Diciembre, el golpe de nocaut para el salario: qué actividades se salvaron en Misiones

Compartí esta noticia !

El recurrente problema inflacionario en la Argentina, que está mucho más arraigado de lo que cualquier país podría soportar para transitar carriles de normalidad y desarrollo, naturalmente decanta en la pulverización del poder de compra de los salarios y los ingresos de los hogares. Los salarios formales cuentan con cierta protección (aunque no garantizada) en estos escenarios a partir de la aplicación de paritarias, mientras que los informales sufren de manera mucho más contundente el alza de precios al no contar con instrumentos que movilicen también el salario. 

Si bien todo el 2023 fue altamente complicado en términos de poder adquisitivo de los salarios en todos sus niveles, diciembre fue el golpe de knock out para los trabajadores producto de la devaluación, liberación de precios y consecuente disparada inflacionaria a niveles históricos post-hiperinflación. Así lo confirmaron ya previamente el INDEC con su índice de salarios y la Secretaría de Trabajo a través del RIPTE (Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables). Sin embargo, no contábamos aún con datos duros a nivel provincial que nos permitan verificar esa situación hacia dentro de los distritos subnacionales, hasta esta semana cuando el Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial en la Argentina (OEDE) de la secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, finalmente (tras algunas semanas de retraso) publicó el reporte de Evolución de las remuneraciones de los trabajadores registrados, que corresponde al sector privado. 

El reporte confirmó los registros alternativos en relación con la caída del salario real: a nivel nacional, las remuneraciones promedio de los trabajadores del sector privado formal cayeron 14,9% en diciembre, un descenso inédito por lo menos para el período 2016-2023

En ese lapso, la única vez que el salario cayó en doble dígito fue en octubre 2018 (-10,9%) en el marco de una fuerte crisis cambiaria que provocó una suba del dólar del 83% entre abril y octubre de ese año y que fue el inicio del fin de la aspiración de reelección del ex presidente Mauricio Macri.  

De este modo, diciembre de 2023 cerró siendo el peor en materia de salario real de por lo menos los últimos siete años, y posiblemente sea aún más extenso si se realiza un análisis más profundo hacia atrás del 2016.

La fuerte depreciación del salario privado formal de diciembre provocó que el año 2023 culminara con una caída 1,2% real en el país, cortando así con una racha de dos subas al hilo (2021 con +0,4% y 2022 con +0,3%), pero con una situación que además se agravaba fuertemente a partir del segundo semestre del año. Con la gestión de Alberto Fernández se inició el deterioro; con el inicio de la de Milei se profundizó

Te puede Interesar  Urge frenar el saqueo y la destrucción

Vamos hacia las provincias. En diciembre, absolutamente todas cayeron en doble dígito, aunque no en todas se observa un récord de caída como ocurrió a nivel nacional. En ese marco, los desvíos entre los desempeños provinciales fueron muy marcados: en Jujuy se registró el descenso más leve con -11,5% pero en Tierra del Fuego, se observa la más profunda, fue de -31,5%. Misiones exhibió una baja del 19,2% y en este caso sí sigue la misma línea nacional: es la más fuerte desde 2016. 

A nivel acumulado del 2023, la situación es distinta: algunas provincias, aunque es una porción minoritaria, lograron cerrar el año con subas del salario aunque tuvieron particularidades que le permitieron llegar a ese resultado. Estas fueron Neuquén, Salta, Jujuy, Catamarca y Río Negro y, en todos los casos, el incremento obedece a las actividades mineras y de hidrocarburos, sectores que históricamente pagan sueldos altos en relación a la media y que tuvieron un año de expansión pese al contexto. 

El resto de las provincias mostró bajas y en ese marco, Misiones cerró el año con un descenso del 2,5%, que está explicado casi en su totalidad por el altísimo impacto de diciembre. Cuando se analiza mes a mes la trayectoria del salario real durante el año que pasó, Misiones inició el año con bajas en enero y febrero (-3,6% y -0,7% respectivamente); se estabilizó en marzo (0,0%) y creció en abril (+0,5%); en mayo volvió a tener bajas (-2,0%) pero luego tuvo crecimientos en junio, julio y agosto (+0,1%, +2,8% y +1,6% respectivamente). Esa racha se cortó en septiembre (-0,7%) aunque se recuperó en octubre (+2,0%). Finalmente, en noviembre y diciembre, ya con un escenario de altísimo deterioro, el salario real misionero sufrió bajas (-3,2% y -19,2%).

