Juan Carlos Argüello

Periodista, director de Economis

Pautas cumplibles

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Asombrado, el ministro de Ambiente, Juan Cabandié, escuchaba los detalles del trabajo en la Biofábrica misionera y el ahorro que podría significar en la producción el uso de hongos fungicidas que se están desarrollando en los laboratorios. Fue su primera visita a Misiones como encargado de las políticas ambientales y el primer contacto con la provincia a la que definió como el “ejemplo” en la protección de la biodiversidad. Horas más tarde, tras una reunión a solas con el gobernador Oscar Herrera Ahuad, fue el encargado de transmitir la primera señal “federal” del gobierno de Alberto Fernández: la Nación reconoció el dominio originario de los recursos naturales que tiene la Provincia y dará marcha atrás con la entrega que hizo del parque San Juan la administración de la Entidad Binacional Yacyretá a Parques Nacionales. 

Hasta que se resuelva el engorroso camino burocrático que significa desandar la cesión, la Provincia se hará cargo de la administración de la reserva de 5.600 hectáreas en Santa Ana y la Nación pondrá los recursos para la protección ambiental y los guardaparques. Será un territorio “federal”, bajo dominio misionero mientras se resuelve la cuestión administrativa y judicial. 

De este modo, Fernández cumple una de sus premisas. Ser “federal” y escuchar a los gobernadores y atender las realidades locales in situ y no en una oficina de Capital Federal. Es también reparar, un poco, la afrenta que significó la entrega de la tierra como si la Provincia no tuviera derecho al pataleo. Fue uno de los últimos gestos de desdén el sillón presidencial que ocupaba Mauricio Macri. 

Esa distancia es la que intenta acortar ahora Fernández, que ocupó lo que va de la gestión en buscar ordenar las cuentas y determinar el estado de situación con fidelidad. Todavía aparecen sorpresas como las cien mil netbooks sin entregar y “olvidadas” en un galpón. El resultado económico no deja lugar a interpretaciones y aunque la deuda domina cualquier análisis, todavía se siguen procesando datos del fracaso de los últimos cuatro años, con inflación récord, desplome de todos los indicadores y ventas por el piso. En la era Macri, en todas las provincias del NEA cayó el empleo privado y la más perjudicada fue Misiones, con 9 mil trabajadores menos que en 2015. 

Como contracara, crecía el endeudamiento a niveles exorbitantes, que condicionan no a esta gestión, sino al futuro de varias generaciones. La deuda es el tema central de la agenda hasta que no se logre una refinanciación con el Fondo Monetario Internacional, cómplice del sinrazón. 

Yo siempre les decía a todos, ‘cuidado, que yo conozco los mercados, que un día no te dan más plata y nos vamos a la mierda’”, dijo, desentendiéndose, una vez más, el ex Presidente. El relato de la presidencia de otro. ¿Pero quienes son todos? Su círculo de confianza fue varias veces ratificado y Marcos Peña, el apuntado como el responsable del rumbo político, se mantuvo incólume durante los cuatro años. Si son todos, es nadie. Lo cierto es que nadie se hace cargo del brutal endeudamiento de la Argentina, que se parece demasiado a un esquema de Ponzi, con la promesa de un futuro mejor, pero que se desarmó como un castillo de naipes y por el que hubo que recurrir a un salvataje del FMI a costa de todos los argentinos. 

El responsable de tamaña proeza fue premiado con un vistoso cargo internacional en la Federación Internacional del Fútbol Asociado. Macri ejercerá la presidencia de la Fundación Fifa que tiene como “objetivo contribuir a la promoción de un cambio social positivo”. Manejará un presupuesto inicial de 100 millones de dólares, pero además, la FIFA tiene el objetivo de recaudar, junto con socios de todo el mundo y de diferentes sectores, mil millones de USD para “invertirlos en programas educativos”.

Qué paradoja: durante la presidencia de Macri, el deporte social fue bastardeado por los tarifazos y su gestión dejó casi un 40 por ciento de pobres, con la mitad de los niños en esa condición. 

Eso es lo que hay que reparar. Si no hubiera una política económica en Misiones que amortigue las consecuencias de lo que llegaba de la Nación, la situación hubiese sido peor. Pero programas como el Ahora Misiones, el Ahora Góndola o el Ahora Pan, mantuvieron con vida a la economía y permitieron parar la olla. 

Pero no todas las provincias tuvieron la misma suerte. Por eso, el protagonismo de la Nación es fundamental en equilibrar las posibilidades. La tarjeta alimentaria será de gran ayuda a la mesa familiar con una inyección de recursos directa en la economía primaria -solo en Misiones son 325 millones mensuales para 123 mil beneficiarios-. Lo mismo sucederá con el subsidio al transporte público, ya que las provincias recibirán el triple de lo que fue diciembre de 2019. Para Misiones significan 81 millones de pesos mensuales, que servirán para contener el precio del boleto urbano por 180 días.

Al margen de la negociación de la deuda, la otra gran negociación que hay que seguir con atención es la recuperación de la paritaria docente. El Gobierno anterior se había desentendido de los salarios educativos y dejaba en manos de las provincias lo que podían o no pagar, profundizando una asimetría interna que hasta 2015 estaba cubierta con un adicional que garantizaba un piso salarial. 

El primer encuentro entre el ministro de Educación de la Nación y el debut del misionero Miguel Sedoff, titular de la cartera educativa local, junto a Rubén Darío Caballero, sucesor de Stella Maris Leverberg en la Unión de Docentes de la Provincia de Misiones, fue apenas un tanteo de lo que cada parte está dispuesta a otorgar y ceder. “Fue un día de celebración para los docentes argentinos, que el gobierno nacional haya abierto nuevamente las instancias de diálogo con los defensores de los derechos de los trabajadores de la Educación es una señal esperanzadora”, expresó Caballero. 

De la paritaria nacional, específicamente en lo salarial, se espera recomponer el Fondo Nacional de Incentivo Docente, que no se actualiza desde 2016. También la determinación de un nuevo piso salarial (actualmente es de 20.250 pesos) y recuperar fondos nacionales como el ex artículo 9 que Nación no envió en los últimos cuatro años y actualmente se cubre con recursos de la Provincia.

