Vector collection of business people

Argentina aprovecha un buen año y se concentra en el desarrollo de nuevas oportunidades

Hasta mayo de 2025, el sector externo mostró la capacidad de crecimiento exportador tanto en exportaciones tradicionales como en ampliación de productos de la energía y minería. Los anuncios de nuevas inversiones en el marco del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) abren un panorama alentador para el crecimiento exportador más allá del corto plazo.

Getting your Trinity Audio player ready...
Compartí esta noticia !

Por Marcela Cristini y Guillermo Bermúdez / FIEL – Hasta el quinto mes del año, el saldo del balance comercial de mercancías de Argentina acumuló USD 11320 millones. Este resultado, muy alentador, combina un fuerte aumento de las exportaciones del 24,3% (USD 40359 millones) y una contracción de importaciones del -6,6% (USD 28575 millones). Dentro de las exportaciones se destaca el incremento de los envíos de petróleo, que se suman a los embarques de la cosecha récord del agro. En el caso de las importaciones, en mayo se observa una recuperación de las compras de bienes intermedios que habían sido muy afectados por la caída del nivel de actividad interno (ver Gráfico 1).

Los resultados de la exportación se apoyan en un mejor clima de negocios. Para lograrlo, las autoridades han mostrado su decisión de reducir los factores que afectan la competitividad local tanto de orden burocrático como en términos de la carga impositiva (reducción reciente de los derechos de exportación). Por su parte, el precio internacional de los productos de la energía ha operado a favor de la Argentina, a la vez que los productos industriales que se importan han ido moderando sus precios en los mercados mundiales. Como resultado, los términos del intercambio han sido favorables a nuestro país durante estos meses. Brasil, China, los Estados Unidos, la Unión Europea y la India destacan como nuestros principales socios comerciales.

Gráfico 1

Fuente: FIEL con base en datos INDEC

El ingreso de dólares y el apoyo de organismos multilaterales a través de créditos han sido, en este período, factores decisivos para fortalecer el proceso de convergencia macroeconómico de nuestro país. Hacia el futuro también se nota una perspectiva alentadora a través de un crecimiento de la inversión.

Vale recordar que uno de los aspectos negativos de los procesos de crecimiento de los países de América Latina ha sido su bajo nivel de inversión agregada frente a otros países en desarrollo como los asiáticos. Entre 2023 y 2025, el promedio de la inversión total con respecto al nivel de actividad de los países de nuestra región (IBIF/PBI) apenas superaba el 20%. En el caso de la Argentina ese promedio se encontraba en el 16%. En 2025, el registro de nuestro país fue aún menor, del 14,3%. Este porcentaje se compara pobremente con el 24% de Chile o el 20% de Perú. Nuestros socios del Mercosur se mantuvieron en torno del 16% en los casos de Brasil y Uruguay, destacando Paraguay con un 25,5%.

¿Por qué, entonces, se anticipa un cambio positivo en el caso de la Argentina? Por una parte, la extensión del horizonte de planeamiento económico de la mano de la mayor estabilidad macro ayudará a retomar el flujo de inversiones locales privadas. A su vez, los gobiernos de nivel nacional y subnacional están administrando sus fondos propios y su nuevo endeudamiento con organismos multilaterales para retomar los proyectos de infraestructura necesaria para el aumento de la productividad, que se habían paralizado. Por último, el gobierno nacional ha establecido regímenes de fomento como el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI). Dentro ese marco legal, los anuncios de nuevas inversiones locales e internacionales no son a cuentagotas, sino que se ordenan en una lista significativa donde destacan los proyectos vinculados a recursos naturales.  

Según la información oficial, el RIGI (ley 27742, Ley Bases) ofrece beneficios y seguridad jurídica a proyectos de gran escala en sectores estratégicos como energía, minería, infraestructura, tecnología, industria forestal, turismo, siderurgia y actividades relacionadas con el petróleo y gas. Los principales beneficios incluyen:

  • Alivio impositivo y aduanero: impuesto a las Ganancias con alícuota fija del 25%; amortización acelerada de las inversiones, aplicación de quebrantos a la liquidación impositiva sin límite temporal, devolución de créditos fiscales de IVA (Certificados de crédito fiscal), impuesto a débitos/créditos bancarios computable como crédito del impuesto a las ganancias, importaciones y exportaciones libres de impuestos y de restricciones cuantitativas, entre los más importantes.
  • Seguridad jurídica:  acceso al mercado cambiario (MULC) y estabilidad normativa por 30 años.
  • Progresiva libertad cambiaria para ingresos y libre disponibilidad de divisas por aportes, préstamos y activos externos.

Estos beneficios se amplían aún más en el caso de grandes inversiones para exportación de largo plazo.

Hasta el momento, se aprobaron 17 proyectos que suman USD 30.656 millones de inversión y se encuentran en evaluación otros 25 proyectos por USD 111.037 millones. En el Cuadro 1 se resumen las inversiones aprobadas al 11 de junio de 2026.

La concentración de inversiones en recursos de la minería y del sector de petróleo y gas, que se observa en el Cuadro 1, se vincula a dos hechos diferenciales con respecto a la historia reciente. En primer lugar, los inversores aprovechan el “cambio de régimen” económico en la Argentina para acceder a oportunidades de inversión que son únicas en el caso de los recursos naturales no renovables (minería y petróleo y gas) y que nuestro país ofrece con retraso frente a otros países de la región como Chile en cobre y litio, o Brasil en hierro y petróleo. En segundo lugar, el clima geopolítico internacional ha demostrado las consecuencias de la dependencia mundial en petróleo y sus derivados de los países del Golfo Pérsico y Rusia y ha activado la diversificación de proveedores para una gama amplia de productos en los que América Latina presenta condiciones competitivas además de su condición de región de paz. En el caso de la minería, las principales empresas inversoras a nivel global pertenecen a Australia, Canadá y China, seguidos por los Estados Unidos y varios países asiáticos incluida la India. Brasil figura en esta lista con su empresa Vale. Los proyectos de minería aprobados y en evaluación de nuestro país incluyen a varios de estos inversores.

Cuadro 1

Fuente: FIEL con base en datos del Ministerio de Economía.

Hacia fines de junio el gobierno presentó al Congreso y logró media sanción en el Senado de un proyecto de fomento de inversiones que amplía los beneficios del RIGI para grandes inversiones en sectores nuevos para la Argentina, en especial los vinculados a nuevas tecnologías (el Súper RIGI).

En síntesis, hasta mayo de 2025, el sector exportador de mercancías ha hecho la contribución esperada dentro de una economía en normalización y, en el futuro inmediato, corresponde ir siguiendo la ampliación y diversificación de nuestro patrón productivo a través de las nuevas inversiones anunciadas para confirmar las perspectivas favorables para la recuperación del crecimiento.

Autor

Compartí esta noticia !

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin