferencia en la rentabilidad de los establecimientos.

La ganadería argentina muestra señales de un renovado interés por ampliar su capacidad productiva. Según un informe del mercado ganadero de Rosario (Rosgan), elaborado a partir de registros del SENASA, entre enero y agosto de 2026 se trasladaron cerca de 530.000 animales con destino reproductivo, un 22% más que en el mismo período de 2025 y el mayor volumen de los últimos cinco años. El 87% de esos movimientos correspondió a hembras.

El informe también identifica indicios de una mayor retención de terneras y vaquillonas para reposición dentro de los establecimientos de cría. En este escenario, surge una pregunta central para el productor: ¿alcanza con tener más vacas para producir más terneros?

Desde Agropharma plantean que la respuesta requiere mirar más allá de la cantidad de vientres. Ampliar el rodeo puede representar una oportunidad, pero el resultado económico depende de cuántas vacas logran preñarse, en qué momento lo hacen y cuántos kilos de ternero llegan finalmente al destete.

Más vientres no significa automáticamente más producción

En un establecimiento de cría, cada vientre representa una inversión y demanda recursos durante todo el año. Alimentación, sanidad, superficie y manejo forman parte de una estructura de costos que necesita traducirse en producción. Por eso, retener hembras sin mejorar los indicadores reproductivos puede aumentar la cantidad de animales del rodeo sin generar un crecimiento equivalente en la producción de terneros.

El desafío no pasa únicamente por incorporar vientres, sino por hacer que cada vaca tenga mayores posibilidades de producir un ternero dentro del ciclo reproductivo previsto. Para lograrlo, resulta fundamental trabajar sobre la nutrición, la condición corporal, la sanidad, la planificación del servicio y la identificación de los animales que presentan dificultades para volver a ciclar después del parto.

Entre esas dificultades aparece el anestro posparto, período durante el cual la vaca todavía no ha retomado su actividad ovárica. Su duración puede afectar las posibilidades de lograr una nueva preñez dentro de la temporada de servicio.

No solo importa cuántas vacas se preñan, sino cuando

Una vaca que se preña al inicio de la temporada servicio (cabeza), va a parir temprano y su ternero va a ser más pesado al destete. En cambio, cuando las preñeces se retrasan, también lo hacen los nacimientos y pueden ampliarse las diferencias de peso entre los animales de un mismo rodeo. Algunos estudios demuestran diferencias entre 40 y 90 kg entre el primer y último ternero nacido

El médico veterinario Augusto Nascimbene, coordinador técnico de Agropharma, ha señalado que, además de mejorar el porcentaje de preñez, es importante apuntar a destetes más pesados, porque el resultado comercial de la cría se expresa en kilos de carne. En ese sentido, explicó que una buena alimentación y una condición corporal adecuada al parto favorecen la recuperación posparto y el retorno a la ciclicidad. También destacó la importancia de acortar los períodos improductivos para concentrar las preñeces y, en consecuencia, las pariciones. La eficiencia reproductiva tiene así dos dimensiones complementarias: lograr que más vientres se preñen y conseguir que una mayor proporción lo haga temprano. Ambas inciden en el aprovechamiento de los recursos d el establecimiento y en su resultado productivo.

Innovación para aprovechar mejor cada temporada de servicio

Frente a este desafío, las estrategias reproductivas permiten sumar herramientas al manejo tradicional del rodeo. Su implementación debe contemplar las características de cada establecimiento, el estado de los animales, la disponibilidad de alimento y los objetivos productivos definidos junto con el veterinario.

Agropharma desarrolló BullSynchâ N, una tecnología hormonal inyectable orientada a la reproducción mediante servicio natural. Su objetivo es contribuir en el acortamiento del anestro posparto, de modo de favorecer la concentración de las preñeces al inicio de la temporada de servicio. La propuesta también busca facilitar su incorporación a la rutina del establecimiento: según la compañía el protocolo es muy sencillo, ya que consiste en una sola aplicación inyectable y puede combinarse, cuando corresponda, con otros manejos sanitarios habituales, evitando sumar encierres extras.

La tecnología, sin embargo, no reemplaza las condiciones básicas de una reproducción eficiente. La nutrición, la sanidad, el estado corporal y la planificación del servicio siguen siendo determinantes, y la elección de cualquier intervención debe responder a una evaluación profesional del rodeo.

El desafío: transformar la retención en más kilos

La mayor movilización de animales destinados a reproducción refleja una oportunidad para la actividad ganadera. Aprovecharla, exige acompañar las decisiones de inversión en vientres con una gestión que permita medir y mejorar los resultados. Porcentaje de preñez, distribución de las pariciones, porcentaje de destete y kilos producidos por vientre son indicadores que ayudan a evaluar si el crecimiento del rodeo se traduce efectivamente en una mayor producción. Retener más vacas puede ser el punto de partida. Lograr que produzcan más y mejor es lo que puede convertir esa decisión en un negocio más eficiente y rentable.

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