“Celebro la recuperación de un espacio de diálogo”, coincidió el ministro de Educación. 

El acuerdo salarial que se alcance en la paritaria será fundamental para las otras negociaciones que tienen que encarar la Nación y las Provincias y define, al mismo tiempo, las expectativas de inflación para todo el año.Todavía no hay precisiones sobre el promedio esperado, pero la inflación récord de 2019 influirá en todas las discusiones.

Aunque se espera que se inicie una etapa de recuperación de la economía, Herrera Ahuad no se mueve un ápice de la política de austeridad: “Debemos ser ordenados y trabajar sobre pautas cumplibles”, indicó el Gobernador a los intendentes a los que reunió para transmitirle lineamientos de la implementación en Misiones del Plan Nacional Argentina Unida por Educación. El mandatario pidió creatividad e inteligencia para ejecutar los programas optimizando recursos y sumando capacitación a través de la Universidad Popular de Misiones.

Herrera Ahuad les indicó que más allá de poner a punto una escuela dando trabajo en su localidad con recursos de la provincia, “estudien la posibilidad de capacitar” a los trabajadores y señaló a la Universidad popular de Misiones como la mejor opción. Explicó que es la mejor estrategia para “capacitar a la gente beneficiaria de planes sociales que podrán tener un mayor ingreso” y al mismo tiempo continuar generando trabajo en sus municipios con mano de obra calificada.

El mensaje a los intendentes es central. Son momentos de reacomodamientos y en Misiones la política tiene varias referencias, con la Renovación y el Gobierno en línea directa con el Presidente, pero el peronismo también buscando sacarle rédito al hecho de ser oficialismo. No pasó desapercibido que Cabandié haya tenido en Misiones una intensa agenda de gestión, seguida por breves reuniones con el peronismo y una recreación del Instituto Patria en Misiones -que no le avisaron al ministro que fue creado para la ocasión-. Pero el peronismo vive también sus momentos de intensidad. La vieja dirigencia se ve amenazada por el neokirchnerismo que no respeta pergaminos ni trayectorias. Este sábado, durante la visita del ex presidente de Paraguay, Fernando Lugo, los cronistas se sorprendieron por las reuniones paralelas. Despreocupados de la gestión, por un lado la dirigencia del peronismo y por el otro, Cristina Britez y sus seguidores. 

El Gobernador seguirá buscando respaldos a Misiones tanto en la Nación como en el plano internacional. La agenda exterior tiene relevancia en la idea de gestión de Herrera Ahuad. Las reuniones con el embajador argentino en Estados Unidos, Jorge Argüello y con la embajadora de Francia en la Argentina, Claudia Scherer-Effosse, marcan el pulso de los vínculos internacionales, con el medioambiente como eje. Esta semana Misiones tendrá nuevamente presencia en la agenda internacional: el Gobernador tendrá audiencia con el Papa en Roma, en una gira organizada por la embajada argentina en Italia y en la Santa Sede, además de la representación argentina ante la FAO, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación.

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Sostener las utopías

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En 2016 Misiones daba la nota cuando el presidente de la Legislatura, Carlos Rovira, anunciaba un acuerdo para poner en marcha de la primera escuela pública de robótica del país. El proyecto se puso en marcha con recursos propios y un aporte de capitales privados y cientos de chicos comenzaron a aprender robótica de manera gratuita. Campeones argentinos y un mundial después, Misiones es ejemplo para el país y desde aquí, en marzo, se lanzará el plan federal de Robótica, que tendrá la guía provincial y que se desplegará en todo el país.

La propuesta está siendo diseñada por el equipo de Educación, que lidera Miguel Sedoff y se pondrá en la mesa el jueves, en el encuentro federal de ministros que retomará la recuperada negociación paritaria, una novedad con el cambio de Gobierno. Aunque no se conocen muchos detalles, la Nación recuperará el rol de equilibrio en materia salarial y ayudará a las provincias relegadas. En los últimos años, Misiones absorbió el impacto del ajuste nacional y se hizo cargo de salarios e incluso demoras en el Fondo Nacional de Incentivo Docente. Ahora se espera un poco de alivio.

La escuela de Robótica encarna la doble utopía que puede hacerse realidad: que una provincia apueste a una educación de excelencia y que el ejemplo cunda, más allá de las urgencias de siempre. Es bueno remarcarlo. Misiones tenía hasta los 90, los peores indicadores sociales y educativos del país. Las estrecheces económicas y de miradas políticas, hacían imposible pensar que pudiera ser ejemplo de una política educativa o sanitaria. Apenas dos décadas después, con persistencia y la decisión política de sostener banderas aún en la adversidad, Misiones impone su ritmo.

Que Misiones sea la cabeza de un plan federal es también una línea que marca la relación directa que hay entre el gobernador Oscar Herrera Ahuad y el presidente Alberto Fernández. La sintonía fina permite que las decisiones fluyan. 

El mandatario misionero debe ser uno de los que más reuniones mantuvo con los ministros del gabinete nacional. Esta semana compartió reuniones con el jefe de Gabinete Santiago Cafiero y con el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, ante quienes desplegó una extensa lista de demandas de Misiones que pronto se tienen que poner en marcha: el puerto de Posadas, la extensión de la autovía por la ruta nacional 12, la ampliación de la ruta nacional 14 y obras para los 76 municipios estuvieron en la agenda. 

Después mantuvo encuentros con el embajador argentino en Estados Unidos, Jorge Argüello y la embajadora de Francia en Argentina, Claudia Scherer-Effosse, con quienes diagramó enlaces de cooperación en materia ambiental, educativa y de turismo

Pero lo más jugoso de la gira porteña estuvo al final, con empresas de base tecnológica interesadas en sumarse y continuar acompañando a MIsiones con innovación tecnológica. Herrera Ahuad se reunió con Adrián de Grazia, gerente general en Argentina de Intel, Sergio Vera a cargo de Infraestructura para Latinoamérica y Hernán Muhafara, business developer manager Latinoamérica. También se sumaron por Amazon Lorena Zicker, gerente general y Laura Álvarez referente en el área de educación y modernización. Google se sumaría al tándem tecnológico que quiere aprovechar el conocimiento que se está gestando en Misiones.

La línea directa del Gobernador con el Presidente y sus ministros, se sostiene en la confianza y en el convencimiento de que la gestión requiere de respuestas rápidas en beneficio de todos. El todos se enfatiza.  

Herrera destacó que “lo importante fue poder sentarnos a la mesa a charlar y llevar adelante proyectos para Misiones, para mejorar la calidad de vida de todos los misioneros en los 76 municipios”.

“En el caso de la obra pública es fundamental ir trabajando en los diferentes proyectos y llevar tranquilidad a los 76 intendentes porque todos los municipios están incluidos, iremos avanzando en los proyectos y una vez definidos los financiamientos, se pondrán en marcha las obras”, dijo. Está claro que el financiamiento todavía es una duda porque el Presidente primero debe resolver la crisis de la deuda para después contar con un nuevo Presupuesto. 

No es casual que varias provincias del norte del país hayan tomado el reclamo de Misiones como propio en relación con el precio del combustible que, se reclama, sea unificado a valores del centro porteño, como elemento central de un federalismo anhelado.

Las relaciones aceitadas con el Gobierno son fundamentales para que Misiones pueda recuperar tiempo perdido en inversión, infraestructura y especialmente viviendas. En 2019 Misiones perdió solo en concepto de coparticipación, más de 2.271 millones, lo que equivale a una caída de 3,5% de los recursos federales en comparación con 2018. Buenos Aires es la única que terminó con balance positivo el año pasado, según el último informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF). 

La provincia gobernada entonces por María Eugenia Vidal fue una de las favoritas de Mauricio Macri. A lo largo de la administración de Mauricio Macri, dos provincias gobernadas por el oficialismo –Buenos Aires y Jujuy- encabezaron el reparto de Aportes del Tesoro Nacional para atender “situaciones de emergencia y desequilibrios financieros”. El distrito bonaerense recibió entre 2016 y 2019 fondos por un monto total de 3.817millones, mientras que Jujuy obtuvo 993,8 millones en el mismo período.

Lejos quedaron las otras provincias, que además perdieron recursos por el Pacto Fiscal y por la inflación, que en 2018 y 2019 estuvo por encima de la inflación. 

Por eso es fundamental no perder tiempo. Las permanentes gestiones de Herrera Ahuad contrastan con los devaneos de los representantes misioneros del Frente de Todos que realizan encuentros “paralelos” en busca de la foto o un premio para sus militantes. 

En esa delgada línea se mueve la política misionera. Cambiemos brilla por su ausencia y el Frente de Todos busca meterse como una cuña con la ventaja de ser oficialista. 

Lo cierto es que el ala dura de la gestión se mantiene incólume en la relación con el Gobierno provincial en una relación de mutuo respaldo político. Hace una semana, el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo dejaba claro a los intendentes que el interlocutor era el Gobernador. Sus colegas ratificaron que no hay intermediarios en la relación.

Habrá un ala más “militante” que trabajará por otros intereses. Juan Cabandié, quien fue designado ministro de Ambiente, vendrá el martes a Misiones y después de una reunión formal con las autoridades provinciales, será el primero que tendrá reuniones paralelas con el peronismo misionero, que quiere recuperar protagonismo con la apertura de una delegación del Instituto Patria. 

Pero el peronismo local y sus aliados del Partido Agrario, enfrentan un creciente descontento de sus propios militantes y dirigentes por la lentitud con la que se está dando el recambio de funcionarios. Pasan las semanas y todavía permanecen los delegados de Cambiemos. Son muchos los aspirantes a ocupar esos codiciados sillones y las promesas de trabajo se dilatan con el paso del tiempo. La impaciencia crece y los dirigentes locales no tienen respuestas. 

La velocidad con la que se esperaban los cambios, choca de lleno con la lentitud de algunas decisiones presidenciales. Si no resultados, por lo menos se exige celeridad. Hay funcionarios clave de Cambiemos que todavía tienen la lapicera, a poco más de un mes y medio de la nueva gestión.

En algunos casos, advierten los conocedores, tampoco se puede esperar un cambio radical de política. En un área sensible para Misiones, la forestal, el nuevo Gobierno designó a Daniel Maradei, quien fue asesor de Menem en los 90, vive de la consultoría y el lobby empresarial. No cambiará demasiado la mirada sobre el sector forestal que la que tiene Nicolás Laharrague, el joven empresario que se sumó a la gestión durante Cambiemos y que, en la práctica, jugó para la Asociación Forestal Argentina, donde se concentran los grandes jugadores y los pequeños productores no tienen lugar. 

Hasta ahora, de todos modos, Alberto Fernández goza de una altísima imagen, pero que no logra desteñir la grieta. 

Una encuesta de la consultora Zurban Córdoba, en conjunto con Focus Market, revela que el 59.6 por ciento aprueba los primeros 40 días de Fernández en la Presidencia. El 22,7 cree que el país mejoró mucho desde la salida de Mauricio Macri y el 36.3, que mejoró “algo”. Pero hay un 30 por ciento de los consultados que sostiene que el país empeoró con el recambio presidencial.

El 40,5 por ciento considera que Fernández tomó las decisiones correctas para salir de la crisis, pero un contundente 49.9 por ciento asegura que son incorrectas y que no harán más que profundizar la agonía. El principal problema identificado sigue siendo la inflación. 

La imagen positiva de Alberto llega al 60 por ciento, pero conserva una negativa del 29.1. Es casi un espejo con la de Macri, quien ostenta una mala imagen para el 57,1 por ciento de los encuestado y una positiva para el 37,3 por ciento. 

Y aparece nuevamente Cristina Fernández como la estampa misma de la grieta, con una imagen positiva del 46.7 por ciento y una mala casi exactamente igual: del 46.5.

No es casual que el ex presidente haya reaparecido después de sus vacaciones.  Junto a un grupo de referentes y militantes del PRO en Villa La Angostura, Macri brindó una primera expresión política: “Estoy convencido que esta vez no nos van a llevar puestos como en el 2001″.

Macri también ensayó una suerte de autocrítica al deslizar que ue planteaba recaudos hacia el interior de su equipo gubernamental sobre el nivel de endeudamiento durante su gestión: “Yo siempre les decía a todos, cuidado que los mercados no te dan más plata y nos vamos a la mierda”. Y lamentó que le pidieran sus funcionarios que se quedara “tranquilo”.

Como si fuera un testigo privilegiado de su propio Gobierno, Macri sentenció que “no se puede tomar deuda eternamente, hay que corregir esto”. 

“Fue un año y medio que fue una pesadilla”, admitió sobre el final de su mandato, que se inició en mayo de 2018, cuando los inversores dejaron de prestar dólares al país y se desencadenó la devaluación, lo que conllevó que su gobierno le pidiera al Fondo Monetario Internacional (FMI) unos 46.300 millones de dólares.

Es esa deuda la que condiciona cualquier paso que quiera tomar el nuevo Gobierno. Pero como una seña de aliento, el 48 por ciento de los entrevistados por la sociedad Paola Zuban-Gustavo Córdoba-Damian Di Pace, cree que la economía estará mejor en un año y un poco menos, 44,8, que su propia economía mejorará. La encuesta revela una señal que el 61,8 por ciento de los entrevistados cree que “cada uno debería pagar impuestos de acuerdo a lo que gana” y el 57,5 por ciento, que “los ricos deberían pagar más”.

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Parar la olla

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Daniel Arroyo es un conocedor meticuloso de la crisis social que atraviesa a la Argentina. Debe ser uno de los principales especialistas sobre las desigualdades sociales. Por eso, su palabra se pone por encima de la grieta cuando analiza la pobreza. El viernes, en su paso por Posadas, sostuvo que “lo más importante de una política social es la continuidad y la sustentabilidad”, elementos, que, entiende, se conjugan en Misiones para contener las demandas sociales y frenar las consecuencias de “los últimos cuatro años devastadores”, como definió el gobernador Oscar Herrera Ahuad.

Misiones se sumó formalmente al plan Argentina sin Hambre, una de las primeras medidas sociales del gobierno de Alberto Fernández para hacer frente a la pobreza aumentada a cifras escandalosas durante el gobierno de Mauricio Macri. En total, 127 mil chicos misioneros recibirán las 63 mil tarjetas con una inyección de 325 millones de pesos mensuales a la economía formal, ya que el consumo debe hacerse con la tarjeta y únicamente para la compra de alimentos. 

Arroyo dio algunos datos dolorosos. Durante los últimos meses de 2019 se profundizó la caída en el consumo de leche. En contraste, en las pocas semanas del plan de emergencia, ya subió el consumo de carne, leche y verduras -no de frutas- en Buenos Aires, Entre Ríos y Chaco. Un estudio de Desarrollo Social indica que el 60% de lo invertido en alimentos corresponde a productos recomendables desde el punto de vista nutricional, y que en promedio, los hogares desembolsaron 2.200 pesos durante un período de 19 días. Del informe, realizado en Concordia -la ciudad más pobre del país- se desprende que las familias compraron 1.600 kilos de proteína animal, lo cual representa 2 kilos de proteína animal por hogar. Se adquirieron 549 litros de lácteos líquidos, especialmente leche y yogur bebible, lo cual representa 0,7 litros por hogar; y 415 kilos de otros lácteos (leche en polvo, yogures firmes, postres y otros alimentos lácteos, quesos), que son 0,5 kilos por hogar.

También se consumieron 1.000 kilos de verduras, a razón de 1,3 kilos por hogar y 1.200 kilos de frutas, lo que representan 1,5 kilos por hogar.

“No puede haber hambre en la Argentina”, insistió Arroyo.

La entrega de las primeras tarjetas no fue un mero acto protocolar, sino la continuidad de un vínculo que se viene forjando desde hace tiempo. Arroyo sigue de cerca la evolución del programa Hambre Cero y elogió particularmente el trabajo realizado con las Ferias Francas, que venden alimento fresco a precios accesibles. Justamente, se trabajará para que puedan contar con el posnet necesario para aceptar las tarjetas alimentarias, lo que además redundará en la formalización. 

En esta etapa, explicó el ministro nacional, se busca cumplir con un puñado de objetivos básicos: que todos coman y que no haya hambre. “Se pueden discutir los modelos de desarrollo. El hambre no”, sentenció.

Herrera Ahuad destacó que para hacer frente a la crisis, Misiones destina el 60 por ciento de su presupuesto a las áreas sociales, con énfasis en la contención sanitaria. Reiteró que la Provincia perdió recursos a manos de políticas “centralistas” y puso como ejemplo el piso salarial docente, el atraso en el Fonid y el subsidio interzafra que se otorga a los tareferos.

La presencia de Arroyo fue una muestra más de la aceitada relación entre la Provincia y la Nación. Es el tercer ministro que llega a Misiones -antes estuvieron Matías Lammens de Deportes y Ginés González García de Salud-. 

En una reunión con intendentes, en la Residencia Oficial, el enviado nacional dejó claro que los pedidos deben ser canalizados a través del Gobernador, que es el que lleva adelante las gestiones directas con el Presidente y el gabinete nacional. Herrera Ahuad, por su parte, instó a los alcaldes a sostener una coherencia en la estrategia en el diálogo con la Nación para no superponer pedidos ni agendas. 

La asistencia económica, en el eslabón más bajo resulta en estos momentos, inestimable. La inflación en el epílogo de la gestión macrista fue la más alta desde 1991, con un récord en el NEA de 57,6 por ciento. Los alimentos subieron por encima del promedio y la canasta básica total, que incluye servicios y alquiler, ascendió a 41.910 pesos para una familia tipo, mientras que los gastos mínimos de alimentación subieron a 16.344,94 pesos.

La inflación del último año de Macri fue 6,2 puntos porcentuales más que el año previo (47,6%) y fue la más alta desde 1991 (84%). Y colocó a la Argentina en el podio de los países con mayor inflación del mundo, solo superada por Venezuela y Zimbabue.

A pesar de haber iniciado su Gobierno con la promesa de que la inflación iba a ser «lo más fácil de solucionar», Macri acumuló una inflación en sus cuatro años de gestión de casi 300 por ciento -298 por ciento señala el economista Alejandro Rodríguez, mientras que Eva Sacco, del Centro de Economía Política Argentina la ubica en 287-.  

El NEA fue la región más castigada, con una suba de precios por encima del promedio nacional, explicado en parte por los costos de logística, la distancia y la dependencia energética. 

No es casual que el gobernador Herrera Ahuad haya presentado ante el ministro de Producción, Matías Kulfas, una demanda a la que rápidamente se plegaron provincias de toda la región: que se unifique para el norte el precio del combustible a valores de Capital Federal.  “El litro de nafta súper cuesta en YPF $59,62; Axion $59,98 y en Shell supera los $60. La diferencia con Ciudad Autónoma de Buenos Aires es enorme: YPF $53,45; Axion $53,49 y Shell $53,83”, se detalla en el escrito presentado al titular de la cartera productiva. 

También se insistirá con una vieja demanda, enarbolada incluso por los diputados de la alianza Cambiemos, pero que nunca concretaron cuando fueron oficialistas: reglamentar el artículo pendiente de la Ley de Fomento a las Pymes, por el cual, se generan beneficios impositivos para los comercios y las economías que se desarrollan en zonas de frontera, para subsanar los desajustes que los precios de los países limítrofes provocan en Argentina. Esa es una demanda compartida por las cámaras empresarias que padecen por la caída de ventas y una competencia de precios con el país central que es infranqueable. En los cuatro años de Macri solo en Posadas se cerraron 1673 comercios según los datos oficiales.

El super cepo y el impuesto a la compra de dólares frenaron un poco la fuga de divisas hacia Paraguay y la salida de turistas hacia Brasil, pero es pronto para equilibrar la balanza. 

Llamativamente, los representantes de la alianza Cambiemos, todavía en el duelo por la derrota, parecen empecinados en defender éxitos que solo se reflejaron en planillas de Excel. Cuestionan las decisiones tomadas por el nuevo Gobierno sin esbozar siquiera una autocrítica por la herencia de pobreza por las nubes, inflación récord, desempleo de dos dígitos y una actividad económica en el subsuelo. La estrategia parece ser la de radicalizar la oposición y endurecer los bordes de la grieta. Da igual una marcha por los cinco años de la muerte del fiscal Alberto Nisman o la ruborización por los gastos de la política. 

El radicalismo misionero exhibió como un trofeo haber podido cerrar un acuerdo para evitar las internas y ungir a Ricardo Andersen como nuevo presidente. El joven es un fiel militante de Cambiemos. En octubre fue candidato a diputado nacional pero no le alcanzaron los votos para conseguir una banca. 

Los postulados de Cambiemo, levantados como verdades únicas, fracasaron uno tras otro. La quita de impuestos no se tradujo en una recuperación económica y la “vuelta al mundo” no redundó en una explosión exportadora. Los datos más recientes sobre las exportaciones de Misiones indican una fuerte disminución general en el monto de lo exportado en dólares. Entre enero y septiembre de 2019, las exportaciones misioneras representaron USD 332.674.416,93, 10,0% menos que durante el mismo lapso del año anterior. Sin embargo, las cantidades exportadas aumentaron 15,7 por ciento.

Hasta la pasta celulósica, el principal producto exportado, tuvo menores ventas. El monto exportado ascendió a USD 97.422.085,89, mostrando una caída del 19,3% respecto al mismo período del año anterior. Y, en cuanto a la cantidad exportada, la variación semestral interanual fue del -7,7%. 

La actividad económica se sostiene en Misiones por el rol decisivo que juega el Estado a través de diversas acciones destinadas a fortalecer el consumo y a cuidar el bolsillo. Los programas Ahora juegan un doble rol de estímulo a las ventas y de ahorro para el comprador. 

Los bonos a estatales pagados esta semana -la segunda cuota llegará el 14 de febrero- implican un desembolso de 250 millones de pesos por capítulo. 

A eso se sumará la continuidad de los subsidios a la tarifa social de electricidad o el transporte, que ahora volverá a contar con subsidios de la Nación. Según se anunció en la primera reunión “federal” con el ministro de Transporte, Mario Meoni, Misiones recibiría unos 81 millones mensuales en concepto de subsidios para las empresas de transporte urbano de pasajeros, entre enero y marzo. 

“Desde la mirada federal y equitativa que tenemos del país y del transporte, nos preocupa desarrollar una política integral con una mirada amplia, que incluya el transporte público de pasajeros así como la política ferroviaria y la logística y la conectividad en la Argentina. Nuestro presidente, Alberto Fernández, nos ha dado instrucciones claras de cómo trabajar buscando el desarrollo más equitativo de las provincias, y esta es una manera de lograr ese objetivo, gobernando de una manera no centralizada sino atendiendo a las peculiaridades de cada región, escuchando a cada una de las provincias”, dijo Meoni en la reunión con ministros, donde Misiones estuvo representada por el secretario de Hacienda, Adolfo Safrán.

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Treinta pinceladas

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Necesitábamos un cambio de aire que el Gobierno de Macri no nos podía dar, porque no salían de su estructura. Alberto está haciendo lo que la gente quiere, que es que haya plata en la calle. Bastaba ver antes de Navidad el mejor movimiento en lo económico. Ahora ir a Paraguay es imposible”, definió un empresario líder de Posadas sobre el primer mes de gestión de Fernández. 

Esa, cuenta, es una visión compartida por otros colegas, que, de todos modos, siguen sin recuperan rentabilidad y no confían demasiado en los primeros pasos del nuevo Gobierno. 

