INTERNACIONALES

Aunque más países están fijando precios del carbono, las emisiones son todavía muy baratas

Compartí esta noticia !

Escriben Simon Black, Ian Parry y Karlygash Zhunussova – En un momento en que el mundo intenta limitar el calentamiento global a entre 1,5 y 2 °C para evitar una catástrofe climática, son más los países que están situando a la tarificación del carbono en el centro de sus estrategias de mitigación. Sin embargo, diseñar formas de fijar precios del carbono puede ser complicado, y los países tienen distintas opciones.

El gráfico de la semana muestra la expansión de los sistemas de tarificación del carbono. Hasta el momento, 46 países han fijado precios de las emisiones mediante impuestos sobre el carbono o regímenes de comercio de derechos de emisión (RCDE), y otros países lo están considerando.

Opciones de tarificación del carbono

En total, los RCDE y los impuestos sobre el carbono abarcan el 30% de las emisiones, y los precios alcanzan una cifra de USD 90 por tonelada (en la Unión Europea).

Pese a la proliferación de sistemas de tarificación del carbono, las autoridades económicas aún deben hacer más. Para limitar el calentamiento global, la cobertura debe ampliarse y los precios aumentar, desde un promedio mundial de USD 6 por tonelada de CO2 en la actualidad hasta USD 75 de aquí a 2030.

Las autoridades económicas que consideran la introducción o ampliación de los precios del carbono se enfrentan a varias decisiones a la hora de elegir instrumentos de política, como explicamos en una Nota sobre el cambio climático del personal técnico del FMI. Estas decisiones incluyen la flexibilización de la implementación, niveles de precios, inquietudes relativas a la competitividad, la armonización con otros instrumentos de mitigación y la coordinación entre países. Los países pueden elegir distintos métodos según sus propias circunstancias y objetivos.

Impuestos y regímenes de comercio

Una elección fundamental es entre impuestos sobre el carbono y regímenes de comercio de derechos de emisión. Los impuestos sobre el carbono tienen un atractivo práctico, porque aportan seguridad respecto a los precios futuros de las emisiones, lo que contribuye a fomentar las inversiones verdes y el ahorro de energía. Asimismo, su implementación puede ser muy sencilla si se modifican impuestos que ya existen sobre los combustibles, y proporcionan ingresos que los ministros de finanzas pueden utilizar para brindar asistencia a los sectores más vulnerables, recortar otros impuestos o estimular las inversiones productivas. Los impuestos sobre el carbono también pueden ampliarse a otras fuentes de emisiones, por ejemplo, las emisiones de metano de las industrias extractivas y, en algunos casos, la agricultura. 

Los regímenes de comercio de derechos de emisión tienen atractivo si las autoridades económicas prefieren la seguridad respecto a los niveles futuros de emisiones. Estos regímenes pueden diseñarse para imitar algunas de las ventajas de los impuestos, entre otras cosas, mediante precios mínimos y subastas de derechos (aunque la asignación inicial de algunos derechos de forma gratuita puede obtener el apoyo de las empresas afectadas). Sin embargo, el desarrollo de RCDE supondrá un reto para muchos países, dada la profunda complejidad de su diseño, implementación y administración. 

Pese a estas diferencias, los dos métodos tienen mucho en común. Ambos operan según el principio «quien contamina paga», que fomenta de forma eficiente cambios hacia fuentes más sostenibles de energía y la reducción de las actividades con elevado nivel de emisiones. En ambos métodos, es fundamental garantizar que el aumento de los precios del carbono necesario para hacer frente al cambio climático sea aceptable desde el punto de vista político. Las reformas de los sistemas de tarificación del carbono pueden proteger a los sectores más vulnerables al tiempo que respaldan el crecimiento económico, por ejemplo, con el uso de los ingresos para compensar a los hogares vulnerables y, el resto, para reducciones de impuestos sobre el trabajo o inversiones productivas.

