Cámara de Molineros reafirma lucha contra el trabajo infantil

La Cámara de Molineros de Misiones redoblará acciones para combatir el trabajo infantil en la actividad yerbatera. “Tenemos una posición clara al respecto y la Cámara ha participado activamente y se ha ocupado en evitar este flagelo. Las empresas integradas hace mucho que no tienen trabajo infantil ni adolescente y fueron reconocidas por el ministerio de Trabajo. En la cadena no hay trabajo infantil”, aseguró Rubén Henrikson.

Sin embargo, eso no quita que en otros eslabones de la cadena haya informalidad laboral, por lo que se acordó trabajar en distintas estrategias para que los proveedores certifiquen. “Hay reticencia, pero negar que hay informalidad en algunos sectores sería mentir sobre la realidad de la cadena. En la cadena de valor hacia abajo es muy difícil de certificar el trabajo infantil, justamente en la cosecha, seguramente hay trabajo adolescente no protegido”, señaló Henrikson, quien desde hace años trabaja codo a codo con el ministerio de Trabajo y organizaciones internacionales que combaten el trabajo infantil. 

“El trabajo infantil priva a los niños de su niñez, potencial y dignidad y profundizar las desigualdades, porque no permite acceso pleno a educación”, sostiene Henrikson, hoy CEO de una yerbatera nueva en Misiones, quien participó en el ciclo de capacitaciones al interior de la cadena de valor junto a varias de las principales empresas del país y el secretario de Trabajo, Marcelo Bellotti.

Los últimos datos de la Encuesta de actividades de niñas, niños y adolescentes de 2017 revelan que en Misiones hay un 8 por ciento de riesgo de trabajo infantil, que incluso es más elevado, de entre 9 y 11 por ciento en el Alto Uruguay. En el mismo sentido, la proyección estima que en el NEA hay 54.167 niños que realizan actividades para el mercado laboral, lo que equivale al 7,2 por ciento de los niños totales. En la región NEA rural hay 25.454 niños que realizan actividades para el mercado, lo que equivale al 10 por ciento de los niños en población rural. Esos datos se agravan con la recesión y la pandemia. 

Se considera trabajo cuando los niños realizan actividades para el mercado (alguien obtiene lucro). Después se divide en dos tipos, como actividades familiares intensas o para autoconsumo, que son muy difíciles de determinar porque se realizan en ámbito familiar y no están penadas por ley. Si bien hay que combatir, no es el foco. 

“Hay que resolver esta problemática central con una transformación profunda”, asegura Henrikson. 

“En cuanto a Misiones, la encuesta de la EANA, implica que, haciendo una proporción de la población, en el ámbito rural, hay cinco mil niños que hacen actividades para el mercado. Pero lo cierto es que hoy las proyecciones son más preocupantes. Entre el 45 y 48 por ciento de la población de menos de 12 años está bajo la línea de la pobreza y es probable que este año, los datos se eleven al 60 por ciento de niños por debajo de la línea de pobreza. Lamentablemente esos números se corroboran. Necesitamos reformas estructurales profundas que no todos están dispuestos a hacer, pero en algún momento hay que encarar para generar mayor empleo en los adultos. No hay forma de salir de esto sin empleo”, reflexiona Henrikson. 

“Hay departamentos con riesgo bajo, medio, y alto. El riesgo promedio es del 8 por ciento en Misiones. Con riesgo bajo, hasta 8, medio, con 9,7 y alto de más de 9,7. No casualmente tenemos que todos los departamentos sobre el río Uruguay, son los de más alto riesgo. Y es la zona donde hay problemas de propiedad de la tierra, difícil acceso, propiedades sin título, son los más desprotegidos. Después aparecen San Ignacio y Cainguás, Apóstoles, Concepción de la Sierra, con riesgo medio”, explica el ejecutivo. 

“Cuando uno analiza estos datos, evidentemente estas zonas tienen multicausales. En la zona rural, donde hay jefes de hogar no registrados, hay 2,4 veces más de probabilidades de trabajo infantil o trabajo adolescente. La Cámara de Molineros entiende que un adolescente no puede trabajar en la actividad, por horario acotado, porque si va a un predio rural, es difícil que se lo traiga a un horario para cumplir con la educación, además de los riesgos laborales que implica estar en lugares de trabajo pesado”, indicó. 

Para Henrikson de todos modos tampoco es “negocio” tener un menor empleado por el riesgo de las sanciones y teniendo en cuenta que el Convenio Corresponsabilidad Gremial ya cubre las cargas sociales. 

“Pero sin embargo, dicho por algunos referentes sindicales, sigue habiendo un 30 al 40 por ciento de cosechadores sin registrar, algunos por un plan social, que es muy magro, pero no lo quieren perder porque la cosecha es esporádica. Mi pedido siempre fue que el que hace la cosecha tenga compatibilidad con cualquier plan social. Y eso no avanzó por pelea de gremios, pero el Estado no pone plata ni pierde nada. Y gana porque el empleado va a tener un aporte social y jubilación. Hoy todos terminan en el hospital público y sin pagar una obra social. Sigo sin entender cómo no se avanzó en esto. Ganarían el Estado provincial y nacional. El trabajo registrado, disminuye trabajo infantil”, sentencia

Henrikson representó a la Cámara de modo virtual en la Reunión Plenaria de la Red de Empresas contra el Trabajo Infantil. Estuvieron  la mayoría de las empresas que integran esta Red, estando la apertura a cargo de Marcelo Bellotti, Secretario de Trabajo de la Nación, Cecilia Garau, presidenta de la Red de Empresas, con la organización y coordinación de Martín de Nicola del mismo organismo.

Se expusieron casos de éxito como el de los Jardínes de Cosecha implementados por la Cámara Argentina de Tabaco de Salta y se conoció la experiencia de empresas Randstad, Adecco, Mastellone Hnos. y Fundación Conciencia.

También se dio a conocer el Programa de Fortalecimiento de las Copreti, para crear Red de Empresas Provinciales, tema en el cual la Provincia de Misiones es una de las avanzadas.

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