Con una gran convocatoria, este miércoles el programa del Gobierno de Misiones, Mirar Mejor, llegó al municipio de Arroyo del Medio, donde brindó controles oftalmológicos, realizó diagnósticos sobre el estado de salud visual y entregó anteojos sin costo, todo acorde a los requerimientos médicos de los pacientes.
Allí, decenas de vecinos se acercaron a la Municipalidad para acceder a esta propuesta que es coordinada por el IPLyC en conjunto con la Sociedad de Oftalmología de Misiones (SOMI). Se trató de la segunda vez que el programa llegó a la comuna.
María Silva, una de las vecinas que acudió al operativo contó: “sé de lo importante que es cuidar la vista pero por los costos de comprar uno, cuesta. A eso hay que sumar que cuesta conseguir turno, viajar hasta Alem, Oberá o Posadas. Está buenísimo que esta propuesta llegue a la localidad y que se acerque a quienes más lo necesitan, tanto acá como a los de la colonia”.
Roque Biela fue otro de los vecinos que asistió a Mirar Mejor y expresó que por primera vez asistió a un control de la vista. “Vine porque hace unos años que estoy teniendo problemas con mi vista, principalmente para ver de cerca, con muchos problemas para leer, que me molesta muchísimo. Viajar cuesta, entonces que venga un equipo para dar este servicio que es muy necesario, es una bendición. Vine pensando que sólo iba a tener un control o derivación, pero me fui con un diagnóstico, explicación y anteojos que son muy lindos y un alivio tremendo a la vista”.
Raymon Acosta, por su parte, relató que por segunda vez acudió al operativo: “en mi caso, vine al operativo otra vez para control y para ver sí necesito de nuevo. Es una iniciativa muy buena que llega en los tiempos que uno los requiere y que es importante porque cuesta mucho viajar y más aún conseguir un turno”.
El presidente del IPLyC, Héctor Rojas Decut, señaló al respecto: “Con Mirar Mejor transformamos las realidades de miles de vecinos en distintos municipios. En cada operativo brindamos respuestas inmediatas, con acciones concretas para el cuidado de la salud visual, que es fundamental”. Agregó que “mediante una política ordenada y transparente llevamos adelante una iniciativa con gran impacto en la calidad de vida de los misioneros”.
Hasta el momento, ya son 13 los municipios a los que llegó Mirar Mejor en lo que va de este 2026, en el marco de la segunda edición. Una de las características de este nuevo año del programa es la incorporación de más tecnología y de más comunas a los que alcanza la cobertura de esta iniciativa única en su tipo en el país. El miércoles 20 se visitará la localidad de Campo Grande, donde por primera vez arribará Mirar Mejor.
En tareas coordinadas con la municipalidad local, la Dirección Provincial de Vialidad (DPV) despliega una serie de trabajos en sectores que requieren intervención con maquinaria. El cronograma responde a prever mejoras que permitan afrontar sin inconvenientes las lluvias intensas previstas para los próximos meses.
En distintos barrios de Garupá, la DPV avanza con tareas de apertura de calles, despeje de cursos de arroyos urbanos y colocación de tubos de desagües en calles terradas. Asimismo se colabora desde la institución con una serie de trabajos de bacheo en sectores de la Avenida Roth.
En el caso del barrio Ñu Porá, se trabaja en la limpieza de cauce de arroyo e instalación de tubos de hormigón para encauzar el agua.
En tanto en el barrio Santa Bárbara se procedió a la apertura de calles y limpieza del cauce de un arroyo. Similar tarea se desarrolló en el barrio Los Potrillos con la apertura de calles.
Por otra parte, en la intersección de la Avenida Roth con calle Los Ceibos se trabajó en bacheo profundo y reposición de la capa asfáltica.
Las intervenciones responden a trabajos planificados en colaboración con las administraciones municipales, donde Vialidad de Misiones aporta la ejecución de tareas de mantenimiento de la infraestructura urbana para aliviar a las comunas en la necesidad de afrontar acciones que demandan recursos, personal y equipamiento técnico.
Del 22 al 25 de mayo, se realizará una nueva edición de “Jardín Sale Week”, una propuesta que invita a residentes y visitantes a disfrutar de promociones especiales, experiencias gastronómicas, actividades y beneficios turísticos en distintos puntos de Jardín América.
La iniciativa busca dinamizar el movimiento comercial y turístico de la localidad, generando una agenda atractiva para el fin de semana largo y promoviendo el consumo local a través de descuentos, promociones y experiencias vinculadas a la identidad del destino.
Durante las cuatro jornadas, quienes visiten el municipio podrán acceder a ofertas en comercios adheridos, promociones en alojamientos y propuestas gastronómicas que invitan a descubrir sabores locales y compartir momentos en distintos espacios de la ciudad.
Además, la programación incluirá actividades y eventos pensados para complementar la experiencia, convirtiendo la escapada en una oportunidad para recorrer, disfrutar y permanecer más tiempo en el destino.
Desde la organización destacaron que “Jardín Sale Week” representa una acción conjunta entre el sector comercial, gastronómico y turístico, fortaleciendo el movimiento económico local y posicionando a la ciudad como una opción atractiva dentro de la agenda turística provincial.
Para conocer las promociones, beneficios y agenda completa de actividades, los interesados pueden ingresar al siguiente enlace: jardin-sale-week2.netlify.app/ofertas
La Exposición Agroindustrial Oberá no fue solamente una feria de stands ni una simple vidriera empresarial. Fue, sobre todo, una declaración de principios: Oberá quiere consolidarse como una ciudad que produce, invierte y genera negocios reales. Con más de 100 empresas participantes, una fuerte presencia de sectores industriales, agropecuarios, comerciales y de servicios, y un respaldo institucional clave del municipio, del Gobierno de Misiones y de las distintas entidades organizadoras que integran el ecosistema productivo local, la edición 2026 dejó una conclusión difícil de discutir: el evento fue un éxito y ya comienza a proyectar una versión todavía más fuerte para 2027.
Los números de la encuesta de satisfacción realizada entre los expositores permiten medir con precisión lo que muchas veces queda solo en la percepción: la exposición funcionó, generó resultados concretos y dejó una sensación general de crecimiento.
Uno de los datos más contundentes aparece en la evaluación general de resultados. El 41,8% de los expositores aseguró que su participación “superó ampliamente” las expectativas iniciales, mientras que otro 40% sostuvo que los resultados fueron “mejores de lo esperado”. Esto significa que más de ocho de cada diez empresas terminaron la feria con una valoración superior a la que habían proyectado antes de participar.
Solo el 16,4% consideró que los resultados fueron acordes a lo esperado, y apenas una porción mínima los calificó por debajo.
En un contexto económico nacional donde cada inversión exige retorno concreto y donde las empresas miden con extrema cautela cada decisión comercial, ese nivel de satisfacción no es un dato menor. Habla de una feria que dejó resultados palpables, oportunidades reales y un fuerte saldo positivo.
Pero una exposición productiva no se mide únicamente por la facturación inmediata. Uno de los mayores valores de este tipo de encuentros está en la posibilidad de abrir puertas que después se transforman en negocios sostenidos en el tiempo. En ese sentido, la encuesta fue todavía más reveladora: el 61,8% de los participantes afirmó que el evento les permitió abrir algunos nuevos canales de comercialización, mientras que otro 30,9% aseguró haber abierto varios.
En otras palabras, más del 92% encontró nuevas oportunidades comerciales. Incluso entre quienes no concretaron ventas inmediatas durante los días de feria, el balance siguió siendo positivo. Muchos señalaron que, aunque no cerraron operaciones en el momento, sí generaron contactos valiosos, reuniones futuras, oportunidades de expansión y vínculos estratégicos.
Ese es justamente uno de los principales activos de la Exposición Agroindustrial Oberá: no se trata solamente de vender durante tres días, sino de construir relaciones comerciales que pueden transformarse en negocios durante todo el año.
El regreso asegurado: 100% volvería a participar
Hay una pregunta que, por sí sola, resume el éxito del evento. Cuando se consultó a los expositores si volverían a participar en una próxima edición, la respuesta fue absoluta: el 100% respondió que sí. No hubo respuestas negativas. No hubo dudas. No apareció el “tal vez”.
Ese dato, por sí solo, explica la potencia que alcanzó la Exposición Agroindustrial Oberá y confirma que dejó de ser una experiencia puntual para transformarse en una plataforma consolidada dentro del calendario económico regional. Cuando todos quieren volver, el evento deja de ser una apuesta para convertirse en una certeza.
La valoración positiva también alcanzó a la organización general. El 88,9% calificó como “excelente” la atención brindada por el equipo organizador durante el evento, mientras que el 11,1% restante la consideró “buena”. No hubo respuestas negativas.
La logística, la infraestructura, los servicios, el acompañamiento previo y la asistencia durante la exposición también recibieron valoraciones mayoritariamente altas.
Entre los aspectos más destacados aparecieron de manera recurrente la entrada gratuita, la facilidad de acceso, el estacionamiento, el orden general del predio y la correcta distribución de los espacios.
Muchos expositores también remarcaron el valor simbólico y estratégico de haber contado con un espacio donde la industria y la producción regional pudieron mostrarse con verdadero protagonismo, algo que no siempre ocurre en otros formatos feriales.
Otro de los puntos más valorados fue la política de acceso libre al público. Los expositores destacaron especialmente que la entrada gratuita favoreció una mayor convocatoria y permitió un mejor flujo de visitantes durante toda la exposición. Para la mayoría, esa decisión amplió el alcance del evento y facilitó una llegada más diversa, más amplia y más efectiva.
La conclusión es clara: la exposición no solo logró convocar empresas, sino también atraer al público correcto. Y eso impacta directamente en los resultados, porque una feria productiva necesita volumen, pero también necesita calidad en la circulación de personas. Y en ese punto, la estrategia funcionó.
Oberá como ciudad que apuesta a la producción
Detrás del éxito del evento hay una lectura más profunda que excede lo estrictamente ferial.
Oberá viene consolidando desde hace años un perfil económico que combina industria, agro, comercio, servicios y una fuerte apuesta al emprendedurismo. La exposición funciona como una síntesis perfecta de esa identidad productiva.
La ciudad ya no aparece solamente como un centro comercial importante del interior misionero, sino como un nodo estratégico capaz de articular inversiones, innovación, agregado de valor y desarrollo territorial. Ese posicionamiento no ocurre por casualidad.
Requiere planificación, visión política y una articulación constante entre el sector público y el privado.
Por eso, en esta edición fue determinante el acompañamiento del Gobierno de la Provincia y del gobierno local, junto al trabajo conjunto de cámaras empresarias, entidades productivas, instituciones intermedias y toda la comisión organizadora que sostuvo la feria desde su diseño hasta su ejecución.
Allí radica una de las claves del éxito: cuando la producción deja de ser un discurso y se convierte en una agenda compartida, los resultados aparecen. En ese esquema, la Exposición Agroindustrial Oberá funciona también como una verdadera política de desarrollo.
Cuando una feria logra que todos quieran volver, la próxima edición empieza a construirse al día siguiente del cierre. Y eso es exactamente lo que ocurre hoy con la Exposición Agroindustrial Oberá.
Las expectativas para 2027 son altas: más empresas, mayor integración regional, fortalecimiento de las rondas de negocios, más innovación y una profundización del perfil agroindustrial que distingue a Oberá dentro de Misiones.
El Gobierno de la Ciudad de Oberá, en conjunto con la Policía de Misiones y el Juzgado de Faltas, continúa reforzando los operativos de control y secuestro de motocicletas que circulan con escapes antirreglamentarios, los cuales superan ampliamente los niveles de decibeles permitidos y generan contaminación sonora en distintos sectores de la ciudad.
En el marco de estos trabajos, autoridades municipales y de la fuerza de seguridad realizaron una nueva compactación y destrucción de aproximadamente 100 escapes modificados secuestrados durante operativos realizados en lo que va del año 2026.
Desde el Ejecutivo municipal remarcaron que se mantendrá una política de “tolerancia cero” frente a este tipo de infracciones. “No comprendemos el sentido de utilizar escapes que lo único que hacen es perjudicar a toda la sociedad. Vamos a ser implacables y sin contemplaciones en estas cuestiones”, señalaron.
Asimismo, destacaron que esta es la primera compactación realizada en 2026 y recordaron que habitualmente se efectúan una o dos por año. “Si tenemos que realizar veinte compactaciones más, las vamos a hacer, porque es inaceptable que haya personas circulando con estos escapes que generan molestias permanentes a los vecinos”, expresaron.
Los controles se concentran especialmente durante horarios nocturnos y en las principales avenidas de la ciudad, donde vecinos denuncian reiteradamente la circulación de motocicletas con escapes modificados. Los operativos son coordinados entre inspectores municipales, efectivos policiales, comisarías y comandos operativos.
Además, las autoridades solicitaron el acompañamiento de la comunidad para denunciar este tipo de situaciones. Muchos vecinos ya colaboran aportando cámaras de seguridad, fotografías e incluso datos sobre los domicilios donde se encuentran estas motocicletas.
En este sentido, también se informó que existe un trabajo articulado con el Juzgado de Faltas, que permitirá avanzar con allanamientos y secuestros de elementos ilegales cuando existan pruebas suficientes.
Finalmente, las autoridades hicieron un llamado especial a las familias y padres de adolescentes, teniendo en cuenta que gran parte de quienes conducen estas motocicletas son jóvenes. “Pedimos a los padres que se involucren, que observen en qué condiciones están las motos de sus hijos, los horarios en los que circulan y cómo utilizan estos vehículos”, concluyeron.