SALUD

En 2025 se aprobaron 290 nuevos estudios clínicos en Argentina 

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La investigación clínica se convirtió en uno de los segmentos más dinámicos y sofisticados de la economía del conocimiento argentina. Con más de 1.000 estudios clínicos en desarrollo y más de 50.000 participantes activos, el sector no solo anticipa el acceso de pacientes a terapias innovadoras, sino que además genera un ingreso superior a los 700 millones de dólares anuales en exportación de servicios de alto valor agregado.

El fenómeno refleja una transformación profunda de la industria farmacéutica global, atravesada por inteligencia artificial, digitalización de procesos y nuevas metodologías de investigación que permiten acelerar el desarrollo de medicamentos y vacunas con menores costos operativos y mayor precisión científica.

Desde Cámara Argentina de Especialidades Medicinales sostienen que la actividad tiene potencial para consolidarse como uno de los principales polos de atracción de inversiones internacionales dentro del ecosistema tecnológico y científico regional. Carolina Martinenghi, directora de Comunicaciones de la entidad, remarcó que el desafío pasa ahora por ampliar el alcance federal de los estudios y fortalecer la participación de hospitales públicos, dado que la Ciudad y la provincia de Buenos Aires todavía concentran cerca del 70% de la actividad.

Actualmente, las áreas terapéuticas con mayor volumen de investigación en Argentina son oncología, enfermedades respiratorias, inmunología, metabolismo, sistema nervioso central y patologías cardiovasculares.

Uno de los cambios más disruptivos del sector es la expansión de los ensayos clínicos descentralizados, un modelo que traslada parte de las actividades fuera de hospitales y centros médicos tradicionales mediante herramientas digitales y monitoreo remoto. A través de dispositivos portátiles y plataformas tecnológicas, los pacientes pueden participar de controles y seguimientos sin necesidad de trasladarse físicamente, reduciendo barreras geográficas y mejorando la inclusión de poblaciones rurales o personas con movilidad reducida.

La tendencia ya comenzó a ser acompañada por organismos regulatorios. La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica promueve la incorporación gradual de componentes descentralizados bajo criterios de evaluación de riesgo-beneficio y protección de pacientes.

La digitalización también está modificando el funcionamiento operativo del sistema. Plataformas internacionales como ClinicalTrials.gov permiten acceder a información de cientos de miles de investigaciones realizadas en más de 200 países, mejorando transparencia, trazabilidad y acceso público a datos científicos.

A esto se suma el avance de tecnologías emergentes como los “gemelos digitales”, modelos computacionales capaces de integrar información biológica, clínica y poblacional para simular cómo responderá un paciente frente a diferentes tratamientos o dosis.

La inteligencia artificial aparece como otro de los motores centrales de la nueva etapa. Según el informe, las herramientas de IA ya permiten automatizar tareas críticas como la selección de pacientes elegibles, el análisis de criterios de inclusión y exclusión y la optimización de líneas de investigación, reduciendo tiempos y mejorando la asignación de recursos en investigación y desarrollo.

Rosana Felice, asesora médica de Cámara Argentina de Especialidades Medicinales, destacó que la inteligencia artificial no reemplaza al investigador, pero amplía enormemente su capacidad de análisis y precisión científica.

Otro fenómeno en expansión es el uso de evidencia del mundo real, basada en grandes volúmenes de datos provenientes de historias clínicas electrónicas, registros poblacionales y dispositivos digitales. Esta información complementa los ensayos clínicos tradicionales y ya es utilizada por organismos regulatorios internacionales como la Food and Drug Administration para respaldar decisiones sobre aprobación y seguimiento de medicamentos.

A nivel global, el mercado de investigación clínica superó los 92.700 millones de dólares en 2025 y continúa expandiéndose, impulsado por la demanda de terapias innovadoras y el envejecimiento poblacional.

En Argentina, el peso estratégico del sector también se refleja en las cifras de inversión. Las compañías asociadas a Cámara Argentina de Especialidades Medicinales destinan cerca de US$700 millones anuales a investigación clínica y explican el 48% de toda la inversión privada en investigación y desarrollo del país, posicionando a la industria farmacéutica innovadora como el principal actor de la economía del conocimiento nacional.

