Decretan una suba parcial de los impuestos a los combustibles, que presiona sobre el precio de la nafta
|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
El Gobierno vuelve a postergar el impacto total de los impuestos a los combustibles: el aumento pleno será en septiembre
Mediante el Decreto 522/2025, el Ejecutivo difirió hasta el 1° de septiembre la aplicación completa de las actualizaciones impositivas sobre naftas y gasoil. En agosto se aplicará un incremento parcial que impactará en los precios al surtidor.
El Gobierno nacional publicó el Decreto 522/2025, que modifica el cronograma de actualización de los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono previstos en la Ley 23.966.
Según la norma, entre el 1° y el 31 de agosto de 2025 se aplicará un incremento parcial de los gravámenes, mientras que el aumento total de las actualizaciones pendientes entrará en vigencia a partir del 1° de septiembre de 2025.
Los incrementos fijados para agosto serán de $6,954 por litro para las naftas y de $5,615 por litro para el gasoil, con un adicional diferencial de $3,040 en el caso del gasoil destinado al consumo en zonas beneficiadas con tratamiento fiscal especial, como la Patagonia, el Partido de Patagones y el Departamento Malargüe【Decreto 522/2025】.
Antecedentes: postergaciones sucesivas
Desde 2024, el Poder Ejecutivo viene diferiendo la aplicación plena de las actualizaciones trimestrales de los impuestos a los combustibles previstas por la Ley 23.966, que se ajustan en función de la inflación medida por el INDEC.
El decreto actual extiende esta política para las actualizaciones correspondientes al primer trimestre de 2024 (remanente), los tres trimestres siguientes y el primer trimestre de 2025, trasladando el impacto final a los precios desde el 1° de septiembre próximo.
Implicancias económicas y fiscales
La medida busca suavizar el traslado de los incrementos impositivos al precio de los combustibles, en un contexto donde la inflación y la presión sobre los costos logísticos siguen siendo factores críticos.
Para el Estado nacional, estos impuestos representan una fuente clave de recaudación destinada, en parte, al financiamiento de programas de infraestructura y transporte. La decisión de diferir las actualizaciones refleja un equilibrio entre las necesidades fiscales y el impacto sobre la actividad económica.
El ajuste impositivo tendrá efectos diferenciados en las provincias. Misiones, con su ubicación de frontera y fuerte consumo de combustibles por el transporte de mercaderías y el turismo, sentirá el impacto directo en los costos logísticos y en el precio final al consumidor.
En las provincias patagónicas y zonas con tratamiento fiscal diferencial, el gasoil seguirá teniendo una carga impositiva menor, con el objetivo de mitigar el impacto en las economías regionales.
