El asado sigue ocupando un lugar central en la cultura argentina, pero aparece cada vez menos en la mesa. Según datos difundidos por el Instituto Argentina Grande, el consumo interno de carne vacuna por habitante cayó 13,13% respecto de noviembre de 2023.
El consumo per cápita pasó de 53,3 kilos anuales en noviembre de 2023 a 46,3 kilos en julio de 2026.
La diferencia es de siete kilos de carne vacuna por argentino al año. Traducido a una imagen cotidiana, y tomando como referencia medio kilo de carne por asado, equivale a unos 14 asados menos por persona en doce meses.
La caída del consumo interno contrasta con el desempeño exportador de la cadena bovina.
Más dólares por exportaciones
Durante los primeros siete meses de 2026, los ingresos generados por las exportaciones de carne vacuna fueron 62,4% superiores a los registrados en igual período de 2023, según el relevamiento del IAG.
Solamente en julio, las ventas externas del sector generaron USD 461 millones.
La comparación muestra dos caras diferentes de una misma actividad: mientras el sector encuentra una fuente creciente de ingresos en los mercados internacionales, el consumo doméstico permanece considerablemente por debajo del nivel previo al cambio de Gobierno.
Esto no significa que exista una relación automática entre ambos fenómenos. Los mercados externos demandan determinados cortes y productos y la estructura exportadora no replica exactamente la composición del consumo argentino.
Sin embargo, la evolución simultánea de ambos indicadores resulta relevante: crecen los dólares provenientes de la carne argentina vendida en el exterior mientras cae la cantidad que consume cada habitante dentro del país.
La retracción del consumo de carne vacuna se convierte así en otro indicador del comportamiento de los hogares y de la pérdida de espacio de algunos consumos tradicionales dentro del presupuesto familiar.
La caída desde 53,3 hasta 46,3 kilos significa que cada argentino dispone, en promedio, de casi 600 gramos menos de carne vacuna por mes que a fines de 2023.
La economía argentina volvió a mostrar una señal que expone la distancia entre la recuperación de algunos indicadores de actividad y su impacto sobre el mercado laboral. Según un informe del Instituto Argentina Grande (IAG), en mayo se completaron doce meses consecutivos de caída del empleo privado registrado, una secuencia inédita desde que existen registros comparables, que comienzan en 2009.
La contracción comenzó en junio del año pasado y desde entonces no registró interrupciones. No se trata de la caída más profunda en términos de magnitud histórica, pero sí de la más prolongada sin un solo mes de recuperación.
El saldo acumulado es significativo: durante esos doce meses se perdieron 135.500 puestos de trabajo privado registrado.
La dinámica tampoco fue compensada por otras modalidades laborales. En el mismo período desaparecieron 16.700 empleos públicos registrados, mientras que se incorporaron 42.600 monotributistas. Es decir, el incremento del trabajo independiente formal estuvo lejos de cubrir la destrucción de puestos asalariados.
Si la comparación se extiende hasta el cambio de gestión nacional, el deterioro es mayor: de acuerdo con el IAG, desde entonces se perdieron 241.200 empleos privados registrados.
Una economía que crece sin generar empleo
El fenómeno aparece acompañado por una composición particular de la actividad económica. En junio, la actividad avanzó 0,8% y quedó 2,7% por encima del mismo mes del año anterior. Sin embargo, el segundo trimestre terminó 0,9% por debajo del primero, mientras que el primer semestre acumuló una expansión de 1,9%.
El problema está en qué sectores explican el crecimiento.
La pesca registró un salto de 247,6% y la minería creció 15,6%. En sentido contrario, la industria acumuló una caída de 1,9% y el comercio retrocedió 1,2% durante el semestre.
La diferencia no es menor. Industria y comercio representan, en conjunto, alrededor del 26% del Producto Bruto Interno y el 38% del empleo privado registrado, según los datos presentados por el Instituto Argentina Grande.
Así, una parte relevante del crecimiento está concentrándose en actividades de fuerte expansión pero con una capacidad relativamente menor para generar empleo masivo, mientras permanecen debilitados dos de los principales motores laborales de la economía.
Superávit fiscal, con ajuste sobre subsidios y provincias
El otro pilar del programa económico continúa siendo el resultado fiscal. Julio terminó con un superávit primario de $2,96 billones y un resultado financiero positivo de $244.897 millones.
En los primeros siete meses del año, el superávit primario equivale al 0,9% del PBI y el financiero al 0,1%.
Según el análisis del IAG, parte del resultado volvió a sostenerse sobre la reducción de subsidios y las transferencias a las provincias.
El contraste define uno de los principales interrogantes de la economía argentina: la actividad puede recuperar terreno y las cuentas públicas permanecer equilibradas, pero el empleo privado formal todavía no encuentra un piso.
El sistema sanitario público de Misiones proyecta para 2027 un escenario atravesado por dos tensiones simultáneas: una demanda asistencial que continúa creciendo y la necesidad de sostener indicadores sanitarios sensibles, particularmente los vinculados con la mortalidad infantil y materna.
El ministro de Salud Pública, Héctor González, presentó ante la Legislatura provincial un presupuesto de $265.445.277.000 para el próximo ejercicio. El monto representa un incremento nominal del 14,07% frente a los $232.705 millones asignados para 2026.
El aumento, sin embargo, queda por debajo del crecimiento previsto para el conjunto de la finalidad Salud, que alcanzará los $1,249 billones, con una expansión del 24,63%. La explicación aparece en la distribución interna de los recursos. Mientras el presupuesto específico del Ministerio crecerá 14,1%, el correspondiente al Parque de la Salud “Dr. Ramón Madariaga” pasará de $440.531 millones a $617.553 millones, una expansión nominal cercana al 40,2%. El resto de los organismos y programas vinculados con la finalidad sanitaria recibirán $366.195 millones.
De este modo, el Ministerio administrará aproximadamente el 21,2% de la inversión destinada a Salud, mientras que el Parque de la Salud concentrará alrededor del 49,4%.
La finalidad Salud contará en 2027 con $1.249.193.671.000, equivalentes al 23,99% del presupuesto total de Misiones, calculado en $5,206 billones. Salud absorberá casi uno de cada cuatro pesos del presupuesto provincial.
La demanda crece en la red pública de salud
Principales variaciones de consultas, emergencias, internaciones, cirugías y estudios en los hospitales de Misiones.
Efector o sistema
Indicador
Período inicial
Período final
Variación
Subsector público
Procedimientos quirúrgicos
28.973 en 2024
32.014 en 2025
+10,5%
Hospital Materno Neonatal
Consultas totales
73.217 en 2024
85.120 en 2025
+16,3%
Hospital Materno Neonatal
Emergencias
21.454 en 2024
30.340 en 2025
+41,4%
Hospital Materno Neonatal
Ingresos hospitalarios
11.350 en 2024
12.164 en 2025
+7,2%
SAMIC Oberá
Consultas ambulatorias
113.805 en 2024
123.282 en 2025
+8,3%
SAMIC Oberá
Egresos hospitalarios
15.458 en 2024
17.049 en 2025
+10,3%
SAMIC Oberá
Cirugías
4.207 en 2024
4.863 en 2025
+15,6%
SAMIC Oberá
Diagnóstico por imágenes
68.911 en 2024
76.542 en 2025
+11,1%
Fátima y Favaloro
Consultas totales
214.840 en 2025
228.634 en 2026*
+6,4%
Fátima y Favaloro
Ingresos hospitalarios
5.372 en 2025
7.162 en 2026*
+33,3%
Fátima y Favaloro
Diagnóstico por imágenes
45.567 en 2025
54.029 en 2026*
+18,6%
CAPS de Apóstoles
Promedio mensual de atenciones
1.830 en 2025
4.474 en 2026
+144,5%
Subieron la mortalidad infantil y la materna
Uno de los puntos más sensibles de la presentación fue la evolución de las tasas de mortalidad infantil y materna.
En 2025, la mortalidad infantil llegó a 9,26 fallecimientos de menores de un año por cada 1.000 nacidos vivos. En 2024 había sido de 8,81, por lo que el indicador aumentó alrededor de 5,1% en un año.
La tasa acumula tres incrementos consecutivos desde el mínimo de 7,88 registrado en 2022:
2022: 7,88 por cada 1.000 nacidos vivos.
2023: 8,39.
2024: 8,81.
2025: 9,26.
La tendencia reciente merece atención, aunque debe analizarse dentro de un proceso histórico de fuerte reducción. En 1990, la mortalidad infantil alcanzaba 32,10 por cada 1.000 nacidos vivos y en 2000 se ubicaba en 21,56. En 2025, pese al repunte de los últimos años, continuó siendo menos de un tercio de la registrada tres décadas atrás.
También subió la tasa de mortalidad materna: pasó de 4,80 a 5,21 fallecimientos por cada 10.000 nacidos vivos, una variación de aproximadamente 8,5%.
En este caso, la lectura requiere todavía más cautela. Al calcularse sobre un universo de nacimientos cada vez menor y tratarse de eventos poco frecuentes, una variación reducida en el número absoluto de fallecimientos puede producir un movimiento significativo en la tasa.
La propia dinámica demográfica vuelve más volátiles estos indicadores. Cuando cae la cantidad de nacidos vivos, el denominador se reduce y cada caso adquiere un peso estadístico mayor. Esto no invalida el aumento, pero obliga a evitar conclusiones lineales basadas exclusivamente en porcentajes interanuales.
El comportamiento histórico muestra esa sensibilidad: la mortalidad materna había alcanzado 10,64 en 2021, cayó a 1,52 en 2022 y luego volvió a subir a 3,13 en 2023, 4,80 en 2024 y 5,21 en 2025.
El desafío para el sistema sanitario será distinguir cuánto del incremento responde a la volatilidad estadística asociada con los menores nacimientos y cuánto refleja problemas de acceso, oportunidad, seguimiento prenatal o complejidad clínica.
Más consultas, internaciones y emergencias materno-neonatales
El incremento de las tasas se produce al mismo tiempo que crece la actividad del Hospital Materno Neonatal.
Entre 2024 y 2025, las consultas totales pasaron de 73.217 a 85.120, una suba del 16,3%. Las consultas programadas aumentaron 5,8%, de 51.763 a 54.780, mientras que las emergencias crecieron con mucha mayor intensidad: de 21.454 a 30.340, un salto del 41,4%.
Este último dato resulta especialmente significativo porque muestra una mayor concentración de demanda no programada en el principal centro provincial de referencia materno-infantil.
Los ingresos hospitalarios aumentaron 7,2%, hasta 12.164, y los egresos crecieron 6,8%, hasta 12.254. Los protocolos obstétricos y neonatales avanzaron 11,3%, de 5.341 a 5.942.
El Ministerio señaló que la mortalidad obstétrica dentro del establecimiento se mantuvo prácticamente nula.
La mayor demanda no se limita a la atención materno-infantil. Durante 2025, el subsector público realizó 32.014 procedimientos quirúrgicos, 10,5% más que en 2024.
En 2023 se habían registrado 28.997 intervenciones y en 2024, 28.973. Después de un año prácticamente estable, la actividad quirúrgica dio un salto superior a las 3.000 prácticas.
El 67% de los procedimientos correspondió a pacientes con cobertura pública exclusiva. Otro 32,3% se realizó a personas con obras sociales o cobertura de aseguradoras de riesgos del trabajo, mientras que el 0,7% correspondió a prepagas y particulares.
La composición revela que los hospitales atienden mayoritariamente a la población sin otra cobertura, aunque aproximadamente uno de cada tres procedimientos beneficia a pacientes con obra social o ART. Esa participación vuelve relevante la capacidad de recuperación de costos por prestaciones realizadas a financiadores externos.
El Hospital Escuela de Agudos Ramón Madariaga registró 484.580 consultas durante 2025. Sobre la base de la actividad del primer semestre, el Parque de la Salud proyecta cerrar 2026 con 500.866 consultas, cerca de 16.300 más.
Las consultas ambulatorias pasarían de 371.036 a 387.703, mientras que las emergencias bajarían levemente, de 113.544 a 113.162. La combinación muestra un cambio favorable hacia una mayor proporción de atención programada.
Las cirugías y procedimientos quirúrgicos crecerían de 13.849 a 15.722. Las cirugías robóticas pasarían de 58 a 72 y los estudios PET-TC aumentarían de 108 a 595, luego de la incorporación de esa tecnología.
No todos los indicadores exhiben crecimiento. Los egresos hospitalarios proyectados bajarían de 15.087 a 14.729 y las determinaciones de laboratorio pasarían de 668.284 a 649.740. El diagnóstico por imágenes se mantendría prácticamente estable, con 190.265 estudios frente a 191.002 en 2025.
Fátima, Favaloro y Oberá absorben parte del crecimiento
La estrategia sanitaria busca que la mayor actividad no quede concentrada exclusivamente en el Madariaga.
Los hospitales Fátima y René Favaloro realizaron conjuntamente 214.840 consultas durante 2025 y proyectan alcanzar 228.634 en 2026, un incremento del 6,4%.
Los ingresos crecerían 33,3%, de 5.372 a 7.162, y los egresos aumentarían 32,2%, hasta 7.037. Las cirugías y procedimientos avanzarían 8%, mientras que los diagnósticos por imágenes subirían 18,6%.
El Hospital SAMIC de Oberá también exhibe un incremento sostenido de su actividad. Entre 2024 y 2025:
Las consultas ambulatorias crecieron 8,3%, de 113.805 a 123.282.
Los egresos aumentaron 10,3%, de 15.458 a 17.049.
Las cirugías avanzaron 15,6%, de 4.207 a 4.863.
Los diagnósticos por imágenes subieron 11,1%, de 68.911 a 76.542.
La presentación destaca además un cambio en el perfil asistencial de Oberá: disminuyeron las consultas de emergencia y aumentaron las programadas, junto con una mayor actividad del Hospital de Día en hemodiálisis y oncología.
Apóstoles: más atención en los CAPS
La descentralización también aparece en los indicadores de Apóstoles. Los centros de atención primaria acumularon 31.322 atenciones durante los primeros siete meses de 2026, frente a 21.957 en todo 2025.
El volumen mensual pasó de aproximadamente 1.830 a 4.474 prestaciones.
La presión presupuestaria sobre el sistema público no se explica solamente por el crecimiento de las consultas, las internaciones y las cirugías. También responde al costo creciente de los medicamentos y tratamientos de alta complejidad que son financiados por el Estado provincial.
Durante su exposición ante la Cámara de Representantes, González utilizó el cáncer de cuello uterino para mostrar la diferencia económica y sanitaria entre prevenir una enfermedad y atenderla cuando ya se encuentra en una etapa avanzada.
El sistema público de Misiones garantiza el acceso a la vacuna nanovalente Gardasil 9, destinada a prevenir enfermedades relacionadas con el virus del papiloma humano -HPV- y reducir el riesgo de desarrollar cáncer de cuello uterino.
En el sector privado, según precisó el ministro, cada dosis puede costar entre $300.000 y $500.000. Para quienes no cuentan con cobertura o capacidad económica para afrontar ese valor, la vacunación depende directamente de la respuesta estatal.
“La vacuna tiene un costo, pero el tratamiento contra el cáncer de cuello de útero incluye medicación de alto valor”, señaló González.
El contraste es considerable. De acuerdo con los datos presentados por el funcionario, la atención de una paciente con cáncer de cuello uterino en estadio 3 o 4 puede demandar aproximadamente $400 millones, considerando medicamentos y tratamientos especializados.
Actualmente, más de 150 misioneros atraviesan estadios 3 o 4 de la enfermedad, según la información expuesta ante los legisladores. Si se tomara el costo indicado como referencia para dimensionar la complejidad financiera -sin asumir que todos los pacientes demandarán exactamente el mismo tratamiento ni que el gasto se concentra en un solo ejercicio-, la cobertura potencial podría representar hasta $60.000 millones.
La cifra equivale a aproximadamente el 22,6% de todo el presupuesto proyectado para el Ministerio de Salud Pública en 2027. El ejemplo expone una de las claves de la planificación: la prevención no solamente reduce enfermedades y fallecimientos evitables, sino que también permite disminuir la necesidad futura de intervenciones mucho más costosas.
A valores privados, el costo estimado del tratamiento de una sola paciente equivaldría al valor de entre 800 y 1.333 dosis de Gardasil 9. Por eso, la estrategia sanitaria combina vacunación, controles, diagnóstico temprano y seguimiento con la obligación de garantizar medicamentos y tratamientos a quienes ya presentan cuadros complejos.
González afirmó que la prioridad para 2027 será “sostener lo que tenemos, que es mucho”, en referencia a los recursos humanos, técnicos y edilicios del sistema provincial.
La red sanitaria se organiza en seis zonas de salud y 19 áreas programáticas, con 51 hospitales y 368 Centros de Atención Primaria de la Salud distribuidos en Misiones.
Esa estructura es la base de la política de descentralización que la Provincia proyecta profundizar durante el próximo año, mediante nuevos equipos de diagnóstico, laboratorios de atención primaria, telemedicina, policonsultorios y ampliación de los nodos especializados.
Entre las principales obras proyectadas se encuentra la finalización del nuevo Hospital de Puerto Rico, con áreas de internación, quirófano, terapia intensiva, laboratorio y sala de partos.
En Jardín América se prevé completar y poner en funcionamiento la terapia intensiva, los consultorios externos y el laboratorio. La planificación sanitaria también incluye la continuidad del hospital de Pozo Azul.
La Provincia incorporó tres tomógrafos para Puerto Iguazú, Eldorado y el Hospital de Pediatría; seis ecógrafos móviles destinados a Aristóbulo del Valle, Wanda, Leandro N. Alem, San Vicente, Oberá y la Zona Centro Uruguay; equipos de rayos X para Apóstoles y Concepción de la Sierra; y torres de laparoscopía para Oberá y Jardín América.
También se sumaron diez ambulancias y se anunció la próxima entrega de otras 14 unidades.
En maternidad e infancia se incorporaron incubadoras, reanimadores neonatales, monitores de oximetría, equipamiento para las salas de enfermedades respiratorias y dispositivos de luminoterapia para hospitales del interior.
Desde este lunes 24 de agosto entró en vigencia el nuevo Código Procesal Penal Federal (CPPF) en la jurisdicción de la Cámara Federal de Apelaciones de Posadas. La reforma introduce el sistema acusatorio en Misiones y modifica de manera sustancial la investigación y resolución de los delitos federales.
El nuevo esquema reemplaza el modelo inquisitivo por un proceso basado en audiencias orales y públicas. El Ministerio Público Fiscal asume la dirección de las investigaciones, la defensa representa al acusado y resguarda sus garantías, mientras que los jueces deben resolver sobre la base de los planteos y las pruebas presentadas durante las audiencias.
La implementación fue precedida por trabajos de infraestructura, incorporación de tecnología y una reorganización institucional destinada a adaptar el funcionamiento de la Justicia federal de la provincia.
Según informó el Consejo de la Magistratura de la Nación, se acondicionaron seis salas de audiencia y dependencias de la Oficina Judicial. Los espacios están distribuidos en Puerto Iguazú, Oberá y Eldorado, además de tres salas habilitadas en Posadas.
Las obras demandaron una inversión de $71.186.700 en infraestructura física, a la que se sumaron $32.590.000 en mobiliario remitido a la jurisdicción durante julio. En total, las mejoras representaron un desembolso de $103.776.700.
Los proyectos fueron desarrollados por la Dirección General de Infraestructura Judicial, junto con profesionales de la Intendencia del fuero. Los procedimientos administrativos quedaron a cargo de dependencias de la Administración General del Consejo de la Magistratura del Poder Judicial de la Nación.
Cómo funcionará el nuevo sistema
El sistema acusatorio redefine las responsabilidades dentro del proceso penal federal. A partir de ahora, el fiscal será quien solicite la apertura de un legajo, conduzca la investigación, formule la acusación y sostenga el caso durante el juicio.
Cada causa quedará impulsada por el mismo fiscal desde su inicio hasta su conclusión, con el objetivo de otorgar continuidad a la investigación y delimitar las responsabilidades de cada actor judicial.
El juez dejará de concentrar tareas investigativas. Su función será escuchar durante las audiencias los argumentos del Ministerio Público Fiscal y de la defensa, evaluar las pruebas presentadas y resolver oralmente dentro de plazos más breves.
Los expedientes serán reemplazados por legajos digitales a los que podrán acceder las partes. El sistema también establece mecanismos para evitar que las investigaciones permanezcan paralizadas durante más de 60 días.
En caso de apelación, la Oficina Judicial deberá sortear un tribunal compuesto por tres integrantes de la Cámara Federal. Esta dependencia también tendrá a su cargo la organización de las audiencias y la administración del flujo de casos.
Crearon la Fiscalía de Distrito de Misiones
La puesta en marcha del CPPF estuvo acompañada por una reorganización del Ministerio Público Fiscal. El procurador general de la Nación interino, Eduardo Casal, dispuso la creación de la Fiscalía de Distrito de Misiones, que representará al organismo en toda la provincia.
La medida fue formalizada mediante la Resolución PGN 59/26 y reemplaza la estructura de fiscalías federales y generales que funcionaba hasta ahora.
Casal designó transitoriamente a la fiscal general Vivian Andrea Barbosa como coordinadora del distrito. La fiscal general interina Silvina Flavia Gutiérrez ejercerá como fiscal revisora, mientras que el fiscal general interino Pablo Ricardo Di Loreto será revisor suplente.
La nueva Fiscalía de Distrito estará integrada por la Unidad Fiscal Posadas, con jurisdicción sobre los departamentos Capital, Candelaria, Apóstoles y Concepción de la Sierra, y por tres sedes descentralizadas ubicadas en Oberá, Eldorado y Puerto Iguazú.
La sede de Oberá estará encabezada por la fiscal federal Viviana Alejandra Vallejos. La dependencia de Eldorado será conducida por la fiscal federal Liliam Edith Delgado, mientras que la oficina de Puerto Iguazú quedará provisoriamente a cargo del fiscal interino Aníbal Fabián Martínez.
Misiones se incorporó así a los distritos federales en los que ya funciona el sistema acusatorio.
La elección de un idioma está cada vez más vinculada con los proyectos personales y profesionales de quienes lo estudian. Trabajo, migración, ciudadanía, vínculos familiares, viajes y formación académica son algunos de los motivos que explican por qué los argentinos se acercan a una determinada lengua. Un relevamiento realizado por Instituto Neone sobre una base de 4.975 estudiantes permite conocer cuáles son los idiomas más elegidos y cómo esas preferencias varían según las distintas regiones del país.
A nivel nacional, el inglés encabeza el ranking con el 63% de los estudiantes, seguido por el italiano, con el 12%, y el portugués, con el 11%. En conjunto, estos tres idiomas concentran el 86% de la matrícula analizada. El inglés mantiene su liderazgo, impulsado principalmente por la necesidad de desenvolverse en ámbitos laborales y académicos cada vez más internacionalizados, mientras que el italiano combina motivos profesionales y migratorios con un fuerte componente vinculado a la identidad y las raíces familiares.
“El crecimiento de determinados idiomas no responde a una única razón. En los últimos años observamos que las decisiones de los estudiantes están cada vez más relacionadas con proyectos concretos: desde mejorar las oportunidades laborales hasta emigrar, tramitar una ciudadanía o recuperar el vínculo con la historia familiar”, explica Natalia Druziuk, Fundadora y CEO de Instituto Neone.
El portugués ocupa el tercer lugar a nivel nacional y encuentra una particular relevancia en las provincias del norte del país. En Misiones, Formosa, Chaco y Corrientes, representa el 47% de las inscripciones de todo el país. La cercanía con Brasil y Paraguay, los vínculos comerciales y turísticos y el intercambio fronterizo son algunos de los factores que ayudan a explicar esta diferencia regional.
En el sur, en cambio, el alemán adquiere mayor protagonismo. En Santa Cruz, Chubut, Río Negro y Neuquén, concentra el 71% de las inscripciones, mientras que a nivel nacional representa el 6%. Según el análisis de Instituto Neone, la elección está vinculada, entre otros factores, con perfiles profesionales y técnicos y con oportunidades laborales relacionadas con sectores como la industria petrolera, la ingeniería y la tecnología.
Más allá de las diferencias regionales, el relevamiento muestra otro cambio significativo: hoy estudiar un idioma depende cada vez menos del lugar de residencia. Durante años, quienes vivían fuera de los grandes centros urbanos tenían una oferta limitada para acceder a determinadas lenguas. La expansión de la educación online modificó ese escenario y permitió que estudiantes de ciudades pequeñas y localidades del interior pudieran acceder a propuestas que anteriormente no estaban disponibles en sus lugares de residencia.
En este sentido, la matrícula de Instituto Neone refleja el impacto de la modalidad virtual: actualmente el 65% de sus estudiantes reside fuera del Área Metropolitana de Buenos Aires, frente al 1% registrado hace 8 años, que es cuando creó su plataforma de aprendizaje online. Además, la institución pasó de tener alumnos de 2 provincias a contar actualmente con estudiantes de absolutamente todas las provincias argentinas, lo que representa un crecimiento del 1150 %.
“El cambio más importante es que la ubicación geográfica dejó de ser una barrera para acceder a determinados idiomas. Hoy una persona que vive en una localidad donde no existe una propuesta presencial de alemán, japonés o coreano puede estudiar con docentes y programas especializados sin necesidad de trasladarse”, señala Natalia Druziuk.
La presencialidad, sin embargo, continúa teniendo un papel importante, especialmente entre niños y adolescentes. En estos casos, el aprendizaje de un idioma también involucra interacción, intercambio con pares y desarrollo de habilidades comunicacionales. La combinación entre ambas modalidades permite ampliar las posibilidades de acceso y, al mismo tiempo, adaptar la experiencia de aprendizaje a las necesidades de cada estudiante.
El mapa de los idiomas también muestra un movimiento en sentido contrario: no solo los argentinos buscan aprender otras lenguas, sino que cada vez más extranjeros eligen Argentina para estudiar español. Instituto Neone cuenta actualmente con estudiantes provenientes de 9 países, entre ellos China, Rusia, Canadá, Estados Unidos, Brasil, que llegan a la institución por motivos laborales, académicos, personales o vinculados con su permanencia en el país.
La cantidad de extranjeros que estudian español en Neone creció más del 300% en los últimos 5 años. La modalidad online también permitió ampliar esta propuesta, ya que algunos alumnos comienzan su formación desde sus países de origen y luego continúan de manera presencial una vez que llegan a Argentina, o viceversa.
“El interés por aprender español también refleja el posicionamiento de Argentina como destino para estudiar, trabajar, viajar o vivir. Para muchos extranjeros, aprender el idioma es el primer paso para integrarse mejor a la sociedad y desenvolverse en su vida cotidiana”, explica Natalia Druziuk.
Los datos muestran así un mapa de la enseñanza de idiomas mucho más diverso que el de años atrás. Mientras el inglés continúa asociado principalmente con las oportunidades laborales y académicas, el italiano mantiene una fuerte relación con las raíces familiares, el portugués adquiere mayor peso en las regiones cercanas a los países limítrofes y el alemán encuentra oportunidades específicas en determinados perfiles profesionales. Al mismo tiempo, la educación online amplió el acceso territorial y permitió que el aprendizaje de idiomas dejara de estar tan condicionado por el lugar de residencia. En paralelo, el movimiento de estudiantes extranjeros que llegan a Argentina para aprender español completa un fenómeno que muestra cómo los idiomas funcionan como un puente entre educación, trabajo, cultura y movilidad internacional.