Coca-Cola acelera inversiones en Argentina con un nuevo centro logístico de US$ 51 millones
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El sistema de Coca-Cola profundiza su estrategia de expansión en Argentina con la inauguración de un nuevo centro logístico en el partido bonaerense de Tres de Febrero, una inversión de US$ 51 millones que se integra a un ambicioso plan regional de US$ 1.400 millones proyectado hasta 2028.
La puesta en marcha de esta infraestructura fue supervisada por Bruno Pietracci, presidente de la compañía para América Latina, quien visitó el país para evaluar el desempeño de las operaciones locales y recorrer el centro de distribución “Nuevo Norte”, desarrollado por Coca-Cola FEMSA.
Ubicado en el Parque Logístico de Camino del Buen Ayre, el nuevo nodo está diseñado para optimizar la cadena de suministro y elevar los estándares de servicio a miles de puntos de venta en el Área Metropolitana de Buenos Aires. La obra se inscribe en una estrategia que combina modernización tecnológica con mayor capilaridad logística, en un contexto donde la eficiencia operativa se vuelve clave para sostener márgenes en mercados de alta volatilidad.
Desde la compañía subrayan que el desembolso constituye una señal de confianza en el país, tanto por su impacto en la generación de empleo como por su contribución al desarrollo de proveedores y comercios vinculados a la red de distribución. En conjunto, el sistema Coca-Cola —que integra a la casa matriz y sus embotelladoras— sostiene más de 100.000 puestos de trabajo directos e indirectos en Argentina.
El proyecto se suma a otras inversiones recientes dentro del mismo programa. Entre ellas, se destacan los US$ 40 millones destinados por Coca-Cola Andina en Mendoza para una línea de envases retornables, así como la incorporación de nueva capacidad productiva en la planta de Ranelagh, operada por Reginald Lee, con una inversión de US$ 18,5 millones.
Más allá de la escala de los desembolsos, el eje estratégico del plan apunta a consolidar un modelo más sustentable. En ese sentido, la expansión del sistema de envases retornables —capaces de reutilizarse hasta 25 veces— se posiciona como uno de los pilares para reducir costos, mejorar la eficiencia ambiental y adaptarse a nuevas exigencias regulatorias y de consumo.
Con más de ocho décadas de presencia en el país, Coca-Cola refuerza así una hoja de ruta basada en innovación operativa, logística inteligente y sostenibilidad, en línea con las transformaciones que atraviesa la industria global de bebidas y con impacto directo en las economías regionales.