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Misiones a la vanguardia en medicina nuclear con un PET-CT propio y mecanismos de radioprotección

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El ateneo del Madariaga puso en valor un método que va del cáncer al corazón infectado y que hoy es una realidad accesible y segura para todos los misioneros. Cómo los pacientes se diagnostican sin salir de la provincia es un valor agregado al sistema

En el marco del Ateneo de Medicina Nuclear del Hospital Escuela de Agudos “Dr. Ramón Madariaga”, el Dr. César Chuquel, cardiólogo del Servicio de Medicina Nuclear, expuso con precisión clínica las ventajas del método PET-CT, los protocolos de radioprotección que garantizan la seguridad del paciente y la amplitud de sus indicaciones, desde oncología hasta cardiología, infectología y neurología.

Todo esto en el contexto de un servicio que desde 2025 ya superó los 300 estudios realizados, atiende entre 18 y 20 pacientes por semana, con el 95 al 97 por ciento de ellos misioneros, y que convirtió en realidad lo que antes obligaba a viajar cientos de kilómetros: acceder gratuitamente a tecnología de diagnóstico de alta complejidad sin salir de la provincia.

Un método que rompe fronteras diagnósticas

El PET-CT, Tomografía por Emisión de Positrones combinada con Tomografía Computada, no es una tecnología nueva en el mundo, pero sí lo era para Misiones en el ámbito público. El responsable del Servicio de Medicina Nuclear, Dr. Gustavo Goral, describió que se trata de “un estudio de alta tecnología que une el área de medicina nuclear con el área de diagnóstico por imágenes”.

La clave del método está en su radiotrazador principal, la FDG, una molécula similar a la glucosa que el organismo incorpora de forma preferencial en tejidos con alta actividad metabólica, como los tumores, las infecciones activas o las zonas de deterioro neurológico. Lo que el equipo detecta, entonces, no es sólo una imagen anatómica: es el comportamiento biológico del tejido en tiempo real.

Desde el ateneo del hospital, el Dr. Chuquel fue preciso al definir el alcance real del instrumento: “Diferentes radiotrazadores podemos utilizar para diferentes patologías, un amplio abanico de patologías”, señaló, y subrayó que la oncología es su principal punto de enfoque, pero que el método se extiende a cardiología, cirugía cardiovascular, neurología e investigación clínica.

De los tumores al corazón infectado: la versatilidad como diferencial

Durante el ateneo, el cardiólogo del servicio presentó dos casos clínicos que ilustran con precisión ese abanico. Por un lado, un paciente con endocarditis infecciosa de válvula protésica, una de las patologías más complejas y de mayor mortalidad en cardiología, donde el PET-CT permite detectar focos de infección activa que otros métodos de imagen no logran evidenciar. Por el otro, un paciente oncológico en etapa de reestadificación, donde el método determina si el tratamiento fue efectivo o si la enfermedad progresó.

El servicio ya amplió su alcance más allá de la oncología: “Tuvimos pacientes en el área de cardiología y de infectología, donde esta tecnología se utiliza fundamentalmente para la búsqueda de infecciones cardíacas, y también comenzamos a realizar estudios en el área de neurología para aquellos pacientes con deterioro cognitivo”, explicó el Dr. Goral.

La pregunta que atraviesa cada caso clínico es la misma: ¿qué pasa con el paciente que antes no tenía acceso a esta información? La respuesta es, en muchos casos, un diagnóstico tardío o erróneo.

Números que hablan: 300 misioneros que no tuvieron que irse

Las estadísticas del servicio son elocuentes. Desde que el servicio comenzó a funcionar, se realizaron más de 300 estudios, con una cadencia de entre 18 y 20 por semana, de forma ininterrumpida.  No es un dato menor: significa que cada semana casi veinte familias misioneras evitaron el desarraigo, los costos del traslado y la angustia de buscar turno en Buenos Aires, Córdoba o Rosario.

“A raíz de que comenzamos a hacer estos estudios acá en la provincia, eso también implica que el paciente, sobre todo el paciente del área de oncología, no deba trasladarse a algún otro lugar del país para poder realizar este tipo de estudios con todo lo que ello implica en cuanto al viaje y todo lo demás”, subrayó el Dr. Goral.

El impacto territorial también es contundente: más del 95 al 97 por ciento de los pacientes son de la provincia de Misiones, de Posadas y del interior.

Preparación, radioprotección y rigor clínico: el protocolo que cuida al paciente

El Dr. Chuquel fue enfático en el ateneo al señalar que la versatilidad del PET-CT no implica una indicación indiscriminada. “Es un método que es amplio, pero con indicaciones precisas. Es un método que no deja de tener su costo, sus riesgos, pero indicado en el paciente adecuado tiene utilidad”, precisó.

La preparación del paciente incluye ayuno previo, control estricto de glucemia y períodos de reposo antes y después de la administración del radiotrazador. Los mecanismos de radioprotección contemplan tanto la seguridad del paciente como la del personal del servicio, con protocolos diseñados para minimizar la exposición a la radiación.

Ese rigor clínico, que el cardiólogo destacó como parte central del ateneo, es lo que diferencia a un servicio consolidado de un equipo instalado sin respaldo humano. En el Madariaga, ambas condiciones coexisten.

Fundación Parque de la Salud: el músculo institucional detrás de cada diagnóstico

Ningún hito tecnológico ocurre en el vacío. La instalación del PET-CT demandó una inversión cercana a los dos millones de dólares, que contempló la compra del equipamiento, la construcción de un búnker diseñado específicamente para su funcionamiento y una nueva subestación transformadora que asegura la potencia eléctrica requerida.  A eso se sumó la formación de recursos humanos especializados.

El motor de ese proceso fue la Fundación Parque de la Salud, que articula la adquisición, sostenimiento y operatividad del equipamiento de alta complejidad del sistema sanitario provincial.

Su rol no se reduce a la compra de máquinas: implica una política de acceso que convierte tecnología de elite en derecho garantizado.

El Dr. Goral fue directo al valorar ese respaldo: “Creo que es importante resaltar que estos son estudios de muy alto costo y que sin el apoyo de la Fundación Parque de la Salud de la provincia de Misiones o de la política de salud que se vienen implementando desde el Gobierno de Misiones, sería muy difícil para aquellos pacientes que no tienen cobertura o que no tienen obra social poder acceder a esta tecnología”.

En ese enunciado se condensa el modelo: la Fundación Parque de la Salud no actúa como intermediaria sino como garante de equidad sanitaria. Su trabajo coordinado con el Hospital Madariaga posiciona a Misiones como referencia regional en medicina nuclear pública, donde la tecnología calificada no distingue entre quién tiene obra social y quién no. Eso, en el contexto de la salud pública argentina, es una declaración de principios hecha realidad en cada estudio que se realiza semana a semana en el Parque de la Salud de Posadas.

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Misiones fortalece el abordaje integral en los consultorios de cesación tabáquica

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En el marco del Día Mundial Sin Tabaco, que se conmemora cada 31 de mayo, el Ministerio de Salud Pública de Misiones destaca el trabajo que lleva adelante el Programa Provincial de Control de Tabaco, a través de los consultorios de cesación tabáquica: espacios destinados a acompañar a quienes desean abandonar el hábito de fumar mediante un abordaje integral e interdisciplinario.

En el Hospital de Puerto Esperanza funciona uno de los 30 consultorios de cesación tabáquica habilitados en la provincia, donde semanalmente se atiende a pacientes con turnos programados, garantizando privacidad y un seguimiento personalizado. El espacio está coordinado por el Dr. Guillermo Segura y cuenta con un equipo interdisciplinario integrado por médicos clínicos, enfermeros, psicóloga, nutricionista, personal administrativo y de laboratorio.

El profesional explicó que el proceso comienza con una entrevista inicial para conocer los hábitos de consumo y el estado general de salud del paciente. Luego se realizan controles físicos y se inicia el tratamiento correspondiente. “Muchos pacientes que se acercan a la consulta comienzan el tratamiento ese mismo día”, señaló.

El abordaje incluye la utilización de parches de nicotina durante aproximadamente ocho semanas, además de controles periódicos y acompañamiento profesional continuo. Según indicó Segura, el objetivo no es solamente dejar de fumar, sino también modificar hábitos y sostener el cambio a largo plazo.

Desde el consultorio también se desarrollan estrategias de captación activa mediante redes sociales, estados de WhatsApp e intervenciones en distintos servicios de salud, donde el personal identifica pacientes fumadores y les ofrece la posibilidad de iniciar el tratamiento.

