ENTREVISTAS

“Mensajeras de lo Alto” la colección que posicionó a Florencia Pereyra como Embajadora del Diseño Misionero

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“Es una oportunidad muy grande para mostrar el talento que hay en la provincia”, afirmó Florencia Pereyra, nueva Embajadora del Diseño Misionero. La diseñadora presentó su capsula “Mensajeras de lo Alto” donde conjugo naturaleza, color y experimentación textil.

La diseñadora Florencia Pereyra, creadora de la marca Florencia Per, fue coronada Embajadora del Diseño Misionero en el marco de la Ruta del Diseño Misionero. El reconocimiento la proyecta como representante del diseño provincial a nivel local y nacional, con una colección inspirada en la diversidad de aves autóctonas. Para el sector, su elección consolida el crecimiento del ecosistema creativo en Misiones y fortalece la presencia de diseñadores emergentes en circuitos profesionales.

Una embajadora para mostrar el potencial creativo de Misiones

Misiones profundizó su política de impulso al diseño al coronar a Florencia Pereyra como Embajadora del Diseño Misionero, un título que la habilita a representar a la provincia en circuitos creativos provinciales y nacionales durante todo 2026. La diseñadora, creadora de la marca Florencia Per, afirmó que la distinción “representa una oportunidad muy grande para poder mostrar no solo mi talento sino toda la capacidad que hay en la provincia. La Ruta del Diseño es eso: poder dar a conocer lo que hacemos en Misiones”.

El nombramiento refuerza el rol institucional de la Ruta del Diseño Misionero como incubadora creativa, plataforma de visibilidad y mecanismo de profesionalización para el sector. Cada edición convoca a diseñadores emergentes, promueve procesos de experimentación textil y estimula la producción de colecciones con identidad local.

Pereyra participó por segundo año consecutivo del certamen y fue seleccionada por un proyecto que combina alta costura, intervención textil artesanal y una fuerte impronta conceptual.

Trayectoria, formación y un regreso clave a Misiones

Pereyra inició su formación en la EPET N°2, donde se vinculó al diseño desde los 15 años. Luego cursó la Tecnicatura Superior en Diseño de Indumentaria en Córdoba, donde también trabajó para marcas de alta costura. “Recién antes de la pandemia me vine a Misiones y ahí me puse a desarrollar mi marca Florencia Per”, relató.

Su firma nació orientada a vestidos de fiesta, egresadas, quince años y novias, con foco en confección de alta costura. La diseñadora destacó que volver a la provincia implicó “reconstruir una cartera de clientas y volver a darme a conocer”, un proceso en el que la Ruta del Diseño Misionero “significó un impulso muy importante”.

El programa —que combina talleres, mentorías y un proceso intensivo de incubación creativa— la llevó a experimentar con técnicas nuevas: “Nos desafía a buscar materiales, replantear el uso del textil, explorar técnicas que antes no pensábamos que podían usarse para alta costura. Es un desafío que abre la visión como diseñadores”.

Además, invitó a los jóvenes del sector a sumarse a nuevas ediciones: “Es una oportunidad muy grande para crecer como profesional. No es que participás un año y ya está; es una familia creativa que se construye”.

La Ruta del Diseño Misionero: incubación, desafíos y proyección nacional

Pereyra subrayó la importancia del programa para la formación de diseñadores locales. “La Ruta es una oportunidad inmensa. El proceso de incubadora nos lleva a desafiarnos, replantearnos cosas, buscar materiales y técnicas que antes no imaginábamos. Nos abre la visión como diseñadores”.

La diseñadora anticipó que su rol como embajadora implicará múltiples presentaciones durante el próximo año: “Habrá desfiles a nivel nacional y provincial. Vamos a ir al primer desfile con la colección cápsula que gané y después seguramente plantearemos otras colecciones para mostrar la belleza de Misiones a través del diseño”.

La diseñadora sostuvo que la coronación también impulsa su marca como emprendimiento: “Es una forma de dar a conocer lo que estoy haciendo y cómo trabajo. La Ruta del Diseño Misionero les da a los emprendedores una oportunidad grandísima para mostrarse, incluso en escenarios nacionales donde sería muy difícil llegar por cuenta propia”.

“Mensajeras de lo Alto”: naturaleza, color y experimentación textil

La colección que la consagró embajadora lleva el nombre “Mensajeras de lo Alto”, una cápsula inspirada en aves de Misiones y en la estética de sus plumajes. La propuesta parte de la observación del Surucuá Amarillo, el Carpintero Arcoíris y el Bailarín Azul, especies con combinaciones vibrantes que reflejan la diversidad de la selva misionera.

Las piezas se destacan por: Intervenciones textiles experimentales. Superficies que evocan alas, brillos y volúmenes. Textiles premium y terminaciones de alta costura. Un manejo deliberado del color como eje narrativo.

“El proceso textil y las intervenciones artesanales fueron lo que más se destacó entre todos los proyectos”, señaló Pereyra. Además, recordó que el año anterior desarrolló una cápsula basada en cero desperdicios, reutilizando el 100% del textil para reducir la contaminación: “Me gusta trabajar el textil como algo más, no como una superficie lisa. Que sea parte del accesorio de la prenda”.

La combinación entre técnica artesanal, exploración conceptual y narrativa visual consolidó a “Mensajeras de lo Alto” como una propuesta ganadora dentro del certamen.

Un reconocimiento que impulsa su marca y a la industria creativa local

La diseñadora consideró que ser embajadora representa un impulso significativo para su emprendimiento. “Es una forma de dar a conocer todo lo que estoy haciendo y cómo trabajo. La ruta le da una oportunidad grandísima a los emprendedores que recién estamos emergiendo. Nos permite participar en desfiles, incluso a nivel nacional, algo que de otra manera sería muy difícil”.

De cara a 2026, anticipó una agenda de nuevos proyectos y presentaciones en Misiones y en otras provincias. Su marca puede seguirse en redes como Florencia Per Atelier.

La coronación de Pereyra reafirma el rol de la Ruta del Diseño Misionero como política pública para promover la moda local, visibilizar el talento emergente y proyectar al diseño provincial en escenarios nacionales, destacando creatividad, innovación y compromiso ambiental.

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“No seguir en la nostalgia”: Mercedes D’Alessandro, en el corazón del nuevo plan económico que discute Cristina Fernández

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En su prisión domiciliaria, Cristina Fernández de Kirchner recibió a un grupo de nueve economistas. En esa mesa estuvo la misionera Mercedes D’Alessandro. Allí se cerró un trabajo de meses: la elaboración de un plan económico integral para un eventual futuro gobierno. D’Alessandro relata cómo nació ese espacio, qué discutieron y cuál fue la frase que marcó la reunión: “No se trata solo de armar un proyecto económico, sino un proyecto de país”.

La reunión desató una tormenta y obligó a una rápida reacción del Poder Judicial que le puso más límites a la interacción de la ex presidenta y a los motivos de las reuniones. Cristina reaccionó también con la retórica habitual: “Lo que molestó de verdad al bestiario mediático, a sus patrones económicos y al Gobierno de Milei… es que hablamos de un Modelo Económico Nacional de crecimiento productivo y federal para el Siglo XXI en una Argentina que, desde el 10 de diciembre del 2023 a la fecha y bajo el gobierno y las políticas de Milei, no deja de destruir empresas y puestos de trabajo”.

Entre noviembre del 2023 y agosto de este año desaparecieron, literalmente, 19.164 empresas; a razón de casi 30 por día. En ese mismo período de tiempo se destruyeron 276.624 puestos de trabajo registrados en unidades productivas. Es decir: más de 432 hombres y mujeres perdieron su trabajo cada día durante lo que va del gobierno de Milei. Hasta el Gobierno peronista más flojo, que además fue atravesado por una pandemia sin precedentes tuvo mejores resultados que esta catástrofe de Milei”, retrucó. 

Los economistas que se reunieron con Cristina elaboraron un documento de 400 páginas. Mercedes es la segunda a la derecha de Cristina.

La economista misionera Mercedes D’Alessandro no oculta la impresión que le generó entrar a la casa donde Cristina Fernández cumple prisión domiciliaria. Pero deja algo claro desde el principio: no fue un encuentro ceremonial ni una “visita festiva”, como quisieron instalar algunos medios. Fue, dice, una reunión de trabajo intensa y cronometrada, para la cual llevaban meses preparándose.

“El origen fue muy simple -explica-. Cristina, como presidenta del Partido Justicialista, pidió a todas las secretarías del PJ que empiecen a elaborar propuestas de cara a lo que viene. No quería que la agenda fuera solamente frenar a Milei, sino también pensar qué se le propone a una sociedad que va a quedar muy golpeada después de este gobierno”.

La primera convocatoria partió de la Secretaría de Economía y Producción del PJ, encabezada por el diputado salteño Emiliano Estrada. En mayo comenzaron los encuentros: “Participaron entre 50 y 60 economistas y especialistas. De ahí surgieron comisiones de trabajo que elaboraron distintos capítulos. Todo eso se integró en un documento extenso, con debates, consensos y propuestas. Eso fue lo que le presentamos”.

Cristina lo esperaba subrayado, con preguntas precisas y datos actualizados al detalle. “Ahí nos dimos cuenta —dice D’Alessandro— de que estaba súper enfocada, muy informada, muy atenta a los números y los acontecimientos. Tenía todo en la cabeza”.

En esa mesa, Cristina fue clara sobre los puntos que considera críticos. Uno, tal vez el más urgente, es el deterioro acelerado del tejido productivo y social:
“El Gobierno de Milei logró que cierren más empresas que durante el COVID. Eso es algo que ella viene planteando y nosotros también. El freno absoluto de la obra pública, las rutas deterioradas, que no solo afectan al empleo, sino la imposibilidad de mover producción: todo eso está generando un daño enorme”.

El otro foco es la deuda. “Este gobierno está tomando deuda a lo pavote. A la que tenía Macri con el FMI —que ya era gigantesca y venía llena de condiciones— Milei le sumó más deuda con el Fondo, más préstamos del Tesoro de Estados Unidos y más desembolsos de organismos como el Banco Mundial o el BID”.
Para D’Alessandro, Cristina fue tajante: este problema excede al peronismo. “Ella dijo que hay que lograr un consenso más amplio, porque cualquier gobierno va a enfrentar montañas de vencimientos y condicionamientos”.

Tres rumbos para salir del pozo

En la presentación aparecieron tres líneas gruesas, que serán el corazón del documento:

  1. Un Estado que aproveche mejor sus capacidades
    “Se habló de un Estado más moderno, más territorial, que incorpore la revolución tecnológica para ser más eficiente y no tan grande. Un Estado que funcione mejor”.
  2. Una reforma tributaria que revise privilegios
    “Se discutió la unificación tributaria, la simplificación de regímenes y la revisión de los privilegios fiscales que hoy cuestan varios puntos del PBI y no tienen sentido”.
  3. Fortalecimiento de la moneda
    “No se trata del tipo de cambio solamente. Es un plan más amplio: acumular reservas, mejorar la matriz exportadora, innovar. Cristina también puso mucho el acento en las cuestiones ambientales”.

La frase que quedó rebotando en la sala

D’Alessandro cuenta que hubo un momento que condensó el espíritu de la reunión.
“Cristina dijo algo que quedó resonando: “No se trata solo de armar un proyecto económico, sino de armar un proyecto de país”

“Es pensar un proyecto económico que sea un proyecto de país, que integre a trabajadores, que integre las familias, que integre las provincias, que podamos pensar en una dimensión más amplia”, sintetiza la economista.  

¿Eso implica una autocrítica?

“Es un reconocimiento de que por lo menos en el último gobierno que tuvo el peronismo, que es el de Alberto Fernández, eso no funcionó”.

También se habló de una unificación tributaria. En las provincias, muchas veces quien tiene una empresa o hace una actividad económica, tiene que tributar al municipio, a la Provincia y a la Nación. Debemos buscar maneras de simplificar esos regímenes para que no sea tan difícil para los privados, con una mirada de modernización también de las agencias de recaudación”.

La economista agrega que Cristina estaba “entusiasmada” con que el PJ trabajara de manera proactiva, con equipos amplios, “viniendo de experiencias de gestión nacional y de muchos gobiernos locales”.

La reunión también incluyó una mirada sobre los debates que vienen en el Congreso: reforma laboral y previsional. 

Esas reformas que propone Milei tienen casi un carácter irreversible… ¿qué plantean en ese debate?

“Son discusiones profundas, tal como lo decís. En el PJ hay un grupo trabajando en contrapropuestas, encabezado por Vanesa Siley, con Recalde, Palazzo y otros diputados que vienen del mundo laboral. Sabemos que va a ser difícil porque el Congreso está más inclinado hacia Javier Milei, pero el partido hay que jugarlo hasta el último minuto”.

Se compara el modelo actual con los 90 ¿lo ves similar?.
“Por momentos veo cosas idénticas, pero con mucha más velocidad. Aunque también pienso que hoy el mundo vive transformaciones gigantes: la irrupción de la inteligencia artificial, los cambios en el trabajo, la disputa tecnológica de Estados Unidos con China”.

La mención la lleva a otro punto: el rol de Donald Trump. “Nadie veía venir estos favores tan abiertos de Trump y Bessent Scott a Milei. Trump dice públicamente que ayuda a Milei y no a la Argentina. Es un apoyo explícito y político, porque lo ve como un jugador aliado en su proyecto conservador”.

En el cierre, D’Alessandro deja una conclusión que marca el tono de la entrevista:

“El peronismo tiene un gran capital: experiencias de gestión, gobiernos provinciales y locales. Pero eso no se puede usar con nostalgia. No podemos querer volver a un espejo del pasado. Hay que actualizar el pensamiento, modernizarse, sumarse a la ola tecnológica y construir un proyecto político que le dé respuestas a una sociedad que va a quedar muy golpeada después de este Gobierno”.

Y remata con una enumeración que grafica la profundidad de la crisis: “Cada uno tiene un jubilado que compra los remedios día por medio, un amigo que busca trabajo y no consigue, alguien endeudado, alguien que se largó a hacer changas. Todo eso forma parte del debate económico”.

El encuentro con Cristina Fernández reunió a un grupo diverso de economistas, sociólogos y especialistas que desde mayo trabajan en el documento presentado al PJ. Jorge Carrera, licenciado en Economía y contador por la UNLP, doctorado en la Università di Pavia, ex vicepresidente del Banco Central e investigador del Conicet, aportó su experiencia en macroeconomía y sistemas financieros. Mercedes D’Alessandro, economista y doctora por la UBA, ex directora Nacional de Economía, Igualdad y Género, especialista en desigualdad y autora de Economía Feminista y Motosierra y Confusión, es una de las voces que articulan el enfoque social del plan. Valentina Castro, socióloga de la UNLP, docente y columnista en AM 530, integra el equipo desde una perspectiva de economía política. También participó Emiliano Estrada, economista de la UBA, diputado nacional y ex ministro de Economía de Salta, quien coordina la Secretaría de Economía y Producción del PJ. A él se sumó Martín Pollera, economista de la UNLP, ex secretario de Comercio Interior y ex director del Banco Nación. Desde el campo académico intervino Pablo Manzanelli, sociólogo, doctor en Ciencias Sociales, investigador del Conicet y coordinador del CIFRA-CTA. Completan el grupo Anastasia Daicich, economista de la UBA con especializaciones internacionales, ex funcionaria del Ministerio de Economía y directora de la consultora Qualy; Fernando Ausas, economista y coordinador del área de Análisis Económico de Analogías; y Juan Pablo Futten, contador público, especialista en impuestos y asesor del Senado en materia tributaria.

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La frontera turística se expande: nace un nuevo destino en Misiones

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“La selva te enamora de a poco”, dijo Juan Manuel Zorraquin hace dos años, al momento de inaugurar un lujoso hotel a orillas del río Paraná. La inmensidad del monte misionero y la mansa opulencia del lago Urugua-í se esfuerzan en desmentirlo: la naturaleza reclama amor a primera vista. Allí, en el corazón de la reserva natural que rodea el embalse del arroyo Urugua-í, donde Zorraquin y su socio, Bebe Badino, se preparan para dar el siguiente paso de una apuesta que cambiará el mapa turístico de Misiones: un condo hotel y un barrio cerrado de baja densidad en plena selva, con inversión millonaria y foco en la sustentabilidad, pensado para ampliar la frontera histórica del destino Iguazú. El nombre lo dice todo: La nueva Iguazú.

Zorraquin y Badino no llegan de cero a la selva. Son los creadores de Pristine Luxury Camps en la reserva de Puerto Bemberg, en Puerto Libertad, a orillas del río Paraná, un glamping de lujo que se inauguró hace dos años y que se convirtió en referencia regional, junto a Puerto Bemberg, la vieja posada que gestiona Zorraquin. Allí levantaron seis cabañas de alta gama en medio del monte, con madera certificada, techos de paja, mucho vidrio, piscinas privadas, tinas con vista al río y una filosofía clara: el lujo es el disfrute en contacto con la naturaleza. Cada detalle se pensó bajo un modelo de quíntuple impacto: preservación y regeneración de la selva, huella de carbono negativa, basura cero, compras kilómetro 0 y desarrollo local a través de una escuela de hotelería propia, de la que salieron los varias decenas de jóvenes que hoy sostienen la operación diaria. Esa experiencia es, ahora, el laboratorio y el respaldo del nuevo proyecto en el Urugua-í, con 70 hectáreas de monte a orillas del lago.

El lago y la selva ofrecen un producto que Iguazú nunca terminó de desarrollar”, plantea Zorraquin en una entrevista exclusiva en Economis, acompañado por Badino. “La provincia necesita ampliar la torta. No podés tener un destino global con una oferta que es prácticamente la misma desde hace veinte años”. El nuevo emprendimiento, ubicado sobre el perilago, combina un condo hotel con renta proyectada y un barrio cerrado de lotes de unos 2.000 metros cuadrados, rodeados de selva, con un solo acceso desde la ruta, portero visor, seguridad y servicios completos. La idea es intervenir lo menos posible: construcción en seco, sistemas industrializados de madera o hierro, un estilo moderno, práctico y limpio, que dialogue con el entorno sin caer en el artificio.

Bebe Badino y Juan Manuel Zorraquin son amigos y socios en este nuevo emprendimiento que expande la frontera turística del norte.

Vivir en el barrio será hacerlo con beneficios de hotel, en un entorno donde el confort y la naturaleza conviven sin esfuerzo. Las Suites del Lago, de diseño moderno, amplio y luminoso, se despliegan frente al agua con vistas abiertas que invitan a relajarse desde el despertar. 

El Restaurante & Bar del Lago ofrecerá gastronomía regional, parrilla y una proveeduría para abastecerse sin salir del complejo, mientras que la Piscina & Family Estar sumará espacios de relax y entretenimiento para todas las edades. La vida cotidiana se completa con recreación náutica -kayaks, stand up paddle y navegaciones exclusivas al Salto Yasy- y con el acceso a todos los amenities del hotel, desde el restaurante y la piscina hasta el embarcadero y las canchas deportivas. A ello se suman experiencias naturales únicas, con caminatas guiadas a los saltos Urugua-í, Guatambú y Bella Vista, que permiten vivir la selva desde adentro.

Porque la naturaleza es el mayor valor del proyecto, la sustentabilidad guía cada decisión de diseño y desarrollo. Desde la selección precisa de las áreas a intervenir hasta los retiros constructivos que aseguran la protección de la selva nativa, todo el masterplan está pensado para convivir con el monte sin desplazarlo. El barrio y el condo hotel contarán con un plan de manejo y regeneración de especies naturales, administrado por una reconocida marca nacional especializada en conservación, que garantiza estándares profesionales en restauración ambiental. El uso responsable del suelo y del agua establece un equilibrio real con el entorno, de modo que cada infraestructura conviva con el paisaje sin alterarlo y que cada experiencia aporte a la preservación del ecosistema que convierte al Urugua-í en un destino único.

La escala económica del proyecto revela su verdadero alcance transformador: el Condotel demandará una inversión inicial estimada en 4 millones de dólares, mientras que la puesta en valor integral del loteo -infraestructura, accesos, servicios y acondicionamiento ambiental- requerirá alrededor de 2,5 millones de dólares adicionales.

Pero el impacto real se multiplicará a medida que avancen las etapas. Solo la primera fase del barrio cerrado prevé 50 lotes frente al lago, donde cada vivienda deberá superar los 120 m², lo que implica inversiones individuales cercanas a los 120.000 dólares por casa. Ese movimiento generará otros 7 millones de dólares inyectados directamente por los propietarios, a los que se sumarán las obras vinculadas a los 100 lotes posteriores, que podrían aportar más de 20 millones de dólares en inversiones privadas atomizadas. En conjunto, el desarrollo completa un volumen proyectado superior a los 30 millones de dólares, distribuido en etapas y protagonizado por múltiples inversores, reforzando así el carácter expansivo y sostenible del nuevo polo turístico del Urugua-í.

El cronograma está delineado con prudencia. La primera etapa, que incluye las seis hectáreas del condo hotel y otras siete hectáreas frente al lago, se presentará formalmente en marzo. Para entonces, el family & friends ya estará avanzado y las obras iniciales en marcha. “Queremos darle seguridad al desarrollo”, explica Badino. “Vamos a trabajar por cupos: primero ponemos en valor un sector, lo terminamos bien, lo entregamos, y recién ahí avanzamos al siguiente. Los tiempos los va a marcar el interés del público, pero siempre con una regla: no prometer más de lo que podemos construir con solidez”.

El modelo de negocio apunta a un inversor que busca renta y activo real. La experiencia de Pristine demuestra que las unidades hoteleras bien gestionadas pueden ofrecer retornos de entre el 6% y el 12% anual, dependiendo del año y del contexto turístico. La diferencia respecto a otros proyectos de condo hotel en Iguazú está en la escala y en el precio de entrada. “Hoy no podés vender suites a valores que tardan años en colocarse”, advierten. “Nosotros trabajamos con precios más razonables y financiación a diez años, para que el inversor local o regional pueda entrar y ver un horizonte claro de recuperación”.

Pero no todo depende del diseño del negocio. Los números duros de construir en Argentina también pesan. Zorraquin lo dice con franqueza: “En Brasil se construye a 600 o 700 dólares el metro cuadrado. Acá estamos arriba de los 1.000. Es muy difícil hacer viable una inversión de infraestructura con esos costos. Si sumás Ingresos Brutos, cargas sociales, impuestos al débito y el 4,5% que se paga cuando traés materiales de otra provincia, te encontrás con un escenario que espanta proyectos”. La crítica no es un reproche aislado, sino parte de un diagnóstico más amplio sobre la hotelería de Iguazú, que según ambos sigue golpeada y sin una recuperación plena tras la pandemia.

En ese contexto, reivindican el rol de las alianzas público-privadas, apoyándose en el caso de Pristine: la escuela de hotelería montada en el antiguo Hotel Roca, la tecnicatura que hoy tiene decenas de alumnos y los empleos formales que se generan en los distintos camps de la marca, desde Las Salinas en Jujuy hasta la Selva Misionera. “Ahí hay un impacto social concreto”, subraya Badino. “Formamos gente, le damos experiencia real y muchos después siguen su camino en otros hoteles de Iguazú u otros destinos. Es un modelo que se puede potenciar sin que el Estado tenga que multiplicar presupuestos: se trata de orientar lo que ya existe”.

La mirada sobre Iguazú como destino es tan respetuosa como incómoda. “Si no crece, va para atrás”, resume Zorraquin. Señalan la falta de eventos, de nuevos atractivos, de propuestas que extiendan la estadía. Mientras tanto, del lado brasileño destacan experiencias como la rueda panorámica, parques de agua y productos complementarios al Parque Nacional que lograron aumentar la permanencia del turista. “No se trata de competir con Iguazú”, aclara Badino. “Se trata de complementarla. El primer día el visitante va a Cataratas, pero el segundo y el tercero podría estar en el lago, haciendo kayak, navegaciones, senderismo, disfrutando un amanecer sobre el agua y un atardecer naranja planchado. La selva te puede ofrecer un destino por sí mismo”.

La marca Pristine, que nació en Las Salinas de Jujuy y se expandió a la selva misionera y a la Patagonia, es el paraguas conceptual de todo el ecosistema. “El lujo cambió”, suele repetir Badino. “Hoy el viajero de alta gama busca conexión con la naturaleza, grupos pequeños, privacidad, impacto positivo. Eso es Pristine en Las Salinas, en Iguazú y lo será en este nuevo desarrollo junto al Urugua-í”. 

Zorraquin, dueño de Puerto Bemberg y desde hace años promotor del turismo sustentable, aporta la mirada territorial y la obsesión por la integración con el entorno: desde la selección de materiales locales hasta los planes de regeneración de la selva y el diseño de senderos y experiencias.

El nuevo emprendimiento en la selva del Urugua-í se inscribe en esa misma lógica: baja densidad, alto impacto cualitativo, larga vida útil. No se trata de un boom inmobiliario más, sino de un intento deliberado por crear un nuevo territorio turístico en Misiones, capaz de alargar el pernocte provincial de dos a cinco noches, de distribuir el gasto hacia otros municipios y de demostrar que la selva puede ser escenario de negocios sofisticados sin dejar de ser selva. “No es una competencia suma cero”, insiste Zorraquin. “Si esto crece, derrama en toda la provincia. Y si algo está claro, es que el turismo bien hecho siempre vuelve en forma de trabajo, consumo e impuestos”.

La selva, mientras tanto, sigue haciendo su parte. Lo cubre todo, atenúa ruidos, blinda la intimidad, ofrece amaneceres luminosos y atardeceres líquidos sobre el lago. Zorraquin la sigue mirando con respeto. “La selva te enamora de a poco”, dice. El proyecto que encaran con Bebe Badino busca justamente eso: que ese enamoramiento tenga forma de destino, de inversión sostenible y de una nueva frontera para el turismo del Norte misionero.

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Exclusivo: el hombre detrás del regreso la marca Sheraton a Iguazú 

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Su entusiasmo y visión de futuro ponen a prueba la edad que le marca el calendario. Habla pausado y casi en voz baja. Pero las ideas brotan incesantes con claridad: hay que invertir y explorar nuevas opciones para transformar la ciudad de Puerto Iguazú en un destino de élite internacional. Miguel Ángel Isanbizaga es el hombre detrás del regreso de la marca Sheraton a Misiones, una marca emblemática para el turismo de las Cataratas, pero también para el flujo de visitantes de distintos puntos del planeta, al que se quiere captar. 

Isanbizaga asegura que el mercado turístico de Misiones atraviesa un momento bisagra y que hay que invertir más allá de la coyuntura económica. Ya tiene experiencia con el Merrit de Iguazú y ahora da un paso más trascendente con el avance del Hotel Four Points by Sheraton Iguazú, un desarrollo que combina inversión internacional, modelo Condo Hotel e innovación en servicios. 

La obra ya registra un avance del 60% y proyecta su inauguración para fines de 2027. Isanbizaga, fiduciario del proyecto y referencia creciente en el ecosistema de inversiones turísticas del norte argentino destaca que a pesar de los hoteles en las 600 hectáreas y un servicio turístico de nivel internacional, Iguazú todavía está “virgen” en infraestructura y servicios. Y es ahí donde él ve la oportunidad.

La decisión de invertir en Iguazú nació de dos observaciones simultáneas: el potencial global del destino y la falta de infraestructura a la altura de ese nivel de demanda.

Iguazú está virgen. Hay muchas cosas por hacer. Tenemos ventajas enormes: naturaleza protegida, un Parque Nacional con acceso único a las Cataratas y mucha seguridad en comparación con Foz. Pero nos faltan servicios, infraestructura básica, espectáculos, shopping. Hoy el turista muchas veces termina cruzando al lado brasileño para obtener lo que acá aún no tenemos”, explica.

El empresario es directo al señalar lo que considera una oportunidad estratégica: “El destino atrae al mundo, pero todavía no le damos todos los servicios para que se quede más”.

El Sheraton es un pico de un camino iniciado hace algunos años. Isanbizaga venía de construir un edificio en Posadas, pero decidió correrse del negocio inmobiliario tradicional.

Hay gente excelente trabajando en vivienda, pero también mucha improvisación que descalibra precios y dificulta vender. Por eso busqué otra cosa”. Ese otra cosa incluye también el desarrollo de un barrio cerrado en el emblemático club San Francisco de Posadas, que en principio apuntará a los médicos pero después abrirá el loteo a otros inversores. Las instalaciones deportivas seguirán disponibles. 

Con la experiencia acumulada, hoy se mueve como pez en el agua en un terreno de altísima exigencia. Al mismo tiempo que piensa en el Sheraton, está conectando líneas con empresarios chinos que pueden llegar a invertir en Misiones.

Para Isanbizaga, el desarrollo inmobiliario está volviendo a mutar después del boom de los alquileres temporarios, lo que favorece al modelo condominal. “En vez de comprar acciones, el inversor compra una habitación. Tiene título de propiedad, puede vender, hipotecar, donar. Y la renta es muy buena: el primer hotel que hicimos va a dar casi un 9% anual en dólares”, detalla en relación con el Merrit. Hoy la tasa de retorno está más baja por la crisis que atraviesa la Argentina, pero espera que una vez recuperado el flujo turístico en Cataratas, se pueda recuperar un alto beneficio. 

El Four Points by Sheraton Iguazú, impulsado bajo franquicia de Marriott International, representa una inversión de entre 15 y 20 millones de dólares y avanza bajo un esquema constructivo industrializado que optimiza tiempos, recursos y eficiencia operativa.

El proyecto contempla:

  • 120 habitaciones
  • Centro de convenciones
  • Restaurante internacional
  • Spa
  • Piscina con solárium
  • Estacionamiento para 40 vehículos
  • Gimnasio
  • Salas para niños y adolescentes
  • Tres salas corporativas y un salón para eventos de 200 personas

Será un hotel de mundo, cuatro estrellas superior, con todos los estándares de Marriott. Va a demandar alrededor de 80 empleos directos y muchos más indirectos: transfers, remises, excursiones, proveedores. El impacto es enorme”, explica.

La obra, iniciada en febrero de 2023, prevé terminarse en diciembre de 2027, tras la ampliación autorizada que permitió sumar pisos adicionales.

Isanbizaga detecta un fenómeno que atraviesa a los principales destinos turísticos del país: propietarios agotados de la administración de departamentos destinados a Airbnb.

El que tiene un departamento para alquiler temporal vive con dolores de cabeza: el inquilino se va, quedan tiempos muertos, hay que pintar, reparar, pagar expensas extraordinarias, enfrentar impuestos…”, detalla.

En el modelo Condo Hotel ocurre lo contrario: “El inversor no tiene costos. Todo lo cubre la operación del hotel. Solo paga Ganancias; el resto lo tributa el fideicomiso operativo. Y todos los meses recibe un informe completo de pasajeros, ingresos, gastos, ocupación y procedencia. No tiene que ocuparse de nada”.

Una negociación en plena pandemia

Isanbizaga cuenta que, al inicio, no podían pagar franquicias internacionales por las restricciones para acceder a dólares. Por eso la primera experiencia fue con una marca nacional. Pero en plena pandemia, se animó a golpear las puertas de los grandes jugadores globales.

Nos contactamos con Hilton, Marriott y otras marcas. A Marriott le interesó mucho. Yo hablaba de hacer un hotel cuando todos decían que había que cerrar. Eso fortaleció la relación”.

El acuerdo fue sorprendente: “Nos otorgaron la franquicia sin cobrarnos el fee de ingreso y nos permitieron vender el hotel con la marca desde el pozo. Cosa que no suelen hacer. Es un compromiso enorme: ellos confían en nosotros y nosotros en ellos”.

El proyecto no solo implica inversión internacional: también abre puertas a proveedores, productores y trabajadores locales.

Hoy emplea a unas 30 personas en obra, pero ese número crecerá exponencialmente con la operación hotelera. Además, la articulación con productores misioneros es clave para la filosofía del proyecto, que promoverá compras de alimentos, artesanías, servicios y productos locales.

Uno de los conceptos más llamativos de Isanbizaga es su mirada sobre lo que falta en el destino.

Estamos en conversaciones con un organizador de espectáculos que quiere montar un teatro permanente en Iguazú, tipo el Cirque du Soleil. Queremos que sea del lado argentino y que el pasajero se quede una noche más. Que tenga una opción para quedarse en Iguazú y no tenga necesariamente que cruzar la frontera”. 

La propuesta encaja en su diagnóstico general: Iguazú tiene todo para crecer, pero necesita servicios complementarios para retener al turista y darle una experiencia completa. Isanbizaga sostiene que Argentina está “encaminándose”, y que el fortalecimiento de la relación con Estados Unidos favorece al sector hotelero y particularmente al Sheraton. “La marca es norteamericana y eso va a traer muchos norteamericanos. Ya está pasando en Buenos Aires: entre el 60% y el 70% del Sheraton Retiro se llena con el sistema de fidelidad. Y una parte importante de ese flujo termina viniendo a Iguazú”.

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Soda Bossa relanza en Estados Unidos su bebida de yerba mate con sello argentino

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Uruguayo, criado un poco en Argentina y otro poco en Brasil, ahora Denis Detobel está decidido a conquistar Estados Unidos de la mano de la yerba mate. Es un plan que se inició entre 2018 y 2019, con el lanzamiento de una bebida en base a la infusión que bautizó Soda Bossa. La pandemia y cuestiones de mercado frenaron la expansión. Pero ahora está nuevamente en competencia, con el relanzamiento de una edición limitada inspirada en el reconocimiento que recibió este año el reconocido luchador de jiu-jitsu Jean Jacques Machado, quien alcanzó el prestigioso cinturón coral tras 25 años como cinturón negro.

La historia de este producto tiene origen en 2018-2019, cuando Soda Bossa trabajó junto al Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) y al ejecutivo Marcelo Szychowski para desarrollar un sabor que combinara la yerba mate argentina con el espíritu brasileño de la marca. “Fue una experiencia hermosa”, recuerda Denis. Sin embargo, la llegada de la pandemia y la confusión del público sobre si el producto era un refresco o un energizante obligaron a discontinuarlo.

En Estados Unidos, el sabor puro de la yerba mate todavía es un desafío. “Al americano no le gusta el sabor verdadero. La consumen por las propiedades, no por el gusto”, explica el creador en un impecable castellano que hace honor a sus raíces. Aun así, destaca que el interés mundial por la yerba mate está “explotando”, empujado tanto por sus beneficios -energía estable, mucho más equilibrada que la que aporta el café- como por el impacto cultural de figuras internacionales: “Messi está acá y eso mueve a la comunidad hispana”, señala.

En particular, en septiembre pasado se batió el récord mensual de exportaciones, con 7,2 millones de kilos, cuando en un buen mes, las exportaciones oscilan en 5 millones y contadas veces alcanzaron los 6 millones de kilos. El máximo histórico anterior se había alcanzado en julio, con la marca inédita entonces de 6,5 millones de kilos, que rápidamente quedó desactualizada.

Las exportaciones de yerba alcanzaron los 42 millones de kilos a septiembre. Ese volumen supera las ventas de 2021, 2022 o 2023 y casi equipara al récord de 2024, cuando se alcanzaron los 43,8 millones de kilos.

El relanzamiento de Bossa nació casi por casualidad. Machado, recordando la yerba que tomaba de joven en Río de Janeiro, probó las latas que Denis aún conservaba de la producción original y quedó fascinado. “Me dijo: ‘Esto es sensacional, hagamos algo’”, cuenta. A partir de ahí reactivaron el proyecto, ajustaron la fórmula en un nuevo laboratorio y lanzaron una edición limitada que hoy se vende entre USD 3 y 3,5 por lata -casi cinco mil pesos-.

El nuevo producto combina yerba mate con guaraná, en un guiño a la idea de “puente cultural” entre Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay. La materia prima argentina vuelve a ser central. “Me di cuenta de lo importante que es tener la yerba correcta. Incluso Marcelo (Szychowski) hizo un trabajo sensacional desde el inicio”, destaca Denis, aunque reconoce que el precio internacional de la yerba mate se triplicó respecto de 2019.

Si bien el volumen de importación aún es pequeño, el objetivo es medir la reacción del mercado. La estrategia se apoya en las más de 40 academias que Machado dirige en Estados Unidos, donde el jiu-jitsu se volvió tendencia entre ejecutivos de alto nivel. Allí esperan introducir la bebida como parte de un estilo de vida saludable y de alto rendimiento.

El fundador de Soda Bossa, nacido en Uruguay, hijo de madre belga y criado en Brasil, vive en Estados Unidos desde los 20 años y se ríe cuando le señalan su tonada: “Todos me dicen porteño. Hasta en Uruguay”.

La edición limitada ya está disponible y abre la puerta a una posible nueva línea. “Lo hicimos en tiempo récord, en tres meses. Normalmente lleva entre ocho meses y un año”, cuenta Denis. El Mundial que se viene aparece como una oportunidad adicional para darle impulso a la yerba mate en el mercado estadounidense.

“Lo importante es mantener la calidad por encima de todo”, afirma. Y, como quedó demostrado, también conservar algunas latas de las buenas ideas hasta que llegue el momento indicado para revivirlas.

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