El interrogante es extendido. Las primeras grandes decisiones estuvieron enfocadas en aliviar la fiebre del dólar, acomodar algunas variables para mitigar la inflación y calmar la parálisis económica con la inyección de dinero a través de bonos o la tarjeta alimentaria. Necesarias medidas, pero escasas dada la enormidad de la crisis heredada. 

Fernández se declaró “contento” por haber avanzado en el ordenamiento de “cuentas” y aseguró que “esta vez no las van a pagar los que menos tienen”.

Es cierto que todavía no se perciben transformaciones sustanciales, pero el clima es mucho más normal que en las postrimerías del Gobierno anterior. 

Esa calma contrasta con el discurso esgrimido por los voceros de Cambiemos que auguran en los próximos meses “todo estará peor”. La apuesta opositora es que el Gobierno no logre negociar con el Fondo Monetario Internacional, pero la nueva presidenta, Kristalina Ivanova Gueorguieva, no parece estar demasiado interesada en trabar las  negociaciones. 

La sucesora de la buena de Christine sorprendió con un documento en el que defiende la “progresividad” fiscal como una herramienta para combatir la desigualdad. 

Para abordar la desigualdad es necesario replantear el problema. Antes que nada, en lo que se refiere a políticas fiscales y tributación progresiva. La progresividad de los impuestos es un aspecto fundamental de una política fiscal eficaz. Nuestras investigaciones muestran que en el segmento superior de la distribución del ingreso es posible elevar las tasas marginales de impuesto sin sacrificar el crecimiento económico”, señaló la economista. Es lo mismo que intenta aplicar (y convencer) Alberto Fernández. 

Esa batalla es central y eclipsa otros problemas del país. Hasta ahora no hubo señales claras hacia las provincias y las economías regionales. El dólar alto frena la salida de divisas y de turistas y Misiones se beneficia especialmente por el impuesto del 30 por ciento, aunque hay sectores de la economía que no encuentran sosiego. 

Por eso, el gobernador Oscar Herrera Ahuad apuesta a la gestión permanente, prácticamente sin descanso en estos últimos treinta días. Mantuvo reuniones con el Presidente y mano a mano con media docena de ministros, con la visita a la tierra colorada del de Turismo y Deportes, Matías Lammens el año pasado y el de Salud, Ginés González García, el viernes en Puerto Iguazú. 

La vuelta de Ginés es doblemente simbólica. La Argentina vuelve a tener un ministro de Salud y el Estado vuelve a tener presencia activa en un área tan sensible. Solo basta el ejemplo de las 750 mil vacunas recuperadas de la Aduana, donde estaban archivadas por falta de pago, pero también sirve la lucha presencial contra el dengue o la decisión de ampliar las inversiones en el Instituto de Enfermedades Tropicales, donde, justamente, la ciencia pretende combatir la expansión de las enfermedades de este pedazo del mundo.

La semana que viene estará marcada por la visita de Daniel Arroyo, quien el jueves vendrá a Misiones a presentar la tarjeta Alimentaria, que -al igual que el programa Hambre Cero- servirá para comprar alimentos para quienes poseen una Asignación Universal por Hijo o cualquier otro plan de la Anses. 

En paralelo, la primera cuota del bono anunciado por Herrera Ahuad, también significará una inyección directa a la economía local. 

Herrera Ahuad también cumplió su primer mes de gestión. Conocedor de las principales demandas de la sociedad, no necesitó tiempo para “ponerse al día”, sino que desde el minuto cero encabezó él mismo las reuniones centrales y le imprimió meticulosidad a cada decisión, marcada por “prudencia y sentido común”, como definió uno de los principales hombres del Gabinete. 

Los nuevos rostros en sillones calientes como Rentas, Desarrollo Social o Energía, encajaron con naturalidad en el esquema de trabajo junto a los más experimentados. Es cierto que los números de la Provincia permiten cierta holgura de la que no gozan otras provincias agobiadas por el endeudamiento o la parálisis económica.

Pero la Provincia también requiere respuestas de la Nación. Una de las negociaciones abiertas es cómo recuperar unos 750 millones de pesos perdidos entre septiembre y diciembre por la eliminación del IVA a algunos alimentos y los cambios en Ganancias, pensados para sumarle algunos votos al ex presidente Mauricio Macri. También se requiere asistencia de Nación para sostener congeladas la tarifa eléctrica social y los boletos del transporte urbano. El Gobierno de Fernández se comprometió a revisar subsidios para las provincias -ya los garantizó para Buenos Aires y Córdoba- y las provincias esperan que lleguen los fondos que permitan aliviar también al ciudadano alejado del centro del país. 

El intendente de Posadas, Leonardo Stelatto confirmó la adhesión al congelamiento de las tarifas del transporte público en una sintonía fina con el Gobernador. El alcalde capitalino también tuvo unos intensos primeros 30 días. Obsesivo, está en cada detalle y quiere que su impronta se note rápido. Sus colaboradores aseguran que no hay tiempo para relajarse. 

En las provincias la realidad es disímil. Hay varias que están agobiadas por la crisis -cinco gobernadores pidieron asistencia financiera- y otras un poco mejor. Lo cierto es que la ley de Emergencia Solidaria votada a pedido no derrama en todo el territorio y casi todo lo recaudado irá a Nación. 

El turismo sintió el primer impacto positivo del cepo ultra hard: la salida de turistas fue la menor en cuatro años y la caída interanual alcanzó el 3,1%. 

En Misiones el impacto también es positivo, con mayor demanda hotelera y un promedio de siete mil visitantes diarios a las Cataratas del Iguazú, cuando en una temporada normal el flujo es de cinco o 5.500 visitantes. Pero eso no se traduce en rentabilidad por los altos costos operativos y porque el Gobierno provincial buscó convencer a los privados de aplacar aumentos de temporada para aprovechar la oportunidad y que la ganancia esté en el volumen a lo largo del tiempo. El turismo puede ser una “aspiradora de dólares”, pero para eso hay que cuidar la industria y aprovechar el veranito del dólar alto que blinda las fronteras, pero atrae a visitantes.

“Hoy se están viendo algunos síntomas de reactivación, débiles, pero importantes en el escenario. En el consumo, inversiones posibles a través de la baja de la tasa de interés. Si se sigue esta línea y hay reestructuración de la deuda, podemos cerrar un mejor año”, proyecta el secretario de Hacienda de Misiones, Adolfo Safrán.

Para que eso suceda, el Estado provincial sostiene los principales lineamientos de la política económica. Se confirmó la continuidad de los programas Ahora y pese a la caída del Consenso Fiscal, no habrá aumentos de impuestos para la actividad comercial o productiva. Pese a que la provincia quedó habilitada a revisar las alícuotas para los impuestos a las exportaciones, no habrá ningún cambio para las pequeñas y medianas empresas. Hoy se es Pyme hasta con una facturación de 2130 millones de pesos -en promedio de los tres últimos años- y en Misiones son pocas las empresas por encima de ese tope. Exportadoras, Arauco sería la única alcanzada por una eventual imposición. 

En la misma línea, el director general de Rentas, Rodrigo Vivar aseguró que “Misiones va a mantener las alícuotas y las valuaciones” de los impuestos provinciales. 

El funcionario sostuvo que la actividad lleva 19 meses consecutivos de caída y como consecuencia, hay una caída en la recaudación, pero descartó subas de impuestos por la caída del Consenso Fiscal.

La certeza que dio el equipo económico dejó tranquilos a los empresarios misioneros que están intentando tomar aire en medio de una recesión que permanece inmutable. 

En cambio, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa presidida por Gerardo Díaz Beltrán, presiona para conseguir que las economías regionales no sufran la suba de retenciones. El misionero se lo planteó al ministro de Producción, Matías Kulfas, pero hasta ahora no hay respuesta positiva. En el caso de Misiones, la suba afecta solo al tabaco, que pasó de cinco por ciento a nueve, mientras que las otras producciones que van al exterior, como la yerba, el té o la madera, se quedaron anclados en cinco.

Pero ningún sector saldrá a flote sin una economía estable. Para eso será fundamental que el Gobierno logre una renegociación exitosa de la deuda y que haya un derrame en la economía real. El veranito se siente en la calle y los síntomas de reactivación son positivos, pero apenas pasó un mes de una nueva política que recién da sus primeras pinceladas.

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El Gol, la góndola y la política

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Algunos datos sirven para poner en contexto las consecuencias del modelo económico impuesto por el Gobierno anterior. El patentamiento de autos en Misiones tuvo una caída del 51,2 por ciento interanual en el año que se despidió. En algunos concesionarios, la caída fue más dura, como en Lowe, que sufrió 77 por ciento de bajas. “Hoy te cuesta mucho más vender, por ejemplo, en nuestra marca, un Gol, que vender una Amarok, porque lo que es alta gama se sigue vendiendo y se sigue vendiendo muy bien”, reconoció Alexandra Lowe, una de las herederas del emporio familiar.

En contraste, desde agosto, Misiones comenzó a exhibir las mejores marcas del país en la venta en supermercados. Según el último dato disponible -el 23 de enero se conocerá el resultado de noviembre-, Misiones en octubre tuvo ventas en supermercados por 1.032,2 millones de pesos, lo que a precios constantes (para medir la evolución en términos reales), implica un crecimiento interanual de 7,3%. Misiones tuvo el crecimiento más alto de todo el país tanto a precios corrientes como constantes. 

Es decir, el Gol que dejó de poder pagar en cuotas la clase media -aumentaron más del cien por ciento en el último año-,  se transformó en poder llenar el carrito del supermercado en medio de una inflación del 54 por ciento, la más alta desde 1991. “La inflación es la demostración de tu incapacidad para gobernar”, decía Mauricio Macri cuando promediaba su primer año de mandato. Huelgan los comentarios. 

 El consumo en Misiones estuvo apuntalado por el Estado a través de los diversos programas Ahora, que el gobernador Oscar Herrera Ahuad decidió ratificar para los próximos meses. 

El Ahora Misiones, puesto en marcha por el ex gobernador Hugo Passalacqua generó ventas por más de 700 millones de pesos en el último año, con el Ahora Góndola y el Ahora Carnes como emblemas. El Ahora Pymes, que permite el descuento de cheques para bajar el costo financiero, generó un ahorro para las empresas de 247 millones de pesos y el Ahora Góndola, ventas por más de 111 millones sin contar con el especial de fin de año. 

La continuidad del Ahora Pan hasta junio, implica que el kilo de francés estará en la mesa de los misioneros 40 pesos más barato que en otras provincias. Es comida en la mesa. Y es al mismo tiempo, la definición del rol que decide jugar el Estado. 

Como contracara, en las últimas horas ocurrió un hecho que en cualquier otro lugar del planeta, sería un escándalo. 

El ministro de Salud -Argentina volvió a tener ministerio desde el 10 de diciembre- Ginés González García, fue hasta la Aduana para retirar 12 millones de dosis de vacunas que estaban retenidas desde junio pasado. 

“Hoy liberamos para uso de los argentinos un 10 por ciento de las vacunas que estaban vergonzosamente retenidas desde hace meses. Solo un Estado indiferente puede que haber permitido que esto suceda”, indicó el funcionario durante el operativo en que fueron liberados cuatro de los 49 embarques. 

Son vacunas que estaban siendo retenidas por falta de pago en medio de un brote de sarampión que ya tiene casi cien casos. Inconcebible. 

Lo curioso es que el Estado ya había hecho el pago de 83 millones de dólares, pero faltaban pagar los impuestos y tasas para retirar las vacunas. Pero en la lógica del Estado ausente, retirado de las prioridades con la idea del ajuste, se entiende. 

Misiones nunca entró en esa lógica de los últimos años. La Provincia resistió las oleadas de ajuste con esfuerzo y merced a una sostenida política fiscal que priorizó la generación de recursos propios para sostener las demandas sociales. 

En el Presupuesto, las áreas sociales se llevan el 60 por ciento de los recursos con la educación como prioridad. Esto se puede concretar gracias a que hace 16 años no se toma nueva deuda y la heredada fue refinanciada y licuada por la inflación. 

Misiones es una de las pocas que cerró el año con sueldos al día y el bono anunciado por el gobernador Oscar Herrera Ahuad será de cinco mil pesos en dos cuotas, por encima del prometido por la Nación y los cuatro mil pesos que deberán pagar los privados a cuenta de las paritarias.

El foco puesto en la educación se tradujo en mayor inclusión, mejores resultados en las mediciones de calidad y más de una década con los días de clases cumplidos. También sirvió para forjar una relación de compromiso mutuo con el sindicato de docentes, liderado por Stella Maris Leverberg, la histórica sindicalista que falleció este viernes en un accidente de tránsito. La docencia y la política lloran la partida de Leverberg, quien fue además de dirigente gremial, ocho años diputada nacional por el Frente Renovador. “Una hermana de la vida”, la definió el ex gobernador Hugo Passalacqua. Herrera Ahuad decretó dos días de duelo y coincidió en que se fue una “gran luchadora por el bien de los docentes y de los misioneros como persona, diputada nacional y dirigente gremial”. Pero quizás la mejor descripción la dio el secretario de Hacienda, Adolfo Safrán, con quien Leverberg tuvo históricas disputas, sin perder la compostura. “Pocas veces me he cruzado con alguien que haya defendido con tanta vehemencia los derechos de sus representados como lo hizo Marilú por los docentes. Despido sentidamente a una gran militante, dirigente y amiga”, saludó Safrán. Y Leverberg era así: extrovertida, con la risa fácil pero dura negociadora a la hora de discutir salarios. Sus críticos la cuestionaban en los últimos años por los porcentajes de aumento, pero lo cierto es que siempre remarcaba los pesitos que se iban sumando al básico y que achataban la pirámide salarial. 

El Gobierno de Alberto Fernández entrará en su primer mes y se anotó como méritos haber calmado las aguas en las fiestas y comenzar a discutir algunas medidas para mitigar la inflación y reactivar el consumo -según el ministro de Producción, Matías Kulfas, se están inyectando cien mil millones de pesos a la economía-. Sin embargo, todavía no se avizora ninguna medida de fondo. 

La emergencia económica aplacó a la fuerza la fiebre por el dólar, pero por ahora son escasas las señales de transformaciones de fondo. 

Es cierto que la crisis es profunda y que cualquier avance será una enormidad en comparación con los últimos cuatro años de la economía. Por caso, la inflación de 2019 cerrará por encima del 54 por ciento y para 2020 se espera que baje a 42,2%, según el relevamiento de Expectativas del Mercado que realiza el Banco Central. Lo mismo sucede con el crecimiento de la economía, proyectado recién para 2021, una expansión de 1,3%, en tanto que para 2022 se proyecta un crecimiento de 2,0%. 

Si ordenar las cuentas es un ajuste, hicimos un ajuste. ¿Pero quiénes están pagando el ajuste? Los que más tienen, no los que menos tienen“, dijo el presidente Alberto Fernández en radio Continental.

Sin embargo, no son pocas las voces que advierten que hay una sorpresiva lentitud en la toma de decisiones de fondo y especialmente, que las pocas que se han tomado, terminaron beneficiando nuevamente al núcleo central del país, mientras que las economías regionales, las provincias y las pequeñas y medianas empresas no tuvieron demasiadas señales de aliento. 

El porteñismo cuestionado al Gobierno anterior asoma en este. Con la ley de Emergencia se congelaron las tarifas eléctricas por 180 días en Buenos Aires y Capital Federal, distritos que tienen ya precios mucho más bajos que en el resto del país. En las provincias los costos están regulados por cada gobierno provincial, salvo Edenor y Edesur que operan bajo la jurisdicción del Ente Nacional Regulador de la Electricidad ya que, con la sanción de la ley de Solidaridad y Reactivación, se suspendió el traspaso al Ente Metropolitano Regulador del Servicio Eléctrico.

Lo mismo sucede con el transporte. Nación decidió congelar las tarifas por 120 días para los usuarios de trenes y colectivos del área metropolitana de Buenos Aires. Aumentar o no en el resto del país, dependerá de las provincias que “son autónomas”, declaró el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero. 

Misiones ya confirmó el congelamiento de las tarifas por 180 días -lo mismo que los sueldos políticos del Ejecutivo, Legislativo y Judicial, medida a la que se adhirió la intendencia capitalina, junto al Concejo Deliberante-. Pero es una cuestión que excede a la autonomía. El costo del combustible, por ejemplo, es más caro en Misiones que en Capital Federal y esa asimetría interna sigue exactamente igual que antes del 10 de diciembre. 

Igual ocurre con la promesa de alivio a las pequeñas y medianas empresas. Por ahora, en el horizonte sólo aparece la moratoria que debe implementar la AFIP. Pero en la práctica, hay más impuestos para las empresas de Comercio y Servicios que facturen más de 48 millones anuales, que son las que más empleo generan. También sufren el congelamiento del monto que se puede restar de los haberes para calcular contribuciones patronales y el famoso decreto 814, pasa a ser para el NEA en promedio el 30% de lo que se venía computando (el decreto de 2001 de Domingo Cavallo permitía computar como crédito fiscal del I.V.A parte de las contribuciones patronales). 

En el NEA no son pocas las empresas en estado de alerta por los cambios tributarios que impuso la ley de Solidaridad y esperan que en breve haya alguna señal de acercamiento del Gobierno nacional. De otro modo, advierten, se inclinará aún más la balanza a favor del centro del país, lo que contradice la promesa de campaña de “un país más federal”. Lejos de las preocupaciones de la gestión de Gobierno o de las empresas, una curiosidad marca el pulso del primer mes del “albertismo” en el poder. El kirchnerismo misionero busca aparecer en alguna foto con los funcionarios nacionales para contrarrestar la sintonía fina entre Fernández y la Renovación. Y otros van más allá: ya hay reproches públicos de algunos candidatos del Frente de Todos porque el Presidente no apura el reparto de cargos en Misiones. “Esta falta de medidas está causando malestar en parte de la población misionera, y afectando negativamente a las personas», se quejó Mario Esper Perié.

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