Con un diseño, implementación y coordinación adecuados, los costos económicos de la tarificación del carbono pueden gestionarse; en efecto, para algunos países estos costos se ven más que compensados por beneficios secundarios ambientales a nivel nacional (como la reducción de los fallecimientos causados por la contaminación atmosférica local), antes incluso de tener en cuenta los beneficios climáticos a nivel mundial. La tarificación del carbono, de una u otra forma, será con probabilidad un elemento esencial de las estrategias de mitigación en la transición del mundo hacia emisiones netas cero en las próximas tres décadas.

*****

Simon Black es economista del Departamento de Finanzas Públicas del FMI y se especializa en mitigación del cambio climático, tarificación del carbono y fiscalidad ambiental. Antes de incorporarse al FMI, se desempeñó como economista especializado en cuestiones climáticas en el Banco Mundial y en el Ministerio de Relaciones Exteriores y de la Commonweath del Reino Unido, y formó parte de la delegación británica ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) donde participó en las negociaciones del Acuerdo de París.

Ian Parry es Experto Principal en Política Fiscal Ambiental en el Departamento de Finanzas Públicas del FMI, y se especializa en el análisis fiscal del cambio climático, el medio ambiente y cuestiones relacionadas con la energía. Antes de ingresar en el FMI en 2010, fue titular de la cátedra Allen V. Kneese de Economía Ambiental fundada por Resources for the Future.

Karlygash Zhunussova es Oficial de Proyectos del Departamento de Finanzas Públicas del FMI donde se especializa en políticas de mitigación y fiscalidad climáticas. Antes de incorporarse al FMI, trabajó en cuestiones de cambio climático para el Banco Mundial (Unidad de Macroeconomía, Comercio e Inversión, y Grupo de Cambio Climático). También trabajó como consultora para el gobierno de Kazajstán en varias iniciativas estratégicas.

Compartí esta noticia !

El cambio climático provocará fenómenos “cada vez más severos y recurrentes”, advirtió científica

Compartí esta noticia !

La ola de calor que afectó el territorio europeo y causó temperaturas históricas en el Reino Unido y Francia e incendios que azotaron especialmente a España, entre otros países, “es un síntoma del cambio climático” que provocará fenómenos meteorológicos “cada vez más severos y recurrentes”, según la doctora en ciencias de la Atmósfera Inés Camilloni, quien calificó la situación como “un peligro muy real y concreto”.

“Las olas de calor como la que en estos días causó temperaturas récord en Inglaterra ya se habían dado en Europa en años anteriores, como una que afectó muy seriamente a Francia, y son fenómenos que se ven amplificados por el cambio climático pero en los que también otros factores entran en juego”, dijo en diálogo con Télam la también docente de la Universidad de Buenos Aires (UBA) e investigadora del Conicet en el Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera.

Camilloni sostuvo que el cambio climático generará eventos “cada vez más severos y recurrentes” y precisó que los científicos británicos que venían monitoreando distintos parámetros “ya habían advertido que este fenómeno se iba a producir”.

El calor “produce un exceso de mortalidad” y afecta especialmente a poblaciones más vulnerables como adultos mayores, niños o personas con enfermedades crónicas, por lo que la docente insistió en el riesgo que implica el cambio climático como “un peligro muy real y concreto”.

Por otro lado, señaló que este tipo de olas de calor “se dieron varias veces en Argentina” y dijo que “hay estudios de atribución de estos fenómenos que muestran que no podrían haber ocurrido si no se daban en este contexto de cambio climático”.

“La ola de calor que afectó Buenos Aires y el centro del país durante enero pasado fue muy severa y es algo que va a seguir ocurriendo probablemente con mayor intensidad, aunque todavía no tenemos datos para hacer pronósticos sobre el próximo verano ya que la atmósfera es un sistema caótico”, indicó.

Con respecto a como se gestan este tipo de olas de calor, Camilloni dijo que el mecanismo depende de cada región, ya que lo que el cambio climático provoca es la modificación de los patrones en la circulación del aire.

“La masa de aire cálida que está ahora sobre Europa proviene de África”, detalló.

Camilloni recordó que “muchos países firmaron compromisos para reducir sus emisiones de gases con el objetivo de hacer descender el aumento de la temperatura global” pero remarcó que “si esas reducciones no se efectivizan va a ser muy difícil que los océanos y los bosques puedan absorber todo el carbono que estamos emitiendo a la atmósfera”.

