Día Mundial del Agua: 34 millones de latinoamericanos no tienen acceso a agua potable

Hoy el 95% de los latinoamericanos tienen acceso al agua frente al 82% que lo tenía en el año 2000. Sin embargo, aún queda mucho trabajo por hacer. En el Día Mundial del Agua es importante tomar conciencia, y reducir y reutilizar el agua malgastada.

El Día Mundial del Agua fue propuesto en la Conferencia de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Desarrollo realizada en Río de Janeiro (Brasil) en 1992. La Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó el 22/12/1992 la resolución A/RES/47/1931 que declaró el 22 de marzo como Día Mundial del Agua.

En la actualidad, el 95% de los latinoamericanos tienen acceso al agua frente al 82% que lo tenía en el año 2000. Sin embargo, todavía hay 34 millones de personas en América Latina, en su mayoría residentes en zonas rurales, que todavía no cuentan con acceso a agua potable. Otras personas tienen acceso, pero de forma precaria.

Muchas ciudades de América Latina enfrentan fenómenos climáticos extremos, como sequías prolongadas e inundaciones por lluvias torrenciales repentinas. El cambio climático está afectando los recursos hídricos de América Latina, que contiene un tercio del total del agua dulce del planeta.

Además, el crecimiento acelerado de las ciudades, donde vive el 80% de la población latinoamericana, aumentó la presión sobre el recurso hídrico, de la mano de una mayor demanda de agua para el consumo, la agricultura y la producción.

Enrique García, presidente ejecutivo del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) dijo: “La exclusión social es la cara más visible de la inequidad: existen desigualdades en el acceso a bienes y servicios básicos, como el agua y el saneamiento, que hieren la cohesión social de la sociedad latinoamericana y sus perspectivas futuras de bienestar, equidad y justicia social”.

“Los gobiernos, sean locales, regionales o nacionales, están entendiendo la importan cia de abordar todo el ciclo del agua, más allá del acceso. Hay que evaluar si se están protegiendo las cuencas y bosques, si hay suficientes plantas potabilizadoras, cómo es el sistema de alcantarillado, si el agua está debidamente tratada antes de devolverla a los ríos. Todos son elementos a tener en cuenta”, afirmó José Carrera, vicepresidente de Desarrollo Social de CAF.

Estimaciones del banco indican que América Latina necesitaría invertir 0,3% del producto bruto interno (PBI) regional anual hasta 2030 para alcanzar el 100% de cobertura en agua potable, un 94% en alcantarillado sanitario y un 85% de la superficie urbana atendida por redes de drenaje fluvial.

Carrera aseguró: “No sólo es un objetivo realista sino incluso un buen negocio si tenemos en cuenta el alto costo que pagan los países por una mala calidad del agua. Hay enfermedades, gastos en salud, ausentismos en los trabajos”.

Más de 663 millones de personas viven sin suministro de agua potable cerca de su casa, por lo que tienen que pasar horas haciendo cola o trasladándose a fuentes lejanas. También deben hacer frente a problemas de salud por el consumo de agua contaminada.

‘¿Por qué desperdiciar agua?’ es el lema de este año elegido por las Naciones Unidas. El objetivo es reducir y reutilizar hasta un 80% del agua que se malga sta en las casas, ciudades, industrias y agricultura y que fluye de vuelta a la naturaleza, contaminando el medio ambiente y perdiendo nutrientes valiosos.

Según publica Naciones Unidas, en el mundo más del 80% de las aguas residuales que se generan vuelve a los ecosistemas sin ser tratada ni reciclada.

 

Unos 1800 millones de personas usan una fuente de agua contaminada por material fecal, con el riesgo de contraer el cólera, la disentería, el tifus o la polio. El agua no potable, las pobres infraestructuras sanitarias y la falta de higiene, causan cerca de 842 000 muertes al año.

Un informe del Consejo Mundial del Agua (WWC, por sus siglas en inglés) indicó que “las enfermedades relacionadas con el agua representan 3,5 millones de muertes al año”.

“En Latinoamerica y El Caribe, 50 millones de personas no tienen acceso a agua limpia y segura, el agua es lo esencial. Sin agua no puede haber vida, ni desarrollo económico, ni desarrollo político, social o cultural”, manifestó Benedito Braga, presidente del WWC, a Télam.

“Los efectos del cambio climático y sus consecuencias en economías de cultivo, estados insulares y red de aguas no mejorada están directamente relacionadas con el número de muertes por sed y una amplia gama de enfermedades de carácter gastrointestinal, causadas por agua insegura o contaminada en los países más afectados”, agregó.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password