Economis Redacción

El negocio de la deuda: billeteras digitales, tasas impagables y apuestas online detrás de la nueva morosidad

Compartí esta noticia !

La economista Mercedes D’Alessandro advirtió en Batalla Cultural que el crecimiento de la morosidad no puede explicarse únicamente por las decisiones de quienes toman créditos. La caída de los ingresos, las tasas exorbitantes, la expansión de las billeteras virtuales y el auge de las apuestas online conformaron un mercado que obtiene rentabilidad de hogares cada vez más vulnerables.

La discusión sobre el endeudamiento de las familias suele comenzar por el último eslabón de la cadena: la persona que utilizó la tarjeta por encima de sus posibilidades, aceptó un crédito desde el teléfono o acumuló cuotas que después no pudo pagar. La economista misionera Mercedes D’Alessandro propuso invertir esa mirada. Antes de responsabilizar al deudor, planteó, es necesario observar quién diseñó el préstamo, a qué tasa lo ofreció, qué información tenía sobre la capacidad de pago del cliente y cuánto dinero ganó mientras la deuda se volvía impagable.

En una entrevista con el programa Batalla Cultural, D’Alessandro situó el aumento de la morosidad dentro de una transformación económica más profunda. La pérdida de poder adquisitivo, la destrucción de puestos de trabajo, el deterioro de las jubilaciones y el retroceso de las políticas de ingresos empujaron a numerosos hogares a financiar gastos esenciales. Pero esa crisis encontró, además, una infraestructura digital preparada para convertir la necesidad en un negocio disponible las 24 horas.

El interrogante, entonces, excede la conducta individual: ¿el problema son quienes se endeudan o quienes construyeron un modelo de rentabilidad basado en endeudarlos?

D’Alessandro describió un desacople que atraviesa la economía argentina: los ingresos de los hogares cayeron con mayor intensidad que el consumo. Esa diferencia no representa una inesperada capacidad de resistencia, sino que fue cubierta mediante tarjetas, préstamos personales, adelantos de dinero y créditos otorgados por plataformas financieras.

“El consumo no cayó tanto como cayeron los ingresos. Ese consumo que no terminó de caer se financió con deuda, que fue lo único que creció y creció durante estos años”, detalló. 

Después de la fuerte devaluación inicial del Gobierno de Javier Milei, la aceleración de los precios produjo una pérdida de poder adquisitivo que, según la economista, nunca terminó de ser reparada. A ese golpe se sumaron los despidos en el Estado y el sector privado, la caída del empleo formal, el congelamiento del bono para jubilados y el deterioro de la jubilación mínima.

Las familias, sin embargo, no pueden reducir determinados consumos en la misma proporción. La comida, los medicamentos, los alquileres, las tarifas, el transporte y los útiles escolares no son gastos prescindibles. Cuando el salario deja de alcanzar, la deuda aparece como un ingreso sustituto: permite llegar hasta fin de mes, pero compromete los ingresos del mes siguiente.

Así se conforma una dinámica acumulativa. Se toma un crédito para cubrir una necesidad inmediata; la cuota reduce los recursos futuros; el nuevo faltante obliga a refinanciar el saldo o contraer otra obligación. En ese circuito, la deuda deja de ser una herramienta para anticipar consumo y se transforma en un mecanismo permanente de supervivencia.

La pandemia aceleró una transformación que, en condiciones normales, habría demandado varios años. El uso de pagos electrónicos creció de manera exponencial, mientras que las extracciones de dinero en cajeros automáticos perdieron participación.

El Ingreso Familiar de Emergencia impulsó la bancarización de millones de personas que hasta entonces se encontraban fuera del sistema. Las billeteras virtuales multiplicaron sus usuarios y el código QR se incorporó a la vida cotidiana. Comprar, transferir, cobrar una prestación o pedir dinero prestado pasó a concentrarse en la misma pantalla.

Aquella expansión tuvo un costado inclusivo: permitió que millones de personas accedieran por primera vez a una cuenta y realizaran operaciones sin depender del efectivo. Sin embargo, también abrió una puerta de entrada masiva al crédito con escasos controles y tasas muy elevadas.

Antes, recordó D’Alessandro, obtener un préstamo exigía presentarse en una sucursal, acreditar ingresos, demostrar capacidad de pago y, en muchos casos, conseguir un garante. Ahora la oferta aparece dentro de la aplicación, con un monto “preaprobado” y la posibilidad de aceptarlo inmediatamente.

La facilidad tecnológica eliminó fricciones, pero también debilitó los momentos de evaluación. El prestamista posee información detallada sobre los movimientos del usuario, sus ingresos, sus consumos y su saldo disponible. Pese a ello, puede ofrecerle una cuota que absorba una porción desproporcionada de sus recursos.

D’Alessandro relató el caso de su padre, jubilado de la mínima, a quien le ofrecieron un préstamo de dos millones de pesos cuya primera cuota se acercaba a los 188.000 pesos. La contradicción resulta evidente: el sistema conoce los ingresos del cliente, pero igualmente propone una obligación difícilmente compatible con su capacidad de pago.

No se trata solamente de una imprudencia del usuario. Existe una decisión empresarial de colocar el crédito aun cuando los indicadores anticipan un elevado riesgo de incumplimiento. Ese riesgo, además, ya está incorporado en tasas, cargos, intereses punitorios y mecanismos de refinanciación que pueden mantener al deudor dentro del circuito durante años.

La vulnerabilidad convertida en mercado

La economista puso especial énfasis en los sectores de menores ingresos. Mencionó a las titulares de la Asignación Universal por Hijo, los jubilados que cobran la mínima y las personas con discapacidad, grupos para los cuales el crédito suele destinarse a cubrir necesidades básicas y no consumos extraordinarios.

Según sostuvo durante la entrevista, ocho de cada diez mujeres que cobran prestaciones a través de Mercado Pago se encuentran endeudadas. En esos casos, la pregunta sobre el destino del dinero es central: buena parte de esas obligaciones se origina en la compra de alimentos, medicamentos, vestimenta o materiales escolares.

Desde la economía feminista, D’Alessandro definió ese fenómeno como deuda de cuidados. Las mujeres suelen asumir gastos vinculados con la crianza y el sostenimiento cotidiano del hogar, incluso cuando no reciben la cuota alimentaria correspondiente. La deuda no financia un activo capaz de generar ingresos futuros, sino bienes que se consumen inmediatamente.

Esa característica reduce las posibilidades de repago. Quien se endeuda para comprar comida no obtiene con ella un rendimiento que permita cancelar el préstamo. Cuando llega la cuota, el ingreso continúa siendo insuficiente y la necesidad reaparece.

Por eso, cuestionar únicamente al tomador del crédito supone ignorar la asimetría entre las partes. De un lado se encuentra una persona cuyo ingreso no alcanza para cubrir gastos esenciales. Del otro, bancos y empresas tecnológicas con bases de datos, algoritmos, capacidad para medir riesgos y poder para fijar unilateralmente las condiciones.

Frente a la multiplicación de proyectos para atender la morosidad, D’Alessandro advirtió que una política de desendeudamiento no debería convertirse en un rescate indirecto a bancos y fintech. “No queremos un salvataje a los bancos. Los bancos y las fintech tienen una responsabilidad gigantesca por haber aplicado tasas exorbitantes a personas de sectores vulnerables”, aseveró. 

Si el Estado aporta beneficios fiscales o fondos públicos para garantizar el cobro completo de las deudas, el resultado puede ser paradójico: se socializan las pérdidas mientras se preserva la rentabilidad de quienes otorgaron créditos a tasas excesivas.

La propuesta en la que colaboró para la Legislatura porteña parte de otro criterio. Los acreedores deben asumir una parte del costo mediante la eliminación de intereses punitorios, la reducción de tasas y, para los sectores más vulnerables, quitas sobre el capital.

También planteó explorar la creación de un fondo financiado por el propio sistema o mediante un aporte extraordinario. Una alternativa sería utilizar la diferencia entre la tasa promedio del mercado y las tasas efectivamente cobradas a los sectores de mayor vulnerabilidad.

El principio económico consiste en distribuir responsabilidades. Si la entidad obtuvo ganancias mediante condiciones abusivas o colocó préstamos sin atender la capacidad real de pago, no debería quedar completamente al margen de la solución.

El antecedente citado por D’Alessandro es el programa Desenrola Brasil, impulsado por el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva después de encontrar alrededor de 70 millones de personas con problemas para pagar sus compromisos. El mecanismo permitió renegociar las obligaciones de unos 15 millones de deudores mediante acuerdos entre el Ministerio de Hacienda, el Banco Central y las entidades financieras.

El Estado constituyó un fondo de garantías, pero la clave estuvo en las negociaciones: se aplicaron fuertes reducciones de intereses y descuentos de capital. 

Según explicó D’Alessandro, el fondo prácticamente no necesitó utilizarse. La intervención pública funcionó principalmente como instancia de coordinación y presión para que los acreedores aceptaran una parte de la pérdida.

Apuestas online: la nueva fábrica de deuda

La digitalización no modificó solamente el acceso al crédito. También trasladó el juego al teléfono celular y creó un circuito en el cual préstamo, transferencia y apuesta pueden realizarse sin salir de una misma plataforma.

La experiencia brasileña reveló esta nueva dimensión. Al analizar las causas de la morosidad durante el programa de desendeudamiento, las autoridades detectaron una proporción creciente de obligaciones asociadas con apuestas online, particularmente entre los jóvenes.

D’Alessandro señaló que cuatro de cada diez jóvenes presentan problemas de morosidad. En esa franja, el deterioro laboral convive con la expansión de aplicaciones que ofrecen bonos de bienvenida, incentivos para la primera apuesta y sistemas diseñados para sostener la permanencia del usuario.

La operatoria reduce todas las barreras. La casa de apuestas está disponible a cualquier hora; el medio de pago se encuentra vinculado al teléfono y, en algunos casos, el propio ecosistema digital facilita el acceso al dinero. Un joven puede apostar fondos prestados, usar la tarjeta de sus padres o comprometer ingresos que todavía no posee.

Brasil avanzó sobre esta conexión al prohibir el uso de tarjetas de crédito y determinadas herramientas fintech para financiar apuestas. También restringió los bonos promocionales y encendió una alarma al detectar que beneficiarios del programa Bolsa Família destinaban parte de esos ingresos al juego.

D’Alessandro mencionó un estudio brasileño que estimó en alrededor de un punto del producto bruto interno los recursos absorbidos por las apuestas online. Además de sus consecuencias sociales, el fenómeno tiene un impacto macroeconómico: es dinero que deja de circular en comercios y servicios y se transfiere hacia las plataformas de apuestas y sus estructuras financieras.

La publicidad masiva durante los grandes acontecimientos deportivos terminó de normalizar el negocio. Las marcas de apuestas se incorporaron a camisetas, transmisiones, clubes e influencers hasta diluir la frontera entre entretenimiento y juego de azar. El riesgo dejó de presentarse como riesgo y comenzó a ofrecerse como una experiencia cotidiana.

Las grandes plataformas ocupan una posición privilegiada en el nuevo mapa financiero. No solamente administran pagos: observan en tiempo real cuánto cobra una persona, qué compra, con qué frecuencia transfiere dinero y cuándo se queda sin saldo.

Esa concentración de información les permite conocer mejor que nadie el grado de vulnerabilidad de sus usuarios. Por eso, la discusión regulatoria no puede limitarse al porcentaje de la tasa. También debe examinarse cómo se seleccionan los clientes, qué estímulos reciben, de qué manera se presentan los préstamos y qué mecanismos utilizan los algoritmos para inducir decisiones.

La tecnología no es neutral cuando está diseñada para eliminar el tiempo de reflexión. Un crédito preaprobado, una apuesta bonificada y una transferencia inmediata forman parte de una misma economía de la urgencia: cuanto menor es la distancia entre el deseo o la necesidad y la operación, menor es también la posibilidad de ponderar sus consecuencias.

Compartí esta noticia !

Juicio a Meta: límites inéditos para adolescentes, bloqueo nocturno y mayores controles parentales

Compartí esta noticia !

Un acuerdo judicial alcanzado en Estados Unidos obligará a Meta a rediseñar aspectos centrales de Instagram y Facebook para usuarios de entre 13 y 17 años. El esquema incluye un límite conjunto de dos horas diarias, pausas obligatorias, bloqueo durante la madrugada, ocultamiento de “likes”, controles contra el grooming y sistemas más estrictos para comprobar la edad. Aunque su aplicación inicial no alcanza automáticamente a la Argentina, el antecedente instala una nueva referencia para el debate regulatorio sobre niñez, datos personales y plataformas digitales.

Durante años, las grandes plataformas tecnológicas presentaron el tiempo de pantalla, las pausas de uso y los controles parentales como herramientas voluntarias que cada familia debía buscar, configurar y administrar. El nuevo acuerdo judicial que alcanza a Meta en Estados Unidos altera esa lógica: varias de esas medidas dejarán de depender de la voluntad del adolescente y pasarán a estar activadas de manera predeterminada.

El documento establece una cifra máxima cercana a los US$16.680 millones. De ese total, aproximadamente US$12.700 millones están garantizados, mientras que el resto dependerá de que otras plataformas —Snapchat, TikTok y YouTube— adopten determinadas medidas contempladas en una segunda fase.

La resolución alcanza directamente a Instagram y Facebook y se aplicará a los llamados Teen Users, definidos como usuarios de entre 13 y 17 años, dentro de los estados y territorios estadounidenses participantes.

No impone, por sí misma, las mismas modificaciones a WhatsApp ni a Threads. Tampoco significa que TikTok, YouTube o Snapchat hayan quedado automáticamente sometidas a todas las obligaciones: la participación de esas compañías, denominadas en el acuerdo Core Industry Members, es la que podría activar la segunda etapa del convenio.

Para la Argentina, el alcance jurídico no es directo. Sin embargo, el antecedente tiene relevancia porque plantea un estándar concreto sobre responsabilidad empresarial, protección integral de niños y adolescentes, tratamiento de datos personales, diseño algorítmico y prevención de daños digitales. También desplaza el eje de la discusión: ya no se trata solamente de qué publican los usuarios, sino de cómo está construida una plataforma para captar, retener y dirigir su atención.

Dos horas diarias entre Instagram y Facebook

El cambio más contundente será la incorporación de un límite diario predeterminado de dos horas para adolescentes. El tiempo se contabilizará de manera acumulativa entre Instagram y Facebook.

Esto significa que una hora utilizada en Instagram y otra hora en Facebook agotarán el máximo previsto. No se concederán dos horas para cada aplicación.

El contador se reiniciará a las 00:00, de acuerdo con la zona horaria configurada en el dispositivo. Cuando un adolescente tenga cuentas vinculadas, el tiempo se calculará en conjunto. Meta también tendrá que identificar determinados usos de cuentas secundarias y evitar que estas sean empleadas para eludir la restricción.

Una vez consumidas las dos horas, las funciones comprendidas quedarán bloqueadas hasta el reinicio del contador. El adolescente no podrá extender unilateralmente el plazo: para establecer un límite menos restrictivo necesitará la autorización de un adulto supervisor.

No obstante, las dos horas no abarcarán toda la permanencia dentro del ecosistema de Meta. Quedarán exceptuados:

  • La mensajería a través de Messenger.
  • Determinados contenidos audiovisuales de larga duración.
  • El tiempo utilizado dentro de la interfaz de configuración.

El acuerdo define como contenido de larga duración al material de audio o video de 22 minutos o más, como películas, series u otros formatos extensos. Por lo tanto, no establece un límite absoluto de dos horas para toda actividad dentro de Meta, sino para las funciones específicamente alcanzadas.

Un bloqueo que cambia la navegación

Cuando el adolescente complete las dos horas, la interfaz tendrá que impedir que continúe utilizando normalmente Instagram o Facebook. No alcanzará con mostrar una advertencia que pueda ser descartada.

Meta tampoco podrá aprovechar ese momento para recomendar el paso hacia otra de sus plataformas ni utilizar la restricción para empujar al usuario hacia Messenger. Podrá exhibir una pantalla neutral para informar que determinadas funciones permanecen disponibles, pero no deberá emplear mensajes, enlaces o configuraciones como vías indirectas para volver al contenido bloqueado.

El cambio no se limita, por lo tanto, a incorporar un contador de “tiempo de pantalla”. Interviene directamente sobre la arquitectura de navegación y retención de usuarios.

Bloqueo nocturno entre las 0 y las 6

Instagram y Facebook deberán activar de manera predeterminada un Night Mode o modo nocturno para adolescentes. Entre las 00:00 y las 06:00 quedará bloqueado el acceso a las principales funciones.

La restricción comprenderá:

  • Feed.
  • Stories.
  • Explore.
  • Reels.
  • Publicación de contenido.
  • Visualización de publicaciones.

La mensajería y algunas opciones de configuración continuarán disponibles, aunque no podrán ser utilizadas como puerta trasera para ingresar a las funciones bloqueadas.

El silenciamiento de notificaciones comenzará incluso antes. Las alertas quedarán deshabilitadas entre las 22:00 y las 07:00, salvo comunicaciones urgentes relacionadas con seguridad, protección e integridad de la cuenta.

En la Argentina, donde distintos distritos y comunidades educativas discuten restricciones al uso de celulares durante la jornada escolar, el acuerdo agrega otro componente: el impacto del diseño digital sobre el descanso y la utilización nocturna de las pantallas.

Modo escolar y notificaciones desactivadas

El denominado School Mode se aplicará entre las 08:00 y las 15:00 durante los días escolares. En esa franja, Meta deberá desactivar de manera predeterminada las notificaciones automáticas enviadas a los adolescentes.

Las excepciones estarán vinculadas con:

  • Mensajes.
  • Seguridad de la cuenta.
  • Integridad de la plataforma, sus contenidos y publicaciones.

Los padres o supervisores podrán modificar el horario escolar, ajustar el grado de restricción e incluso bloquear todas las funciones, con excepción de la mensajería.

El modo escolar no implica que Instagram y Facebook queden completamente inaccesibles durante esas horas. La obligación afecta principalmente a las notificaciones, uno de los mecanismos utilizados para recuperar la atención del usuario y promover su regreso a la aplicación.

Pausas obligatorias a los 15, 60 y 90 minutos

Meta también deberá introducir interrupciones progresivas durante los períodos prolongados de uso.

Después de 15 minutos de utilización continua, el adolescente recibirá una intervención o notificación visible. Al llegar a los 60 minutos, aparecerá una primera Productive Pause. A los 90 minutos, se activará una segunda pausa.

Estas advertencias deberán aumentar gradualmente en duración o prominencia y estarán activadas por defecto. Dejarán de ser simples recomendaciones voluntarias del tipo “tomarse un descanso”.

Meta, además, tendrá que proporcionar al auditor información sobre la respuesta de los adolescentes frente a estas intervenciones: si abandonan la aplicación, si continúan utilizándola y cómo se comportan quienes superan los 60 o los 90 minutos.

Así, el acuerdo no solamente obliga a implementar las pausas, sino también a evaluar si realmente resultan eficaces para interrumpir el uso continuado.

Una alternativa al feed algorítmico

Dentro de los cuatro meses posteriores a la entrada en vigencia del acuerdo, Meta deberá ofrecer una opción razonablemente accesible para que los adolescentes establezcan como pantalla principal un feed no personalizado.

En esa modalidad, la selección del contenido no estará determinada fundamentalmente por:

  • El historial de interacciones.
  • El nivel de participación o engagement.
  • Las recomendaciones algorítmicas.
  • La optimización personalizada.

La experiencia se acercaría a un orden cronológico basado en las cuentas que el adolescente sigue o con las que mantiene vínculos.

El acuerdo, sin embargo, no elimina el algoritmo. El feed personalizado seguirá siendo la experiencia predeterminada. La modificación consiste en reconocerle al adolescente la posibilidad de convertir el feed no personalizado en su pantalla principal.

Meta deberá informar sobre esta alternativa. El primer aviso tendrá que aparecer dentro de los diez días posteriores a que el usuario sea identificado como adolescente y repetirse cada 90 días. El joven podrá desactivar esos recordatorios.

Los padres también podrán imponer el feed no personalizado. En ese caso, el adolescente necesitará autorización parental para regresar a una configuración menos restrictiva.

Autoplay controlable, pero no prohibido

Los adolescentes podrán desactivar la reproducción automática o autoplay. Con esa configuración, los videos no comenzarán ni continuarán reproduciéndose sin una acción deliberada del usuario, como tocar o deslizar la pantalla.

Los adultos supervisores también podrán establecer ese ajuste dentro de los controles parentales.

No obstante, el autoplay no estará prohibido ni desactivado obligatoriamente desde el inicio. Tampoco desaparecerá el desplazamiento infinito o infinite scroll. Se trata de una opción disponible, no de la eliminación general de esas herramientas.

Likes y reacciones ocultos por defecto

Para las cuentas adolescentes se ocultará el número de “likes” y reacciones, tanto en publicaciones propias como de terceros.

La visibilidad de esas métricas vendrá desactivada de manera predeterminada y el adolescente no podrá restaurarla por sí solo: necesitará la aprobación del padre o supervisor.

La medida afectará al feed, las publicaciones, los perfiles, la interacción social y las métricas visibles de participación. Es uno de los cambios más directamente relacionados con la comparación social, la búsqueda de validación y la presión que puede producir la exposición pública de resultados.

Restricciones a los filtros de belleza

Meta deberá impedir que los adolescentes utilicen los denominados Cosmetic Procedure Filters y determinados filtros de Extreme Makeup.

Los primeros son definidos como efectos de realidad aumentada que modifican, esculpen, redefinen o idealizan el rostro de una manera que no podría conseguirse sin procedimientos cosméticos o técnicas extremas de maquillaje.

La restricción afectará principalmente a la cámara, las herramientas de creación y la biblioteca de filtros y efectos. No supone la desaparición de todos los filtros de Instagram, sino de aquellos identificados por su potencial para alterar de forma extrema la apariencia física.

Meta deberá determinar la edad real del usuario

La eficacia de todas las restricciones depende de una cuestión central: saber quién es realmente adolescente. Por eso, Meta deberá desarrollar un sistema más robusto de verificación o estimación de edad, conocido como Age Assurance.

El mecanismo tendrá que diferenciar entre:

  • Menores de 13 años.
  • Adolescentes de entre 13 y 17 años.
  • Adultos.