La investigadora consideró que aunque todavía no se puede pronosticar como va a ser el próximo verano en Argentina, en el contexto de cambio climático “es probable que veamos olas de calor”, aunque “para hablar en términos más específicos hay que estar más cerca de la estación porque también hay fenómenos como ‘El Niño’ o ‘La Niña’ que modulan el clima”.

En ese sentido, advirtió que “en la ciencia del clima se necesita esperar a que termine el evento para hacer lo que se conoce como estudio de atribución con el análisis de sus causas para entender como se gestó” en alusión a la situación que atraviesa por estos días Europa occidental.

El martes pasado, el Reino Unido batió un récord histórico de temperaturas al llegar a 40,2 grados en la zona del aeropuerto de Heathrow, en Londres, mientras la ola de calor que azotó a España durante dos semanas fue una de las más fuertes registradas en el país y provocó “más de 500 muertes”, según informó el pasado miércoles el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de acuerdo a datos elaborados por un instituto de salud pública.

Francia también tuvo récords de temperaturas y el servicio de meteorología Météo-France declaró días atrás a la zona oeste del país en alerta roja indicando que se esperaba “un calor especialmente intenso, no una típica ola de calor de verano” con algunas zonas del suroeste que podrían vivir “un apocalipsis de calor” con hasta 44 grados.

La ola de calor se extendió también a Italia y 16 ciudades, entre ellas Roma,que decretaron ayer la alerta roja ante picos de temperatura de 40 grados y el aumento de los incendios.

Según el servicio de vigilancia especializado europeo Copernicus, 27.571 hectáreas fueron devoradas por las llamas en Italia en lo que va del 2022, frente a las 39.904 de Francia, las 199.651 de España, las 149.324 de Rumanía y las 48.106 de Portugal.

Los incendios forestales que azotaron a toda Europa en las últimas semanas afectaron una superficie mayor que la registrada en todo el año 2021, según Copernicus.

En los 27 países de la Unión Europea fueron arrasadas un total de 517.881 hectáreas desde el principio de año, de acuerdo a cálculos hechos hasta el 16 de julio.

Beatriz Hervella, portavoz de Aemet (la agencia meteorológica española), calificó a la ola de calor que duró del 9 al 18 de julio como “la de mayor anomalía” de temperatura registrada en el país desde el inicio de la serie histórica en 1975, mientras la Organización Meteorológica Mundial (OMM) señaló esta semana que “serán cada vez más frecuentes y continuarán al menos hasta 2060 independientemente del éxito o no a la hora de mitigar el cambio climático”.

Compartí esta noticia !

¿Quién bombardeó Odesa? ¿Rusia rompió el acuerdo o no?

Compartí esta noticia !

Türkiye y la ONU son los garantes del supuesto acuerdo entre Türkiye y Rusia para exportar granos. ¿Quién bombardeó Odesa?

Al menos dos misiles de crucero rusos Kalibr impactaron en Odesa, el único gran puerto que conserva Ucrania desde la invasión de Rusia, dañando la infraestructura, dijeron funcionarios ucranianos. Otros 2 de los misiles, que Rusia lanzó desde buques de guerra y submarinos, fueron derribados por las defensas aéreas, dijeron las autoridades.

La prensa de los países más cercanos a Ucrania respaldó esta denuncia y agregó: “Un punto de descarga de vagones y un almacén utilizado para cargar granos fueron destruidos en el ataque, según comerciantes internacionales de granos. El objetivo de los misiles era, probablemente, un astillero cercano, dijeron los trabajadores del puerto.”

“Rusia tardó menos de 24 horas en lanzar un ataque con misiles contra el puerto de Odessa, rompiendo su s promesas y socavando sus compromisos ante la ONU y Türkiye en virtud del acuerdo de Estambul”, dijo el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Ucrania, Oleg Nikolenko.

The Wall Street Journal:

  • “Rusia lanzó un ataque con misiles contra el principal puerto de exportación de granos de Ucrania, Odessa, dijeron funcionarios, horas después de firmar un acuerdo internacional para aliviar su bloqueo de la costa del Mar Negro y permitir el transporte seguro de granos y otros alimentos necesarios para aliviar una crisis alimentaria mundial que se avecina.”
  • “El ataque a Odessa pareció violar los términos del acuerdo negociado por las Naciones Unidas firmado por Rusia y Ucrania en Estambul el viernes 22/07, que estipulaba que ambos países se abstendrían de atacar instalaciones portuarias o barcos civiles utilizados para el transporte de granos, según una copia de el acuerdo (…). El secretario general de la ONU, António Guterres, condenó el ataque y dijo en un comunicado que todas las partes se habían comprometido a garantizar el movimiento seguro de los envíos de granos ucranianos.”

Türkiye

Sin embargo, el gobierno de Ankara, al igual que la ONU, no embistió contra Moscú, y no dieron por terminado el acuerdo.

La ONU (Naciones Unidas) y Tûrkiye, que articularon el acuerdo para exportar los cereales ucranianos, mantuvieron silencio.

Veamos el diario oficialista Daily Sabah, de Turkuvaz Media Group, editado por Ibrahim Altay: se limitó a publicar un despacho de la agencia estadounidense Associated Press:

“Türkiye dijo que estaba “preocupada” por los ataques al puerto ucraniano de Odessa el sábado, ya que Ucrania culpó a Rusia, mientras que el Kremlin negó haber atacado el puerto, todo un día después de que Moscú y Kiev firmaron un acuerdo patrocinado por Ankara y Naciones Unidas para reanudar las exportaciones de granos.

“Los rusos nos dijeron que no tenían absolutamente nada que ver con este ataque y que estaban investigando el tema muy de cerca”, dijo el ministro de Defensa turco, Hulusi Akar. “El hecho de que un incidente como este haya ocurrido después del acuerdo que hicimos ayer… realmente nos preocupa”.

“Sin embargo, seguimos cumpliendo con nuestras obligaciones en el marco del acuerdo alcanzado por nosotros”, agregó el ministro.

Más temprano, la oficina del secretario general d e la ONU, António Guterres, dijo que el jefe de la organización mundial condenó los ataques que, según informes de los medios, supuestamente se infligieron en el puerto de Odesa.”

Importa que Moscú responda estas 2 preguntas:

  • ¿Puede Rusia fundamentar que no fue un bombardeo propio contra el puerto de Odesa?
  • ¿Puede sostener Rusia un compromiso de que no volverá a suceder un bombardeo similar?

El precio del trigo

1 día después de que Türkiye y Naciones Unidas mediaran en el histórico acuerdo entre Rusia y Ucrania para desbloquear las exportaciones de cereales, los precios del trigo cayeron a niveles anteriores a la invasión rusa.

En Chicago, el precio del trigo para entrega en septiembre cayó 5,9% a US$ 7,59 por bushel, lo que equivale a unos 27 kilogramos (60 libras) y el cierre más bajo desde que Rusia invadió Ucrania el 24/02/2022.

En Euronext, los precios del trigo para entrega en septiembre cayeron 6,4% a US$

325,75 por tonelada. El acuerdo establece corredores seguros para que los barcos ucranianos entren y salgan de 3 puertos designados del Mar Negro en Odesa y sus alrededores.

Rusia y Ucrania juntos producen alrededor del 30% de las exportaciones mundiales de trigo.

Buques de guerra rusos bloquearon hasta 25 millones de toneladas de trigo y otros granos en los puertos de Ucran ia y Kiev colocó minas terrestres para evitar un temido ataque anfibio.

El precio del trigo

Un día después de que Türkiye y Naciones Unidas mediaran en el histórico acuerdo entre Rusia y Ucrania para desbloquear las exportaciones de cereales, los precios del trigo cayeron a niveles anteriores a la invasión rusa.

En Chicago, el precio del trigo para entrega en septiembre cayó 5,9% a US$ 7,59 por bushel, lo que equivale a unos 27 kilogramos (60 libras) y el cierre más bajo desde que Rusia invadió Ucrania el 24/02/2022.

En Euronext, los precios del trigo para entrega en septiembre cayeron 6,4% a US$

325,75 por tonelada. El acuerdo establece corredores seguros para que los barcos ucranianos entren y salgan de 3 puertos designados del Mar Negro en Odesa y sus alrededores.

