Anticipar la agenda

El estallido de Colombia vuelve a poner sobre el tapete demandas sociales que la pandemia no hizo más que exacerbar. Las desigualdades históricas quedaron más en evidencia con la crisis sanitaria y dejaron al desnudo a tradicionales países considerados “ejemplo” de economías saludables, pero con frágiles cimientos. Le pasó a Chile. Le pasó a Ecuador. Le pasa al país cafetero, gobernado por Iván Duque, un joven emergente del conservadurismo que intentó imponer una reforma tributaria que cargaba sobre las espaldas de los trabajadores, el peso de un nuevo ajuste. 

Duque, un entusiasta promotor de la frustrada reelección de Mauricio Macri, respondió con violencia y más de 30 muertos a la protesta social ante un nuevo golpe al bolsillo: la reforma fiscal pretendía recaudar dinero para hacer frente a los gastos de la pandemia.

El 75 por ciento lo pagaban los trabajadores y solo el 25 por ciento las empresas. También subía el IVA para insumos básicos como el agua, la electricidad o el gas. Colombia es uno de los países más desiguales de Latinoamérica según el Banco Mundial y aunque se selló la paz con las Farc, las heridas están lejos de cicatrizar. La violencia sigue latente.

Pero no es la única. En Brasil, las favelas de Río volvieron a teñirse de sangre en un violento operativo policial que dejó a 25 muertos. El presidente Jair Bolsonaro celebra el militarismo mientras sigue empeñado en ningunear las consecuencias de la pandemia que ya dejó a más de 420 mil muertos, convirtiendo a Brasil en el segundo país con más víctimas del mundo.  “Os brasileiros estão morrendo sem vacina, de fome e pela violência”, dijo Lula Da Silva. 

Brasil es uno de los países que se opone a que se liberen las patentes de las vacunas, idea que cobró fuerza nuevamente después del sorpresivo acuerdo de Joe Biden, quien se plegó a una propuesta se Sudáfrica e India, con el respaldo de la Argentina y ahora Rusia y Francia, con la negativa de Alemania y los principales laboratorios, que se resisten a sacrificar un negocio millonario. 

Pero la pandemia reconfigura al mundo más allá de las ideologías. Biden está proponiendo una agenda radical que incluye cobrar impuestos a los más ricos y fortalecer la red de contención social que incluye salud y el acceso a la educación superior de miles de jóvenes que hoy no tienen ninguna oportunidad. Hubiese sido impensado en otro contexto, aún con un presidente en las antípodas de Donald Trump. 

Argentina también retomó la iniciativa social, pese a que escasean los recursos. Quizás fue por la presión interna del ala dura del kirchnerismo dentro del Gobierno. 

Como sea, el plan de contingencia que anunció el presidente Alberto Fernández para ampliar el alcance de la tarjeta Alimentar a chicos de hasta 14 años implicará una inversión de 250 mil millones de pesos solo este año. 

Pero es ahí, en la niñez, donde no se puede perder tiempo ni ahorrar recursos. La Universidad Católica Argentina calculó que sin los planes sociales, la indigencia hubiese escalado a 27,7 por ciento y la pobreza a 53,9 por ciento. Punto para los programas sociales. La parálisis provocada por la pandemia combinada con una curva de inflación que no se ameseta, son enemigos implacables. 

La red de contención social que tejió Misiones en los últimos años resulta vital en este momento. El Estado está presente y atiende la dinámica del momento con rapidez. Inversiones directas para dinamizar el empleo y alquimia financiera para aliviar el bolsillo, como con los programas Ahora, que solo en 2.020 generaron ventas por más de dos mil millones de pesos. 

Esa ingeniería financiera, la inversión económica y la infraestructura sanitaria que en un año duplicó las camas de terapia intensiva, convierten a Misiones en una tierra con una calma que no sobra en provincias que reciben más recursos del país central.

“No se trata sólo de sumar camas de terapia intensiva, sino también implica la incorporación de 40 personas como recurso humano. Porque muchas veces se cree que habilitar un área crítica es comprar equipamiento y no, es equipamiento, es tener la infraestructura, pero también la formación del recurso humano que va a trabajar en un lugar como este”, explicó el gobernador Oscar Herrera Ahuad durante la habilitación de las nuevas camas del Samic de Eldorado. En apenas unos días, Misiones cuenta con decenas de camas distribuidas de Norte a Sur.  

Misiones no ceja en el reclamo de un reparto más equitativo de los recursos y el reconocimiento de las desigualdades internas y externas, pero no se queda en la queja lastimera. Hasta ahora, las respuestas llegan a cuentagotas. La gran novedad será el acuerdo para duplicar la inversión en los Ahora, con el objetivo de bajar hasta 35 por ciento los precios en las ciudades de frontera. De este modo se equilibrarían los precios con productos similares en Encarnación. 

El programa misionero tuvo un doble éxito. Por un lado potenció las ventas y al mismo tiempo le puso un techo de competencia a los productos de consumo diario, lo que hizo que la inflación se desacelere en los últimos meses. Es un combo virtuoso que el Presidente reclamó el viernes a los formadores de precios en la Argentina. No alcanza solo el esfuerzo del Estado si no hay sinergia con el sector privado y lo cierto es que los precios no paran de subir. 

El escenario en Misiones es otro. La actividad económica está casi en pleno, con la excepción del turismo, actividad que todavía no tiene parámetros de recuperación. La yerba, en cambio, está en plena cosecha, aún esperando los precios oficiales, la madera está en su esplendor y se encuentra con escasez de mano de obra calificada. El comercio, tiene buen ritmo, aunque se nota una retracción en relación con los meses previos, con una migración del consumo hacia fuera de los locales céntricos, en busca de ofertas más generosas. 

Pero de todos modos, el buen andar de la economía misionera se respalda en los datos oficiales. En febrero, el empleo registrado en el sector privado formal misionero experimentó el mayor incremento de todo el país en la comparación mensual. Mientras en el país el mercado laboral no registró cambios -lo que en sí es una buena noticia-, en Misiones creció 0,8 por ciento, el movimiento más alto entre las distintas provincias. Se crearon 814 puestos de trabajo privados formales durante febrero y en comparación con diciembre 2020, ya se crearon 1.485 empleos en la provincia. 

El viernes se conoció una medida de la Agencia Tributaria Misiones, que beneficia directamente a la actividad económica local: 

  • Se incrementó el monto mínimo para actuar como agente de retención a 85 millones de facturación bruta anual.  Es decir, se incrementa en un 70 por ciento el monto de facturación para ser agentes de retención, pasando de 50 millones a 85 millones anuales.
  • Se incrementó el monto mínimo para practicar retenciones y percepciones a 9600 pesos por operación comercial. Se trata de un aumento del mínimo en un 500 por ciento.
  • Se incrementaron los topes para tomarse bonificaciones en el impuesto a los Ingresos Brutos hasta en un 75 por ciento.

Las medidas fueron solicitadas por la Confederación Económica de Misiones en una mesa de diálogo inédita. “Es un importante primer paso”, destacó el presidente de la entidad, Alejandro Haene. “Seguimos pensando en políticas fiscales estratégicas para poner en primer lugar a los misioneros”, completó Rodrigo Vivar, el titular de la ATM. Quedaron como agentes de retención 868 contribuyentes, el uno por ciento del padrón.

A menos de un mes para las elecciones legislativas, la coyuntura permite que la campaña transcurra con inusual fluidez. Los candidatos que ofrece la Renovación recorren cada rincón de la provincia con la idea de fortalecer el concepto “primero Misiones”, una variante del misionerismo que diferencia a los principales aspirantes de la oposición, pendientes de lo que manden desde Buenos Aires, desde el Gobierno nacional o de la alianza Cambiemos. Está explícito hasta en sus expresiones. Pichi Perié, delegado de la Anses y candidato a diputado del Frente Encuentro Popular Agrario y Social para la Victoria, dijo que para ellos la pulseada es entre “Cambiemos o Frente de Todos”.

Ambos espacios comparten la dependencia que genera problemas de identidad y la debilidad de los problemas internos. El radicalismo juega dividido y el peronismo está acompañando a la Renovación. 

El Frente de Todos perdió jugadores de peso y nutrió sus listas de funcionarios con escasa territorialidad. Cambiemos repite nombres y expone a allegados ante la dificultad de armar listas representativas. El peso de la frustración de Cambiemos en el Gobierno de Macri hace difícil la tarea militante. ¿Podrá la combativa Patricia Bullrich despertar entusiasmo en la visita de este domingo a Posadas? La presidenta del PRO se muestra como presidenciable, aunque todavía no se anima a desafiar abiertamente a su jefe. 

Los candidatos de la Renovación, en cambio, están en contacto directo y permanente. Hay territorialidad en la distribución de las candidaturas y representatividad hasta en el último aspirante. Salud, economía, educación, empresas y emprendedores, intendentes y jóvenes conforman el abanico electoral del oficialismo. Quedan menos de 30 días. Serán vertiginosos.

El médico Martín Cesino destaca que en la Renovación no hay apuros. ““Misiones siempre se adelantó a los tiempos con sus acciones. Eso está en el día a día de la gestión, en el hacer, la ventaja que tenemos en Misiones es el cuidado y la responsabilidad social que se vio en este tiempo, lo cual nos permite recorrer la provincia y estar cerca de la gente”.

Juan Carlos Argüello

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