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Monte, monte y monte. Y en el medio, un oasis sofisticado para disfrutar de la naturaleza con el mejor confort en un glamping con diez exclusivas habitaciones y una piscina infinita que se funde en el horizonte con el río Paraná. A ocho kilómetros de la ciudad de Puerto Iguazú y a escasos metros del río Paraná, nace una nueva opción para el turismo sustentable en conexión con las Cataratas del Iguazú, el gran imán de Misiones.

Es una propuesta distinta, diseñada para aquellos que disfrutan del contacto con la naturaleza, el ruido de los pájaros y la calma de la observación de un río milenario que corta al medio la selva entre la Argentina y Paraguay. Y abre además un nuevo punto de atracción para aquellos que van a las majestuosas Cataratas. El glamping está ubicado en la ribera del Paraná, a escasos metros del límite con el parque provincial Puerto Península y de frente al Parque Nacional Iguazú. Son 18 mil hectáreas de selva que rodean a las 22 del nuevo hotel, que cuenta además con un circuito propio de caminatas, tirolesa y rappel para los más audaces

Cada cabaña tiene espacio para dos personas y cuenta con todo el confort. Resisten el calor o el frío, con aislantes de polipropileno. Una enorme cama domina el centro de la escena. Al abrir la puerta, el monte está al alcance de la mano. Casi que acaricia el balcón individual reservado para disfrutar de las mejores vistas del atardecer.

Todo está pensado para incentivar la desconexión con el ajetreo diario. Las diez cabañas están escondidas en senderos marcados por huellas de animales que deambulan por el lugar. Y están identificadas con sus nombres. La iluminación es automatizada para conservar la oscuridad de la selva sin perderse en los recovecos verdes.

“El glamping ofrece más allá de la experiencia de estar en plena selva misionera, poder caminar sobre los arroyos, saltos y cascadas

La gastronomía es otro punto central de la oferta. La comida es estilo gourmet, pero con sabores bien misioneros. Desde el mbeyu hasta el pescado de río, las empanadas de palmito y las tortas fritas, todo regado con té misionero o jugo de frutas. Lo local está presente en la comida adquirida a productores de la zona o los guaraníes que venden sus artesanías en el lugar. 

La vista, la contemplación, el andar sin tiempo, son las marcas que distinguen a la nueva oferta turística. Además de la piscina con vista al Paraná, habrá un deck para la merienda o un trago que tendrá una vista inigualable del paisaje selvático. 

El glamping es un nuevo modo de hacer turismo. Y en Misiones llegó para quedarse. En Puerto Iguazú, la pionera es Patricia Durán. La empresaria del turismo se caracteriza por la innovación. Se anticipó con los lodges y volvió a innovar con El Pueblito, un hotel estilo colonial. Todo tiene una conexión con un momento y con el destino. El grupo empresario que lidera emplea a más de 300 personas de modo directo. Sólo en el glamping trabajarán más de 40. 

“El glamping ofrece más allá de la experiencia de estar en plena selva misionera, poder caminar sobre los arroyos, saltos y cascadas. Pueden recolectar los frutos autóctonos de la selva misionera y también ser parte de la cocina, que es la cocina de experiencia con nuestros chefs. Además, si hay algo que nos encanta es el avistaje de aves, para quien quiera levantarse un poco más temprano, para ver toda la fauna y la flora al amanecer. Y por qué no a la noche, esas noches maravillosas que están llenas de luciérnagas, ver el universo, que al no haber luces, no haber absolutamente nada y en una quietud total, ver las estrellas que nos iluminan. Ahí se hacen fogones, se hacen diferentes tipos de escuelas de meditación y sobre todo el encontrarse uno en su ser, en su ser profundo”, explica Durán en una entrevista con Economis.

La empresaria reflexiona asegura que la nueva propuesta tiene un sentido de sustentabilidad y conexión con la naturaleza. “Me encantan las cosas que aún no están en el destino, porque para ser la punta de flecha en un destino, uno tiene que empezar, a pesar de que a veces uno tiene miedo. Cuando empezamos con el lodge, no había lodges, y nuestro sueño era que nuestro destino sea buscado por los extranjeros, por los nacionales, por nuestra selva misionera, por nuestra cultura local. Después cuando hicimos el primer hotel temático, que tiene en cuenta el espíritu que tiene nuestro pueblo. Después, la casa botánica, una casa de experiencia, una casa típica misionera que acoge a todos los pasajeros que vienen a visitarla, con obras de nuestros grandes artistas, algunos que ya no están y que nos dejaron un pedazo de su historia”, detalla.

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¿Qué recepción has tenido con esta propuesta del Glamping en la Selva en Iguazú?

El Glamping dentro de muy poco va a estar abierto para los pasajeros. Realmente tenemos un montón de consultas, nos preguntan cuándo se va a abrir y si bien no pusimos fecha, creemos que a fin del mes de abril va a estar listo para todos los pasajeros que vengan a visitarnos. Pero, a los primeros que vamos a invitar es a los misioneros, porque gracias a ellos empezamos a caminar en la pandemia, ellos fueron los primeros pasajeros en creer en nosotros y volver a hacer turismo en nuestro destino.

Y cómo está ahora la actividad, se hablaba de recuperación y ahora de crecimiento, ¿cuál es la realidad del sector?

Nosotros podemos decir que se ha recuperado la actividad. En enero y febrero pensábamos que veníamos un poco más retrasados, pero el pasajero que ahora estamos teniendo es last minute, es decir, por ahí ayer no teníamos nada y mañana estamos llenos. Es increíble lo que está pasando con la tecnología, que por ahí todo el mundo decide viajar se toma un vuelo y al minuto tiene una reserva. Hay una gran cantidad del operador, otro es el pasajero que le gusta reservar, pero la mayoría de los que está llegando a nuestro destino, es last minute

¿Ves algún cambio en el turista, en el consumo del turista después de la pandemia? 

Me encanta tu pregunta, porque siempre hablamos del agua que cae, no es el agua que cae sino la profundidad que tiene el destino, atrás hay selva, hay animales, hay vidas. Y todos quieren saber. Los pasajeros quieren saber de dónde viene la comida, quién la trajo, quién cosechó, quién lo está haciendo, qué sabe, qué fusión hizo. Se volvió más curioso que nunca. Y eso a nosotros nos fascina, porque ese es el verdadero turismo, cuando nos encontramos con otra persona de nuestro destino y aprendemos lo que no sabemos. Y es algo fantástico lo que pasó después de la pandemia, que es más profundo, sobre todo el tema cultural y de la naturaleza.

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Ya no se habla más de venir a un hotel, sino de vivir una experiencia…

Exactamente es eso lo que todos los pasajeros están buscando.

¿Y ahí es donde hay que apostar? ¿Misiones tiene que ir por ese lado?

Toda nuestra provincia como sabemos es bellísima, ese me parece que es nuestro desafío: que todos los lugares que emprendan, vayan por ese camino. No veo a Misiones con un hotel con 500 habitaciones, perdidos con el todo incluido

Durán no para de invertir. Tiene varios proyectos en marcha. Uno de ellos pronto abrirá sus puertas en unos dos meses como un nuevo atractivo para una ciudad que está en constante movimiento. Se llamará El Mercadito de la Selva. “Es un mercado al que realmente invito a todos para cuando esté listo. Me inspiré mucho en los mercados que hay a nivel mundial, que vos vas a una estructura y podés conseguir los diferentes productos que hay en el lugar. Por ejemplo, nosotros acá en Misiones, vamos a tener todas las opciones de nuestros productores locales, eso lo podés llevar cuando vos llegas y probás una comida típica regional y decís ‘este queso me lo quiero llevar, me parece tan rico, de dónde proviene, me lo llevo’, así me llevo un pescado, una mermelada o una artesanía”. .

“Me encanta la sustentabilidad. Yo no pienso en resultados, pienso en el sueño, eso es lo que me lleva a hacer estas cosas y el que sueña hace su propósito en la vida y que se replique en la sociedad como es el turismo con el efecto multiplicador que lo tiene siempre le va a ir bien. Nuestra empresa tiene 35 años y realmente somos un equipo de trabajo donde todos somos apasionados de lo que hacemos”, se define Durán.

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