Agua de las misiones presentó su nuevo spot audiovisual de la línea Gourmet, una producción que pone en primer plano el origen natural, la identidad misionera y la experiencia sensorial que distinguen a la marca en el segmento de aguas premium.
La pieza introduce la botella de vidrio de 500 ml, disponible con y sin gas, y construye un relato visual donde el diseño, la sofisticación y la fuerza de la selva misionera dialogan de manera armónica.
El spot tiene como protagonista a la modelo misionera Ailén Sciutto, cuya participación aporta un fuerte anclaje territorial y refuerza la identidad local de la marca, en una propuesta que combina lo contemporáneo con el carácter auténtico del entorno natural de Misiones.
Con reconocimiento internacional por su baja mineralización y pureza, avalado por la Fine Water Society, Agua de las misiones Gourmet se posiciona como una opción perfecta para acompañar vinos de alta gama, café de especialidad y propuestas gastronómicas, respetando los sabores y realzando cada experiencia sin interferencias.
El nuevo spot consolida el posicionamiento de la línea Gourmet como una propuesta que trasciende la hidratación, invitando a un viaje sensorial donde el agua se convierte en parte activa del disfrute, la mesa y los momentos especiales.
Agua de las misiones Gourmet es identidad. Es experiencia. Es un viaje sensorial a lo más profundo de Misiones.
Lucciano´s cerró el 2025 con un hito clave en su historia: alcanza los 100 locales operativos en Argentina, consolidando un modelo de crecimiento sostenido que combina identidad de producto, eficiencia operativa y una fuerte apuesta por la innovación y tecnología.
La apertura número 100 se concretó recientemente en Villa del Parque , en la Ciudad de Buenos Aires, y se suma a un año de fuerte actividad. Durante diciembre, Lucciano’s avanza con 12 nuevas aperturas y reaperturas, entre ellas la renovación integral de sus dos locales en Mar del Plata —incluida la inauguración sobre la calle Alem— y nuevas locaciones estratégicas en la Ciudad de Buenos Aires, como Distrito T.
Un crecimiento que se apoya en experiencia, no solo en cantidad
Lejos de una expansión estandarizada, Lucciano’s apuesta a locales inmersivos, con alto nivel de detalle, fuerte inversión en arquitectura y una experiencia pensada para el consumidor actual. Esta mirada convirtió a la marca en un caso singular dentro del rubro, donde cada apertura funciona también como una vidriera de innovación.
A lo largo de 2025, la compañía fortaleció su red en plazas estratégicas del país, ampliando su presencia en la Ciudad de Buenos Aires, el interior y destinos turísticos clave. Finalizando el año, la marca alcanzó los 110 locales operativos, y ya trabaja sobre un plan de nuevas aperturas con foco en consolidar mercados y sumar nuevos países.
Proyección internacional: el próximo paso de la expansión
La proyección internacional de Lucciano’s también se encuentra en pleno desarrollo. Tras haber consolidado su presencia en España (próximamente Madrid), Italia, Uruguay, Chile y Estados Unidos, la marca ya tiene planeadas nuevas aperturas en Perú, Marruecos, Emiratos Árabes y Paraguay para el próximo año. En cada mercado, Lucciano’s trabaja con un enfoque flexible, adaptando su propuesta a las particularidades locales, sin perder consistencia en la calidad del producto, la experiencia y los estándares operativos que definen a la marca.
La pyme que crece sin perder el foco
Lucciano’s es un claro ejemplo de cómo una pyme argentina puede competir a nivel global. La marca, que nació como un proyecto familiar, ha sabido mantener su foco en la calidad y la innovación mientras se adapta a las demandas de un mercado global. En 2026, la marca proyecta más aperturas solo en Argentina, lo que confirma su crecimiento acelerado y su expansión constante.
“El desafío es mantener una estructura eficiente y adaptada a los tiempos, sin perder el foco en la calidad y la experiencia del cliente. Sabemos que el mercado global es competitivo, pero tenemos una estrategia clara y una visión de largo plazo”, concluye Christian Otero, Fundador Director de Lucciano ‘s.
Innovación como motor del negocio
Uno de los pilares del crecimiento de Lucciano ‘s es la innovación permanente. La marca desarrolla sabores únicos, eleva los estándares de calidad de la categoría y trabaja con tecnología aplicada tanto al producto como a los procesos. En los últimos años, esta visión se tradujo también en la incorporación de nuevas unidades de negocio, como alfajores premium, conitos y chocolates, que funcionan como extensiones naturales de la marca y amplían su propuesta más allá del consumo estacional.
Un modelo argentino que sigue escalando
Con base operativa en Mar del Plata y una estructura eficiente, Lucciano’s se posiciona hoy como un caso de crecimiento empresarial argentino que logró transformar un producto tradicional en una propuesta premium, con capacidad de escalar en mercados locales e internacionales.
Con +100 locales en Argentina y una hoja de ruta clara para los próximos años, la marca continúa avanzando en su objetivo de consolidarse como una de las heladerías artesanales más relevantes del país y de la región.
Por Manuel Recabarren / AAS – El consumo de alcohol cae hace años, en Argentina y en el mundo. Las razones son varias y variadas: modas, salud, crisis económicas, marketing. Sea cual sea el caso, cada vez más consumidores eligen beber opciones analcohólicas. Para ellos, una simple limonada dejó de ser suficiente. Una gaseosa, menos aún.
Los bares de nuestro país se pusieron manos a la obra, pensando en algunos ítems originales que no utilicen espirituosas. Salieron cosas muy buenas que conquistaron incluso a aquellos que bebemos -y seguiremos bebiendo-. Pero una cantinera decidió ir más allá. Para la actualización de su carta, Flavia Arroyo, head bartender de Casa Cavia, desarrolló un menú donde todos los cócteles nacen desde la ausencia de alcohol: Prototipo Cero.
“Pase por varios estadíos hasta llegar al proyecto que le presenté en primera instancia al equipo de barra. Si bien nosotros ya contábamos con opciones sin alcohol, estaban más que nada para lograr armonías con los platos”, comenta Arroyo. “Pero observé que cada vez se pedían más”.
Analizando la industria en otros países, Flavia encontró que los mocktails -léase, cócteles sin alcohol- forman parte del menú, a veces entre sus pares alcohólicos, sin necesidad de aclarar con títulos cuál pertenece a cada categoría. “Después pensé, si las cervecerías estaban explotando este mercado, ¿por qué no podía llegar a la coctelería?”.
Carta libre de alcohol
Pero de agregar opciones más pensadas a armar una carta entera libre de alcohol, hay un salto importante: “con las ideas siempre voy a fondo, me parecía un buen momento creativamente para desarrollarlo. Se lo comenté al equipo, si no salía como queríamos, no veía la luz”, comenta.
En Casa Cavia ya contaban con su propio “gin” sin alcohol: una bebida aromatizada con esencia de enebro y otros botánicos que suplía a su par espirituoso. De hecho, durante los meses previos a este lanzamiento, la versión cero del Gin Tonic era incluso más pedida que aquella con London Dry. ¿Por qué, entonces, no replicar lo mismo con otras?
“Fuimos a buscar esas bebidas cero, que debían tener un espíritu de marcas que nos gusta usar para mezclar, con un ADN personal. Eso nos ayuda a que el cóctel cero o con alcohol tengan la misma identidad”, explican. Para ser claros, su whisky cero se inspira en Singleton 12 y su tequila, en Volcán de mi Tierra, por ejemplo. Si dos personas pidieran Margaritas con o sin alcohol, las bases comparten identidad organoléptica.
“Teníamos que pensar que dicha bebida cero sea atemporal y realizable para la parte operativa”, relata Flavia. “Desglosamos los spirits en notas de cata y en base a eso utilizamos los spirits para obtener aromas primarios y secundarios que se acercaran al objeto de inspiración”.
Lo que parece complejo de explicar, es aún más difícil de realizar. El equipo de investigación encontró un desafío particular en la densidad de las bebidas. Claro, el alcohol la aumenta de manera significativa y da equilibrio y textura al cóctel. “En algunos casos, nos ayudamos con las cocciones o técnicas de las frutas; en otros, con aloe vera o glicerina. Lo gracioso es que el vodka, en principio el más difícil de lograr, fue el primero que salió bastante redondo”, recuerda la bartender.
Compartir la misma experiencia líquida
Las combinaciones de las bebidas parecen alocadas, pero cada ingrediente la acerca un poco más a su spirit original, aunque su aporte pase desapercibido. El Cognac cero, por ejemplo, es una mezcla compleja de uvas, flores, pera, verjus, avellanas, almendras y tabaco. El whisky combina trigo, Lapsang Souchong, manzana verde, mango, mermelada de naranjas y fenogreco.
Cada cóctel de la carta puede pedirse en versión cero o con alcohol. Y en tiempos de billeteras escuetas, las versiones analcohólicas resultan también más económicamente amigables. Más allá de eso, Prototipo Cero propone una situación inédita: por primera vez, un abstemio y un bebedor pueden compartir la misma experiencia líquida.
Los bebedores usuales podemos tener cierto escepticismo, pero los números hablan por sí solos: “increíblemente, hoy los cócteles cero y alcohólicos salen a la par”, informa Arroyo. “Hay buena recepción y más allá de la elección con/sin, abrimos el juego a clientes que no tenían cercanía con la coctelería. Se entiende que buscamos una nueva manera de ver la experiencia del bar. Sin juzgar”.
La apertura de Paliachi en la intersección de Bolívar y Colón, una de las esquinas de mayor circulación peatonal y vehicular del centro de Posadas, marca algo más que la inauguración de una heladería: representa la consolidación de un emprendimiento familiar, el desembarco del primer local franquiciado de la marca y una señal concreta del dinamismo del consumo urbano en la capital misionera. El nuevo punto de venta abrió sus puertas el jueves de Navidad, sumándose como el tercer local de Paliachi, pero el primero bajo formato de franquicia, con elaboración íntegramente misionera.
Detrás del proyecto están Luis y Moni, comerciantes con más de 25 años de arraigo en Misiones, una extensa trayectoria en el sector comercial y una historia atravesada por decisiones de largo plazo, reinvención productiva y lectura fina del comportamiento del consumo local.
De la migración laboral al arraigo productivo en Misiones
Luis y Moni nacieron en Comodoro Rivadavia, pero llegaron a Posadas hace 25 años por un traslado laboral, junto a sus tres hijos, el menor aún en pañales. Lo que inicialmente fue una mudanza por trabajo se transformó, con el tiempo, en una decisión de vida. La familia se asentó, rechazó nuevos traslados —incluso uno a Ushuaia— y construyó su proyecto personal y económico en la tierra colorada.
Ese recorrido explica el perfil del emprendimiento actual. Durante años, la pareja desarrolló actividad en el rubro textil, fue propietaria de varios locales de ropa y también del recordado “Coco Bowling”, un espacio que dejó huella en generaciones más jóvenes de posadeños. Con más de 35 años de matrimonio y los hijos ya en otras etapas de sus vidas, decidieron encarar un nuevo desafío comercial.
“Lo estamos viviendo con muchas expectativas lindas, con ganas de seguir progresando. Siempre hicimos las cosas para encontrarles un sentido”, sintetiza Luis, en una definición que resume una lógica empresarial basada tanto en la rentabilidad como en la construcción de identidad.
La esquina como activo estratégico y la apuesta por el formato franquicia
El acceso al local no fue planificado como una operación inmobiliaria tradicional. La esquina apareció publicada en Facebook Marketplace y, tras una búsqueda extensa dentro del área de las cuatro avenidas, terminó concretándose casi de manera fortuita. Para la pareja, el valor simbólico del lugar fue tan relevante como su potencial económico: una esquina transitada miles de veces a lo largo de 25 años que, finalmente, pasó a formar parte de su historia.
Desde el punto de vista comercial, la ubicación constituye un activo estratégico: alto flujo de personas, visibilidad permanente y consolidación como punto de encuentro urbano. En ese contexto, la decisión de abrir una heladería responde a una lectura clara del mercado local.
La elección del rubro se definió incluso en temporada baja. En pleno invierno, amigos provenientes de Comodoro Rivadavia se sorprendieron por el nivel de consumo de helado en Posadas, incluso fuera de los meses de calor. Esa observación terminó de confirmar que se trataba de un negocio de baja estacionalidad, con demanda sostenida durante todo el año.
“La cultura de consumo cambió mucho. El invierno son dos semanas flojas, nada más. Después de la pandemia la gente sale más, disfruta más y el consumo es distinto”, analiza Luis, marcando un dato clave para entender la viabilidad económica del proyecto.
Un proyecto familiar, con socios y mirada a largo plazo
La llegada a Paliachi también se dio de manera orgánica. Tras intentos fallidos de acceder a otras franquicias, un vínculo personal abrió la puerta: Martín, un ex empleado, actuó como nexo y permitió cerrar el acuerdo con la marca. El resultado fue la puesta en marcha del primer local franquiciado de Paliachi, manteniendo el perfil de elaboración misionera.
El esquema incluye además socios radicados en el sur del país, los mismos amigos que detectaron el potencial del consumo fuera de temporada. Se trata, así, de un emprendimiento que combina capital local, redes personales y un formato replicable, con potencial de crecimiento.
En lo operativo, la impronta familiar atraviesa todo el proyecto. Los hijos crecieron vinculados al comercio, atendiendo ferias y locales desde jóvenes. “Eso les queda para la vida: perder la vergüenza, aprender a hablar con la gente”, resume Moni, reforzando una visión del emprendimiento como escuela de trabajo y construcción social.
Señales para el comercio local
La apertura de Paliachi en una esquina emblemática suma un nuevo actor al entramado comercial del centro posadeño y refuerza una tendencia: inversión privada, proyectos familiares y marcas locales que escalan mediante franquicias, incluso en un contexto macroeconómico desafiante.
Más allá del negocio puntual, el caso funciona como termómetro del consumo, de la resiliencia del comercio urbano y del atractivo de Posadas como plaza para inversiones de cercanía, con fuerte anclaje territorial.
Paliachi no es solo una heladería. Es la expresión concreta de una historia de migración interna, adaptación, aprendizaje comercial y apuesta por Misiones como lugar para vivir, invertir y proyectar futuro.
Un militar qatarí, una escena de cine y una obsesión que terminó convirtiéndose en negocio. Así podría resumirse la historia de Ishaq Mohammed Al Baloshi, fundador de La Tercera, un emprendimiento dedicado de forma sistemática a la importación y comercialización de yerba mate argentina en Qatar, un mercado emergente para los productos agroindustriales del país.
“Una vez estaba viendo una película y vi a alguien tomar mate. No sabía qué era, pero me llamó la atención”, relató Al Baloshi en una entrevista con Infobae desde Doha. Aquella curiosidad inicial derivó, años más tarde, en un proyecto que hoy abastece a argentinos residentes en el Golfo y empieza a ganar terreno entre consumidores locales, deportistas y comunidades árabes.
El punto de inflexión fue el Mundial de Fútbol Qatar 2022, donde la presencia argentina, la figura de Lionel Messi y la visibilidad global del mate terminaron de consolidar el interés. Al Baloshi buscó yerba, mates y bombillas en su país y, al no encontrarlos, decidió importarlos. Compró su primer pallet en Dubái y comenzó a venderlos a través de redes sociales.
El nombre del emprendimiento, La Tercera, no es casual: hace referencia a la tercera estrella obtenida por la Selección Argentina en Qatar, un símbolo que también funciona como anclaje cultural y comercial.
Yerba mate como producto cultural y de consumo
En una primera etapa, el público objetivo fueron los argentinos radicados en Qatar. “Los ven y lloran”, describió Al Baloshi al recordar la reacción de clientes al reencontrarse con yerba, alfajores o dulce de leche. “Una vez, un cliente se abrazó a una bolsa con yerba y alfajores”, contó.
Pero el fenómeno no se quedó allí. Con el tiempo, el mate empezó a despertar interés entre los qataríes y otros residentes de Medio Oriente. “Hay mucha gente que lo toma, sobre todo deportistas”, explicó. Sirios y libaneses conforman hoy una parte importante de su clientela habitual, mientras que los consumidores locales ya identifican el producto y saben dónde conseguirlo.
Desde el punto de vista productivo, el caso resulta relevante: la yerba mate empieza a posicionarse como bebida funcional y cultural en un mercado no tradicional, con alto poder adquisitivo y fuerte crecimiento del consumo saludable.
Actualmente, La Tercera comercializa yerba mate, mates, bombillas y una selección acotada de productos argentinos a través de Instagram. Sin embargo, el crecimiento sostenido del negocio llevó a Al Baloshi a proyectar la apertura de su primer local físico en Souq Waqif, el mercado histórico de Doha.
El emprendimiento fue además convocado a participar del programa Years of Culture Qatar–Argentina 2025, lo que le dio visibilidad institucional y cultural, y reforzó el vínculo entre ambos países.
Al Baloshi trabaja con colaboradores argentinos radicados en Doha, entre ellos Rodrigo, quien lo asiste en la generación de contenidos y en la comunicación con la comunidad argentina.
Aunque aclara que su principal fuente de ingresos sigue siendo su trabajo vinculado a las fuerzas militares de Qatar, el fundador de La Tercera sostiene que el proyecto “no nació por dinero, sino por afición”. Sin embargo, el desarrollo del negocio revela una oportunidad concreta para la yerba mate argentina en mercados de Medio Oriente, donde el producto empieza a ser asociado a deporte, bienestar y cultura.
A futuro, Al Baloshi planea expandirse a otros distritos y centros comerciales de Doha e incluso evalúa abrir una panadería con productos argentinos. “Queremos establecernos y ser el número uno”, anticipó.
Para la cadena yerbatera argentina -y particularmente para Misiones- el caso confirma que el mate ya no es solo un consumo local o regional: empieza a convertirse en un producto exportable con identidad, valor cultural y potencial de crecimiento en mercados no tradicionales.