Juan Carlos Argüello

Periodista, director de Economis

La riqueza de la innovación

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Este lunes 401.102 estudiantes volverán a las aulas en los distintos niveles en Misiones. Como hace más de una década, año a año las aulas se abren con normalidad en la tierra colorada. El trabajo permanente en las mesas de negociaciones hace que la relación entre gremios y el Gobierno se sostenga en una inusitada madurez, inédita en otras latitudes, donde los conflictos están a flor de piel y no se suavizan ni en tiempos de crisis. 

El inicio del ciclo lectivo en Misiones tiene otra particularidad. Inaugura escuelas, como la que abre sus puertas en San Pedro, y redobla la apuesta, con un nuevo modelo educativo que hace base en la capital, pero que promete expandirse como concepto: la escuela de innovación. El edificio es único en su tipo y debe estar entre los principales de la Argentina, pero no debe haber en la región algún otro establecimiento similar. Pero no es solo un continente, sino que buscará modificar el contenido que se aporta a los jóvenes misioneros, con una transformación del método de enseñanza que incluirá una dialéctica permanente con los docentes y con la tecnología que se incorpora como un elemento más del aprendizaje. ¿Cómo exportar el modelo a las escuelas de los rincones más recónditos de Misiones? La escuela de Innovación, que se presenta este lunes con la presencia del gobernador Oscar Herrera Ahuad, el ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta y el presidente de la Legislatura, Carlos Rovira, es el primer paso. “Es testigo de lo que se puede hacer con la escuela”, definió el ministro de Educación misionero, Miguel Sedoff. Claro que la innovación no mostrará sus resultados de un día para el otro, pero es el primer paso de un proceso que está un poco metido en ADN misionero. La Escuela de Robótica, que hace unos años también fue pionera en el ámbito público, en 2020 abrirá 16 nuevos Espacios Maker, en una primera etapa en San Pedro, Santa Ana, San Ignacio, Apóstoles, San Javier y General Urquiza, los que se suman a los cinco espacios originalmente creados en Guaraní, Campo Grande, El Soberbio, Puerto Piray y Comandante Andresito.

Misiones también hace punta con la educación disruptiva, el polo TIC y el “Silicon Posadas”, una remake del Sillicon Valley, pero en la tierra roja, para desarrollar un polo tecnológico y de innovación que permita convertir a la Provincia en un eje de desarrollo y de exportación de conocimientos. “Todo lo vinculado a la ciencia, se engloba en lo que estamos trabajando con el plan nacional de Ciencia es muy importante de cara a los desafíos del siglo XXI. El camino de Misiones es el que queremos que cada provincia del norte grande profundice”, precisó Trotta anticipando su visita en una entrevista con Red Ciudadana

Aunque los ojos estarán puestos en la apertura de la escuela de Innovación, la inversión en infraestructura es mucho más abundante. Misiones tiene previsto invertir más de 921 millones de pesos en nuevas escuelas y en arreglos de distintos tipo, que se sumarán a otros 586 millones en obras en ejecución por parte de la Nación. Restará agregar lo que se sume cuando se apruebe el nuevo presupuesto, una vez que el drama de la deuda sea superado. 

La normalidad del inicio de clases parece ser una costumbre en Misiones, pero no siempre fue así y no es así en otras latitudes. La algarabía de las aulas abiertas contrastará este lunes con el inicio de un nuevo paro del campo, liderado por asociaciones sojeras del centro del país que cuestionan el aumento de tres puntos porcentuales en las retenciones a las exportaciones. 

La decisión ya fue tomada y es uno de los escasos lugares donde se puede tocar la política fiscal para mejorar la recaudación de una economía que está en el subsuelo del infierno después de cuatro años de inflación y endeudamiento récord. Mientras se trabaja en la recuperación, el presidente Alberto Fernández anunció que se puso en marcha un Nunca Más de la deuda. 

“El Banco Central de la República Argentina se encuentra analizando, de modo pormenorizado, la manera en que nuestro país recibió divisas en concepto de préstamos y el destino que los mismos tuvieron. Todos hemos visto impávidos cómo los dólares que deberían haber financiado el desarrollo productivo acabaron fugándose del sistema financiero, llevándose los recursos y dejándonos la carga de la deuda. Esas prácticas son absolutamente reñidas con cualquier idea de progreso. Es la especulación más dañina que puede enfrentar una sociedad: endeudarse solo para el beneficio de los especuladores y del prestamista. Debemos saber lo que pasó, quiénes permitieron que ello suceda y quiénes se beneficiaron con esas prácticas. Necesitamos no hacernos los distraídos ante lo ocurrido, porque el riesgo que acarrea tal distracción es la concreción de un daño inmenso que deberían soportar varias generaciones de argentinos. Nunca más a un endeudamiento insostenible. Nunca más a decisiones que se toman con ínfulas tecnocráticas de la noche a la mañana, y de espaldas al pueblo. Nunca más a la puerta giratoria de dólares que ingresan por el endeudamiento y se fugan dejando tierra arrasada a su paso”, argumentó el Presidente en la apertura de sesiones del Congreso.

Queda claro que el paro sojero es una protesta ideológica más que económica. Son los dueños de un negocio que el año pasado exportó por 16.943 millones de dólares, pero que representan apenas el 26 por ciento de las exportaciones totales. Son los mismos que aceptaron sin alzar la voz un incremento de más de diez puntos en las retenciones cuando el gobierno de Mauricio Macri comenzaba a desplomarse en el fracaso. 

“Hay una situación de emergencia que el campo no puede desconocer. En situaciones de emergencia el campo no puede quitar su apoyo”, dijo entonces Carlos Iannizzotto, titular del Coninagro. 

Hoy la emergencia es mucho más profunda, con el país al borde del abismo financiero, una creciente pobreza y una economía paralizada como herencia del modelo Cambiemos que el campo supo germinar. Sin embargo, la reacción es destemplada, con el llamado a un paro de cuatro días, que, hay que decir, no tiene ni por lejos el apoyo cosechado en la batalla por la 125.

Es la misma reacción destemplada que exhiben algunos sindicalistas docentes, que después de cuatro años de aceptar en silencio el deterioro del poder adquisitivo ante el avance explosivo de la inflación, con paritarias que fueron suprimidas, de repente recobraron la memoria para correr el eje de las demandas justo en el año en el que el Gobierno provincial se propuso que los incrementos salariales superen la inflación, lo que, siendo optimistas, redondearía un 40 por ciento. La oferta salarial para el primer semestre es superior al 20 por ciento, pero los más radicalizados sindicalistas ahora se enfocan en un pedido de duplicar el básico salarial, cuando el salario inicial es de 23 mil pesos que se duplica, en la mayoría de los casos, por el doble cargo de los docentes. ¿Es poco? Cualquier oferta empalidece ante la magnitud de la crisis dejada por el Gobierno saliente. 