Por ende, vemos que de los doce meses del año, el salario misionero del sector privado creció en seis (abril, junio, julio, agosto y octubre), estabilizó en uno (marzo) y cayó en cinco (enero, febrero, mayo, septiembre, noviembre y diciembre). En los meses de crecimiento (sumado al mes que no varió), la variación promedio mensual fue de 1,2%; pero en los meses que cayó fue de -4,9%, altamente influenciado por la situación de diciembre.

De hecho, hasta octubre, el acumulado del año mostraba que el salario real misionero, aunque levemente, crecía (+0,1%), pero era inevitable que con los golpes del cierre del año, el resultado final anual fuera en terreno negativo. 

Es relevante en este marco observar el desempeño del salario misionero hacia dentro de los sectores que componen la economía. 

Lógicamente, algunos mostraron resultados interesantes y otros registraron caídas mucho más profundas que el promedio provincial. 

Te puede Interesar  Este lunes, caña con ruda en el Yaparí

Empecemos analizando específicamente el resultado del mes de diciembre. Sorprendentemente, pese a que la caída provincial fue el récord de los últimos siete años, algunas -aunque pocas- actividades mostraron subas salariales. Fueron cuatro: lideró la Producción Textil con +10,1%; le siguieron las Actividades Informáticas y Transporte Fluvial (+3,0% en cada caso) y cerró las Agencias de Empleo Temporal (+0,5%). De estos cuatro, hay dos que además cuentan con salarios promedio muy por encima del promedio provincial: las actividades de Informática registraron un salario promedio de $915.319 en el último mes del año; y las de Transporte Fluvial de $1.150.605. Dato no menor: como corresponde al mes de diciembre, estos valores incluyen el medio aguinaldo. 

Entre las que mostraron bajas, se distinguen claramente dos grupos: aquellos que lograron contener la caída y dejarla en un dígito como Tabaco (-4,9%), Captación, depuración y distribución de agua (-5,3%) e Intermediación financiera (-5,4%); y otros que, en el otro extremo del ranking, presentaron caídas muy fuertes como Agricultura y ganadería (-30,2%), Enseñanza (-32,9%) e Investigación y desarrollo (-47,8%).

Otros sectores, de fuerte importancia en el esquema local, tuvieron desempeños dispares pero también a la baja: toda la Industria Manufacturera agrupada mostró una baja del 19,9% en el último mes del 2023, algo por encima de la media provincial; mientras que el Comercio (-13,5%) y el sector turístico expresado en Hoteles y Restaurantes (-16,7%) cayeron por debajo de la media provincial. 

Yendo al análisis del total del año 2023, hay algunos resultados más alentadores. Así como la media provincial mostró una baja relativamente menor (-2,5%), hubo sectores que cerraron el año con alzas y se destacan dos en particular: Productos Textiles y Actividades de Informática, que tuvieron incrementos reales del salario por encima de 10% en el acumulado del año (+16,6% y +14,8%, respectivamente). También le fue bien al sector de Hotelería y Restaurantes, que creció un 8,9% real acumulado; y a otros como Transporte fluvial (+8,0%); Transporte Automotor (+3,2%); Tabaco (+2,3%); Fabricación de productos de metal (+1,4%); y Fabricación de papel (+0,3%), entre los más destacados. 

Observando los sectores agrupados, la Industria Manufacturera cerró el año con una baja del 2,5% (menor al promedio provincial), y el Comercio con -4,0% y el Agro con -9,1% (ambos mayores al promedio provincial).

A lo que dejó el 2023 se le suma el muy mal inicio del 2024, por lo cual el salario tenderá a seguir deteriorándose por lo menos durante el primer semestre del año, a la espera de un eventual repunte de la actividad y desaceleración inflacionaria que, según algunos optimistas, podría darse en la segunda mitad del año.

About The Author

Compartí esta noticia !

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin