Contracción de la actividad, presión importadora y tensión en la cadena de pagos en las PyMEs industriales
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La actividad de las pequeñas y medianas empresas industriales atraviesa uno de sus períodos más prolongados de contracción desde que existen registros sistemáticos. Según el Informe Coyuntural del tercer trimestre elaborado por la Fundación Observatorio PyME, la producción industrial PyME acumuló una caída del 4,1% en lo que va del año, completando diez trimestres consecutivos de retroceso en el nivel de actividad.
La comparación interanual profundiza el diagnóstico: en el tercer trimestre la producción fue 7,5% inferior a la del mismo período del año anterior, mientras que el empleo industrial PyME registró una contracción acumulada del 4,6%, aunque con una leve desaceleración en el ritmo de caída.
Producción y confianza, por debajo del umbral de estabilidad
Los indicadores adelantados confirman el escenario recesivo. El PMI-PyME, índice que anticipa la evolución de la producción, se ubicó en 43 puntos, dos menos que en el trimestre previo y claramente por debajo del umbral de indiferencia de 50 puntos. En paralelo, el Índice de Confianza Empresarial PyME (ICE-PyME) descendió a 44 puntos, con una pérdida de cuatro puntos en la medición trimestral.
El deterioro se explica principalmente por el retroceso en la cartera de pedidos y en el nivel de producción, mientras que el componente empleo mostró una estabilidad relativa, sin revertir la tendencia negativa de fondo.
Costos en alza y márgenes cada vez más estrechos
El informe advierte que el 81% de las PyME industriales experimentó aumentos en sus costos de producción durante el período analizado. Sin embargo, solo el 47% logró trasladar esos incrementos a precios, una mejora respecto del trimestre anterior, pero insuficiente para recomponer márgenes en un contexto de aceleración cambiaria y bajo dinamismo de ventas.
Esta brecha entre costos y precios continúa erosionando la rentabilidad del sector y condiciona tanto la inversión como la sostenibilidad operativa de muchas empresas.
Avance de importaciones y pérdida histórica de mercado
Uno de los datos más sensibles del relevamiento es la intensificación de la competencia externa. El 37% de las PyME industriales declaró haber perdido participación en el mercado interno frente a productos importados, el nivel más alto desde que la serie comenzó a medirse.
Entre las firmas que identifican una amenaza importadora, China concentra más de siete de cada diez respuestas, consolidándose como el principal origen de la competencia externa en prácticamente todos los sectores industriales relevados.
El contexto macroeconómico también se refleja en la situación financiera de las empresas. Más de la mitad de las PyME industriales manifestó problemas por retrasos en los pagos de sus clientes, mientras que un 35% declaró dificultades para cumplir con sus compromisos frente a proveedores, entidades financieras o el fisco.
Un entramado productivo bajo presión
El informe fue elaborado a partir de una encuesta realizada sobre una muestra representativa de empresas industriales y del sector de software y servicios informáticos de todo el país. Los datos reflejan un entramado PyME que continúa operando bajo fuerte presión, con caída sostenida de la actividad, deterioro del empleo, márgenes comprimidos y creciente competencia externa.
En un sector que concentra aproximadamente la mitad del empleo y del producto nacional, la persistencia de estos indicadores negativos plantea un desafío estructural para la recuperación económica y la estabilidad social.