Rusia y Ucrania juntos producen alrededor del 30% de las exportaciones mundiales de trigo.

Buques de guerra rusos bloquearon hasta 25 millones de toneladas de trigo y otros granos en los puertos de Ucran ia y Kiev colocó minas terrestres para evitar un temido ataque anfibio.

A pesar de la caída en los precios del trigo, los analistas expresaron su escepticismo sobre la capacidad del acuerdo para eludir las realidades del conflicto entre Rusia y Ucrania en medio de dudas sobre la voluntad de Moscú de implementar el acuerdo.

“Todavía soy escéptico y no creo que sea el único que cuestione que se moverá mucho grano”, dijo Michael Zuzolo, presidente de Global Commodity Analytics & Consulting. Pero Zuzolo dijo que los precios del trigo podrían no caer mucho más, dado que las condiciones de sequía están afectando la producción en otras partes de Europa.

Compartí esta noticia !

Remontada de bitcoin, Morgan Stanley y ¿Fin de la minería?

Compartí esta noticia !

Bitcoin se recupera y sale de la categoría “miedo extremo” mientras Morgan Stanley apuesta por los bonos de El Salvador y los mineros buscan alternativas

La semana para el mercado de las criptomonedas empezó con un optimismo no visto desde hace mucho tiempo. El precio de bitcoin pegó un salto relevante luego de un largo período de tiempo. Es posible que se deba a que los compradores más activos se hayan inspirado en la idea de que la inflación americana llegó a su máximo o que la salida de Ethereum 2.0 tiene fecha confirmada. Si esto es cierto, significaría que la Reserva Federal -Fed- esta cerca de moderar su política monetaria. Luego de que en los últimos 7 días, las principales criptomonedas del mercado acumularan subas de hasta el 22%, las mismas retroceden levemente en la última jornada de la semana:

Fuente: CoinMarketCap
Bitcoin sale de la categoría “miedo extremo”

El índice miedo y codicia de bitcoin, luego de mucho tiempo, ha logrado salir de la categoría miedo extremo haciendo que ahora el índice se encuentre en los 33 puntos, correspondientes a la categoría miedo. Esto refleja, de alguna forma, el creciente optimismo que están teniendo las criptomonedas en los últimos días

Tesla se deshizo del 75% de sus bitcoins

El fabricante número 1 de vehículos eléctricos, Tesla, decidió este miércoles 20 de julio hacer una movida millonaria luego de que se diera a conocer la venta del 75% de sus posiciones de bitcoin en las últimas horas. Según los informes de ganancias del segundo trimestre la empresa que dirige el multimillonario Elon Musk, las ventas le significaron a la empresa un total de US$ 936 millones adicionales a su balance.

De acuerdo con los estados financieros, las tenencias netas de criptomonedas de Tesla se mantuvieron medianamente estables durante 3 trimestres consecutivos. Para fines de marzo, Tesla tenía activos digitales por un valor cercano de US$ 1.261 millones en sus registros. Luego de la venta, la empresa ahora posee criptomonedas por valor aproximado de US$ 218 millones.

Morgan Stanley incentiva la compra de los Eurobonos de El Salvador

Desde Bloomberg aseguran que Morgan Stanley esta dispuesto a comprar los bonos de El Salvador. Desde el banco confían que los US$ 7.700 millones de estos bonos están siendo sobre-castigados por el mercado. Si bien este pesimismo se origina por las políticas impredecibles del actual presidente, Nayib Bukele, los datos indican que el país tiene las herramientas para arreglárselas sin dejar de pagar sus compromisos por lo menos otro año más. Esto se debe principalmente a que El Salvador posee un superávit primario y vencimientos menores comparados con países Argentina, Egipto o Ucrania.

En este momento, el bono para 2027 del país presidido por Nayib Bukele pasó de los US$ 0,32 a los US$ 0,28 y tocaron un mínimo histórico de US$ 0,263 el viernes pasado. Por este motivo, el jefe global de Estrategia de Crédito Soberano y de Mercados Emergentes de Morgan StanleySimon Waever, confía que es un buen momento para adquirir deuda del país centroamericano.Hay fecha confirmada para “La Fusión” de Ether

Luego de interminables atrasos, todo parece indicar que “the merge” o -la fusión- de la red de Ethereum esta a la vuelta de la esquina. Con fecha programada para el próximo 19 de septiembre, la criptomoneda de esta red Ether logrará salir del polémico Proof Of Work -PoW- y comenzará el protocolo Proof of Stake -PoS-. Con esta actualización la segunda criptomoneda más famosa del mercado le pondrá fin a la minería de criptos y dará comienzo a los validadores, de esta forma los costos de la red -o transacciones- se reducirán drásticamente.Ethereum classic, ¿La salvación de los mineros?

Luego de que se produzca la fusión y la minería de Ether se termine, los mineros buscarán que otra criptomoneda presente en el mercado funcione bajo el consenso Proof Of Work y les permita seguir obteniendo rentabilidades. Es por ello que muchos a puntan a que Etherum Classic -ETC- podría ser la salvación dado que este activo digital seguirá funcionando bajo el consenso PoW. Por esta misma razón, la criptomoneda esta teniendo un aumento significativo en su demanda que lo lleva a que aumente de precio y se vuelva todavía más atractivo para estos inversores. El precio de esta cripto se encuentra en los US$ 24,95 y lleva un salto significativo en el último mes:

Fuente: CoinMarketCap

Compartí esta noticia !

El Mosad revela nuevos datos sobre los ataques terroristas en Argentina en la década de 1990

Compartí esta noticia !

Una investigación de la agencia de espionaje israelí descubrió que Hezbolá organizó una célula para llevar a cabo los atentados y rechazó las sospechas de que hubiera argentinos o funcionarios iraníes en Buenos Aires.

Por Ronen Bergman del The New York Times – Dos ataques terroristas contra objetivos israelíes y judíos en Buenos Aires en la década de 1990 en los que murieron decenas de personas fueron llevados a cabo por una unidad secreta de Hezbolá cuyos agentes, contrario a las afirmaciones generalizadas, no fueron ayudados a sabiendas por ciudadanos argentinos ni asistidos en el terreno por Irán, según una investigación del Mosad, el servicio secreto de Israel.

El estudio interno realizado por el Mosad, cuyas conclusiones escritas fueron compartidas con The New York Times, ofrece un relato detallado del modo en el que se planearon los atentados, incluida la forma en que el material para los explosivos se introdujo de contrabando a la Argentina en botellas de champú y cajas de chocolate.

Aunque el Mosad enfatiza que la inteligencia israelí aún cree que Irán, que respalda a Hezbolá, aprobó y financió los atentados y suministró el entrenamiento y el equipo, las averiguaciones refutan las afirmaciones sostenidas por mucho tiempo por Israel, Argentina y Estados Unidos de que Teherán tuvo un papel operativo. También rebaten las sospechas en Argentina de que funcionarios locales y ciudadanos habían sido cómplices de los ataques.

En el primer ataque, en 1992, en el que murieron 29 personas, la Embajada de Israel en la capital argentina fue destruida. El segundo, en 1994, el blanco fue la sede de un centro comunitario judío, en donde fallecieron 83 personas, incluido el terrorista, en uno de los ataques antisemitas más mortíferos desde la Segunda Guerra Mundial.

Las secuelas de las explosiones han resonado por décadas en Argentina: algunos de los encargados de investigar los atentados fueron procesados tiempo después por obstruir la investigación y políticos de alto nivel han sido acusados de estar implicados.

Los atentados también sorprendieron a Israel, que se considera el protector de los judíos en todo el mundo, y revelaron el alcance global y la creciente amenaza de Hezbolá en ese momento.

Ambos atentados fueron ejecutados por Hezbolá en venganza por las operaciones israelíes contra la milicia chiita en Líbano, según la investigación del Mosad. Hezbolá utilizó una infraestructura secreta que construyó por años en Buenos Aires y otros lugares de Sudamérica para preparar y realizar los ataques.

La investigación determinó que los explosivos utilizados en ambos atentados fueron llevados a Argentina de contrabando por agentes de Hezbolá en envases de champú y cajas de chocolate en vuelos comerciales regulares desde varios países europeos. Luego fueron ocultados en un parque de Buenos Aires.

Los productos químicos utilizados para fabricar las bombas fueron adquiridos por una empresa comercial creada por Hezbolá para encubrir sus operaciones en Sudamérica, según la investigación.

Los responsables de los dos ataques nunca fueron llevados ante la justicia ni fallecieron en los diversos ataques que Israel realizó a lo largo de los años contra Hezbolá, según la indagación, y viven en Líbano.

Se emitieron “alertas rojas” de Interpol contra dos personas acusadas de ser atacantes, ambas identificadas en la investigación del Mosad como agentes libaneses de Hezbolá. Una tercera persona es buscada por Estados Unidos. El comandante de operaciones de Hezbolá, Imad Mughniyeh, mencionado por la investigación del Mosad como jefe de la unidad que llevó a cabo los atentados, murió en una operación conjunta israelí y estadounidense en 2008.

Las conclusiones se basan en información recopilada a partir de interrogatorios con sospechosos, vigilancia, escuchas telefónicas y agentes. Las conclusiones de los informes internos fueron confirmadas en entrevistas realizadas este mes a cinco altos funcionarios del Mosad actuales y retirados.

La investigación también reveló fallos del Mosad, que no tuvo ningún aviso previo de los atentados. El segundo ataque fue muy similar al primero y fue realizado por el mismo grupo, pero la investigación reveló que la inteligencia israelí no detectó la actividad que lo antecedió.

Los hallazgos del Mosad y los funcionarios actuales y retirados retratan a un Hezbolá superado en un sentido convencional por el ejército israelí en Líbano, y que comenzó a construir unidades encubiertas en diferentes partes del mundo para ampliar su alcance y atacar a israelíes u objetivos judíos.

A partir de 1988, Hezbolá envió operativos a varios países de Sudamérica para adquirir “experiencia que les permitiera abrir negocios legítimos y tener una fachada comercial sólida para desplazarse entre diferentes países”, según las pesquisas del Mosad.

Identifican a los operativos por su nombre y dan detalles de los pasaportes falsificados y otros documentos que utilizaron. Los agentes de Hezbolá compilaron inteligencia sobre la seguridad de las fronteras, las formas de crear empresas encubiertas y los posibles objetivos de los ataques, incluida la Embajada de Israel en Buenos Aires.

El 16 de febrero de 1992, Israel asesinó al líder de Hezbolá, Abbas al-Musawi.

Después de ese ataque, según el Mosad, Hezbolá envió a un alto operativo, Hassan Karaki, con un pasaporte brasileño falsificado a Buenos Aires, donde compró la camioneta utilizada en el ataque a la embajada.

El comandante adjunto de la unidad de operaciones de Hezbolá, Talal Hamia, también llegó a Buenos Aires, donde se reunió con Muhammad Nur al-Din, un libanés de 24 años que había emigrado a Brasil unos años antes y quien había aceptado ser un atacante suicida.

Hamia salió de Argentina un día después del atentado en el que Al-Din se inmoló; todos los demás operativos de Hezbolá también abandonaron el país. El informe del Mosad ofrece detalles de las conversaciones telefónicas entre Mughniyeh, el comandante de Hezbolá, y sus operativos.

En 2017, el Departamento de Estado de Estados Unidos ofreció hasta siete millones de dólares por información que condujera a la localización, el arresto o la condena de Hamia.

El general de brigada Uri Sagie, exjefe de inteligencia militar israelí que recomendó asesinar a Musawi, reconoció en una entrevista en 2016 que Israel no había previsto la amenaza. “No predije con precisión la reacción de Hezbolá”, dijo.

Los hallazgos del Mosad aseguran que esas fallas fueron “un estímulo significativo” para Hezbolá. En marzo de 1994, la misma unidad planeó un atentado suicida en Bangkok, pero el terrorista suicida se arrepintió y abandonó la misión.

Más tarde, el director del Mosad en ese momento, Shabtai Shavit, recibió una advertencia de un alto funcionario de la agencia de inteligencia de que existía un grave peligro de otro ataque contra judíos o israelíes en Sudamérica, especialmente en Argentina, según dos funcionarios de seguridad israelíes que en ese entonces estaban activos y que pidieron no aparecer con sus nombres al discutirse temas de inteligencia clasificados.

Shavit creía que la operación había sido realizada por Irán, y no por Hezbolá, y ordenó el monitoreo de la embajada iraní en Buenos Aires, que no mostró actividad inusual, aseguraron. Shavit declinó hacer comentarios.

Israel continuó atacando a Hezbolá en Líbano. El 2 de junio, la Fuerza Aérea Israelí embistió un campamento de Hezbolá en Líbano, en el que 50 personas fallecieron y otras 50 resultaron heridas. Las estaciones de radio de Hezbolá prometieron “una respuesta total en todos los niveles”.

Un mes después, el 18 de julio de 1994, el centro comunitario judío en Buenos Aires fue atacado.

Según la investigación del Mosad, los mismos operativos de Hezbolá responsables del bombardeo del centro comunitario el 18 de julio de 1994 estuvieron detrás del derribo de un avión de pasajeros panameño al día siguiente, un incidente en el que murieron 21 pasajeros, entre los que se encontraban 12 líderes de la comunidad judía en Panamá.

Los hallazgos del Mosad afirman que debido a que la red operativa de Hezbolá “no fue expuesta y neutralizada después del ataque a la Embajada de Israel”, esas mismas personas fueron utilizadas para “ejecutar un ataque aún más mortal” en el centro comunitario dos años después.

Tras los atentados se hicieron acusaciones que implicaban que funcionarios argentinos con simpatías ultraderechistas o neonazis podrían haber estado involucrados.

Pero los hallazgos del Mosad concluyen que no hay evidencia para sustentar esas afirmaciones.

“Solo los operativos de la unidad de operaciones exteriores de Hezbolá participaron en el atentado, sin ninguna colaboración de ciudadanos locales”, concluye la investigación.

Sobre Irán, el Mosad citó las pesquisas de un fiscal argentino, Alberto Nisman, de que Teherán aprobó los dos ataques, sin agregar detalles. En 2007, por pedido de Nisman, Interpol emitió una serie de alertas rojas contra altos funcionarios iraníes, incluido Ahmad Vahidi, quien actualmente es ministro del Interior de Irán.

Argentina, Israel y Estados Unidos llevan mucho tiempo acusando a funcionarios de la Embajada de Irán en Buenos Aires de haber colaborado en los atentados con ayuda material y organizativa. Teherán ha negado repetidamente las acusaciones.

Sin embargo, la investigación del Mosad determinó que Irán no participó en la perpetración de los ataques ni en dar asistencia a los agentes. El Ministerio de Relaciones Exteriores argentino no respondió inmediatamente a las solicitudes de comentarios sobre los resultados.

Sebastián Basso, el jefe de la unidad de investigación argentina que investiga el ataque al centro comunitario, dijo el jueves que Irán “fue el autor intelectual” de la operación.

“La fiscalía considera que hay pruebas suficientes para que altos funcionarios del gobierno iraní tengan que dar explicaciones”, dijo.

En 2015, Nisman fue encontrado muerto después de anunciar su intención de enjuiciar al presidente y al ministro de Relaciones Exteriores de Argentina por un acuerdo ilegal con Irán; las circunstancias de su muerte siguen sin estar claras.

Los atentados en Argentina cambiaron las reglas del juego entre Hezbolá e Israel, y provocó que Israel fuera más reacio a intentar asesinar a altos miembros de la organización por temor a represalias, según cuatro exfuncionarios israelíes.

Esa renuencia contribuyó a debilitar la posición de Israel contra Hezbolá a fines de la década de 1990, cuando sufrió grandes pérdidas en Líbano, lo que finalmente lo llevó a retirarse del país en mayo de 2000, dijeron los exfuncionarios. Añadieron que el temor a las represalias fue también una de las principales razones por las que Israel decidió no atacar las instalaciones nucleares iraníes en 2012.

Ana Lankes colaboró con reportería desde Buenos Aires.

Ronen Bergman es redactor de The New York Times Magazine, con sede en Tel Aviv. Su libro más reciente es Rise and Kill First: The Secret History of Israel’s Targeted Assassinations, publicado por Random House.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin