EN FOCO

Sica: “Que la economía se equilibre es una condición necesaria no suficiente para crecer”

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La Confederación Económica de Misiones presentó un panel de primera línea para analizar la economía en medio de un escenario electoral que puede marcar tendencias. Nadín Argañaráz, investigador de la Fundación Mediterránea, Dante Sica de la consultora Abeceb analizaron el panorama económico, mientras que el cierre estuvo a cargo de Enrique Zuleta Puceiro, uno de los consultores políticos de referencia en la Argentina.  

Sica  director de la consultora Abeceb.com brindó un panorama económico y aseguró que “habrá que mirar sector por sector para mejorar la competitividad, ya que los cambios no vendrán por el tipo de cambio”.

Como dato alentador, aseguró que Brasil se recupera más allá de Michel Temer, con una inflación de tres por ciento y un crecimiento del dos por ciento, por lo que comenzará nuevamente a traccionar el mercado argentino. “Lo bueno es que las inversiones pueden llegar tanto a Brasil como Argentina, porque estamos haciendo lo mismo y en 2018 podemos avanzar en reformas similares”, adelantó.

Para Sica, Argentina arrastra una tasa de crecimiento muy baja por la volatilidad de macroeconomía que generaba crisis cíclicas.

“El nuevo Gobierno hizo un giro de 180 grados en la política económica. Por un lado para corregir la macro, bajar la inflación, el gasto, pero por otro lado, avanza en reformas estructurales para tener una Argentina más abierta, más integrada, que de alguna manera rompa ese ciclo de inestabilidad”, argumentó.

Sostuvo que puede dividirse a la gestión de Mauricio Macri en cuatro fases.

“En la uno, sentando las bases, cuando hubo una subestimación de la herencia o una sobreestimación de la capacidad propia. Solo se recuperó el campo”.

En la dos, demora en brotes verdes y sin lluvia de inversiones. Actualmente la Argentina transitaría la fase tres, en la que se está afianzando la recuperación. “Hay consenso de que ello está sucediendo. Heterogéneo y a distintas velocidades y puede decirse que fue la salida más lenta de las últimas cinco recesiones, pero quizás sea la más sostenida, no por consumo inflado por anabólicos. El hito puede ser la elección de octubre. Si el Gobierno repite la elección seguirán alineadas las expectativas de la política y la economía.

La fase 4 será la de crecimiento sostenido. “Puede decirse que el Gobierno de Macri empieza el 23 de octubre, con más músculo político para plantear agenda de reformas estructurales”.

Dante Sica fue uno de los expositores en el encuentro convocado por la CEM.

En diálogo con Economis, el especialista abundó en las explicaciones.

¿Cómo está la economía hoy?

La economía de Argentina está en una transición. Venimos de años donde el comercio estaba enteramente regulado, con serias restricciones tanto para importar como para exportar. En ese sentido, en el último año y medio hubo una normalización del sistema tanto para las exportaciones con la eliminación de todo lo que eran las regulaciones, la rebajas de retenciones y por otro lado la normalización del sistema de importaciones a través del sistema SIMI que es compatible con normas de la Organización Mundial de Comercio. Creo que estamos observando en los números por un lado la recuperación de las importaciones,  de la mano de la reactivación de la actividad mucho más fuerte y muy empujada por los bienes de capital, y después uno de los rubros que más crece y que está impactando, que son los autos, el aumento de los patentamientos en la Argentina, casi el 50 por ciento de los autos chicos, vienen básicamente de Brasil. Vemos un dinamismo, fuerte recuperación de las importaciones y de la mano de la recuperación de la actividad, en especial el principal dinamismo es del sector de bienes de capital que va a estar en valores record comparando el último ciclo de crecimiento.

Por el lado de las exportaciones es un dinamismo menor. Precios internacionales que son buenos y tienden a mejorar este segundo semestre pero que están lejos de un súper ciclo, también lo que tenemos ahí es algunos actores importantes en materia de exportaciones que en los últimos años producto de algunas políticas deficientes habían caído.

No tenemos el impulso del sector energético, encima este año el petróleo está cayendo por lo tanto ahí tenemos caída en las exportaciones, por otro lado la minería que los proyectos viejos o los proyectos más antiguos estaban en etapa de maduración o cierre y han bajado su nivel de exportación, y los nuevos proyectos que están en la espera de culminación del inventario de glaciares no han comenzado y eso de alguna manera impacta y por otro lado tenemos que Brasil no tracciona. Es decir Argentina está aumentando su demanda y eso tracciona importación de Brasil, pero Brasil, si bien dejó de caer, todavía no levanta.

Entonces esos tres factores hay que mirarlos, porque en mediano plazo van a cambiar, la inversión en el sector de la energía mejorará el perfil exportador, la minería recuperará y Brasil recuperará.

Por otro lado hay dos datos importantes, se están recuperando en el margen las importaciones industriales no tanto en Brasil, pero sí en el resto América Latina y eso se nota en el sector automotriz; y las exportaciones agropecuarias están empezando a recobrar dinamismo, crecen en cantidad, pero todavía hay una frontera muy fuerte para pasarla.

 

¿Qué pasa con las economías regionales que no logran repuntar?

Lo que uno tiene que mirar es esto, después de tantos años de desequilibrio macroeconómico, con tasas de inflación muy alta y tipo de cambio desbalanceado, cuando la economía tiende a equilibrarse, es como cuando baja la inundación, cuando la inundación está alta estamos todos ahogados, pero cuando baja empezamos a notar que hay casas que resistieron y casas que no. Eso empieza a notarse ahora en la economía, donde vos ves sectores como por ejemplo Tucumán con arándanos y limón, que exportan y están teniendo una salida muy fuerte, hay un bajo desempleo o tenés a Misiones o el Alto Valle de Río Negro, que tienen peras y manzanas, con  muchos problemas.

El hecho que la economía se equilibre es una condición necesaria no suficiente para crecer, ahora hay  que empezar a mirar sector por sector. Entonces hay que empezar a mirar donde están los problemas de competitividad más serios, si es  un tema de logística, de acceso al mercado, es un tema de conectividad, son las cuestiones que hay que mirar casi que cadena por cadena para tener un panorama en los próximos cinco o 6 años de recuperación, de reconversión o de expansión de esa actividad.

 

¿El nivel dólar está bien?

El tema es así, el nivel del dólar es el que fija el mercado hoy, estamos en un esquema de política económica que es libre, por lo tanto lo fija el mercado y hoy por hoy tenemos una sobreoferta de dólares en el corto plazo, y esto va a seguir así por los próximos dos o tres años mientras el déficit fiscal no tienda a bajar. Yo tomaría el tipo de cambio como dato, está por debajo del histórico sí, pero con este tipo de cambio la exportación de limones es buena, o trigo, maíz, la carne va bien y otros productos van mal. Entonces hay que empezar a mirar la competitividad del sector. Claramente el tipo de cambio real que tenemos está por debajo del promedio histórico, 15 o 20% según como lo miremos y va a estar así, porque tiene una tendencia más a la apreciación que la depreciación, por lo tanto lo que tiene que quedar en claro que las mejoras de competitividad no van a venir por la mejora del tipo de cambio, si no que van a tener que venir por otras cuestiones, por ejemplos la reforma en el sector tributario.  

Uno de los peores impuestos que tiene el país es Ingresos Brutos.  Misiones es una provincia tiene uno de los más altos impuestos y cobra Ingresos Brutos a las exportaciones, por lo cual por más que vos tengas un buen tipo de cambio esa política fiscal va en contra de las mejoras a las exportaciones.

 

¿Reforma laboral también? ¿Brasil es el ejemplo?

Seguro. La reforma laboral, Brasil es ejemplo. Tanto Brasil como Francia, son ejemplo de hoy hay un debate internacional que plantea que las economías pueden crecer, pero las tecnologías están haciendo que haya un menor dinamismo en la creación de empleo. Por lo tanto en el mundo hay una preocupación por lo que todo el mundo tiende a hacer cambios y ajustes, en sus marcos o legislaciones laborales, para adaptarlos a los cambios que provocan las nuevas tecnologías. Brasil ha hecho una reforma muy fuerte, uno no debería decir que hay que imitar lo que hizo Brasil. Si hay que decir que nos pone en agenda que si no hacemos nada, Brasil va a tener mejoras estructurales a nivel competitividad en cuanto a lo laboral que va a traer mayores inversiones. Creo que es un debate que Argentina tiene que darlo, creo que los sindicatos lo saben y están de alguna manera empezando a negociar con el Gobierno. Quizás una herramienta que elija el Gobierno sean los acuerdos sectoriales, que se establezca en una mesa de diálogo seria, sin ideologías y con compromiso; que cada uno ponga algo. Las Provincias tendrán que resignar algo de sus impuestos, la Nación también, los trabajadores algunas prorrogativas, los empresarios invertir, para que en ese marco de acuerdo hacer más competitivas las cadenas sectoriales, para tener una mejor presencia exportadora o bajar los precios para tener un mejor un mercado interno.

 

¿Y hay un escenario político para eso?

Yo creo que sí, si se confirma en octubre el resultado de las Primarias en Octubre, hoy hay un escenario para hacerlo, hay mucha preocupación también en el mercado laboral. Hay que tener en cuenta que el sistema laboral está precarizado, Argentina no puede seguir teniendo el 25 o el 30% de empleo informal porque esto atenta contra la calidad de vida de la población y atenta contra las cuentas fiscales a futuro y en especial al sistema previsional. Creo que es un debate serio, sin ideología, con fuerte compromiso, que Argentina necesita darlo para no quedar rezagado en los términos de percepción de inversiones.

 

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Presupuesto 2018: la proyección económica en versión oficial

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Escriben Guillermo Knass y Martín Leiva Varela, ECONEA, especial para Economis. El viernes el Gobierno nacional presentó como todos los años el presupuesto nacional para el año 2018 cumpliendo con la ley de administración financiera del Estado nacional Nº 24.156 (para los que les interese el aspecto formal de la norma).

En el presupuesto público se autorizan los gastos y se estiman los recursos que tendrá el Estado nacional para el año en cuestión.

La estimación de los recursos está directamente ligada a la visión de la realidad  que tenga el gobierno del 2018,  ya que casi la totalidad de los recursos provienen de los impuestos, y la cuantía de estos  va a depender de la marcha de la economía que es fuente de los recursos tributarios que alimentaran el presupuesto.

Por el lado de los egresos, el presupuesto va a mostrar cual es la filosofía que va a tener el Gobierno con respecto a subsidios, inversión pública, tarifas etc.

Veamos que podemos interpretar de la presentación del Presupuesto 2018 del ejecutivo nacional:

  • Contexto general: la primera parte del mensaje de presupuesto da un Estado de la situación económica general que se espera para el país, analicemos las principales afirmaciones:
  1. El estado de la inversión encabeza el análisis del mensaje del presupuesto, mostrando un cuadro comparativo de la inversión en los países de la región:El mensaje correlaciona el bajo crecimiento argentino con la baja tasa de inversión en comparación a otros países de América. Propone que la tasa de inversión llegue como mínimo al 20,8% para que el país crezca un 3,5 %. Quizás la meta sea un poco optimista ya que con una tasa cercana Brasil no crece.
    1. Gasto público:

    El mensaje dice textualmente:

    “El gasto público subió 16 pp en términos del PBI entre 2006 y 2015 pasando de 26% a 42%.Es posible identificar tres grandes ítems que motorizaron el crecimiento del gasto público entre 2006 y 2015: la masa de salarios públicos (creció 4,8 pp –impulsada principalmente por incrementos en las Provincias y Municipios), el gasto previsional (4,6 pp) y las transferencias al sector privado (4,0 pp, impulsadas por los subsidios indiscriminados a los servicios públicos). La presión tributaria también creció en esos años, pero solo un tercio de lo que creció el gasto, ascendiendo a 32% del PBI en 2015.”

