Emiliano Ocampo, graduado de la carrera de Licenciatura en Genética de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), forma parte del equipo multidisciplinario que protagoniza la expedición Oasis Submarinos del Cañón de Mar del Plata: Talud Continental IV, reconocida a nivel internacional por las imágenes inéditas captadas desde casi 3.900 metros de profundidad.
La misión, que combina ciencia, tecnología y exploración, busca investigar hábitats marinos vulnerables en el Atlántico sur. Entre sus objetivos, se destacan la detección de impactos humanos —incluyendo basura marina y microplásticos—, el relevamiento de la biodiversidad de invertebrados y peces, el estudio de la reproducción y distribución geográfica de especies de aguas profundas, el análisis de ADN ambiental, así como investigaciones sobre carbono azul y la dinámica de sedimentos.
Las imágenes transmitidas en vivo desde el fondo del océano han despertado gran interés en la comunidad científica y en el público en general. A través del streaming, miles de usuarios de todo el mundo siguen, en tiempo real, el trabajo de este equipo que se sumerge en zonas poco exploradas del planeta.
La expedición es posible gracias a la cooperación de múltiples instituciones científicas nacionales e internacionales y a la alta calidad académica de los investigadores que la integran. Ocampo, además de su formación en la UNaM, es Doctor en Ciencias Biológicas e investigador del CONICET, con una trayectoria orientada al estudio de la biodiversidad y la conservación.
En un mensaje especial, Ocampo expresó: “También quería aprovechar la oportunidad para saludar a los colegas de Misiones, a los compañeros de las cursadas, a los profesores. Gracias por todo lo que me dieron, gracias por la educación de calidad pública y gratuita que obtuve en la Universidad Nacional de Misiones. Muchas gracias”.
Ocampo, además de su formación en la UNaM, es Doctor en Ciencias Biológicas e investigador del CONICET, con una trayectoria orientada al estudio de la biodiversidad y la conservación.
Actualmente, Ocampo se desempeña como Investigador Asociado del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMyC, UNMDP-CONICET) y Profesor Asociado de Embriología y Genética en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP). Su principal interés científico radica en la evolución de los invertebrados y su capacidad de respuesta a estresores ambientales, con un enfoque especial en los crustáceos decápodos, cuya diversidad morfológica y adaptaciones los convierten en modelos excepcionales para el estudio de procesos evolutivos, fisiológicos y de historia de vida.
Ocampo obtuvo su licenciatura en la UNaM y completó su doctorado a través de un programa conjunto entre la UNMDP y la Universidad de São Paulo (USP), en Brasil. Posteriormente, realizó investigaciones postdoctorales en la UNMDP y en la Universidad Goethe de Frankfurt, Alemania. Ha recibido numerosas becas de investigación nacionales e internacionales y es miembro activo de redes científicas internacionales, como LAOCA (Red Latinoamericana de Acidificación de los Océanos). Además, colabora con diversos grupos de investigación, supervisa estudiantes de doctorado y participa activamente en eventos científicos y de divulgación.
Luego de un proceso altamente competitivo de selección, investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) iniciaron la expedición “Underwater Oases of Mar del Plata Canyon: Talud Continental IV”, en colaboración con la fundación Schmidt Ocean Institute. El objetivo: explorar el cañón submarino Mar del Plata, una región de alta biodiversidad y escasa investigación en el Atlántico sur.
La misión cuenta con apoyo del CONICET, financiamiento internacional y un salto tecnológico sin precedentes: por primera vez en aguas argentinas del Atlántico Sudoccidental se utiliza el vehículo operado remotamente (ROV) SuBastian, capaz de capturar imágenes en ultra alta definición y recolectar muestras sin alterar el entorno.
La travesía se desarrolla a bordo del buque de investigación Falkor (too), equipado con tecnología oceanográfica de última generación. Además, la campaña se transmite en vivo por el canal de YouTube del Schmidt Ocean Institute, con imágenes captadas desde profundidades de hasta 3.900 metros.
Un laboratorio submarino en una frontera biogeográfica clave
El Cañón Mar del Plata se ubica frente a la provincia de Buenos Aires, en el límite entre las corrientes de Brasil (cálida) y Malvinas (fría), una frontera biogeográfica crucial para el Atlántico sur. A lo largo de la campaña, el equipo analiza estaciones de muestreo a distintas profundidades para estudiar la distribución de especies y su relación con variables ambientales, topográficas y oceanográficas.
El grupo multidisciplinario está integrado por más de 30 científicos de instituciones argentinas, en su mayoría del CONICET, como el Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” (MACN), el Instituto de Biología de Organismos Marinos (IBIOMAR), el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMyC, CONICET-UNMDP), el Instituto de Biodiversidad y Biología Experimental y Aplicada (IBBEA, UBA-CONICET), el Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC) y el Instituto de Diversidad y Ecología Animal (IDEA, CONICET-UNC). También participan investigadores de las Universidades Nacionales de Buenos Aires, Córdoba, La Plata y Mar del Plata.
Ciencia en primera persona
El jefe científico de la expedición, Daniel Lauretta (MACN-CONICET), destacó: “Este grupo, que incluye becarios, técnicos y jóvenes investigadores, explora hábitats marinos vulnerables para detectar impactos humanos —como basura marina y microplásticos—, estudiar la biodiversidad bentónica, la reproducción y biogeografía de especies profundas, el ADN ambiental, el carbono azul y la dinámica de sedimentos”.
Sobre la tecnología del ROV SuBastian, remarcó: “Apenas empezamos y ya vemos cosas increíbles: animales que nunca se habían registrado en esta zona, paisajes que parecen de otro planeta y comportamientos sorprendentes. El ROV es un lujo: nos permite observar en directo lo que ocurre a casi 4.000 metros, con mínimo impacto. Es como tener un submarino con ojos súper sensibles que baja por nosotros y nos muestra todo con lujo de detalles”.
La transmisión en vivo, según Lauretta, tiene un enorme valor de divulgación: “Que cualquier persona pueda conectarse desde su casa y ver lo que vemos nosotros es una oportunidad única. La ciencia deja de ser lejana y se vuelve parte del día a día. Nos obliga a explicar con claridad, para que cualquiera pueda entender y disfrutar. Es abrir las puertas del barco, del laboratorio y del fondo del mar al mismo tiempo”.
En cuanto a los desafíos científicos, agregó que “todo allá abajo es extremo: presión altísima, frío intenso y oscuridad total. Además de llegar y tomar muestras, el gran reto es entender lo que vemos. A veces encontramos organismos desconocidos o interacciones que no podemos explicar. Es como explorar otro planeta, pero bajo el agua. En cada inmersión descubrimos algo nuevo”.
De la investigación al conocimiento abierto
Entre las acciones previstas, el equipo planea generar modelos 3D de especies emblemáticas y producir material educativo para escuelas, museos y clubes de ciencia. Los datos recolectados se publicarán en repositorios abiertos como CONICET Digital, OBIS y GenBank.
La expedición continúa el trabajo de las campañas Talud Continental I, II y III, realizadas a bordo del Buque Oceanográfico Puerto Deseado, que ya habían revelado una diversidad inesperada en corales de aguas frías, moluscos, equinodermos, ascidias, crustáceos, peces de profundidad y sus parásitos.
La empresa RNAgro, surgida a partir de un proyecto científico en la provincia, se encuentra en proceso de desarrollo de un biopesticida innovador que utiliza tecnología de RNA de interferencia. La propuesta apunta al control de *Diaphorina citri*, también conocida como “chicharrita”, un insecto vector de la bacteria que causa el Huanglongbing (HLB), una enfermedad letal para los cítricos.
Esta iniciativa busca brindar una alternativa sustentable a los pesticidas tradicionales, con el respaldo de investigaciones científicas y validaciones institucionales.
“ Estamos desarrollando un biopesticida basado en una tecnología que es RNA de interferencia”, explicó la doctora María José Blariza, investigadora del CONICET y titular de RNAgro a Economis. “A diferencia de los pesticidas químicos convencionales que se utilizan actualmente en el agro, son biodegradables, así que no persisten y no contaminan los suelos, el ambiente, la flora y forma en general la salud humana”, detalló.
Según Blariza, una de las principales ventajas del producto radica en su especificidad, debido a que no dañan a organismos que son polinizadores, los beneficios, debido a que es altamente específico contra el vector del HLB, más específicamente contra la chicharrita que transporta la bacteria”.
El método de aplicación del principio activo fue diseñado para ser compatible con las prácticas actuales en las chacras. “Tratamos de simular la forma de aplicación. El principio activo se aplica de manera muy similar y es bastante amigable la tecnología con lo que el productor está acostumbrado a rociar los pesticidas, sería por aspersión”, explicó. “Entra en contacto con el insecto, que es sumamente específico, entonces lo que hace es inhibir el proceso reproductivo y como consecuencia la sobrevida de este insecto vector”, agregó.
El objetivo del biopesticida es lograr un control poblacional del insecto. “Nosotros lo que hacemos es más bien un control poblacional, no dejamos que el insecto vector se reproduzca y de esta manera controlamos la población del vector”, dijo Blariza.
A diferencia de los productos químicos de amplio espectro, que afectan indiscriminadamente a diferentes especies, la investigadora señaló que esta solución “genera de alguna manera la disminución de la sobrevida” del vector, sin provocar desequilibrios en el ecosistema.
Una propuesta que perdura
Uno de los problemas recurrentes con el uso de pesticidas tradicionales es la resistencia que desarrollan los insectos a medida que son expuestos reiteradamente. “Mientras más pesticidas, el insecto se va adaptando y de esta manera el insecticida químico no le hace efecto”, señaló.
En cambio, “este biopesticida, además de ser biodegradable y no contaminar, evita la generación de esta resistencia. Entonces siempre es efectivo contra esta plaga de manera puntual y específica”.
La tecnología está en una fase avanzada de desarrollo en laboratorio. “En este momento tenemos resultados in vitro dentro del laboratorio, positivos, testógenos”, afirmó Blariza. Además, indicó que se han realizado validaciones independientes. “Tenemos validaciones hechas por terceros, que es del INTA Bella Vista de Corrientes, que tiene un área que es específica y especializada en cítricos. Llevé adelante también experimentos sobre plantas, no en campo, pero en condiciones controladas sobre plantas y se validaron los resultados que habíamos tenido nosotros”.
El siguiente paso en el proceso es desarrollar la formulación final del producto. “El siguiente paso es comenzar a desarrollar la envoltura, lo que va a proteger a este material genético, que es el que es sumamente específico para este vector, y hacer las pruebas e iniciar el marco regulatorio todo a campo: las pruebas de regulación en SENASA y hacer todas las pruebas directamente en el campo”, indicó.
Una vez finalizada esta etapa, la estrategia de RNAgro contempla licenciar la tecnología. “Lo que vamos a hacer es licenciar, es decir, vender nuestro principio activo a las grandes empresas de pesticidas, porque ellos ya tienen las carteras de clientes, canales de venta, toda la infraestructura para la producción del biopesticida”, explicó Blariza.
“ A nosotros nos sirve para posicionarnos rápidamente en el mercado ya ellos les sirve para generar un valor agregado de comercializar un producto que es de línea verde, que es a donde se está apuntando a nivel mundial”.
Producción en serie y comercialización
En cuanto a los plazos estimados para la comercialización, la doctora Blariza calculó que “aproximadamente entre 18 y 24 meses”, siempre que se cumplan todas las etapas regulatorias.
“Necesitamos hacer las pruebas regulatorias que nos van a indicar estos organismos, estos entes reguladores nos indican toda la serie de pruebas que son bastantes, se hacen a otras escalas, mucho más grandes, y bien tengamos estas pruebas se va a poder comercializar”.
El especialista destacó una ventaja adicional del enfoque que se desarrolla desde RNAgro: no requiere la modificación genética de organismos. “A diferencia de otras tecnologías que por ahí actualmente se utilizan, que son las plantas transgénicas o insectos transgénicos, en este caso se trata de una sustancia que se dispersa por aspersión y no modifica genéticamente, no necesita la modificación ni de la planta, ni del insecto, ni del fruto, de nada”.
Esto, según explicó, permite “procesos mucho más rápidos”, siempre bajo normas de evaluación que garantizan su inocuidad.
El origen de la propuesta
El proyecto de RNAgro tiene origen en un trabajo de investigación aplicado a una problemática regional. “Esto comienza en el año 2016, 2017, vengo en el marco de un proyecto de biotecnología, donde nos encontramos con esta problemática regional porque el HLB entra a la Argentina por Misiones”, relató Blariza.
“En 2012 se detecta el primer caso. En América es una enfermedad emergente, entra al continente americano en el año 2004. En realidad es una enfermedad que está esparcida por todo el mundo, las grandes potencias lo tienen: China, Brasil, Estados Unidos”.
Blariza recordó que, cuando se encontraba trabajando en la región, el HLB comenzó a avanzar por el litoral argentino. “Yo me encontré aquí en un proyecto de investigación donde hacemos el diagnóstico del HLB porque una vez que ingresó a Misiones comenzó a esparcirse al resto del NEA. Comenzó a tener Corrientes, Entre Ríos y hay que proteger justamente el NOA, que son los principales productores de limones”.
En ese contexto, su experiencia en enfermedades transmitidas por vectores resultó clave. “Yo venía con una formación donde me especializaba en atacar de alguna manera a vectores causantes de enfermedad. En ese momento estaba trabajando con el vector de la enfermedad de Chagas. Justo me encuentro con esta problemática local y surge este proyecto”.
El desarrollo logró captar la atención de inversores especializados en biotecnología. “Con ese proyecto ingreso como investigadora científica del CONICET y una vez que empezamos a ver los buenos resultados que teníamos, decimos: esto es altamente aplicable, podemos brindar una solución concreta a la sociedad, al productor que sabemos el dolor y las pérdidas que le trae, estas pérdidas millonarias que le trae esta enfermedad a la producción citrícola”.
La iniciativa tomó forma de startup tras presentarse en convocatorias de inversión. “Aplicamos a un comité de inversor, a unos fondos, fuimos seleccionados, viajamos a Santa Fe, a Buenos Aires y finalmente fuimos invertidos para iniciar este startup. Así que es todo un camino desde la mesada, la ciencia básica, a generar una empresa de base tecnológica”.
Proyectos a futuro
Actualmente, el equipo de RNAgro se encuentra focalizado en finalizar este primer producto. “Por ahora nos estamos enfocando en este primer producto”, aclaró Blariza. Sin embargo, existen planes de expansión: “Tenemos propuestas para expandirnos a otras plagas, que es la chicharrita del maíz, que provocó numerosas pérdidas que fueron noticias estos años anteriores”.
El enfoque de la empresa se mantiene firme: actuar sobre los vectores, no sobre las especies afectadas directamente. “Nosotros pretendemos enfocarnos en este único producto por ahora, ni bien estemos posicionados, ni bien ha salido este primer principio activo, sí está planteado el RNAgro como una plataforma en la cual nos vamos a ir a otras plagas agronómicas emergentes, pero así como otros insectos vectores causales de enfermedades en la salud humana, por ejemplo el dengue o chagas. No necesariamente a la persona, pero siempre atacando al vector, al medio por el cual se transportan los virus o las bacterias. Siempre plagas, insectos plagas”.
El horizonte de planificación de RNAgro se extiende a largo plazo. “Tenemos de aquí una proyección como de 10 años, es un montón”, concluyó Blariza.
Encuentro de Redes de Biotecnología de Argentina: Misiones fue sede de una experiencia científica federal e innovadora
Con gran éxito concluyó en la ciudad de Posadas el Primer Encuentro de Redes de Biotecnología de Argentina, que reunió por primera vez a las tres principales sociedades científicas del país: REDBio Argentina (Red Argentina de Biotecnología), SAPROBIO (Simposio Argentino de Procesos Biotecnológicos) y REDTEZ (Red de Tecnología Enzimática). Bajo el lema “Biotecnología para un futuro sostenible y saludable”, el evento se centró en ejes estratégicos como la biotecnología vegetal y microbiana, procesos enzimáticos para la industria alimenticia y farmacéutica, salud, bioinsumos, biorremediación y nuevos desarrollos.
El congreso se desarrolló del 24 al 27 de junio en el Parque del Conocimiento y cerró con una jornada de campo en Biofábrica Misiones, centro tecnológico que actúa como referencia nacional en biotecnología vegetal y producción sustentable; y una visita a la reserva natural Don Rodolfo para reconocimiento de hongos a cargo del IMIBIO.
Durante las jornadas se presentaron avances científicos de alto impacto, tanto en Argentina como en otros países, incluyendo desarrollos de startups biotecnológicas, investigación en xenotrasplantes y procesos enzimáticos como catalizadores aplicados a distintas industrias. “Los trabajos que se están haciendo en el país son muy superadores, y los verdaderos protagonistas pudieron compartirlos aquí en Misiones”, expresó Luciana Imbrogno, gerente de Biofábrica.
“Estamos muy contentos con el congreso, con todo lo que pudimos presentar, y viendo que estamos a la altura del resto de los centros de investigación. En biotecnología vegetal, Misiones lidera los sistemas de producción de plantas con estas tecnologías”, destacó Imbrogno. “Se puso en valor el Aula Taller Móvil, un laboratorio móvil único en el país, que nos permite llevar la biotecnología a las escuelas rurales y al sector productivo. El trabajo que presentamos sobre innovación educativa itinerante fue premiado por su carácter innovador para su categoría”, agregó.
Biofábrica tuvo un rol protagónico en el congreso con la presentación de cuatro conferencias sobre sus áreas clave: biotecnología vegetal, bioinsumos, cannabis medicinal y educación biotecnológica itinerante. La institución mostró resultados concretos de casi dos décadas de trabajo enfocado en lograr la apropiación tecnológica por parte de productores y comunidades rurales.
El congreso fue calificado como una experiencia “sumamente enriquecedora”, no solo por el volumen de asistentes, sino porque, como remarcó Imbrogno, “es la primera vez que las tres principales sociedades científicas de biotecnología se unen para un evento así, y Misiones fue la anfitriona”.
“Pudimos ver avances en muchos sentidos. No solo en lo que hacemos nosotros, que es biotecnología vegetal, sino también en el trabajo con microorganismos y enzimología aplicada a procesos industriales. La verdad es que las cosas que se están haciendo en el país son muy superadoras, y lo más valioso es que sus protagonistas pudieron compartirlo acá en Misiones”, subrayó Imbrogno.
El evento posicionó a Misiones como un nodo estratégico de innovación tecnológica y desarrollo federal en el campo de la biotecnología, con fuerte compromiso del Estado provincial para acercar la ciencia a los territorios, a las escuelas y al sector productivo.
“Este tipo de apropiación tecnológica no ocurre de un día para el otro. Es el resultado de muchos años de trabajo y de una decisión política de apostar a la biotecnología como herramienta para el desarrollo sostenible”, concluyó Imbrogno.
En Biofábrica
El cierre del encuentro incluyó una recorrida por los laboratorios y viveros de Biofábrica, donde profesionales de distintas provincias pudieron conocer de cerca los avances en cultivo in vitro, producción de bioinsumos, cannabis medicinal y micropropagación vegetal.
“Estamos muy contentos porque recibimos profesionales de otras provincias, colegas; después de tres días de conferencias, esto fue como un día de campo”, expresó Luciana Imbrogno, gerente general de Biofábrica Misiones, durante la visita guiada a las instalaciones,
Desde Tucumán, Ramón Enrique, investigador del CONICET, valoró la experiencia:
“Trabajamos en mejoramiento de caña de azúcar y siempre tuvimos como referencia a la Biofábrica de Misiones por su trayectoria en micropropagación. No podíamos dejar de visitarla”.
Por su parte, la Ing. Valeria Rudoy, docente de la Universidad Nacional de Hurlingham, expresó:
“Estoy realmente admirada del crecimiento de Biofábrica, de la actividad que tiene y de la cantidad de cultivos en desarrollo. Ojalá puedan surgir nuevas líneas de investigación y colaboración”.
La organización estuvo a cargo, además de Biofábrica, de RedTez, con la representación en la apertura de Victoria Busi ; por Saprobio con Pedro Zapata; y por la RedBio: Dalia Lewi. Además también participaron de la organización el Instituto Misionero de Biodiversidad; el Inbiomis y la Universidad Nacional de Misiones.
Este primer encuentro marcó un hito en el trabajo conjunto entre redes científicas, universidades, centros tecnológicos y gobiernos, posicionando a Misiones como un nodo estratégico de biotecnología en Argentina.
Posadas será sede del Encuentro de Redes de Biotecnología de Argentina, del 24 al 27 de junio, en el Centro de Convenciones del Parque del Conocimiento. En este espacio determinante para el intercambio científico y productivo, Biofábrica Misiones se destaca con una serie de conferencias que reflejan el potencial transformador de la biotecnología aplicada al desarrollo sostenible, la salud y la innovación educativa.
Además la empresa misionera forma parte del equipo organizador del evento junto a las sociedades científicas REDBIO, SAPROBIO y REDTez.
El evento reunirá a investigadores, empresas, universidades y organismos públicos de todo el país en torno a ejes como alimentos sostenibles, salud, bioindustria y ambiente. Biofábrica, junto a instituciones como la UNaM y el Instituto de Biotecnología Misiones, consolida su liderazgo como referente nacional en biotecnología aplicada.
Conferencias e investigaciones
Del equipo de profesionales y de innovación en biotecnología de la Biofábrica se brindarán conferencias y publicación de posters. Se trata de algunos de los principales trabajos de investigación que han llevado adelante los técnicos de la entidad durante los últimos 18 años.
Entre los documentos científicos se destacan trabajos de biología molecular para la certificación genética y sanitaria de las especies que produce biofábrica como el diagnóstico temprano de enfermedades en cultivares de caña de azúcar como el raquitismo y la escaldadura, la caracterización genética de banano cavendish, y la incorporación de marcadores moleculares para la identificación de accesiones de cannabis al banco de germoplasma de Biofábrica
También presentarán los avances en cultivo in vitro de yerba mate, embriogénesis somática en mandioca como tecnología de propagación para el establecimiento de semilleros libres de enfermedades; la propagación masiva de eucalyptus y bananos en biorreactores de inmersión temporal, ingeniería de procesos para el control microbiano en los cultivos y la evaluación comparativa del rendimiento por planta y contenido de cannabinoides en cannabis según el método de propagación.
Con estos aportes, Biofábrica reafirma su rol como referente de la aplicación de la biotecnología vegetal para el desarrollo agroforestal regional y de la divulgación del conocimiento científico en la provincia de Misiones.
Por otro lado desde la entidad se realizarán conferencias sobre las principales experiencias de la empresa en el agro de Misiones.
En la apertura una de las ponencias estará a cargo de la Gerente general Ing. Luciana Imbrogno. La conferencia se denomina: Biotecnología en Misiones: experiencia transformadora desde Biofábrica, presentando a la empresa como una innovación tecnológica significativa que ha transformado desde hace 18 años, los métodos tradicionales de producción de plantas. De esta manera se inaugura el ciclo de charlas con una mirada estratégica sobre cómo la biotecnología impulsa el desarrollo provincial desde una visión pública-privada que integra producción, ciencia y territorio.
Por otra parte, la Dra. Daniela Kubiak disertará sobreProducción de cannabis medicinal en Biofábrica: biotecnología para la salud. Una presentación sobre el trabajo de vanguardia que se realiza en Misiones en torno a las tecnologías de producción de cannabis medicinal, con fines terapéuticos y regulados, bajo estándares científicos y tecnológicos.
La Lic. Marilyn Silva disertará sobreDesarrollo y producción de bioinsumos en Biofábrica. La charla abordará cómo la provincia investiga y produce soluciones biotecnológicas sustentables para el agro, disminuyendo el impacto ambiental y fomentando una agricultura más sana..
Por su parte la magíster Verónica Rodríguez expondrá sobreInnovación educativa itinerante: aula taller móvil de biotecnología. Una propuesta que cruza educación y tecnología con equidad territorial: cómo el aula taller móvil permite acercar la ciencia a docentes de toda la provincia, democratizando el conocimiento a la vez que promociona la biotecnología
Además de las Conferencias plenarias ofrecidas por investigadores de prestigio internacional, se asistirá a Simposios temáticos, Mesas redondas, Workshops/talleres, secciones para exhibición de posters y dos salidas a campo, una de ellas a Biofábrica y otra junto al IMiBio para conocer la funga misionera.
Además de Biofabrica organizan este encuentro: – REDBIO Argentina AC (Red de Biotecnología de Argentina Asociación Civil)
– SAPROBIO (Simposio Argentino de Procesos Biotecnológicos)
– Red TEz (Red de Tecnología Enzimática de Argentina)