El trabajo interdisciplinario permite además detectar otras patologías asociadas al tabaquismo, principalmente enfermedades cardiovasculares, respiratorias y metabólicas. En ese sentido, el médico recordó casos de pacientes que llegaron al consultorio por dificultades respiratorias y posteriormente fueron diagnosticados con patologías cardíacas severas que requerían seguimiento especializado. “Tuvimos el caso de un paciente que inició el tratamiento por dificultad para respirar y terminó con el diagnóstico de una cardiopatía severa, requiriendo controles cardiológicos semanales”, explicó.

Asimismo, destacó la importancia de fortalecer la prevención en niños y adolescentes, especialmente ante el crecimiento del uso de cigarrillos electrónicos y vapeadores. Segura advirtió que el acceso al vapeo es cada vez más sencillo y alertó sobre los riesgos que implica para la salud respiratoria. “Ya hemos detectado casos de EVALI, una lesión pulmonar asociada al uso de cigarrillos electrónicos y vapeadores, con deterioro grave de la función respiratoria en adolescentes”, indicó. Incluso mencionó el caso de un joven que requirió internación en terapia intensiva tras presentar complicaciones vinculadas al vapeo.

La Provincia de Misiones fue declarada “libre de humo” tras adherir a la Ley Nacional de Control de Tabaco (Ley 26.687) y cuenta además con su propia normativa provincial (Ley XVII – N.º 94), que prohíbe fumar o vapear en todos los espacios cerrados de acceso público y lugares de trabajo.

En cuanto a los resultados obtenidos, Segura destacó que desde agosto de 2025 se reforzaron las estrategias de captación de pacientes, logrando que hasta la fecha 25 personas hayan concluido el tratamiento, lo que representa un 80 % de efectividad. El 20 % restante, correspondiente a quienes abandonaron o no completaron el tratamiento, manifestó su voluntad de retomarlo.

Actualmente, el equipo continúa trabajando en el fortalecimiento de las estrategias de prevención y en la ampliación de la captación de nuevos pacientes en toda la comunidad.

Desde el Programa Provincial de Control de Tabaco remarcaron que dejar de fumar mejora significativamente la calidad de vida y recordaron que los consultorios de cesación tabáquica funcionan como espacios gratuitos de acompañamiento y contención para quienes desean iniciar ese proceso.

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Qué tan preocupante es el brote de ébola que ya causó 130 muertes

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Más de 130 muertes y más de 530 casos sospechosos, entre los cuales figura un médico estadounidense que trabajaba con una organización humanitaria.

Este es el balance, hasta el momento, del brote de ébola registrado en la República Democrática del Congo, según informaron las autoridades locales y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Aunque el gobierno del país centroafricano asegura que sus equipos sanitarios trabajan para contener la enfermedad, en las últimas horas se han encendido las alarmas debido a la confirmación de nuevos casos en la provincia de Kivu del Norte y en la ciudad de Goma, fuera de la provincia de Ituri, donde el pasado 24 de abril se reportó el primer contagio.

La propagación de la enfermedad también ha sido verificada por organismos independientes, como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), que informaron sobre dos casos y una muerte en la vecina Uganda.

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, expresó este martes su preocupación por “la magnitud y la velocidad” del brote, a la cual ya calificó como una emergencia internacional.

Al mismo tiempo, fuentes de la OMS dijeron que los casos podrían estar propagándose más rápido de lo que se pensaba originalmente.

En cualquier caso, la declaración de una emergencia de salud pública de importancia internacional por parte de la OMS no significa que nos encontremos en las etapas iniciales de una pandemia al estilo de la covid.

El riesgo que el ébola representa para el mundo entero sigue siendo ínfimo. Incluso durante el brote de 2014-2016, solo se registraron un puñado de casos fuera de África y la mayoría correspondían a trabajadores sanitarios que se habían ofrecido como voluntarios para prestar ayuda.

“No obstante, esto refleja que la situación es lo suficientemente compleja como para requerir coordinación internacional”, afirmó la doctora Amanda Rojek, del Instituto de Ciencias de las Pandemias de la Universidad de Oxford.

La República Democrática del Congo cuenta con una amplia experiencia en el manejo de brotes de ébola, y la respuesta es “significativamente más sólida hoy que hace una década”, afirmó por su parte la doctora Daniela Manno, de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres.

Si este brote logra contenerse rápidamente o si, por el contrario, se descontrola hasta convertirse en una repetición de lo ocurrido hace poco más de una década, dependerá de la respuesta que se dé ahora.

La situación actual

Aunque el actual brote todavía no se considera una epidemia, son varias las razones que preocupan a las autoridades y a los expertos sanitarios.

El primero es que los casos se han producido en una zona del mundo donde se registra una guerra civil, lo cual complica su detección y combate.

“El brote de ébola representa una nueva crisis masiva que se suma a una situación ya de por sí difícil (…) Se produce en una zona de conflicto, una zona de crisis humanitaria, con cientos de miles de personas desplazadas y sistemas de salud ya gravemente comprometidos”, advirtió Greg Ranm, director de la organización Save the Children.

Cinco millones de personas, entre ellas unos 2,5 millones de niños, se encuentran desplazadas internamente, mientras que 15 millones más necesitan asistencia humanitaria, de acuerdo con la organización.

La segunda razón es que la cepa causante, la Bundibugyo, es de la que menos información se tiene.

“El virus Bundibugyo es el descubierto más recientemente. Fue hallado en 2007 y causa la muerte en aproximadamente el 30% de las personas que lo contraen”, apuntaron los CDC.

Por su parte, la OMS, en un comunicado publicado el sábado, advirtió que las tasas de letalidad en los dos últimos brotes notificados en Uganda y la República Democrática del Congo en 2007 y 2012 “oscilaron entre aproximadamente el 30% y el 50%”.

Entre 2014 y 2016 se registró el mayor brote de ébola hasta el momento, el cual dejó 28.600 personas contagiadas en África Occidental y 11.308 fallecidos, según datos de los CDC.

La cuestión ahora es que “no existe una vacuna aprobada ni un tratamiento específico para el virus Bundibugyo”, alertó Alimuddin Zumla, profesor de enfermedad infecciosas de la University College London, en un artículo publicado en The Conversation.

Además, las pruebas para determinar si alguien está infectado no parecen ser muy eficaces. Los resultados iniciales del brote dieron negativo para el virus del ébola y se necesitaron otras más sofisticadas.

“Lidiar con Bundibugyo es una de las preocupaciones más importantes” en este brote, afirmó a la BBC Trudie Lang, profesora de la Universidad de Oxford y jefa de la Red Global de Salud.

Para reducir los riesgos de que el brote se convierta en una epidemia, la OMS ha pedido a las autoridades de la República Democrática del Congo y Uganda, así como las de la vecina Ruanda, reforzar la vigilancia sanitaria fronteriza.

Por su parte, países como EE.UU. han pedido a sus ciudadanos evitar viajar a la zona y también han prohibido la entrada de su territorio a personas que hayan estado en la República Democrática del Congo y Uganda en las últimas semanas.

Cinco décadas de dudas

El ébola es una enfermedad “grave, a menudo mortal, que afecta a los seres humanos y a otros primates”, se lee en la página web de la OMS.

El virus se transmite a las personas a partir de animales salvajes —como murciélagos frugívoros, puercoespines, chimpancés y otros primates— y “luego se propaga en la población humana a través del contacto directo con la sangre, las secreciones, los órganos u otros fluidos corporales de las personas infectadas, y con superficies y materiales (por ejemplo, ropa de cama, ropa) contaminados con estos fluidos”, agrega el organismo dependiente de Naciones Unidas.

La afección fue descubierta en 1976 en la República Democrática del Congo, entonces conocida como Zaire, en la cuenca del río Ébola, de allí su nombre.

Desde su detección, los científicos han identificado al menos seis cepas distintas, de las cuales cuatro afectan a las personas, entre ellas la Bundibugyo, según los CDC.

Sin embargo, cinco décadas y alrededor de 40 brotes después todavía hoy hay más dudas que certezas sobre él.

Así, por ejemplo, los científicos sospechan que los murciélagos frugívoros (murciélagos de la fruta) son huéspedes naturales del virus, pero no están 100% seguros.

Síntomas y grupos de riesgo

Una persona que ha estado en contacto con algunas de las variantes del virus puede comenzar a presentar síntomas entre 2 y 21 días después.

Fiebre, fatiga, dolor muscular, dolores de cabeza y de garganta son los primeros síntomas. A estos suelen seguir vómitos, diarrea, dolor abdominal, erupción cutánea y signos de insuficiencia renal y hepática, lo que facilita que se confunda con otras enfermedades como la gripe, la malaria, la fiebre tifoidea o la meningitis.

Debido a la similitud de los síntomas, las pruebas no solo son necesarias para identificar con precisión la enfermedad, sino que “son esenciales para brindar el tratamiento adecuado”, explica la OMS.

En casos menos frecuentes, los contagiados pueden presentar hemorragias internas y externas, como supuración de las encías y sangre en las heces, apuntan los CDC.

De acuerdo con la OMS, los profesionales de la salud, los cuidadores y los familiares de los enfermos son quienes tienen más probabilidades de resultar contagiados.

“En brotes anteriores de ébola, los niños pequeños infectados a través del contacto con cuidadores y familiares enfermos a menudo han sufrido una alta mortalidad”, recordó Save the Children.

“Debido a la alta tasa de mortalidad del virus del ébola, muchos niños pueden perder a uno o ambos padres durante un brote y enfrentarse a la estigmatización, el aislamiento o el abandono”, añadió la organización.

La prevención, el mejor arma

Aunque ya se han desarrollado vacunas y tratamientos contra otras variantes del ébola, las autoridades y expertos consideran que el mejor remedio es la prevención. Por ello recomiendan medidas como:

Evitar el contacto físico con personas sospechosas o confirmadas de padecer la enfermedad.

No manipular cuerpos de fallecidos sin protección adecuada.

Lavarse las manos con regularidad.

En el caso particular de la cepa Bundibugyo, al no haber medicamentos aprobados, el tratamiento se basa en cuidados paliativos optimizados: control del dolor, manejo de infecciones, hidratación y nutrición.

La atención temprana aumenta las probabilidades de supervivencia, afirman desde la OMS y el CDC.

Fuente BBC Mundo

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El 63% de las personas sin prepaga quisiera tener una, pero no puede acceder

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Un estudio revela que millones de argentinos siguen aspirando a la salud privada, pero quedan afuera por costo, burocracia o falta de información: como ejemplo, 3 de cada 10 personas no saben que pueden utilizar sus aportes para acceder a una prepaga.

Mientras el debate público se centra en quiénes abandonan la medicina prepaga, los datos de un reciente estudio revelan otra cara del sistema, menos visible pero igualmente significativa.

El 63% de las personas que hoy no tienen prepaga afirma que le gustaría contar con una cobertura privada. El dato surge de un relevamiento realizado por MiObraSocial.com.ar a más de 6.000 usuarios del portal entre marzo y mayo de 2026.

Entre quienes quisieran tener prepaga: el 31% asegura que no puede pagarla; y el 27% no tiene aportes laborales y tampoco puede afrontarla de manera particular. En conjunto, casi 6 de cada 10 personas se quedan afuera exclusivamente por motivos económicos.

Pero además aparece otra barrera menos visible y no menos impactante: la burocracia y la falta de información. El relevamiento muestra que: el 12% no puede derivar sus aportes de obra social hacia una prepaga; y el 30% directamente no sabía que podía hacerlo.

Esto significa que más de 4 de cada 10 personas que quisieran tener prepaga podrían estar más cerca de acceder al sistema privado de salud, pero quedan afuera por desconocimiento o complejidades administrativas.

Los números reflejan una transformación más profunda del sistema de salud argentino: la cobertura privada sigue siendo aspiracional para gran parte de la población, incluso en un escenario de pérdida de poder adquisitivo y aumento sostenido de cuotas. “No es falta de interés en la prepaga. Es falta de acceso”, explica Mariana Di Franco, socia fundadora de MiObraSocial.com.ar.

Recientemente, un informe del Instituto Argentina Grande (IAG) reveló que más de 742.000 personas dejaron la medicina prepaga en los últimos dos años. Sin embargo, esos números no capturan otra realidad que convive con el éxodo: los millones de personas que desearían acceder al sistema privado pero no pueden.

“Hay una idea instalada de que la gente dejó de querer prepaga, y los datos muestran exactamente lo contrario. El deseo de acceder sigue siendo altísimo. El problema es que para millones de personas hoy es económicamente imposible o administrativamente confuso”, concluye Di Franco.

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