Escándalo de Ueno Bank en Paraguay: renunció Santiago Peña
Santiago Peña presentó su renuncia a la Presidencia de Paraguay. La decisión llega en medio del debate parlamentario por el caso Ueno Bank, después de que sus propias bancadas anunciaran que votarían a favor del juicio político y de que Horacio Cartes, presidente del Partido Colorado y su principal sostén político, respaldara el proceso.
Mensaje del Presidente de la República, Santiago Peña, al pueblo paraguayo. https://t.co/RBz6IfFV9L
— Santiago Peña (@SantiPenap) November 5, 2026
La presentación de la renuncia marca un giro decisivo en una jornada en la que el mandatario había quedado sin respaldo anunciado en la Cámara de Diputados. La bancada A, el último bloque oficialista que faltaba pronunciarse, se había sumado a la bancada B, la oposición y la disidencia colorada para acompañar la acusación.
Peña había asumido el 15 de agosto de 2023, con mandato hasta 2028. Según el reporte aportado, fue accionista de Ueno Holding hasta 2025, una vinculación sobre la que los impulsores del juicio político construyeron parte de la acusación por presunto conflicto de intereses.
El pedido, presentado con 35 firmas, cuestiona su responsabilidad política en el funcionamiento de la entidad financiera. La crisis bancaria, las dificultades de los depositantes para acceder a sus recursos y las denuncias sobre el manejo de fondos públicos precipitaron el retiro del respaldo de dirigentes que hasta entonces acompañaban al presidente.
La crisis de Ueno Bank llegó al corazón del poder paraguayo. Antes de la renuncia, Peña afrontaba el tratamiento de un pedido de juicio político con un quiebre decisivo en su respaldo parlamentario: las dos bancadas oficialistas del Partido Colorado anunciaron que votarán a favor de la acusación contra el presidente. El pronunciamiento de la bancada A, el último sector que faltaba definir su posición, abrió la posibilidad de una aprobación unánime en la Cámara de Diputados, que comenzó a sesionar este jueves poco después de las 10:30.
Horacio Cartes, presidente de la Asociación Nacional Republicana (ANR) y principal referente político del oficialismo, también expresó su respaldo al juicio político. Mientras Diputados debatía la acusación, dirigentes y senadores colorados se reunían en la Junta de Gobierno partidaria, adonde también llegó el vicepresidente Pedro Alliana, dirigente que está ante un posible ascenso, pero que también afronta severas críticas por parte de los paraguayos.
La señal política era contundente: el partido que llevó a Peña a la Presidencia retiró el sostén necesario para su continuidad.
La bancada A comunicó su decisión mediante un documento difundido por el diputado Rodrigo Gamarra. El bloque invocó los reclamos ciudadanos y su autonomía política para justificar el acompañamiento al proceso. Su definición se agregó a la de los nueve integrantes de la bancada B, anunciada por Hugo Meza. La oposición y la disidencia colorada ya habían impulsado el pedido.
En el recinto, el cambio de posición quedó expuesto también en las intervenciones de los propios oficialistas. Yamil Esgaib reconoció que habían recibido un llamado del partido y adelantó que acompañaría el enjuiciamiento pese a su cercanía personal con Peña.
Alejandro Aguilera puso el foco en la responsabilidad política. Sin afirmar que pudiera determinar la existencia de un delito, sostuvo que el presidente había perdido legitimidad y capacidad para construir los consensos necesarios para seguir gobernando.
Esa distinción atraviesa el debate: el Congreso debe evaluar la responsabilidad del mandatario en el ejercicio del cargo, mientras que la determinación de eventuales delitos corresponde a la Justicia.
El pedido de juicio político fue presentado con 35 firmas y concentra cinco ejes de acusación: presunto conflicto de intereses, manipulación regulatoria, exceso de los límites crediticios, beneficio patrimonial y afectación de la confianza en el sistema financiero.
Los cargos apuntan a la responsabilidad política de Peña en hechos vinculados con el funcionamiento de Ueno Bank.
Durante el debate, legisladores opositores cuestionaron el crecimiento de la entidad, la colocación de recursos públicos y la actuación de los organismos de control. También señalaron el impacto del cierre sobre quienes utilizaban sus cuentas para afrontar gastos cotidianos y sobre los fondos destinados a jubilaciones.
La diputada Johanna Ortega preguntó por las decisiones adoptadas para proteger los ahorros y cuestionó las gestiones que atribuyó al presidente para conseguir un comprador para el banco. Otros legisladores reclamaron explicaciones sobre los depósitos del Instituto de Previsión Social y las modificaciones normativas que, según denunciaron, favorecieron a la entidad.
Desde el oficialismo, Gamarra buscó concentrar la responsabilidad en el Banco Central del Paraguay. Sostuvo que sus autoridades habían proporcionado información engañosa y reclamó que rindieran cuentas más allá de presentar sus renuncias.
El debate expuso así una disputa adicional: hasta dónde llegan las responsabilidades de los reguladores y dónde comienza la responsabilidad política del Ejecutivo.
El chat atribuido a Peña y Alliana
A la pérdida de respaldo legislativo se agregó la difusión de una presunta conversación privada entre Peña y su vicepresidente. Última Hora informó que Radio Monumental 1080 AM accedió a un intercambio de WhatsApp que situó en la tarde del lunes, antes del inicio del procedimiento de resolución bancaria. La publicación presentó el diálogo como una conversación entre ambos mandatarios; el material aportado no incluye una confirmación pública de su autenticidad por parte de los involucrados.
En el intercambio atribuido al presidente, Peña intenta comprender la decisión de Alliana de frenar su proyecto presidencial para 2028 y reconoce una falla en la relación: “Siento que claramente yo fallé contigo”.
La respuesta atribuida al vicepresidente contiene reproches por advertencias desatendidas y por la información recibida sobre la gravedad de la situación. “Me enteré de la gravedad de los casos por otro lado”, habría escrito Alliana. Aunque ofrece mantener su apoyo y su trabajo, presenta como irreversible la decisión sobre su candidatura.
En otro mensaje atribuido a Peña, el mandatario procura deslindar su responsabilidad y la de Alliana de las actuaciones de los responsables del banco y del BCP. Sostiene que las responsabilidades son personales y que deberán dirimirse ante la Justicia.
De confirmarse su autenticidad, el intercambio documentaría una fractura en la conducción del Ejecutivo anterior al debate parlamentario. Por ahora, su contenido debe leerse como una conversación atribuida a ambos dirigentes por los medios que la difundieron.
Aunque el pedido opositor también alcanzó al vicepresidente, el respaldo anunciado contra Peña no implica una posición idéntica respecto de Alliana. La bancada B comunicó que acompañará el juicio político al presidente, pero rechazará el dirigido contra su segundo y lo impulsará para ocupar la Presidencia.
Esa diferencia muestra que, junto con el retiro del apoyo a Peña, una parte del oficialismo ya discute cómo reorganizar el Ejecutivo. En paralelo, el titular del Congreso, Basilio “Bachi” Núñez, y otros referentes colorados reclamaron la renuncia del mandatario.