    Continúa haciendo un análisis de la calidad del gasto público para concluir en la necesidad de achicarlo fijando una meta de déficit fiscal del 4,2% del PBI en este año y al 3, 2 % en el 2017.

    Para ubicarnos… el déficit fiscal terminó encima del 7 % del PBI en el año 2016, con lo que bajarlo al 4,2 % sería un éxito descomunal y daría un shock de confianza importantísimo al Gobierno. Pero para lograr esto, el esfuerzo también debería ser descomunal. El tema es donde ajustar porque para cumplir con el punto a) (incrementar la inversión) el déficit debe achicarse por el lado del gasto y no por la suba de impuestos, que está previsto incluso bajarlos para favorecer la inversión.

    Algunas opciones del gobierno (cabe aclarar que no son sugerencias, simplemente queremos mostrar a los lectores lo que representan algunos gastos en porcentaje del PBI y abrir el debate sobre cual hay que modificar o no):

    Los datos están basados en el ejercicio cerrado 2016

    • Las remuneraciones a la administración pública nacional fueron de 220.000 millones, esto equivale a 2, 75 % del PBI
    • Los planes: los tan polémicos y a veces despectivamente llamados planes como la AUH, PROGRESAR, etc. Para sorpresa de muchos no llegan a ser el 1 % del PBI, con lo que quitar todos los subsidios a los sectores más vulnerables de la población no ayudaría mucho en nuestra opinión.
    • En cambio los subsidios otorgados a la energía y el transporte que sabemos que están distribuidos muy inequitativamente en el país (Buenos Aires recibe el 70 % de los mismos) y además dentro de la población benefician a quien más electrodomésticos tienen o usan más aviones, representan el 3 % del PBI.

    El escenario es complejo, pero no en vano se advierten los incrementos de la tarifa eléctrica para después de octubre.

    El tema es que este año el blanqueo de capitales aporto más de un 1,5 % del PBI al fisco, o sea que el año que viene el crecimiento económico debería ser tan grande que permita seguir bajando el déficit con impuestos más bajos y sin blanqueo.

    1. Inflación: el gobierno espera llegar a un 15,7 % de inflación en el 2018, para lo cual es crucial cumplir la meta fiscal del punto b), ya que si el déficit no se achica obligará al Banco Central a seguir emitiendo y esto seguirá generando inflación por más Lebacs que se emitan.

     

    1. Dólar: el Gobierno proyecta un dólar promedio de $ 19,30 para el año 2018, lo cual lo dejaría igual que ahora, si le descontamos la inflación. La misma falta de competitividad (traducido en colas a Paraguay), por lo que esta situación actual en Misiones no tiene tendencia de revertirse. Hace unos días Carlos Melconian primer presidente del Banco Nación de la era Macri declaro que el dólar debería estar a $ 23,10. Valor al que según la proyección de Nación no se va a llegar ni en el año 2019.

     

    Síntesis:

     

    Más inversión, menos impuestos, menos inflación, crecimiento del 3,5 %, etc. El mensaje es muy optimista y por el bien de todos, la meta fiscal es clave, el tema da para mucho y es importante que lo conozca la población porque en el presupuesto está el plan de acción del gobierno.

     

    PROYECCIONES

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Dujovne presentó el Presupuesto 2018: inflación promedio de 15,7% y dólar a $ 19,30

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El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, presentó en la Cámara de Diputados el proyecto de ley de Presupuesto 2018 y se estima que la votación se postergue hasta diciembre, tras el recambio legislativo.

El Presupuesto 2018, que será debatido en la Comisión de Presupuesto y Hacienda que preside el diputado oficialista Luciano Laspina), prevé un crecimiento económico del 3,5% y una inflación promedio del 15,7%. “Vamos a trabajar en función de las metas de inflación del BCRA”, aseguró Dujovne.

También prevé un tipo de cambio que oscilará entre los $19 y $20,50 por dólar, con un promedios de 19,3%, y proyecta para el comercio exterior un crecimiento del 6,5% tanto en exportaciones como en importaciones, ya que este año podría terminar con un déficit cercano a los 7.000 millones de dólares.

Dujovne anunció que habrá un nuevo recorte de los subsidios a la energía y destacó el crecimiento del “gasto en servicios sociales”.

Al presentar el Presupuesto 2018 en la Cámara de Diputados, Dujovne señaló que para el año próximo se estipula “baja del gasto en subsidios, que se situaba en 22% del gasto primario en 2015 y baja al 12% del gasto primario en 2018”. Paralelamente, indicó que “el gasto en servicios sociales se va a situar en 76% del gasto primario, comparado con el 73% de 2017, y un promedio del 77% entre 2003 y 2015”.

Además, el ministro puso de relieve que para el año próximo se proyecta un “crecimiento de la inversión bruta del 12 por ciento”. “Es un presupuesto sólido y creíble”, afirmó Dujovne y garantizó que “las erogaciones van a ser idénticas a las que aprobó este Congreso”. “Tengan la certeza de que este que estamos enviando es el que se va a ejecutar”, sostuvo.

Del resumen del Presupuesto Nacional 2018 se observa que: en principio no habrá reducción de ministerios, que el mayor ajuste cae en las áreas de Energía (lo que supone que se mantendrá un esquema de incrementos tarifarios) y que se aumentan las partidas sociales y de Educación. El crecimiento se estima en 3,5% la inflación en un promedio de 15.7% y un tipo de cambio ubicado en $19,3.

Los grandes números del proyecto de Presupuesto que presenta el ministro de Hacienda Nicolás Dujvone ante el Congreso parten de una premisa que el Presupuesto sea una “herramienta creíble” y lo fundamentan que en los últimos 12 años las ampliaciones presupuestarias representaron en promedio 18,5% en tanto que en 2017 el desvió fue 2,8%. Se señala también que “las modificaciones llevadas a cabo por la Jefatura de Gabinete representaron el 0,3% a pesar de tener un máximo permitido de 7,5%.”

En la presentación oficial se argumenta que

 Crecimiento de 3% para 2017 y 3,5% para 2018, (en el resumen se aclara que desde 2010-2011 que la economía no crecía dos años seguido).

 La inflación continuará bajando “en forma compatible con la meta del BCRA (10% + 2%)”. La variación interanual promedio estimada para el 2017 se consigna 24,5% y para el 2018 15,7%.

 El tipo de cambio promedio para este año $ 16,7 y 2018 $ 19,3.

 La inversión en 2018 llegaría a 17% del PBI (aclaran que era 15% en los últimos años)

 El consumo también crece, en línea con el PBI

El Gobierno aspira a reducir el déficit para tener cuentas públicas sostenibles; resolver las deudas de infraestructura y sociales heredadas y converger hacia un sistema tributario más simple, eficiente y equitativo.

Para dar previsibilidad a la reducción del déficit fiscal se anuncian metas fiscales:

• Metas fiscales anuales (déficit primario en % PIB) 2017: 4,2%, 2018: 3,2% y 2019:2.2%.

 Los ingresos crecen 19% y el gasto primario 14,8%. Se estiman para el 2018 ingresos totales de 2.104.286 millones de pesos y gastos primarios por 2.499.287 de los cuales los gastos de capital alcanzan a los 210.941 millones de pesos.

 El gasto de capital crece 17,2%, por encima de total del gasto primario.

• El déficit primario es equivalente a 3,2% del PBI, en línea con la meta

 El déficit financiero es 5,5% del PB.

Uno de los puntos fundamentales para que liberar el potencial del crecimiento es sin duda la presión tributaria. Al respecto el proyecto de presupuesto estima que en el 2017 la presión fue de 24,9% para descender en el 2018 a 24.6% una disminución de apenas 0.3%. En el resumen elaborado por el Ministerio de Hacienda se destaca que el gobierno recibió un gobierno con una presión tributaria del 26.3% en el 2015 llegando a 24.9% este año.

La proyección de crecimiento de los principales impuestos en 2018 será:

 Aportes y contribuciones: +22,3%

 IVA (neto): 20.7%

• Ganancias: +20,7%

• Créditos y débitos: +18,9%

El gasto primario de la Administración Pública Nacional crecerá en el 2018 14.8% aunque el promedio proyectado lo ubica en 20.2%. Respecto del 2017 significa un punto menos.

En la presentación se destaca que “En 2017, por primera vez, en más de 100 años se logran combinar simultáneamente una reducción del gasto público/PBI, una baja de la presión tributaria y un menor déficit fiscal /PBI con la economía creciendo y la inflación cayendo. Esto se repetirá en 2018”.

Una de las críticas recurrentes de la oposición es que luego de las elecciones se viene Macri prepara un “gran ajuste”. De la lectura del presupuesto no parece que dicho ajuste vaya a ser tan severo. En particular, se observa que se aumenta la participación del gasto en servicios sociales en el gasto primario aumentando a 76% es decir 3 puntos más que este año y 11 puntos más que en el 2016.

El un gráfico se muestra que durante los años 2003 y 2015 lo destinado al gasto social era un promedio del 67%.

Respecto al presupuesto del 2017 los ministerios más perjudicados fueron: Ministerio de Energía y Minería -19.5%; Producción: -6.0%: Agroindustria: -3.4% y Transporte: -6.3%. En tanto el Ministerio de Trabajo 22.3 lidera la cartera que más incremento tuvo en su partida seguida por Educación: 21.9% y Desarrollo Social 21.2%

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El costo de compra de energía de Emsa a Cammesa aumentó 566 por ciento en año y medio

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El tarifazo nacional decretado por el presidente Mauricio Macri impactó severamente en las finanzas de la empresa eléctrica misionera. En un año y medio, el costo de compra de energía a la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico aumentó 566 por ciento, mientras que la tarifa en Misiones, por decisión del gobernador Hugo Passalacqua para que el impacto social y económico sea gradual, se incrementó solo en 263 por ciento, explicó el titular de Emsa, Sergio Ferreyra.

El directivo explicó en la comisión de Presupuesto de la Legislatura provincial, que los pagos a la compañía distribuidora nacional, tuvieron un enorme impacto en la situación financiera de la empresa. En julio del año pasado, la compra de energía representaba el 16,34 por ciento de la recaudación local. Con la suba a 319 pesos el MGV, pasó a representar el 49 por ciento de la recaudación. En febrero de 2017, con el nuevo tarifazo, ya representa el 58,13 por ciento de la recaudación.

Sin embargo, dijo, Emsa mantiene una de las tarifas más bajas del país y siguió haciendo inversiones en el sistema eléctrico provincial. Asimismo, Ferreyra negó que haya un exceso de personal en la empresa, ya que de 1969 empleados de hace dos años, se pasó a 1897.

En relación al presupuesto previsto para el año 2018, el presidente de la empresa, Sergio Ferreyra explicó a los legisladores que el total de aportes proyectados para 2018 es de 407.915.000.

Describió los trabajos realizados para resolver problemas de “transmisión de energía eléctrica, que se daban principalmente en San Pedro, Irigoyen, San Vicente y El Soberbio”.

“Esto se va solucionando –manifestó- a partir de las habilitaciones de estaciones transformadoras concentradas en la zona”.

Respecto de la demanda de verano, explicó “que cada vez se dan menos problemas”, “teniendo en cuenta el crecimiento del 7,6 anual en materia energética respecto de la situación al inicio de la gestión”.

Como ejemplo, citó la inauguración de 250 estaciones nuevas en Posadas”. “Esto hace que tengamos cierta seguridad, ante una situación de salida de línea, porque continuamos abasteciendo con muchas otras”.

 

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El desempleo se mantuvo estable en el segundo trimestre en Posadas

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El Instituto Nacional de Estadística y Censos dio a conocer los datos de la desocupación del segundo trimestre. En Posadas el desempleo se estancó en 5,1 por ciento, en comparación con el mismo período del año pasado, pero creció un punto en relación con el primer trimestre de este año y casi duplica la tasa del cuarto trimestre del año pasado.

Sin embargo, la tasa de empleo cayó de 42,2 a 39,8 por ciento en el segundo trimestre, lo que revela que hay menos gente buscando empleo, quizás por el efecto desaliento ante el incesante cierre de comercios en la capital misionera, azotada por las asimetrías con Encarnación. La tasa de actividad también se redujo de 44,5 a 42 por ciento.

En paralelo, creció el porcentaje de ocupados que demandan un nuevo empleo de 7,8 a 8,2 por ciento.

La falta de empleo se percibe también en que la subocupación se redujo de 8,1 a 7,6 por ciento.

El desempleo se mantuvo estable en el segundo trimestre en Posadas by Juan Carlos Arguello on Scribd

En el país, el Índice de Desocupación se ubicó en el 8,7% al término del segundo trimestre del año, seis décimas por debajo del 9,3% registrado en igual período de 2016, informó hoy el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

En tanto la tasa de subocupación horaria demandante se ubicó en el 7,4 % entre abril y junio de este año, contra el 7,7 % de igual período del 2016, mientras que la no demandante fue de 3,6 % contra 3,5 % del período anterior.

El Gran Buenos Aires se mantiene como la región con más desempleo a nivel nacional, donde la tasa de desocupación escala al 10%. Y dentro de esa región, el desempleo llega a casi el 11% en los partidos del conurbano bonaerense, mientras en la Ciudad de Buenos Aires es del 7%.

La Pampa posee un desempleo del 8,8% en el segundo trimestre del año, pero cuando se pone la lupa dentro de la región, hay tres focos de preocupación. El desempleo en La Plata llega al 10,2%, en Rosario es del 10,8% y en Mar del Plata escala al 11,9 por ciento. Y en estos aglomerados, el lento despegue de la industria es el análisis general que permite explicar los números.

Mar del Plata es la ciudad del país con el índice más alto de desocupación (11,9%). El resto de las zonas que registran desocupación de dos cifras son los aglomerados urbanos de las grandes ciudades: Gran Buenos Aires (10,9%), Gran Rosario (10,8%) y Gran La Plata (10,2%).

Las comparaciones de estos aglomerados respecto del año pasado son mixtas. Mientras que en Gran La Plata y Mar del Plata se registró un aumento de la cantidad de personas que buscaron empleo y no lo encontraron (en el primer caso pasó de 6,9% a 10,2%; y en las tierras de Arroyo pasó de 11,6% a 11,9%) en el Gran Buenos Aires y en Gran Rosario, los indicadores se modificaron a la baja (de 11,2% a 10,9% en territorio bonaerense, y del 11,7% a 10,8% en las zonas aledañas a Rosario).

En términos generales, ¿por qué creció el empleo pero cae la tasa de empleo, que son los ocupados cada 100 habitantes? El empleo creció 0,5%, pero por debajo del crecimiento demográfico (1%). Es por esa razón que la tasa de empleo cayó levemente del 41,7% al 41,5%.

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