“Parece que la representatividad solo se gana en una pulseada por quien es el más combativo. Pero hay que ser serios. Plantear eso significa duplicar la masa salarial docente haría prácticamente inviable la administración pública, porque hay que atender también a los demás trabajadores”, sostuvo uno de los dirigentes gremiales que asiste religiosamente desde hace varios años a las mesas de negociación salarial con el Gobierno educativo misionero. 

El inicio de clases también marcará el cambio de algunos actores en esa mesa. Mauricio Maidana dejará la presidencia del Consejo General de Educación después de cuatro años. El sillón será ocupado por Alberto Galarza, hasta ahora subsecretario de Educación Técnico Profesional, con una amplia experiencia educativa y especialista en Planificación y Formulación de Políticas Educativas.

Misiones está lejos de la batalla de la soja y los mismos productores aseguran que con el nuevo esquema, se hará inviable plantar en las zonas productivas del NEA y el NOA, por costos de logística. 

Ese tema, no por la soja, pero sí por los demás productos y la extensa zona de frontera, fue uno de los más discutidos entre el gobernador Oscar Herrera Ahuad y la titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos, Mercedes Marcó Del Pont, quien vino a Misiones y escuchó de primera mano los lamentos del sector empresario, agobiado por una recesión que todavía no parece querer despedirse y en paralelo, sufriendo los embates constantes de las asimetrías.

La ex presidenta del Banco Central pidió al Gobierno respaldo para difundir los beneficios de la moratoria a la que ya accedieron más de mil empresarios misioneros. Herrera Ahuad le mostró los resultados de la sinergia permanente entre el Estado y el sector productivo a través de los programas Ahora y la funcionaria nacional quedó gratamente sorprendida porque también tiene en mente algún mecanismo para revitalizar el consumo. 

Pero el reclamo más potente fue por un tratamiento impositivo diferencial -la reglamentación de la ley Pymes, la consideración de una zona aduanera- y medidas específicas para hacer frente a la agresiva política comercial de Brasil, que está minando las ciudades fronterizas con lojas free shop, lo que amenaza a los comercios de este lado de la frontera, que deben tributar y pagan costos más caros de transporte y logística. 

Por eso Misiones reclama una atención diferencial y una compensación económica -el plan oficial consiste en una reparación equivalente a 2.500 millones de pesos mensuales extra de coparticipación-. La Provincia sufre las consecuencias de las decisiones tomadas por el poder central, mientras atiende las demandas de los sectores sociales y productivos. Por caso, aunque respalda el incremento del precio de la yerba mate, el Gobierno provincial no verá con malos ojos un acuerdo en torno a los 22 pesos para el kilo de hoja verde. Es menos de lo que reclamaba la producción, pero más de lo que está dispuesta a laudar la Nación, en su batalla declarada contra la inflación. Un incremento de la yerba en góndola, arrastra toda la canasta, por lo que se dejó trascender que de ir al laudo, el precio sería de 18 pesos para la hoja verde. Pero para Misiones siempre será mejor una yerba más valiosa, para que fluya dinero entre la industria y la producción y también para la recaudación de impuestos. De cerrarse un acuerdo en torno a los 22 pesos, el aumento sería del 44 por ciento, respecto de los 15,25 pesos actuales.

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Abroquelados

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El gobernador Oscar Herrera Ahuad sorprendió con la convocatoria a los medios. Iba, él mismo, a hablar sobre el coronavirus y el dengue. Pero no fue un premio para los alarmistas, sino para mostrar que el equipo de Gobierno estaba ocupado en la prevención y detección de eventuales casos. No hubo ninguno del virus que amenaza al mundo y sí más de 2800 casos sospechosos por la picadura del mosquito. No se trata de esconder nada, dejó claro el mandatario, acompañado los también médicos, el vicegobernador Carlos Arce y el ministro de Salud, Oscar Alarcón.

Los datos brindados por el Gobernador contrastan con el cínico reclamo de los diputados de la alianza Cambiemos. Quienes degradaron al ministerio de Salud de la Nación pidieron en un documento “sincerar números y planificar en forma multisectorial” y “diagnosticar con certeza,  garantizando la atención en todos los Hospitales públicos, la provisión de reactivos para realizar las pruebas bioquímicas y asegurar el fácil acceso a repelentes y otras medidas preventivas que eviten nuevos contagios”.

La conferencia de prensa de Herrera Ahuad buscó justamente evitar las polémicas y alimentar psicosis. Pero apenas se fueron los periodistas, en la misma sala de Situación de Casa de Gobierno, Herrera Ahuad reunió a todos sus ministros para exhortarlos a que se sumen activamente a la lucha contra el dengue -a través de la concientización y prevención- porque “no es un problema sólo de Salud Pública ni del ministro Alarcón”.  

El primer mandatario recordó a su Gabinete que “Misiones está inmersa entre dos grandes países que en conjunto tienen medio millón de casos y cientos de muertos, y esa realidad está a la vuelta. Y Misiones, con 1.200.000 habitantes, desde septiembre hasta ahora sólo tuvo 2.858 notificaciones, a pesar de tener la misma climatología y las mismas características”.

“Si bien las redes y los medios ayudan, la forma más efectiva es en el contacto directo, cara a cara con la gente, es ahí donde podemos aconsejar qué hacer contra el dengue, demostremos la fortaleza de nuestro sistema de prevención”, detalló Herrera Ahuad.

La reacción fue inmediata. Ministros y funcionarios comenzaron a transmitir el mensaje en sus redes sociales y en boca a boca. El titular de Cultura, Joselo Schuap fue más directo. Fue la cola donde esperaban los estatales para cobrar y les entregó folletería de prevención. 

La arenga de Herrera Ahuad a sus ministros es una variante de aquel mensaje tajante que había dado al inicio de su mandato: “Funcionario que no trabaja, chau hasta mañana”.

El mensaje es claro. En medio de una incertidumbre generalizada y con la parálisis de la economía que todavía persiste, el éxito de la gestión depende casi en exclusividad de lo que se haga en Misiones, porque hasta ahora, más allá del buen vínculo con la Nación y el respaldo retórico permanente, no hay caja para atender reclamos y tampoco ha cambiado la distribución inequitativa de los recursos coparticipables. Solo en febrero, la pérdida contra la inflación fue de 400 millones de pesos. 

“Hay una relación afectiva, cercana con el Gobierno. Pero también queremos relaciones efectivas”, dijo el diputado nacional Ricardo Wellbach, quien acompañó al gobernador en una gira de mitad de semana por varios despachos del gabinete nacional. La relación institucional es muy buena, pero se necesitan concreciones y hasta ahora, la administración del Alberto Fernández estuvo atada a la resolución del conflicto por la deuda, la pesada herencia que dejó el gobierno de Mauricio Macri.