La clasificación no podrá descansar exclusivamente en la fecha de nacimiento declarada. Meta deberá utilizar herramientas adicionales para detectar posibles falsificaciones, aunque el acuerdo todavía no define de manera definitiva todos los métodos que se aplicarán.

Si una persona declara ser adulta, pero las señales disponibles indican que podría ser adolescente, la compañía deberá utilizar modelos de estimación y procedimientos de revisión.

Los nuevos usuarios que todavía no hayan podido ser clasificados recibirán protecciones predeterminadas. Después de cierto período, podrán ser considerados adolescentes si su edad continúa sin verificar.

Umbrales de precisión y auditorías anuales

No será suficiente que Meta afirme que cuenta con un sistema de inteligencia artificial para estimar edades. El acuerdo fija exigencias estadísticas y umbrales de precisión.

Para determinadas metodologías, los falsos positivos no deberán superar:

  • El 3% entre usuarios de 13 a 15 años.
  • El 10% entre usuarios de 16 y 17 años.

Las exigencias variarán según se trate de métodos propios o comerciales y se prevén objetivos más estrictos en etapas posteriores.

Los sistemas deberán ser evaluados anualmente. Las revisiones contemplarán:

  • Precisión.
  • Diferencias demográficas.
  • Privacidad.
  • Seguridad.
  • Posibilidad de evasión.
  • Confiabilidad técnica.

Este punto resulta especialmente relevante para la Argentina: cualquier mecanismo de comprobación de edad exige manejar información sensible y plantea interrogantes sobre proporcionalidad, seguridad y protección de datos personales.

Más controles para detectar a menores de 13 años

Meta tendrá que mejorar la identificación de cuentas pertenecientes a niños menores de 13 años. Las medidas incluirán:

  • Análisis de señales.
  • Modelos específicos de detección.
  • Revisión de cuentas eliminadas.
  • Estudio de redes de contactos asociadas a esas cuentas.
  • Detección de perfiles relacionados.
  • Investigación de mecanismos utilizados para evadir los controles.

El objetivo es reducir la posibilidad de que un niño ingrese al sistema con una edad falsa y sea tratado como adulto.

Verificación con límites y protección de datos

El acuerdo también procura impedir que el propio sistema de verificación se convierta en una fuente de vigilancia o recolección desproporcionada de datos.

Para ello contempla:

  • Límites al número de intentos de verificación.
  • Investigación de maniobras de evasión.
  • Minimización de la información recopilada.
  • Medidas de seguridad.
  • Eliminación de los datos cuando dejen de ser necesarios.
  • Prohibición de utilizar determinados datos de menores de 13 años para publicidad, marketing u optimización algorítmica.
  • Un mecanismo de apelación para quienes sean clasificados erróneamente como menores.

En la Argentina, estos puntos se cruzan con la protección constitucional de la privacidad, la Ley de Protección de Datos Personales y el principio de interés superior del niño. El desafío consiste en evitar dos riesgos simultáneos: que los menores eludan las barreras y que la solución derive en la recolección excesiva de información biométrica o personal.

Menor exposición a contenidos sensibles

Meta deberá mantener y mejorar los mecanismos dirigidos a reducir la exposición adolescente a contenidos relacionados con:

  • Bullying.
  • Acoso.
  • Trastornos alimentarios.
  • Suicidio.
  • Autolesiones.
  • Material sensible.
  • Contenidos inapropiados para la edad.

La obligación no se limita a retirar publicaciones ilegales. También exige controlar la frecuencia y repetición con que una persona queda expuesta a determinados materiales.

De esa manera, la regulación avanza sobre la arquitectura de recomendación. No elimina el algoritmo, pero obliga a revisar qué contenidos recomienda, cuántas veces los ofrece y si termina encerrando al adolescente en una secuencia potencialmente dañina.

Las protecciones no podrán retroceder

Meta no podrá aplicar las medidas y reducirlas posteriormente mediante un cambio unilateral de política comercial o de producto.

El acuerdo establece obligaciones de mantenimiento y mejora. Las protecciones deberán conservar, como mínimo, el nivel exigido y ser reforzadas cuando las evaluaciones demuestren que resultan insuficientes.

El principio es relevante porque limita una práctica frecuente en el sector tecnológico: lanzar herramientas de seguridad, promocionarlas públicamente y luego volverlas menos visibles o eficaces mediante sucesivos rediseños.

Seis horas para responder reportes de contenido dañino

Cuando un adolescente denuncie determinado contenido potencialmente perjudicial, Meta deberá contar con procedimientos capaces de responder dentro de las seis horas en, al menos, el 90% de los casos.

La obligación específica alcanza a reportes realizados en inglés o español, un dato especialmente significativo para los usuarios hispanohablantes.

Las categorías previstas incluyen:

  • Bullying.
  • Acoso.
  • Violencia.
  • Contenido sexual.
  • Explotación sexual infantil.
  • Discursos de odio.
  • Suicidio.
  • Autolesiones.

La medida modificará tanto la interfaz utilizada para realizar denuncias como los procesos internos de moderación, clasificación y respuesta.

Barreras contra el grooming

Meta tendrá que reforzar las herramientas destinadas a impedir que los adolescentes sean encontrados o contactados por cuentas consideradas potencialmente sospechosas.

Entre las medidas previstas aparecen:

  • Limitar la posibilidad de que esas cuentas encuentren adolescentes.
  • Restringir solicitudes de seguimiento o contacto.
  • Mantener privadas las cuentas adolescentes de Instagram.
  • Aplicar configuraciones específicas de privacidad en Facebook.
  • Fortalecer las herramientas de bloqueo y denuncia.
  • Mostrar advertencias ante determinadas interacciones.

El acuerdo incorpora así una capa preventiva contra el grooming: no espera únicamente a que se concrete una conversación abusiva, sino que procura reducir las posibilidades de contacto desde el diseño mismo de la plataforma.

En la Argentina, el grooming está tipificado como delito, pero el acuerdo estadounidense coloca el foco en una etapa anterior a la intervención penal: las obligaciones empresariales para impedir o dificultar el acercamiento.

Advertencias dentro de Messenger y los mensajes directos

Cuando un adolescente interactúe con una cuenta clasificada como potencialmente sospechosa, Meta tendrá que mostrar advertencias dentro de Messenger o de los mensajes directos.

Estas alertas aparecerán en:

  • La interfaz de mensajería.
  • Las solicitudes de contacto.
  • Las interacciones entre cuentas.

El objetivo es que el adolescente reciba información preventiva antes o durante una comunicación potencialmente riesgosa, y no solamente después de haber denunciado una conducta.

Más facultades para los padres

El nuevo esquema amplía sustancialmente las herramientas disponibles para padres y supervisores. Podrán:

  • Establecer límites de tiempo.
  • Fijar restricciones más severas.
  • Imponer el feed no personalizado.
  • Controlar la reproducción automática.
  • Modificar el horario escolar.
  • Restringir funciones durante ese período.
  • Activar configuraciones protectoras.
  • Recibir información sobre la utilización de las plataformas.
  • Obtener alertas sobre determinadas interacciones.

El modelo combina, de este modo, restricciones obligatorias con decisiones del adolescente y facultades parentales. No coloca toda la responsabilidad en las familias, pero tampoco las excluye de la supervisión.

Identificación de cuentas secundarias

Meta deberá mejorar la detección de cuentas vinculadas, perfiles secundarios y cuentas que probablemente pertenezcan al mismo adolescente.

Los padres podrán recibir notificaciones cuando se identifiquen determinados perfiles alternativos. Las restricciones parentales también deberán extenderse a esas cuentas.

El objetivo es cerrar una de las principales vías de evasión: que el adolescente cree otro usuario cuando su cuenta habitual alcance el límite de tiempo o quede sometida a una restricción.

Alertas sobre interacciones y búsquedas sensibles

El sistema de supervisión podrá proporcionar a los adultos información vinculada con:

  • Uso general.
  • Mensajería.
  • Consumo de contenido de larga duración.
  • Conexiones sociales.
  • Interacciones con cuentas potencialmente sospechosas.

También se contemplan alertas frente a determinadas búsquedas reiteradas sobre suicidio, autolesiones o trastornos alimentarios.

Este mecanismo abre, a su vez, un debate delicado: cómo equilibrar la protección del adolescente con su derecho a la intimidad, especialmente a medida que se aproxima a la mayoría de edad.

De las herramientas voluntarias a la protección predeterminada

El aspecto conceptual más profundo del acuerdo es el cambio desde el modelo de adhesión voluntaria —opt-in— hacia medidas activadas desde el comienzo.

El esquema tendrá tres niveles.

Obligatorias y predeterminadas:

  • Límite diario de dos horas.
  • Modo nocturno.
  • Silenciamiento de notificaciones.
  • Pausas productivas.
  • Ocultamiento de likes y reacciones.
  • Protecciones frente a contenidos sensibles.
  • Determinadas configuraciones de privacidad.

Opcionales para el adolescente:

  • Elegir un feed no personalizado.
  • Desactivar el autoplay.
  • Adoptar configuraciones todavía más restrictivas.

Bajo control parental:

  • Autorizar el levantamiento de ciertas restricciones.
  • Imponer límites adicionales.
  • Seleccionar el feed no personalizado.
  • Desactivar la reproducción automática.
  • Modificar horarios.
  • Bloquear funcionalidades.

La diferencia con el modelo anterior es sustancial. Las herramientas de bienestar digital ya no quedarán escondidas como funciones que el usuario debe descubrir y activar. La protección pasa a ser la configuración inicial y cualquier flexibilización relevante requiere intervención adulta.

Límites a los patrones manipulativos

Las opciones protectoras deberán ser razonablemente accesibles. Meta no podrá enterrarlas dentro de sucesivas pantallas, menús complejos o recorridos diseñados para desalentar su utilización.

Cuando la plataforma ofrezca cambiar el feed o modificar configuraciones, tampoco podrá preseleccionar respuestas de forma manipulativa. El acuerdo interviene así sobre los llamados dark patterns: diseños que orientan al usuario hacia la decisión más conveniente para la empresa.

Este punto completa el cambio de paradigma. La regulación ya no observa solamente el contenido publicado, sino también los botones, avisos, recorridos, valores predeterminados y mecanismos de recomendación que estructuran la experiencia.

Un antecedente para el debate argentino

Las modificaciones no comenzarán a regir automáticamente en la Argentina por el solo hecho de haber sido acordadas en Estados Unidos. Sin embargo, pueden producir efectos más amplios si Meta decide aplicar un diseño homogéneo a escala global o si otros gobiernos toman el convenio como referencia.

El país cuenta con normas de protección integral de niños y adolescentes, protección de datos personales y persecución penal del grooming, pero el nuevo precedente avanza sobre un terreno todavía abierto: la responsabilidad de las plataformas por el diseño de productos capaces de prolongar el uso, amplificar contenidos sensibles o facilitar contactos riesgosos.

La discusión deja de estar concentrada únicamente en cuánto tiempo pasan los jóvenes frente a una pantalla. El interrogante pasa a ser quién construye esa pantalla, qué incentivos incorpora, qué datos utiliza para conocer a cada usuario y qué obligaciones debe asumir cuando su modelo de negocios depende de capturar atención.

Un día se prohibió el trabajo infantil. Otro, se restringió el acceso de menores al alcohol y la nicotina. Ahora, el debate internacional comienza a tratar los entornos digitales con una lógica semejante: no como espacios neutrales, sino como productos cuyo diseño puede requerir límites cuando sus usuarios son niños y adolescentes.