Hay algunas pocas señales que marcan un cambio de época, pero los resultados no se aprecian a simple vista. La recuperación de las paritarias como herramienta de negociación con el sector docente es uno de los datos políticos nuevos. La Nación marca un piso salarial y acompañará a las provincias que no lleguen al promedio, algo que se había dejado de lado durante la gestión Cambiemos, que congeló el Fondo Nacional de Incentivo Docente y anuló los aportes del adicional compensador. Ambas volverán ahora para garantizar un piso salarial de 23.000 desde marzo.  Además, se pagará una suma fija extraordinaria -por cargo y a cuenta del FONID (Fondo Nacional de Incentivo Docente) y futuras recomposiciones provinciales- de $4.840 que se abonará en cuatro cuotas de 1.210 pesos con los haberes de marzo, abril, mayo y junio. El Gobierno nacional garantizó que continuará el programa de compensación salarial para las jurisdicciones que no alcancen el piso fijado, señaló el ministro de Educación, Nicolás Trotta, quien vendrá a Misiones el próximo lunes para inaugurar el ciclo lectivo y la Escuela de Innovación, única en el país -y posiblemente una de las pocas escuelas que se inauguren-, junto al Gobernador y el presidente de la Legislatura, Carlos Rovira. 

La paritaria de Educación es el promedio que después marca los acuerdos salariales con los otros sectores de la administración pública e incluso del sector privado.

Por eso sorprendió que haya sido el sindicalismo docente el que encabece una protesta y amenace, nuevamente, con no iniciar las clases. Es el sector minoritario entre los educadores misioneros -varios no tienen personería jurídica-, acompañados por militantes de la izquierda radicalizada, pero llama la atención el despertar después de cuatro años silenciosos, mientras la inflación se comía los salarios y los incrementos andaban muy por debajo. El salario real cayó 9,5% durante el año pasado. Y este año, el objetivo es que el salario le gane a la inflación, había dicho el secretario de Hacienda, Adolfo Safrán. 

Pero justo ahora el reclamo mutó del “bolsillo” al salario básico, con una exigencia desmesurada que contrasta con la exigencia de austeridad que impone la crisis heredada. 

La gira de Herrera Ahuad tuvo varios ejes vinculados a la gestión, pero también hubo un encuentro de carácter netamente político. El mandatario misionero tomó unos mates con Sergio Massa antes de la sesión en el Congreso en la que se estaba por votar la reforma de las jubilaciones de jueces y diplomáticos. Como nunca, el peso de los aliados se hizo notar en la Cámara baja: para conseguir quórum, el oficialismo tuvo que recurrir a Daniel Scioli, quien navega en la zona gris entre su banca y el cargo de embajador en Brasil. Los misioneros de la Renovación acompañaron la iniciativa oficial. Los de Cambiemos, votaron en contra abroquelados en defensa de la corporación judicial. La reforma de las jubilaciones seguramente se terminará dirimiendo en algún despacho judicial, con la paradoja que eso encierra. 

Seguramente este domingo el Presidente de algunas certezas sobre esa y otras cuestiones, además de una radiografía del estado de situación, que, como se dijo, está marcado por la deuda que “no es sostenible”. Pero su primer discurso ante la asamblea legislativa también marcará la cuenta regresiva de los cien días de romance. Hasta ahora conserva un 50 por ciento de aprobación, pero el 38% la desaprueba. Cuenta con mayor respaldo de los jóvenes y en las clases más bajas. El grado de satisfacción en los ABC1 cayó a 20%, mientras que en los sectores más bajos aumentó al 42%, según una encuesta de la universidad de San Andrés.

Pero ¿alcanza? Está claro que la economía todavía no recobró impulso y hay pocas medidas que se hayan tomado con efecto inmediato. Quizás la baja de las tasas en las comisiones de las tarjetas de crédito estimule el consumo, pero lo cierto es que son más las familias sobreendeudadas que las que pueden salir del pago mínimo. 

En Misiones el Estado aparece como garante de que la economía no sufra tanto la agonía de la recesión. Este sábado Herrera Ahuad confirmó la continuidad hasta el 30 de abril de los programas Ahora, con los que se estimula el consumo y la tarifa eléctrica social. 

Los programas Ahora y otras acciones del Estado sirvieron para mantener con vida a la economía local, agobiada primero por las asimetrías y después por la profunda crisis que se inició a mediados de 2018. Esas políticas, como nunca acercaron a empresarios con el Gobierno provincial y posadeño. El intendente Lalo Stelatto mantiene una agenda abierta con la Cámara de Comercio y la reactivación económica será protagonista de su mensaje a la ciudadanía este domingo, cuando se abran las sesiones ordinarias del Concejo Deliberante. 

En su gira por Buenos Aires Herrera Ahuad destacó la gestión ordenada en Misiones, pero insistió en que la Nación debe reconocer el esfuerzo realizado -el documento que plantea un reclamo formal de 30 mil millones año ya fue elevado a la Nación hace una semana-, ya que la Provincia tiene una situación geopolítica particular, rodeada por Brasil y Paraguay y con un tercio del territorio reservado para la protección del medioambiente.

En Buenos Aires, la serie de reuniones incluyó la gestión de obras de infraestructura, viviendas, agua potable y el combate al dengue. Pero también el mandatario misionero pidió que la Nación avale un precio alto para la yerba mate y el tabaco para que haya efecto derrame en las chacras. 

A María Eugenia Bielsa le pidió reactivar la obra pública de viviendas “que es muy importante para Misiones” y le recordó que la Provincia sostuvo la actividad con fondos propios, por lo que reclamó un fondo de casi 2.500 millones de pesos para obras que fueron licitadas pero nunca se pagaron durante la gestión Cambiemos. “Para Misiones es muy importante que haya una continuidad y reactivación en la política de viviendas”, dijo Herrera Ahuad.

Con respecto a la yerba, es posible que se arribe a un acuerdo en la próxima sesión de precios sin tener que recurrir al laudo

Herrera Ahuad acompañó al presidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate, Alberto Ré a una reunión con Cancillería para promover la exportación a la India, un mercado rico en el que todavía hay escasa inserción. Ré es uno de los funcionarios que continúan de la gestión Cambiemos y ahora se especula que una vez que el precio de la yerba se defina, recién se nombre a su reemplazante. Sobre los otros cargos en los que todavía permanecen funcionarios heredados, no hay novedades certeras.

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El FMI, el punto de partida y qué le pide Misiones a Alberto

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“Sobre la base del análisis de la sostenibilidad de la deuda de julio de 2019, el personal del FMI ahora evalúa que la deuda de Argentina no es sostenible”. La frase, lacónica, describe el certificado de defunción de un relato que pretendió romantizar una relación tóxica con el organismo financiero internacional que venía a salvar a la Argentina de los excesos del mejor equipo que tenía al endeudamiento como única herramienta de gestión. Fueron cuatro años de acumulación de deuda durante el gobierno de Mauricio Macri que terminaron con el mayor préstamo de la historia del FMI hasta acumular una deuda casi equivalente a un PBI de la Argentina. 

La frase también esconde la complicidad del propio FMI, entonces en manos de Christine Lagarde, con el endeudamiento de la Argentina pese a las evidencias de que el modelo económico del Gobierno anterior iba aceleradamente hacia el abismo. En julio del año pasado, el Fondo seguía girando dólares que terminaron maquillando el último tramo de la gestión de Macri e inflando de optimismo a Cambiemos de cara a las elecciones. Pero para esa altura, según la consultora Ecolatina, el FMI había desembolsado en la Argentina alrededor de 45.000 millones de dólares que corresponden al 80 por ciento del préstamo stand by de 57.000 millones acordado en 2018.

Ya entonces era evidente que el plan era insostenible. De acuerdo a lo pactado entre Macri y la buena de Lagarde, entre 2022 y 2023, Argentina debía devolverle al FMI más de USD 46.000 millones entre capital e intereses, el equivalente al 5% del PBI de cada año. Si a eso se sumaba el calendario de pagos de bonos para esos años, el monto casi se duplica. 

“En consecuencia, se requiere de una operación de deuda definitiva, que genere una contribución apreciable de los acreedores privados, para ayudar a restaurar la sostenibilidad de la deuda con una alta probabilidad”, señalaron -ahora- Julie Kozack, Subdirectora del Departamento del Hemisferio Occidental, y Luis Cubeddu, Jefe de misión para Argentina del FMI. 

Las palabras de los enviados también implican el inicio de una nueva etapa en la relación con el FMI y, necesariamente, el punto de partida del gobierno de Alberto Fernández: renegociar la deuda es condición necesaria -casi excluyente- para volcar recursos a la reactivación de la economía y sacar al país de la parálisis que ya lleva más de año y medio. 

En rigor, buena parte de la atención del inicio del nuevo Gobierno estuvo puesto en conseguir una renegociación y respaldos de los líderes de otros países para aliviar el peso de la deuda en la agobiada economía argentina. Todavía no está ganada la pulseada a los acreedores, pero el respaldo del FMI hace más factible una quita y es probable que el propio organismo que ahora conduce Kristalina Georgieva, acepte una reducción, además de estirar los vencimientos en por lo menos tres o cuatro años. Ya hay antecedentes de países que han logrado quitas sustanciales y totales del FMI.

“Necesitamos encaminarnos a un nuevo rumbo y reestructurar la deuda para restablecer su sostenibilidad”, dijo este sábado el ministro de Economía, Martín Guzmán después de reunirse con la nueva mandamás del Fondo. El ministro enumeró los males de los argentinos: el PBI cayó en tres de los últimos 4 años, el desempleo se sitúa en un nivel de dos dígitos, la tasa de la pobreza se acercó al 40%, la inflación en 2019 fue de 52,7% y también está el problema de insostenibilidad de la deuda.

Georgieva volvió a tirar ondas positivas tras la reunión en el G20 en Arabia Saudita. Aplaudí el compromiso de las autoridades argentinas de continuar profundizando nuestro diálogo, incluso a través de un Artículo IV y los pasos hacia un programa respaldado por el FMI en el futuro”, señaló. ¿Qué es el artículo IV? La revisión del programa vigente con el Fondo y la posibilidad de modificarlo para aliviar tensiones. 

Es un paso necesario para que el gobierno de Alberto Fernández tome impulso. Hasta ahora todo ha sido a paso cansino al ritmo de la escasez. Las decisiones más trascendentales pasaron por la recuperación de planes vigentes en la última etapa de Cristina, como el plan Remediar y complementos como medicamentos gratis para jubilados mientras que algunos mastican bronca por un aumento menor a la fórmula macrista. Pero de fondo para la economía, poco y nada, aunque la revisión de las tasas bancarias tendrá un impacto positivo en el bolsillo agobiado. 

Pero ya resulta llamativa la demora en algunas designaciones dentro del Estado. Dos meses y medio parecen tiempo suficiente para cubrir vacantes en lugares clave del organigrama. Tal es la lentitud que los trabajadores de la Entidad Binacional Yacyretá emitieron un documento que reclama la designación la designación de nuevas autoridades, ya que hay trabajos comprometidos, firmas que deben estamparse y gastos de los que nadie se quiere hacer cargo en la represa hidroeléctrica que es vital para el abastecimiento energético de la Argentina.

En Misiones son varias las dependencias que están virtualmente acéfalas y no hay señales de los nombres para cubrir los cargos, lo que genera una innecesaria mora en algunos servicios.

En el Gobierno provincial entienden que la sintonía fina con Alberto es necesaria, pero no suficiente para resolver algunos de las demandas históricas de Misiones. El propio gobernador, Oscar Herrera Ahuad, le entregó al Presidente un documento en el que se detalla punto por punto en qué consiste la reparación histórica que se planteó en la campaña y que el entonces candidato se comprometió a cumplir. 

Años de atraso estructural y políticas de un Gobierno que en los últimos cuatro años profundizaron problemas como la pobreza, son necesarios reparar. 

Misiones reclama una mejora sustancial en los recursos que recibe de la Nación a través de obras de infraestructura y cash, estimados en 2.500 millones mensuales extra de lo que se recibe por coparticipación.

El documento reseña que Misiones contribuye al país con recursos energéticos renovables y a cambio debe pagar tarifas caras, sin acceso al gas natural ni a combustibles a precio diferencial. También plantea el costo de cuidar la biodiversidad y no disponer de esas tierras para la actividad productiva -apenas un tercio del territorio se puede explotar- y la particularidad de la economía minifundista de las chacras misioneras, que se diferencia de las grandes extensiones graneras de otros puntos del país y obliga al Estado a ser un permanente refugio de los productores. La protección del medioambiente fue parte de la agenda analizada en detalle con el Papa Francisco, que bendijo las políticas aplicadas en la tierra colorada. 

Ayer, en Colonia Aurora, el mandatario expuso su pensamiento y planteó la importancia de pensar en Misiones como la “capital nacional de la productividad, pero sustentable”, ya que Misiones es la capital argentina y sudamericana de la Biodiversidad y por esto “sería importante ir reemplazando productos que se utilizan hoy en los programas de producción de la diversificación productiva por otros más favorables”.

Más adelante resaltó que el Gobierno estará a disposición de la chacra, pero “siempre y cuando los procesos productivos lleguen a la mano de los productores”.

Y remarcó que “no voy a cortar ningún plan operativo anual, ningún beneficio de los productores misioneros, pero en esos planes cooperativos vamos a dejar en claro que se deben cumplir, se debe tener una meta de trazabilidad de qué vamos a hacer y el resultado que vamos a tener. Y así la Provincia va a ayudar y a acompañar y vamos a poner los recursos que son de cada uno de ustedes para mejorar la producción en Misiones”.

En el documento elevado al Presidente también se expone la complejidad fronteriza de Misiones, sofocada por economías desreguladas como la de Paraguay o mucho más potentes, como en Brasil, que ahora encaró una agresiva política comercial en las fronteras que amenaza con provocar una nueva sangría de divisas pese al dólar alto. 

El dólar alto calmó las asimetrías con Paraguay y provocó incluso que compradores guaraníes y de Brasil volvieran a cruzar la frontera para comprar en Misiones. Pero el flujo fronterizo es impredecible y el temor a la reacción de Brasil está justificado: las lojas tax free comienzan a brotar como hongos a pocos pasos de las ciudades misioneras que no pueden competir con productos de primera línea y sin impuestos. 

Este martes se inauguró una Loja Free en Porto Maúa, frente a Alba Posse y allí, los empresarios dueños de la franquicia, anunciaron que en el segundo semestre se inaugurará el próximo en Porto Xavier, frente a San Javier y donde se proyecta un puente que una ambas orillas con una inversión brasileña inicial de 500 millones de pesos. 

En ese punto, hay coincidencia plena con el sector empresarial, que desde hace más de dos años viene reclamando a la Nación una atención diferencial en materia impositiva para poder afrontar costos de logística que se trasladan a un consumo deprimido. El presidente de la Confederación Económica de Misiones, Alejandro Haene, advirtió que hay que “volver a la carga” por un tratamiento diferencial para la economía de Misiones, después de la fallida promesa del artículo 10 de la ley Pymes, promocionada por la alianza Cambiemos. Sin embargo, hasta ahora no hubo ningún contacto formal entre la Nación y el sector empresario misionero. 

El argumento de Oscar Herrera Ahuad cobra sentido en los datos de la realidad. La brecha en el costo de vida entre Misiones y Buenos Aires es más amplia que nunca. La canasta básica total -que incluye servicios y vestimentas-, está 40 mil pesos en Buenos Aires para una familia tipo. En Posadas, con los datos del Instituto Provincial de Estadística y Censos, la misma canasta cuesta  45,250,50 pesos. La inflación, mes a mes, tiene al Nordeste como la región más golpeada, pese a la baja registrada en enero. Pero el último año de Mauricio Macri en el poder fue dramático para el poder adquisitivo. En enero del año pasado, la Canasta Básica Alimentaria costaba en Misiones solo 11,341.33 pesos y ahora trepó a 17,647.70, mientras que la CBT estaba doce mil pesos por debajo de los valores actuales.

Eso, por supuesto, se traduce en mayor pobreza medida por ingresos. En el último tramo del Gobierno de Mauricio Macri, la pobreza creció en Misiones al 37,8 por ciento de los hogares, mientras que el índice de indigencia -familias que no cubren la canasta mínima de alimentación, estimada en poco más de 16 mil pesos- llegó al 18,7%.Pese a recibir menos recursos que el promedio de provincias con menor población y actividad económica, Misiones es la provincia mejor administrada, con un stock de deuda bajo y con escasa exposición en moneda extranjera, lo que redunda en no esté hoy comprometida como otras provincias del país, incluso de la región, como Chaco.

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Etapa de reconstrucción

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“Tenemos la esperanza de que empiece en esta etapa la reconstrucción después de cuatro años de pérdida de poder adquisitivo”, aseguró Jorge Giménez, secretario general de la Unión de Personal Civil de la Nación, delegación Misiones. Acababa de firmar junto al secretario de Hacienda de Misiones, Adolfo Safrán, el acuerdo de incremento salarial para el primer semestre.

Misiones fue la primera provincia en sellar paritarias con los docentes primero y con la administración central después, con un aumento del 20 por ciento entre febrero y marzo y el compromiso de reabrir negociaciones con los educadores apenas cierre la paritaria nacional y revisar todo en junio, cuando haya más certezas de las variables económicas nacionales. 

El intendente de Posadas, Leonardo Stelatto anunció casi inmediatamente un acuerdo idéntico con los municipales, merced a una proyección de mejora en la recaudación propia y a un aumento de la coparticipación. El aumento desactivó un incipiente reclamo de los sindicalistas municipales que estaban identificados con la gestión anterior y que se vieron sorprendidos por la decisión de revisar contratos y hacer que se cumplan tareas efectivas. 

Ser los primeros implica un esfuerzo grande. La masa salarial docente aumentará 180 millones de pesos. La del resto de los estatales, 500 millones. Con todo, el Estado misionero volcará a la economía misionera 3.100 millones de pesos al mes solo en salarios. 

Por eso urge resolver una de las demandas centrales de la Provincia para con la Nación: una reparación histórica que fue comprometida por el Presidente cuando era candidato, que sirva para cubrir años de inequidades en el reparto de recursos. La situación de Misiones es paradójica, ya que exhibe los mejores números sociales y de actividad económica y el más bajo nivel de endeudamiento de la región, pese a tener la peor coparticipación y pagar el combustible más caro del país -otro de los reclamos elevados al ministro de Producción, Matías Kulfas y el CEO de YPF, Guillermo Nielsen-. 

El acuerdo con los docentes se consiguió tras intensas negociaciones que duraron más de cuatro horas y con la participación del gobernador Oscar Herrera Ahuad que fue a estrechar la mano, uno a uno, de los sindicalistas que mostraron una racionalidad acorde al momento. 

La crisis sobrevuela cualquier discusión económica y las paritarias docentes son las que marcan el promedio de los incrementos salariales del resto de los trabajadores. Y, suelen definir también, la proyección de remarcación de precios. 

Pero las paritarias en Misiones tienen otra particularidad, además de ser las primeras que se sellaron satisfactoriamente: son semestrales. Es decir, el Gobierno provincial ofreció un aumento acorde a sus recursos del primer bimestre del año, pero dejó abierta la puerta a seguir negociando para la segunda mitad del año. 

Safrán lo explicó con claridad: “Se está tratando de recomponer y que este año por lo menos el salario le gane a la inflación y así se comience a reconstruir el poder de compra de los trabajadores”. La sola aspiración es un cambio de paradigma en los objetivos de los últimos dos o tres años. 

El cálculo que hace el Gobierno provincial es “ganarle” a una inflación estimada en el 35 por ciento, que es 20 puntos por debajo de la que dejó el último año de Mauricio Macri en el poder, la suba de precios más alta desde 1991 y la tercera más alta del mundo, detrás de la denostada Venezuela y de Zimbabue. 

Aunque la proyección parece muy optimista -la inflación de enero fue de 2,3 por ciento, pero de 3,1 por ciento en el NEA, que ostenta la suba de precios más alta de los últimos quince meses-, de cualquier modo la pérdida del poder adquisitivo de los salarios será menor que en los años de gobierno de Cambiemos, cuando convivieron ajuste con inflación, una fórmula que el ministro de Economía, Martín Guzmán, desechó en su exposición ante el Congreso. El discípulo de Joseph Stiglitz dejó claro que “la austeridad fiscal en las recesiones nunca funciona, la evidencia es abrumadora”.

Sin querer, la apelación de Giménez dio en el clavo. Es un “momento de reconstrucción”, un momento de transición entre un modelo y otro, que tiene bases y busca objetivos diferentes. 

Argentina está mutando de un modelo en el que un funcionario -hoy procesado la quiebra del grupo Vicentín, que recibió multimillonarios préstamos del Banco Nación-, decía suelto de cuerpo que le habían hecho creer “ un empleado medio que podía comprarse celulares e irse al exterior” a otro que busca -todavía desde el enunciado- igualar las oportunidades. 

No es culpa de Cambiemos, sino una concepción, un modo de ver la economía y sus efectos en la sociedad. En Brasil, el ministro de Economía, Paulo Guedes, acaba de lanzar una frase muy parecida a la de Javier González Fraga: “Empregada doméstica estava indo à Disney”, dijo el mano derecha de Jair Bolsonaro para describir los efectos del dólar barato en Brasil. Es la misma concepción que González Fraga. Solo pueden algunos. 

Esa concepción, pese a la retórica, no hace más que ahondar desigualdades.

Vale el repaso de algunas consideraciones de Guzmán en el Congreso. “En los últimos 2 años 465.000 argentinos han entrado en situación de indigencia. La pobreza ha aumentado desde 2017 al 2019 del 28.6% al 35.4% y sigue escalando. Más de 2 millones de personas han caído bajo la línea de pobreza en los últimos 2 años. El producto cayó en 3 de los últimos 4 años. La caída acumulada es superior al 4.5% en los últimos 2 años. El producto industrial se viene desplomando. La inflación alcanzó el 52.9% en 2019. Año a año ha habido una divergencia muy fuerte entre las metas de inflación anunciadas de lo que fue la inflación”.

Además, el ministro indicó que en los últimos dos años hubo “un brutal crecimiento de la deuda pública”, y precisó que esta pasó “del 52.6% del PBI en 2015 al 88.8% en 2019”. Alertó que “al país lo pisa la carga de deuda”.

“Esto es la consecuencia de que hubo en esquema económico que en cierto momento generó optimismo en los mercados internacionales y que resultó muy lejos de ser exitoso para darle consistencia a un proceso de desarrollo. Es la consecuencia, sencillamente, de un colapso muy fuerte de un esquema económico”, reflexionó.

Tras reiterar que la deuda es “insostenible” anticipó que el país se encamina a una reestructuración profunda y admitió que esa renegociación causará “frustración en los acreedores”.

Curiosamente, en Cambiemos en lugar de honrar el silencio a la luz de los resultados de las políticas aplicadas durante su gestión, se entró en una etapa superior de la posverdad: el negacionismo. Ministros que desconocen sus presupuestos y realidades, funcionarios que confunden porcentajes y diputados que insisten en aplicar recetas como si no fueran la causa del colapso. 

“Nos preocupa la falta de interés del gobierno en lograr el equilibrio fiscal”, insistió el misionero Luis Pastori, como si solo esa premisa salvara al país de la crisis en la que está hundido después del paso de la alianza Cambiemos.

Pese a que en los últimos cuatro años el poder adquisitivo del salario cayó 55 por ciento medido en dólares, en Cambiemos no se ponen colorados al cuestionar el aumento dado por el Gobierno actual a los jubilados. Pero discusiones al margen sobre si con las sumas fijas se supera el porcentaje del régimen impuesto por el Gobierno anterior, el incremento segmentado cumple con la promesa de campaña de Fernández de achatar la pirámide de las jubilaciones al impulsar una mejora en las jubilaciones más bajas. Según el Centro de Economía Política Argentina, el aumento para los primeros tres quintiles (el 60% de los casos) superaría la fórmula de la movilidad anterior, el cuarto quintil quedaría al nivel de la inflación proyectada y solo el 20 por ciento -más alto- quedaría por debajo de la suba de precios”.

Mientras tanto, en paralelo, se envió al Congreso un proyecto de ley para terminar con las jubilaciones de privilegio, que ganarían más con la fórmula macrista.

De todos modos, la coincidencia generalizada es que el Gobierno recién dará sus primeros pasos formales una vez que logre resolver la crisis de la deuda heredada. En tanto, los pasos son demasiado lentos, con áreas sensibles del Estado que todavía no reaccionan y otras que no cumplen con las expectativas generadas. 

Son varias las áreas que no arrancaron y los nombres en cuestionamiento. El del misionero Sergio Lanziani está en el ojo de la tormenta. Los operadores fuertes del sector prefieren reunirse con Nielsen o Kulfas y trascendió que el mismo Máximo Kirchner quiere desplazarlo. 

Es que el misionero, que llegó como uno de los “bendecidos” por Fernández en la campaña, hasta ahora no tomó ninguna decisión de fondo y, sentado en la oficina de Energía, contradijo varios de sus conceptos cuando era ministro de Energía de Misiones. Por caso, reclama ahora una deuda con Cammesa de la que renegaba antes. A contramano de lo que reclama la Provincia -un precio unificado a valores de Capital Federal-, Lanziani sugirió aumentar tarifas de combustibles y en lugar de una tarifa eléctrica diferencial para el norte del país, deslizó que está trabajando en una “tarifa social”, pero sólo para los sectores más bajos, bastante lejos de lo que plantea Misiones. 

El Gobernador es quien encabeza esas demandas a la Nación -y ese fue el tema de las reuniones con Kulfas y Nielsen-. Sus allegados confían en que haya una respuesta positiva, pero admiten que el contexto de crisis no ayuda a la celeridad. 

Por eso, las gestiones deben ser intensas y no perder tiempo. Los resultados deben estar a la vista ante una sociedad que demanda con urgencia soluciones. Dos aciertos ponen a Misiones en la agenda central. Después de las negociaciones iniciadas por Herrera Ahuad con el ministro de Turismo, Matías Lammens, la Nación anunció un acuerdo con Air Europa para extender hasta septiembre el vuelo Madrid-Cataratas, para aprovechar la temporada alta y probar que el vuelo puede tener una alta demanda. 

En paralelo, Herrera Ahuad buscar cerrar un acuerdo similar con Alitalia -que podría sellarse en Roma, cuando una delegación misionera participe de la celebración de los cinco años del Laudato Si, la exhortación del Papa Francisco a cuidar “la casa de todos”. La experiencia misionera en el cuidado del medioambiente podría ser expuesta en ese congreso internacional que se iniciará el 14 de mayo. 

La selva es el principal atractivo misionero y también generador de divisas a través del turismo. Después de reunirse con Herrera Ahuad, el multimillonario árabe Ali Albwardy anunció al presidente Alberto Fernández la inversión de cien millones de dólares para la construcción de dos nuevos hoteles en Misiones y uno más en Santa Cruz. Ali Albwardy es quien compró el Sheraton y lo transformó en el Meliá, un hotel de lujo internacional. Está decidido a hacer dos nuevos hoteles con el mismo sello, uno en Iguazú y otro en la zona sur de la provincia, una región que al Gobernador le interesa especialmente potenciar.

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El mensaje de Francisco

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Apoyar a Misiones a redoblar tantos años de cuidado del  medioambiente y de nuestra biodiversidad, reserva única de un valor incalculable para la Argentina toda” fue el mensaje del Papa a los misioneros. Terminaba la reunión de casi 45 minutos con el gobernador Oscar Herrera Ahuad en el hogar de residencia de Francisco y la cumbre resultó ser muy enriquecedora. La gira del Gobernador misionero cerró en el Vaticano pero antes mantuvo varios encuentros de primer nivel en los que el cuidado de los recursos naturales y la lucha contra el hambre estuvieron en primer plano. Se acuñó el concepto de “diplomacia ambiental misionera”, definieron en la comitiva.

“Solicité ayuda para seguir el camino del cuidado y protección del medioambiente. Seguimos con el compromiso inalterable de defender nuestra naturaleza y nuestra Biodiversidad”, explicó el mandatario misionero.

El Papa recibió regalos realizados por la comunidad mbya guaraní a través de la fundación Artesanías Misioneras y preguntó por la protección de la selva y el desarrollo de la agricultura familiar, además de dialogar sobre Scholas Ocurrentes, la red de escuelas patrocinada por la Iglesia Católica que podría tener un encuentro en Misiones. 

El encuentro con el Papa fue además un espaldarazo a las políticas públicas llevadas adelante en Misiones, con la inclusión y el cuidado del medioambiente como banderas principales. Pero para sostener esas políticas hacen falta recursos y es ahí donde la vidriera del encuentro con Francisco puede ser fundamental. Misiones necesita ser reconocida en Argentina y el plano internacional, por la protección de sus bosques, que tiene legislación específica y numerosos actores privados que también aportan su esfuerzo. Que el Gobernador haya estado en momentos en que la mirada global haya estado puesta en el Vaticano, hace la cumbre más oportuna.

Fue la coronación de una gira que incluyó reuniones en la embajada argentina en Italia, un encuentro con la ministra de Turismo de la zona de Lazio (encantada con las Cataratas del Iguazú y fascinada con la idea de usar la selva como locación para el cine italiano) y con ejecutivos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, con los que se trabaron acuerdos para fortalecer la lucha contra el hambre a través de la agricultura familiar, en el marco de la emergencia alimentaria. Seguramente habrá novedades en esa línea de la agenda.

Además del Papa, la reunión con Canciller Marcelo Sánchez Sorondo, marca la relevancia que adquirió la visita de Herrera Ahuad al Vaticano. El obispo nacido en Buenos Aires apartó varias reuniones de su agenda para almorzar con el mandatario misionero en la Pontificia Academia Scientiarum, donde había varias figuras de renombre mundial que coincidian en Roma convocados para el seminario “Nuevas Formas de Solidaridad“, diseñado por Francisco para dar al mundo un mensaje de mayor compromiso. El economista estadounidense Jeffrey Sachs destacado por su trabajo en el campo del desarrollo sostenible, la macroeconomía global y la lucha contra la pobreza, almorzaba en la mesa de al lado. 

En el mismo lugar, horas antes disertó el ministro de Economía, Martín Guzmán, en un discurso que fue leído en todo el mundo como un mensaje dirigido a los acreedores de la Argentina.  

Guzmán alertó sobre “situaciones en las que la carga de la deuda se vuelve insostenible” y advirtió que las normas de la economía global tienen que reescribirse para enfrentar “los desequilibrios de poder y el uso poco saludable del poder”. 

El discípulo de Joseph Stiglitz se concentró en la “ineficiencia” de la “arquitectura financiera internacional para la resolución de crisis de deuda soberana”. Se quejó de que no hay un marco legal, una normativa internacional para resolver estas situaciones de forma ordenada y “lo que vemos es un profundo sufrimiento”, que el mismo Papa Francisco definió como la “angustia de la deuda”. 

“Hay sufrimiento, las sociedades sufren. Les lleva demasiado tiempo a los países en situaciones de crisis de deuda para siquiera comenzar a tratar los problemas y, una vez que comenzaron a abordarlos, la mayoría de las veces reciben alivio insuficiente para reestablecer las condiciones para volver al crecimiento económico y devolver las oportunidades a la sociedad. En este contexto se da el aumento del desempleo, el aumento de la pobreza, el aumento de las desigualdades”, enumeró el joven ministro. 

La palabra clave es “insostenible” y esa es la línea que seguirá Argentina para encarar la negociación con los acreedores. Es un concepto avalado por el propio Papa Francisco, que en el mismo seminario sostuvo que “es ciertamente justo que las deudas se paguen, pero no es lícito exigir o pretender su pago cuando éste vendría a imponer, de hecho, opciones políticas tales que llevaran al hambre y la desesperación a poblaciones enteras”. Francisco también usó la palabra “sostenibilidad” de la deuda a largo plazo “mediante el financiamiento, el alivio de la deuda o la reestructuración, según corresponda”.

A pocos metros escuchaba Kristalina Georgieva, que esta vez sí parece ser “distinta”, aunque qué me van a hablar de amor después de la generosa Christine Lagarde. 

De todos modos, la nueva jefa del FMI parece estar mucho más alineada con Francisco que con Wall Street. 

Necesitamos empujar al mundo para que sea más inclusivo, más integrado y ciertamente operar con un mayor sentido de responsabilidad para el futuro de nuestro planeta. Somos de mente fuerte, pero de corazón blando. Este ya no es el FMI de nuestras abuelas”, describió con crudeza.

“La pregunta que hay que plantearse es la siguiente: ¿Cuáles son las nuevas prioridades para la economía mundial? Permítanme responder brevemente. En palabras del Papa Francisco, «la primera tarea es poner la economía al servicio de los pueblos», se definió, antes de trazar tres ámbitos de acción: 

i) crecimiento inclusivo: ayudar a los países a promover una cultura de solidaridad; 

ii) integración: fomentar una globalización de esperanza; y 

iii) acción por el clima: cuidar de nuestra casa común.

Georgieva parece ser la interlocutora ideal para la Argentina del momento. “Somos conscientes de la difícil situación socioeconómica que enfrenta la Argentina y su población y compartimos plenamente el objetivo del presidente Alberto Fernández de estabilizar la economía, proteger a los más vulnerables de la sociedad y garantizar un crecimiento más sostenible e inclusivo. En este sentido, las medidas adoptadas hasta el momento van en la dirección de restaurar la estabilidad macroeconómica y proteger a los pobres”, señaló después de un encuentro a solas con Guzmán.

La renegociación de la deuda que propone el Gobierno con el FMI es postergar al menos por cuatro años los vencimientos de la deuda contraída por Mauricio Macri y conseguir una quita moderada con otros acreedores a cambio de una postergación de los pagos. El Fondo, que también se juega su prestigio como prestamista, parece estar de acuerdo. Cerrado ese acuerdo, dicen en el oficialismo, sería el minuto cero de la administración de Fernández, que pasó los dos primeros meses de gestión en un lento acomodamiento y que dedicó los últimos días a conseguir respaldos de los principales jefes de Estado de Europa, con Ángela Merkel a la cabeza.

Pero en tierra propia, la lentitud de la gestión exaspera más a los de la propia tropa más que a la sociedad que no logra salir de la crisis. Es llamativo que las internas sean más marcadas que el día a día de la gestión. La discusión última es por si hay o no en la Argentina presos políticos. El propio Presidente definió que no, que en última instancia, se trata de detenciones arbitrarias. 

Pero la polémica se reavivó con el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, a quien salieron a contradecirlo varios funcionarios de primera línea y hasta Julio De Vido, preso domiciliario con tobillera electrónica. La discusión no es apenas de semántica, sino que plantea un debate de fondo: si son presos políticos, debiera haber un indulto. Pero de cara a la sociedad, un indulto no implica presunción de inocencia. Sería además, pasar por encima de las decisiones de otro poder -por funestas que sean éstas- y someterlo como se despreciaba hasta hace dos meses. 

Las disputas palaciegas alimentan las especulaciones de una prensa que estaba desacostumbrada a contarlas y el regodeo de los dirigentes de Cambiemos que, en el llano, relatan la realidad como si no fuesen responsables del desastre económico y social. 

El internismo contrasta con la idea que intenta cimentar el Presidente. Ocurre en varios ámbitos pero las disputas que salpican a Misiones son llamativas. 

Los aliados del Frente de Todos exigen cargos con celeridad y claman revancha aún con los trabajadores estatales que cometieron el pecado de seguir trabajando con Cambiemos. 

La denuncia realizada por una administrativa de Radio Cataratas contra Mariquita Torres pinta el estado alterado de un sector dirigencial que todavía no encuentra espacio en el Gobierno. “Todos me van a pagar cuando vuelva, volvimos!, volvimos!”, gritó la ex directora de la Radio a los azorados empleados, según consta en la denuncia policial. 

Sin llegar a esos extremos, el nerviosismo alcanza a otros dirigentes, que ven pasar el tiempo sin un sillón oficial y se disputan cargos altos, como la dirección ejecutiva de la Entidad Binacional Yacyretá. 

En Misiones también llama la atención la actitud del secretario de Energía, el misionero Sergio Lanziani. Hasta ahora no tuvo ningún gesto para con la Provincia y hasta desestimó la sugerencia de una tarifa diferencial, a cambio de la promesa de una tarifa “social” para la región, lo que en la práctica, no corregirá ninguna de las asimetrías. 

En las últimas horas trascendió una versión, no desmentida, de que iniciará un reclamo de millonarias deudas misioneras con la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico. De ser cierta, la demanda contrasta con la posición que sostenía Lanziani hace apenas unos meses, cuando como ministro de Energía de Misiones, consideraba que la Nación no cumplía con el acuerdo de regalías que permitiría compensar el atraso. Pero ahora está del otro lado del mostrador

Alejado de las internas y urgido por la gestión, Herrera Ahuad se reunió con Guillermo Nielsen, el CEO de YPF, a quien le planteó la demanda misionera  -a la que se sumaron provincias vecinas- de unificar el precio del combustible a valores de Capital Federal para terminar con la asimetría eterna que condena los bolsillos de millones de argentinos alejados de la General Paz. También le reclamó que si el gas de Vaca Muerta viaja a Brasil, el gasoducto debe pasar por la tierra colorada y no por Paso de los Libres, como se analizó en la secretaría de Energía. 

El precio unificado de los combustibles es una demanda que hizo fuerte Herrera Ahuad y a la que adhieren gobernadores y empresarios de todo el NEA. La diferencia de precios se lleva millones de esta zona hacia el centro del país. 

A su regreso a la provincia el Gobernador deberá seguir de cerca las negociaciones por el nuevo precio de la yerba mate. Un grupo de productores comenzó a presionar por una suba récord, de casi cien por ciento para la hoja verde. 

Piden fijar en 29,15 pesos el kilo de hoja verde para el período abril-septiembre 2020.

Se trata de un incremento de casi 100%, respecto al valor oficial actual de 15,25. Una apuesta fuerte de los productores que buscan de esta forma acariciar el viejo anhelo de poner un valor de referencia cercano a los 50 centavos de dólar (a la cotización de hoy, serían $31,50). La reunión, en 25 de Mayo, fue liderada por el diputado provincial Julio Peterson y participaron Juan José Sychowski -quien suena como candidato a presidir el Instituto Nacional de la Yerba Mate-, Martín Dellien, Cristian Klingbeil, Antonio Franca, entre otros.

Los productores le entregaron una copia del acta a Fabián Pawluk, director por la Producción en el organismo yerbatero, como para dejar sentado cuál es el valor que pretenden que sus representantes en el directorio defiendan en las discusiones que comenzarán en unos días más.

Sin embargo, la discusión está lejos de estar zanjada. Otros sectores de la producción advierten que un precio tan alto afectará la economía yerbatera que hoy goza uno de los mejores precios en términos reales en los últimos 20 años.

La sugerencia del grupo reunido en 25 de Mayo equivale a un incremento del 91 por ciento en el precio de la hoja verde, un valor que no coincide con los cálculos que surgen de la grilla de costos de la propia producción, que arrojan un precio de 17,29 pesos, 13 por ciento superior al valor vigente.

En el sector industrial coinciden en que una escalada tan brusca de precio de la hoja verde atentará contra la sustentabilidad de la cadena. «Hay que sostener la actividad hoy, no pretender ganar más en un contexto todavía restrictivo y en el que el Gobierno nacional intenta aplacar la inflación», señaló una fuente industrial. 

Como ejemplo, explicó, si la hoja verde cotizara cerca de 30 pesos, el kilo de yerba en góndola estaría en 400 pesos, prácticamente cien por ciento por encima de los precios actuales en los supermercados.

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