Compartí esta noticia !

¿Quién tiene hoy el poder en la industria de la belleza?

Compartí esta noticia !

Durante décadas, aparecer en las páginas de una revista especializada podía convertir un producto en objeto de deseo y a una marca en referente. Ese poder no desapareció, pero dejó de estar concentrado. Hoy, una persona puede descubrir un sérum a través de un creador, buscar la opinión de un dermatólogo, revisar experiencias de otros consumidores y regresar a redes para comprobar qué dice su comunidad antes de decidir si compra.

Las cifras ayudan a dimensionar esta transformación. De acuerdo con el Voice of the Consumer: Beauty Survey de Euromonitor International, las fuentes que influyen en la compra de productos de belleza varían incluso entre generaciones: Gen Z muestra una mayor influencia de medios digitales, mientras que los Millennials recurren en mayor medida a profesionales médicos.

Esa convivencia entre autoridad experta y validación social aparece también en los datos de consumidores de la American Society for Dermatologic Surgery (ASDS). En una encuesta con más de 3,500 consumidores, los dermatólogos se mantuvieron como una influencia central en decisiones relacionadas con procedimientos cosméticos y cuidado de la piel; al mismo tiempo, 94% de los encuestados utiliza sitios de ratings y reviews al elegir un proveedor.

No se trata, entonces, de que una fuente haya sustituido a otra. El cambio está en que el consumidor puede recurrir a diferentes voces para resolver distintas preguntas dentro de una misma decisión.

Para Germán Romero, Business Development Director Beauty en la agencia de comunicación estratégica another, este nuevo mapa de confianza también introduce un desafío importante:

La belleza entró en una etapa en la que la confianza ya no se conquista desde una sola voz. Un dermatólogo puede construir autoridad científica, un creador traducirla a la vida cotidiana y una comunidad confirmar —o cuestionar— la promesa desde la experiencia real. El riesgo para las marcas está en gestionar esas conversaciones como mundos separados. Cuando cada voz cuenta una historia distinta, la fragmentación deja de generar influencia y empieza a erosionar credibilidad. Las marcas que van a liderar esta nueva etapa serán las que logren construir una narrativa suficientemente sólida para ser interpretada por muchas voces sin perder su verdad”.

De conseguir cobertura a construir un ecosistema de autoridad

Esta transformación obliga a ampliar la manera en que las marcas entienden los Earned Media. Conseguir cobertura editorial continúa siendo valioso, pero ya no representa por sí solo todo el recorrido de la credibilidad.

Una nota especializada puede otorgar contexto y legitimidad; la opinión de un dermatólogo, aportar conocimiento técnico; un creador, traducir los beneficios del producto a situaciones cotidianas; mientras que reviews, comentarios y UGC permiten contrastar esas promesas con experiencias reales.

La oportunidad está en entender qué función cumple cada voz, en lugar de pedirles a todas que reproduzcan el mismo mensaje.

Esto también cuestiona la división tradicional entre relaciones públicas, influencer marketing, social media y contenido. Cuando cada disciplina opera de manera aislada, la marca corre el riesgo de construir varias versiones de sí misma frente a un consumidor que las encuentra todas en la misma pantalla.

La influencia ya no termina con la publicación

El cambio también tiene consecuencias comerciales. El descubrimiento, la conversación y la compra están cada vez más conectados. NielsenIQ, en su análisis State of Beauty, señala que las ventas online de belleza crecen nueve veces más rápido que las ventas en tienda y destaca el peso que están adquiriendo el social commerce y plataformas como TikTok Shop en la categoría.

En este entorno, una mención ya no debería evaluarse únicamente por su alcance inmediato. Importa qué sucede después: si genera búsquedas, conversación, validación de terceros, contenido espontáneo o nuevas recomendaciones.

Ahí aparece una evolución importante del concepto de Earned Media. La visibilidad puede comprarse; la credibilidad necesita ganarse.

Para el experto de la agencia regional another, esa diferencia marcará el siguiente nivel de madurez de las estrategias de influencia:

“El próximo gran indicador de influencia en belleza no será cuántas personas contrató una marca para hablar de ella, sino cuántas conversaciones consiguió provocar más allá de su inversión. Cuando un especialista recomienda, una comunidad debate, un consumidor comparte su experiencia y otros creadores retoman la conversación sin formar parte del plan original, la marca deja de comprar visibilidad y empieza a construir relevancia cultural. Ese es el punto al que deberían aspirar hoy las estrategias de Earned Media: crear suficiente autoridad para que la conversación pueda crecer por sí misma”.

Para las marcas de belleza, el desafío ya no consiste en elegir entre prensa, especialistas, creadores o consumidores. Está en construir una estrategia capaz de conectar esas distintas formas de credibilidad, entendiendo qué aporta cada una y cómo contribuye a una misma narrativa.

Porque en un mercado saturado de recomendaciones, productos y contenido, conseguir que alguien hable de una marca es apenas el comienzo. Lograr que otras personas confíen en esa conversación es donde empieza la verdadera influencia.

Compartí esta noticia !

Vialidad Nacional ejecutará tareas de emergencia sobre la ruta 14 con un desvío en el acceso a Misiones

Compartí esta noticia !

Vialidad Nacional, a través del 15° distrito Misiones, informa que la semana próxima iniciarán trabajos de emergencia sobre la Ruta Nacional 14, a la altura del km 788,16, en la alcantarilla ubicada sobre el arroyo Pindapoy Grande. La intervención se enmarca en las tareas preventivas que Vialidad Nacional lleva adelante en todo el país para reforzar el sistema de drenaje vial ante el incremento de las precipitaciones asociado al fenómeno climático “El Niño”.

Por las características de la intervención, se implementará un corte total del tránsito vehicular a partir de las 7:00 hs del martes 1 de septiembre, con una duración estimada de 25 días corridos, sujeta a las condiciones climáticas y el avance de las tareas. Por este motivo, se desarrollará un desvío coordinado, durante todo el período de ejecución, de la siguiente manera:

●        En sentido ascendente, desde el km 767,8 de la RN 14 hacia la RP 71 (provincia de Corrientes), los usuarios deberán continuar por la RP 10 y luego por la RP 1 (provincia de Misiones) hasta la intersección con la rotonda de la RN 14 en el km 791;

●        En sentido descendente, el recorrido deberá realizarse de manera inversa.

Los trabajos, que se ejecutarán con personal y equipos propios de la institución, contemplan el retiro del paquete estructural de la calzada, la colocación de un nuevo conducto de chapa de acero galvanizado dentro de la estructura afectada, relleno y reconstrucción de la base y la carpeta asfáltica. El objetivo es garantizar la estabilidad de la obra de arte y preservar la transitabilidad de un corredor clave frente a las lluvias intensas previstas.

La RN 14 constituye una de las principales vías de ingreso a la provincia de Misiones, por lo que Vialidad Nacional solicita especialmente a los transportistas de carga y a las empresas de transporte de pasajeros prever el uso del recorrido alternativo y contemplar el tiempo adicional de circulación.

Cabe destacar que el operativo se desarrollará en coordinación con Gendarmería Nacional para el ordenamiento, control y seguridad de la circulación. En este sentido, Vialidad Nacional mantendrá informada a la ciudadanía sobre la evolución de los trabajos y la habilitación de la traza.

Se solicita a los conductores prever tiempos adicionales de viaje por el desvío, planificar el recorrido con anticipación, circular con precaución y atención, y respetar la señalización dispuesta y las indicaciones del personal de Vialidad Nacional y de Gendarmería a lo largo de la traza alternativa.

Antes de iniciar su viaje verifique el estado de las rutas en la web de Vialidad Nacional o comuníquese con el Centro de Atención al Usuario de lunes a viernes de 9 a 17 horas al 0800-222-6272 / 0800-333-0073, o vía correo electrónico a atencionalusuario@vialidad.gob.ar

Compartí esta noticia !

Empresarios pyme y representantes de los trabajadores convocan a reconstruir el diálogo por la producción y el empleo

Compartí esta noticia !

Más de 300 representantes del sector productivo, empresarial, sindical y académico del país, convocados por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la Confederación General del Trabajo (CGT), la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE) y la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), se reunieron en la jornada “Argentina Produce: Diálogo que Construye”. “La situación actual es muy difícil para todos los sectores que hoy nos encontramos en la ciudad de Rosario”, dijo el presidente de CAME, Ricardo Diab.

“Como representantes de los comerciantes, no nos da lo mismo la venta de productos nacionales o importados, porque cada fábrica que cierra implica empleos que se pierden, y cada trabajador que se queda sin ingresos fijos es, a la vez, un consumidor que el sector comercial pierde”, continuó.

Durante el evento realizado en la Asociación Empresaria de Rosario (AER), los empresarios pyme y la CGT dejaron un fuerte mensaje: frente al deterioro de la actividad industrial, la pérdida de empleo, la baja del consumo y la ausencia de espacios para el consenso es necesario recuperar el diálogo para construir una agenda de desarrollo de largo plazo. Así, las expresiones durante el encuentro dejaron en evidencia el escenario complejo al que se enfrentan las pymes comerciales, las industriales y los trabajadores.

Por su parte, el secretario general de la CGT, Jorge Sola, remarcó que “empresarios y trabajadores representan intereses diferentes, pero comparten el mismo objetivo de generar más y mejor riqueza para la Argentina”. Asimismo, consideró indispensable construir un proyecto productivo que surja del consenso entre quienes invierten, producen, generan empleo y aquellos que trabajan. “No vemos proyectos para la industria ni para el comercio. Hay una oportunidad para corregir ese rumbo, y quienes estamos acá somos actores importantes para la construcción de una política productiva”, expresó.

En ese sentido, Diab resaltó que “la mayoría de las empresas que representamos no tienen más de 10 trabajadores. Por eso, quienes hoy los representan están acá con nosotros en la búsqueda de soluciones a los problemas que nos aquejan a todos. No estamos en contra de nadie, estamos a favor de lo que sea mejor para las pymes y sus empleados”.

A su turno, el titular de ADIMRA, Elio Del Re, aseguró: “Decimos ‘Argentina Produce’ porque ese es el lugar al que queremos ir. Lo pensamos con todos los sectores, abrazando a la industria, al comercio, al agro, a la ciencia y a la tecnología. No hay que excluir a nadie, y todos debemos trabajar en conjunto para el desarrollo de la Argentina que queremos”. También enfatizó que “el desarrollo de Vaca Muerta debe llegar a todo el país, y es un desafío para todo el sector productivo nacional, como la expansión y la evolución de la agroindustria. La industria no es el problema de Argentina, es parte de la solución”.

Por último, el presidente de FISFE, Javier Martín, afirmó que el país enfrenta “grandes oportunidades, pero también enormes desafíos. Argentina tiene posibilidades de resolver una restricción histórica gracias al gas, el petróleo, la minería y el agro, pero con eso no alcanza para 50 millones de argentinos. Necesitamos un proyecto productivo que incorpore ciencia, tecnología y trabajo calificado”. Además, advirtió que el segundo semestre será “muy complicado” para la industria y destacó su preocupación por la falta de políticas orientadas a reactivar la capacidad productiva y el mercado interno. “Valoro los avances en materia de estabilidad macroeconómica e inflación. Lo que no vemos son políticas que promuevan un incremento de la capacidad productiva”, finalizó.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin